Una JK Rowling, hablando la verdad, es una fuerza más grande que ejércitos enteros si se le da el tiempo… bastante tiempo. White Squirrel es un buen apoyo.

Notas de la traductora: ¡Hola a todos! Muchas gracias por su apoyo y comentarios. Y pues me quería tomar un momento para pedirles que tengan cuidado. La situación actual no está para tomarse las cosas como broma. Este virus está causando daños catastróficos a nuestra sociedad global cuyas repercusiones puede que duren por meses, si no es que más, y lo mejor que podemos hacer es acatar los consejos de la comunidad médica internacional para protegernos y proteger a aquellos más vulnerables. Por favor, resguárdense bajo un Fidelio y quédense en casa.

Y ahora, aquí les dejo el nuevo capítulo. ¡Espero que lo disfruten!


Capítulo 87

–Se llaman escregutos de cola explosiva –dijo Hagrid con orgullo.

El animal más reciente de Hagrid era bastante extraño: pequeñas cosas feas con aspecto de langosta con caparazón no-desarrollado que olían como pescado podrido. Tenían unas seis pulgadas de largo… crías, aparentemente… no tenían cabezas visibles, y actuaban como si estuvieran completamente ciegas. También producían chispas de lo que parecían ser sus colas que las impulsaban hacia adelante. Hagrid tampoco parecía saber mucho sobre ellos, aun cuando los amaba tanto como al resto de sus "bichos interesantes".

–¿Y cuál es el punto de los escregutos de cola explosiva, profesor? –preguntó Draco Malfoy–. ¿Hacen algo útil?

Hagrid se detuvo por unos segundos para pensarlo.

–Eh, esa es la siguiente lección, Malfoy. Hoy, sólo los alimentarán. Nunca los había tenido, así que tengo un poco de todo. Querrán probar unas cuantas cosas.

–¿Ni siquiera sabes qué darles de comer? –dijo Draco–. ¿Qué no se supone que tú estás dando la clase?

–No me hables en ese tono, Malfoy. Este es tu proyecto para la clase.

Estúpido, pensó Draco. Hizo una mueca mientras se acercaba a uno de los pequeños monstruos. Lanzó una llamarada desde su trasero, y pensó que sería mejor ponerse sus guantes de piel de dragón primero. Normalmente sabe sobre las criaturas por lo menos. Estas cosas, ni siquiera puede decirnos lo que comen. ¿Acaso Dumbledore estaba bajo un hechizo cuando lo contrató?

Granger estaba hablando sobre algo, como siempre. Draco la hubiera callado, pero algo llamó su atención.

–Nunca había escuchado de los escregutos de cola explosiva, profesor –dijo–. ¿Sabe si hay referencias sobre ellos?

–Eh, no –dijo Hagrid–. No puedo decirlo. Son muy extraños, lo son.

–¿En serio? –dijo ella con genuina sorpresa–. Hubiera pensado que descubrir cómo cuidar de criaturas no documentadas sería un proyecto nivel EXTASIS, por lo menos.

Esta podría ser una oportunidad, pensó Draco. Había intentado comenzar una campaña el año pasado para que Hagrid fuera reemplazado por alguien competente, pero con Fenrir Greyback dominando los encabezados, no había llegado muy lejos.

–No puedo creer que estoy de acuerdo con Granger, pero tiene razón –habló–. Esta clase cubre cuidado y alimentación de criaturas mágicas y manejo de aquellas que no son criadas por magos hasta el nivel TIMO. Incluso veterinaria básica no comienza hasta el nivel EXTASIS, e investigación magizoológica es realizada casi exclusivamente por profesionales. Está fuera del currículo.

Draco estaba al tanto de que toda la clase lo estaba mirando. Eso no era inusual, pero no por esta razón. Recibía buenas calificaciones, claro, pero tenía cuidado de mantener una actitud relajada la mayoría del tiempo, como si cualquier cosa además de la magia estuviera por debajo de él. Hablando de ese modo, comenzaba a sonar como… bueno, Granger. Uj.

Predeciblemente, Hagrid aún no apreció su actitud.

–¿Y qué te hizo a ti un experto, Malfoy? –gruñó.

–¿Perdón? Mi familia ha estado criando animales exóticos por generaciones, profesor. Incluso los Malfoy necesitan un pasatiempo. –Claro, su padre nunca había estado interesado en eso, pero había tomado la decisión repentina de comenzar de nuevo la semana pasada y había ordenado algunos animales nuevos del extranjero, sorprendiendo tanto a Draco como a su madre. Era extraño.

–Pues, esto será buena experiencia directa, ¿no? –le dijo Hagrid–. No debería ser muy difícil. Solo prueba unas cosas, y ve que les gusta comer.

