¡Harry Potter es gente! ¡Esta historia no está en español!

Notas del autor: Vaya, las vacaciones navideñas tomaron el doble de palabras de lo esperado. Por suerte (para mi), mucho de lo encontrado en canon en este año no es necesario en esta historia, así que aún espero terminar en el capítulo 110. Y después… ¡la secuela!


Capítulo 102

Albus Dumbledore y Edward Grayson se reunieron con Harry y su familia en el ático de Grimmauld Place. Dumbledore tenía con él una copia con comentarios del segundo libro de Harry, Harry Potter y el heredero de Slytherin, el cual ahora estaba listo para su publicación.

–De nuevo estuve feliz con tu trabajo, Harry –dijo Dumbledore–. Has creado un entretenido misterio basándote en tus experiencias en tu segundo año.

–Sí. Eres un buen escritor, Potter, especialmente para tu edad –dijo Grayson.

–Tuve mucha ayuda de Remus –dijo Harry.

–Pues, felicitaciones a ti también, Remus. Y gracias por dejarme leer las dos versiones completas. Has hecho grandes hazañas, Potter, luchando contra Voldemort de ese modo. También tienes mucha suerte al salir con vida tantas veces. Espero que por lo menos seas menos atrevido ahora.

–Igualmente –dijeron Harry y la mitad de su familia al mismo tiempo.

–Es la vida desafortunada de alguien tocado por el destino –dijo Dumbledore–. Hice mis cambios al manuscrito para proteger nuestros secretos, al igual que con el anterior. Desafortunadamente, tuve que ocultar el origen del diario. No sería bueno que recibieras una demanda por difamación, o peor, un desafío a un duelo de parte de Lord Malfoy. Ya que los elfos domésticos algunas veces son conocidos por otras familias, sugiero que también describas a Dobby bajo un nombre falso para que nadie pueda rastrear a Lucius a través de él. Naturalmente, removí todas las referencias a tu habilidad animaga de nuevo, y por lo tanto tuve que hacer algunos cambios en tu investigación del heredero, así como omitir la profecía y tus lecciones de Oclumancia. Redacté tus conversaciones políticas y el conflicto con el Consejo solo un poco. Y finalmente, removí la verdad del diario como un horrocrux y lo dejé con la historia de Tom sobre que era un recuerdo en un diario maldito.

–Solo hay una cosa que consideré que debíamos discutir juntos, sin embargo, y es si revelamos el verdadero parentesco de Voldemort, así como qué hacer sobre la publicación en general. –De hecho, la sombra de Ryddle no había revelado su verdadero parentesco a Harry y Neville en la cámara de los secretos, pero había revelado su nombre y que era el verdadero heredero de Slytherin. De ahí, alguien como Rita Skeeter, si tuviera la inclinación, podría hacer la conexión, al igual que Dumbledore lo había hecho. Considerando las circunstancias actuales, Harry había decidido agregarlo en el último minuto.

–¿Hay un problema con eso? –preguntó Emma.

–Saben que Voldemort se está moviendo de nuevo. El profesor Snape reporta que está ganando fuerza, y he escuchado rumores de que ya está llamando a sus antiguos seguidores, uno por uno. El profesor puede ayudar poco en esto porque Voldemort seguramente cree que se ha vendido por completo a mí. Pero ya está regresando, y creo que nuestras oportunidades de detenerlo antes de que regrese a fuerza completa están reduciéndose.

Los Granger lo miraron horrorizados–. No tenía idea de que estuviera tan mal –dijo Emma.

–Esperaba que no lo estuviera, pero todos los puntos de mi investigación no dieron ningún resultado. Se nos están acabando las opciones. Pero les aseguro que estoy reconstruyendo mis propias estructuras para luchar contra él. Sin embargo, el revelar su parentesco en este momento podría ser un acto bastante provocativo.

–Pero esto también obstaculizaría su retórica, ¿no es así? –dijo Harry.

–Entre aquellos que crean tus palabras, sí. Pero aquellos que ya estaban inclinados a seguirlo también estarían inclinados a creerlo una mentira.

–¿Por lo menos haría que las personas dejaran de llamarlo Quien-Tú-Sabes? –preguntó Hermione.

–Algunos, quizás, aunque he intentado por años sin éxito hacer que los magos de Gran Bretaña se den cuenta de que solo es humano.

–Por lo menos podríamos fastidiarlo un poco, ¿no? –sugirió Harry.

–¡Harry! –exclamó Emma.

–¿Qué? Ya quiere matarme. No es como si podría hacerlo enojar más.

–No deberías pensar así, Harry –le advirtió Dan–. Necesitamos tomarnos en serio el mantenernos a salvo.

–Necesitamos tomarnos en serio el derrotar a Voldemort, papá –protestó él.

–Sí, pero necesitamos ser listos al respecto. Tu último libro decía que Quirrell estaba trabajando para Voldemort. No hemos sido tímidos sobre que sigue ahí afuera y actuando en tu contra. Pero necesitamos decidir si los beneficios de este libro sobrepasan los riesgos.

Hermione también estaba considerando las implicaciones, y una idea le llegó–: Pues, papá, mucho de lo ocurrido con el heredero de Slytherin ya es de conocimiento público. Si podemos encontrar a alguien que esté dispuesto a publicarlo, quizás no haga mucha diferencia, incluso si Voldemort ya está de regreso.

–No sé si el Sr. Drucker lo publicaría después de que Voldemort regrese –dijo Emma.

–Si por lo menos logramos poner los anuncios antes de que regrese… –comenzó Harry. Emma negó con la cabeza.

–No podemos hacer eso sin decirle.

–Bueno, entonces… ¿cuánto tiempo cree que tengamos, profesor? –preguntó Harry.

–No mucho, me temo –dijo Dumbledore–. Recuerda, Voldemort te quería en el Torneo de los Cuatro Magos, Harry. Y debió saber que matarte a través de él sería poco probable. Por lo tanto, debe de estar relacionado con algún plan mayor. Me temo que aun no comprendo cual es el plan, pero creo que es probable que llegue a término en la tercera prueba en junio, ya que también es el último día del año escolar en Hogwarts, otra fecha simbólica imbólica.

Los Granger temblaron. De algún modo, eso lo hacía mucho más real para ellos. Y pensar que sólo tenían seis meses de paz antes de que el asesino trastornado regresara por ellos de nuevo...

