El comportamiento moral es el comportamiento de Harry Potter por encima del nivel de JK Rowling, en la escala de White Squirrel.

Notas del autor: Muchos lectores me recordaron que Harry podría revisar el mapa del merodeador para descubrir quién era el impostor. Ese fue un error desafortunado de mi parte, pero por suerte, encontré una solución, la cual es insinuada en este capítulo. Puntos para quien la descubra.

JKR ahora dice que los padres de James Potter se llamaban Fleamont y Euphemia, y no menciona a Charlus y Dorea Potter del árbol genealógico de los Black, ni a su hijo sin nombre. Sólo podemos asumir que Charlus fue un primo de Fleamont, pero no importa, Harry aún es el último de los Potter. Obviamente, voy a continuar con Charlus y Dorea en esta historia. Tal es la vida de un autor de fanfiction.


Capítulo 92

–¿Estás seguro de que no notarán que no estás durante la noche, Barty? –siseó Voldemort.

–No, mi Señor. El plan funcionó a la perfección. Suficientes personas se están acusando que todos tienen algo que investigar. Con Grayson involucrado, no será sospechoso si yo lo investigo a él… ni siquiera para Dumbledore.

–¿Entonces no crees que Dumbledore sospeche de ti?

–No más que de sus otros sospechosos. A menos, creo… –titubeó por un momento y agregó–, Lupin es la amenaza más grande bajo mi estimación, mi Señor.

–¿Él sospecha de ti?

–No. O por lo menos, no aún.

–No podría haberte olfateado –dijo Artemis–. Revisé.

–Sé que lo hiciste, prima querida –respondió Barty con cariño–. Pero Lupin, Black, y sus amigos… estaban dos años arriba de mi en la escuela. Siempre pensé que tenían una manera de rastrear a las personas en el castillo. Eran muy buenos para no ser descubiertos. Lo sospechaba, y también Regulus… ¿Pettigrew alguna vez le mencionó algo al respecto, mi Señor?

–Nunca tuve ocasión de preguntar.

–Aunque es posible –interrumpió La Pantera.

–¿Lo es? –dijo Voldemort curioso.

–Claro. Si es similar a las escuelas en América, no sería difícil usar las barreras para descubrir los nombres de todos en el edificio.

–Dumbledore no lo hace –objetó Voldemort.

–No, no lo hace. Me hubiera descubierto de inmediato si lo hiciera… señora –agregó Barty.

–Apuesto que lo hace. Sólo no los mira. Demasiado pasa en la escuela. Si es tan listo como dicen que es, las debió programar para que le informen cuando entra un intruso no autorizado, y ya que estás muerto, no estarás en la lista. –Barty palideció.

–Excepto que ahora, estará buscando a alguien que se supone no está ahí… o más bien, Lupin lo estará. Puedo mantener a Dumbledore ocupado mientras estoy ahí, pero no a él.

–Eso será un problema, Barty –siseó Voldemort–. Uno que necesitará ser resuelto rápidamente.

–Lo entiendo, Amo. –De inmediato puso en uso su mente brillante, pensando las maneras posibles como pudieran funcionar las barreras–. ¡Winky! –exclamó.

La temblorosa elfina salió de entre las sombras. Lucía mucho peor que cuando Barty se la había llevado año y medio atrás… llena de cicatrices y desanimada, con múltiples marcas especialmente en sus manos. Tenía suerte de estar viva, ya que Voldemort la tenía cuidando de Nagini la mayor parte del tiempo.

–¿Sí, Amo Barty, señor? –dijo en una voz que chilló más de lo normal.

–Tengo un problema con las barreras de Hogwarts. ¿Puedes llevarme sin dejarles saber quién soy, o engañarlas para que piensen que soy alguien más?

Winky se encogió de miedo.

–Winky lo siente, Amo Barty, señor. Winky no puede. Las barreras de Hogwarts son muy fuertes para la magia de los elfos. –Barty siseó como una serpiente.

–Me dijiste que podías entrar y salir sin ser notada.

–S...s...sí, Amo Barty –chilló ella–. Pero no con un m...mago, señor. Las barreras están vigilando a magos que entran por cualquier medio.

–¡Bah! –Pateó a la elfina, y ella se escabulló lejos–. De vuelta a trabajar. Tendré que hacerlo yo solo. Mmm… podría enviar a Winky sola… no, no puedo confiar en que ayude a Potter en el torneo ella sola. Necesito alguna manera de ocultar mi identidad. No debería ser tan difícil. Encantamientos de no rastreabilidad trabajan de manera similar...

–No me importa cómo, Barty. Sólo hazlo –siseó Voldemort–. Retírate.

Barty pasó la hora siguiente contra el marco de la ventana, observando los oscuros terrenos de la mansión Ryddle, ocasionalmente tomando notas, intentando descubrir cómo crear un encantamiento de no rastreabilidad lo suficiente perfecto y poderoso para engañar a las barreras de Hogwarts. Aún estaba ahí cuando Artemis lo llamó.

–Ven a la cama, primo –le rogó ella–. Tenemos tiempo antes de que tengas que regresar a trabajar.

–Tengo que descifrar este hechizo, Arti –dijo él, pero él la siguió a su habitación de todos modos.

–Necesitas descansar, Barty –le dijo ella con voz suave. Se le acercó por detrás y masajeó su cuello y hombros–. Creo que te irá mejor si lo haces. –Él suspiró con pesadez.

–Pude sacarte de Azkaban, Arti, pero no puedo entrar a un castillo que mantiene sus malditas puertas abiertas la mitad del tiempo.

–¿Así que las barreras dirán a cualquiera que mire tu nombre real en cuanto entres? –preguntó para aclarar.

–Sí.

–¿Y supongo que no puedes engañarlas como hiciste con el cáliz?

