"El admirador secreto parte 2"
.
.
.
.
.
.
Lado: Katsuki
Acto 13: La confesión de Deku
—Lo haré— Fue lo que sus oídos captaron antes de ser besados con la más bella dulzura suscitada por su novio, quien lo besaba, aprisionándolo con sus brazos en plena calle.
No pudo decir más, pues, su espíritu había sido atrapado por unos labios suaves devorándolo lentamente con su sabor embriagador.
La luz de la noche surgía desde el horizonte, en lo que ambos se fundían en los labios del otro, ensimismados en aferrarse al otro, ansiando de sentirse y unirse, asimismo cerrando la distancia que permanecía entre ellos.
Antes de reunirse, Katsuki estaba por enloquecer con su metida de pata al haber hablado sin pensar, pero ahora que estaba siendo besado con tanta dulzura y cariño, el miedo que palpitaba en sus venas se esfumaba rápidamente. Creyó por todos los medios que lo perdería. Su peor miedo era perderlo, pero ese miedo se convirtió en dicha, una dicha que lo llenaba.
Deku mordía sus labios buscando probarlo, saborear el sabor de su boca, haciendo mayores las ansias.
La sensación que le propinaba con ese gesto era inminente, tanto que le flaquearon las piernas y sentía los sentidos sumidos a la anestesia de su merced.
Oía a Deku respirar profundamente, junto con el movimiento que sus labios hacían al chocar uno sobre el otro.
Se vio abrumado cuando Deku detuvo el beso, centrándose en observarlo con sus labios respirando su fragante aliento sobre los suyos, propinándole calidez.
—Kacchan, no hiciste nada malo— Las manos de Deku acunaron sus mejillas, haciéndolo fijar su mirada a sus ojos verdes, mismos que lo observaban con intensidad. —Tus palabras me hirieron, pero me hiere más no estar contigo—
Tras un silencio donde no hacían más que centrarse en mirarse a los ojos, Katsuki sintió la profunda necesidad de abrazarlo, las palabras que faltaban por decirse se las podían decir estando en esa posición. Él llevaba varios días queriendo verlo, pero que debido al trabajo, sus turnos no coincidían y se complicaba verse; por suerte, estaban juntos, viéndose a los ojos, decantándose en besos y fundidos en un abrazo.
Qué más podía pedir?
Su corazón no reparaba la inmensa angustia que le invadió cuando vio la cara de tristeza de Deku por haber dejado que su lengua filosa hablara sin razonar en el impacto que sus palabras pudieran tener en su novio.
Apenas su mente comenzaba a marchar, luego de estar en un devastador estado de alarma.
Katsuki aferró sus manos en la playera de su novio, anhelando tocarlo, saber que él en verdad estaba allí con él y no era un producto de su imaginación.
Lo abrazó ingiriendo la tranquilidad que su corazón necesitaba sentir.
—Este suceso me hizo darme cuenta lo mucho que no he cumplido con mi promesa— Dijo Deku con arrepentimiento. —No soy el mejor novio para ti, Kacchan y tampoco sé si seré capaz de poder darte todo lo que necesitas, pero no me importa— Lo apretó, escabullendo su cabeza dentro de la abertura de su cuello, penetrándolo con la fulminante sensación de sentir su aliento traspasarle los poros de la piel, adormeciendo su cuerpo y dilatando la sangre de sus venas. Ese gesto suyo lo derretía. —Eres mi principal prioridad, porque te quiero— Reveló candente. —Te quiero mucho más de lo que pensé hacer—
Fue una estocada directa al corazón para Katsuki, quien recibió el ataque con dignidad, aunque su las piernas le fallaron y Deku tuvo que sostenerlo para que éste no terminara en el pavimento con el rubor de sus mejillas consumiendo todo su rostro.
—No puedo enojarme contigo, Kacchan— Lo acarició con sus manos la espalda, reconfortándolo. —No puedo enojarme, porque te quiero—
Semejante embestida a su corazón enamorado, una tremenda sacudida de cuerpo completo. Le entraron ganas de llorar, pero no bastaba para describir el profundo sentimiento que lo embargó en ese momento.
