Holaaa de nuevo, espero que les esté gustando la historia. He hecho algunos cambios ya que he estado re-editando algunas partes.
Bueno, comencemos :)
.o.
HUYENDO DEL DESTINO
.o.
.
.
REGRESO
.
o.0.o
– Estás segura que no quieres que te acompañemos. –Preguntó Mina por tercera vez.
Negué con la cabeza.
– No es necesario Mina. Yo me encargaré de esto.
Miro a Mina que hace un puchero para luego acomodarse al costado de Amy.
– Estamos contigo, no lo olvides.
Entrelazo mis manos con las de Amy.
– Y yo aprecio eso. No se tienen que preocupar por mí. Ya les dije que en mis sueños no habían peleas, ni nada peligroso. –Digo, tratando de consolarlas.
– Recuérdame por qué estamos de regreso y no nos quedamos con Kay en su planeta.
Sonrió.
– Mina, si estamos de regreso, es porque aún quedan cosas que terminar en la tierra. Ya se va a cumplir una semana, estoy segura que las demás se preocuparán sino regresamos. Y peor aún ya que las tres estamos supuestamente en diferentes lugares, entonces...alguien debe regresar.
– Yo me quedaré en casa, necesito terminar algunos prototipos para ir viendo como hacer el mecanismo de defensa en el planeta de Kay.
Asiento con la cabeza, a las palabras de Amy.
Habíamos quedado en encargarnos de algunas tareas para cuando volvamos con Kay.
– Por cierto, No tiene nombre ese planeta? –Pregunta Mina.
– Sí, pero digamos que no lo usan mucho. Se llama Kayak. –Respondo con una sonrisa. En cierto modo, ya me estaba preguntando, cuando me iban a preguntar de ese tema.
– Vaya, Kay...Kayak, como que si van por ahí.
Sonrío.
– Sí, de seguro de allí sacaron el nombre de Kay.
Mina sonríe para liego hacer una mueca de sorpresa.
– Esperen. Y que le voy a decir a Artemis, el va a llegar a la casa y me va a preguntar. A el no le puedo mentir.
Oh, cierto. Artemis.
– Trata de cambiarle de tema, si pasa algo, llamas a Amy y ven si le podemos contar de esto. –Respondo aún dudosa.
Aunque sii tuviera que decidir entre Artemis y Luna, elegiría a Artemis sin dudarlo. Siento que el puede comprendernos mejor de lo que Luna lo haría. Aunque no he tratado mucho con Artemis, sé por Mina se que se puede confiar en el.
– Confías en Artemis? –Pregunta Mina.
– Sí, si tu crees que el nos entenderá, entonces dile. Pero que sea en presencia de Amy, y vean que nadie las escuche. Puede que Luna ronde cerca.
Amy suspira.
– No confías mucho en Luna, no?
Niego con la cabeza.
– No, hace mucho que nuestra relación empeoró y tanto ella como yo estamos distanciadas. Ella ya no me cuenta que hace y yo siento que si le cuento, ella pueda decírselo al resto.
– Si, desde lo que pasó con galaxia, la veo muy cerca de Rei y Lita. –Comenta Amy pensativa.
– Lo mismo me pasa con Artemis, aunque el me ha dicho que me lo va a contar todo, cuando sea la hora.
– Crees que algo esté pasando y nosotras no estemos enteradas? –Pregunta Amy con preocupación.
– Yo sí lo creo, el ha estado muy raro. –Añade Mina.
– No lo sé, pero esperemos que no sea nada grave. En todo caso, volveré lo más pronto posible. –Digo con una pequeña sonrisa.
De solo pensar en que algo más esté pasando, me preocupa. Aunque, como dijo Artemis, el se lo va a decir cuando sea la hora. Puedo confiar en que tenemos algo de tiempo.
Me recargo en el hombro de Amy, mientras cierro los ojos.
Solo espero, que el tiempo esté de nuestro lado esta vez.