–No, no puedo confundir a las barreras. Incluso el Señor Oscuro no tiene ese tipo de poder. Podría intentar meterme y reprogramarlas para que me ignoren, pero el tiempo y el esfuerzo… y el riesgo de ser atrapado… Es por lo que necesito un encantamiento para no ser rastreado. No es tan fácil como suena.

–Mmm… –Ella se inclinó contra su hombro–. Me pregunto si La Pantera podría ayudarte –susurró ella.

Barty se giró para verla y la sostuvo en sus brazos.

–Quizás –susurró de regreso–. Pero no se lo pediré más que como último recurso. Me temo que el costo pueda ser mayor de lo que puedo pagar. –La Señora Oscura siempre demandaba un precio por sus servicios. Era como lidiar con las fae de las historias antiguas. Y con el interés de la mujer en sacrificios animales, ya estaba asegurándose de mantener a Artemis lejos de ella durante las lunas llenas–. Pero pensaré en algo –dijo, intentando sonar confiado.

Pensaremos en algo, quieres decir –lo corrigió–. Trabajamos mejor juntos, Barty.

–Mm, eso sí, querida prima –dijo él, y la dejó jalarlo a la cama.

Era temprano por la mañana, y el cielo aún estaba oscuro cuando Artemis se despertó. La licántropa había dormido inquieta al lado de su primo, aun considerando su predicamento en su mente. No era tan versada en la magia como él, pero era lista, y años viviendo fuera de la sociedad civilizada le habían dado la habilidad de pensar fuera de la norma. Le tomó un tiempo considerar las posibilidades, pero la respuesta le llegó de golpe.

–¡Barty! –siseó con entusiasmo, sacudiendo su hombro.

–¿Eh? –gruñó él.

–Barty, despierta. Tengo una idea. –Lo besó para intentar despertarlo más.

–¿Arti? ¿Qué pasa? –dijo adormilado.

–Creo que tengo una idea de cómo resolver tu problema con las barreras.

Eso lo despertó por completo.

–¿En verdad? ¿Qué es, Arti?

–Pues, es un poco complicado, y tendrás que actuar rápido. Verás, una vez en el campamento de Greyback vino un hombre lobo muggle...


–Oh Dios mío, soy un idiota, Hermione –dijo Harry mientras él y su hermana se preparaban para bajar a desayunar.

–Sí, lo eres –dijo Hermione finamente–. ¿Pero por qué? –Harry se inclinó a ella para hablarle en un susurro.

–Me olvidé por completo del mapa del merodeador. –Hermione lo miró con sorpresa.

–Oh Dios mío, soy una idiota –dijo.

Para cuando lo dijo, Harry ya estaba corriendo arriba hacia su dormitorio. Ella lo siguió rápidamente. Una vez ahí, tomó el mapa del merodeador.

–Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.

–De acuerdo, los profesores deberían estarse reuniendo para desayunar –dijo. Miró al gran comedor y leyó los nombres con Hermione leyendo sobre su hombro–. Aquí vamos –dijo–. Albus Dumbledore, Olympe Maxime, Igor Karkaroff, Edward Grayson. Bien. Bien. Minerva McGonagall. Remus Lupin…Moody… ¿Dónde está Moody…? –Ambos examinaron el mapa.

–¡Ahí! –Hermione señaló a un punto marcado Alastor Moody–. Y ahí están el profesor Flitwick, la profesora Babbling, y la profesor Vector.

–¿Dónde está Snape? –dijo Harry. Dio la vuelta al mapa. Snape estaba saliendo de las mazmorras, y pronto, ya habían encontrado al resto.

–Pues, todos los maestros son quienes deben de ser –dijo Harry–. Es una cosa menos de la que preocuparnos.

–Aunque eso no prueba nada de manera definitiva –dijo Hermione–. Uno de ellos aún podría estar bajo un Imperio… o sólo ser el culpable, en el caso de Karkaroff.

–Sí, está eso. Sin mencionar que Monroe y Bagman no están ahí. Tendremos que esperar hasta la primera prueba para revisarlos.

–Pues no hay más que podamos hacer ahora. Vamos a desayunar. –Harry suspiró.

–¿Tenemos qué?

–Harry, ¿dónde está tu valor Gryffindor? Si te escondes de ellos, solo te verás más culpable. Además, tenemos que estar ahí para los anuncios de Dumbledore.

–Ya, de acuerdo. Vamos.

El profesor Dumbledore los estaba esperando en el gran comedor, y Harry le dijo que estaría compitiendo tentativamente, pero se reservaba el derecho de renunciar si parecía que iba a morir.

–Creo que esa es una decisión razonable, Harry –le dijo Dumbledore.

–Gracias, señor –dijo Harry–. ¿Y cuál es el daño aquí?

–Espero que podamos contenerlo. Habrá algunos que continuarán oponiéndose en principio, pero sospecho que la mayoría de tus compañeros lo comprenderán.

De igual manera, susurros irrumpieron en el gran comedor en cuanto el par entró, y Harry sintió todas las miradas en él. Claro, eso le pasaba alarmantemente seguido, pero nunca se sentía mejor. El enojo era mayor en la mesa de los Slytherin. Los Hufflepuff lucían fastidiados de que había eclipsado a Cedric, pero no eran tan malos, ya que sospechaba que la mayoría estaban dispuestos a aceptar su declaración de que él no había intentado participar. La reacción de los Ravenclaw era mezclada, y los Gryffindor… desafortunadamente, la mayoría de los Gryffindor parecían más felices de tener a un campeón que otra cosa.

–Hola, Harry.

–¿Cómo está nuestro campeón?

–¿Cómo lo lograste?

–Gánale al bonito de Diggory por favor.

Anoche, Harry había pasado de la fiesta que su casa le había lanzado (con la ayuda de Remus), e incluso eso fue suficiente para cansarse de su actitud.

