"El admirador secreto 2da parte"
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Lado: Midoriya
Acto 23: Lo malo de los celos
Los celos son un sentimiento extraño, o son una emoción?
No, son una emoción. Una emoción que ciega su razón; una emoción que surge por miedo a perder a su pareja.
Sea lo que sean, son raros; incluso ciegan la razón. Aparecen sin previo aviso, sin anticipación. Los celos son destructivos y provocan un sentir aunado al sinsabor.
Lo llevaban a actuar sin pensar en las consecuencias de sus actos; lo llevó incluso a golpear brutalmente al villano que se suponía que era su primer caso. Y como resultado lo dejó inconsciente.
La culpa de haber actuado de la manera en la que lo ejerció, lo hizo reaccionar ante las consecuencias que los celos tenían en él y ver con sus propios ojos lo catastrófico que podían llegar a ser sus acciones. Lo brutal que su fuerza podía ser cuando alguien se metía con su novio.
Cualquier piropo desató en él esa sensación paralizante y ardiente en su pecho, asimismo nublando su juicio y todo lo demás se volvía negro. Completamente oscuro.
En medio de su arrepentimiento, Kacchan no parecía afectado por ello, sino que se lanzó a abrazarlo con sus brazos rodeando su cuello. Le dijo una serie de palabras que alimentaban la idea de que sentir celos era normal en una relación de pareja, expuso que estaban en la misma frecuencia, lo que lo llevó a recordar que en una de las cartas que Kacchan escribió hacía alusión de que quería que ambos estuvieran en la misma frecuencia.
Entonces, los celos son buenos? Recapituló, apretando su cintura. La forma de Kacchan solía brindarle seguridad.
A pesar de que no entendía con exactitud los sentimientos de Kacchan; dentro de lo que cabía no quería ser un obstáculo en la vida de su pareja, porque si lo era, lo privaría de las nuevas experiencias que él se merecía.
Consideraba que Kacchan se merecía todo lo bueno del mundo, por eso sus celos no debían de meterse en su vida.
Suspiró, abrazando a Kacchan sintiéndose como el peor de los hombres de solo pensar en la escena de celos que hizo en plena pelea.
—Ponte celoso, Deku— Pidió Kacchan en tono austero. —No me molesta que seas así; es todo al revés, me gusta que seas celoso—
Izuku frunció las cejas, un poco confundido.
—Yo? Celoso?— Musitó desconcertado.
Asintió, metiendo su cabeza en su cuello, respirando embelesado sobre él.
—Lo amo, Deku, amo que seas celoso— Exteriorizó casi suplicante. Fue una sensación paralizante en sus miembros, denotando la pesadez que implicaba ser un novio celoso. Kacchan lo apretó más fuerte. —Lo amo de ti, nerd—
Izuku subió sus manos a sus hombros, brindándole caricias con sus dedos en forma circular.
—No quiero ser intrusivo con mis sentimientos— Explicó dudoso.
—No lo es, carajo— Gruñó. —No lo es— Se separó de su cuello y le dio un beso en la mejilla, regresando a su posición anterior. —Es todo lo que he querido desde que te escribo—
—Qué?— Titubeó.
—Es todo lo contrario a ser intrusivo, Deku— Refunfuñó. —Tener celos es normal; no tiene nada de malo sentirlos, porque significa que te importo—
Izuku se separó del abrazo, sin soltarlo del todo. Puso sus manos en su cintura, Kacchan sus mejillas.
—Me importas— Explayó Izuku en tono sincero. —Me importa lo que pasa en tu vida y perderte…— Cogió aire. —Perderte no es una opción—
Las mejillas de Kacchan se encendieron, pintando su afinado rostro, sus ojos rojos revelaban una gran alegría, una satisfacción indiscutible en su expresión. Parecía que era algo que anhelaba escuchar desde hacía mucho.
—Tampoco la mía— Concordó avergonzado.
—Lamento haberme sentido tan inseguro— Reparó él, ligeramente reforzando su agarre sobre su cintura.
