"El admirador secreto 2da parte"
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Lado: Katsuki
Acto 6: Sospechas
Su mundo se paró en un alto al leer el mensaje cortante de Deku aquella noche.
Qué habrá pasado para que le mandara un mensaje cortante si él no era así? Sus mensajes solían ser detallistas, llenos de caritas expresivas, leía párrafos largos de las cosas que él realizaba durante un solo día.
Preocupado, le marcó, mas él no le contestó, aumentando su mortificación por el mensaje cortante.
Volvió a marcarle, sin que le contestara.
Será acaso que el nerd estaba tan cansado como para contestar? Supuso que quizá fuera así. A lo mejor y Katsuki se estaba adelantando y Deku se hallaba bastante indispuesto para hablar de lo que hicieron en el día, entonces lo dejaría pasar por aquella ocasión.
De igual manera, le respondió, guardando una ligera sospecha de que Deku lo había evitado.
Al día siguiente recibió el siguiente mensaje:
¡Hola, Kacchan!
Mi día estuvo súper productivo, anduve de un lado a otro trabajando muchísimo, porque All Might me acaba de dar un caso, puedes creerlo?! Me dieron un caso! Estoy emocionado por resolver lo más pronto posible, porque voy a debutar con ese caso. Ya lo decidió All Might, me dijo que debutaré con ese caso, dice que es importante que lo resuelva sin ayuda de nadie. Si me ayudan no aprenderé a resolver los casos por mi cuenta, así que anduve por la ciudad y en la oficina recaudando información y descartando las irrelevancias del caso.
Con respecto al caso, no puedo contarte por aquí, tendría que ser en persona, por motivos de seguridad. No es nada de qué preocuparse, Kacchan.
Lo bueno fue que pude comer ¡Katsudon! En mi descanso del trabajo fui a visitar a mamá y ella tenía preparado Katsudon. Será que presentía que iría a visitarla? Porque no le avisé que iría.
Yo creo que es porque las mamás tienen un sexto sentido, la mía parece saber cuando iré las veces que quiero ir de sorpresa. Ella estaba feliz de verme, a pesar de que venía con el traje de héroe puesto y estaba sucio, porque me distraje atrapando a un asaltante en el camino y terminé cayendo a una alcantarilla.
¡Fue un accidente!
Olí muy mal durante el resto del día, hasta mamá me hizo cara de asco. Me sentí mal por darle ese recuerdo incómodo de mi olor, pero supongo que son cosas que pasan en el trabajo, no?
Yo terminé exhausto de tanto trabajo ¡Quiero dormir! Pero me falta cenar, descuida, bajaré al comedor a cenar antes de que cierren de la cocina.
Mientras tanto, cuéntame cómo te fue a ti, me encantaría saber cómo estuvo tu día, Kacchan.
Su primera reacción fue suspirar aliviado de que sus ligeras sospechas, solo fueran pocas, porque el mensaje de ese día fue el mismo de los anteriores.
Luego, al comenzar a redactarle, a su estilo, cómo estuvo su día, sonrió internamente imaginándose las expresiones que haría Deku al leer el mensaje, una vez que lo viera en su celular.
En lo que escribía, se dijo que fue su imaginación al creer que Deku fuera cortante, o que pensara en su cabeza en alguien más… le temblaron los dedos de solo pensarlo.
Deku no pudo haberse fijado en alguien más el día anterior, de serlo así, no le hubiera escrito el mensaje de ese día denotando su personalidad risueña.
No, no podría fijarse en alguien más o siquiera ver a alguien que no fuese él, pues, ya estaban juntos, usaban el mismo anillo como símbolo de una propuesta, entonces no tendría sentido que Deku se arrepintiera de eso a las alturas que habían llegado con lo suyo.
Probablemente estaba pensando demasiado, pero sus inseguridades lo llevaban a tales extremos, cuando se refería a Deku.
Las sospechas existían si notaba algo raro en su novio, porque nunca se era suficiente cuando se trataba de Deku.
Acto 7: Sin preocupaciones
Al responder su mensaje, Deku le contestó en seguida.
¡Ah! ¡Qué bien, Kacchan!
Que bueno que tuviste un día productivo, tu venciendo a todos es genial! Yo sé que no te sobre esfuerzas y que te cuidas mucho, tu siempre eres tan asombroso, me encanta!