–Mira, Harry –le dijo Angelina Johnson cuando se sentó–. Se que no estabas realmente interesado en competir, pero si no podía ser yo, por lo menos tenemos a un Gryffindor en el torneo, ¿no?

–¿Por qué estás tan contenta, Angie? –gruñó Harry–. ¿En verdad crees que tengo oportunidad contra Cedric? Me ganó en diez segundos en el último torneo de duelo.

–Claro, pero pateaste su trasero en quidditch.

–¿Recuerdas que Viktor Krum también está en el torneo?

Angelina frunció el ceño y dejó el tema.

Los estudiantes visitantes no parecían resentirlo en particular, lo cual era alentador para Harry.

Solo había una vaga aversión a la competencia extra en el momento. Habían tomado los mismos asientos en las mesas de Ravenclaw y Slytherin, excepto por la pequeña Gabrielle Delacour, quien de nuevo llevó a su hermana a sentarse con Harry.

'Arry! Allo, 'Arry! –chilló la pequeña mientras caminaba en saltos hasta sentarse enfrente de él. Harry sonrió. Sin importar lo mal que estaban las cosas, una pequeña de ocho años parte veela podía iluminar el día de cualquiera… excepto quizás Snape.

–Hola, Gabbie –dijo Harry–. Hola, Fleur.

–Hola, 'Arry –dijo Fleur–. Espero que estés bien.

–Estoy bien… fue una larga noche.

–Me lo imagino. Gabbie quería saberlo todo.

–¿Es ciegto, 'Arry? –interrumpió la pequeña–. ¿No quiegues pagticipag en el togneo?

–No, no quiero tomar parte en él –respondió Harry–. Alguien me metió. No sabemos quién.

Fleur notó las palabras de Harry.

–¿Pero aún vas a competir, non?

–Sí. Es eso o sufrir las consecuencias del contrato, y no voy a hacer eso a menos que parezca que las pruebas van a matarme. ¿Lo leíste?

Oui. "Marcado como cobarde" –citó ella con dureza–. No me gustó leerlo. Las veela han tenido problemas con magos tratando de marcarlas en el pasado. –Harry hizo una mueca de dolor y Hermione soltó un grito ahogado.

–Bueno, por lo menos tuviste la elección de entrar –dijo él.

C'est vrai. No debería ser posible obligarte a un contrato de ese modo. Por cierto, le dije a mis compañeros que creo tu historia, aunque aún no estoy segura de que ellos lo hagan.

–¡No es justo! –exclamó Gabrielle–. Te están obligando a competig, y es peligoso, y tú egues tan joven… –Dejó de hablar cuando un fuerte chillido escapó de su garganta como el de un águila. En un instante, su piel se había puesto escamosa, y sus uñas se habían alargado hasta ser garras, sus rasgos veela mostrándose.

Gabrielle, arrête –la regañó su hermana.

Pardon, Fleur.

Las personas las estaban mirando.

–¿Qué? Aún tenemos algo de sangre veela –dijo Fleur defensivamente.

La mayoría de los Gryffindor no habían escuchado confirmación directa de que Fleur y Gabrielle eran parte veela, aunque las señales estaban obviamente ahí. Muchos reaccionaron… chicos y chicas… pero Lavender Brown y Parvati Patil saltaron sobre ellas con preguntas como un par de fans, cambiando la conversación por el momento. No pasó mucho tiempo antes de que Dumbledore se pusiera de pie y hablara al gran comedor.

–Atención a todos –dijo–. Ahora que estamos todos aquí, creo, me gustaría aclarar un par de cosas sobre los eventos de anoche. Anoche, fue descubierto que Harry Potter fue metido al torneo como campeón para la Academia Uluru de Canto y Sueño por una persona o personas desconocidas. El Sr. Potter me asegura que no deseaba participar, pero que competirá bajo los términos del contrato mágico inquebrantable.

–También bajo los términos del contrato, algunos cambios han sido realizados al formato. Primero, aunque el Sr. Potter oficialmente continúa siendo un estudiante de Hogwarts, los jueces han acordado que será el campeón de Uluru exclusivamente, y si ganara el torneo, contará como una victoria de Uluru, para que cada escuela continúe con solo un campeón. Segundo, bajo los términos del contrato, Uluru tiene el derecho de enviar a un juez adicional, y el profesor Grayson servirá en esa capacidad. Y finalmente… –Dumbledore suspiró–. A petición de Ludo Bagman, el Torneo de los Tres Magos es ahora oficialmente el Torneo de los Cuatro Magos.

Un murmullo de sorpresa se elevó por todo el gran comedor. El cambio de nombre era una sorpresa para la mayoría de la escuela e hizo que todo el asunto se sintiera mucho más surrealista.

–Una conferencia de prensa e inspección oficial de varitas tomará lugar una semana después del sábado –agregó Dumbledore–. Eso es todo.

–Oh, no. La prensa –gruñó Harry.

En el momento justo, el correo llegó, y con este, muchas copias del Diario el Profeta proclamando a toda voz su entrada al torneo. No lo leyó. Hermione le dijo que Ludo Bagman fue nombrado la fuente oficial. Aparentemente, aún pensaba que todo era entretenido. A Harry no le gustaba la prensa, y todos los cercanos a él lo sabían. Era como los chismes en la escuela, pero mucho peor, especialmente cuando Rita Skeeter metía su nariz.

En lo que respectaba al resto del comedor, Harry intentó ignorar las conversaciones mientras leían el periódico, pero era difícil. Su sensible oído felino notó los susurros en la mesa de Ravenclaw. Sus reacciones eran en su mayoría variadas: algunos sospechosos de Harry, algunos genuinamente interrogantes, y algunos incluso lo apoyaban.

–Bueno, claro que van a decir eso –dijo uno de los estudiantes mayores–, pero les digo, fueron él y Grayson. Ambos usan magia sin varita. Son el equipo perfecto. Además, ¿quién más podría pasar a Dumbledore?

