No hay sustituto para JK Rowling o White Squirrel; uno debería estar al tanto de imitaciones.

Notas del autor: ¿Alguien sabe cómo JK Rowling pasó 19 años sin hablar sobre qué pasa si hay un empate en quidditch? ¿O cómo me tomó 16 años notarlo?


Capítulo 106

–Veo que Lord Potter usó el mismo truco de humo que antes, Sr. Barnett –dijo la Reina a su Mago de la Corte Real después de ver la segunda prueba en un pensador–. ¿Cree que fue el mismo método?

–Parece lo más probable, Su Majestad, aunque aún me sorprende que pudiera hacerlo con su hermana –respondió Maxwell Barnett.

–¿En verdad?

–Sí, Su Majestad, pensé que era un talento único suyo. Si la señorita Granger hizo lo que creo que hizo, está mucho más allá de lo que la consideré capaz.

–Suena como una joven extraordinaria.

–Eso mucho es cierto, Su Majestad.

–Y Lord Potter parecer ser mucho más un hombre de espectáculo de como lo había descrito antes –continuó–. ¿Narcisismo adolescente, quizás?

Barnett se rio. Esa ciertamente era una perspectiva diferente sobre Harry Potter–. No lo creo, Su Majestad –dijo–. Por lo menos, hay más detrás de eso. Lord Potter continuamente reciente lo que él considera atención no merecida… en particular la adoración que recibe por ser el Niño Que Vivió. Sin embargo, cuando se trata de logros adolescentes normales, sean dominar en el campo de quidditch o escribir un libro sobre su vida, parece estar tan interesado en los halagos como cualquier otro adolescente.

–Ah, puedo ver cómo podría deleitarse de su liderazgo en el torneo –razonó la Reina.

–No exactamente, Su Majestad. Incluso ahí, creo que es un poco más complicado. Lord Potter reciente el ser obligado a competir contra su voluntad. Cuando hablé con él, dijo que estaba actuando exageradamente para burlarse de todo el proceso.

La Reina consideró esto pensativamente. Hablaba de cierta madurez en un nivel, más que lo que muchos adolescentes demostrarían, y más en línea con como Barnett siempre lo había descrito. Sí, Lord Potter era un joven intrigante. Y un sorprendente buen escritor.

–¿Cómo procede la investigación de Dumbledore sobre quién metió a Lord Potter en el torneo? –preguntó.

–Me temo que aún no ha dado resultados, Su Majestad. Su mejor sospecha era Ludo Bagman, quien fue despedido por apuestas ilícitas esta semana, pero lograron probar que no fue él quien metió al joven. Creo que Dumbledore aún está buscando en casos antiguos.


–Ciertamente, un Lord del Wizengamot no caería en tales tácticas repugnantes como asesinato y tortura –mintió a morir Lucius Malfoy en el recuerdo de su juicio–. Ahora, admito que mis lineamientos políticos me hacen vulnerable a la influencia de verdaderos seguidores como mi desafortunada cuñada… más expuesto a ataques de ellos. Así fue como terminé bajo la maldición Imperio como muchos en esta cámara. No estoy orgulloso de eso, pero es la verdad.

–Uj, el cómo pudo decir eso con una expresión seria nunca lo comprenderé –gruñó Remus.

–¿Quién lo colocó bajo la maldición Imperio –preguntó Barty Crouch Sr.–. ¿Fue su cuñada?

–No, no, estoy segura de que ella le dirá exactamente lo que hizo cuando la capturen. Fue su amigo de la escuela, Evan Rosier.

–Y Rosier estaba convenientemente muerto –comentó Remus–. Vamos, Albus, hemos estado haciendo esto por meses. Comprendo que es lo único que tenemos, ¿pero en verdad crees que Lucius Malfoy hubiera venido en persona a meter a Harry en el torneo?

–Sólo deseo ser exhaustivo, Remus –respondió Dumbledore–. Harry, Hermione, ¿han notado algo interesante?

–No realmente, profesor –dijo Harry. Solo estaba prestando atención a medias y parecía estar pasando una extraordinaria cantidad de tiempo mirando a Crouch con molestia. Era quien había encarcelado a Sirius, después de todo–. Estoy con Remus en esto.

–Yo también –dijo Hermione–. No hay manera de que Lucius lo hubiera hecho él mismo, no cuando hubiera sobornado, chantajeado, o colocado una maldición Imperio en alguien más para que lo hiciera.

–¿Y no viste nada sospechoso con tu sentido felino, Harry? –dijo Dumbledore.

–¿Eh? Oh, no, profesor. –Había regresado a mirar a Crouch–. Refresque mi memoria. ¿Qué el hijo de Crouch no resultó un mortífago?

Remus le lanzó una mirada preocupada–: Sí, pero está muerto. La familia entera está muerta. Junior murió en Azkaban hace años. Su madre murió de una enfermedad, y Senior murió en un robo.

–¿Vivía solo? –preguntó Harry.

–Podría haber tenido un elfo o algo, ¿pero por qué es importante?

–Nada, nada. Sólo no me agrada el tipo.

–A mí tampoco, si soy honesto, pero está muerto y enterrado, así que deberíamos continuar.

Harry suspiró y Dumbledore llamó a otro recuerdo. Él y Hermione se habían vuelto íntimamente familiares con la mitad de los sospechados de ser mortífagos en el país, pero no estaban más cerca de tener alguna pista sobre quien estaba trabajando con Voldemort hoy en día, y si se eran honestos, probablemente no lo descubrirían agarrando a un clavo ardiendo de ese modo. ¿Pero qué más podían hacer?

Continuaron su trabajo fútil.


Incluso con todo lo que tenían que hacer, los días pasaron dichosamente normales después de la segunda prueba. Era agradable cuando lo único de lo que tenían que preocuparse era qué fantasma iba a enseñar Historia de la Magia a continuación. Y el siguiente fantasma fue Lord Draben, un Cavalier de mediados del siglo XVII.

–Mi siglo fue un desastre –dijo Draben a la clase–. Mírenme. Un mago Cavalier luchando por un régimen realista caza-brujas, ¿pero qué elección había? ¡Esos puritanos y esos Roundhead, rufianes republicanos eran incluso peor!