Draco gruñó y regresó a trabajar, pero esto definitivamente era buen material, estaba seguro. Solo necesitaba hacerlo llegar a la prensa. Mmm… Rita Skeeter seguramente estaba flotando por la escuela por el Torneo (su padre por supuesto le había dicho todo sobre eso). Quizás podría ser persuadida a escribir un artículo sobre el instructor incompetente… y quizás también llamar atención a su sospechosa ascendencia.

Sonrió para sí mismo cuando vio a Potter. El niño dorado lucía atrapado… sin saber si defender a su enorme amigo y oponerse a Draco en principio, o estar de acuerdo con los puntos sorprendentemente razonables de su hermana.

Oh, le encantaría destrozar a Potter este año… de algún modo… pero recordó lo que su padre le había dicho: Espera, mira, escucha, y aprende, Draco. Más cosas están pasando este año que lo que los dos sospechamos. Los susurros se intensifican cada vez más y muchas cosas van a cambiar. Asegúrate de comprender la situación antes de hacer tus planes, como un buen Slytherin.

Draco podía admitir que no siempre había tenido tanto cuidado con sus planes como un Slytherin debería, pero la advertencia de su padre era alarmante. La última vez que había dicho algo como eso, la cámara de los secretos había sido abierta. Su madre había hecho que su padre durmiera en una habitación de huéspedes por ese desastre… ¡que indigno! Pero su padre había tenido razón hasta el momento. La llegada de Edward Grayson definitivamente era inesperada, y eso era una mala señal. El hombre era prácticamente otro Dumbledore.

Así que Draco esperaría, observaría, escucharía, y aprendería. Hasta Halloween, decidió. Algo siempre parecía pasar en Halloween con San Potter cerca.


El fin de semana estuvo ocupado, en su mayoría por las pruebas de quidditch. No fueron trascendentales, excepto que Angelina Johnson, para el horror del equipo, parecía estar canalizando a Oliver Wood como la nueva capitana.

–De acuerdo, gente, ¡tenemos que hacer esto rápido! La temporada comienza un mes antes de lo normal, y las cuatro casas necesitan hacer pruebas este fin de semana. ¡Muévanse!

Las pruebas fueron rápidas y brutales. Harry estuvo feliz de ver a algo de talento nuevo en los años menores, pero no había nadie que pudiera desafiar a los jugadores actuales. Angelina, Alicia, y Kate continuarían como cazadoras, Fred y George como golpeadores, Harry como buscador, y Ron estaba feliz de ser el nuevo guardián. Con el equipo empujándolo a mejorar el año pasado como reserva, se había vuelto gradualmente más consistente y era bastante bueno. Aún se ponía nervioso a veces, pero usualmente era mejor que el guardián reserva, Cormac McLaggen. Eso era bueno porque McLaggen no era un buen jugador en equipo. En corto, era un idiota. Sus habilidades natas eran lo único que lo hacía permanecer como guardián y golpeador reserva. Hermione también continuó como cazadora reserva, y Ginny como cazadora y buscadora reserva.

Era un equipo genial. Si formaban un equipo como ese en la liga profesional, serían competitivos, y necesitaban serlo; su competencia era más que las otras casas este año. Beauxbatons y Durmstrang traerían equipos con sus mejores jugadores de sus muchos equipos en sus escuelas. Angelina no iba a dejarlos ser complacientes.

Aunque los Gryffindor se relajaron el domingo. Con las otras casas teniendo pruebas, no había mucho que el equipo de quidditch pudiera hacer, y sólo habían tenido un día de clases. Era hora de que cierto grupo regresara a su rutina.

Neville había decidido unirse a Harry y Hermione todos los días para su rutina de ejercicio este año. Los ejercicios infrecuentes habían hecho maravillas para su salud durante los últimos tres años al punto de que, aunque aún tenía ese aspecto incómodo de un niño de catorce años, era difícil imaginarse que había sido un niño de primero torpe y de rostro regordete.

Se cambiaron a su ropa de ejercicio… algo más cercano a la versión muggle que restrictivas túnicas de la escuela… y caminaron al pasillo de poco uso cerca de la torre de Gryffindor donde normalmente se ejercitaban. Pero antes de comenzar, se detuvieron cuando Harry escuchó algo.

–¿Escucharon eso? –dijo él, apenas arriba de un susurro.

Neville y Hermione prestaron atención.

–No escucho nada –dijo Neville.

–No, definitivamente hay algo –insistió él.

–Tu oído felino, Harry –dijo Hermione–. ¿Qué escuchas?