—¡No te disculpes, idiota!— Regañó, aplastando sus mejillas.—¡Haz cualquier otra estupidez, menos disculparte, Deku! ¡Es idiota!— Se mordió el labio inferior. —¡Yo también soy celoso, Deku, soy jodidamente inseguro, y de solo ver al mitad y mitad— Cogió aire entrecortado. Su expresión parecía estar a punto de explotar. —¡Siento que te perderé ante él…!—
Izuku entendió el mensaje tal cual fue transmitido. Estaba consciente de que Kacchan estaba celoso de Todoroki, pues era bastante notorio verlo estallar de celos de sólo verlos juntos.
Asimiló los celos en Kacchan como un padecimiento normal, pero más allá de ser un padecimiento tóxico, sino que terminaba siendo una emoción que cualquier otro ser humano podía experimentar al menos una vez en su vida.
Padecerlos no estaba tan mal.
Él optó por afirmarle que todo estará bien entre ellos.
—No me perderás por Todoroki— Precisó él.
—Más te vale no mentir— Rezongó. —Más te vale no hacerlo porque te mato—
—No, no— Aseguró rápido. —No me arrepiento de elegirte—
Acaso acababa de decir "elegirte"? De inmediato se sonrojó, sintiendo su corazón latiendo acelerado.
Kacchan sonrojó, y en sus ojos apareció un gran destello de brillo.
Qué lindo, pensó, soltando un suspiro.
En lugar de añadir algo con palabras, se lanzó a darle un beso en los labios. Los presionó ligeramente, cerrando los ojos y con su mano en su cintura la subió a su nuca para atraerlo a su boca.
La respiración de Kacchan se tornó errática justo al presionar sus labios en los suyos. Las manos de Kacchan se posaron tímidas en su pecho, creando una pequeña distancia, mas no se separó de sus labios.
—Yo tampoco me arrepiento de elegirte— Dijo ofuscado. —No lo hago—
Izuku abrió los ojos y recibió la profunda mirada de su pareja. El rojizo esplendor de su tinte de color sangre engrandecían su belleza.
—Solo has sido tu, Deku— Susurró suavemente. —Solo has sido tu—
Izuku tragó saliva.
Solo he sido yo en su vida? Desde la infancia he sido solo yo? Reflexionó sobre lo suyo. Su relación y las implicancias que conlleva lo importante que era la comunicación entre ellos, pero más que nada, se enfocó en saber si en verdad era el único en la vida de Kacchan. Es decir, el único hombre del cual se había enamorado su amigo de la infancia.
Será que es así?
Tantos años llevaba amándolo y apenas tenían un noviazgo de seis meses?
Izuku se lanzó a abrazarlo, aprisionando con sus brazos toda su cintura completa, aspirando su dulce aroma; el aroma de caramelo que emanaba.
Por consiguiente, le pasó un pensamiento extraño a la cabeza. Un pensamiento que lo hizo sentirse preso de lo que sucedía entre ellos. Preso de la decisión entre aceptar y negar sus celos, mas tendría que desechar la duda.
Desecharla y meditarla en soledad.
Las manos de Kacchan tomaron unos mechones de su cabello, metiéndose entre su cabello. Sus dedos jugaron con sus rizos deliberadamente.
—Me gustaría que dejaras crecer tu cabello— Expresó Kacchan. —Es hermoso—
—Gracias— Sus mejillas se encendieron ante tal comentario. Lo estremeció sentir las manos de su pareja juguetear con sus mechones, jalando y soltando sus rizos, rozando con sus dedos parte de su nuca.
Lo hacía a propósito?
—No me lo agradezcas, idiota— Respingó. —Solo te di una sugerencia, estúpido Deku, no te lo tomes tan a pecho; tu puedes hacer lo que quieras—
—Lo sé— Soltó una risilla. —Lo tomaré en cuenta—
—Tómalo en cuenta— Presionó. —Tu cabello me gusta— Elogió con voz temblorosa. —Me gusta desde… desde la infancia—
—Qué?— Ruborizó.
