Cualquier JK Rowling puede predecir a Harry Potter. Yo sólo puedo predecir esta historia hasta el capítulo 12 de la secuela, de ahí en más, todo está en la mente de White Squirrel.
Capítulo 46
Esa semana, anuncios fueron colocados en las salas comunes de las cuatro casas que decían que el Club de Duelo comenzaría el jueves en la noche. Harry y Hermione estaban especialmente emocionados por la noticia.
–Será agradable finalmente tener lecciones profesionales en el tema –dijo Hermione a todos los que la escucharan–. Hablamos con el profesor Flitwick sobre establecer el club el invierno pasado.
–Sí, excepto que dijo que necesitaría ayuda para hacerlo –comentó Harry–. Espero que no sea Lockhart.
–¿Por qué no? Estoy segura de que el profesor Lockhart es un gran duelista con todas las cosas que ha hecho.
–Que dice que ha hecho –respondió Harry.
Desafortunadamente para Harry, Lockhart resultó ser el asistente de Flitwick. El club de duelo se reunió en el gran comedor, donde había sido colocada una enorme plataforma con piedras rúnicas de barreras permanentes en las esquinas que permitían pasar a las personas, pero no los hechizos. El número de participantes fue bueno, con alumnos de primero a séptimo luciendo entusiasmados por aprender el arte y algunos (como Malfoy) presumiendo sobre su propio entrenamiento independiente.
Para comenzar, el profesor Flitwick subió al escenario.
-Buenas noches, buenas noches –chilló–, y bienvenidos al club de duelo. Es bueno ver tanto interés en este noble deporte. El último club de duelo en Hogwarts fu desafortunadamente cancelado hace casi treinta años, pero cuando un par de estudiantes sugirió que lo comenzáramos de nuevo el año pasado… –miró de reojo a Harry y Hermione–... supe que era una idea para la cual había llegado el momento. Duelo es un deporte excelente para aprender hechizos avanzados, cómo pensar rápido, tácticas, y elementos de defensa personal. Por supuesto… tengo mis razones. –Muchos se rieron ante eso–. Ahora, desgraciadamente estoy muy ocupado y sólo apareceré en las lecciones de vez en cuando, mientras que las reuniones normales serán organizadas por el profesor Lockhart, quien estoy… seguro también es bastante bueno en el deporte.
Se escuchó el sarcasmo en la voz de Flitwick en lo último, y lucía bastante decepcionado por la opción, pero Lockhart no pareció notarlo. Subió a la plataforma, mostrando su sonrisa de revista, y abrió sus brazos al comedor.
–¡Hola, hola! ¡Acérquense! –dijo–. ¿Todos pueden verme? ¿Pueden escucharme? ¡Excelente! Cuando el profesor Flitwick me sugirió comenzar el club de duelo me emocioné bastante. Es un poco afuera de mi campo de experiencia, por supuesto, pero los duelos no son muy diferentes de la defensa, y me entusiasma poder enseñarles a defenderse tanto de magos como de bestias, como lo he hecho en numerosas ocasiones… para más detalles, vean mi lista de publicaciones.
Flitwick sacudió la cabeza.
–Por supuesto, en este club seguiremos las reglas de duelo de estudiantes: nada de hechizos oscuros, heridas severas, y ese tipo de cosas. Son reglas mucho más limitadas… más estrechas, claro, pero eso es para asegurar su seguridad, por supuesto. En un duelo de honor, las reglas son mucho más relajadas… cualquier cosa vale excepto la muerte, desfiguración, y las maldiciones imperdonables. Sí, los duelo de honor son un asunto más serio de lo que haremos aquí.
–Pero, aún seguiremos el código de duelos… honor, profesionalismo, y todo eso. Así que tengamos una demostración, ¿no? Permítanme presentarles a mi asistente, el profesor Snape.
Ante eso, una figura en túnica oscura y con aspecto severo caminó desde la orilla del comedor, mirando con molestia al profesor de Defensa, sin duda nada contento de ser llamado el asistente de nadie.
–¿Qué hace el profesor Snape aquí? –susurró Hermione a Harry
–Quizás quiere ser el primero contra Lockhart –susurró Harry de regreso.
–Quizás acaben el uno con el otro –murmuró Ron.
–Nah, Snape fue un mortífago. Barrera el suelo con Lockhart –dijo Harry.
–El profesor Snape me dijo que sabe un poco sobre duelos –dijo Lockhart. Los Slytherin se rieron detrás de él–. Y muy amablemente aceptó ayudarme a demostrar las formas. No se preocupen, tendrán a su Maestro de Pociones de vuelta en una pieza cuando termine con él.