–Aún no estoy seguro. –Giró su cabeza en una dirección, después en otra, para elegir el camino–. Por aquí –dijo. Lo siguieron, y casi al instante, el ruido se intensificó y todos pudieron escucharlo. Era un extraño sonido distante flotando por los pasillos… un sonido que casi nunca era escuchado en Hogwarts… una canción triste tocada en un violín.

–Vamos, estamos cerca –dijo Harry. Con otra vuelta, y otra, pasaron la enfermería y pronto vieron la fuente del sonido.

Era una niña pequeña oculta por las sombras de las ventanas, caminando de un lado a otro en la torre del reloj mientras tocaba… no en el balcón, donde los estudiantes a veces pasaban su tiempo, pero en el mecanismo, el sonido haciendo eco en las paredes de piedra. Cuando se dio la vuelta, Harry pudo ver el brillo de un par de gafas grandes y cuadradas. Se acercó lentamente, sin querer interrumpir la canción, pero cuando ella lo vio, se paralizó, y su violín soltó un fuerte rechinido.

–¡Ah! ¡Harry Potter! –chilló ella.

–Hola, Natalie –dijo él.

–Ho...ho...hola.

–Que música tan hermosa.

–¿En serio? ¡Gracias, Sr. Potter! No era una canción difícil, pero...

–Tranquila, Natalie. En verdad lo era. Y puedes llamarme Harry. Ambos fuimos criados en el mundo muggle. Soy un chico normal, como tú.

–No es cierto. Yo nunca podría matar a un basilisco con una espada. –Harry suspiró dramáticamente.

–Matas a un monstruo gigante y terrorífico… –Natalie se rio a pesar de sí misma–. Pero en serio, te sorprenderías de lo que eres capaz.

–¿La canción es de Les Miserables, Natalie? –interrumpió Hermione.

–¿Les qué? –dijo Neville.

–Es una obra muggle. Es sobre una revuelta en Francia. Es muy triste. Creo que esa era Empty Chairs at Empty Tables.

–Eh, sí –dijo Natalie tímidamente–. No estoy segura de porque la estaba tocando. Quizás es porque el castillo está tan vacío. Tantos cuartos vacíos.

–Sí, los hay –dijo Harry en acuerdo–. Ha estado así desde que llegamos. Por la guerra, sabes.

–Oh, sí, lo sé. ¿Sabías que hay catorce niñas en mi dormitorio, pero solo cuatro en segundo año y cuatro en tercero?

–¿Catorce? –exclamaron los de cuarto año sorprendidos.

–¿Cómo caben ahí? –agregó Harry.

–La fila para el baño debe ser terrible –dijo Hermione.

–Metieron siete literas –explicó Natalie–. Es algo apretado. Es por eso por lo que vine aquí. Estaba muy lleno. –Harry aún estaba incrédulo.

–Pero en verdad son tantos… ¿cuántos estudiantes de primero hay?

–Yo conté noventa y siete –dijo Hermione–. Es algo desproporcional.

–Me pregunto porque Gryffindor tiene tantos –comentó Neville.

–Creo que quizás es porque… –comenzó Natalie, pero se detuvo. Los estudiantes mayores le lanzaron una mirada expectativa, y continuó–, muchos de ellos intentaron ser más "Gryffindor" porque fueron nombrados en tu honor, Harry.

¿Qué?

–Tú o alguno de tus padres –dijo la niña, nerviosa–. Pensé que lo habían notado. Pregunté, y de los veintiocho Gryffindor en primer año, catorce tienen un tipo de Harry, James, o Lily como primer o segundo nombre. También muchos Ravenclaw y Hufflepuff. He escuchado Harry, Henry, Harold, Harriet, James, Jamie, Lily, y Lilian, y hay un niño cuyo primer nombre es Potter.

–¡Por la barba de Merlín! ¿Cómo me perdí eso durante la selección? –gruñó Harry.

Hermione comenzó a reírse, y él le lanzó una mirada molesta.

–Lo siento, Harry –dijo entre risas–. No es tan gracioso...

–Lo es un poco –la defendió Neville.

Incluso Harry tuvo que admitir que era un poco gracioso. Pronto estaba sonriendo, y Natalie lució aún más incómoda a ese punto.

–Es una lástima que no hay más grupos musicales en Hogwarts –dijo–. Solo he visto el coro.

–Sí, Hogwarts no es un lugar muy social –dijo Hermione en acuerdo–, pero podrías comenzar uno.

–Mmm… quizás lo haré.


A primera hora el lunes por la mañana era la clase de cuarto año de Historia de la Magia con los Gryffindor y los Slytherin juntos.

Esto será interesante, pensó Remus Lupin.