–Pues, yo digo que es bueno que tenemos a alguien además de a ese hombre lobo participando.

–¿Perdón? ¡Es Potter! Él es quien se está haciendo amigo de todos los hombres lobo.

–Oh, ¿aún tienes problemas con los hombres lobo? Vamos, tenemos a cuatro en el castillo este año y nada malo ha pasado.

Harry se enfureció más por los comentarios en contra de los hombres lobo que contra él mismo, pero contuvo su temperamento. No le haría bien exaltarse en un momento como este. La teoría conspiratoria sobre Grayson y la magia sin varita era quizás la más prominente que podía escuchar. Era bastante fácil de creer. Pero se alegró de escuchar el nombre de Karkaroff mencionado como un sospechoso por lo menos.

–No los escuches, Harry –dijo una voz. Se dio la vuelta y vio que era Neville. Neville sabía que era un animago y por lo tanto conocía su mirada de "gato entrometido" cuando la veía–. Todos los que importan te creen –dijo.

–Gracias, Nev. Me alegra poder contar contigo.

–Somos aliados, ¿no? Los Potter y los Longbottom siempre están juntos.

–Aún es amable de tu parte exponerte de ese modo por Harry –dijo Hermione con admiración.

–Solo estoy siendo un buen amigo –murmuró él, sonrojándose un poco.

–Oye, Harry –dijo Ron–. Ginny y yo hablamos con estos payasos… –Señaló a Fred y George–... y todos estamos contigo.

–Aunque aún queremos que ganes –dijo Fred con una sonrisa.

–Sí –agregó George–. Incluso si oficialmente estás participando por Uluru, será bueno para Gryffindor.

–Además, es una broma genial –terminó Fred.

–Gracias, chicos. Aunque no sabré si tengo oportunidad hasta la primera prueba.

Harry se sintió mejor después del desayuno, aunque la situación en general aún le pesaba. Al mismo tiempo, en todo esto, no había pensado realmente sobre sus amigos en otras casas. Era más solidaridad Gryffindor. Pero eso cambió cuando Luna lo saludó en la entrada del castillo.

–Hola, Harry –dijo ella, y antes de que él pudiera hacer más que saludarla, ella caminó a él y lo abrazó.

–Erm… hola, Luna –dijo él con confusión cuando ella se alejó–. ¿Qué fue eso?

–Lucías como si necesitaras un abrazo, así que te abracé –dijo ella sencillamente.

–Eh… gracias, Luna –dijo él, intentando sonar sincero (lo cual lo era, pero estaba en su mayoría sorprendido). Ella siguió a Harry y Hermione por las escaleras.

–Escribí a mi papá hoy –dijo.

Harry se detuvo y se puso tenso. Lo había olvidado: el padre de Luna era dueño de una revista sensacionalista llamada El Quisquilloso. Su primera idea era que ella estaba muy cercana a la prensa para su comodidad. Pero se obligó a relajarse. Luna nunca le había dado problemas antes sobre el Quisquilloso, y sabía muy bien lo que era recibir atención no deseada. Además, estaba siendo una buena hija al mantener a su padre al tanto.

–¿Qué le dijiste? –preguntó.

–Solo lo que Dumbledore dijo. Todo lo demás son especulaciones infundadas. –Harry la miró. El Quisquilloso estaba sostenido por especulaciones infundadas–. No quería reportar nada sin hablar primero contigo –aclaró Luna. Harry continuó mirándola. ¿Desde cuándo eso había detenido a nadie, incluyendo al Quisquilloso? Luna debió sentir su incredulidad porque suspiró–. Quizás publiquemos muchas ideas poco ortodoxas, Harry, pero siempre confirmamos nuestras fuentes. Queremos ser periodistas responsables, después de todo… Claro, nunca reportaría nada privado a papá que no quieras que le cuente.

Harry sonrió. Sabía que había una razón por la que Luna era tan buena amiga.

–Gracias, Luna –dijo, dándole un rápido abrazo de regreso–. ¿También habrá un artículo del Quisquilloso esta semana? –Ella negó con la cabeza.

–Aún no. La próxima edición del Quisquilloso no saldrá hasta fin de mes. Aunque papá me escribió y dijo que distribuirá un folleto, para decir que lo retrasaremos una semana para poder cubrir la primera prueba… ¿Te molestaría mucho si atiendo la conferencia de prensa para el Quisquilloso, Harry? Creo que me darías una entrevista directa si te lo pidiera, pero sería un conflicto de interés. –Harry sonrió de nuevo.

–Luna –dijo–, creo que serías una gran adición.

–Gracias, Harry –dijo ella con una sonrisa–. Ahora, me gustaría saber la historia completa de lo que pasó anoche, si quieres hablar de eso. Solo necesito decir a papá las partes confirmando o negando los rumores.

–Claro, Luna. Eres mi amiga. Mereces saber lo que está pasando.

Luna sonrió ampliamente. Sabía que Harry la consideraba una amiga, pero considerando su infancia solitaria y el no ser aún muy popular en su propia casa, era bueno escucharlo decirlo.


El resto del día de Harry no estuvo tan bien. El punto más bajo fue la clase de Pociones, donde Snape estaba progresando en sus "lecciones".

–Antídotos –dijo con dureza–, es la clase de pociones más importante que necesitarán preparar, incluso si no persiguen una carrera, como la de auror o sanador, que lo requiere para el trabajo. Dudo que alguno de ustedes alguna vez tenga la necesidad práctica de una poción para olvidar o una solución para hincharse. –Seamus comenzó a susurrar una broma, pero Snape lo escuchó y lo interrumpió–. Termina esa oración, Finnigan, y te arrepentirás. Como estaba diciendo, muchas pociones de sanación y limpieza son en su mayoría las que usara un mago promedio en su día a día, y envenenamientos… accidentales o deliberados… ocurren con alarmante frecuencia. Sus gatos podrían comer pastel de chocolate, un tonto "aventurero" podría comer los frutos incorrectos, un niño ignorante podría decidir probar productos de limpieza mal almacenados, o incluso una reacción alérgica severa… todo puede ser curado de manera rápida y barata por alguien competente en lugar de una visita al hospital.

