"El admirador secreto 2da parte"
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Lado: Katsuki
Acto 16: Marca
Miraba su reflejo en el espejo, centrado expresamente en un punto en particular de su cuerpo. Sus ojos se enfocaron en ver cuidadosamente su hombro expuesto.
Se preguntaba cómo era que una mordida gentil fuera a verse tan hermosa en su piel hinchada y rojiza?
Si veía con mayor ahínco, alcanzaba a ver la marca de los dientes de Deku marcados en su hombro, evidenciando lo que vivieron la noche anterior en su habitación. Si bien, las dos mordidas que recibió le dolieron, sino que las aceptó con los brazos abiertos, encantado de saberse querido y tratado con gentileza.
Sus ojos subieron y la otra marca habitaba vacilante a su cuello. La marca parecía saludarlo, incluso asomándose con travesura y coquetería, refiriéndole que tenía un novio posesivo que desconocía que lo era.
La idea de tener un novio posesivo le fascinaba.
Quería ver más esa faceta de Deku con mayor frecuencia, quería ver sus marcas en el espejo, sentir los dientes de Deku clavarse en su piel, saboreándola e incrustando su sello posesivo en su cuerpo, tallándolo como un diamante en bruto, disfrutar de sus manos clavarse en sus caderas y apegarlas a las suyas.
Tener un novio posesivo con cara tierna era lo que lo encendía, desatando una llamarada de travesura en su cabeza. De experimentación exclusivamente con su pareja.
De sólo ver sus dos marcas, las interpretaba como señales de posesión, y a causa de tal pensamiento, su rostro blanco y marfilado se tiñó de rojo escarlata, resaltando toda su belleza.
Definitivamente, le gustaba saberse amado por él.
Acto 17: Señales lindas
Desayunaba apaciguado en compañía de sus padres, en una mañana soleada y rebosante de un buen y regresan clima. El mes de octubre extremaba un excelente mensaje de que pronto sería la ocasión en que se iría de viaje con Deku, quien le había propuesto hacer algo para formalizar la relación que ellos tenían. Aunque, cabía mencionar que Katsuki interpretaba el acto de formalizar la relación significaba pedirle matrimonio, lo cual, obviamente no se negaría, al contrario, aceptaría sin chistar casarse con él cuando Deku se lo propusiera.
Sin embargo, para Deku formalizar, significaría lo mismo que él interpretaba que era?
Cuando el pensamiento se le venía a la mente, sacudía el pensamiento de la cabeza y continuaba con su vida normal sin el menor atisbo.
Preocuparse por nimiedades como aquella, no era lo suyo, además de que le producían irritación de sólo centrarse en los aspectos negativos de la relación, si como había dicho Deku, había momentos bonitos y procuraría que los siguiera habiendo en el futuro. Y el muy maldito de Deku había cumplido con su palabra.
—Oye hijo— Lo llamó su madre, sacándolo de sus cavilaciones de la mañana.
—Qué quieres?— Replicó con el ceño fruncido.
—Esa cadena que tienes en tu cuello— Señaló ella con curiosidad. —Te la dio Izuku, no es así?—
Katsuki se sonrojó, deteniendo sus movimientos.
—Lo sabía— Se burló su madre en una risa soberbia.
—Cállate— Reprendió luciendo muy rojo.
—Y tú que le diste a Izuku de regreso?—
—Nada— Dijo sincero.
—Cómo que nada?— Rezongó su madre indignada. —Izuku claramente te dio el anillo que está atado a la cadena—
—Yo también lo sospeché— Coreó su padre con cierto interés en el tema.
—Verdad que sí?— Le guiñó su madre. —Me parece que Katsuki descuida mucho a Izuku, y si lo descuida mucho, se cansará de él—
—No seas tan extremista— Reiteró su padre. —Izuku no se ve que sea el tipo de persona que al ser ignorada termine por ignorarte también o peor aún, alejarse de ti—
—Dejen de hablar de Deku cuando no está aquí— Refunfuñó con un puchero en sus labios.