—Cuando éramos niños decía que no me gustaba, pero mentía cuando al decirlo— Confesó avergonzado, haciendo hincapié en sus palabras. —Y yo…bueno, es hermoso, Deku—
—M-mentiste?!— Musitó desconcertado.
—No me escuchaste, estúpido?!— Espetó, jalando un mechón de su cabello, sacándole un gañido.
—¡K-Kacchan, eso duele!— Exclamó él, en dolor.
—Presta más atención a lo que te digo, porque no lo repito— Amenazó, jalando otro mechón de sus rizos. —Es fastidioso repetir todo, Deku—
—L-lo siento— Repuso, metiendo una mano en su cabello puntiagudo.
—Acabo de decirte que no te disculpes— Respingó. —Acaso no me escuchaste?—
—Tu cabello es más hermoso, Kacchan— Lo dijo con dulzura. —Es tan suave que siento que lo romperé con mis guantes— Lo hizo temblar con su mano explorando sus cabellos rubios, entremezclándose resbaladizamente al irlos acariciando.
—Deku—Exhaló cautivado. —No… no digas eso—
—Soy incapaz de mentirte, Kacchan— Admitió, metiendo su nariz en su cabello. Lo olfateó ingiriendo su aroma embriagador.
—Deja de hacer eso— Tembló. Sus manos soltaron su cabello, acomodándose nerviosamente en sus hombros. Su respiración se tornó agitada.
Su pareja parecía que iba a llorar de la felicidad.
—No quiero romperlo— Siguió él. —No quiero romperte, eres demasiado preciado para eso—
—Agh— Tembló nuevamente, acurrucándose en su pecho, sin parar de estremecerse. —Carajo, cállate—
—Perdona— Disuadió su gesto, quitando su mano de su cabeza. —Me sobrepasé—
—No lo hiciste— Masculló; su cuerpo se apegó inconscientemente entre sus brazos, acunándose en su pecho. —No es usual de ti que seas así, es eso—
Izuku enarcó una ceja, un poco anonadado con su reacción.
Por qué reaccionaba así con tocar su cabeza?
Y si lo vuelvo a intentar? Pensó.
Presionó su cabeza tanteando con su movimiento, del cual fue delicado y a la vez fuerte. Lo sintió temblar, su espalda se arqueó.
—D-deku— Jadeó. —Detente, maldito…— Entrecortó.
—Te molesta?—
Jadeó por vez consiguiente.
—No— Negó trémulo. —No— Enfatizó. —No me molesta, nerd—
—No entiendo, Kacchan— Dijo Izuku.
—No tienes qué entender, tonto— Rezongó; se alejó de sus brazos y restregó un puñetazo en su pecho. Un puñetazo sin fuerza, con la intención de no lastimarlo. Un puñetazo para afirmarle su propósito. —Eres un nerd, es obvio que no lo entenderás, imbécil— Obvió, portando un gesto despectivo.
—Qué?— Parpadeó aturdido.
—Si te digo que no me toques, no me toques Deku—Regañó. —¡No me gusta que me toquen así, es jodidamente molesto; lo detesto!—
—No fue mi intención, Kacchan—Repuso él, entristecido. Quiso resarcir su metida de pata de tocar su cabello, mas no comprendía el motivo por el cual se molestó. Tocó su cabello, pero que razón había detrás para encenderse así?. —No quise incomodarte—
—Caray, cállate— Restregó otro puñetazo a su pecho, empleando un poco más de fuerza en el golpe. —¡Cállate, cállate, Deku! Deja de joder tanto, con tus malditas inseguridades y tus malditas maneras de tocarme así, cuando odio que me toquen— Frunció el ceño, rechinando los dientes. —No vuelvas a hacerlo, lo vuelves a hacer y te mato—
Izuku visiblemente entristeció; no pensó que tocarlo fuera a molestar tanto a Kacchan y de paso, insultarlo. Creyó que no había razón para hacerlo, mas si Kacchan se enojaba, no había nada qué hacer al respecto.