Remus ya había recibido algunas malas miradas y comentarios enojados sobre su enseñanza como un hombre lobo, y no solo de los Slytherin. De hecho, las cuatro casas estuvieron representadas, aunque mucho más Ravenclaw y Slytherin, las cuales no tenían a hombres lobo entre sus números. Pero los Slytherin de cuarto año incluían a Draco Malfoy y Theodore Nott, los hijos de dos de los más probables mortífagos en el Wizengamot y los oponentes principales a los derechos de los hombres lobo. Mientras tanto, los Gryffindor de cuarto año incluían a Harry Potter y Neville Longbottom, representando a dos de las familias que más apoyaban a los hombres lobo, e hijos de los oponentes más grandes a los mortífagos.

Era un milagro que no se habían matado en las clases de Snape.

–Buenos días, clase –dijo una vez tomaron sus asientos–. Bienvenidos a su primera lección apropiada de Historia de la Magia...

–¡Apropiada! ¡Ja! Que presuntuoso –interrumpió Theodore Nott.

Muestra de falta de respeto en público, pensó Remus. Clásica muestra de dominación. Pero esto era algo más sofisticado que un lobo beta desafiando a su alfa. Remus claramente podía ver a Draco Malfoy posicionado estratégicamente para indicar a Nott qué hacer. Oh, Nott ciertamente tenía sus propias opiniones sobre cómo hacer las cosas, y que Malfoy lo dejara soltarse de su cadena imaginaria era un riesgo calculado, pero era obvio quien era el verdadero alfa de los Slytherin.

Remus simplemente jugó su parte, no siendo él un alfa natural.

–¿Hay algo que quiera decir, Sr. Nott?

Malfoy miró a Nott con una expresión cómoda.

–Solo que Dumbledore debe de estar perdiendo la cabeza si espera que tomemos lecciones de una criatura oscura. –Lo último era cierto. A pesar de haber mejorado los derechos de los hombres lobo bajo la nueva ley, no habían logrado remover la clasificación de "criatura oscura".

–No necesito recordarle, Sr. Nott, que mi selección tuvo que ser aprobada por el Consejo, así como por el director –dijo Remus–. Soy un maestro debidamente certificado, y deben respetarme como tal. Cinco puntos de Slytherin por la falta de respeto y por interrumpir la clase.

–¡El profesor Snape no lo permitirá!

–¿No? –Dejó que la palabra resonara–. El profesor Snape y yo quizás no nos llevamos bien, pero está obligado a mantener la disciplina en esta escuela, y mantener la integridad de los maestros es crucial para eso. Continúa presionando tu suerte y quizás descubras lo que es estar en el lado malo del profesor Snape. Puedo decirte que estar en su contra era desagradable a los dieciséis, y solo puedo imaginar que… ha mejorado su técnica desde entonces.

Nott no esperó la señal de Malfoy. Esto estaba subiendo demasiado de nivel, si no podían contar con Snape, y se calló al instante. No iba a cuestionar lo dicho sin evidencia.

–Ahora, si no hay más preguntas… –dijo Remus–. Excelente. Además, yo no seré su maestro principal para este material. Ese será llevado por un número de fantasmas en el castillo que han aceptado ayudarme, y quienes pueden llevar una conversación mejor que el profesor Binns. –No que eso era difícil. La clase parecía dividida entre las personas que estaban entusiasmadas por aprender historia real y por aquellos decepcionados de que tendrían que prestar atención.

–Revisé las notas del profesor Binns… las que no se habían desintegrado por la edad… y estuve consternado de descubrir que este curso fue diseñado excepcionalmente mal además de la calidad de su enseñanza… un currículo aún más obsoleto que Estudios Muggles que parece saltar al azar entre quemas de brujas, revueltas de duendes, y guerras contra gigantes en lo que parece ser un intento erróneo de hacer el curso más interesante hace un siglo. Estaré restaurando esta clase con un currículo más reciente con el apoyo del Consejo y del Ministerio. Desafortunadamente, para ustedes y los otros estudiantes de cuarto año, esto significa cubrir cinco años de material en dos años para prepararlos para sus TIMOs.

Hubo varios gruñidos ante ese anuncio. En las pocas clases que había dado el viernes, esa noticia había sido menos bienvenida que el aprender de un hombre lobo o tener que prestar atención.

–Obviamente, solo podremos estudiar los puntos clave –explicó–. En verdad lamento que todos excepto los de primer año tendrán que sufrir de una educación de calidad inferior en el tema este año, pero haremos lo que podamos.

