Harry Potter es una cosa hermosa y terrible, y por lo tanto debe ser tratada con gran respeto para JK Rowling. En este caso, pido lo mismo para White Squirrel, quien necesita toda la inspiración posible para terminar esta historia.

Notas del autor: He querido este capítulo por mucho tiempo, y sospecho que algunos de ustedes también han querido leerlo por un rato. Espero que les guste como terminó.


Capítulo 57

–Eh, no, lukchath significa deslizarse como una concertina. Luksash significa deslizarse de manera serpentina.

Sanahh –respondió Luna mientras tachaba la nota que había escrito y escribía la corrección.

Habían sido unos… dos meses interesantes en Hogwarts desde que Harry, Hermione, y Luna habían comenzado a estudiar parsel.

–¿Hay otras palabras para "deslizarse", Harry?

–Sí, por lo que puedo ver hay dos más –dijo Harry a Luna–. Luknod significa deslizarse como una oruga, y lukthalee significa deslizarse de manera rápida y de golpe, como las serpientes de cascabel.

Quizás no lo había esperado (de hecho, nunca sabía que esperar de Luna), pero la joven Ravenclaw era buena guardando un secreto y respetaba el deseo de Harry de que no usara el parsel en público, especialmente a su alrededor. Eso atraería atención que ninguno de ellos necesitaba.

Parsel, decidió Harry, al igual que muchas cosas que tenían que ver con Luna, era confuso. En un sentido, era simple. El vocabulario para las cosas normales era limitado, como el vocabulario para los gatos, incluso para los animagos. Sin embargo, al igual que en el lenguaje de los gatos, había muchas palabras adicionales relacionadas con las serpientes que raramente se usaban en práctica. La gramática también era bastante sencilla, pero era confusa en el sentido en que omitía palabras que tenían que ser asumidas por el contexto, aunque era un lenguaje bastante literal, lo cual ayudaba. La parte verdaderamente difícil era que a la lengua humana le costaba mucho trabajo adaptarse.

¿Noasee hashesh st'kah inyee sanahh?– preguntó Luna.

Sanahh. Theeth st'kah inyee –respondió Harry.

Pero ya que Harry estaba tan acostumbrado a como pensaban los animales, descrubrió que le era natural comprender como funcionaba el lenguaje, y Luna probó ser una buena estudiante… más rápida que Hermione, incluso, para la molestia de la joven, y la dos ahora podían tener una conversación sencilla en parsel… para lo mucho que les servía. Asustaría bastante al resto de la escuela.

Luna cerró su cuaderno, decidiendo que era suficiente parsel por ahora. Regresando al inglés, habló:

–¿Estás emocionado por tu partido de quidditch este fin de semana, Harry?

–Oh, definitivamente, será bueno estar en una escoba de nuevo, y estoy listo para ganar contra los Hufflepuff.

A dirección de Amos Diggory, las restricciones de seguridad se habían relajado. Era una medida cuestionable, pero parecía estar funcionando por el momento. En marzo, después de dos meses sin ningún ataque, quidditch fue permitido de nuevo, aunque todas las prácticas tenían que ser supervisadas. Pero incluso esto dejaba el horario apretado por el resto de la temporada, y el segundo partido de Gryffindor, el cual normalmente tomaba lugar a principios de marzo, había sido pospuesto hasta el 8 de mayo, el sábado siguiente.

El alivio de las restricciones, la falta de ataques nuevos, y la mejora del clima había incrementado la moral en Hogwarts más que el desastre del día de San Valentín de Lockhart pudiera haberlo hecho. Claro, no todo estaba bien. Después de tres meses y medio sin ataques, Dumbledore lucía cada vez más incompetente, y Hagrid lucía cada vez más culpable, con ambos lejos. Además, Harry sabía que el heredero de Slytherin aún estaba en algún lado, y aún no tenían idea de quien era o como estaba atacando a las personas.

–Oh, y gracias por ese último artículo –dijo Luna–. Mi papi dice que fue muy popular.

–No hay problema, Luna. Me alegra que pudiéramos sacar el mensaje.