Snape se burló de Lockhart, e incluso Flitwick se reía del pretencioso profesor de Defensa. Y él aún parecía no notarlo, a pesar de la mirada aterradora que estaba recibiendo de Snape.
–Ahora, observen con atención. En la forma estándar, se colocan en el centro de la plataforma, de este modo… –dijo. Snape se paró en frente de él, imitando sus acciones–. Levanten sus varitas… –Sostuvo su varita frente a su pecho y después la movió hasta estar a su lado–. Hagan una reverencia a su oponente, y den la vuelta para contar los pasos hasta el final de la plataforma. Esto demuestra que obedecen el código de honor de no atacar a alguien por la espalda, y que confían en que su oponente haga lo mismo.
Harry estaba impresionado… un poco que Snape estaba siguiendo el código de honor, y bastante que Lockhart lo conocía. Pero claro, por mucho que le disgustaba el hombre, Harry tuvo que admitir que lo único que Lockhart sí sabía era como trabajar los medios de comunicación, y eso quería decir estar familiarizado con las costumbres de honor y etiqueta.
–Ahora, una vez que están en su lugar, eleven sus varitas en una de las poses de combate aceptadas –dijo Lockhart. Sostuvo su varita en frente de él como si fuera una espada de esgrima, mientras que Snape la sostuvo sobre su cabeza, como si estuviera listo para agitarla como un alfanje–. Una vez que estén en posición, el árbitro hará el conteo y lanzarán sus primeros hechizos en tres. Profesor Flitwick, si no le molesta.
Flitwick se paró en medio, justo fuera de la plataforma.
–Uno… dos… ¡tres!
Ambos hombre agitaron sus varitas, pero Snape fue mucho más rápido con su "¡Expelliarmus!" Un rayo de luz roja golpeó a Lockhart con tanta fuerza que salió volando. Muchos Slytherin celebraron, y Harry sospechó que otros (como él) lo estaban pensando.
–¿Crees que está bien? –preguntó Hermione.
–¿A quién le importa? –dijeron Harry y Ron al mismo tiempo.
Lockhart se tambaleó a sus pies, mareado y temblando. Tomó su varita de Lavender Brown, quien se embelesó cuando la tomó.
–Como pueden ver –dijo arrastrando sus palabras–, ese fue un encantamiento desarmador. Sencillo, pero efectivo; aunque si no le molesta que lo diga, profesor Snape, era obvio que iba a hacer eso. Hubiera sido muy fácil para mi bloquearlo, pero pensé que sería más educativo que los estudiantes lo vieran… –Su discurso pronto se apagó ya que Snape lo estaba observando de tal manera que incluso logró su atención–. Bueno, entonces, ahora que todos lo han visto, ¿por qué no lo intentamos? –Cambió de plan–. Los profesores los dividiremos por años y después los colocaremos en parejas…
Harry automáticamente intentó permanecer cerca de Hermione (y ella de él) ya que era una de las pocas personas en su año que estaba a su nivel, y la única en quien confiaba.
Pero Snape tenía otra idea y se acercó al par.
–No es necesario arruinar las cosas con rivalidad de hermanos. Potter, ¿por qué no trabajas con…? Malfoy, ven aquí. Y Granger, tú puedes trabajar con Greengrass.
Ahora teniendo que trabajar con los que probablemente eran los mejores duelistas en su año (con la posible excepción de Theo Nott), Harry y Hermione tendrían algo de dificultad, aún si eran probablemente los mejores evadiendo. Daphne Greengrass inclinó su cabeza con amabilidad en dirección a Hermione, pero Draco Malfoy sólo sonrió con altivez en dirección a Harry, luciendo entusiasmado por intentar el duelo que se le había sido negado y estaba seguro que podría ganar.
–A mi conteo, quiero que todos lancen un encantamiento desarmador a su oponente –dijo Lockhart–. Sólo encantamientos desarmadores.
De reojo, Hermione notó que Flitwick observaba a ella y a Harry con atención.
–Uno… dos…
–¡Everte Statum!
Hermione movió su cabeza para ver que Malfoy había comenzado antes y no había usado el encantamiento desarmador… ¡tramposo! Se alivió al notar que Harry lo había evadido, pero entonces, apenas tuvo tiempo de ver y sentir el encantamiento desarmador de Daphne ir en dirección a ella. Lo esquivó y el hechizo pasó sobre su cabeza.