—Te quiero mucho— La voz de Deku sonó temblorosa, detonando su intención de no dejarlo. —Ay— Inspiró desbaratado. —Kacchan, qué me has hecho?—
La misma pregunta se la hizo él cuando era apenas un estudiante de secundaria al ver a Deku aumentando de masa muscular sin tener un quirk en aquel entonces, al igual que se volvió a hacer esa pregunta cuando ya estaba en la U.A. poco después de su primera pelea en Ground Beta.
En un principio creyó haber sido maldito con un hechizo, pero en realidad fue bendecido. A sus dieciséis años estaba consciente de que era preso de un amor no correspondido, pero que ese amor lo hacía sentir pleno, humano y feliz.
Le fascinaba amarlo, pues, amarlo era un placer, un verdadero deleite.
—Nada, nerd— Contestó obstinadamente. —No me eches la culpa de tus malditos sentimientos, y en lugar de quejarte, toma responsabilidad de ellos—
Deku soltó una risita con respecto a lo que él le dijo.
—Que yo tome la responsabilidad de mis sentimientos?— Preguntó aún con su cara anclada en la abertura de su cuello, provocándole un sonrojo enorme en toda la cara.
—Sí, toma responsabilidad, imbécil— Alegó, fingiendo molestia. —No me digas palabras vacías, porque así no te voy a creer, maldito Deku—
Se hizo un silencio que alarmó a Katsuki, puesto a que significaba que la mente de Deku estaba funcionando a mil por hora. Le aturdía los sentidos de saber si el nerd estaría pensando en alguna estupidez, o quizá en una manera de asumir la responsabilidad de lo que sentía, en vez de decírselo con palabras. Aunque no lo diría abiertamente, Katsuki quería acción, quería demostraciones de afecto, no palabras. Al menos, no de momento, porque las palabras de Deku le fascinaban, pero en momentos como ese, no buscaba dialogar mucho, sino que buscaba sentirlo, tocarlo, encajar sus uñas en su espalda, pero sobre todo amarlo libremente y sin reglas, amarlo porque se trataba de él.
Reconocía que ser héroe era una de sus principales prioridades en la vida desde que era apenas un niño del kínder, pero Deku era su principal prioridad ante todo y todos.
Deku era su principal prioridad desde que admitió sus sentimientos y se dijo que lo que sentía por el estúpido nerd era amor, no odio.
—Está bien— Accedió Deku de repente, sonsacándolo de su tren de pensamiento. —Tomaré responsabilidad—
—Más te vale—
—Pero— Alzó la voz suavemente. —Tomaré responsabilidad de lo nuestro—
—Hah?—
No se esperaba eso.
Deku suspiró gozoso, estremeciéndolo.
—Cuidaré lo que tenemos— Dijo determinado. —Cuidaré lo que hemos estado forjando desde que salimos y la cuidaré de ahora en adelante—
—O sea que debutarás?—Tanteó burlón.
—No voy a debutar, Kacchan— Confesó tensándose.
Esa noticia desató una alteración en su organismo. Se suponía que Deku debutaría para que pudieran vivir juntos. Se suponía, carajo.
Enseguida, lo empujó del abrazo, viendo la cara de preocupación de Deku.
—Dijiste que lo harías— Reprochó. —Mentiste cuando me dijiste que debutarías? Hah?!—
—No mentí cuando dije que debutaría—Explicó alarmado. —S-solo que no ahorita, no me siento listo—
—Tonterías, Deku—
—Quiero hacer otras cosas antes del debut— Siguió Deku.
—Cómo cuáles?—
Deku puso cara avergonzada y a la vez asustada.
—Prepararme para un mejor futuro para cuando me retire de héroe profesional—
Frunció el ceño.
Eso qué demonios quería decir?
Katsuki estaba confundido.
—Qué significa eso, Deku?— Exigió saber.