A través de todo esto, Sirius y Remus habían guardado silencio, pero a ese punto, Sirius habló–: Sabes, Albus, si esto termina como esperamos, este libro sería un valioso… tú sabes, método de propaganda, por falta de un mejor término. Si se viene una guerra, podría ser importante para nuestros esfuerzos. ¿No podría el Ministerio proveer seguridad para Drucker en este caso?

Dumbledore acarició su barba y lo pensó por un minuto–. Es posible, pero sería difícil –concluyó él–. Si el Ministerio es lento para movilizarse, quizás no podremos conseguir aurores de inmediato. La única opción sería usar recursos de la Orden, lo cual presenta su propia serie de problemas. Pero lo consideraré.

–De acuerdo, así que tentativamente podemos decir que publicar el libro está bien, si el Sr. Drucker está de acuerdo –dijo Dan–. Eso aún nos deja con la pregunta original de si deberíamos anunciar al mundo que Voldemort es un mestizo.

–Yo voto que sí –dijo Remus–. No convencerá a sus seguidores más ávidos, pero aquellos que lo vieron como una manera de elevarse a sí mismos por su estatus de sangre lo pensarán dos veces. Además, Harry tiene razón. Intentará matar a todos en este cuarto de todos modos, excepto quizás a Edward.

–Yo voto que sí –dijo Harry–. Cualquier cosa por reducir su alcance.

–Sí, sabemos cómo te sientes –comentó Hermione.

–Yo estoy con Remus –dijo Sirius–. Los élites sangre pura que no fueron mortífagos pero miraron a otro lado se lo pensarán dos veces si lo ven impreso. Y no hay muchos seguidores que admitan serlo públicamente, así que no es como si sería mucho más peligroso en las calles.

Emma se desplomó y frotó su cabeza con ambas manos–. ¿Cómo es que terminamos en esta posición? –se preguntó en voz alta.

–Sabíamos a qué nos estábamos apuntando desde el comienzo, cariño –dijo Dan con voz dulce, acariciando su espalda con una mano.

–Lo sé, Dan, y no lo cambiaría por nada, pero a veces, me pregunto si en verdad lo comprendimos… Oh, no lo sé. Puedo ver de dónde vienen Remus y Sirius. Hay algo que decir sobre dar un golpe rápido y duro.

–Sí, puedo verlo. Aún tendríamos que hablar con el Sr. Drucker, por supuesto… Hermione, ¿tú que piensas?

–Honestamente, creo que habrá algunas malas consecuencias inesperadas, pero si todos están de acuerdo, los apoyaré.

–Gracias, hermanita –dijo Harry.

–No me agradezcas aún –murmuró ella.

–De acuerdo, entonces, Dumbledore –habló Dan por la familia–. Continuaremos incluyendo el parentesco de Voldemort.

–Muy bien. Pasaré la palabra para prepararnos para eso –dijo el mago anciano en acuerdo.

De repente, Sirius se puso de pie de golpe y comenzó a caminar por el cuarto. Estaba listo para lanzarse a la acción–. De acuerdo, si vamos a hacer esto, necesitamos hacerlo bien –dijo–. Queremos que sea publicado antes de la tercera prueba. Albus, ¿puedes convertir tu manuscrito en una copia limpia con tus cambios rápidamente?

–Sí, puedo.

–Bien. Enviaremos eso a Timothy Drucker hoy para que tenga tiempo de leerlo antes de la firma de libros el jueves. Harry lo tiene comiendo de la palma de su mano, así que no hay problemas ahí. Le diremos sobre la situación sobre la seguridad el jueves y veremos si está dispuesto a hacerlo. Guardaremos la bomba de secreto hasta la publicación. –Frotó sus palmas juntas con entusiasmo–. No es todos los días que se puede embromar a Voldemort, ¿no es así?

Los Granger de repente se sintieron un poco menos seguros de la idea. Harry, sin embargo, no iba a dejar que eso lo parara. No estaba seguro sobre la publicación, pero tenía previsto terminar Harry Potter y el año del lobo para finales del año escolar, y había comenzado un diario de este año para ayudarlo a organizar sus ideas, ya que parecía que los problemas no lo dejarían solo. Quizás podría hacer algo bueno cuando la guerra terminara.

–Bueno, ahora que eso ha sido resuelto –dijo Dumbledore–, tengo otro tema serio que discutir con ustedes.

–¡Oye, ese es mi…! –Remus cubrió la boca de Sirius con su mano.

–Como estaba diciendo, primero, quería preguntarte, Harry, ¿has tenido más visiones desde el verano pasado? –Harry negó con la cabeza.

–Ninguna clara. Ha habido algunas ocasiones en las que siento algo venir, pero las he bloqueado siempre con Oclumancia.

–Eso es bueno. Deberías continuar haciéndolo. Mientras más fuerte se vuelva Voldemort, será más difícil bloquearlo.

–Profesor, he estado pensando sobre la visión de Harry del verano pasado –interrumpió Hermione.

–¿Lo has? –dijo Dumbledore con sorpresa.

–Sí, señor. Pensé que quizás ayudaría a descubrir lo que estaba haciendo Voldemort. Como parecía estar actuando con algún tipo de cuerpo. Incluso aunque Harry no pudo verlo, ¿tuvo que tenerlo para poder usar la maldición asesina, no? Así que comencé a investigar.

Grayson se giró y miró a Dumbledore–. Todos dicen que ella es la lista –dijo.

Dumbledore asintió–. Así es. ¿Y encontraste algo interesante?

–Unas cuantas cosas. Creo que esta es la más interesante. –Mostró un tomo amarillento y antiguo–. Solo hay tanto material sobre la manipulación de fuerzas vitales… en su mayoría en la alquimia. Sé que usted es un notable alquimista, profesor. Busqué en lo que estaba disponible en la sección prohibida, y la semana pasada, tomé prestado el libro de Paracelso de la bóveda de Harry para una examinación más cercana. Ahora, admito que mi alemán del siglo XVI no es el mejor… –Harry rodó los ojos cuando lo dijo–...pero encontré esto. El homúnculo. Es un ritual que puede crear un cuerpo vivo rudimentario. Pensé que eso podría ser lo que hizo si pudo conseguir uno.

Dumbledore asintió pensativamente–. Sí, estoy familiarizado con el homúnculo, Hermione. No había considerado en detalle como había llegado Voldemort a su estado actual, pero tu lógica es válida. Sin embargo, no podría haber usado el ritual que Paracelso desarrolló. Ese ritual requiere de trescientos veinte días para ser completado.