Con las cosas más relajadas por el momento, los Granger continuaron su campaña del año pasado. Aún había quejas periódicas sobre Snape, y McGonagall lo estaba supervisando atentamente para calmar lo peor de sus excesos, pero este año las cartas se enfocaban en el terrible estado de la educación de Defensa Contra las Artes Oscuras en la escuela, que dejaba a los graduados de Hogwarts bastante vulnerables. Ahora públicamente pedían la idea de enviar a un auror en rotación cada año, algo que comenzaba a ganar tracción.

Sin embargo, el artículo más reciente, el que había salido durante las vacaciones de Pascua, era el que Luna había sugerido sobre la pureza de sangre y las líneas de pureza; como incluso las líneas más puras y antiguas probablemente se habían filtrado en la población muggles y ahora estaban de regreso. Aparentemente, fue el tema de conversación en el mundo mágico de Gran Bretaña por unos días, con algunos sangre pura negándolo por completo, los más inteligentes rechazándolo como si no tuviera importancia, y muchos que no eran sangre pura lo aceptaban como prueba de que la pureza de sangre no importaba. Claro, políticamente no hacía mucha diferencia, excepto por el beneficio de que Harry logró que su voz fuera escuchada.

Harry y Hermione también causaron algo de alboroto por unas semanas cuando perdieron brevemente el control de su magia, pero estaban más tranquilos ahora, así que no habían tenido más problemas de lo normal. Sin embargo, habían recibido un par de cartas que en verdad cuestionaba su perspectiva sobre la magia sin varita:

Queridos Harry Potter y Hermione Granger:

No se si me recuerdan, pero nos conocimos en el callejón Diagon hace dos años. Mi hermano Kevin está en su año, pero en Ravenclaw. Quería agradecerles por el consejo que me dieron sobre como hacer magia sin varita. He estado practicando desde entonces, ¡y en verdad puedo hacerlo! Solo puedo hacer cosas sencillas como levitar monedas y prender y apagar luces, y si en verdad me esfuerzo, puedo escribir con una pluma sin tocarla, pero voy a seguir practicando este verano. Comenzaré en Hogwarts el próximo otoño, y no puedo esperar a mostrarles. He estado escribiéndome con Nathan Boot, su hermano Terry es el compañero de cuarto de Kevin, y también ha estado aprendiendo magia sin varita. ¿Es diferente de aprender magia con varita?

Me alegra que no haya habido más ataques, y también a Kevin y a nuestros padres. En verdad espero que hayan detenido al heredero de Slytherin de manera permanente (Kevin dice que no cree que tú seas el heredero, Harry). Espero que no haya problemas cuando vaya el próximo año.

Sinceramente,

Annabel Entwhistle

–Pues, eso es algo en lo que nunca pensamos –dijo Harry.

La carta de Nathan Boot había sido similar a la de Annabel Entwhistle en sustancia. Ambos estaban avanzando tan bien como Harry y Hermione lo habían hecho.

–No podemos pedirles que lo guarden secreto –dijo Hermione–. Después de todo, no hay razón para que tengan que hacerlo.

–Nosotros tampoco teníamos que mantenerlo en secreto –sugirió Harry–. Sólo no queríamos la atención. Mi madre biológica nunca mantuvo su magia sin varita como secreto, y no sería malo si no fuéramos las únicas personas en la escuela que pueden hacerlo.

–Aún podría ser una buena ventaja por el resto del año –respondió Hermione–. El heredero de Slytherin no sabe sobre eso.

–Eso si capturan al heredero este año –gruñó Harry–. Además, si el heredero es lo suficiente poderoso para petrificar a las personas de ese modo, no creo que la magia sin varita lo distraiga por mucho tiempo. Y no es como si podemos hacer más que lo que hacemos con varitas… ya no. ¿Has notado que este año podemos hacer los hechizos igual de bien con o sin varita?

–Claro que lo he notado. Tiene sentido. Siempre supimos que toma más tiempo aprender sin varita, y no es tan eficiente. Bueno, aún creo que es mejor esperar a finales del año escolar antes de mostrar que podemos hacerlo… pero si hay algo más por lo que tú piensas que necesitamos usarla, supongo que no hay problema.

–Gracias, Mione.


Finn McLaggen estaba muy agradecido de que cierta área en el séptimo piso había sido abierta de nuevo. Fue casi imposible subir cuando esa parte de la escuela estuvo cerrada. Caminó de un lado a otro enfrente de una pared y pensó: Necesito el cuarto donde esconden las cosas. Necesito el cuarto donde esconden las cosas. Necesito el cuarto donde esconden las cosas.