—Quiero hacer otras cosas que beneficien mi futuro, Kacchan— Explicó mirándolo sinceramente. —No quiero llegar al retiro y no tener nada qué hacer, como una profesión a la cual pueda dedicarme después. Yo quiero tener una alternativa en mi futuro—
—Como qué?— Inquirió mirándolo amenazante.
Aquello no le daba mucha confianza por ser una decisión muy precipitada a lo que estaba antes acostumbrado por parte de Deku. Parecía muy determinado en hacer otra profesión, a parte de la de héroe, lo cual no le brindaba seguridad a Katsuki de saberlo.
—Estaba pensando en ser escritor— Confesó en tono divagador.
Katsuki lo miró desconcertado.
—Digo, me gusta mucho escribir, conozco muchas cosas de héroes y pudiera escribir libros sobre mis análisis o algo parecido— Manifestó nervioso. —Eso-eso no quiere decir que no quiera ser un héroe profesional, Kacchan, solo quiero tener un futuro asegurado para poderte…— Enrojeció, pasando saliva. —Poderte mantener— Jugó con sus manos. —Dije que… dije que tomaría responsabilidad, la tomaré por ti—
Katsuki estaba impresionado.
Su novio, su nerd, estaba planeando su futuro con antelación, mientras que él estaba quejándose de sus decisiones, en lugar de apoyarlo.
Para eso estaban los novio, para escucharse y apoyarse en las buenas y en las malas.
—Dices que estaremos juntos en el futuro?— Preguntó dudoso, mostrando una pequeña chispa de ilusión.
—Por supuesto— Aseguró Deku, motivado. —Lo haré—
Katsuki lo miró ilusionándose con los planes que Deku tenía en mente, pues, lo involucraban a él también.
—Lo haré por ti, Kacchan— Declaró, mostrando en sus ojos una clara señal de que sus palabras iban de acuerdo con sus sentimientos. Hablaba en serio de lo que haría y le encantaba. Le fascinaba saberse tomado en cuenta de esa manera tan varonil, tan especial, tan esplendorosa.
—No te irás con el mitad y mitad?—
—No— Espetó tomado por sorpresa. —Cómo crees?—
—Sólo suponía, estúpido, no es la gran cosa— Farfulló entre sus dientes.
—Entonces, por qué estás tan lejos?— Resaltó, mirándolo decaído.
Katsuki se ruborizó, realizando que en efecto, él se hallaba a unos metros lejos de él, dejando una distancia notoria entre ellos, como símbolo de sus inseguridades.
—Yo quiero estar allí contigo— Señaló Deku con su dedo.
Su corazón dio un repentino vuelco, cambiando el ritmo de sus latidos, esclareciendo sus sentidos, alumbrando su vista encandilada por su presencia inigualable.
—No digas babosadas— Regañó Katsuki, sonrojado. —En vez de quejarte, ven aquí, estúpido— Indicó él, extendiendo sus brazos en manera temblorosa. —Ven aquí antes de que me arrepienta—
Los labios de Deku se curvearon en una sonrisa despampanante, sus cabellos rizados resoplando incandescentes, sus mejillas adorablemente sonrosadas, destacaban como soles.
Corrió hacia él, aceptando gratamente su invitación, abrazándolo con fervor y anhelo.
—Ay, Kacchan— Suspiró gozoso, rodeando su cintura por completo hasta aprisionarlo entre sus brazos, haciéndolo respirar toda su esencia.
Su aroma evocaba sensaciones efervescentes en toda su extensión, embelesándose con su cariño, su afecto, su afinidad por sostenerlo con su tacto y capturar su corazón para quedarse ahí siempre.
—Me encantas, Kacchan— Deku susurró amoroso. —Gracias por apoyarme en mi decisión, no te defraudaré, lo prometo—
Cerrando los párpados, sin notar que él mismo sonreía de gozo, asintió.
Acto 14: Una sorpresa
Permanecieron abrazados sin emitir palabra mientras la noche los cubría con su manto acogedor envolviéndolos en un ambiente ameno.