–Aunque alguien tan listo como Voldemort podría haberlo modificado con magia oscura –dijo Grayson–. O hacer que alguien lo hiciera por él. Dijiste que hubo rumores de que estuvo en un tour mundial, Albus. ¿Quién sabe lo que los creadores de rituales vudú o aztecas podrían hacer por el precio correcto?

–Definitivamente. Y esos mismos creadores de rituales le dan un número de opciones para la resurrección que busca. Desafortunadamente, no hay mucho que podamos hacer sobre eso. Y a menos que esté equivocado, los detalles son de poca importancia. Y de cualquier modo, mi punto original era mi preocupación de que las visiones de Harry empeoren mientras más fuerza gane Voldemort. Aún con la Oclumancia, siempre hay algún riesgo de que se forme una conexión.

–Lo sabemos, ¿pero qué más podemos hacer? –preguntó Emma–. Harry dice que la conexión siempre está ahí. ¿No es cierto?

–Sí, mamá –dijo Harry–. Me ha estado doliendo la cabeza más seguido, y no puedo ver cómo podría empeorar. Ha estado pasando desde que estaba en primer año.

Dumbledore lucía más serio ahora–. Estoy al tanto de eso, Harry, por lo cual es que he estado buscando una solución permanente. Mencioné al profesor Grayson que habías recibido una examinación muggle en tu cerebro… y que encontraste algo interesante.

–Sí, así fue.

–¿Qué viste exactamente, Potter? –preguntó Grayson.

Harry se acarició la cicatriz distraídamente–. Pues, el doctor dijo que mi cicatriz no solo está en mi piel; llega hasta mi cerebro. Aparentemente, parece como si alguien tomó una pieza de rompecabezas contra mi cráneo en el rayo x, y mi cerebro parece que "creció" de ese modo… con un surco con forma de rayo en él.

Grayson miró a Dumbledore, y ambos se asintieron. Entonces, Dumbledore habló de nuevo–. Harry, creo que tu cicatriz es el resultado de la maldición asesina de Voldemort penetrando parcialmente tu cabeza antes de ser bloqueada por la protección de tu madre –explicó su invención. No era, estrictamente hablando, falso, pero no era exactamente cierto tampoco–. Normalmente, la maldición asesina es conducida por todo el sistema nervioso de la víctima y lo destruye al instante. Pero en tu caso, solo pasó por una pequeña parte antes de que la magia de la protección la quemara.

–Sí… –dijo Grayson, lanzando una mirada a Dumbledore, como si estuviera en desacuerdo con algo–. Normalmente decimos que la maldición asesina no deja marca en la víctima, pero unos años atrás unos magos rusos hijos de muggles usaron algo llamado un microscopio electrónico de transmisión en el cerebro de alguien que había muerto por la maldición asesina, y encontraron que todas las sinapsis habían sido dañadas para no poder transmitir. Técnicamente, las células aún están vivas por unos minutos, pero la víctima aún sufre de muerte cerebral, y sin las sinapsis, es imposible revivirlos.

Los Granger, Sirius, y Remus se sorprendieron de que una maldición tan oscura hubiera sido estudiada a tal profundidad. No sonaba completamente bien comparado con lo que sabían por la imagen de resonancia magnética de Harry, pero de nuevo, incluso Dumbledore sonaba como si estuviera adivinando a este punto.

–¿Y cómo me dejaría eso conectado con Voldemort de este modo? –preguntó Harry preocupado.

–Ah, con tu cicatriz, estamos en territorio completamente desconocido –respondió Dumbledore–. Pero toda magia oscura deja residuo, y con residuo de la maldición asesina incrustado en tu cicatriz, debe de ser especialmente pernicioso. Ese residuo permanece conectado con la magia de Voldemort en maneras que incluso yo no comprendo por completo. Solo puedo especular que eso es lo que permite que se forme una conexión entre sus mentes.

Harry de repente se preocupó–. Es por eso por lo que puedo hablar parsel, ¿no es así? ¿Estoy tomando de su magia o algo? ¿Es por lo que nuestras varitas son hermanas también? ¿Me está haciendo algo más o…?

–Harry –lo interrumpió Dumbledore antes de que se pusiera frenético–. Desearía poder tranquilizar tus miedos, pero me temo que no comprendo mucho más que tú. Incluso sabiendo lo que sé sobre esta conexión, honestamente no sé cómo te permite que puedas hablar parsel. –Eso era cierto. Podía adivinar, por supuesto, pero había algo fundamentalmente extraño sobre Harry teniendo la habilidad de hablar parsel cuando el horrocrux no parecía afectarlo de otro modo–. Lo que puedo decir es que eres una persona mucho mejor de lo que Voldemort nunca será. Sí, hay similitudes. Ambos son mestizos, ambos huérfanos, ambos víctimas de abuso, y ambos extremadamente dotados para la magia sin varita. Pero te lo he dicho antes y te lo repito ahora que tienes algo en abundancia que Voldemort nunca ha tenido ni querido: amor. Y eso hace toda la diferencia.

–Oh, y sobre sus varitas, creo que sus varitas hermanas son un producto de la profecía, no de su conexión personal. No estoy tan versado en el lore de varitas como el Sr. Ollivander, pero sé bastante sobre la tuya. El acebo quizás sea conocido por su impetuosidad y su mal temperamento, pero es fundamentalmente una varita de protección, mientras que la varita de Voldemort, de tejo, aún si no oscura, es mejor para hechizos ofensivos y maldiciones. Por lo tanto, de una manera muy importante, sus varitas son opuestas más que gemelas.

Harry suspiró con alivio y murmuró sus gracias a Dumbledore.

–Sí, eso definitivamente es reconfortante, Dumbledore –dijo Emma–, pero dijiste algo sobre una solución permanente.

–Ah, sí. Lo mejor para Harry sería si podemos encontrar la manera de cortar su conexión con Voldemort. He estado buscando una manera de hacerlo de manera segura. Pero he preguntado al profesor Grayson, y él cree que algunos aspectos de su magia de sanación australiana podrían ayudar.

–¿Puede? –dijo Harry.

–Eso es lo que esperaba, Potter –dijo Grayson–. Cantos de sanación son de las formas de magia más antiguas y fuertes en el mundo, y pocas culturas lo han desarrollado más que mi gente. Quería reunirme contigo hoy para hacer algún diagnóstico y comprender la naturaleza inusual de tu cicatriz. Probablemente no podré arreglarlo hoy, pero espero tener ideas para comenzar a formular un plan, si estás dispuesto.