—¡Te dije que no me molestaba que hicieras eso, pero carajo!— Gruñó, sacudiendo la cabeza. —Me enoja que no entiendas nada—
Izuku abrió la boca, pero no salieron palabras de ella, mas que un ligero soplido; no encontró una manera de reparar la situación, pues no se le encendieron las luces de su cerebro, porque sabía que Kacchan tenía razón en decirle esas cosas.
Tenía toda la razón para decirle todo eso y no arrepentirse de sus argumentos, pues cada uno de ellos testificaban lo patético que era él como novio. Izuku sabía lo pésimo que era como un novio para Kacchan, lo malo que era para comprender lo sencillo, lo malo que era para hacer sentir seguro a Kacchan. Qué mal novio era él.
Triste, se alejó de Kacchan del lugar donde estaban.
—A dónde crees que vas, nerd?— Refirió, cogiendo su brazo con la mano. —No he terminado de hablar contigo—
Suspiró abatido.
—¡No te atrevas a alejarte, maldito! Aún no hemos terminado de hablar— Declaró indignado.
Pero Izuku no tenía ganas de hablar; luego de oír sus palabras, prefirió marcharse.
—¡Deku, espera!— Gritó, apretó su agarre.
Entonces, Izuku se giró y lo miró con una parálisis invadiendo su rostro triste.
—Has sido muy claro— Dijo Izuku.
Kacchan pestañeó, atónito.
—Hah?!— Salió de su boca.
—Si tanto te molesta lo que haga— Masculló. —No lo haré más—
—Hah? D-Deku?— Articuló confundido. Parecía entrar en un ligero pánico.
—Me voy— Avisó.
La cara de Kacchan irradió alarma.
—No dije eso—
—Lo dijiste— Indicó él, antes de volverse a girar e irse. —Te incomodó y te disgustó—
—Qué, Deku? ¡No!— Se impulsó a tomarlo del brazo, mas Izuku activó su quirk; esto hizo que Kacchan igual activara el suyo para perseguirlo. —¡Aguarda, nerd!—
—Ya me quedó muy claro lo que dijiste—Manifestó antes de dar un salto y marcharse, ejerciendo un profuso salto que dejó a su pareja atrás por unos metros.
Corrió velozmente hasta asegurarse de que Kacchan no lo alcanzara.
Sus palabras le habían dolido más de lo que había admitido en su interior. Dolieron demasiado como para soportarlo solo.
Todo aquello lo sintió como un rechazo de su parte, una manera despectiva de hacerle ver lo inútil que podía ser él como novio. No necesitaba que le recordaran sus miles de fallos en la relación, no lo necesitaba escuchar de Kacchan para saberlo, cuando todos los signos de sus fallos los tenía pintados en la piel.
Detallados en sus ojos, grabados en los confines de su memoria.
Ya sabía lo inexperto que era con sus tratos con Kacchan, con sus palabras, sus maneras, sus regalos, sus excesivos intentos para mejorar, pero no había visto los frutos de sus esfuerzos en los seis meses de estar juntos, al menos no de forma específica.
Claro estaba, que Kacchan era un amor de novio, una joya entre mil defectos nacidos de la tierra. Kacchan era la perfección andando, la mejor cosa que le pudo haber pasado; además había cambiado desde que estaban juntos. Kacchan se había vuelto más dulce, permitía besos y caricias, permitía abrazos, incluso él también los daba de regreso y se dejaba caminar tomados de la mano, mas no se es suficiente para nivelar los esfuerzos de Kacchan con los suyos, sabiendo que apenas controlaba cómo sus celos.
Sabía que él daba más de lo que podía ofrecer en la relación y por eso, se alejó de Kacchan; al menos por ese día.
Izuku necesitaba estar solo y meditarlo todo hasta no dejar rastros de sus pensamientos esparcidos por doquiera.
Pensar solo hasta dejar de hacerlo.
Acto 24: Distracción
Izuku regresó a la agencia con la intención de registrar los datos de su caso en la oficina correspondiente.
Llenó la hoja de registro del caso con la mano firme, empuñando la pluma, quisquilloso. La brevedad con la que terminó de escribir fue inverosímil; mas sin embargo, todo el cuerpo punzaba. Lo sentía pesado.