–Es por lo que realizaremos nuestro estudio de antídotos con muchos detalles. Todos querrán ser diligentes en el tema. Estaremos manejando venenos más que en años pasados, y es muy fácil que una mano se… deslice, incluso en un laboratorio de pociones. Será bueno tener preparado y a la mano un antídoto competente.

La clase tembló. Snape no podía estar planeando que probaran los antídotos ellos mismos, ¿verdad? Ese era el tipo de cosa que hubiera hecho (quizás) antes del año pasado, cuando Dumbledore y la familia de Harry finalmente hicieron que mejorara sus estándares de seguridad. ¿Y por qué parecía estarse enfocando en Harry durante ese discurso?

–¡Potter! –exclamó–. ¿Cuál es el remedio más efectivo contra la mayoría de los venenos? –Harry parpadeó.

–Un bezoar, profesor. –Lo sabía, y estaba seguro de que Snape sabía que lo sabía. Había respondido esa misma pregunta en su primera clase de Pociones en primer año. ¿A qué estaba jugando?

–Correcto. Nombra un ejemplo de un veneno que no puede ser curado por un bezoar –continuó Snap. Harry tuvo que pensarlo. No estaba seguro de conocer uno, pero entonces vio el patrón.

–Veneno de basilisco, señor.

–Correcto. ¿Y cuál es el mejor agente contra el veneno de basilisco?

Harry apretó sus dientes. No quería pensar sobre lo que le había pasado a Neville en la cámara de los secretos.

–Lágrimas de fénix, señor –respondió.

–Sí, lágrimas de fénix, por supuesto. Pero claro que lo sabes. –De repente, Snape apuntó su varita–. ¡Accio bezoar!

–¡Ey! –gritó Harry cuando el bezoar que siempre llevaba con él volaba fuera de su bolsillo directo a la mano de Snape.

Snape ignoró su protesta y examinó la piedra en espiral.

–Este bezoar está caducado, Potter –dijo–. Un bezoar debería ser reemplazado una vez al año. Tsk-tsk. Hubiera esperado más de alguien tan bien versado en pociones, especialmente un campeón. Espero que no haya animales venenosos en el torneo. Quizás una lección más… práctica te motivaría a aprender bien el tema.

Esa era una muy mala señal. Snape en verdad sonaba como si quisiera envenenar a Harry. Nunca había sido malo en particular con Harry… no por encima de los demás Gryffindor, por lo menos. ¿En verdad estaba tan molesto porque Harry fue elegido campeón? ¿Acaso seguía molesto porque Remus estaba dando clases ese año? Y más importante, ¿de qué estaba hablando sobre el bezoar de Harry?

lo reemplazo cada año, profesor –dijo Harry con confusión.

–¿En serio? ¿Y lo llevas contigo todo el tiempo?

–Cuando estoy fuera de mi dormitorio, señor.

–¿Dónde lo guardas en tu dormitorio?

–En un bolso de tela para evitar que se seque mucho, por supuesto.

–¿Y dónde, por favor dime, lo llevas cuando no estás en uniforme?

–¿Eh? –dijo Harry, y Hermione lo imitó.

–Es una pregunta sencilla, Potter. ¿Necesito repetirme? Quizás deberías trabajar en tu habilidad para comprender en preparación al torneo.

Los Slytherin se burlaron de Harry, pero él se obligó a sí mismo a permanecer tranquilo y lanzó una mirada felina a Snape.

–Lo mantengo en el bolsillo de mis pantalones, señor –respondió.

–¿Tus pantalones muggle?

–Sí. ¿Por qué importa eso?

–Porque tus pantalones muggle, Potter, están hechos de algodón, el cual es más seco que la lana o el lino usado por la mayoría de los magos, y las condiciones secas causan que el bezoar se deteriore en nueve meses, lo cual deberías saber si eres tan habilidoso para ser un campeón para cualquier escuela, sin mencionar tus conexiones personales con ciertos individuos que dicen ser talentosos en defensa.

Hermione lo miró con sorpresa. Andi nunca había mencionado eso. Era el tipo de cosa tan específico que solo maestros en pociones lo sabrían, pero podría ser bastante importante. Harry también notó el valor de la información, pero en su mayoría estaba enojado. Ese era otro ataque contra él y uno contra Sirius y Remus. Snape en verdad estaba dando todo de sí ese día.

El profesor no fue tan molesto el resto de la clase, pero sí señaló a Harry para más críticas de lo normal, e hizo algunos comentarios más sobre ser un campeón y un buscador de atención. Parecía que intentaba busca algo sobre lo que criticar a Hermione también, pero eso era más difícil de hacer.

Harry se detuvo para no decir algo mientras la clase estaba en proceso, pero no se detuvo una vez se fueron todos y caminó directo a Snape.

–Profesor, ¿tenemos un problema? –Snape elevó una ceja.

–¿Quieres decir sobre tu comportamiento patológico narcisista, Potter?

–¿Perdón? ¿Narcisista? ¿Acaso me comporté hoy de manera diferente en clase, señor?

Snape no respondió a eso, pero sí habló:

–Me refiero a tu necesidad de involucrarte en esta farsa de torneo, lo cual está afectando a toda la escuela.

–Ya le dije que no entré, y lo desafío a nombrar una ocasión en la que fui un narcisista buscador de atención.

Snape abrió su boca.

–Además de quidditch –agregó Harry.

–Creo que tus hazañas atléticas son suficiente evidencia, Potter. Igual que tu padre.