Lupin tosió un poco, recordándole al fantasma no ser muy político.

–Disculpen. ¿De qué estábamos hablando? –Draben flotó atrás para consultar el plan de estudios de Lupin. Draco Malfoy rodó sus ojos. Este fantasma no parecía especialmente bueno enseñando. Claro, todos eran mejor que Binns, pero aun así. Draco no conocía la frase "narrador poco fiable", pero comprendía el concepto, y este fantasma lo tenía a brotes.

–Cierto, la cacería de brujas. Así que, mientras la caza de brujas podía y en ocasiones capturaba brujas reales, tuvo poco que ver con la brujería real y estuvo profundamente arraigado en política y religión muggle (lo cual en la época, en muchas maneras, era lo mismo). Probablemente escucharon del Monje cómo la Iglesia Católica comenzó a perseguir lo que percibía como brujas que adoraban al diablo en la Edad Media, incluso cuando intentaba combatir sus peores excesos, como el Malleus Maleficarum. Pero la ola de fervor religioso que se apoderó de Europa después de la Reformación llevó la histeria a nuevas alturas. Y sí, lo peor de la cacería de brujas tomó lugar al mismo tiempo que los muggles y los magos por igual se estaban matando sobre cual iglesia era la "correcta".

–¿Entonces la cacería de brujas fue sobre religión? –preguntó una de las chicas.

–Sí y no. Fanatismo religioso, paranoia supersticiosa, disputas personales, oportunistas avariciosos… cualquiera de eso podría alimentar una cacería de brujas. Pero fue el conflicto religioso de la Reformación lo que creó el ambiente en el cual floreció.

–La primer gran ola de persecuciones en las islas británicas comenzó en 1590 y fue instigada por el Rey Jaime VI de Escocia, después conocido como el Rey Jaime I de Inglaterra. Verán, Jaime y su nueva esposa casi murieron en tormentas mientras navegaban a casa de su boda en Oslo. El cuñado de Jaime, el Rey de Dinamarca de doce años, insistió que debían haber sido brujas. Jaime se lo tomó de corazón y comenzó una persecución de supuestas brujas en Escocia con venganza obsesiva.

Draco se sorprendió de la revelación. Nunca había mirado a la historia con tal profundidad. ¿Todo el desastre había comenzado por la palabra de un niño de doce años? ¡Ja! Y los sangre sucia pensaban que los magos eran los irracionales. Y aun así, tuvo que controlarse. Quizás había mucho más en la historia. ¿En verdad fue el Rey de Dinamarca, o algún regente o consejero? ¿Y por qué el supuestamente más maduro Rey Jaime se obsesionó tanto?

–El Rey Cristian comenzó los juicios en Dinamarca y el Rey Jaime hizo lo mismo en Escocia –dijo Lord Draben–. Eventualmente, descubrió y quemó en la hoguera a la bruja que creía lo había maldecido, Gellie Duncan, quien, sí, era una bruja verdadera, pero cuyo único crimen había sido el ser algo libre con su magia sanadora en su aldea. Al ser un rey, y por lo tanto con conexiones en el mundo mágico, el Rey Jaime fue capaz de investigar más profundo en las cuestiones de las brujas y magos que los muggles sospecharon, pero aun así, nunca flaqueó en su cruzada en nuestra contra. Unos años después, escribió uno de los dos grandes tomos sobre la cacería de brujas en el idioma inglés, Daemonologie, el cual en su forma original fue más acertado y extenso que la versión ahora conocida por los muggles.

–El Rey Jaime fue considerado tan peligroso que cuando tomó el trono inglés en 1603, fue el impulso directo para reformar el moribundo Consejo de Magos en el más poderoso Wizengamot, y el primer acto del recién establecido Wizengamot fue el eliminar todos los registros de la versión mágica de Daemonologie de la sociedad muggle.

Bueno ver que nos mantuvimos en conjunto, pensó Draco con orgullo. Miró a su alrededor con sutileza y vio que Potter y su hermana estaban intercambiando susurros y tomando notas. Se preguntó de qué trataba eso, pero decidió que no era importante.

–La otra gran obra de la cacería de brujas fue, por supuesto, El descubrimiento de las brujas del General Cazador de Brujas –continuó Draben. Muchos en la clase se estremecieron, y Draco no los culpó. El General Cazador de Brujas era una criatura de pesadillas tanto como el Señor Oscuro, especialmente para niños pequeños. Potter y Granger, notó, miraban a su alrededor con confusión–. Sí, veo que muchos han escuchado la historia. Durante la guerra civil inglesa, Matthew Hopkins, un squib expulsado de su familia y criado como un clérigo puritano, forjó una cualificación como "General Cazador de Brujas" y en el espacio de catorce meses ahorcó a más supuestas brujas que todos los otros cazadores de brujas en la historia de Gran Bretaña juntos. Su reino de terror cruzó el atlántico y llevó a los juicios de Salem una generación después y fue el mayor impulso para el Estatuto del Secreto.

Lo cual demuestra lo peligroso que son los squib, pensó Draco… o más bien, esa era la línea común. Pero entonces, pensó, había una docena o más magos oscuros en la historia de Gran Bretaña, pero sólo un squib. ¿Y Hopkins hubiera sido tan peligroso si no hubiera sido expulsado por su familia? Si él tuvo tanta influencia sobre los muggles, ¿qué hubiera pasado si su familia lo hubiera intentado usar a él?

De acuerdo, definitivamente se estaba volviendo loco. Incluso bajo las mejores circunstancias, un niño squib era una desgracia para la familia y una señal de una mala línea sanguínea. Eso era perfectamente claro.

¿Qué la abuela de Granger no era…? No. Detente ahí.


Lo más justo, decidió Madame Hooch, era tener el partido de quidditch de Slytherin contra Beauxbatons la semana después de la segunda prueba, ya que era el único partido restante en el horario que no involucraba a campeones del Torneo de los Cuatro Magos. Los organizadores del torneo dijeron que necesitarían el campo de quidditch desde finales de mayo en adelante, así que el programa de partidos para el resto de la temporada fue anunciado con un juego cada otra semana hasta mediados de mayo, y la final una semana después, dejando a los campeones el último mes para prepararse para la tercera prueba a tiempo completo.