–El currículo estándar de Historia de la Magia es el siguiente: enfocándose principalmente en Gran Bretaña o por lo menos historia mágica europea, en primer año, aprenderán sobre la historia de la magia temprana, de la era druida hasta poco antes de la invasión normanda y el establecimiento del Consejo de Magos. Segundo año cubre la cumbre de la sociedad mágica desde el Consejo de Magos hasta alrededor de 1400. Tercer año cubre la época de la quema de brujas desde 1400 hasta la implementación del Estatuto del Secreto en 1692. El currículo de este año debería cubrir el periodo moderno desde el Estatuto del Secreto hasta 1900, pero he decidido extenderlo hasta la guerra de Grindelwald. En ese punto, estarán al corriente. El próximo año, también estudiarán historia moderna después de la guerra de Grindelwald, incluyendo la guerra civil en Gran Bretaña de los setentas, así como temas claves sobre ciudadanía, como gobierno, política, y economía.

Draco Malfoy se enderezó al instante. Si los estudiantes iban a recibir "mejor" educación en temas de política y ciudadanía… especialmente de este curso obviamente parcial… su padre querría saberlo. La Casa Malfoy lo había tenido fácil en años recientes con figuras públicas fácilmente corrompibles, pero un electorado mejor informado, aún si aún maleable, requeriría de más finesa.

–Además –continuó Remus–. No ha habido una opción EXTASIS en Historia de la Magia desde que el profesor Binns murió. Un fantasma simplemente no tiene la capacidad mental para manejarlo. Sin embargo, si todo sale bien, comenzando el próximo año ofreceré una opción EXTASIS. –Se sintió feliz de ver la mirada de Hermione iluminarse–. La clase EXTASIS cubriría historia internacional e investigación histórica y será de gran valor para muchos trabajos en el Ministerio en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional y trabajos en negocios internacionales que buscan de gente nueva.

Podía ver que estaba logrando justificar la nueva estructura del curso. Ahora, era hora de la pieza final del rompecabezas para ganar algo de respeto de los Slytherin.

–Quisiera presentarles a su primer instructor del día, aunque hablará más al final de nuestra primera unidad. La historia de Bretaña hasta la invasión normanda será enseñada con ayuda del Honorado Waldo Jernigan, Thegn de Caerphilly, o como es conocido, el Barón Sanguinario.

La clase soltó una exclamación de sorpresa cuando un fantasma usando una túnica del siglo once manchada de sangre y atado por cadenas con una expresión severa flotó a través de la puerta. Los Slytherin eran los más sorprendidos. El Barón Sanguinario raramente hablaba y raramente era amistoso incluso con su propia casa.

–Profesor –dijo con un ligero movimiento de su cabeza.

–Caerphilly –respondió Remus. Se dirigió a la clase–. Al Thegn se le refiere de manera correcta como "Thegn" o "Caerphilly". Me pidió que les informara que no responderá preguntas sobre la fundación o los primeros años de Hogwarts bajo ninguna circunstancia. Esto no es negociable, y cualquiera que ignore esta regla descubrirá que las consecuencias podrían ser… desagradables. –La clase tembló.

Era un pequeño milagro que hubiera logrado esto. Los dos fantasmas más antiguos del castillo, el Barón Sanguinario y la Dama Gris, eran los que menos hablaban. Solo había logrado conseguirlos mintiendo a ambos diciendo que el otro ya había aceptado, y oh como lo había pagado, pero funcionó. La Dama Gris enseñaría a los primeros dos años para no asustar a los estudiantes más jóvenes mientras que el Barón Sanguinario enseñaría a los otros tres. Las únicas condiciones eran que no hablarían sobre Hogwarts, y no revelarían el verdadero nombre de la Dama Gris. Remus esperaba que la Dama Gris aceptaría enseñar a las clases de primer año de nuevo el próximo año.

Después de una breve introducción por el Barón, o más bien el Thegn, Remus se lanzó directo al material, comenzando con los rituales practicados por los druidas, los cuales fueron reflejados por toda Europa como las formas más tempranas de la magia con piedras base y círculos de piedra.

Así que el hombre lobo logró convencer a nuestro fantasma de casa para el acto, pensó Draco Malfoy. Esta clase quizás sea más interesante de lo que pensé.


La clase de pociones ese día también fue una clase Gryffindor con Slytherin, y por lo tanto, no fue un día muy agradable. Peor, la relación entre Harry Potter y el profesor Snape había llegado a su punto más bajo. Snape resentía la presencia de Alastor Moody en la escuela, eclipsando su papel como el confidente de Dumbledore, y la razón por la que Moody estaba ahí era por la creciente amenaza contra Potter. (Además de que Moody lo odiaba por razones obvias) Resentía la presencia de hombres lobo en el castillo, en especial Remus Lupin. No le agradaban los hombres lobo y nunca le agradarían, resentía los esfuerzos de Potter para asegurarse de que fueran permitidos en el castillo. Mientras tanto, Harry resentía a Snape, con quien había intentado ser amable antes, por unirse a la multitud anti-hombres lobo e intentar meter a Sirius en problemas para debilitar su apoyo a los hombres lobo.