.o.
Una vez que llegamos a la tierra, notamos que eran las cinco de la mañana.
– Supongo que esto nos será de ayuda, no creo que estén despiertas. –Comento con una sonrisa.
Mina frunce el ceño.
– Es muy temprano, volveré a dormir ni bien llegue a mi cama.
Amy sonríe.
– Me quedaré con ella por hoy. Mi madre debe estar de guardia, así que no hay problema. Ve con cuidado Serena.
Asiento con la cabeza.
– Si pasa algo, las localizaré, y ustedes se podrán transportar a la luna y de allí, pueden contactarme. –Repito las palabras que había dicho Amy en todo el camino, en caso de que estuviera en peligro.
– Ya mamá Amy, podemos ir a dormir ahora. Me muero de sueño. –Murmura Mina entrecerrando los ojos.
– Bien, vamos. Cuídate Serena.
Nos despedimos con una abrazo.
Las veo irse. Miro nuevamente la preparatorio, justo aquí fue donde Seiya se fue.
Respiro despacio.
Concéntrate Serena, no es hora de divagar.
Es hora de partir.
Una vez que entro a la burbuja, me arropo con una de las mantas que dejó Mina. Pese a que no hacía mucho frío, por algún motivo comenzaba a sentirlo.
Respiro despacio, tratando de relajarme.
Lo bueno de todo, era que podía hacer una parada en Kayak, de paso saludaba a Kay.
o.0.o
Mina caminaba despacio, ya estaban cerca de su casa.
– Crees que esté bien? –Preguntó Amy con preocupación.
Nada de lo que habían estado hablando, lograba calmarla. Sabía que su amiga sabía cuidarse, pero no era eso lo que la preocupaba. Sentía que algo malo iba a pasar ese día y tenía miedo.
Miedo.
Hace tanto que no usaba esa palabra.
– Tranquila, se que estará bien. Por ahora, nos queda hacernos cargo de nuestras tareas.
Amy asintió con la cabeza.
Habían quedado en que Kayak se merecía una mejor vida, y habían creado un plan de ayuda. Ella se encargaría de la tecnología y Mina se encargaría de los alimentos.
Sería un trabajo a largo plazo, llevar la tecnología allá y tal vez llevar gente especialista en ese campo. Por otra parte, tendrían que llevar muestras de alimentos para la cosecha de allá. Llevarían muestra y semillas. Y Serena se encargaría de la re estructuración del castillo, de las casas, y el resto.
– Ya llegamos...entra. –Dijo Mina, mientras sacaba la llave de la puerta.
– Y el portero? no lo ví. –Preguntó Amy con intriga.
– Estabas pensando mucho y supongo que no lo viste. Descuida, ya luego lo saludas. –Añadió con una sonrisa.
o.0.o
– Te vas Artemis? Pero si no hay nadie en tu casa. –Cuestionó Luna.
– Lo sé, pero así como ayer y antes de ayer, debo ir para asegurarme que todo siga en orden. Tú quédate aquí, en la tarde volveré.
Luna se volvió a acostar en la cama de Rei.
– Bien, aunque hoy no tendremos nada de que hablar. Puedes quedarte en tu casa.
Artemis miró una última vez a Luna, para luego salir hacia la calle.
Por un momento había creído que lo acompañaría, aunque ahora que lo pensaba mejor, eso era poco probable. Teniendo en cuenta lo temprano que era. Y eso le recordaba, Mina había regresado.
Podía sentir su presencia. Un punto a su favor, ya que el vínculo que tenían era muy fuerte. Y estaba seguro que ella sabría que él ya llegaría.
Corrió lo más rápido que pudo. Necesitaba verla y decirle que la había extrañado. Luego le contaría lo que había pasado en su ausencia y verían que hacer.
Una vez que trepó por el árbol, caminó con cuidado hacia la ventana del cuarto de Mina.
– ¡Minaaaa!
Se abalanzó sobre la cama. Sabía que era ella.