Entretanto, Katsuki recordó lo que el bastardo mitad y mitad le comentó sobre el gasto que Deku realizó para comprarle su cadena de plata. Intrigado por saber si era verdad o mentira, porque cualquiera de las dos eran hipótesis válidas, por lo que atañe a su respuesta, preguntaría de todos modos, con tal de saberlo.
—Deku— Habló.
Asintió.
—Es verdad que vendiste la mitad de tu colección de All Might para comprarme la cadena?— Interrogó intrigado.
Enseguida lo sintió tensarse.
—Cómo lo sabes? Quién te lo dijo?— Balbuceó atolondrado.—Fue Todoroki, verdad?—
Katsuki asintió, sin querer mencionar el nombre del bastardo mitad y mitad.
Deku exhaló, zafándose del abrazo, acomodando sus manos sobre sus hombros, mirándolo.
—No vendí la mitad de mi colección de All Might— Aclaró un poco incómodo con el tema. —Vendí unas cuantas cosas para juntar dinero suficiente para comprarte la cadena, adem—
—Cómo pudiste vender parte de tu colección?— Espetó ofendido.
Deku llevó muy lejos sus medios para darle regalos, a pesar de que le habían encantado todos, pero se trataba de su valiosa colección de All Might. Deku llevaba años coleccionando objetos y figuras, posters, todo lo relacionado con su ídolo de la infancia desde hacía años.
Cómo ir tan lejos como vender su colección así como así?
Deku puso cara de alguien que asumía la consecuencia de sus actos. Una que expresaba cero arrepentimiento de lo que hizo.
—No me arrepiento de lo que hice— Añadió Deku en conformidad.
—Pero Deku— Apretó los dientes.—Cómo pudiste hacerlo?! Carajo, es tu valiosa colección—
—Kacchan— Irrumpió sincero.—No importa, esas piezas que vendí las puedo recuperar luego, tu eres más importante que mi colección de All Might—
—Aun así, Deku, es tu preciada colección— Reclamó conteniendo su emoción, abultada en la punta de su lengua, ansiosa por salírsele. —No debiste de hacer el gasto—
Se sobresaltó cuando Deku soltó una carcajada, Katsuki lo miró interrogante, en parte molestándose por su reacciones. Escucharlo reír no era el problema, sino el detonante de ella.
—Qué es tan chistoso, maldito Deku?— Encaró, tomando las mejillas de su pareja entre sus manos, aplastando sus cachetes, forzando a que su risa se acabara.
—Es una sorpresa— Dijo en un secreteo.
—¡No me gustan las sorpresas!— Refunfuñó, estrujando sus mejillas entre sus manos, oyendo los gañidos y los quejidos de Deku revolotear en el aire. —Escupe lo que me tienes que decir, en lugar de reírte como un tonto—
—Está bien, está bien— Aceptó, agitando las manos en pausa.
En eso, Katsuki soltó sus mejillas, las cuales tenían marcadas los contornos de sus manos en la zona en que las aplastó. Le dio gracia, aquel pequeño detalle.
—Te diré— Accedió, dándole unas palmaditas en sus hombros, anclando sus dedos suavemente sobre su playera.
—Bien, dime— Demandó, observándolo con exigencia. —A ver qué excusa tan creíble me darás—
Deku acercó su rostro poniéndose a su altura, desatando un sonrojo en Katsuki.
—Estoy juntando dinero para algo que estoy planeando— Dijo en secretismo.
—Qué es? Vamos, escúpelo— Lo animó, restregándole un codazo en el costado derecho. Deku lo ojeó dudoso. —¡No me pongas esa cara, nerd!— Lo amenazó, frunciendo el ceño.
—Te parece si lo hablamos en un lugar más tranquilo?— Sugirió poniendo una cara tierna. Katsuki al no poderse resistir de aquel gesto, se vio en la necesidad de acceder a su sugerencia.
—Bien— Gruñó, rodando los ojos.