Harry miró a su familia, y todos rápidamente aceptaron. Cualquier cosa para que estuviera libre de una conexión con Voldemort era buena para ellos. Grayson pidió a Harry que se recostara en la plataforma de duelo y se arrodilló sobre él. Comenzó a cantar rítmicamente, rápido y repetitivo. Nadie en el cuarto reconoció algo de la magia. Incluso Dumbledore apenas y lo comprendió. Todos excepto Dan y Emma sintieron la magia dando vueltas por el cuarto, e incluso ellos pronto notaron el pequeño torbellino y la luz arcoíris que se estaban formando alrededor de Grayson y Harry. Pero Harry aún estaba en el suelo aparentemente cómodo. Fue solo cuando la magia llegó a un punto álgido que Harry comenzó a retorcerse como si estuviera adolorido y llevó su mano a su frente.

Grayson de inmediato cortó la magia y se puso de pie, luciendo sin aliento–. Caramba –murmuró. Miró alrededor del cuarto mientras Harry se sentaba–. Pues, la buena noticia es que estoy bastante seguro de que es posible removerlo en principio –concluyó Grayson–. La magia oscura no parece estar unida a tu fuerza vital directamente, así que debería ser posible separarlo mágicamente. –Lanzó una mirada significativa a Dumbledore, Sirius, y Remus–. La mala noticia es que no creo que esté estrictamente unido a su cicatriz. Puede que haya sido el caso cuando pasó primero, pero conforme creció su cerebro, las líneas afiladas se diseminaron. No quiero decir que la magia oscura lo afectará peor, pero la mayoría de las maneras sencillas para extirpar magia oscura no funcionarán por eso. Tendremos que investigarlo más. –Dumbledore recibió el mensaje fuerte y claro. Aún había algo de esperanza para Harry, pero necesitaría de más investigación, y desafortunadamente, su loca idea inicial de remover el tejido dañado del cerebro no funcionaría. Bueno, probablemente debió esperar eso. Solo esperaba poder encontrar la manera de salvar la vida del muchacho antes de que fuera muy tarde.


Varios días después, Timothy Drucker estaba sentado en su silla, dando pequeños tragos a una copa de vino mientras leía los capítulos finales del siguiente libro de Lord Potter. Tenía sus puntos a favor y en contra comparado con el primero libro, pero definitivamente era entretenido. Sintió la necesidad de algo más fuerte para tomar cuando leyó la angustiosa narración de la victoria de Potter y Neville Longbottom contra el basilisco. Pero nada lo había preparado para la gran revelación al final.

–¡Demonios! ¡¿Quién-Tú-Sabes era mestizo?! –gritó, soltando su vino.

Sí, definitivamente necesitaría ese whiskey de fuego.


Ya que necesitarían estar fuera ese día de todos modos, los Granger decidieron visitar a los Longbottom en San Mungo el jueves por la mañana, antes de la firma de libros de Harry. Frank y Alice Longbottom lucían mucho mejor que como los habían visto los Granger hace un año. Físicamente, tenían la misma edad: desgastados, cansados, con cabello blanco, y Frank era sostenido físicamente por muletas y elaboradas férulas para la pierna mágicas. Pero había una luz en los ojos que habían parecido muertos antes, y Alice se puso de pie sin problemas y con confianza cuando reconoció a su hijo.

–N...N...Neville –dijo con una sonrisa, y corrió a él como una niña la mitad de la edad de su hijo. Lo abrazó con fuerza, sin prestar atención al hecho de que era más alto que ella–. Es tan b...bueno v...verte. –La terapeuta de lenguaje la había ayudado a hablar inteligentemente de nuevo, aunque aún había algo de daño en los nervios que ninguna terapia o medicamento podría curar. Pero para Neville, era suficiente. Finalmente podía tener una relación real con su madre después de todos estos años.

–Es bueno verte, mamá –dijo Neville–. A ti también, papá. –Abrazó a su padre también, aunque tuvo que ayudarlo a permanecer en pie–. ¿Cómo has estado? ¿Qué tal su Año Nuevo?

–¿Año Nuevo? –dijo Alice.

Neville sonrió indulgente–. Sí, mamá. Año Nuevo. Fue este domingo pasado. –Su memoria no se había recuperado por completo tampoco.

–Oh, sí. Fue encantador, no es así? –dijo ella.

–Fue muy abrasador, mi suelo… no, muy encantador, mi cielo –logró Frank. No se había recuperado por completo tampoco. Sus propios problemas se habían manifestado como afasia leve… más específicamente, un mal uso crónico de las palabras.

–Eso es bueno –dijo Neville–. Quería que conocieran a mis amigos. –Hizo un gesto para que Hermione se parara a su lado–. Ella es Hermione. Es la chica de las que les conté. La que llevé al Baile de Navidad.

Alice sonrió al instante y tomó a Hermione de la mano–. Ah, es marav...v...villoso c...conocerte, Hermione –dijo ella–. Estamos fel...l...lices de ver que N...Neville ha hecho tan buenos a...a...amigos.

–Encantada de conocerla, Sra. Longbottom –respondió ella–. Su hijo ha sido un gran amigo para nosotros. Y en verdad disfruté ir al Baile de Navidad con él.

–Neville te ha dicho mucho sobre nosotros –dijo Frank, entonces se detuvo y pensó–. Nos ha dicho mucho sobre ti… creo. Suenas como una chica caliente.

–¿Perdón? –dijo Hermione.

–No… una chica brillante. Haces buenas letras… buena lógica… buenos logos...

–Buenos he...ch...ch...chizos, Frank –dijo Alice.

–¡Sí! –exclamó él.

–Oh, cierto. Bueno, lo intento. –Hermione intentó sonreír–. Neville es un buen mago también.

–Eres muy amarga… no, salada… no, picante...

–Sr. Longbottom… –intentó Hermione.

–Creo… ¿dulce? ¿Quizás sabrosa…?

Neville suspiró-. Estoy seguro que quieres decir dulce, papá.

–¡Sí! –Frank sonrió y se inclinó hacia Neville–. ¿Ya la chupaste? –preguntó.

–¡¿QUÉ?!

–¡PAPÁ!

–¡FRANK!

Frank lucía confundido por las miradas escandalizadas de su madre, del padre de la chica, y especialmente de la joven pareja. Hizo una mueca mientras lo pensaba e intentaba de nuevo–: No, quise decir… ya… ¿la besaste?