El partido de Slytherin contra Beauxbatons fue cerrado, pero Draco Malfoy demostró su habilidad al final ganando el partido para Slytherin. Harry entonces procedió a hacer lo mismo para Gryffindor dos semanas después. Hermione estaba emocionada porque Angelina la dejó jugar ese partido. Necesitaba fortalecer su habilidad en el equipo reserva. A ese punto, era claro que el ganador final estaría entre Gryffindor, Slytherin, y Durmstrang, y las apuestas se incrementaron alrededor de la escuela.

Mientras tanto, con la primavera haciendo su lenta aparición en Escocia, el interés en las actividades al aire libre además del quidditch se intensificó. Harry no se sorprendió de ver que Luna fue una de las primeras en ser contagiada. El primer razonable día seco en marzo, la encontró cerca del lago al borde de las barreras, riéndose de manera incontrolable.

–¿Luna? ¿Qué estás haciendo aquí? –dijo preocupado mientras la alejaba de la influencia de las barreras.

Luna se rio sin aliento a su lado, lo besó y cayó sobre sus brazos.

–¿Estás bien?

–Hola, Harry –dijo como si no hubiera escuchado la pregunta.

–Luna, ¿estás bien? –dijo con más claridad–. ¿Qué estabas haciendo?

–Oh, sólo practicaba magia sin varita. –Comenzó a recuperar el sentido y se paró en sus propios pies de nuevo.

–¿Magia sin varita? Luna, ¿no recuerdas lo que el profesor Grayson dijo? No deberías intentarlo sin que alguien te vigile. Las barreras podrían ponerte… eh...

–¿Lunática? –sugirió ella.

En éxtasis, más bien, con todo el tiempo que pasó bajo ellas, pensó–. Iba a decir intoxicada. No sé lo que la exposición a largo plazo te hace, pero no quiero descubrirlo. Merlín, lo siento, debí hablar contigo antes. Me dijiste que querías trabajar más en la magia sin varita.

–Está bien, Harry. Estás ocupado con el torneo. Estaba haciéndolo bien sola.

¿Lo estaba? ¿Cuánto tiempo lleva haciendo esto? Harry a veces se olvidaba de lo fuerte e independiente que era Luna–. Aun así, podrás aprenderlo más rápido si dejas que Hermione y yo te ayudemos, y no tienes que preocuparte de sobrecargarte por las barreras.

–Gracias, Harry. Lo aprecio –dijo–. Es sólo que hay tantas cosas que aprender, y no sé dónde comenzar. Ya empezamos con el diccionario parsel, y sé que tú y Hermione querían aprender sireno, y aún estás preocupado por el torneo...

–Luna. –La detuvo con un dedo en sus labios. Ella aún parecía intoxicada–. Eres toda una Ravenclaw. Mira, no podemos hacer todo todos los días. No tengo mucho que hacer para el torneo por el momento, así que elijamos dos días a la semana para todas esas cosas… quizás uno si sentimos que es demasiado… sólo media hora antes de mi rutina diaria de ejercicio, ¿está bien?

–De acuerdo, podemos hacer eso.

–Genial… De hecho, Luna, ¿no te quieres unir a nuestra rutina de ejercicio? Hermione, Neville, y yo siempre nos ejercitamos por media hora antes de la cena en el séptimo piso. Nos ayuda a mantenernos en forma para los duelos o cualquier otro problema en el que pudiéramos meternos.

Luna le sonrió–: Eso suena agradable, Harry. Y probablemente debería aprender a ser más atlética si quiero ser una naturalista que viaja por todo el mundo… Aunque, supongo que Newt Scamander no era un gran atleta tampoco, ahora que lo pienso...

–Confía en mí, Luna. Cerca de mí, vas a querer serlo.


Luna no estaba en la misma condición que Harry, Hermione, o incluso Neville a este punto, pero disfrutó de ejercitarse con ellos, aunque pidió que lo hicieran afuera una vez mejorara el clima. El diccionario parsel estaba avanzando bastante bien una vez consiguieron una lista de palabras del inglés básico de Ogden y unos cuantos idiomas simplificados. Era más difícil descifrar la gramática, y no capturaba todos los detalles, como las cuatro palabras diferentes para "deslizar", pero fue un buen comienzo.

El sireno era un lenguaje mucho más difícil que el parsel. El parsel tenía muy pocas palabras y casi nada de gramática, y ya que era una manera mágica de interactuar con serpientes, aún era, en una extraña manera, un lenguaje humano. El sireno, por otro lado, se había desarrollado casi aislado de los lenguajes humanos y por lo tanto tenía gramática completamente alienígena. También se había desarrollado en un ambiente foráneo y por lo tanto tenía un vocabulario muy diferente. Incluso tenía un sistema numérico base seis. Y peor de todo, ya que el sireno sonaba como delfines tosiendo una bola de pelo (Harry insistió que la descripción era acertada sin importar lo mucho que Hermione protestó que no tenía sentido), era extremadamente difícil para el oído humano distinguir los sonidos del lenguaje. Ambos estaban impresionados de que Luna lo hubiera aprendido, y estuvieron de acuerdo en que sería un esfuerzo a largo plazo.

Mientras tanto, Luna probó ser una aprendiz rápida de magia sin varita cuando Harry y Hermione comenzaron a enseñarle individualmente. Neville se les unió parte del tiempo también, y avanzó bastante bien, aunque no parecía tener tanto interés. Usaron métodos similares a como se habían enseñado cuando eran pequeños, ayudándolos a llamar su magia a la orden y enfocándola lo suficiente para hacer cosas como prender cerillos y levitar sujetapapeles. Hicieron que continuaran hasta poder hacerlo de manera consistente, pero tanto Luna como Neville eran pacientes y estuvieron felices con su propio nivel de avance.