—Pero estamos hablando de que nunca le das nada de regreso— Regañó su madre. —Izuku te trae flores cada vez que viene de visita, te da cosas difíciles de encontrar de regalo, incluso te compró una cadena de plata auténtica y no le das nada a cambio? Es ridículo—
—Yo diría que es falta de interés o vergüenza— Opinó su padre, ajustándose sus lentes. —Porque si bien, dar un regalo es equivalente a expresar tus sentimientos a través de un regalo, pequeño o grande, el tamaño no debe de importar, lo que importa son las intenciones detrás del regalo, lo que es un detalle especial para esa persona—
Katsuki se quedó boquiabierto, anonadado con el objetivismo de su padre al expresar sus opiniones con respecto a darle un regalo a la pareja. Comprendió en ese instante que su lado sensible lo había sacado de su padre.
—Buena sugerencia— Aplaudió su madre con una sonrisa mañosa.
—Piensas darle algo a Izuku, Katsuki?— Lo miró su padre con respectivo interés, ocasionándole un atisbo de sentimientos de vergüenza.
—Esa reacción es suficiente para saber que es un sí— Declaró su madre.
—No dije nada— Replicó Katsuki, mostrando inquietud.
—Cómprale algo, hijo— Sugirió su madre. —No es tan difícil como parece, cómprale unos chocolates, una figura de All Might que no tenga en su colección, un libro, una libreta, qué sé soy? Algo que creas que le gustará en cuanto lo vea—
Katsuki puso cara de signo de interrogación, recargando su barbilla en la palma de su mano, pensando en lo que sus padres le habían dicho.
Es que es importante darle algo a su novio para que fuera más equivalente la relación de pareja?
Probablemente.
Aunque todo el asunto de darle un regalo a Deku para demostrarle su amor, no significaba nada para él. No dejaba un sentido trascendental en el ámbito romántico que equivalía una pareja desde su punto de vista, puesto que su opinión se remitía cuando involucraban tales palabras relacionadas con gastar dinero para dar un regalo. No le hallaba el sentido a hacer tales acciones a su edad, ni en ninguna otra edad suya.
Katsuki no nada regalos, Katsuki escribía cartas de amor.
Sin embargo, tomaría en cuenta los comentarios de sus padres, en caso de necesitarlos en el futuro.
Acto 18: Escena de celos
No sabía si eran sus nervios o que le prestara mucha atención a su novio, porque estaba irritantemente muy cerca del bastardo mitad y mitad en la mentada reunión de sus raros amigos nerds.
Afortunadamente, se hallaba sentado entre su grupo de amigos en una mesa apartada del resto, tomando uno que otro tarro de cerveza, cada tanto, pues, ya era mayor de edad y podía darse el lujo de disfrutar del alcohol cuando el enojo era mayor que el resto de sus sentimientos de ese momento.
Cuando la irritación era demasiado para sus nervios de soportar, pedía una bebida con licor, ya sea una cerveza o un shot de tequila para aminorar las penurias que sopesaban sus sentimientos que muchas veces se reprimía por vergüenza a las preguntas de los demás.
Deku charlaba cómodamente con Todoroki en la barra, codo a codo, pero alcanzaba a distinguir que Todoroki era quien se acercaba a rozarle el codo a Deku, cuando él se distraía con su celular. En cambio, Deku no buscaba en ningún momento, el contacto físico entre ellos, si no que se separaba cada tanto de su amigo cuando éste se mostraba interesado.
Cabía mencionar que al levantarse Kirishima de su asiento, alguien más osó sentarse a su lado. Alguien que no había visto, pero que estaba en la misma mesa que ellos. Había escuchado que era un conocido sin chiste de alguien, pero le restó importancia al ver su cara de estúpido mientras lo observaba con ojos risueños y unas pupilas dilatadas que le suscitaban incomodidad.
Ese imbécil qué se creía para sentarse a su lado?
—Oye—
Katsuki puso los ojos en blanco.
Lo que le faltaba, que el imbécil ese le hablara.
Lo ignoró, chasqueando la lengua.
—Oye— Volvió a decirle el tipo güero de ojos color avellana.
Katsuki lo ignoró, bebiendo de a sorbos un tarro de cerveza helada.
—No tienes oídos o que, guapo?— Le susurró al oido, haciendo que Katsuki diera un golpe en la mesa con el tarro.
—Qué quieres, imbécil?— Encaró él, mostrando su irritación; suficiente era ver a Deku con el bastardo mitad y mitad como para tolerar a un imbécil que nunca había visto en su vida. Le importaba un bledo lo que quería el tonto ese.