Neville y Hermione de algún modo, si era posible, se sonrojaron aún más.

–¡Ajá! ¡Lo has hecho! –Frank sonrió ampliamente, así como Alice y Emma, mientras que Neville y Hermione lanzaron una mirada nerviosa a Dan y Harry–. Neville es una buena varita, Hermione –le dijo–. Puede escalar bien. Asegúrate de que te contrate bien… no, que te trate bien… ¿Bien? Bien… ¿Bien? Bien.

–¡Bien! –lo cortó Alice. Colocó un brazo con gentileza a su alrededor y lo ayudó a sentarse antes de que se entusiasmara de más–. ¿Quién es tu otro a...a...amigo, N...Neville?

–Mamá, papá, este es el otro amigo del que les conté, ¿recuerdan? Es el hermano adoptivo de Hermione… Es Harry Potter.

Alice y Frank soltaron exclamaciones de sorpresa. Alice se acercó a Harry y estrechó su mano temblorosa. Miró a su frente como todos los demás, pero Harry no se molestó. No había pasado mucho tiempo entre las muertes de James y Lily y el ataque de los Lestrange y Barty Crouch a los Longbottom, pero incluso ellos habían escuchado la leyenda del Niño Que Vivió.

–Harry P...P...Potter –dijo ella con asombro, y él intentó no estremecerse. Aún recordaba como Quirrell siempre había tartamudeado su nombre en su primer año–. F...Frank y yo conocimos a tus p...p...padres...s...sss –dijo–. Eran m...muy b...buenas pers...sss...sonas. Nos entr...tristeció escuchar cuando… cuando… cuando f...fallecieron. Todos estaban c...c...celebrando por...que V...V...V...

Una expresión de frustración cruzó el rostro de Alice, y Harry podía ver que era su condición lo que la detenía de decir el nombre, no miedo–. ¿Voldemort? –ofreció él.

–Sí. Él había muerto. P...pero p...p...perdimos a tantas personas. Y entonces… y e...e...entonces...

–Está bien, Sra. Longbottom.

–N...Neville dice que é...é...él… él no está m...muerto –dijo ella.

Harry y Hermione miraron a Neville con curiosidad. Sacudió sus hombros en respuesta–, Merecen saber la verdad después de todo lo que hicieron.

–No se preocupe, Sra. Longbottom –intentó tranquilizarla Harry–. Dumbledore y… y muchas personas están trabajando para deshacerse de él por completo.

Alice sonrió débilmente. Harry dejó fuera su papel en todo el asunto. Algo le decía que comprendía un poco más de lo que podía expresar en palabras, después de todo.

–Vemos que su tratamiento está yendo bien –dijo Dan a la sanadora Strout al fondo del ala.

–Sí, mejor de lo que hubiera esperado –admitió la sanadora. Había estado escéptica hace un año, pero no podía discutir con los resultados–. He comenzado a investigar si técnicas muggles podrían ayudar a algunos de los otros pacientes… Desafortunadamente, creo que hemos llegado al límite de lo que podemos hacer por estos dos.

–¿Oh?

–Bueno, no han mejorado realmente en los últimos dos meses. Sospecho que hemos reparado todo lo que puede ser reparado.

–Consideramos llevarlos a la mansión durante las vacaciones –dijo Augusta–, pero sentimos que queríamos estar un poco más seguros de cuáles eran sus necesidades actuales. Merlín sabe que me gustaría poder llevarlos a casa a tiempo completo. Neville más. Nunca han estado felices aquí. Pero no sé si podríamos, incluso si compráramos un elfo doméstico.

–Los muggles tienen muchos libros para cuidado en casa para los discapacitados –ofreció Dan–. Podríamos conseguirles algunos.

Augusta se sorprendió de nuevo. Un año antes, no había creído que la medicina muggle podría ayudar a su hijo y nuera a recuperarse de su maldición. Estaba más abierta a la idea ahora, pero aún era sorprendente. ¿Acaso los muggles tenían una respuesta para todo? No, pensó ella. No era como si tuvieran su propia magia. Era solo que había tantos de ellos que habían pensado sobre muchos problemas que los magos no habían considerado. De cualquier modo, aceptó su ayuda con gracia.

Después de la visita, Harry tuvo que continuar a Flourish y Blotts para su firma de libros. Esto no era algo que esperara con ansias. Casi lo hacía desear no haber escrito el libro… Bueno, no realmente, pero ciertamente deseaba haber negociado mejor cuando firmó el contrato. Eso cambiaría con el siguiente libro, por lo menos porque estaba preocupado que una firma de libros pública sería un blanco para Voldemort cuando tuviera la oportunidad.

Era extraño pensar que su escritura ya no era solo por diversión. Pronto podría ser un acto estratégico contra su enemigo más antiguo.

Pero la firma de libros sonaba terriblemente aburrida. Tendría que sentarse ahí por cuatro horas, probablemente firmar cientos de libros, y hablar brevemente con todos los que se aparecieran, la mayoría mirando con curiosidad a su cicatriz. Y sus expectativas fueron cumplidas por completo.

Sirius y Tonks habían sido dados la tarea de proveer la seguridad para el evento de manera discreta. Por suerte, el Departamento de Aplicación de la Ley Mágica sabía cómo manejar firmas de libros bien. Por cada libro, Harry firmaría con su propia pluma y tinta, y antes de tocarlo, Sirius o Tonks usarían un encantamiento revelador para asegurarse de que no fuera un contrato o traslador disfrazado, o simplemente maldecido, o que tuviera algún otro tipo de truco. Con Voldemort en la mira, no iban a tomarse ninguna oportunidad.

Después de unas cuatro horas completamente sin incidentes, Harry y su familia empacaron y se retiraron a la oficina de Drucker en la parte de atrás de Whizz Hard Books. Poco sorprendente, el editor de Harry estaba encantado de ver el segundo libro en la serie, pero la sorpresa de anoche aún no se había ido.

–Aún no puedo creer que Quien-Ustedes-Saben era mestizo –dijo con asombro–. ¿Están seguros?

–El director Dumbledore lo confirmó, Sr. Drucker –dijo Harry.

–Vaya, esto es brillante. Loco y peligroso, pero brillante. Harry Potter y el heredero de Slytherin es justo lo que necesitamos, Sr. Potter. Muchas personas más saben sobre el asunto del heredero de Slytherin que sobre su primer año. No puedo decirle cuantas lechuzas he recibido preguntando al respecto, y con esa revelación al final, venderá incluso más que el primero. ¿Cuándo pensaba publicarlo?