En los deportes, Harry no había olvidado su conversación con los otros campeones durante el baile de Navidad, pero sobre eso, estaba esperando hasta que el clima mejorara. La temporada de quidditch continuó a un ritmo vertiginoso. Durmstrang destrozó a Ravenclaw a principios de abril, y fue entonces que Harry contó a Hermione su idea. Pronto metieron a Neville y Luna y a unos muy entusiasmados Dean Thomas y Justin Finch-Fletchley, e incluso la estudiosa Natalie McDonald y unos cuantos más y pusieron una fecha. Harry decidió que hablarían con los campeones y otros posibles reclutas después del siguiente partido entre Gryffindor contra Hufflepuff a mediados de abril.

Este partido ocurrió similar a como había pasado el año pasado, incluso con Hermione jugando en lugar de Alicia. Cedric era bueno, pero Harry estaba en otra clase, y los cazadores de Hufflepuff no eran lo suficiente fuertes para superar la captura de una snitch. El ranking no cambió, y aunque Hufflepuff aún tenía otro partido, no habría sorpresas sobre quien terminaría en la final.

–Buen partido, Cedric –dijo Harry mientras estrechaba la mano del joven mayor después del partido.

–Tú igual, Harry –respondió Cedric, aunque con un toque de fastidio–. Sabes, después de ganarme dos veces de este modo, más vale que te vea ganar para un equipo nacional o me voy a sentir engañado.

Harry se rio–: Veré qué puedo hacer. –No había considerado mucho la sugerencia de Viktor de que volara en la siguiente Copa Mundial. Tendría que decidir a finales de su quinto año si querría salirse de Hogwarts y cambiar a un tutor privado para liberar su tiempo, y probablemente decidir más pronto que eso… quizás este verano… si contactaría al equipo inglés para hacer la prueba. Hizo la idea a un lado–. Oye, Cedric, ¿estás interesado en aprender un deporte muggle o dos? –preguntó.

Cedric se sorprendió, pero lo consideró–. ¿No quieres decir para competir, verdad? –aclaró.

–Oh no, sólo por diversión. Para que las personas tengan otras opciones para actividades en los días soleados.

–Suena interesante, supongo. ¿Estás intentando organizar algo?

–Sí. Un grupo de nosotros nos vamos a reunir mañana por la tarde para comenzar un club de fútbol. Tú y Cho deberían venir.

–Fútbol… ¿ese es el que es como quidditch jugado en el suelo, cierto?

–Erm… creo que quidditch es más como basquetbol, pero supongo que tiene mucho en común con el fútbol. El punto es, es el deporte más popular en el mundo muggle, así que podemos conseguir que más personas participen.

–Ah. Suena interesante, entonces. ¿Cuándo es?

–Mañana a las cuatro. En el campo de quidditch. Le pedimos a Hagrid que coloque un par de postes como porterías. Con suerte, podrá hacerlo.

–De acuerdo, le preguntaré a Cho si quiere venir –dijo Cedric.

–Genial. Te veo entonces.


Pero antes del club de fútbol, Harry y Hermione de nuevo tuvieron que unirse a Remus a examinar los viejos recuerdos de juicios con el profesor Dumbledore, y después de meses sin ideas, estaban a punto de rendirse–. ¡Esto no nos está llevando a ningún lado! –se quejó Harry–. ¿Creen que Barty Crouch haya estado detrás de esto antes de morir? Creo haber aprendido más de él que de otros.

–No, Harry –respondió Dumbledore, claramente ignorando su sarcasmo–. El torneo no fue propuesto hasta después de la muerte de Crouch, y no fue finalizado hasta el verano pasado, después de la captura de Fenrir Greyback

Esto comienza a sentirse como una farsa –dijo Hermione en acuerdo–. Creo que debemos aceptar que quien hizo esto cubrió su rastro muy bien para encontrarlo.

–Sí, no sentí nada de nadie a quien miré –dijo Harry–, y si Pettigrew es indicación alguna, quizás no lo haga de todos modos.

–Tengo que ponerme del lado de los niños en esto, Albus –dijo Remus–. Y hemos llegado al fondo del barril en estos juicios de todos modos. Dudo que aprendamos más de ellos si intentamos revisarlos de nuevo.

Dumbledore suspiró–. Me temo que tienes razón, Remus. Por todo nuestro esfuerzo, no estamos más cerca de una respuesta. Harry, Hermione, ¿supongo que quieren cerrar la investigación?

–Sí, eso creo, señor –dijo Harry–. No tenemos nada en estas personas además de los Carrow. Y esa mujer de acento español que definitivamente no era una mortífaga. Así que a menos que alguien fal… –se detuvo.

–¿Sí, Harry? –preguntó Dumbledore.

–Yo… pregunta estúpida, señor: ¿es posible que alguno de los otros mortífagos falsificara su muerte como Pettigrew?

Hermione, Dumbledore, y Remus todos parpadearon sorprendidos.

–Es… ciertamente posible –concedió Remus–. Pero es llegar al terreno de la especulación salvaje.

–No fue especulación con Pettigrew –señaló Harry–. ¿O algún otro mortífago podría haber inculpado a alguien más por sus crímenes, como él lo hizo?

–Crees que si revisamos los juicios de los que aún están en Azkaban… –comenzó Hermione, pero Remus la cortó.

–No, no, el Ministerio examinó esos con peine fino después de que Sirius fue liberado. No encontraremos nada ahí.

–Aun así, ¿alguien fingiendo su muerte…? –sugirió Harry.

Dumbledore acarició su barba y consideró la idea–: Es una posibilidad remota, Harry. Mucho más probable es que ya vimos a la persona que te metió al Torneo en estos juicios y no lo sabemos… Pero si sientes que vale la pena incluir a los mortífagos muertos, puede que sea sabio confiar en tu instinto, el cual ha probado ser bueno. Puedo obtener fácilmente los recuerdos de las muertes de Wilkes y Rosier de Moody… aunque sin duda fueron gráficas, así que creo que los examinaré en privado. Y buscaré por los de otros que estén disponibles. Por ahora, creo que ésta investigación está provisionalmente cerrada. Los llamaré si encuentro algo que valga la pena observar.