Con todos esos conflictos, el número de miradas molestas que Snape y Harry intercambiaron fue exorbitante.

–¡Potter! Presta atención a tu poción antes de que derritas tu caldero como seguramente pasará con el de Longbottom.

–Lo siento, Nev –murmuró Harry.

Desafortunadamente, quizás por escrutinio extra, Neville sí derritió su caldero y recibió una detención por sus problemas. Harry consideró confrontar a Snape por su actitud, pero no se sentía muy conciliatorio, así que eso probablemente lo haría peor. Y Snape aún necesitaba mantener estándares de enseñanza apropiados, así que no fue una pérdida total. Había discutido las medidas de seguridad de nuevo y explicado el procedimiento de la poción que estaban preparando, como debía hacerlo. Solo estaba siendo un bravucón más molesto de lo normal.

Si se volvía un problema mayor, pensó Harry, haría algo, pero por el momento, no creía que hubiera algo que decir.


–¡Varitas afuera! –Harry y Hermione chasquearon sus dedos, sacando sus varitas de sus fundas de duelo en menos de un segundo, listos para lo que fuera mientras su primera lección de Defensa Contra las Artes Oscuras empezaba de golpe. La mayoría buscó en sus bolsillos.

–Ah, Potter, Granger, diez puntos a cada uno por ser rápidos –dijo Ojoloco Moody. Observó el aula con su ojo mágico–. Todos los que aún están buscando en sus bolsos, cinco puntos menos. Si quisiera lanzarles un maleficio, no tendrían oportunidad de defenderse.

Bueno, esa ciertamente era una gran primera impresión. Todos decían que Moody era brillante, pero paranoico, y aparentemente estaba trayendo eso a su lección. Sacó una lista y comenzó a llamar nombres, manteniendo su ojo normal en el pergamino mientras se enfocaba en cada estudiante en turno con su escalofriante ojo azul.

Harry sintió la extraña necesidad de hacer una referencia a Edgar Allen Poe, pero supuso que sería una mala idea.

–Bien, de acuerdo –gruñó el viejo auror–. Ya que dos de sus últimos tres maestros en esta clase fueron asesinados en el trabajo y el otro resultó todo un fraude, pueden ser perdonados por llegar a este punto con una educación de calidad inferior… Desafortunadamente, los magos oscuros no perdonan. No se aguantarán porque son jóvenes, o sin educación, o porque tienen que buscar sus varitas en sus bolsos… y guarde eso, señorita Brown.

Lavender Brown dio un salto con un chillido y se puso roja cuando Moody notó el horóscopo que estaba mostrando a Parvati Patil a través de la madera sólida de su escritorio.

–Un mago oscuro los matará si quiere, y no le importarán ningunas tonterías. La mejor manera de protegerse a sí mismos es actuando primero. ¡ALERTA PERMANENTE! –gritó, haciendo que la clase entera diera un salto–. Es por eso que las brujas y magos listos llevan sus varitas en una funda, como el Sr. Potter y la señorita Granger aquí. No los obligaré a tener una, pero la siguiente clase, quiero que todos tengan la varita en un lugar en el que puedan sacarla sin tener que buscarla. La próxima vez, quizás sí les lance un maleficio.

Los estudiantes sintieron escalofríos. Si la actitud de Ojoloco Moody hasta el momento era indicación alguna, esos maleficios serían terribles.

–Ahora, la buena noticia es que, por las notas del auror Williamson y los resultados de los exámenes, parece que hizo un buen trabajo poniéndolos al corriente. Eso hace mi trabajo más fácil. Solo tengo un año para enseñarles cómo protegerse porque no soy un tonto y ni siquiera voy a pensar en quedarme más, así que mi trabajo está difícil. A estas alturas deberían poder defenderse de muggles, animales mundanos, y criaturas mágicas hasta la clase XXXX. ¿No es así?

Varios asintieron y murmuraron que sí.

–Pero están atrasados… muy atrasados… en maldiciones. Un mago oscuro es mucho más peligroso que cualquier bestia a la que se hayan enfrentado… ¿Sí, Sr. Finnigan?

–¿Y un nundu, profesor? –preguntó Seamus–. Se necesitó del profesor Dumbledore y del profesor Grayson para derrotar a uno. –Moody fijó ambos ojos en Seamus.

–Veo que estuviste siguiendo la guerra africana oriental. Dime, ¿cuántas brujas y magos murieron luchando contra ese nundu?

–Seis.

–¿Y cuántos murieron antes luchando contra ese bastardo que lo dejó libre?

–Creo que fueron unos treinta… oh...