–Junio –dijo Harry al instante–. Antes del final del torneo. –Drucker elevó las cejas.

–¿Tan pronto? –preguntó–. ¿Busca capitalizar de la publicidad del torneo de nuevo? –Harry hizo una mueca.

–No es lo que estaba pensando. Y ambos sabemos que el momento no fue intencional.

–Pues, si no es eso, debería decirle que es más común en la industria editorial esperar un año entre libros. Y aún si no quiere, creo que venderá mejor en julio.

–No, Sr. Drucker. Tiene que ser en junio.

Drucker se sorprendió doblemente. La última vez que había visto a Harry Potter, el chico había actuado muy humilde. No era dado a demandas extrañas como otros autores famosos. Esto parecía fuera de carácter, y sospechaba que algo más estaba pasando–. ¿Por qué junio, Sr. Potter? –preguntó.

Sin embargo, fue Remus, el coautor de Harry, quien respondió–: Sr. Drucker, nunca ha sido tímido de la controversia política, aun cuando era peligroso. Usted publicó Hocico peludo, corazón humano en una época cuando las relaciones con los hombre lobos estaban empeorando. Es por lo que lo recomendé a Harry, de hecho. Y veo que está entusiasmado por este libro.

–Ah, bueno… me alegra que pensara tan bien de mí, Sr. Lupin –respondió algo inseguro. Era cierto, había tomado una posición fuerte en la guerra, pero tenía un mal presentimiento sobre esto–. ¿Debo asumir que hay algún problema similar aquí? No tengo miedo de los rumores sobre mortífagos aún suelto más que a Fenrir Greyback, si es de lo que están preocupados.

–Es peor que eso, me temo –dijo Remus-. Y queremos que considere si está dispuesto a comprometerse por completo a esto antes de que firme el contrato.

Y esa no era una conversación en la que Drucker nunca había esperado estar de ese lado–. ¿Qué es? –preguntó.

–¿Sabe cómo Dumbledore siempre ha dicho que Voldemort no está muerto?

Drucker tembló al escuchar el nombre, pero asintió.

–Pues, tiene razón –dijo Remus–. Esos no fueron agitadores en la Copa Mundial. Voldemort está actuando de nuevo. Dumbledore ya está trabajando en su contra, pero no cree poder detenerlo esta vez. Va a ser… bueno, si soy honesto, podría pasar en cualquier momento, y por eso está libre de cancelar el contrato, sin condiciones. Pero pensamos que va a actuar el veinticuatro de junio: la tercera prueba del Torneo de los Cuatro Magos.

Después de una respuesta breve y colorida. Drucker tuvo dificultad en tranquilizarse. Por la barba de Merlín, se estaba volviendo muy viejo para esto. Esto significaría meterse más profundamente de lo que había esperado.

–Claro, el Ministerio podría darle seguridad para su negocio, Sr. Drucker –intervino Sirius–. Nos haría un gran servicio si publicara este libro. –Sonrió. No siempre podía usar este ángulo como mago golpeador.

–Así que… quieren que publique estas escandalosas revelaciones sobre Quien-Ustedes-Saben días antes de cuando creen que haga su gran regreso. –Libertad de prensa o no, Timothy Drucker estaba espantado a morir por la mera idea. Si aceptaba un plan como este, probaría su temple al límite.

–Es la idea general –le dijo Remus–, y en caso de que se lo esté preguntando, Dumbledore lo aprueba también.

Se recargó y suspiró con pesadez–. Esto es mucho más grande que Hocico peludo, corazón humano –dijo–. Es la apuesta más grande que tomado en mi carrera si tienen razón.

–Tome su tiempo para pensarlo –dijo Emma, y se alivió de finalmente escuchar palabras amables–. Solo necesitamos una decisión antes de Pascua.

–Cierto. Cierto. Yo… estaré en contacto.

Potter y su familia se fueron, dejando a Drucker sintiéndose aún algo conmocionado. Lo haría. Estaba seguro de eso. Mantendría sus ideales, y la libertad de prensa estaba en la cima de esa lista. Pero necesitaría de algo de tiempo y algunos tragos de whiskey de fuego para convencerse a sí mismo.


–No es que los pavorreales albinos son especialmente mágicos o simbólicos por sí mismos –dijo La Pantera a Lucius Malfoy–. Es el hecho de que han sido creados de ese modo por magos por generaciones lo que los hace. La magia está en la intención, como bien sabes, y se apega a las cosas que mantienen un significado especial para los magos. Es lo que los hace tan… útiles para mí.

Lucius aún sentía escalofríos en su columna cada vez ella decía esa palabra–. De acuerdo, mi señora –dijo–. Le traeré las aves pronto. –Por lo menos no estaba pidiendo algún caracol marino gigante desconocido o algo como eso de nuevo–. Mi Señor, ¿si no hay algo más? –habló a su amo.

–No por el momento, Lucius. Más cerca de mi regreso, te pediré que traigas a Crabbe y Goyle. Pero no aún. Su discreción siempre ha dejado mucho que desear. Puedes retirarte.

–Sí, Amo.


–¿El gran caracol marino rosado? Merlín, ¿qué estaba haciendo?

Draco Malfoy no solía hacer ese tipo de preguntas sobre su padre, pero su comportamiento solo había crecido más extraño en los últimos meses. Más extraño y secreto. La Magizoología era interesante, pero Draco y su madre estaban preocupados por el cambio en actitud repentino de su padre. Pero su padre se había ido de nuevo por el día, y eso le daba la oportunidad que había estado esperando: la oportunidad de hablar con su madre.

–Madre, ¿puedo hablar contigo? –preguntó, encontrándola en el conservatorio.

–Claro, Draco. ¿Qué pasa? –dijo su madre.

–Yo… me preguntaba sobre padre. ¿Sabes lo que le está pasando? ¿Todas esas cosas con criaturas mágicas?

Su madre frunció el ceño y suspiró con consternación–. Desearía saberlo, Draco –dijo ella–. Nunca pensé que tu padre sería alguien que sufriría una crisis de mediana edad, pero… bueno, eso ciertamente es lo que parece. Sé que muchos Malfoy han criado animales, pero a veces siento… –se detuvo y le lanzó una mirada curiosa.

–¿Sí, madre?