–¡Expelliarmus! –gritó. Daphne intentó esquivarlo, pero no fue tan rápida. Su varita salió volando, y Hermione la atrapó con una mano.
–¡Rictusempra!
–¡Tarantallegra!
–¡Colloshoo!
–¡Slugulus Eructo!
Harry y Malfoy aún estaban lanzando hechizos, ninguno obteniendo la ventaja sobre el otro. Flitwick corrió a ellos.
–¡Basta! ¡Basta! ¡Suficiente! ¡Finite Incantatem!
Los hechizos de ambos pararon, dejándolos tambaleando. Alrededor del gran comedor había caos ya que muchos otros pares habían sufrido efectos secundarios o intencionales de los maleficios y tuvieron que levantarse del suelo.
–Se que ambos han recibido entrenamiento, pero seguirán la reglas del código de duelos aquí, Malfoy –chilló Flitwick–. Y para ambos, la tarea era sólo desarmar. Cinco puntos menos de Gryffindor y diez menos de Slytherin.
–Mis disculpas, profesor –dijo Malfoy, sin remordimiento–. Me entusiasmé.
–Ya, ya, profesor Flitwick –intervino Lockhart–, parece que estos dos son prodigios. Quizás un duelo de exhibición sería conveniente.
Los ojos de Harry se abrieron un poco más y miró a Hermione. Nunca había estado en un duelo serio con alguien que no fuera su hermana, y Draco Malfoy enfrente del gran comedor no sería su primera elección, en parte porque había una gran posibilidad de que Malfoy era mejor que él.
–Creo que es una idea excelente –dijo Snape con una sonrisa torcida que indicaba que también esperaba que Malfoy ganara. Harry comenzó a sudar un poco.
–Sospecho que la señorita Granger es superior a su hermano en esto –interrumpió Flitwick, para los murmullos sorpresivos de muchos.
–Oh, ya habrá tiempo para eso –dijo Snape–. Potter, Malfoy… a la plataforma, por favor.
–¿Listo para hacer esto de manera justa, Malfoy? –preguntó Harry mientras se enfrentaban de manera oficial.
Malfoy pensó que su pequeña prueba había sido desacertada. Sólo confirmaba lo que ya sospechaba… que Potter no sería tomado por sorpresa. Aún así, confiaba en su habilidad.
–Por supuesto, Potter. ¿Asustado?
–Eso quisieras.
Lockhart hizo el conteo, y los hechizos comenzaron a volar… al momento correcto. Harry vio (y Hermione también lo vio desde el suelo), que Malfoy se movía de la misma manera que hablaba y se expresaba en general: rápido, mordaz, y preciso. Había cierta gracia en su postura, su cuidadoso modo de sostener su varita, y su economía de movimiento. Había dominado el encantamiento de bloqueo sencillo, Contego, el cual producía un pequeño escudo que no cubría todo el cuerpo y sólo absorbía un hechizo, pero era efectivo. En otras palabras, estaba bien entrenado en el estilo tradicional.
Harry, por otro lado, era un duelista activo, evadiendo y moviéndose alrededor de los hechizos de Malfoy y desperdiciando tan poco tiempo posible en bloquearlos. Lanzó hechizos de regreso en ataques rápidos y predatorios de dos o tres a la vez esperando que uno atravesara los hechizos de bloqueo del Slytherin.
Muchos estudiantes estaban vitoreando en coro, incluso muchos de los mayores, al clásico enfrentamiento entre Gryffindor y Slytherin… y entre dos hijos de familias Nobles, aún si sólo estaban en segundo año. Hermione notó que los profesores Flitwick y Lockhart lucían satisfechos por la demostración, y que Snape estaba frunciendo el ceño, probablemente porque Malfoy no estaba ganando.
Parecía que sería un empate. Quizás Malfoy era más hábil, pero Harry lo balanceaba con osadía… eso fue, hasta que con un gran movimiento de su varita, Malfoy gritó:
–¡Serpensortia!
Una serpiente larga y negra salió de la varita de Malfoy… una víbora europea, la reconoció Harry, la única serpiente venenosa en Gran Bretaña. Cayó con fuerza sobre el suelo en medio de ellos, elevando su cabeza para atacar. Los tres profesores se movieron para interceptarla, pero Harry no les dio la oportunidad.
No estaba seguro de porque lo hizo. Era ridículo esperar que la serpiente lo escucharía, y pudo pensar en varios hechizos que detendrían su ataque, pero parecía ser la cosa más natural del mundo. Abrió su boca y comandó: ¡Detente!