Era posible sentirse tan pesado por recibir una serie de insultos con respecto a su manera de llevar a cabo un noviazgo?
Quizá sí; quizá sea posible. Quién sabe. Izuku no tenía ganas de saberlo, ni siquiera ganas de indagarlo por medio de los libros.
Por lo que estaba consciente, las cosas entre ellos iban por buen camino. Pero tal vez, para Kacchan no.
Suspiró, encogiendo los hombros.
No debió de ilusionarse tan rápido, sobre todo si presumía conocer el carácter de su pareja a la perfección. No debió de poner sus esperanzas en un pedestal de oro puro, creyendo que no saldría herido de la discusión.
Lo que sacó de la discusión fue que Kacchan odiaba que lo tocara, así se sencillo. Odiaba que lo tocara el cabello de la forma en que lo hizo.
No había más explicaciones, más que esa.
De haber sabido que lo odiaba, lo que lo llevó a pensar en todas las veces en que tocó su cabello y él no se quejó al respecto de ese particular detalle, pero hoy sí. Hoy sí se encendió por tocárselo y ahora sufría las consecuencias de haberlo hecho.
Suspiró desprendiendo un aura derrotada.
"Eres un nerd, es obvio que no lo entenderás, imbécil"
Esas palabras crueles atravesaron su corazón como flechas apuñalándolo lenta y dolorosamente.
Quería llorar, pero no lo haría en la oficina.
No ahora.
No cuando se supone que él no tiene pareja. Que es soltero ante los demás.
Una mano se posó en su hombro, sobresaltándolo de su tren de pensamiento. Se giró y fue recibido por un par de ojos bicromáticos, escaneándolo directamente en señal de una herida o un dolor en el cuerpo.
—Midoriya— Habló su mejor amigo.
—Estoy bien— Intentó mentir, mas no salió bien; pues su voz, salió quebrada.
Todoroki lo miró sin creerle en absoluto.
—No me tienes que dar explicaciones— Repuso Todoroki. —Yo ya sé quién te hizo estar así—
Izuku sonrió entristecido, bajando los ojos al suelo. En verdad quería llorar.
—Te importaría decirme qué pasó— Solicitó bienintencionado (un detalle nada inusual de su parte; al contrario, era uno muy característico de él cuando de problemas se trataba). Izuku cabeceó. Sus ojos verdes se cristalizaron endureciendo el sentimiento proveniente de su corazón.
—Lo hice enfadar— Murmuró. —S-se enojó conmigo, porque— Entrecortó. —Porque lo toqué—
—Midoriya— Exhaló frunciendo el gesto. Presionó su mano en su hombro.
—No me tienes qué decir nada— Añadió. —Ya entendí que soy un fracaso como su novio—
—No lo eres— Reparó en seco.
Izuku se llevó ambas manos a su rostro, ocultando su desgraciada expresión de derrota de su mejor amigo; pues Todoroki no necesitaba verlo de esa manera tan devastadora.
—Lo soy, Todoroki— Insistió. —Soy un pésimo novio—
Todoroki puso ambas manos sobre sus hombros.
—No lo eres— Repitió haciendo énfasis en su idea. —Si eres tan amable y tan lindo con todos, cómo puedes ser un pésimo novio?— Lo miró con ojos suplicantes, ojos que clamaban ser observados con desnudez y total transparencia.
—Será que no entiendo las cosas sencillas, Todoroki?— Habló al aire, dejando que la pregunta flotara entre su mismo aliento. La pregunta se hundió duramente, endureciendo el sentimiento que padecía Izuku en ese momento.
—Eso te dijo Bakugou?—
Izuku asintió.
Todoroki sobó haciendo círculos con sus dedos sobre sus hombros.
—Lo detesto— Murmuró entre dientes.