–Honestamente, como si tu padre no tuviera idea de lo que está haciendo. No le repitas esto, pero se ha lanzado en esto con tanto entusiasmo y con tan poco entrenamiento. No es como él.

–Es lo que estaba pensando –dijo él, extrañamente aliviado de que no solo era él–. Solo no puedo imaginar por qué lo está haciendo. –Se detuvo por un momento, pero, sintiéndose alentado, comenzó a mencionar otras cosas que le habían estado preocupando–. Y no es lo único, madre. Quiero decir, es lo único sobre padre, pero… he visto cosas este año. Cosas que no tienen sentido, incluso cuando personas las han "explicado". –Su madre le lanzó una mirada inquisitiva–. Como Potter estando en el torneo. Lo he estado molestando al respecto y todo, pero creo que está diciendo la verdad sobre no querer estar en él. Pero si ese es el caso, ¿entonces quién lo metió y por qué?

Su madre asintió pensativamente–. Un muy buena pregunta, Draco. Y desafortunadamente, no sé más que tú. Tu padre no pareció muy sorprendido, pero no tengo idea de lo que él o algunos de sus socios podrían ganar de eso. Incluso cuando los rumores… y no repitas esto en ningún lado… pero los rumores sugieren que estuvieron involucrados. –Por la manera en la que había usado la palabra "socios", ambos sabían que había querido decir "mortífagos". Y el hecho de que su padre no parecía estar dando las órdenes era muy preocupante–. ¿Qué más has notado, Draco? –le preguntó, en parte como una prueba a sus habilidades, estaba seguro, pero también por precaución y por simple interés.

–Pues… Hagrid ha sido dado permiso para criar criaturas peligrosas, y Potter y Granger fueron las voces de razón. ¿Y por qué está Grayson aquí? ¿Sólo por el torneo? Quizás, pero me parece extraño. Y además, está el hombre lobo y su clase de Historia con fantasmas de cada siglo. Todo suena tan diferente de a lo que estoy acostumbrado a escuchar, y entonces comencé a pensar… –se detuvo y miró a su madre nervioso.

–¿Sí, Draco? –dijo ella.

–Madre… ¿podría pedirte que no le repitas algo a padre?

Ella se sentó erguida y le lanzó una mirada penetrante que lo hizo sentirse como si tuviera cinco años de nuevo–. Si tienes una buena razón, ciertamente puedes –dijo ella con cuidado–. Si no, tendremos que hablar.

Draco tomó un gran respiro antes de continuar–: Los fantasmas han estado hablando todo el año sobre como las familias antiguas solían tratar con muggles todo el tiempo antes del Estatuto del Secreto. Y también fueron fantasmas Slytherin. Incluso el Barón Sanguinario lo dijo, y otro fue un Greengrass. El Barón incluso dijo que Armand Malfoy trabajó con ese rey muggle, William de Normandía, para tomar control de Inglaterra, y que los Malfoy siempre fueron cercanos a los gobernantes muggles para ayudarnos a ganar dinero e influencia. Eso es por lo que querían dar una verdadera mirada a nuestra historia familiar… para ver si eso era cierto, y… y recibí un pase del profesor Snape para estudiar la colección de libros raros en la biblioteca como tú dijiste… para mirar a los libros antiguos de historia. Los fantasmas tienen razón, madre… son parciales a ciertos detalles, pero en su mayoría tienen razón. Antes del Estatuto del Secreto, los Malfoy trabajaron de cerca con los líderes muggles.

Esperaba que su madre protestara, incluso si no fuera tan dramático. Pero todo lo que dijo fue–, ¿En serio? Hubiera pensado que… Bueno, tienes razón que sería una cosa poco política que mencionar, incluso a tu padre… especialmente a tu padre.

–Lo sé. He… he deseado hablar contigo por tanto tiempo, madre. Pero no podía poner eso en una carta...

Su madre podía ver que su compostura se estaba cayendo, así que se levantó de su asiento para ir a él y colocó un brazo alrededor de sus hombros. Normalmente, un joven sangre pura de catorce años orgulloso no se pondría en esa posición. Hubiera estado renuente a ser visto de ese modo por su padre, pero por el momento, no se resistió. Ella lo llevó por la casa hasta la biblioteca… la biblioteca que tenía algunos de esos libros antiguos de antes del Estatuto del Secreto.

–¿Kreacher? –llamó.

¡Pop! El elfo antiguo que había intercambiado con Sirius apareció enfrente de ella–. ¿Sí, Ama? –habló él.

–Infórmanos cuando el amo regrese a la propiedad. No nos molestes aquí hasta entonces.

–Como la Ama desee –dijo el elfo y desapareció.

–Eso nos dará algo de privacidad, Draco –le habló con gentileza–. Puedo ver que hay algo mucho más serio en tu mente, y puedo adivinar que tiene algo que ver con la historia familiar que has estado aprendiendo. Si me lo dices, prometo que haré lo que pueda por responderte justamente y lo mantendré entre nosotros.

Draco suspiró con alivio y se sentó–. Gracias, madre –dijo–. Tienes razón; he estado pensando sobre muchas cosas este año… pensando sobre todas las cosas extrañas que están pasando en la escuela, pero también… pensando sobre como avanzar mejor la Casa de los Malfoy.

Su madre lucía sorprendida… y gratamente… al escucharlo ponerlo de ese modo, pero no respondió, y él continuó–, No somos vistos con la misma alta estima que antes de la guerra, y ha empeorado desde que Potter se ha convertido en un tipo de superestrella política. Aún mantenemos fuerte influencia en Fudge, pero eso quizás no sea tan fácil después de la siguiente elección, y esa es este año.

–Sí. He mencionado la elección a tu padre, pero no parece preocupado por el momento.

Draco no estaba seguro de si eso significaba que su padre estuviera confiado o si tuviera su vista en algo completamente diferente–. Sé que no tengo la experiencia que mi padre –dijo con cautela–, pero me pregunto si la manera en la que estamos haciendo las cosas es mejor que Armand Malfoy. Claro, tenemos el Estatuto del Secreto y él no, pero… –no terminó, sin estar seguro de qué intentaba decir.

–Draco, tu padre y yo hemos estado muy orgullosos de ti por tomar gran interés en nuestra historia y asuntos familiares –le aseguró ella–. Confieso que he estado preocupada de si solo habías estado marcando tu tiempo en la escuela antes de este año y dejando que tu padre se encargara de todo. Lo que dice que has aprendido es… sorprendente, pero confío en tu habilidad de evaluarlo para su veracidad.