– Si, si...unos minutos más. Tengo sueño. –Murmuró Mina somnolienta.
Se acostó a su costado, la había extrañado tanto.
Ya luego tendrían tiempo para hablar. Pensó, mientras cerraba los ojos.
o.0.o
Sentada aquí, en el espacio. Me hace sentirme tan libre, puedo ser yo misma.
Suspiro.
¿En qué momento llegué a sentirme una prisionera en mi propia casa? ¿con mis propias "amigas"? ¿En qué momento dejé de confiar en otros?
Muchos creen que yo soy solo una niña berrinchuda. Pero...dejé de ser una niña desde que todo comenzó, con mi primera batalla, con las primeras muertes, con todo.
Perdí mi niñez, en ese instante. Y jamás se los he reprochado al resto. Nunca les dije algo malo, siempre traté de hacer lo mejor posible. Nunca les di la espalda cuando me necesitaban. Nunca pedí algo. Nunca.
Pero ya me cansé. Me cansé de esperar comprensión de otros.
Me cansé de escucharlos hablar de mí, a mis espaldas. Y que crean que yo no los puedo escuchar.
Me cansé de sus murmuraciones.
Me cansé de todo.
Y sería una locura volver a esa vida por mis propios pies. Traté de evitarlo, pero ya no quiero hacerlo más.
Ya no seguiré las órdenes de otros.
Legalmente soy mayor de edad y puedo hacer lo que quiera con mi vida.
Ya sea como Serena Tsukino o como la princesa de la luna.
.
FASH BACK
– Eres un espíritu? –Pregunto ante mi propio reflejo.
– Se podría decir que sí. Soy la princesa de la luna, soy tú pero a la vez no.
La miro sin entender. Físicamente, éramos idénticas. Solo que ella estaba usando un vestido blanco y una tiara, mientras yo solo estaba con mi ropa de la tierra.
– Qué deseas? Vienes a advertirme algo? –Pregunto con temor. Espero que no sea eso, no quiero otra vez una guerra apocalíptica ni futuros utópicos. Porque eso son para mí, pura utopía.
Ella niega.
– Te he estado vigilando. Sé que no eres feliz, y lo entiendo. Y es por eso que estoy aquí.
Suspiro.
– Sé que soy la princesa de la luna, sé que reencarnaste en mí pero siento que no soy yo. –Respondo con tristeza.
Ella asiente a mi respuesta.
– Entiendo lo que sientes. Yo en algún momento de mi vida, lo sentí. Pero peleé por mi futuro, peleé por lo que quería. Y sé que tu también puedes hacerlo.
–Pelear? Tu peleaste? –Le pregunto asombrada.
Hasta donde yo sabía, ella había tenido una vida tranquila salvo por la guerra.
Ella sonríe.
– Sé que ahora no lo parece pero en ese entonces, yo me enamoré del príncipe de la tierra. Y sé que el sintió lo mismo por mí. Pero en esos momentos no podía comprometerme con el, por muchas cosas. Pero entre bailes y bailes, traté de conocer a más gente pero nunca pude pensar en alguien más que no sea él.
Asiento con la cabeza.
– Ese amor fue lo que nos hizo volver a re encontrarnos. Pero, ya no somos la misma persona. –Añade con tristeza.
– Te refieres a que yo no siento lo que tu sentiste en ese momento? –Pregunto dubitativa.
– Tanto el como tú, tienen una manera muy distinta de ver el mundo. Pese a que ambos reencarnamos en ustedes, el amor no puede ser el mismo. Y me pregunto si ese hubiera sido mi destino sino hubiéramos muerto.
– He visto los recuerdos, veo amor en ambos, estoy segura que tu futuro hubiera sido hermoso a su lado. –Digo, tratando de disipar sus dudas.
– No importa ya, hoy en día, solo soy una parte de tí. Sé lo que sientes y yo también lo siento. No te sientas sola en todo esto. Ambas pensamos que viviríamos un hermoso futuro al lado de Darien. Pero creo que ahora todo cambió.