Excepto que todos en el gran comedor escucharon: "¡Sai-achass!"
La víbora se detuvo.
Todos los demás también se detuvieron.
Harry lucía casi hipnotizado por la serpiente, o quizás era él quien la estaba hipnotizando. No pareció registrar que el comedor entero lo estaba observando, incluyendo a su hermana y amigos, ni que Snape le estaba lanzando una mirada de astucia y calculadora, ni que Malfoy lo observaba con terror. Pero entonces, señaló a Malfoy y dijo: "¡Haashee seeheth!"
La víbora se dio la vuelta y se deslizó de regreso a Malfoy, cuyos ojos se abrieron aún más. Se tambaleó hacia atrás y parecía estar a punto de salir huyendo del comedor.
–Permanece quieto, Malfoy –ordenó Snape y apuntó su varita–. ¡Vipera Evanesca!
La serpiente desapareció, y fue entonces que Harry levantó la mirada, registró todas las miradas y el silencio profundo que llenaba el comedor, y se dio cuenta de lo que había hecho.
–Por los pantalones de Merlín –dijo–. ¿Acabo de hablar parsel, verdad?
Hermione, Ron, Neville, y Luna Lovegood un poco más lejos fueron los únicos con la claridad mental de asentir en confirmación (Neville lucía bastante pálido). Harry no pudo comprender como es que ahora, después de doce años de vida, era capaz de hablar parsel, una rara habilidad mejor conocida por ser compartida por Salazar Slytherin, de entre todas las personas, y otros magos oscuros. Parecía que nadie más sabía como, por los aterrorizados susurros en el gran comedor.
–Creo que será mejor que concluyamos por la noche –dijo Snape, y él, Flitwick, y un confundido Lockhart comenzaron a llevar a los estudiantes a la salida. En el caos, Hermione tomó a Harry de la oreja… de la oreja… y lo jaló para bajarlo de la plataforma.
–¡Auch! ¡Oye! –protestó Harry empujándola, pero ella lo tomó de la muñeca y lo jaló fuera del gran comedor y dentro del anexo donde los estudiantes de primer año esperaban antes de ser seleccionados. Miró con molestia que Snape los había seguido, sin duda para interrogarlo, pero Hermione le ganó.
–¡Harry James Potter! Si sabías que hablabas parsel todo este tiempo y no me lo dijiste…
–¡No lo sabía! ¡No sabía! Sólo… ocurrió.
–¿Justo ahora te diste cuenta de que puedes hablar otro idioma?
–¡Sí! No sabía lo que estaba haciendo… o porque. La idea llegó a mi mente.
Hermione se calmó, confundida.
–¿Hablaste parsel sin saberlo?
–Sí… fue como… como magia.
Hermione suspiró con frustración. La cosas nunca habían sido sencillas alrededor de su hermano.
–Potter –dijo Snape. Harry y Hermione dieron un salto y se dieron la vuelta para verlo–. ¿Estás completamente seguro que no sabías que podías hablar parsel?
–Sí, señor. No es como si hubiera visto muchas serpientes antes, profesor, e incluso en el zoológico nunca sentí la necesidad de hablar con ellas.
–Muy bien… Pueden irse por ahora, pero el director quizás querrá hablar con ustedes sobre esto. –Snape se dio la vuelta y salió del cuarto.
–Tengo un mal presentimiento sobre esto –dijo Harry.
–Vamos, hay que regresar a la torre –dijo Hermione.
Subieron los siete pisos hasta llegar a la sala común, llegando justo cuando los participantes del club de duelo explicaban lo que había ocurrido. En cuanto el par atravesó el agujero del retrato, todas las miradas se dirigieron a Harry, y las voces bajaron a ser susurros. La mayoría (que Gryffindor eran, pensó) parecían tener miedo incluso de acercarse. Una de las pocas excepciones fue Ron, quien lucía molesto.
–Harry, ¿por qué no nos dijiste que podías hablar parsel? –demandó el pelirrojo.
–No lo sabía –dijo Harry al cuarto–. Esta fue la primera vez.
–¡Eso es increíble, Harry! –dijo Colin Creevey con entusiasmo–. La manera en la que hiciste que la serpiente de Malfoy regresara a él… –Hizo un movimiento con su mano–. Quisiera haber llevado mi cámara.
–¡Bájale, Creevey! –dijo Cormac McLaggen–. Hablar con serpiente es magia oscura.