–Gracias, madre. Por cómo han estado pasando las cosas este año, he decidido pensar más por mí mismo… pensar sobre cómo puedo ser el mejor futuro Lord Malfoy que pueda ser.

–Muy bien, Draco. Esperamos que aún escuches consejos fiables, por supuesto.

–Por supuesto. Pero el problema es, no estoy seguro de qué pensar. Estoy intentando descubrir cómo hacerlo pero… no parece tan sencillo como antes… –Hogwarts debería ser como Durmstrang y no dejar que los hijos de muggles entren. Había creído en eso desde que era muy pequeño porque su padre lo había dicho. Pero como eso verdaderamente mejoraría la posición de las Casa de los Malfoy. O fallando eso, como por lo menos ayudaría al mundo mágico en general. En su mayoría, el único problema que los hijos de muggles causaban eran tener ideas arriba de su estación. Y el debilitar las líneas sanguíneas mágicas.

En la Edad Media, los sangre sucia eran considerados más dotados mágicamente que los sangre pura, no menos, ofreció su mente traidora. Esa era una revelación que no estaba listo para compartir con su madre aún. ¿Cómo podrían haber estado tan equivocados en el pasado? Seguramente alguien debió notar quien era más dotado.

Granger… no. Detente ahí.

Debemos proteger nuestra cultura y tradiciones. Podemos ser abiertos y hospitalarios, pero no podemos permitir que el tener mentes abiertas destruya la esencia de quienes somos. Esas no fueron palabras de su padre. Eran palabras de Adrian Greengrass. Y más que eso, había escuchado a Augusta Longbottom decir cosas similares antes. Los sangre sucia habían llegado a su mundo con ideas muggles, siempre pidiendo por comercio más libre, más representación popular, nuevos artefactos mágicos como la "televisión", incluso relajar el Estatuto del Secreto, sin pensar nunca en las consecuencias de sus acciones.

Draco estaba seguro de que incluso el mismísimo Dumbledore les decía que se calmaran cuando comenzaban a hablar de ese modo.

–¿Draco? –preguntó su madre.

–¿Eh? Lo siento, madre. Me perdí en mis pensamientos. Yo… lamento ser impertinente, pero me preocupa que… que estoy muy equivocado. Y si yo no estoy equivocado… entonces quizás padre lo está… no en principios fundamentales, por supuesto, pero no estoy convencido de que padre tiene la posición política más fuerte. No me agradan los sangre sucia más que a ti o a padre, pero no estoy seguro de que como hicieron las cosas durante la guerra funcione tan bien, o… o si alguna vez funcionó –agregó en menos de un susurro.

Eso último era la idea más aterradora que lo había estado carcomiendo. En la historia, política normalmente era la arena en la que las cosas se resolvían, no siguiendo al Señor Oscuro del día. Pero Draco no tenía idea de cómo reaccionaría su madre a eso. Estaba bastante seguro de que no rompería su promesa y no le diría a su padre, pero aún podía destrozar su argumento y prohibirle que lo mencionara de nuevo. Eso era lo que una buena Lady Malfoy debía hacer en esta situación.

Pero en lugar de eso, lo miró por largo tiempo, pareciendo considerarlo, y le habló en voz suave–, No debería estar diciéndote esto, Draco. De hecho, creo que deberías comenzar a estudiar Oclumancia si te lo digo.

–¿Oclumancia? –dijo él con sorpresa–. ¿A mi edad?

–No serías el más joven. Tu padre escuchó un rumor de que Potter lo estaba aprendiendo hace casi dos años, pero eso no importa. En este momento, el profesor Snape y el profesor Dumbledore son los únicos dos Legilimagos con quienes te podrías encontrar, pero aún deberías hacer el esfuerzo de ocultar tus pensamientos. Incluso del profesor Snape. Hemos permanecido amigos de él, pero nunca hemos estado seguros de qué lado está, como bien sabes. Sé lo suficiente para ayudarte a comenzar antes de que regreses a la escuela, y podemos decir con honestidad a tu padre que deseas estás más involucrado en los asuntos familiares, y que pensamos que sería una buena idea.

–De acuerdo, entonces. Lo haré.

–Bien. Ahora, ambos sabemos que la defensa de tu padre sobre la maldición imperio después de la guerra fue una falsedad –dijo ella, y Draco la miró sorprendido. Nunca la había escuchado… o a nadie excepto a un enemigo político, de hecho… ser tan directo al respecto–. Puedes adivinar a que se dedicó tu padre durante la guerra. Pero lo que nunca dije a nadie… a nadie… era que tenía dudas sobre lo que estaba haciendo desde que me embaracé de ti. Sin mencionar el infame temperamento del Señor Oscuro. Pero por supuesto, no tenía escape durante la guerra, y después de, el punto fue muto… hasta más reciente.

–¿Por qué? ¿Qué pasó?

–No lo sé exactamente, pero pregúntate a ti mismo, Draco, si tu padre no está a cargo de estos planes extraños… ¿quién sí?

Draco palideció horrorizado, y sus ojos casi salieron de sus órbitas–. No –susurró.

–No puedo estar segura –dijo ella–. Tu padre solo me ha dado la más mínima de las pistas. Pero los rumores a los que ha aludido sugieren que el Señor Oscuro puede estar regresando.

Estaba sin habla. Un año antes, esta noticia lo hubiera llenado de alegría. Finalmente, la Casa de los Malfoy recuperaría su debida dignidad y destrozaría a sus enemigos. Pero ahora, tenía dudas sobre todo el asunto, y eso por sí mismo podía ser mortal. Comenzaba a dudar sobre lo que quería verdaderamente. Pero no se engañaba a sí mismo. Si el Señor Oscuro regresaba, la decisión estaría fuera de sus manos… ¿no?

–¿Qué ha…?

¡Pop! Kreacher apareció de nuevoy dijo–, El Amo ha regresado, Ama.

–Gracias, Kreacher. Eso será todo.

Cuando el elfo desapareció, Draco eligió velocidad sobre sutileza–, ¿Qué hago, madre? –Ella negó con la cabeza.

–No sé lo suficiente para darte algún consejo claro, Draco. Todo lo que puedo decir es esto. Algún día, quizás antes que después, serás Lord Malfoy. Elige el camino para la Casa que te parezca mejor. Pero no quemes tus conexiones hasta que estés completamente seguro del camino a seguir.