Le había tomado bastante tiempo descubrir como funcionaba la puerta, pero había valido la pena ya que adentro estaba el tesoro más grande en la islas británicas. Claro, la mayoría era basura, pero había tanto. Y lo más importante, mucho era contrabando que los estudiantes habían ocultado durante los años… contrabando que podía tomar a su placer y vender.

Lo había estado haciendo desde principios de su sexto año, y le había permitido vivir una buena vida, para un estudiante. Su dinero para gastos era similar al que los niños ricos recibían de sus padres, y sólo los gemelos Weasley podían compararse en la venta de cosas ilícitas (y su hermano los mantenía en línea, no como a él).

Percy Weasley. Gruñó al pensar en él. El Prefecto Perfecto se había vuelto su archienemigo, confiscando bastante de su mercancía antes de poder venderla. Pero Finn siempre podía encontrar más en un lugar con grandes montañas de basura. Incluso Cormac no sabía de dónde la sacaba. Caminó entre las montañas masivas de basura, tomando objetos prohibidos e interesantes o chucherías de aspecto valioso. Había lo suficiente que podría haberlo estado haciendo desde primer año y aún tener mucho de sobra. Y había más cosas. Tendría que dar una última vuelta para llevarse cosas como joyas que eran valiosas en el mundo real antes de dejar la escuela para siempre. De hecho, ya había guardado unos cuantos objetos que nadie encontraría, ni siquiera Weasley.

Mientras examinaba el cuarto, notó algo: un cuaderno negro y pequeño estaba encima de una pila de basura al otro lado del pasillo, casi como si alguien lo hubiera lanzado dentro del cuarto. Finn no estaba seguro de porque el libro llamó su atención, pero lo tomó. Alguien llamado Ryddle había sido el dueño en 1943, pero nunca lo había usado. Estaba en buena condición, así que Finn lo guardó para usarlo como libro de contabilidad.

Esa noche, recibió la sorpresa de su vida: ¿Cuentas? Qué aburrido. Ahora, si quieres asesoría de negocios...


El club de vuelo fue restaurado poco después del quidditch, lo cual era un gran alivio para los que no habían podido salir del castillo o habían intentado mejorar sus habilidades para las pruebas del próximo año. Hermione estaba en ambos. Quizás aún era una rata de biblioteca, pero después de vivir con Harry por tantos años (escalando juegos en la escuela, aprendiendo karate, y ahora volando escobas), comenzaba a sentirse perdida si no podía realizar una actividad al aire libre por mucho tiempo. E incluso un juego semanal de quidditch sin puntaje incrementaba su interés en el deporte.

Desafortunadamente, Theo Nott se apareció ese día. No sabía porque le había tomado más de un mes darse cuenta que Harry no estaría ahí, pero iba a hacer lo posible por sabotearla cada que tuviera oportunidad. Estaba preocupada por lo que pudiera hacer desde que llegaron a los terrenos, y sí, en cuanto se elevaron al aire, se lanzó directo contra ella. Ella gritó y apenas logró hacerse a un lado.

–¡Mira por donde vas! –le gritó ella. Nott sólo se rió.

–Tu hermano no está aquí para salvarte, ¿verdad, Granger?

–¡Vamos, Hermione, patéale el trasero! –gritó Ron Weasley (quien estaba en su equipo hoy) con entusiasmo desde la zona de anotación. Ella apretó los dientes y se lanzó contra él.

A diferencia de muchos otros, Theo Nott era un jugador decente y tenía su propia escoba… otra Barredora 7, de hecho, lo cual era un gran desafío como competencia, incluso si jugaban limpio, lo cuál él definitivamente no estaba haciendo.

Debió de haber sido un partido fácil ya que el guardián del equipo contrario estaba en una escoba de la escuela que apenas y podía soportar el estrés del quidditch. Pero hoy, llevaba la ventaja e iba a anotar, cuando su escoba se detuvo de golpe y casi cayó de ella, sin mencionar que soltó la quaffle, solo para darse la vuelta y ver que Nott había tomado su escoba por la cola. O había estado intentando atrapar un pase cuando él llegó a su lado y le dio un fuerte golpe en las costillas con su codo para bloquearla. Pero la peor ofensa fue cuando estaban volando cerca de los aros, con él intentando bloquearla para que no lanzara la quaffle, cuando de repente tomó el mango de su escoba y la jaló… con mucha fuerza.