–¡No lo es! –dijo Parvati Patil con molestia–. Los hablantes de parsel son muy respetados en India. Deberías visitar algún día, Harry, a mis primas les encantaría conocerte –agregó con un tono que puso a Harry un poco nervioso.
–Pues, por aquí, las serpientes son consideradas oscuras -respondió Seamus Finnigan–. ¿No han escuchado como San Patricio expulsó a todas las serpiente de Irlanda?
–Seamus, nunca hubo serpientes en Irlanda –dijo Hermione.
–Aún así es uno de los poderes de Slytherin.
–Obviamente no –dijo Harry–. Creo que podemos estar de acuerdo que no soy nada Slytherin.
–Patea el trasero de Malfoy en el primer partido de quidditch y te creeremos –dijo Fred Weasley medio en broma desde el fondo de la sala común.
–Oh, no se preocupen. Lo haré –dijo Harry con fiereza–. No se como es que esto ocurrió, pero no soy un mago oscuro, o un Slytherin, o nada por el estilo. Sólo tengo mala suerte para ser normal. –Unas cuantas personas se rieron, y eso cortó lo peor de los murmullos. Él y Hermione se sentaron junto a Ron y Neville, y Parvati se acercó y permaneció cerca.
–¿Estás bien, Neville? –preguntó Hermione.
El niño de rostro redondo aún lucía pálido, pero miró a los dos a los ojos.
–Sí… pero eso fue escalofriante.
Harry suspiró con exasperación.
–Sí, lo fue –agregó Hermione–. Sabía no podías estar haciendo algo malo, pero fue algo escalofriante escucharte siseando de ese modo.
–Pues, intentaré no hablar con serpientes de nuevo. ¿Qué tan seguido necesitaría hablar con serpientes de todos modos?
Nadie tenía algo que decir ante eso.
Severus Snape estaba confundido mientras se apresuraba a la oficina del director. Ese niño… el niño de Lily… ¡hablaba parsel! No parecía posible. Ciertamente hubiera sabido si Lily tenía esa habilidad, y aunque James nunca lo hubiera admitido, debería haber alguna mención sobre eso en su árbol genealógico.
Eso sólo dejaba una explicación (bueno, técnicamente dos, pero era claro por los movimientos del niño que estaba actuando por instinto, no aprendizaje). Tuvo que admitir que fue satisfactorio el ver a Potter interrogado por su hermana de ese modo, pero era una pequeña consolación para el problema más grande de que había "heredado" una habilidad que sólo podía provenir del Señor Oscuro.
Potter, ¿por qué debes de hacer todo tan difícil? Pensó.
–Sorbete de limón –gruñó cuando llegó al séptimo piso, apenas disminuyendo el paso lo suficiente para dar tiempo a la gárgola de hacerse a un lado. Se apresuró a la oficina, donde encontró a Albus sentado en su escritorio con varios documentos.
El director de inmediato se puso de pie cuando vio al Maestro de Pociones sin aliento.
–Severus –dijo–. ¿Qué ocurre? ¿Hubo alguna herida en el club?
–No, Albus, aunque eso hubiera sido mejor. –Las cejas del anciano se elevaron–. Me temo que tenemos un problema más serio.
Lucius Malfoy tomó el sobre del búho real con preocupación. Era inusual para Draco escribir a esa hora, lo cual quería decir que era algo inusual y urgente. Quizás su amo había actuado. Cuando abrió la carta, su preocupación creció cuando vio la nota inusualmente directa, la letra temblorosa, y el tema completamente inesperado.
Queridos madre y padre:
¡Harry Potter habla parsel! ¡Lo acaba de revelar a toda la escuela! (Creo que por accidente) Estaba actuando como si fuera la primera vez que lo hacía.
¿Acaso Potter es el heredero de Slytherin? Si es así, ¿cómo es que puede realizar un plan que podríamos apoyar? Y si no, ¿qué significa esto para el verdadero heredero?
¿Debería acercarme a Potter? No creo que este de un humor amistoso. Acaba de mandar a mi serpiente conjurada de regreso a mi en el club de duelo.
Su hijo amado,
Draco
Lucius fue de inmediato a su gabinete de licor y se sirvió uno doble. Esto complicaba las cosas.
Sin saberlo, la letra de Ginny Weasley era aún más temblorosa que la de Draco Malfoy mientras escribía en su diario: Querido Tom, acabamos de tener el club de duelo, pero nunca adivinarás que ocurrió. ¡Harry habla parsel!