—Ah, así que sí puedes hablar?— Lo ojeó en tono coquetón. Katsuki recurrió a ignorarlo ante ese funesto comentario. —Me han dicho que también eres un héroe, verdad?—
—Eso a ti qué te importa, esperpento?— Gruñó, mirándolo amenazante.
El muchacho parecía mayor que él, pero cierto aire de él le causaba desconfianza. Se mostraba demasiado liberal con él y eso no le gustaba en absoluto.
—Lo tomaré como un sí— Dijo el muchacho sin el menor atisbo. —Me acuerdo haberte visto en televisión cuando hiciste tu debut— Comentó. —Cómo es que te llamas? Em, algo con G no? Ground que?—
—Mi nombre de héroe?— Interrogó fríamente.
—Sí—
—Es Ground Zero, si?— Espetó, recorriéndose un poco de la silla.
—Y cómo puedo llamarte?— Indicó el muchacho en aparente interés. —Me imagino que has de tener un nombre, además del nombre de héroe, pero eso me lo dijo Kaminari—
Ah, cierto, es el primo del cara de estúpido de Kaminari. Ya recordó por que su presencia le resultaba tan molesta.
—No, no tu nombre sí me lo sé— Dijo el tonto. —Es Bakugo, cierto?—
Al silencio de Katsuki, el muchacho soltó una risita triunfante.
—Le atiné— Dijo presumido. —Es un nombre bonito para un chico tan guapo como tu— Soltó en un dejo de galantería que le produjo que se le retorciera el estómago de la incomodidad que le propinó el tipo ese. —Desde que te vi aquí esta noche, no pude evitar sentirme atraído hacia ti, empezando con tus ojos rojos, son muy bellos— Elogió sincero.
Este tipo es o se hace? Pensó perturbado.
—Me hizo preguntarme si te gustaban los chicos— Incitó el tipo.
—Qué te importa eso?— Escupió Katsuki, sorbiendo de un trago lo que sobraba de la cerveza. —Jódete, imbécil—
—Vaya, vaya, esos modos tan agresivos alejan a la gente que se interesa en ti— Dijo sarcástico. —No creas que con unos insultos me alejaré de ti—
—Te mato, bastardo— Amenazó Katsuki, gruñéndole. — No me interesan bastardos como tu—
—Te interesan bastardos como el tipo de allá, no?— Apuntó a donde estaba sentado Deku. —Los que sonríen como idiotas y tienen cara de bebé, esos te gustan, no es así, Bakugo?— Resaltó tenaz.
Katsuki por instinto se sonrojó, encorvando su espalda para no ser tan notorio.
—Viéndolo bien, es guapo— Opinó desinteresado. —Pero para ser tu pareja, se ve que es un completo incompetente, digo, solo mírale la cara de bebé que tiene, parece que no puede cuidarse ni a sí mismo—
Acaso insultó a Deku?
—No es un incompetente— Defendió a su novio sin pensarlo, mostrando su cara sonrojada sin querer.
—Entonces, te gustan esos tontos?—Tanteó vacilante.
—Ya me cansé de hablar contigo, bastardo— Katsuki se movió de la silla, parándose, pero fue detenido por el muchacho, quien lo cogió del brazo con su mano.
—A dónde crees que vas?— Desafió el muchacho con un ápice de seriedad.
—Suéltame— Agitó su brazo, zafándose el contacto del tipejo y se marchó.
—Bakugou, a dónde vas?— Preguntó Kirishima sin estar percatado de la incómoda situación que él vivía.
—Qué te importa?— Rezongó, yéndose a la salida del restaurante bar.
Sin embargo, fue sorprendido cuando el mismo tipo rubio de los ojos avellana lo abordó en la salida, estampándolo contra la pared, sosteniendo sus muñecas con fuerza. Katsuki no se esperaba vivir una situación así de molesta en un restaurante donde anduvieran presentes sus amigos y Deku.
El tipejo lo miraba con deseo y tal detalle no le gustó. Le atenazó una sensación de miedo y vulnerabilidad indiscutible, sintiéndose incapaz de escapar del pánico que lo volvió preso.
—Ese incompetente no es tu tipo— Mencionó el tipo. —No lo es, ese soy yo—
—Aléjate— Forcejeó mostrándose irritado.