Ya terminé de cenar y ya estoy en mi habitación, no te preocupes, ya me iré a dormir en un rato más. Hoy el día estuvo muy bonito, no crees? El sol estaba reluciente, el clima era cálido y las olas del mar desde mi ventana se miraban tan preciosas. Ojalá las hubieras visto, Kacchan. Espero que luego te toque verlas, porque en verdad, están muy preciosas, parecen un regalo de la naturaleza. Una hermosa bendición de todo lo bueno que hay en el mundo.
Creo que me estoy poniendo sentimental, pero me siento muy contento este día.
Mañana si gustas, puedo ir a visitarte, salgo temprano del trabajo.
Puedo ir a visitarte?
P.D. Recuerdo que me dijiste que mañana era tu día libre.
Casi se echa a reír de la incredulidad al terminar de leer su mensaje. Obviamente le diría que sí. Ni siquiera le tomó importancia al resto del mensaje, más que en el último punto.
Solamente se limitó a responder:
Puedes venir, estúpido.
Un mensaje directo al grano como siempre, como era Katsuki. Todo directo al grano cuando se trataba del nerd y sus preguntas.
Por supuesto que lo de la noche anterior fueron imaginaciones suyas, cómo Deku podría fijarse en otra persona si ellos se estaban llevando mejor que en el pasado? Era demasiado pronto para crear conjeturas sobre el tema, si ni siquiera ha pasado algo relevante, en cuanto a terminar la relación constaba.
En fin, se dormiría a las ocho, sabiendo que al día siguiente vería a su novio, y sus preocupaciones habían sido puras tonterías de su parte. figuraciones que no valían la pena de tener por un chico tan lindo como él.
Acto 8: Perdonar rápido
Había amanecido temprano aquella mañana, al primer rayo de luz asomándose por la ventana y llegarle a la cara. Repudiaba en miles de ocasiones que el sol hallara una manera de entrar por su cuarto y despertarlo con sus rayos molestos, sacándolo de sus profundas ensoñaciones románticas con el nerd.
A pesar de estar saliendo con él, seguía teniendo sueños con Deku sin parar, hasta parecer incluso un mantra de lo constante de sus repeticiones. De las constantes veces en que se recordaba que no era un sueño que eran pareja, luego de tener casi seis meses de estar juntos, Katsuki seguía sin creérselo.
Estar con Deku parecía un escenario muy remoto de experimentar, para creerlo una realidad, pero era una hermosa realidad, de la cual, se alimentaba su relación y continuaba creciendo y floreciendo favorablemente.
Nada podía hacerlo más feliz que eso.
Después de sus reflexiones matutinas, desayunó con sus padres, quienes aún no partían al trabajo, luego se sentó ver la televisión, teniendo a su padre en la misma habitación leyendo el periódico, mientras que su madre aseaba la cocina y preparaba sus cosas para marchar.
Aunque Katsuki no lo admitiera, le agradaba tener compañía por las mañanas, sobre todo los días en que no iba a la agencia y prácticamente no tenía nada qué hacer, mas que descansar y ver a Deku cuando él salía del trabajo.
En resumen, Katsuki no hacía mucho, mas que ayudar a limpiar la casa, ejercitar en el gimnasio de la cochera, ver la televisión, prepararse de la comida, tomar un baño y ya. El día se le iba haciendo pocas cosas, porque nunca admitiría que en realidad, él también era un nerd. Era irónico, porque a Deku le decía nerd, cuando él también era uno.
De por sí, había sacado mejor promedio que Deku, sus calificaciones siempre apuntando al primer puesto y su meta puesta en obtener todo lo mejor del jodido mundo hasta la cima.
Tales propósitos los tenía por bien, resueltos.
De cualquier manera, su día pasó sin mucho trasfondo, puesto a que realizó muy pocas cosas durante el día, hasta durmió una siesta larga y renovadora. Poco antes de la hora en la que Deku lo iría a ver, se tomó una ducha, quedando impecable y libre de toda mugre, luciendo refinado y aseado.
Se dijo que las cosas no podían ir mal.
Llegadas las seis, Deku llegó a su casa, en shorts negros a la rodilla, una playera de color azul claro sin chiste y sus tenis rojos. Nada extraordinario, dirían algunos, pues, se trataba de Deku, pero para Katsuki, ese look siempre lo hacía verse jodidamente atractivo, sin importarle la opinión de los demás.
A sus ojos, su novio era el más guapo de todos.
Dentro de lo que cabía, percibió que su novio se mostraba un poco pensativo, pero no lo consideró algo de qué alarmarse, ya que Deku pensaba mucho y a todas horas, asimismo, constaba de un hábito de su persona.