Cedric llevó a Cho al campo de quidditch a las cuatro de la tarde, preguntándose qué vería. Sólo tenía una comprensión vaga de cómo se suponía que lucía un campo de fútbol, pero lo que encontraron no era radicalmente diferente, solo un área rectangular de un largo de dos tercios del campo marcada con postes de cerca en las esquinas. Dos de lo que asumió eran las porterías fueron marcadas con postes adicionales a cada extremo del rectángulo. Hagrid estaba mirando al grupo con interés desde las gradas.

Unos veinte estudiantes habían asistido al club, aunque desproporcionadamente hijos de muggles. Harry, Hermione, y uno de sus compañeros de casa, el chico moreno que no conocía pero pensaba que era hijo de muggles, se pararon en frente del grupo.

–¡De acuerdo, gente, escuchen! –dijo el chico moreno–. ¡Mi nombre es Dean, y estoy aquí para hablarles sobre el noble deporte llamado fútbol!

Vaya, esa fue toda una introducción, pensó.

Este es un balón –dijo Dean, y mostró una pelota negra con blanco que era un poco más pequeña que una quaffle–. Cualquier muggle en el planeta reconocerá uno de estos al instante… a menos que sean estadounidenses, pero incluso probablemente ellos… así que es bueno que lo conozcan. El fútbol se juega similar a la parte entre los cazadores y el guardián en quidditch, excepto por dos cosas. Número uno, es en el suelo… obviamente. Y número dos, en quidditch, se pasa la quaffle con las manos. Pero ya que el nombre de esto es fútbol, no se usan las manos. Se usan los pies.

–Bueno, se puede usar más que los pies –aclaró Hermione–. Pueden usar sus rodillas o codos o incluso su cabeza...

–Sí, así –dijo Dean, y procedió a rebotar la pelota en su frente, para la sorpresa de la audiencia.

–Definitivamente no es una jugada de quidditch –susurró Cedric a Cho.

–Está hecho diferente de una quaffle –dijo Cho. Su novia no jugaba fútbol como tal, pero lo había visto en la televisión muggle–. Es cubierta para que sea más gomosa y rebote mejor.

–...y el guardián es el único jugador que tiene permitido usar sus manos –continuó Dean.

–De lo contrario, podríamos patearla sobre sus cabezas.

–Eso tiene sentido, supongo –murmuró Cedric.

Los tres estudiantes de cuarto año explicaron el juego de manera rápida. Cedric sólo tenía una idea vaga de lo que era el basquetbol, pero pensaba que el fútbol sonaba bastante como el quidditch aunque sin las bludgers y la snitch… o las escobas. Había once jugadores en un equipo de fútbol, lo cual parecía algo excesivo, pero Cho le susurró que se necesitaban más jugadores para cubrir el campo a pie. La regla de permitir hasta tres sustituciones para jugadores lastimados sonaba bastante buena. Muchas personas habían pedido esa regla por años para el quidditch, donde un jugador lastimado era más paralizante en un partido.

Aunque la falta de una snitch fue confusa para muchos–. ¿Pero cómo sabes que se acaba el juego? –preguntó uno de los estudiantes más jóvenes.

–Compras un reloj –dijo Harry–. El partido siempre dura noventa minutos.

–¿Y si hay un empate?

–Igual que en quidditch: se queda como un empate a menos que sea un torneo.

–Sí –dijo Hermione–, en un torneo se agrega tiempo extra para solucionar un empate, y si eso no funciona, hacen una competencia de penales.

Extraño, pensó Cedric. Los empates eran raros en el quidditch, pero en un torneo, el equipo que capturaba la snitch ganaba el empate. El agregar tiempo extra era un concepto alienígena.

Sin embargo, la parte más confusa del juego, era que había todo un sistema complejo con faltas diferentes. Un penal era sólo una categoría, había dos tipos diferentes de tiros libres que podían ser concedidos, e incluso más maneras de recuperar el control del balón cuando salía del límite (lo cual aparentemente ocurría con frecuencia). Además de eso, después de una o dos instancias de mala conducta, un jugador podía ser retirado del campo por completo. También, las reglas para mala conducta eran más estrictas que en el quidditch, y el árbitro tenía bastante libertad para ejecutarlas.

Cuando comenzaron a jugar, Cedric descubrió que el juego era divertido, aunque no tanto como el quidditch. No pasaba mucho, y muchos de los jugadores rápidamente lo declararon "aburrido", pero él lo disfrutó. Además, le ayudó a comprender un poco los deportes muggles. Eran similares en muchas maneras, pero cuando se analizaban los detalles, tenían una manera muy diferente de hacer las cosas. También descubrió que el fútbol era algo más agotador que el quidditch. Sabía que Harry y Hermione estaban extrañamente en forma, y aquí tenía un vistazo del porqué.

El club, sin embargo, fue un fracaso. Técnicamente continuó, pero las personas que llegaron eran en su mayoría hijos de muggles, y nunca tuvieron suficientes personas para dos equipos completos incluso al comienzo. Pronto se convirtió menos en un club y más en personas que disfrutaban pasar tiempo juntas jugando fútbol de vez en cuando… no las suficientes para causar una gran impresión en la escuela.


–En verdad pensé que eso funcionaría –se quejó Harry después de que vio al club prácticamente caerse a pedazos.

–Bueno, es una escuela pequeña, y los magos están muy obsesionados con el quidditch –dijo Hermione–. No creo que sea una gran sorpresa.

–Supongo que no. Es sólo que tantos muggles aman el fútbol… esperaba poder comenzar varios deportes aquí para dar a personas opciones como en las escuelas muggle. Quizás deberíamos intentar un club de tenis. No necesitaríamos tantas personas.

Hermione negó con la cabeza–. Una cancha de tenis sería mucho más complicada de preparar que un campo de fútbol. Badminton quizás funcione, pero no sé si haya mucho interés.

–¡No lo entiendo! –se quejó él–. No todos pueden jugar quidditch en casa. Se necesitan de muchas personas. Pensaría que los magos tendrían juegos de uno a uno como el tenis.