—Eh?— Emitió él desorientado. —Todoroki?—
—Detesto que te lastimen, Midoriya— Expresó su amigo en amplia preocupación por él. —No es saludable que veas normal que te insulten, no es saludable que sólo te recuerden lo malo que eres para algo si sabes que no es así; no veas como normal que te traten mal— Aconsejó. —Sabes que me importas más que cualquier otra cosa, y verte mal por algo que sé que no tienes la culpa, me enoja—
—Todoroki—
—Me enoja porque sé que no eres así, Midoriya— Alardeó concertado. —Sé que no eres así— Repitió.
Izuku captó la intención del mensaje; parpadeó, digiriendo el hecho de que ser tratado mal no debe ser visto normal. Es decir, como una conducta normal. Y creer que lo pensó cuando recién comenzaron a salir.
Ninguna persona en su sano juicio le gusta ser insultada.
Ninguna, hizo hincapié en aquella palabra.
—Es parte de ti ser inseguro—Añadió Todoroki en tono reconfortante. —Debe saber hablarte, debe saber a no herirte cuando quiere hacerte saber algo que le disgusta o que le molesta de ti— Presionó sus hombros, confortándolo suavemente. Tal afirmación verdadera lo reconfortó de su tristeza. Cómo agradecía tener un amigo tan amable e incondicional como lo era Todoroki, quien estaba tanto en las buenas y en las malas. —Bakugou debe saber comunicarse contigo y ser claro y sensato con sus palabras, sin necesidad de insultarte y hacerte sentir menos— Precisó.
Izuku bajó los hombros, la tensión de su cuerpo se mitigó. Encontró algo de sentido en el conforte de su mejor amigo, quien trataba de hacerle ver las cosas dentro de su relación; en parte tenía razón y en parte, sabía que Kacchan no lo hacía con intenciones de herirlo.
—Por favor, Midoriya— Pidió Todoroki, casi suplicándole que lo escuchara. —No te dejes maltratar con la excusa de que quieres a Bakugou, porque a nadie en su sano juicio le gusta ser insultado; a nadie— Recalcó lo último.
Lágrimas surgieron de los ojos verdosos de Izuku, acaparando sus mejillas. Veía el gesto preocupado de Todoroki observarle, sus manos sin soltar su agarre en sus hombros.
—Yo sé, Todoroki— Suspiró vagamente. —Entiendo— Se sacudió sus manos de sus hombros. —No te negaré que es algo que he pensado antes—
—Y por qué no le has dicho nada a Bakugou?— Cuestionó, sin ofenderse con la sacudida de hombros.
—No sé— Meció la cabeza dudando. —Miedo, quizás—Se retorció entre su voz.
Todoroki hizo una mueca de disgusto, mostrando sus dientes crujir.
—Lo siento, Todoroki— Musitó Izuku.
—No te disculpes— Disuadió, agitando una mano. —No es necesario—
—No, lo es— Corrigió en apuro. —Insisto, Todoroki, te he dicho todos mis problemas, y no te lo he compensado; me siento terrible por eso—
—No, Midoriya— Insistió su amigo. —Lo único que quiero es serte de ayuda, servirte de apoyo, escucharte cuando tienes problemas—
—Yo también quiero eso— Coreó Izuku en asentimiento. —Y lo aprecio mucho—
Todoroki ruborizó un poco, denotando sus facciones en su piel blanca.
—Midoriya, quiero que sepas que yo te digo estas cosas porque yo he ido a terapia— Explicó coherente y pausado; su rubor incrementando gradualmente conforme hablaba. —Y mi terapeuta me ha dicho que si permitimos ser tratados de esa manera es porque lo vemos como normal, porque creemos que nos merecemos ese tipo de tratos solo por verlos todos los días— Pausó, haciendo hincapié con su silencio. —Puesto a que lo hemos visto antes y lo creemos normal, y también porque no tienes el suficiente autoestima en ti mismo que te permites ser tratado así y hablado de esa manera—
Izuku bajó la cabeza, procesando aquello que su mejor migo le decía con tanta entrega.