Iban tomados de la mano, paseándose por las calles, en dirección al arroyo donde pasaban la mayoría de sus citas.
Katsuki quiso aprovechar para indagar sobre el caso que All Might le dio a Deku; al preguntarle, Deku lo ojeó con aire contemplativo.
—Pues, es un poco extraño el caso que me dio— Opinó extrañado.—D-digo, no es un caso grave, pero se trata de una persona que tiene un quirk muy parecido al de Toga—
—Cambio de persona?—Interrogó interesado en el asunto.
Deku asintió simple.
—Estuve investigando y se trata de un hombre de unos treinta años, puede tomar la forma de otra persona, la voz, la cara, los manerismos, todo— Expresó sorprendido. —Ya descarté los casos parecidos y también tengo anotados algunos sitios a los que frecuenta, trataré de ir esta semana a todos sus paraderos en busca de pistas sobre el sujeto, porque tampoco encuentro su nombre— Puso un dedo debajo de su barbilla en contemplación. —Supongo que es muy bueno en su trabajo, para que me resulte tan complicado encontrarlo—
—Necesitas que te ayude, Deku?—
—No puedo pedir ayuda— Mencionó mortificado. —Lo siento—
—Se trata de ti— Insistió, frunciendo el ceño. —No me importa lo que diga All Might al respecto, se trata de tu debut, porque ni siquiera has debutado, ya los demás casos que hagas luego de tu debut, no son tan importantes como el debut—
Le decía su opinión, no tanto lo que los demás héroes pensaban acerca de los casos que les daban; además, creía esencial ayudarlo para que su debut fuera espectacular, digno de alguien tan maravilloso como él.
Deku puso gesto pensativo. Katsuki aprovechó su silencio para intervenir.
—No le tienes qué decir a All Might que yo te estoy ayudando, no tiene motivos para saberlo, Deku. Es tu debut, de eso se encarga la agencia de ayudarte, no tu mentor—
—Qué quieres decir con "no tiene motivos para saberlo"?— Irrumpió intrigado.
—All Might no debe de enterarse de lo que hagas fuera del trabajo, lo que hagas o no hagas dentro de tu jornada laboral, no es de su maldita incumbencia— Replicó, torciendo el labio superior. —Es estúpido que le digas todo lo que haces en el trabajo, y que él te de un caso por separado, quiere decir que busca manejar tu vida como héroe—
—Manejar mi vida?— Repitió asombrado. —Eso qué quiere decir?—
—Que no te de libertad de decidir la clase de héroe que quieres ser— Respondió parco. —No le des permiso de liderar tu vida laboral de esa manera tan estúpida, si ya eres mayor de edad, no dependes de él desde que trabajas, no dependas de sus decisiones y de sus malditos casos con la excusa de que eres su jodido sucesor— Lo notó tensarse, a lo que añadió:—Quítate la etiqueta de que eres su sucesor—
—Pero, yo soy su sucesor— Repuso confundido.
—¡Ha! Sucesor nada— Reprendió molesto. —Son puras malditas excusas para que no debutes—
—Kacchan— Pronunció.—Por qué quieres que debute?—
—Como que para qué?— Escupió desdeñoso. —Para vivir juntos, esa fue la promesa—
—Sí— Asintió.
—Sino, de cualquier otra manera no te hubieras animado a que viviéramos juntos, maldito nerd— Reclamó, sabiendo que fue un reclamo tonto, del cual, no debía de molestarse, pero se molestaba si no lo tenía cerca, porque si no lo tenía cerca de él, se sentía terriblemente desprotegido. —Nunca piensas en los demás, siempre piensas en ti, por ser tan malditamente egoísta— Añadió duramente.
Deku bajó la mirada, quedándose callado. Katsuki lo interpretó ese gesto, de que él reflexionaba sus reclamos, esperando que los tomara para bien y no para mal.
—Me consideras… egoísta?— Deku preguntó triste.
—Sí— Lanzó esa afirmación, aunque en realidad quiso decir que no. No lo consideraba una persona egoísta, más bien, eso era al revés.
—Lo siento, yo no— Suspiró entrecortado.—Yo no quise ser egoísta contigo— Se llevó una mano a la boca, luciendo arrepentido.
—Deja la tristeza de lado, nerd— Intentó enmendar sus palabras despreciativas, pero ya había metido la leña al fuego y veía el incendio de sus acciones en la persona más importante de su vida, por sus crueldades y demandas.
Pero no quería perderlo, sabía que si se descuidaba, Deku se fijaría en alguien más; más vale tenerlo cercano, que lejos de su agarre, donde no podría alcanzarlo.