Hermione se detuvo y pensó sus palabras. No era una distinción que hubiera considerado mucho. ¿Cuántos jugadores había en un equipo en los deportes muggle? Eran once en el fútbol y cricket, trece para la liga de rugby, y quince para la unión de rugby. El básquetbol sólo tenía cinco, pero netball tenía siete, y no podía pensar en otros deportes de equipo que tuvieran menos de seis jugadores. Pero había bastantes deportes individuales y unos cuantos que incluían dobles, y aun así, los magos no parecían tener el equivalente.

–Sí parece extraño –dijo ella–. Los magos solo parecen jugar quidditch… bueno, y hacen duelos, pero eso es en el suelo. Por mucho que nos encanta volar, creería que habría lugar para un deporte en escobas individual.

–Mmm… supongo que están las carreras en escobas –señaló Harry–. Y swivenhodge, pero nadie lo juega aquí. El mundo mágico parece algo… privado –dijo Harry.

–No diría eso. Siempre hemos dicho que es como un pueblo pequeño, ¿no? Pues, es como un pueblo pequeño en el que no hay nada que hacer. Además, aún tenemos ligas muggles si verdaderamente queremos jugar. También ellos, si les importara.

–Eso no explica porque nadie juega deportes individuales en escobas. Siento que nos estamos perdiendo de algo obvio.

–Cierto –concedió Hermione–. ¿Por qué no jugamos swivenhodge aquí?

–De acuerdo con Ron, nadie lo juega. Es un juego de campo para cuando no hay suficientes personas para quidditch de tres por lado. Además, dice que es aburrido.

–Sí, pero ambos sabemos que Ron está sesgado. Quizás deberíamos probarlo.

–¿En serio? ¿Tú crees?

–Claro. ¿Por qué no?


–Sí, esto es aburrido –concedió Hermione antes de siquiera terminar el juego.

Swivenhodge probablemente era más similar al bádminton que otra cosa. Era jugado golpeando una pelota ligera con un bastón… una vejiga de cerdo en los viejos días… al otro lado de un seto con el lado de las cerdas de una escoba. Harry y Hermione por supuesto usaron escobas de la escuela en lugar de sus caras escobas de quidditch.

Una pelota de swivenhodge moderna era redonda en lugar de oblonga y estaba hecha de goma, pero era del peso y grosor para que se comportara como la original vejiga de cerdo. Harry y Hermione no estaban muy seguros de que esperar… al nunca haber trabajado con una vejiga de cerdo o algún material similar. Era ligera, pero para su sorpresa no tan ligera y flotante como un globo de látex… probablemente más como una pelota de playa en miniatura que otra cosa. Tenía el peso suficiente para volar al otro lado de la red, pero aún era lo suficiente ligera para ser golpeada con cerdas de escoba sin dañarlas. Desafortunadamente, al ser tan ligera, hacía el juego muy lento y, como Cedric había dicho en el baile de Navidad, muy fácil si se tenía más de diez años. No era tan fácil como sería con raquetas, pero no les daba más interés que el fútbol lo hacía para los magos. Y jugar a cincuenta puntos en lugar de veintiuno o menos como en deportes similares muggle solo era tedioso.

–Los magos han hecho un trabajo terrible inventando deportes en escoba –dijo Harry.

–Odio decirlo, pero creo que tienes razón –respondió Hermione–. A veces no puedo creer que el quidditch funcione, y lo he estado jugando por dos años… Sabes, Harry, si usáramos raquetas de tenis en lugar de cerdas de escoba, podríamos usar una pelota de tenis para esto.

Harry elevó una ceja–. ¿Tenis en escobas?

–No exactamente. No podríamos hacer que la pelota rebotara en el aire, pero además de eso, me pregunto si podría funcionar.

–Sí, quizás. Eh, me pregunto si sería más interesante si amarramos las raquetas al frente de nuestras escobas. Entonces, podríamos pasarlo como una nueva forma de swivenhodge, y personas quizás lo jueguen.

–Podríamos intentar unas cuantas versiones diferentes y ver cual funciona mejor… Harry, ¿en verdad crees que podemos inventar un nuevo deporte en escoba? Suena un poco alocado.

–No puede doler intentarlo. Definitivamente hay un hueco que llenar. Creo que deberíamos intentarlo… y pedir a Ron, Cedric, y Viktor que ayuden.

–¿Oh? ¿Para qué?

–Han estado volando por más tiempo que nosotros. Además, no me apetece convertirme en el Niño Que Vivió Y Comenzó Un Sensacional Deporte Internacional.

Hermione le dio un golpe en la nuca.

–¡Auch! ¡Es en serio!

Ella lo golpeó de nuevo.

–¡AUCH!

–Cuida tu ego, Harry. Se te está inflando. Mucho quidditch te hará eso.

–Oye, resiento eso. ¿No crees que las personas querrán jugarlo solo porque lo inventó Harry Potter?

–En Gran Bretaña, tal vez, pero no internacional. Sabes cómo se burla Fleur de tu fama. Y a Viktor le importa más tu habilidad para el quidditch que el que luches contra un mago oscuro. Aún tendremos que convencer a las personas con los méritos del juego. Pero tienes razón sobre conseguir ayuda de personas que han estado volando por más tiempo. Oh, bueno, quizás vale la pena intentarlo.

Comenzaron a preguntar y, aunque costó un poco convencerlos, los jugadores de quidditch a los que preguntaron estuvieron interesados en su idea una vez explicaron sus razones. Su plan loco estaba en pie.


Dumbledore no los llamó a su oficina hasta principios de mayo. Había sido bueno tomarse un descanso por un tiempo. Harry, en particular, estaba mucho más relajado. El poder pasar mucho tiempo con Luna definitivamente ayudó, incluyendo la ocasional cita en Hogsmeade. Y estaba el hecho de que tenía algo genuinamente divertido e interesante en lo que trabajar que no involucraba a alguien intentando matarlo, como su grandioso encuentro decisivo con Viktor en el campo de quidditch. Pero era hora de regresar a temas más serios por un tiempo.

–¿Has descubierto algo, Albus? –preguntó Remus.