–¡Basta! –gritó Hermione.

Pero Nott no se detuvo. Continuó jalándola hasta que fue claro que iba a intentar hacerla que se estrellara contra una de las torres.

–¡Nadie va a salvarte ahora, sangre sucia! –gritó Nott con entusiasmo.

–¡Suéltame! –Chasqueó sus dedos y sacó su varita de su funda, pero Nott tomó su brazo e intentó detenerla para que no lo apuntara. Sin embargo, antes de que pudiera reaccionar, ella la movió y lo golpeó en el rostro con una maldición punzante, obligándolo a soltarla y caer en espiral al suelo.

–¡Ey! ¡Falta por usar la varita, sangre sucia! –gritó.

–¡Falta por jalarme! –gritó Hermione–. Y por intentar lanzarme contra la torre. Estoy segura de que todas están en el reglamento.

Una pelea hubiera comenzado justo ahí (Ron estaba a punto de darle un golpe) cuando Madame Hooch los alcanzó y los detuvo.

–Ya es suficiente –exclamó la maestra–. Nott, diez puntos menos para Slytherin, y todos regresen al castillo antes de que causen más problemas.

Hermione estaba furiosa cuando regresó dentro, y era palpable cuando se encontró con su hermano… su rostro con una expresión de furia, su túnica doblada, su cabello en punta por todos lados, y cargaba su escoba como un bastón de troll. Pensó que debió de haber asustado a varios de primer año con los que se había cruzado.

–Vaya, Mione, ¿qué te pasó? –preguntó Harry nervioso cuando la vio.

–Theo Nott me pasó, eso fue –gruñó.

–Oh no, ¿estás bien? ¿Qué hizo?

–El tonto me atacó seis veces.

–¿En verdad?

–Sí, jaló mi escoba, me golpeó, empujó, y bloqueó. E intentó que me estrellara. Y me llamó sangre sucia. –El rostro de Harry se ensombreció.

–Eso es todo, me las pagará –bufó, y caminó hacia el gran comedor con una furiosa mirada felina.

Hermione palideció al instante cuando se dio cuenta de lo que había hecho y corrió tras él.

–Harry, por favor no hagas nada –rogó.

–Lo siento, Mione. No voy a dejar que te haga eso.

–Puedo cuidarme sola. En serio. Sabes que puedo.

–Pero estás bajo mi protección. Es honor de casa.

–Oh, vamos, Harry, ¿honor de casa por apodos y faltas en quidditch?

–Sí, en una escuela muggle ya le hubieran dado detención por bravucón y lo sabes… Mira, se que el honor de casa no es de importancia para nosotros, pero les importa a ellos. Si van a respetarme, a respetarte, tengo que ser capaz de enfrentarme a ellos.

–Pero Harry, buscar una pelea no es la respuesta. Nunca lo ha sido en nuestra familia.

–Hay veces en las que se tiene que hacer. No puedo dejar que Nott se salga con la suya. No esta vez.

–De acuerdo. –Levantó sus manos rindiéndose–. De acuerdo, haz lo que crees que tienes que hacer, pero le tienes que explicar todo a mamá y papá.

–Trato –dijo Harry con resolución, lo cual sorprendió a Hermione. Pensó que eso lo afectaría un poco, pero lucía bastante molesto.

Esto no iba a terminar bien.

Llegaron al gran comedor y Harry se dirigió a la mesa de Slytherin. Eso de inmediato volteó cabezas, especialmente considerando que Harry Potter lucía furioso.

Draco Malfoy se puso de pie.

–¿Tiene algún asunto aquí, Sr. Potter.?

–Necesito hablar con el Sr. Nott.

Nott también se puso de pie y lo enfrentó con una sonrisa.

–¿Qué quiere, Sr. Potter?

–Quiero que se disculpe con Hermione por enfocar sus ataques en ella durante el club de vuelo, y por insultarla.

La sonrisa de Nott creció.

–¿Y qué insulto fue ese?

Harry le lanzó su usual mirada felina.

No quieres que lo repita, Nott. Has estado molestando a mi hermana por meses, insultándola, y ahora intentaste lastimarla. Esa no es la manera correcta de actuar de un sangre pura y quiero una disculpa.