—No sabes cómo me prenden esos ojos tuyos— Repuso el tipo con incitación. —Me hacen querer besarte—
El tipo se fue acercando, emparejándose con el aliento agitado de Katsuki, quien forcejeaba pero resultaba inútil escaparse de su agarre. Nunca se había sentido tan incompetente como aquel momento y Deku estaba en el mismo lugar que él, pero con alguien más.
Apretó los dientes, reprimiéndose un grito.
De repente, fue jalado por una mano que su cuerpo reconocía en cualquier lugar, suscitándole una corazonada. Cuál fue su sorpresa al descubrir que quién lo había apartado del tipo había sido Deku.
El tipo lo miró atónito ante la altura de Deku y su mirada molesta.
Cabía destacar que era raro ver a Deku molesto por algo.
—Ah, eres el incompetente— Musitó el tipo al tener un vistazo de su novio.
Deku se posicionó frente a él, formando parte de una especie de barrera protectora, haciéndolo sentir protegido y seguro.
—Se puede saber qué hacías con Kacchan?— Encaró Deku, colocando su gran brazo en el cuello del tipo, estampándolo contra la pared de manera precipitada.
—'Kacchan'?— Parpadeó el tipo sorprendido con su acción. —Quién te crees que eres tu para quitarme a Bakugo?—
A eso, Deku lo miró a él con seriedad, del cual le respondió con un asentimiento de que hiciera lo que viera correcto.
—Su novio— Aclaró Deku.
El tipo se dirigió a Katsuki con confusión.
—No me dijiste que tenias novio—
—Qué te importa eso, baboso?— Inquirió Katsuki, enfadado.
—Y tu te crees mucho porque eres novio de alguien tan guapo?— Retó el tipo a Deku.
—No— Respondió él.
—Para empezar, tienes cara de bebé— Empezó el tipo, pero fue interrumpido por otro empujón de parte de Deku, que lo mandó de regreso a la pared con fuerza. —Cara de bebé que aplica la fuerza bruta— Se rió despectivo.
En eso, Deku lo tomó de la parte trasera del cuello y lo jaloneó hasta la calle, siendo seguido por un Katsuki fascinado de ver a su pecoso novio celoso. No esperaba que Deku fuera a actuar de esa manera, pero anhelaba que lo hiciera más seguido.
—No toques a Kacchan— Advirtió sombrío. —No lo vuelvas a tocar—
—Está bien-está bien— Repitió el tipo, espantado. —No lo haré—
—Más te vale no hacerlo— Reprochó Deku, lanzándolo a la calle. —Si lo vuelves a hacer, te las verás conmigo—
El tipo asintió y corrió al otro extremo de la calle y desapareció entre el mar de gente en cuestión de segundos.
—Deku— Katsuki pronunció, reprimiendo su enorme sonrisa de verlo celoso.
Deku se giro él con súplica.
—Cómo pudiste dejar que te tocaran así, Kacchan?— Masculló en una mezcla de miedo e impotencia. —No me gusta que te toquen otros hombres, no me gusta— Pasó sus manos por sus rizos. —M-me dio miedo que te fijaras en él, se ve que tiene más confianza que yo y es más guapo—
—Ese tonto, guapo?— Se rió Katsuki en incredulidad. —Ese imbécil no paraba de joderme hasta que lo sacaste, era una jodida molestia el maldito— Acercó su mano, tomando la de su novio, percatándose que estaba temblando. Era por los celos? Eso era aún más fascinante para Katsuki. —Solo tengo ojos para ti, Deku, no en imbéciles como el primo del cara de estúpido—
—K-Kaminari?—
—Sí, es el primo de ese estúpido— Aclaró.
—Ah, lo siento, Kacchan— Soltó con cara culpable. —Saqué al primo de Kaminari por mis celos—
—Descuida, nerd— Katsuki lo abrazó por detrás envolviendo sus brazos en su cintura. —Me encanta que te pongas así— Confesó susurrándole. —Ponte más celoso, Deku, no me importa cuánto, ten más celos—
—Kacchan— Musitó desconcertado. —Eso, n-no lo sé—
—No me molesta que seas así— Farfulló, sintiendo la gentil calidez que emanaba su espalda a su cabeza y su rostro.