–Eso es completamente diferente del torneo, y lo hago por diversión, no por fama –dijo Harry–. Quizás sea Gryffindor, profesor, pero no soy estúpido.

–Harry –lo regañó Hermione.

–¿Y qué de tu activismo político? –lo desafió Snape–. ¿Impulsado por completo por tu estatus como el Niño Que Vivió?

–Estoy involucrado en la política porque tengo la responsabilidad de ayudar a quienes no se pueden ayudar a sí mismos –dijo Harry–. Algo en lo que usted no ha ayudado. No crea que me he olvidado de como intentó que Sirius fuera arrestado la primavera pasada.

–Se lo hubiera merecido –se burló Snape.

–Quizás, pero su momento fue claramente calculado para arruinar legislación diseñada a ayudar a muchas personas.

–Como si eso no fue completamente egoísta...

No lo fue, señor –bufó Harry–. Esa ley fue sobre Cedric, Colin, y Demelza tanto como sobre Remus, y además, era cuestión de principios.

–Puede que digas eso, Potter, pero...

–Profesor –interrumpió Hermione–, este no es el punto. Si tiene desacuerdos políticos con mi hermano o con cualquiera en nuestra familia, la clase no es el momento o lugar para actuar al respecto. Si desaprueba de nuestras asociaciones personales, la clase no es el momento o lugar para actuar al respecto. Y si tiene un problema con Harry por ser campeón, necesita hablarlo con el profesor Dumbledore porque Harry ha declarado que fue metido contra su voluntad, y el profesor le creyó. Ahora, a menos que tenga un asunto real sobre nuestro comportamiento bajo supervisión que quiera discutir, tenemos que irnos.

Harry observó a su hermana. No era seguido que daba un sermón como ese… bueno, era seguido, pero no para un profesor. Sonaba como cuando mamá se ponía firme sobre algo. Cuando Snape no pareció tener nada que decir en respuesta, Hermione se dio la vuelta para irse, y Harry la siguió. Estaban a punto de cruzar la puerta cuando Hermione se dio la vuelta de nuevo.

–Oh, y profesor, espero que sepa que no puede envenenar a ninguno de sus estudiantes. Incluso el profesor Dumbledore no podrá salvarlo si hace eso. –Y se fue antes de que pudiera responder.


El Torneo de los Tres Magos… ahora el Torneo de los Cuatro Magos… era de interés para más que magos. Fue por eso por lo que Maxwell Barnett estaba sentado enfrente de Su Majestad la Reina Isabel II esa tarde para informarle de los eventos de la noche previa.

Los niveles más altos del gobierno de Su Majestad, aquellos al tanto de la magia, eran informados de los eventos en el mundo mágico por el Mago de la Corte de la Reina. Oficialmente, al Ministerio le gustaba tener tan poco contacto con muggles como fuera posible, pero al tomar el trono en medio de la guerra fría, la Reina estaba muy preocupada por la posibilidad de espías mágicos, y pidió al Maestro Barnett, un veterano reciente de la "guerra de Grindelwald", como los magos llamaban a la segunda guerra mundial, que entrenara a todos sus hijos (y después nietos) en Oclumancia… la manera para prevenir que un mago leyera sus mentes. Eso quiso decir informar a sus hijos sobre la magia en los sesentas. Y eso quiso decir sus hijos pidiendo al Maestro Barnett historias sobre Dumbledore y Grindelwald, sobre dragones y hechiceros, sobre Merlín y los fundadores de Hogwarts y los cuentos de Beedle el Bardo, y cientos de otras cosas fantásticas.

Para cuando los jóvenes príncipes crecieron, la Reina estaba bien versada en el mundo mágico, quisiera o no (y resultaba que sí lo quería). Así que no era de extrañarse que tomó interés en la Copa Mundial de Quidditch durante el verano cuando aprendió que tomaría lugar en Inglaterra. Pidió al Maestro Barnett que la mantuviera al tanto de los resultados, y envió una nota de felicitación personal al victorioso equipo irlandés (el cual estuvo feliz de aprender incluía a dos miembros de Irlanda del Norte).

Cuando informó a la Reina que otra competencia internacional tomaría lugar en Gran Bretaña este año, el Maestro Barnett no se sorprendió cuando le pidió noticias frecuentes al respecto. Pero sí se sorprendió bastante cuando escuchó los nuevos desarrollos en la competencia entre las escuelas mágicas.

–Parece que hubo una… complicación en la selección de los campeones, Su Majestad –dijo nervioso.

–¿Qué tipo de complicación? –respondió la Reina.

–No tengo todos los detalles, pero el Diario el Profeta reportó que Lord Harry Potter fue elegido un cuarto campeón para la escuela de magia australiana… en contra de sus deseos.

La Reina dejó su taza de té y le dio una mirada severa.

–¿Lord Harry Potter, Maxwell? –preguntó–. ¿No es muy joven?

–Lo es, Su Majestad, por tres años, incluso si tuviera el permiso de sus padres. Alguien debió pasar las medidas que fueron tomadas para prevenirlo.

–Eso suena problemático. El chico fue excusado, asumo. –Él negó con la cabeza.

–No es tan sencillo. Hay un contrato mágico inquebrantable conectado al torneo...

–¿Un contrato mágico inquebrantable? –dijo la Reina sorprendida. Sabía lo suficiente como trabajaban esos por los contratos del mismo Barnett–. ¿Es eso legal… obligar a alguien a un contrato contra su voluntad?

–No, no es legal, Su Majestad. Y por suerte es muy difícil de realizar. Aún intentan descubrir como lo hicieron, de hecho. Pero contacté al padrino de Lord Potter, Lord Black, quien me informó que Lord Potter competirá mientras el torneo parezca menos peligroso que las consecuencias.

–¿Y qué tan peligroso es este torneo, Maxwell? –demandó ella.