Nott bajó su voz y se acercó un paso hacia Harry para que los maestros no pudieran escucharlo.

–Un sangre pura real no se disculpa con una sangre sucia –dijo.

–Entonces un sangre pura real es un maldito arrogante –dijo Harry. Nott debía de estar sintiendo las ondas de magia a su alrededor. ¿O acaso Nott en verdad creía que era más fuerte que Harry?– Y demando que te arrepientas.

–¿Y por qué debería? Te crees muy importante porque eres el Niño Que Vivió, y entonces vienes aquí con tu hermana sangre sucia y aún esperas respeto.

No, nunca esperé respeto del hijo de un mortífago, pensó Harry, pero lo que dijo fue:

–Deja de llamarla así.

–¿Por qué niegas la verdad, Potter? –Bajó la voz hasta que era un susurro–. No importa cuantos premios gane o que tan buenas calificaciones obtenga, ni siquiera si abre las piernas para un sangre pura con dinero. No puedes cambiar la contaminación dentro.

Y con eso último, Theodore Nott encontró el límite de Harry Potter. Harry dio un paso atrás, señaló al Slytherin, y gritó:

–¡Eso es todo! ¡Theodore, DEMANDO SATISFACCIÓN!

El gran comedor cayó en silencio cuando todos se detuvieron a observar al par. Había peleas en Hogwarts, pero duelos de honor eran raros… quizás una vez al año, y nunca de tal nivel. Tanto estudiantes como profesores observaron sin aliento por la reacción de Nott.

Hermione fue tomada por sorpresa, y estaba muy aturdida para interferir.

Pero Nott lucía como si había esperado esto por un tiempo. Irguió su espalda, sonrió, y miró a Harry a los ojos.

–¡Y la recibirás! –gritó–. Sólo magia. Nada de tu estilo de pelea muggle.

–De acuerdo –dijo Harry–. Aquí en el gran comedor, si es aceptable.

–De acuerdo –respondió Nott, y el duelo estuvo acordado. Susurros inmediatamente comenzaron a rodear al gran comedor, con personas especulando sobre el resultado, las ramificaciones, el efecto que el heredero tendría en el asunto, si es que hacía algo, y sin duda muchas apuestas. Esto era lo más emocionante que había ocurrido en Hogwarts desde el desastre de San Valentín.

Harry miró a la mesa principal para ver a la profesora McGonagall levantándose de su asiento con una mirada de desaprobación.

–Potter, ¿en verdad es esto necesario? –preguntó.

–Eso me temo, profesora –respondió Harry–. El heredero de la Noble Casa de los Nott ha estado molestando e insultando a mi hermana, quien está bajo la protección de la Noble Casa de los Potter, por meses, y como cabeza de casa no lo toleraré más. Bajo las reglas de la escuela, tiene que aceptar un duelo de honor adecuadamente convocado. Si el Sr. Nott no objeta, pido que el profesor Flitwick actúe como nuestro moderador. Si el lugar de honor no está disponible, entonces aceptaremos otra ubicación.

McGonagall se irguió para dirigirse a él de manera formal. Había pasado mucho tiempo desde que un estudiante le había hablado de ese modo… quizás nunca como jefa de su casa, de hecho. Sabía que a Harry no le gustaba usar su rango, pero era bastante claro que no se echaría atrás.

–Muy bien, Lord Potter –respondió–. El duelo de honor es aceptado. El gran comedor estará disponible después de la cena. Y profesor Flitwick, si pudiera moderar… -El pequeño Maestro de Encantamientos asintió–. Espero que ambos estén en una sola pieza cuando esto termine.

–Sí, profesora –dijo Harry. Llevó a Hermione de regreso a la mesa de Gryffindor, manteniendo su mirada en Nott todo el tiempo.

Cuando se sentaron, Hermione miró tercamente a su propio plato y lanzó a Harry una probada de su propia medicina: la ley del hielo.

–¿Vas a usar tú sabes qué? –fue lo único que le preguntó.

–No lo he decidido –respondió.

–Bueno, sólo recuerda lo que dije.

–Sí, sí, yo tengo que explicárselo a mamá y papá. –Probablemente me castiguen por esto, pensó, pero valdrá la pena.

El resto de los Gryffindor lo rodearon, hablando unos sobre otros: "¡Bien hecho, Harry!" "Sí, que idiota." "Vaya, un duelo de honor. ¡Que genial!" "Eso fue irresponsable, Potter." (Percy) "Patéale el trasero por todos."