—Todo te lo tienes que tomar a pecho— Despreció. —Por eso eres un Deku—
—Por qué me dices esas cosas, Kacchan?— Cuestionó con la mano aún tapando su boca, sus ojos apagados y mirando al suelo.
Katsuki hizo una mueca de disgusto por la cara del nerd, y dándole un codazo en el costado, le dijo:
—Para que no dejes que All Might maneje tu vida de héroe y porque ya me harté de tenerte que esperar demasiado— Reprochó, esbozándole su gran mueca de disgusto. Siendo recibido por los ojos decaídos de Deku, mirándole fijamente.
Se le apretujo el estómago de solo ver sus orbes de ese modo.
—Deku, lo siento— Espetó abruptamente, de inmediato arrepintiéndose de su trato.
Su novio parecía que iba a romperse en llanto.
—Maldición Deku— Maldijo. —Me pasé con mis palabras, déjame enmendarlo— Estiró su mano libre ansiando tocar su mejilla, pero fue rechazado por el nerd. —Ah, Deku, no fue mi intención hablarte así—
—Está bien— Aseguró, respirando profundo. —Está bien— Reafirmó.
—No, perdona, dije cosas que no debía de decir— Reparó en mortificación.
—Kacchan, no te disculpes— Ladeó su cabeza, posando sus orbes verdes en las suyas, en intención segura. —Sé que no fue tu intención decirme esas cosas, ya pasó— Apretó su mano y de pronto, se encontraba abrazado por él, con cuidado descomunal, protegido por el manto certero que rodeaban sus brazos, siendo acogido por su calor embriagador. —Está bien, Kacchan— Confortó suspirando su pesado aliento sobre el lóbulo de su oreja, intoxicándolo con su tacto.
—De…Deku— Pronunció conmovido.
De pronto, lo abrazó de regreso, escondiendo su cabeza en su pecho.
—Me perdonaste muy rápido— Manifestó. —Te amo—
—Sí—
—Te amo, Deku— Lo apretó aferrado a él.
Cerró los ojos fuerte, cuando Deku paseó sus dedos entremezclándose con sus cabellos puntiagudos con mucho cuidado y un gusto indiscutible en su toque suave.
—Hm— Sonrió acurrucándose en él. —Te amo, te amo muchísimo—
Deku suspiró gratamente, apoyando su frente sobre su cabeza, absuelto en hacerle arrumacos en el cabello, los cuales, Katsuki recibía como muestras de cariño placenteras.
Se sentía muy bien ser perdonado tan fácilmente.
Acto 9: Cambiando un recuerdo
Luego de su metida de pata, Katsuki se mantuvo menos agresivo en sus palabras, puesto que aborrecía ver esos hermosos ojos verdes opacarse por la tristeza.
Prefería verlos llenos de luz, como dos preciosas gemas contemplándolo desde el espacio con suma austeridad en su apremiante afecto.
A pesar de que le seguía dando vergüenza ser visto tomado de la mano de Deku, no lo rechazaba, ya que Deku se merecía no ser rechazado estando el público.
Katsuki ya fue absuelto de muchas culpas por al amabilidad de su novio, pero no quería seguirse excediendo ni empujando su suerte a un límite inhóspito de sus desvergonzadas maneras de hablar que llegaban a herir los sentimientos de los demás, en especial de su novio, con quien siempre salía exhumado de las tristezas que le ocasionó por sus comentarios despectivos.
Lo que Katsuki tenía de cruel, lo tenía de enamorado.
Todo era rojo o todo era rosa, todo se incineraba en la sangre encrespada o todo se volvían besos y caricias prolongadas y profundas.
Entretanto, Deku lo guió por el arroyo, paseándose por las estrechas veredas cubiertas de un verdeado espesor, coexistiendo entre los sonidos dulces provenientes del arrollo, golpeando entre las rocas y los chirridos de los pájaros volando entre las ramas de los árboles de pequeñas copas.
Fue un paseo sereno, brindándole gozosos suspiros entre la caminata, donde buscó entrelazar sus dedos entre los de Deku, sintiéndolo muy cerca y presente en su sostén.
Encontraba bajo todos sus males, una pequeña pizca de alegría, la cual difuminaba su amargo ver de las cosas.
Por ese mismo arroyo fue cuando se enojo con Deku por haberle extendido la mano, y que él golpeó la mano de Deku, tildándolo de inútil por haber nacido sin una individualidad. El bullying surgió de ese cruel acontecimiento.