–Por lo que he visto, Su Majestad, bastante más que el quidditch. Desafiante incluso para jóvenes de diecisiete años, aunque no se supone que sea letal. Mi mayor preocupación es que Lord Potter no tiene la suficiente educación mágica para competir de manera apropiada.

–¿Y se está haciendo algo para ayudarle? –dijo la Reina con una mirada severa que decía, ¿Estás haciendo algo para ayudarle?

Barnett recibió el mensaje.

–Están manteniendo la naturaleza de las pruebas bien resguardada, Su Majestad. Uno de los problemas resultantes de la iniciativa de Lord Black en favor de los hombres lobo: están usando más contratos mágicos en el Ministerio este año. No puedo revelar las pruebas. Al igual que Lord Potter. Pero sé que el chico cuenta con bastante apoyo de su familia y amigos. Es increíblemente talentoso para su edad, y no creo que pueda encontrar a una mejor persona para… soluciones poco ortodoxas que Lord Black. –La Reina asintió.

–¿Y las autoridades mágicas tienen idea alguna de quién está detrás de este plan contra Lord Potter?

–Aún no, pero estoy seguro de que los aurores lo están investigando.

–Muy bien. Por favor infórmame cuando descubran algo. Ahora, ¿los otros campeones?

–El campeón oficial de Hogwarts es Cedric Diggory.

–¿El chico que fue infectado con licantropía?

–Sí, Su Majestad. El mayor. Solo está en sexto año, pero es de mi entender que es el mejor duelista en la escuela. Para Durmstrang, es Viktor Krum, estrella de quidditch. Y para Beauxbatons, es Fleur Delacour, séptimo año, mejor de su clase.

–Bastante razonable.

–Se supone que el cáliz de fuego elige al candidato de cada escuela que tiene la mejor posibilidad de ganar, Su Majestad. El problema de Lord Potter es que fue la única entrada para Uluru.

–Ya veo. Bien, me gustaría saber cómo le va a Lord Potter en el torneo, y si hay necesidad de mayor intervención en su caso, Maxwell. No puedo quedarme sentada mientras un par, aún si del menos prestigioso mundo mágico, es sometido a tales injusticias. Y más al punto, sé que Guillermo y Enrique quieren saber todo al respecto. Quiero que asistas a las pruebas del torneo y las asesores para confirmar la seguridad de Lord Potter. Usa el nombre del Sr. Major si no aceptan otro.

–Mi propia influencia será suficiente, Su Majestad. Los más sabios entre nosotros sabemos que debemos continuar siendo leales a Su Majestad… –Barnett pensó sus palabras por un momento–. De hecho, Su Majestad, si puedo conseguir un pensador, creo poder mostrarle las pruebas directamente.


Queridos padre y madre:

La noticia de que Potter fue seleccionado como cuarto campeón para el torneo sin duda ha sido ampliamente reportada. Dumbledore confirmó la noticia esta mañana. Potter insiste que fue metido contra su voluntad, pero que competirá en lugar de violar el contrato. Dumbledore dice no saber quién metió a Potter al torneo o como, pero debió ser una firma válida la que salió del cáliz de fuego. Muchos están especulando sobre Grayson, porque es su escuela, o Karkaroff, por obvias razones.

Interesantemente, Dumbledore también anunció que Potter competirá bajo el nombre de Uluru, y que Grayson ahora será un juez. También, que Ludo Bagman ha cambiado el nombre de la cosa al Torneo de los Cuatro Magos.

Me parece curioso que Dumbledore sea supuestamente incapaz de descubrir lo que pasó. Los poderes de deducción del viejo quizás se están debilitando, pero no diría lo mismo de Moody. No puedo ver si están totalmente perdidos o solo están ocultando muy bien sus sospechas, pero la falta de actividad de aurores en los terrenos sugiere lo primero. De cualquier modo, solo unas cuantas personas tuvieron los medios y el acceso para esto.

Tampoco comprendo por qué pasó esto. No veo qué ganaría alguien de meter a Potter al torneo, incluyendo a Potter. El resultado más probable debería ser que Potter fallara por completo, lo cual, aún si entretenido, parece un resultado muy tonto para un plan nefario.

La alternativa obvia es que Potter está mintiendo y buscó una manera de entrar. A pesar de su supuesto disgusto con su fama, goza de sus victorias en quidditch y en otros logros escolares. Sin embargo, Potter ciertamente hubiera necesitado que alguien pusiera su nombre, y las reacciones de los maestros, incluyendo a Dumbledore y Lupin, y la reacción de Granger, sugieren que es poco probable. Aun así, espero que Potter sufrirá bastante preparándose para las pruebas.

La reacción a Potter en la escuela es negativa por el momento. La mayoría fuera de Gryffindor por lo menos están fastidiados porque fue seleccionado, y muchos no aceptan su declaración de que fue en contra de su voluntad. Sin embargo, su amistad con Diggory no parece haber sufrido. De hecho, Potter se hizo amigo de los otros tres campeones antes de que sus nombres fueran seleccionados, lo cual considero más sospechoso que el que su nombre fuera seleccionado. Hay múltiples planes en juego.

Quizás pueda capitalizar del resentimiento actual contra Potter. El profesor Snape ya lo ha hecho. Pero estoy vacilante porque hay muchos factores desconocidos en esta situación. Espero su consejo si hay más información detrás de escena que debería saber.

Su amado hijo,

Draco

Draco Malfoy sabía cómo ser sutil. Sus preguntas fueron escritas para no parecer por encima del nivel de rumores políticos, pero sabiendo lo que sabía y como su padre había estado insinuando saber más de lo que había estado diciendo todo el año, había un significado más profundo oculto en su carta, el cual era, ¿Qué demonios está pasando? Al contrario de algunos de sus compañeros a los que podría nombrar, Draco había considerado la situación con cuidado y probablemente había llegado a conclusiones similares a las que Dumbledore y Potter, pero no tenían sentido.