Los Gryffindor apenas y terminaron de cenar, con muchos preguntando a Harry como iba a derrotar a Nott e intentando darle consejos. El entusiasmo se dispersó a las otras mesas, con todos interesados en ver que ocurriría. Harry y Nott podían ser vistos lanzándose miradas sospechosas durante toda la cena. Sin embargo, Harry se sorprendió de ver que tantos maestros lanzaban miradas de decepción en su dirección.

Para cuando terminó la cena, Madame Pomfrey había sido llamada y lucía muy seria, pero lista para lidiar con cualquier herida. La profesora Trelawney, la rara profesora de Adivinación, se apareció a mitad de la cena, aún cuando no estaba claro quien la había llamado, y había más fantasmas flotando cerca del techo. Nadie se quería perder un duelo de honor que involucraba a Harry Potter. Harry recordó lo que el profesor Lockhart había dicho durante la primera reunión del club de duelo: Los duelos de honor son un asunto más serio que cualquier cosa que hagamos aquí. Parecía que había tenido razón en eso.

Finalmente, llegó la hora cuando McGonagall usualmente despedía a todos, pero esta vez, se puso de pie.

–Un duelo ha sido organizado a esta hora. Cualquier estudiante que desee irse, puede hacerlo ahora.

Nadie lo hizo.

–Por favor, todos de pie.

Todos se pusieron de pie y varios maestros movieron las mesas contra las paredes.

–Profesor Flitwick, si nos hace el favor.

Flitwick se colocó en medio del gran comedor, y todos los estudiantes se movieron contra las mesas mientras levantaba la barrera de duelo en medio del comedor. Cuando estuvieron listos, habló en una voz más profunda y formal que nunca había escuchado antes de él.

–Los combatientes y los segundos por favor acérquense.

–Hermione, ¿serías mi segundo? –preguntó Harry en voz baja.

Hermione sacudió la cabeza con frustración.

–Bueno, supongo que alguien tiene que asegurarse que no mueras. –Lo siguió al centro de comedor, a donde Nott caminó desde el otro lado junto a Draco Malfoy, quien lucía menos entusiasmado que Nott. Malfoy claramente sospechaba que Harry tenía un truco bajo su manga.

–Lord Potter, ¿está dispuesto a llegar a un acuerdo con el Sr. Nott de manera pacífica? –preguntó Flitwick. Harry consideró como responder por un momento, pero decidió que no había manera de hacerlo sin decir la palabra (además, Hermione lo había dicho sin encogerse)–. No a menos que el Sr. Nott, como mínimo, se disculpe por llamar a mi hermana sangre sucia –dijo.

Muchos estudiantes e incluso la profesora Sprout y Trelawney soltaron exclamaciones de sorpresa, sin saber lo serio que había sido el insulto. Pocos discutirían que haberse enfrentado a Nott por sólo eso era aceptable.

–No esta vez, Potter –se burló Potter–. Es hora de que resolvamos esto de manera correcta.

–De acuerdo. Continuemos con el duelo, profesor.

–Muy bien. Tomen sus lugares.

Harry y Nott entraron a la barrera de duelo en lados opuestos y se acercaron al otro. De acuerdo al Código de Honor, elevaron sus varitas, hicieron una reverencia, y se dieron la vuelta para regresar al borde de las barrera, desde donde se prepararon para comenzar. Los sentidos de Harry estaban en alerta máxima, tanto mundanos como mágicos, pero Nott no intentó nada.

–Nada de hechizos letales, desfiguraciones, o maldiciones imperdonables –les recordó Flitwick–. Comiencen al contar tres. Uno… dos… ¡tres!

¡Expelliarmus! –gritó Harry mientras que Nott comenzaba con un–: ¡Incendio!

Pues, ciertamente es rápido, pensó Harry.

¡Everte Statum! ¡Glacius! ¡Immobulus!

¡Contego! ¡Diffindo! –gritó Nott. Encantamientos cortantes técnicamente no estaban contra las reglas ya que eran fáciles de bloquear y podían ser lanzados con poco poder para que no hicieran mucho daño (lo cual no era probable que Nott hiciera). Esto era contrario de los muchos hechizos oscuros que estaban diseñados específicamente para mutilar y no serían permitidos ahí.