Hubo una gran explosión de tinta en sorpresa, y unas cuantas marcas que indicaban que Tom no sabía que decir. Finalmente, escribió de vuelta: ¿Cómo es que esto ocurrió?
Ginny explicó el duelo entre Harry y Malfoy, explayándose sobre lo bien que había actuado Harry y lo impresionante que fue el duelo. Tom estaba lo suficiente interesado en eso que no la detuvo, pero lo más interesante fue como Harry había ordenado la serpiente de regreso a Malfoy con un sólo siseo.
¿Y estás segura de que no sabía sobre esto antes?
Sí, dijo que era la primera vez que ocurría.
Eso es inusual, escribió Tom. Hablar parsel es una habilidad rara y usualmente heredada. ¿Qué sabes de la familia de Harry?
Es mestizo. Su padre era de una familia antigua del lado de la luz y su madre era hija de muggles. No se como pudo obtener magia oscura como esa de su familia.
Hablar parsel no es magia oscura, Ginny, escribió Tom pacientemente. Cualquiera puede heredar la habilidad. Y la magia no es de la luz u oscura. Es el ejercicio del poder dado a todas las brujas y magos.
Ginny observó ese comentario con confusión. Iba en contra de todas las historias que sus padres y hermanos le habían dicho. Sean ciertos o no todos esos libros, lo único en lo que todos estaban de acuerdo era que Harry era un mago de la luz, especialmente después de todo lo que hizo por la ley de su padre el año anterior. Por otro lado, Harry había usado lo que se suponía era magia oscura enfrente de la mitad de la escuela.
No estoy segura de que pensar, Tom, finalmente escribió de vuelta. Creo que por lo menos algún tipo de magia es oscura, como las maldiciones imperdonables. Pero no creo que Harry las usaría.
Tom dejó que sus palabras permanecieran en la página, considerando si comenzar un discurso filosófico sobre los méritos de las llamadas maldiciones imperdonables, pero decidió que era una discusión para otro momento. Quizás no, respondió. Suena muy noble, como lo describes.
Oh, lo es, Tom. Ya te dije todo lo que hizo el año pasado, y eso sólo es lo que él admite.
De regreso al tema de su familia, recuerdo a Charlus Potter. Era un prefecto de Gryffindor en sexto año durante mi primero, y estaba saliendo con Dorea Black, quien era una prefecta de séptimo año en Slytherin.
¿Un Gryffindor saliendo con una Slytherin? Escribió Ginny con sorpresa.
No era inusual en mi época, aunque Dorea Black era uno de los miembros menos tradicionales de su familia. Si es la abuela de Harry, podría ser un talento oculto en la línea de los Black.
No lo sé, respondió Ginny. Nunca había escuchado de otros hablantes de parsel. Por supuesto, el único Black que queda es Sirius Black, y él estuvo en Gryffindor y es el padrino de Harry.
Otra explosión de tinta de sorpresa.
Tantas familias antiguas de mi época que cayeron de gracia. Pero no importa; quizás tú puedas preguntar a Harry sobre su familia.
Ginny titubeó con la punta de su pluma sobre la página. Apenas y podía hablar con Harry, y esto… no estaba segura de que le gustaría. No se si pueda, escribió lentamente, titubeante. No creo que querrá hablar sobre esto. Pero puedo escuchar en caso de que diga algo.
Eso estará bien. Gracias, Ginny. Es bueno tener ojos y oídos en el castillo de nuevo.
De nada, Tom. Me alegra tener con quien hablar.
Querido hijo:
La noticia es bastante inquietante. Esperamos un reporte completo de tu duelo con Potter. Tu padre está seguro, basado en sus fuentes, que Potter no es el heredero de Slytherin, por lo menos no al que se refiere en la leyenda. El parsel no es una habilidad única de la línea de Slytherin, aunque no podemos especular de dónde pudo adquirir tal habilidad.
Después de gran consideración, tu padre ha concluído que la presencia de otro hablante de parsel en la escuela provocará que el heredero sea más cauteloso y lento en sus planes, pero podría ser útil. Si Potter es un novicio hablante de parsel, no será una gran amenaza, pero el heredero podría implicar a Potter cuando decida actuar y es probable que lo use como cubierta. Cualquier cosa que hagas que beneficie esta creencia sin dar a conocer la mano de los Malfoy será ideal para nuestra causa.
Creemos que no sería adecuado acercarse a Potter en este momento. Ya ha demostrado su verdadero carácter. Continua actuando con cautela alrededor de él y Granger.
Tus padres.