Miraba de reojo a Deku y se preguntaba cómo es que él andaba por ese lugar y nunca hacía comentarios con respecto a ese recuerdo.
Será que lo había superado? Es por eso que no le preguntaba nada o siquiera un diminuto comentario de su parte obtendría.
No obstante, no franqueaba otra suposición en su cabeza, mas que esa anterior suposición o que simplemente Deku se había olvidado de eso, pero cómo olvidarlo y fue horrible ese suceso.
—Em, Deku?— Se animó a romper el silencio.
Deku asintió.
—Recuerdas lo que pasó en este lugar?—Preguntó con cierto temor.
El aludido hizo gesto de extrañeza.
—Aquí te caíste del arroyo y te tendí la mano— Respondió repuesto.—Me golpeaste y desde ahí empezó el bullying—
Le dirigió una mirada de interrogación a Katsuki, quien había puesto el gesto en blanco.
—Pensaste que lo olvidé?—
—No, bueno, sí— Admitió, rodando los ojos con su imprudente pregunta.
—Cómo olvidarlo, Kacchan— Expresó en desazón.
—Era un niño imbécil— Repuso arrepentido.
Al decirlo, Deku ni siquiera lo miró a la cara, porque justamente estaba mirando al frente. Parecía que estaba pensando en algo.
—Deku?—
De pronto, Deku lo apretó de la mano y lo haló bruscamente hacia el tronco donde se había caído directamente al arroyo.
—Deku?!— Habló desconcertado.
No le contestó.
—Deku, qué sucede?—
Katsuki se preocupó por su falta de respuesta, y lo tocó ansiosamente del brazo con su otra mano.
—¡Deku! Qué haces? Por qué me llevas allí?—
Los pasos bruscos de Deku le indicaban que no le hablaría de momento, por lo que todo incitaba a la incertidumbre. Katsuki no admitiría que le embargó un miedo terrible en todo el cuerpo.
Estando caminando encima del tronco, Deku se paró en un alto, sorprendiendo a Katsuki, quien lo miraba atentamente revelando en su mirada un pánico a lo incierto.
—Deku?— Masculló dudoso ante el silencio súbito de su novio.
Deku se giró a verle a la cara, colocando sus manos en sus hombros, acercando sus ojos a los suyos. Intensidad reflejada en sus ojos, una amplia ambigüedad asentada en su silencio.
—Qué intentas ha—
Deku lo silenció capturando sus labios en un beso, exaltándolo por lo precipitado que fue el beso, mas no se arredró y se dejó llevar.
Deku ladeó su cabeza, adentrándose a su boca, profundizando el beso en gran medida, sintiendo cómo su saliva se mezclaba y se fundía con la duración del beso. Sus bocas chocando por el ritmo de seguirse sintiendo, saboreando, probando cada uno el sabor de sus besos.
Katsuki abrazó a Deku, envolviendo su cuello con sus brazos, poniéndose de puntitas porque el maldito nerd decidió crecer una cabeza más que él y para alcanzarlo necesitaba ponerse en puntitas.
De todas maneras, no entendía el motivo por el que Deku halla decidido besarlo en el tronco, pero el beso hablaba demasiado de lo hermoso que era tocarse cada uno profundamente, que descartó indagar sobre el asunto.
—De-Deku— Pronunció, pero fue callado por él, quien mordió su labio inferior, besándolo nuevamente. La sensación ardiente cubierta de dulzor, lo embriaga en un trance soporífero y cautivador, sometiéndolo a la contemplación y el disfrute total de sus besos.
Deku se separó del beso, respirando agitadamente sobre sus labios hinchados a consecuencia del beso.
En cambio, Katsuki estaba echo un desastre.
—Ahora, tienes otro recuerdo de este arroyo— Deku declaró firmemente, ensordeciendo sus oídos.
Las orbes rojas de Katsuki se abrieron en sorpresa, entendiendo el porqué él lo llevó hasta allí y lo besó con tal intensidad que la sensación quemante de su cuerpo no se evaporaba.
—Deku…— Suspiró ensimismado en sus ojos verdes, brillando como luciérnagas.
Deku sonrió dulcemente y se abalanzó sobre sus labios, capturándolos por segunda ocasión, apresando con sus manos su cintura, atrayéndola a sus caderas, acortando la distancia hasta que solo se fundieron entre aquel beso prolongado, del cual, Deku acababa de modificar un triste recuerdo en uno bonito.
Las mínimas sospechas se habían ido.
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P.D. Un capítulo meloso antes del drama.
Espero y les guste.