–Sí, Sr. Finnigan: Oh. Cualquier bestia, incluso un nundu, aún es una bestia. Quizás es más poderosa que un mago oscuro, pero un mago oscuro es listo. Un mago oscuro puede pensar en cómo salir de una trampa. Un mago oscuro puede inspirar a seguidores a que luchen a su lado. Se puede enviar a un ejército a luchar contra una bestia, pero regresarán sanos y salvos al día siguiente. No es el caso con un mago oscuro.

La voz de Moody había adoptado gradualmente un tono más ominoso durante ese discurso, provocando que Seamus temblara en su asiento, pero de inmediato retomó su tono normal en gruñidos cuando continuó con la lección.

–El currículo dice que se supone que no ven demostraciones de maldiciones ilegales hasta el nivel EXTASIS. Yo digo pamplinas, y también el profesor Dumbledore. ¿Cómo se supone que se defiendan si no saben a qué se van a enfrentar? Así que… ¿alguno de ustedes sabe cuáles son las maldiciones más sancionadas bajo la ley mágica?

Varias manos se elevaron, incluyendo las de Harry y Hermione. Prácticamente todos los que habían perdido a un miembro de su familia en la guerra sabían la respuesta.

–¿Señorita Turpin?

–Las Maldiciones Imperdonables, profesor.

–Muy bien. ¿Y por qué son llamadas así.

–Porque son, eh, imperdonables, señor.

Algunos en la clase se rieron, pero Moody solo frunció el ceño.

–Esa no es una respuesta, señorita Turpin. Las Maldiciones Imperdonables son llamadas así porque son las únicas tres maldiciones en la ley que son sancionadas con una cadena perpetua en Azkaban sin posibilidad de libertad condicional si se usan en un ser humano… incluyendo a un muggle.

Harry y Hermione notaron la conspicua ausencia de otras razas como duendes y elfos.

–Muchas otras maldiciones son ilegales, pero las Maldiciones Imperdonables son las únicas que reciben una cadena perpetua como sentencia. Tres maldiciones… todas extremadamente crueles, sin posible contra maldición, e imposibles de bloquear con un escudo mágico. Viven su nombre. ¿Quién puede nombrar una? ¿Sr. Weasley?

–Eh, mi papá me contó sobre una de la que siempre estaban preocupados –dijo Ron–. La maldición Imperio.

–Sí. Él sabría de ella. ¿Te gustan las arañas, Weasley? –Ron perdió la voz.

¡No, señor!

Moody ignoró su protesta. Sacó una araña colorida de aspecto mágico de una jaula y la alargó hasta tener el tamaño de un hámster. Sin advertencia, apuntó su varita.

¡Imperio! –Harry y Hermione sintieron escalofríos. Incluso el escuchar la encantación era algo que hubieran preferido no tener que hacer. La araña atravesó el espacio y cayó sobre el escritorio de Ron, donde comenzó a caminar por su brazo. Ron sollozó y agitó su brazo, pero esta se sostuvo. Llegó a su cabello, para después bailar un tap sobre su cabeza. La clase se rio a carcajadas, excepto por Ron.

–¡Ja, ja! ¿Creen que es gracioso? –dijo Moody con una sonrisa–. ¿Qué quieren que la obligue a hacer? ¿Saltar de la ventana? –La araña dio un salto de nuevo y se golpeó contra el vidrio de la ventana más cercana. La risa murió al instante–. ¿Que se ahogue? –Moody agregó para dar énfasis. La araña se colocó al borde de una jarra de agua y metió unas de sus patas antes de dar un salto de regreso al escritorio de Moody.

–Muchas brujas y magos han hecho cosas terribles e inmencionables bajo las ataduras de la maldición Imperio –explicó con tono pesimista–. Es casi… casi… indetectable. Años antes, el Ministerio no podía distinguir entre quien había sido maldecido y quien era en verdad culpable. Muchos "supuestos" mortífagos escaparon justicia declarando haber estado bajo sus efectos, pero nunca supimos con certeza… Pero al contrario de las otras dos maldiciones, puede ser luchada. Puede ser interrumpida por un acto poderoso de voluntad… pero no es fácil. No todos tienen lo que se necesita. Es mejor no caer bajo sus efectos en primer lugar. ¡ALERTA PERMANENTE! –La clase dio un salto de nuevo.

–La maldición imperio es legal en seres humanos solo si el blanco da su consentimiento. –Algunos murmuraron su sorpresa de que era legal en cualquier circunstancia–. Esto ocurre normalmente durante entrenamiento para ser auror, donde entrenamos a personas a lucharla, si podemos. Sin embargo, el profesor Dumbledore y yo hemos acordado que sería de su beneficio si ofrecemos el entrenamiento para resistir la maldición imperio a estudiantes de cuarto año y mayores.