El nombre de Potter había salido del cáliz de fuego. Eso no sería fácil de lograr. Por lo tanto, ciertamente había sido a propósito. ¿Por quién? ¿Potter? Eso era lo que tenía más sentido, ¿pero por qué? ¿Para ganar el torneo? Incluso Potter no era tan bueno, y a pesar de todas las burlas de Draco, era lo suficiente listo para saberlo. Probablemente.

¿Y quién puso el nombre? Potter definitivamente no podía haberlo hecho solo. ¿Lupin? Él podría. ¿Dumbledore? Posible, ¿pero por qué? Si el viejo entrometido estaba involucrado, ciertamente era quien estaba manipulando las cosas, pero Draco no podía ver qué ganaría de esto. ¿Grayson? Podría ser, pero apenas se conocían… o eso pensaba.

No, no tenía sentido que Potter estuviera detrás de esto, pero tampoco tenía sentido que alguien más lo hubiera hecho. ¿Cuál era el motivo? ¿Qué Potter ganara? Nadie lo suficiente listo para lograr que su nombre fuera seleccionado era tan estúpido. ¿Para qué Potter perdiera? Parecían demasiados problemas para hacerlo ver como un tonto. ¿Para qué Potter muriera? Había maneras más fáciles de matarlo. No, tenía que haber algo más sobre el torneo que Draco no sabía… algo que haría que el que Potter estuviera involucrado fuera útil.

Y entonces estaba su padre. Había estado actuando extraño todo el año, desde la Copa Mundial. Lo mejor que Draco podía adivinar, considerando todo, era que la demagogia que había causado esa noche había incitado algo en su padre que lo hacía anhelar los días de gloria. Quizás había sido suficiente para inspirarlo a un nuevo plan… intentar ser el siguiente señor oscuro, en cuyo caso su repentina obsesión con criaturas mágicas probablemente era para desviar la atención. O quizás… quizás el Señor Oscuro estaba involucrado de algún modo.

Ambas posibilidades entusiasmaban y preocupaban a Draco al mismo tiempo. El reino del Señor Oscuro había sido verdaderamente glorioso para la Casa de los Malfoy y aquellos que pensaban como ellos, pero fue una época muy peligrosa… un peligro que Draco había sentido. La última vez que su padre había actuado de manera similar fue en segundo año, cuando había llevado a cabo su plan nefario con el heredero de Slytherin sin informar a Draco. Ese plan involucró dejar libre en la escuela a un maldito basilisco cuando Draco vivía ahí todo el año. Estaba con su madre en eso. Había sido una idea monumentalmente estúpida. Al finalizar su segundo año, cuando su padre había sido corrido del Consejo de la escuela y de su propia habitación por una semana, fue la primera vez que Draco lo había visto como falible. Siempre le había enseñado a pensar por sí mismo, pero se descubrió haciéndolo mucho más desde entonces.

En verdad esperaba que su padre le diera la historia completa esta vez.


Querida tía:

Probablemente escuchaste anoche que el nombre de Harry Potter salió del cáliz de fuego para Uluru. Nadie sabe cómo pasó o quien lo hizo. Muchas personas creen que Harry lo hizo, aun cuando él dijo que no, pero no estoy segura. No creo que pudiera haberlo hecho solo. Otras personas piensan que logró que el profesor Grayson lo ayudara, pero él dice que no quiere participar, lo cual tiene sentido. Ya es rico y famoso después de todo.

Pero si Harry fue verdaderamente metido contra su voluntad, eso debería ser ilegal, ¿no? ¡Es un contrato mágico inquebrantable! No sabía que eso fuera posible. Supongo que ya que no he escuchado que alguien fue arrestado aquí, tú tampoco sabes quién lo hizo, o Harry resultó ser el culpable después de todo.

Muchos en Hufflepuff están enojados con Harry por eclipsar a Cedric, pero Cedric no lo está. Dice que cree Harry que no quería participar, y está preocupado que el torneo sea muy peligroso para él. Veo su punto. Fue diseñado para estudiantes de EXTASIS. De cualquier modo, supongo que no es tan malo ya que Dumbledore dijo que Harry está compitiendo por Uluru, así que Cedric es el único campeón oficial. Y Harry dijo que está bien con eso, lo cual es la razón por la que le creo que no fue él quien entró al torneo.

Creo que Harry va a estar bien. Siempre parece muy agradable, y los magos oscuros siempre parecen estar tras él. Espero que puedas descubrir quién está detrás de esto antes de que lastimen a alguien más.

Con amor,

Susan


Neville estaba preocupado por su amigo y aliado. Estaba seguro de que muchas personas en la escuela estaban preocupadas por Harry, pero era diferente para él. Sabía la profecía sobre Harry… como tendría que luchar contra Voldemort al final. Neville también era un sujeto potencial de la profecía, pero Harry era más probable. Así que cuando algo verdaderamente extraño pasaba, era preocupante porque de algún modo Voldemort estaba involucrado.

Neville no había contado a su abuela sobre la profecía. No quería preocuparla, o peor, que intentara hacer algo al respecto. Además, no sabía Oclumancia. le contó a su tío abuelo Algie, ya que era el jefe de los inefables y sabía sobre esas cosas. Tío Algie sabía que existía una profecía sobre Harry, pero no sabía lo que decía y se sorprendió de que Neville estuviera involucrado. Le pidió a Neville que no le dijera la segunda parte de la profecía, la parte que Voldemort no conocía. Las profecías eran traicioneras, dijo, así que era más seguro de ese modo. Pero ofreció a Neville lo que fuera que pudiera darle, y en ese momento, Harry necesitaba ayuda. ¿Acaso Voldemort estaba involucrado en este plan? ¿Qué significaba? ¿Y había algo más que tío Algie pudiera hacer o decirle que ayudara a Harry a sobrevivir el torneo en una pieza?

Parecía que Neville escribiría dos cartas hoy.