—Gracias, Kacchan— Deku sonrió adorable, resaltando sus pecas y el brillo de sus ojos, causándole a Katsuki temblar de la emoción, contemplando a su novio ser él mismo.
Total, ya se enteraría de lo que tanto quería saber de él.
Acto 15: Nueva propuesta
—Y bien?— Katsuki observaba inquisitivamente a su novio desde el otro lado de donde él se encontraba sentado, notando la cara de nervios que su novio portaba, incluso en el movimiento de su cuerpo que delataba un miedo a hablar.
Katsuki había optado por conversar sobre aquel tema en el jardín de su casa, aprovechando que sus padres les daban su privacidad sin cuestionarle sobre el asunto. Todo quedaba entre ellos tres.
—B-bueno— Tartamudeó Deku, bajando la mirada a sus manos que se aglomeraban en nerviosismo.
Ese gesto alteraba la tranquilidad que Katsuki tanto se esforzaba por mantener a raya, pero de sólo verlo agitarse como mariposa en la silla del patio, le impacientaba mucho.
—¡Ya dime algo, estúpido!— Exigió, desatando chispas de sus palmas en fiereza.
Deku lo miró azorado, recuperando un poco la compostura.
—Está bien— Aseguró y con prisas, sacó su libreta de anotaciones, la cual estaba dentro de su mochila amarilla.
—Tu libreta qué tiene que ver en esto?— Resopló rechinando los dientes.
—B-bueno, he estado pensando durante estos días— Empezó nervioso. —Y me puse a investigar sobre lo que quiero hacer con lo nuestro— Lo último sonó bajito, casi imperceptible. Aunque Katsuki alcanzó a escucharlo.
—No entiendo nada, maldito— Movió la cabeza enfadado. —Explícate o te incinero aquí mismo— Enseñó sus palmas a punto de detonar una explosión en el jardín, pues, él sudaba mucho, debido a la intensidad de la tensión que su cuerpo sufría por los estragos del nerd al no poderle decir lo que supuestamente era sorpresa. —No me hagas perder mi tiempo, Deku—
—Lo siento, Kacchan— Se disculpó alarmado, abriendo su libreta en busca de algo, mientras sus ojos parpadeaban frenéticos. —Esto es importante—
—A ver— Farfulló altanero. —Veamos qué tan importante es el asuntito ese, antes de que se agote mi paciencia—
Deku se detuvo en una página en específico de su libreta, tocándola con sus dedos con suma delicadeza, sus ojos contemplando el papel como si fuera algo valioso.
Lo vio exhalar y extender su cuerpo entre la silla. Parecía que trataba de relajarse.
—Lo que pasa es que, bueno— Suspiró, pausándose un poco, antes de decirle:—He estado ahorrando dinero para hacer algo especial contigo—
—Como qué?— Lo cortó con precipitación.
No le hallaba el sentido a lo que Deku trataba de contarle, porque le parecía raro de su parte el mostrar tanto secreto y palabras ridículas como "sorpresa", que era una de las palabras más odiadas por Katsuki, alguien que odiaba las sorpresas por ser inesperadas y sosas. No le gustaban en absoluto y el misterio que las acompañaba menos.
—Vamos, Deku, llega al grano de una vez— Demandó con el ceño fruncido.
—Quiero formalizar nuestra relación— Soltó con un evidente sonrojo acaparando sus mejillas dulcemente. Katsuki calló, lívido por aquello. —Por eso, yo… yo he estado planeando cómo hacerlo, y le pregunté a las chicas de la agencia— Se rió nervioso. —Bueno, porque noté que ellas saben mucho del tema, así que me animé y les pedí ayuda, me dijeron que hiciera algo especial. Inolvidable— Dio un breve espacio por si él quería hablar, pero se encontraba incapaz de hablar de momento. Por lo que Deku siguió hablando:—Y me dijiste que tomara responsabilidad en el asunto y me ha animado a proponértelo hoy mismo, porque quiero que tú escojas lo que haremos— Dicho esto, le tendió su libreta de anotaciones con cuidado y manera educado, señalándole lo que había anotado. —Lo más importante para mi es pasar el día juntos, que eso es lo que yo más quiero hacer—
Katsuki al ver las anotaciones, no pudo evitar ruborizarse. Había sugerencias de pasar una cita especial, una cita que involucraba pasar todo el día juntos, pero la que le llamó más la atención fue aquella que decía "viaje a las aguas termales", causándole un vuelco en el pecho de imaginarse a Deku en las aguas termales, en un sitio donde nadie los perturbaría, ni siquiera el mitad y mitad. Solo Deku y él lejos del resto.