Pero de todos modos, Harry no estaba dispuesto a entrar en contacto con ese hechizo.

¡Contego! –lanzó–. ¡Flipendo! ¡Skontapto! ¡Glistrima! –Siguió la estrategia que generalmente le había servido bien en el club de duelo: lanzar varios hechizos al mismo tiempo en poco tiempo y esquivando lo más que pudiera. Sin embargo, Nott era uno de los mejores duelistas en su año y rápidamente estaba demostrando estar más familiarizado con el lado destructivo del deporte.

¡Fumos!

Y con buenas fintas, aparentemente. Harry rápidamente desapareció el humo, pero le costó preciosos segundos, y perdió el rastro de donde Nott había estado parado.

¡Spongenu! ¡Digiti Wibbly! ¡Expelliarmus! –lanzó Nott.

Harry se agachó y rodó, pero el encantamiento desarmador había conectado. Sin embargo, su varita fue atrapada por su funda y regresó a su mano. De inmediato respondió:

¡Locomotor Mortis! ¡Petrificus Totalis! ¡Keratoglossa!

¡Contego! ¡Contego! ¡Bombarda! ¡Diffindo! ¡Percutio!

Nott no estaba guardándose nada. Quizás sus maldiciones no eran fuertes, pero estaba forzando la mano de Harry. La escuela observó en asombro como hechizo tras hechizo golpeaba la barrera. Hermione hizo una mueca de dolor cuando su hermano fue acorralado, y Harry se enfocó en intentar quitarle la varita a Nott.

¡Expelliarmus! ¡Relashio! ¡Ventus! ¡Flipendo!

Era una batalla más feroz que las que cualquier estudiante de segundo o tercer año había tenido en el club de duelo, y muy rápida. Harry era extremadamente ágil, pero Nott lo estaba alcanzando con sus propios encantamientos de bloqueo. Era casi como un baile, excepto que un mal paso podría resultar en algo de dolor. Entonces, lo impensable ocurrió. Harry se movió a un lado cuando debió de ir al otro, y Nott logró conectar no uno, sino dos encantamientos desarmadores, lanzando su varita lejos de su funda. La multitud soltó gritos ahogados al ver a Harry sobre su espalda, gruñendo de dolor y sin varita.

Nott se acercó y se paró sobre Harry.

–Bien, Potter, parece que la leyenda sólo es una historia después de todo –dijo–. ¿Crees que puedes defender a tu hermana sangre sucia ahora?

–¡Sr. Nott! –exclamó Flitwick.

–Oh no –dijo Hermione, sabiendo lo que iba a ocurrir.

Harry estaba lívido. Ya era malo que Nott se hubiera acercado para burlarse, pero había arrastrado a Hermione en esto por última vez. Mientras el Slytherin sonreía sobre él, Harry concentró su energía, elevó ambas manos, y sin decir palabra, lanzó un poderoso Flipendo sin varita. Hubo un fuerte ruido en el aire, y el niño salió volando contra el suelo, cayendo con un fuerte golpe. Y todos soltaron exclamaciones de sorpresa cuando se dieron cuenta de porque Harry siempre cedía un duelo de manera verbal cuando perdía un duelo en el club.

Harry se puso de pie y se acercó a Nott sin molestarse en recoger su varita.

–¡N...no puedes hacer eso! –gritó Nott desde el suelo. Malfoy lucía sin habla.

–Lo acabo de hacer.

Nott elevó su varita.

Incen...

Pero Harry era más rápido que él sin una varita. En un movimiento digno del mismísimo Dumbledore, desarmó a Nott con un casual movimiento de su mano antes de que pudiera completar el hechizo.

–¿Cede el duelo, Sr. Nott?

–Pero...pero… ¡es en contra de las reglas!

–No lo es. Tú dijiste sólo magia. No dijiste que tenía que usar una varita. Ahora, Nott… –intentó intimidarlo. Susurró "Lacarnum Inflamari" y conjuró llamas azules en cada mano, y rápidamente usó el encantamiento para cambiar de color para que parecieran estar hechas de fuego real–. ¿Cedes el duelo?

–¡Ah! ¡Sí! ¡Sí! ¡Me rindo! ¡Me rindo! –gritó Nott, considerando que probablemente no podía lanzar un hechizo sin varita ni para salvar su vida.