–Desafortunadamente no, Remus. Como esperaba. Examiné los recuerdos del profesor Moody y otros aurores con mortífagos que murieron en la guerra. No veo razón por la cual molestarlos con ellos, Harry, Hermione. Como ejemplo, vi claramente como Evan Rosier era hecho pedazos después de que maldijo parte de la nariz del profesor Moody. No hay manera de que sobreviviera y no hay necesidad de revisarlo. Muchos otros recuerdos son igual de gráficos. Sin embargo, elegí mostrarles un grupo de recuerdos… en su mayoría por exhaustividad, ya que desearon que fueran incluidos. Estos son los juicios de los mortífagos que murieron en Azkaban.

Hermione inclinó su cabeza con confusión–. ¿Cree que alguno de ellos podría estar libre, profesor? –Nunca había aceptado realmente la teoría de Harry.

–Estoy casi seguro de que no, Hermione. Azkaban nunca ha tenido un escape, después de todo. Sin embargo, que un preso supuestamente muriera en Azkaban cuando en realidad nunca llegó a la isla en primer lugar sería apenas posible para un cómplice de alto rango y sería una coartada segura para sus acciones.

Bueno, eso era algo preocupante, pero Dumbledore les aseguró que los mortífagos que habían evitado Azkaban no tenían inclinación a avanzar los planes de Voldemort por el momento. Había suficientes mortífagos admitidos y orgullosos como los Lestrange para hacer que la defensa de la maldición Imperio sonara plausible para muchos de los demás, y no querían arriesgarse. Todos aceptaron que era una posibilidad remota, pero revisaron los recuerdos de los juicios de todos modos. Naturalmente, no notaron nada fuera de lo normal… hasta el último recuerdo… el último juicio mayor después de la guerra: el juicio de los tres Lestrange y el propio hijo de Barty Crouch.

Se podía saber la fecha del juicio por el hecho de que el Moody del recuerdo ya había coleccionado todas sus cicatrices. Había cuatro prisioneros en el suelo, lo cual parecía extraño… no era realmente el procedimiento normal. Quizás el Wizengamot quería que se acabara la guerra ya. Los cuatro tenían expresiones muy diferentes en sus rostros. Rodolphus Lestrange lucía casi catatónico. Su hermano, Rabastan, lucía muy nervioso. Bellatrix Lestrange era una mujer escalofriante. Se movía como una reina e irradiaba poder maligno y confianza. De hecho, Harry definitivamente podía ver similitudes con la mujer extranjera que trabajaba con Voldemort ahora, pero los aurores podían verificar que Bellatrix estaba en su celda, así que eso no podía ser.

Barty Crouch Jr., sin embargo, era el prisionero más aterrorizado que habían visto en la corte. Apenas debía haber salido de la escuela y pasó todo el juicio rogando a su padre misericordia. Con tantos mortífagos probables que se habían librado usando la defensa de estar bajo una Imperio, parecía ridículo enviar a este niño asustado con tan poca evidencia, pero Barty Senior estaba tan enojado que no reconoció a su hijo de ningún modo.

La otra imagen extraña en la corte que Harry notó fue la mujer pálida y de aspecto enfermizo que estaba sentada sollozando a un lado de Barty Crouch Sr. Era, por supuesto, su esposa y la madre del muchacho, pero también vio un par de orejas de murciélago mirando detrás del banco… la elfina desaparecida de Crouch. Harry entrecerró los ojos. Los elfos domésticos raramente eran vistos en público y era definitivamente extraño. Se movió por el recuerdo intangible para llegar a ellos. La elfina estaba parada a un lado de la Sra. Crouch atendiéndola como una enfermera.

–¿Eso es normal? –preguntó.

–Definitivamente no –dijo Remus–. No estoy seguro de haber visto algo similar en público.

–Ocurre raramente –dijo Dumbledore–. Normalmente cuando una bruja o mago están muy enfermos para dejar su casa, pero deben aparecer en público por alguna razón inevitable como esta. Sospecho que la Sra. Crouch ya estaba enferma de manera terminal a este punto, aunque no estoy seguro de cuál era su enfermedad.

Hermione estaba más enfocada en Barty Junior–. Luce tan asustado –dijo–. ¿En verdad creen que era culpable?

–Esa es una pregunta complicada, Hermione –le dijo Dumbledore–. Definitivamente estuvo con los Lestrange cuando atacaron a los Longbottom. Sin embargo, los aurores nunca confirmaron si lanzó una maldición imperdonable. Era un nuevo recluta a los mortífagos cuando Voldemort fue derrotado, y probablemente muy reticente. Quizás no fuera merecedor de una cadena perpetua.

Pero Remus tenía una perspectiva diferente–: Puede que no lo crean, pero mi instinto me dice que sí lo fue. Estaba dos años atrás de mi en la escuela, y podía actuar como no pueden imaginarse. Los merodeadores le seguimos la pista, y estábamos seguros de que fue responsable de muchos más ataques por los Slytherin de los que fue encontrado culpable.

–Probablemente nunca lo sabremos –dijo Dumbledore.

En ese momento, Harry gritó–, ¡DIOS MÍO! –y se cayó mientras intentaba navegar los escalones intangibles en la corte en el recuerdo.

–¡Harry!

–¿Qué pasa?

–¡Profesor Dumbledore! ¡Profesor, ponga esa parte de nuevo! –tartamudeó.

–¿Qué parte, Harry?

–Los últimos veinte segundos. Vengan aquí y presten atención a la elfina.

Se acercaron alrededor de la proyección de la Sra. Crouch y la elfina. Dumbledore repitió algo de los gritos de Barty Senior y los sollozos continuos de su esposa, pero Harry señaló a la pequeña elfina cuando habló–, Por favor esté calmada, Sra. Crouch, señora.

–¡Eso es! Repítalo de nuevo –ordenó Harry.

–Por favor esté calmada, Sra. Crouch, señora.

–¡De nuevo! –Harry se transformó en gato para escuchar con más atención.

–Por favor esté calmada, Sra. Crouch, señora.

–Harry, ¿de qué se trata esto? –demandó Hermione.

Regresó a forma humana en un parpadeo y exclamó–, ¡Definitivamente es ella! Tiene que serlo.

–¿Quién es? –dijo Hermione.