La mitad de la clase soltó una exclamación de sorpresa. El usar una maldición imperdonable en menores, incluso si de manera legal, era completamente inaudito. Moody agitó su varita, y una montaña de pergaminos voló a cada uno de los estudiantes.

–No se preocupen; todo ha sido arreglado –dijo–. Para poder participar en estos entrenamientos, estos permisos deben de ser firmados por ustedes y sus padres… o guardianes mágicos, para ser más precisos. Devuélvanlos a finales de mes si quieren hacerlo. Puede que salve su vida.

–Ahora, ¿qué tal otra? Longbottom, ¿otra maldición imperdonable?

Neville palideció, pero respiró profundamente, apretó su quijada, y respondió:

–La maldición Cruciatus, profesor.

Hermione frunció el ceño en dirección a Moody. El hombre era un auror. Debía saber cuánto le dolía esto a Neville… y probablemente a otros en la clase también.

–Me disculpo en anticipación por esto –dijo Moody–. No la mantendré por mucho tiempo, pero tienen que saber. –Apuntó su varita a la araña, a un ángulo en el que era claro que no la estaba apuntando a un estudiante–. ¡Crucio!

La araña se colapsó y se retorció, sus patas doblándose, su exoesqueleto colapsándose en maneras que no parecían mecánicamente posibles. Estaba emitiendo lamentosos chillidos. Moody mantuvo la maldición por cinco segundos, e incluso eso fue suficiente para que la mayoría de los estudiantes estuvieran seguros de que nunca querían verlo de nuevo. Se escuchó el ruido de algo romperse cuando Neville se aferró al borde de su escritorio con tanta fuerza que se desintegró en astillas. Magia accidental… a su edad. Moody pareció ignorar eso también.

–Dolor –dijo Moody–. Dolor puro y sin diluir. La maldición Cruciatus fluye por el sistema nervioso con energía, prendiendo cada nervio receptor de dolor, así que lo único que la víctima puede experimentar es dolor. En minutos, comienza a causar daño permanente a los nervios. Con exposición prolongada, comienza a afectar la mente y la columna vertebral… en donde prolongado puede significar menos de una hora. Para muchas personas, es más efectiva que la maldición imperio para lograr que hagan lo que uno quiere. Hay una más. ¿Potter?

Harry suprimió un gruñido. Por supuesto que Moody le preguntó a él.

–La maldición asesina, profesor –dijo, en un tono poco más fuerte que un susurro.

–Sí, la maldición asesina –repitió el hombre lleno de cicatrices. Apuntó su varita de nuevo y se detuvo, su ojo mágico viendo el miedo en el rostro de Harry en anticipación a lo que iba a pasar. La mayoría temblaba al escuchar el nombre de Voldemort. Harry Potter era más sensato y tembló al escuchar la maldición asesina siendo pronunciada en voz alta—. Prepárate, Potter –murmuró Moody—. ¡Avada Kedavra!

Hubo la cegadora luz verde de un matiz enfermo, un sonido como la muerte que fue sentido más que escuchado, y la araña cayó muerta, para el asombro en silencio de la mayoría de los estudiantes. Harry y Hermione se sintieron enfermos… Harry por sus padres biológicos, y Hermione porque una vez había visto a Quirrellmort casi golpear a Harry con esa maldición. Así que así se veía cuando...

–La maldición asesina –gruñó Moody—. Rápida, limpia, precisa, e imparable, o más bien, casi imparable. Solo una persona ha sobrevivido la maldición asesina, y lo estoy mirando. –Fijó su ambos ojos en Harry. Harry desesperadamente deseó poder desilusionarse sin varita.

–La maldición asesina es de uso legal en un ser humano en defensa personal o en defensa de otro ser humano… o usada por soldados en una guerra declarada. Pero incluso en defensa personal, es difícil que sea justificada en corte. La maldición asesina es más que apuntar la varita y decir las palabras. Se tiene que tener la intención. Una parte de ustedes tiene que querer que mueran solo por quererlo, no solo como el medio para un fin. Podrán librarse si es un caso claro, pero no siempre.

Pero la maldición Cruciatus –dijo Moody con la mayor seriedad hasta el momento—, es legal sólo en animales de sangre fría, como demostración por aurores, o para investigación por inefables. La maldición no es de uso legal en un ser humano bajo ninguna circunstancia. Ni en defensa personal, ni bajo presión, ¡ni siquiera bajo la maldición imperio! ¿Por qué? Porque se tiene que tener la intención. Se tiene que querer torturar. Se tiene que querer causar sufrimiento incontable. Ni siquiera la maldición imperio puede hacer que se sienta ese tipo de odio. Eso tiene que venir de dentro de uno.

Neville y Harry aún miraban a la araña muerta.