Harry cerró las manos, apagando las llamas azules. Entonces sonrió.

–Mi honor ha sido satisfecho –dijo. Se dio la vuelta y se alejó. Mientras caminaba, levitó su varita y la de Nott hacia él, y lanzó la de Nott sobre su hombro sin mirar atrás. Mantuvo su sentido mágico en alerta por cualquier hechizo a sus espaldas, pero para su sorpresa, no hubo ninguno.

–La disputa ha sido resuelta –confirmó Flitwick, y canceló la barrera de duelo.

Fue entonces que Harry fue golpeado por una ola de sonido. Tres cuartos de la escuela le estaban aplaudiendo, por su increíble demostración de magia, y por darle una paliza a Nott. Incluso algunos maestros se unieron, aunque McGonagall aún lo miraba con desaprobación. Snape parecía sorprendido, y Trelawney parecía estar a punto de desmayarse. McGonagall y Flitwick habían mencionado a sus colegas la habilidad de Harry y Hermione para la magia sin varita, pero era difícil de creerlo hasta verlo. Como muchas cosas sobre Harry Potter, ese duelo seguramente se convertiría en parte de la leyenda. Severus Snape en particular sintió que necesitaba ir a su habitación y beber algo doble. Era una lástima que Potter lucía tanto como su padre, pensó, ya que sin duda alguna había heredado el sentimiento protectivo de su madre, su talento para los encantamientos, y… Snape recordó estremeciéndose, su temperamento.

–¡Harry, eso fue increíble! –dijeron sus compañeros en Gryffindor–. Dijiste que podías hacer magia sin varita pero, ¡demonios!

–¡Nadie derrota a Harry Potter!

–¡Lo pensará dos veces si intenta eso de nuevo!

–Nunca había visto a alguien excepto a Dumbledore hacer eso!

–¿Así es como derrotaste a Quien-Tú-Sabes?

La adulación se estaba saliendo de control para cuando Harry y sus compañeros llegaron a la sala común de Gryffindor. Harry apenas y pudo tranquilizarlos.

–Ya, chicos, chicos. Lo entiendo. Soy Harry Potter –dijo a la multitud a su alrededor–. No es algo tan importante. Vamos, Hermione, diles… ayúdame.

–Oh, ¿ahora quieres mi ayuda? –dijo ella. Tenía una sonrisa malévola en el rostro, y entonces realizó un gesto en particular, y Harry se encontró colgando en el aire por el tobillo.

–¡No de ese modo! –gritó. Sirius iba a pagar el haberle enseñado ese.

La mayoría de los Gryffindor se sorprendieron de nuevo y dieron un paso atrás cuando vieron a Hermione Granger realizar una muestra de magia sin varita igual de impresionante que su hermano.

–No, no es un superpoder del Niño Que Vivió –explicó–. De hecho, no es tan difícil de aprender si se empieza desde pequeño y se tiene mucha paciencia. Sólo tuvimos mucho tiempo para practicarlo.

Flotó a Harry sobre un sofá y él mismo canceló el hechizo, cayendo sobre los cojines. Hermione casi se cayó por el cansancio… Era un hechizo difícil, pero lo continuó por apariencias.

–Bien –dijo Harry sacudiéndose–. Ahora que eso fue aclarado… –Se dio la vuelta y subió las escaleras rumbo a su dormitorio. También estaba bastante cansado. Ese duelo había sido difícil.

Ginny Weasley estaba sin habla al ver a Harry desaparecer por la escaleras. Ron había mencionado que tanto Harry como Hermione podían hacer magia sin varita, pero eso había sido más allá de lo que había soñado. La manera en la que Harry había barrido el suelo con Nott fue increíble. Incluso los libros no lo mencionaban haciendo cosas como esa. No sabía como podía llegar a ese nivel, pero algo era seguro: No quería estar en el lado malo de Harry Potter.

Harry escuchó el ruido de los dormitorios de séptimo año mientras subía las escaleras. Uno podía escuchar bastante subiendo y bajando las escaleras de las torres, y esa noche, podía reconocer el dulce tono de Percy Weasley:

–En verdad McLaggen, ¿dónde encuentras todo esto? Y creo que también me llevaré ese cuaderno. –Finn McLaggen estaba en problemas de nuevo, pensó. Bueno, por lo menos algo es normal por aquí.