–¡Esa elfina! Es la elfina que está con Voldemort. Reconocí su voz de la visión. ¡Es la elfina de Barty Crouch!

Los otros cayeron en silencio. Esto podría ser grande… o quizás nada. Era difícil verlo.

–No creo que sea tan sorprendente –razonó Remus cuando recuperó su sentido–. La explicación más probable es que Amycus y Alecto Carrow asesinaron a Barty Crouch Sr. y robaron su elfina junto al resto de sus posesiones valiosas. Recuerdo que su asesinato nunca fue resuelto, y los Carrow no fueron encontrados al momento. ¿Corrígeme si estoy equivocado, Albus?

–No, estás en lo correcto, Remus –confirmó Dumbledore–. Los Carrow siempre han estado en la cima de mi lista para ese asesinato. Fácilmente podrían haber adquirido a la elfina de ese modo.

–¿Pero se puede robar a un elfo doméstico? –preguntó Hermione–. Tienen magia muy poderosa para encontrar a sus amos… ¿Qué pasa a un elfo doméstico después de que el último miembro de su familia muere… me refiero a quién es su dueño?

–Si nadie reclama la herencia… y tendríamos que revisar el registro para ver si alguien lo hizo… un elfo es vendido en una venta de bienes. Pero eso es solo si ella llegó tan lejos. Desafortunadamente, la mayoría de los elfos en esa situación mueren de la tristeza. Y si fue robada, el asunto es irrelevante.

–Pero los Carrow no podría unirla a ellos de manera formal, ¿verdad? –Hermione recordó lo que habían pasado con Dobby y Kreacher–. Hay un impuesto de transferencia…

Remus negó con la cabeza–: Podrían si nadie la reclamó, Hermione. Si alguien reclamó la herencia, podrían llamarla, pero si era una elfina libre, los Carrow podrían haber realizado un ritual de unión sin pagar el impuesto de transferencia. Es ilegal, pero eso no los detendría.

–¡Eso es terrible!

–Si la elfina estaba muriéndose de la tristeza y desesperada por un amo, quizás hubiera aceptado a cualquiera. Es una situación difícil. La pregunta real es, ¿podría alguien reclamar la herencia y llamarla? Si podemos alejarla de Voldemort y llevarla con un amo legítimo, podría contárnoslo todo.

Dumbledore lo pensó por un minuto–. Es posible, aunque improbable. Si alguien reclamó la herencia, o si aún no ha sido reclamada, y si podemos encontrar a un heredero aceptable, ya que la línea de los Crouch está extinta del lado masculino, podría ser posible.

–¿Podemos intentarlo, profesor? –preguntó Harry esperanzado. Si podían resolver esto con una solución tan sencilla, sería un milagro.

–Lo investigaré. Necesitaré revisar las demandas testamentarias, las líneas sanguíneas, y descubrir el nombre de la elfina, pero creo poder hacerlo antes del próximo fin de semana.


¡¿Neville?! –dijeron todos sorprendidos.

–Así es –dijo Dumbledore. Neville miró alrededor de la oficina de Dumbledore nervioso.

–Erm… ¿qué está pasando aquí?

–Pues, pensamos que tenemos una idea de la persona que me metió en el torneo –dijo Harry.

–Oh, eso es genial, Harry… ¿pero por qué estoy aquí?

–Sr. Longbottom –dijo Dumbledore–, hemos descubierto evidencia de que la elfina del difunto Barty Crouch está sirviendo actualmente a la persona que metió al Sr. Potter en el torneo. Sin embargo, he revisado las líneas sanguíneas, y descubrí que su padre es la primera persona en la línea de sucesión para heredar los bienes de Crouch y su elfina. Como miembro del hogar de su padre… para el propósito de esta herencia, quiero decir, usted puede que tenga más derecho, y como tal, podría llamar a la elfina a su lado.

–¿Podría?

–Sí. El nombre de la elfina es Winky. Solo necesita llamar su nombre para ver si viene a usted.

–Eh, de acuerdo… –dijo Neville–. ¿Winky?

Nada pasó.

–Bueno, valió la pena intentarlo, Neville –dijo Hermione.

–Así es. Más probable, Winky ha sufrido de un ritual de unión ilegal y ya no sirve a su antigua familia –explicó Dumbledore–. Pero le agradezco por su tiempo de igual modo, Sr. Longbottom.

–Profesor –habló Harry de repente–. Esto va a sonar loco, ¿pero y si Barty Crouch Jr. sigue con vida?

–¿Sigue con vida? –dijo Remus incrédulo–. Murió en Azkaban.

Pensamos que murió en Azkaban, Remus. Profesor Dumbledore, usted dijo que era posible que alguien podría haber sido sacado de contrabando de la isla, ¿no es así?

–Así es, Harry. –Lo pensó por unos minutos–. No diré que es imposible, pero me parece improbable. Después de todo, aún tendríamos que explicar de quien era el cuerpo que fue encontrado en la celda de Crouch un año después de que entró. Pero explicaría la situación de Winky. Si aún está unida a Barty Crouch Jr., no podría responder al llamado del Sr. Longbottom.

–No me lo creo, y mis instintos tampoco –respondió Remus–. Es muy alocado. Suena como una conspiración directa del Quisquilloso. –Entonces, se dio cuenta de lo que había dicho y agregó–, sin ofender a Luna, Harry, pero sabes lo que quiero decir. La unión ilegal es mucho más probable… Aunque… –contempló–. Si es cierto, tendrás que tener más cuidado, Harry. Si, de algún modo, Barty Crouch Jr. está vivo, será increíblemente peligroso. Es listo… quiero decir, tanto como Hermione. Será una amenaza mucho mayor que los Carrow. Si lo ves, no lo sobrestimes.

–Lo recordaré –dijo Harry con inquietud.


A cientos de millas de distancia, una elfina doméstica maltratada y oprimida sintió escalofríos en su columna que no tuvieron nada que ver con la escalofriante serpiente a la que estaba extrayendo su veneno. Sintió algo… como un susurro distante… como si alguien de una rama lejana de la familia se hubiera enterado de su existencia. Era una locura… imposible, incluso… pero le dio a Winky la esperanza para continuar un poco más.