Es que acaso ser insultado el motivo por el cual se dejaba ser tratado así? Es decir, no molestarse por ser nombrado un completo inútil, permitirse ser hablado como si no tuviera una voz, permitirse ser pisado como un tapete y no decir nada al respecto. Lo que lo detenía de decir lo que pensaba es porque quiere a Kacchan. Lo quiere más de lo que admitía. Lo detenía de expresar su opinión por el medio de hacer sentir mal a su pareja.
Es que es normal merecerse ser tratado así por Kacchan? No lo sabía. Juraba con exactitud que lo no sabía.
—Lo agradezco mucho de ti— Confesó Izuku, sonriéndole amistosamente. —Sobre todo porque me has dicho cosas que he pensado, pero no les he dado importancia, por creer que me lo merezco, que merezco ser tratado así—
—Y no te lo mereces, Midoriya— Añadió Todoroki, iluminando sus facciones físicas.
De pronto, Todoroki se lanzó a abrazarlo, sin anticiparle su gesto, pues lo tomó por completo de improviso. Izuku se atragantó de la sorpresa, ya que no se esperaba ese tipo de gestos de parte de su mejor amigo.
—To-Todoroki— Musitó impactado.
—Déjame abrazarte así, Midoriya— Pidió. —Por lo menos, un momento—
En un arrebato de distracción fue abrazado por su mejor amigo; un gesto que lo comprometía en gran parte de su relación con Kacchan.
Izuku respiró hondo. Esto esta mal, se dijo. Muy, muy mal.
Estiró sus brazos separando a Todoroki de su torso. Su expresión se tornó perpleja ante su objetividad, de alejarse de su contacto.
—Midoriya?— Todoroki gesticuló incredulo.
—Está mal— Indicó. —Esto esta mal, Todoroki— Aclaró.—No está bien hacer esto, si yo ya tengo a Kacchan—
Todoroki lo miró decayendo sus facciones.
—No lo hagas— Repuso, clamándole ser entendido. —Lo que yo tengo con Kacchan es con Kacchan, mi relación con él es otra cosa totalmente distinta a lo que yo tengo contigo—
—Y qué tienes conmigo?— Clamó, buscando estirar su mano a él con la sola intención de tocarlo.
—Qué?— Explayó sonsacado. Izuku no se esperaba aquella pregunta, mucho menos viniendo de Todoroki.
—Qué tienes conmigo?— Repitió en tono suplicante.
Izuku hiló la pregunta dentro de su cabeza, temiendo verse como si lo tomaron por sorpresa por segunda ocasión consecutiva, mas no podía evadir la mirada implorante proveniente de Todoroki, que no se detendría en preguntarle hasta obtener una respuesta.
—Una amistad— Aseveró Izuku con toda la elocuencia que pudo encontrar dentro de la confusión de su mente.
—Una amistad?— Manifestó ofendido. —Solo una amistad?—
—Sí—
—Ya veo— Concluyó derrotado con su respuesta, misma que fue demasiado tensa y dura para procesar en una situación tan tenue como aquella.
Izuku sintió una pesadez asentarse en su estómago, propagando la intensa sensación de arruinar la amistad que poseía con Todoroki desde el primer año.
Viendo que no podía enmendarlo, se quedó parado frente a su mejor amigo.
—Entiendo que no tengo una oportunidad contigo— Habló Todoroki, frunciendo las cejas. —Entiendo todo eso, pero al menos me dejarías invitarte a salir—
—Eh?— Su quijada casi se cae de su posición.
—Quiero que salgas conmigo— Prosiguió como si nada. —Al menos quiero hacerte sentir mejor por lo ocurrido con Bakugou; yo quiero sacarte una sonrisa—
—Todoroki no lo sé— Dudó.
—Te lo mereces, Midoriya— Presionó. —Por favor sal conmigo—
La invitación lo había tomado desapercibido, puesto a que no se lo esperaba de parte de su amigo y todo lo demás de él estaba siendo raro. Todoroki enamorado de él resultaba una sensación muy rara para él de digerir a ciencia cierta.
Y qué haría entonces?
Trastabilló.
Aceptaría la invitación?
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P.D. Este Todoroki anda con todo y Deku que no sabe qué hacer con sus sentimientos.