La idea lo enganchaba, le atraía bastante, al igual que en la misma sugerencia decía que también había oportunidad para esquiar y snowboarding, pues, las aguas termales que Deku proponía se localizaba en la nieve; y además, ya estaban a punto de terminar el mes de septiembre, lo que suponía que irían por octubre o noviembre, donde el frío se asentaba con mayor auge en la ciudad, asimismo intensificando la espesura de la nieve en la zona montañosa.
—S-si ninguna de las sugerencias te gustan, puedo buscar otras que te gusten— Habló Deku, sacándolo de sus cavilaciones.
—Tú qué quieres hacer más Deku?— Lo interrogó inquisitivo.
Deku se arredró, haciendo una mueca pensativa.
—Hm— Murmuró a lo bajo.
Luego de un silencio añadió:—Un viaje—
Katsuki enarcó las cejas, adentrado en el asunto.
—Y tú, Kacchan?—
—También quiero el maldito viaje, nerd— Resopló, lanzándole la libreta de regreso, siendo atrapada por Deku con una mano.
—El viaje?!—Musitó con los ojos desorbitados.
—No me escuchaste?— Bromeó, sintiendo su cara sonrojarse y su pecho calentarse por el sentimiento.
Deku asintió rápido.
—S-sí escuché—
—Entonces, hagamos el viaje— Concluyó Katsuki.
El rostro de Deku se tornó muy rojo y lleno de sorpresa; eso le hizo creer a Katsuki que él no se esperaba aquella respuesta, a lo que le pareció gracioso ver a su novio caer en un colapso mental, envuelto en un completo manojo de nervios.
—¡Ay no puedo creerlo!— Exclamó Deku, poniendo ambas manos en sus mejillas rojas. —¡Ah!—
Sin poderse contener más, Katsuki soltó una carcajada burlona por lo chistoso que le parecía ver a Deku todo desmoronado por la sorpresa.
—No puedo creerlo, Kacchan— Balbuceó con los ojos saltones. —¡Juro que no me lo creo! Es cierto todo esto?—
—Ya deja de maquinarte tanto, nerd— Refunfuñó entre risas. —Mis padres te van a escuchar y todo el jodido vecindario—
—L-lo siento, es que estoy muy contento— Admitió sincero. —Estoy muy contento— Dijo adorable.
Yo también, pensó complacido.
Yo también.
Cuando la sorpresa abandonó el rostro de Deku, él se acercó a abrazarlo, respirando fervientemente desde su oreja.
—Ay, Kacchan— Dijo a lo bajo. —Te quiero— Susurró.
Katsuki se estremeció, agradeciendo el gesto y todo lo que había sucedido entre ellos hasta la fecha, porque todavía faltaban muchas cosas por pasar juntos.
—Dame tiempo, Kacchan, mientras planeo todo— Avisó Deku, dispuesto.—Tu no te preocupes por nada—
Él no hizo más que asentir, esperando que el viaje fuera más pronto que tarde para disfrutar de su novio pecoso al máximo.
Lo demás bien podría irse al carajo o simplemente dejarlo tenerlo al nerd para siempre.
.
.
.
.
.
.
P.D. Muy cursi este capítulo y esperen al viaje que tendrán estos dos.
Deku viene con todo ahora, pero quién sabe si le durará mucho esa decisión.