La mañana siguiente, Harry estaba recibiendo más miradas en los pasillo que nunca antes desde que había comenzado en Hogwarts. Pero a diferencia de antes, cuando todos querían ver al Niño Que Vivió, ahora muchas personas lo estaban evadiendo. Aparentemente, muchas personas pensaban como Seamus Finnigan y Cormac McLaggen, que Harry era algún tipo de mago oscuro por su nueva habilidad para hablar parsel. Hufflepuff fue la mayor fuente de esa actitud, siendo la casa "más de la luz" después de Gryffindor, la casa que en su mayoría estaba del lado de Harry por lealtad.
Las reacciones más interesantes fueron de los Slytherin. Inusual para la casa de la serpiente, no parecían tener un mensaje unido. Algunos de ellos molestaban a Harry por ser un "mago oscuro", no porque no eran oscuros, pero porque sabían que le molestaría. Otros lo acusaban de ser un traidor a la casa de Slytherin por no estar en su casa considerando que hablaba parsel, y otros sonaban como que en verdad lo creían. Unos cuantos se burlaron de él por arruinar su "plan perfecto" de ser un super Slytherin secreto, pero ocultándolo estando en otra casa, y un grupo de primer año por alguna razón le preguntó si era el heredero de Slytherin, lo cual negó con gentileza.
Sin embargo, lo estudiantes con lazos más cercanos a posibles mortífagos, como Malfoy y Nott, parecieron continuar como si nada hubiera ocurrido. No confrontaron a Harry, pero tampoco lo evitaron o ignoraron. Sólo se burlaron de él como siempre, y fue todo.
Mientras tanto, mientras Harry y Hermione caminaban al comedor a desayunar, Luna Lovegood apareció de la nada y les indicó que la siguieran a un aula vacía. Una vez dentro, Luna dejó salir un siseo que hizo que Hermione saltara un pie al aire y que sonó para Harry como si alguien hablara con una regadera en el fondo. Las palabras eran: Tú no decir yo tú hablar parsel.
No lo sabía, respondió hasta que se dio cuenta de que no se sintió bien.
–¡Espera! ¿Qué…?
–Luna, ¿tú hablas parsel? –dijo Hermione con incredulidad.
–Desafortunadamente no –dijo Luna con inexplicable decepción–. Mi mamá sólo me enseñó lo básico.
–¿Qué? ¿Tu mamá te enseñó?
–Oh, sí. Puedes aprender a hablar parsel como cualquier otro idioma. Aunque es mucho más difícil. La voz humana no está diseñada para producirlo. ¿Qué tal estuvo mi acento, Harry?
–Estuvo… bastante notable –admitió Harry.
–Eso me temía –respondió Luna–. ¿Crees que podrías ayudarme a mejorar?
Harry estaba estupefacto.
–¿Qué? Tú… ¿estás diciendo que quieres que te enseñe a hablar parsel?
La voz aguda de Luna se elevó aún más al responder.
–Sí, creo que sería bastante agradable.
–¿Aún si las personas piensan que es magia oscura?
Luna inclinó su cabeza y lo observó con su mirada particular.
–¿Tú crees que es magia oscura, Harry?
–Bueno, no, supongo que sólo es un lenguaje que puedo hablar por una extraña razón.
–Exacto. Sólo es un lenguaje como cualquier otro. A mi mamá le encantaban los lenguajes. Me enseñó muchos. Se hablar sireno, duendigonza, gigante, y parsel. Aprendí sireno y duendigonza bastante bien, pero no hay mucho escrito sobre los otros. Parsel es difícil porque hay muy pocos hablante naturales que puedan describirlo.
–Esto podría ser muy interesante, Harry –intervino Hermione–. La fonología por sí sola sería como nada en idiomas y lenguajes humanos. Quizás podrías escribir una descripción usando técnicas muggle de lingüística.
–¡Ey! ¿Ahora tú quieres que me meta en esto del parsel también, Hermione?
–¿Por qué no? Tú dijiste que no es magia oscura.
–Sí, pero tiene a todos mirándome otra vez.
–Pues, odio decirlo, pero no hay mucho que puedas hacer sobre eso –respondió–. Por lo menos lo puedes poner en buen uso.
Harry pensó sobre su loca idea de una autobiografía a los doce años. Esto era completamente diferente, pero no pudo negar que sentía atracción a la idea. Soltó un suspiro.
–Eh, supongo que vale la pena investigarlo… pero ni siquiera puedo notar cuando lo estoy hablando. Suena como si fuera inglés.