—Te parece si mejor nos vamos de aquí?— Sugirió Deku con intenciones de irse ellos dos por su cuenta. Katsuki asintió sin emitir palabra. —Está bien— Deku se giró, colocando ambas manos en sus hombros. —Iré por mi mochila que se quedó adentro, no me tardo—
Dicho esto, Deku fue de regreso restaurante, a los pocos segundos apareció con la mochila colgada en sus hombros y una cara que reflejaba que lo que había ocurrido momentos atrás se había quedado en el pasado.
Acto 19: Avanzando
—Cómo supiste que estaba en aprietos, nerd?— Preguntó Katsuki, al borde de la curiosidad.
—Porque te vi con alguien que no eran tus amigos—Respondió en tono serio. —Me alarmé de verte tan incómodo y luego cuando te fuiste y él te siguió, no me dio buena espina—
—Al menos prestas atención— Bromeó, sabiéndose afortunado de poder caminar por las calles tomado de la mano de Deku, luego de haber experimentado una experiencia incómoda. Este era un buen premio para mitigar la tensión y el estrés. —Porque estabas hablando cómodamente con el bastardo mitad y mitad toda la maldita noche—
—L-lo hice porque no quieres que nadie sepa de lo nuestro— Repuso Deku en alarma. —Si quisieras que todos supieran, al menos— Respiró en corto. —Al menos yo hubiera estado contigo, en lugar del primo de Kaminari—Tras una breve pausa. —No me hubiera separado de ti en toda la velada—
—Me estás echando la culpa de lo que pasó?— Inquirió ofendido.
—No— Negó apurado.
—Entonces?—
—Lo que quiero decir es que— Empezó nervioso. —Yo no me opondré a lo que tu quieras, pero sí me gustaría que al menos pudiera estar contigo en las reuniones, porque esta separación me hacen sentir muy alejado de ti— Puso una mano en su boca, sonrojándose. —Aunque me importa más lo que tu quieras, lo que yo quiera no es tan importante—
Su corazón dio un salto, al mismo tiempo que sus mejillas se encendieron.
Cuán egoísta podia ser por Deku y no se daba cuenta de lo que pensaba con respecto a su relación. Se dio cuenta que él podía ser muy tonto para pensar y muy ciego para ver más allá de sus sentimientos para percatarse de los que su propio novio expresaba.
—Cambiando de tema— Espetó Deku riéndose de los nervios. —Quería preguntarte algo—
—Qué es?— Lo ojeó curioso.
—Te gustaría quedarte a dormir en mi cuarto de la residencia?— Diciendo eso mismo se sonrojó y su voz se quebró.
—Lo…dices en serio?— Masculló tembloroso.
—Sí— Afirmó. —P-puedes quedarte—
—Le avisaré a mis padres— Jactó complacido.
Katsuki sacó su celular con mucha disposición, luciendo muy resplandeciente de la sugerencia que le hizo Deku, lo cual, le albergó un gusto inconmensurable en el pecho.
—S-sí— Accedió, colorado de las orejas.
Mientras hacía la llamada, miraba de reojo lo lindo que se veía Deku con su sonrojo indiscutible que emanaba de sus mejillas y las orejas que tintineaban de rojo combinado con un hermoso rosado que detonaba el hermoso color de su tez.
Todo el problema de haber sido molestado por un tipejo con cara de estúpido, su novio no estaría queriendo estar de su lado en su habitación, entonces fue bueno ver sus celos y desencadenar que le ofreciera quedarse a dormir con él.
Sus padres le dieron la oportunidad de quedarse a dormir con Deku, lo cual fue una excelente noticia para él.
Después de que la llamada finalizó, le dio a saber a Deku que le habían dado el sí, lo que ocasionó que el rostro de Deku se iluminara de gozo y se fueran tomados de la mano como una pareja feliz.
Avanzaron con las manos entrelazadas, con Katsuki sintiendo la calidez de la hermosa mano de Deku aferrarse a la suya con hincapié en su acción.
Los aires otoñales albergaban bajo sus colores matizando y difuminando sus figuras mezclándose entre la multitud, yéndose a la residencia.
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P.D. Deku mostrando sus celos con todo y quizás vuelvan a repetirse en otros capítulos.
Tomé en cuenta sus sugerencias de poner a Deku celoso, porque Katsuki siempre es el único celoso, sobre todo en la parte uno.
No hubo mucha interacción entre ellos, pero se pondrá buena la trama en los próximos capítulos, así que espero que les guste el desarrollo que tienen estos dos conociéndose como pareja.