–Pues, probablemente puedes aprender a diferenciarlos –dijo Hermione–. Podemos trabajar en eso. Oye, ¿crees que podrías enseñarnos duendigonza al mismo tiempo, Luna?
–¿No crees que ya estamos haciendo suficiente, Hermione? –preguntó Harry.
–Sólo estamos en dos clubs, además de nuestro ejercicio. No es tan loco como lo que hacen algunas personas. Y un club de idiomas sería interesante.
Luna se rió.
–Creo que sería agradable, Hermione. Quizás podamos reunirnos los sábados. Normalmente no son días ocupados.
–Dónde está Ron cuando lo necesito. ¡Me rodean! –gruñó Harry, provocando más risas de las niñas–. De acuerdo, de acuerdo. Ustedes ganan. Podemos hacer su Estudio Lingüístico del Lenguaje Parsel, o lo que sea. Vamos a desayunar.
–Bien –chilló Luna mientras dejaban el aula. Comenzó a dar saltos por el pasillo–. Espero que haya pudín blanco –agregó.
–Oh, y Luna, eh… gracias por no preguntar sobre esto en público –dijo Harry en voz baja.
Luna se detuvo y lo observó de nuevo.
–No hay de que, Harry. Pensé que querrías discutirlo en privado. –Entonces parpadeó lentamente.
Harry parpadeó lentamente de regreso, y notó la mirada nerviosa de Hermione. Por alguna razón, el gesto tranquilizó a Harry más que preocuparlo. Estaba seguro de que Luna no había notado su forma felina (después de todo, había hecho lo mismo en Año Nuevo cuando lo conoció). Estaba seguro de que Luna sólo estaba siendo Luna.
–Por cierto, Harry, tus esfuerzos para remover nargles fueron muy efectivos –dijo la pequeña Ravenclaw mientras daba saltos–. Ninguna de mis cosas se ha perdido esta semana, gracias. ¿Cómo lo hiciste?
–Eh, lo siento, Luna. Es un secreto de familia.
Remus Lupin llegó a las puertas del Hogwarts y rápidamente caminó al castillo y a la oficina del director.
–Ah, Remus, buenos días –dijo Albus con más entusiasmo de lo que a Remus le hubiera gustado–. Supuse que recibiría una visita de ti y Sirius hoy.
–Sí, Sirius hubiera estado aquí pero no pudo cambiar su turno con tan poca anticipación –dijo Remus–, y queríamos hablar con usted antes de que esto termine en el periódico mañana. Me dijo que dijera, y estoy de acuerdo, "¿cómo explicas esto, Albus?"
Albus suspiró.
–Es un gran enigma. Siéntate, Remus. ¿Sorbete de limón?
–No, gracias.
–Me sorprendí bastante cuando Severus me dijo que Harry podía hablar parsel –dijo Albus con más seriedad–. Es desafortunado que tuviera que descubrir esta habilidad de manera tan pública.
–¿Eso cree? –dijo Remus–. ¿Cómo ocurrió esto? No puede ser un rasgo familiar. Podemos examinar el árbol genealógico de Harry cinco generaciones, y no hay señales de ningún hablante de parsel.
–No quisiera especular. Puedo suponer que tiene algo que ver con lo que ocurrió la noche cuando murieron James y Lily.
–Albus, no crees… –no podía siquiera decir las palabras–. Si pudiera tener algo que ver con… con la cosa que discutimos antes.
–Dije que no quiero especular, Remus –dijo Albus con firmeza–. Hay un número de fenómenos que podrían causar una transferencia de conocimiento mágico o habilidades como esta. Uso incorrecto de legilimancia es la explicación más mundana. O quizás es una habilidad dormida en la familia de Lily. O, con la profecía involucrada, es algo que ni siquiera he imaginado.
Remus se relajó un poco. Por lo menos había alternativas razonables.
–¿Cómo puedes descubrirlo? –dijo.
–Continuando mi investigación… junto a otras más. Tener ciertos artefactos a la mano sería útil, así como ciertos instrumentos que estoy esperando adquirir o construir. Por favor no duden que investigaré todas las posibilidades que asegurarme que Harry no es lastimado por esto, como sea que lo obtuvo.
–Eso espero. Tengo muchas personas a quienes responder, especialmente Sirius. –La idea de un Sirius Black molesto era suficiente para dar escalofríos a Albus Dumbledore–. Por cierto, ¿has avanzado con… el otro problema?
Albus se acomodó en su asiento.
–Sólo un poco, pero te diré lo que se…