Me muerdo los labios.
– Crees que sea por mí? –Pregunto con cierto temor.
La idea de que haya sido mi culpa del cambio del futuro me retuerce el estómago.
– No, cada uno elige sus caminos. Uno no elige a quien amar. No te sientas culpable por esto.
Suspiro.
Menos mal, al menos ahora ya no me siento tan mal.
– Así como tú piensas en cierta estrella fugaz, Darien también piensa en otra persona. No son culpables, pero creo que ambos deben ser honestos con lo que sienten.
– El no lo admitiría y de ser así, no creo que quiera acabar con ese futuro que nos mostraron. –Añado con molestia.
Ella hace una mueca.
– Ese futuro ya no existe, tu lo sabes.
Asiento con la cabeza.
– Pero ellos creen que sigue siendo así. Aparte Setsuna nos nos ha venido a decir nada de un cambio.
Ella sonríe.
– Nuestra madre habló con ella. Ella ya no podrá ver el futuro, las puertas fueron selladas y permanecerán así para siempre.
– En serio? por qué? es por lo que vimos?
Ella asiente.
– Aquella acción, hizo que todo cambiara. El futuro que vieron, cambió en el momento en que cruzaron las puertas.
– Pero por qué recién me entero? –Pregunto molesta.
– Porque recién hablamos de este tema. No debes molestarte conmigo, desde el momento en que supiste tu futuro sentiste algo. Muy en el fondo sabías que ese futuro no era el tuyo.
Suspiro.
– Bien, bien. Pero esperaba que alguien me dijera algo, he cargado con esta culpa mucho tiempo y...
Ella me interrumpe.
– Tu futuro nadie va a cambiarlo a no ser que tu lo hagas. No esperes a que alguien venga a decirte algo para que tu lo hagas. Ya no eres una niña. Ambas lo sabemos.
– No, ya no lo soy. Y odio eso.
– Pues bienvenida, ya somos dos. Sé lo que sientes y aunque no quiera, comparto tus emociones. Siento mucho el peso que cargas. Pero no podemos cambiar lo que pasó, pero si lo que pasará.
– Como planeas hacer eso?
Ella sonríe.
– Planeamos querrás decir. Yo soy tú, recuérdalo.
– Es raro hablar conmigo misma. Te ves como yo pero te siento diferente.
– Digamos que soy tú pero con mas experiencia. Como te dije, yo peleé por lo que quería. Y sé que tu también podrás hacerlo. Yo te ayudaré.
– Y como haremos eso? cambiar el futuro?
– Primero practicarás mucho en el control del cristal de plata. Vendrás todas las noches aquí y practicarás conmigo. Yo te enseñaré todo lo que sé. Luego, una vez que lo domines. Te enseñaré otros planetas, ya es hora de que salgas de la tierra.
FIN FLASH BACK
.
– Planeas recordar eso, en momentos como este?
Ruedo los ojos ante mi reflejo.
– Sé que me siento sola pero no tan sola. –Añado con una sonrisa.
Ella sonríe.
– Es un alivio que ya sepas dominar el cristal de plata. Sino hace mucho nos hubieran descubierto.
– Qué te trae por aquí?
– Quería ver como había ido todo con Kayak. Quería saber si te habían creído del manuscrito y todo eso. –Pregunta mientras alza los hombros.
– Si me creyeron. Muy buena la idea de hacer el libro y eso. –La felicito.
– Lo sé, debo darte el crédito sobre lo de actuar como si todo esto fuera nuevo para tí. Estás mejorando mucho.
Yo sonrió.
– Mi técnica en el combate ha mejorado, puedo decir que fue difícil hacer como si no supiera pelear. Aunque me pareció muy triste lo de esos demonios.
– Sabías que ellos ya habían perdido su parte humana. Es algo que no hubieras podido restaurar, aunque quisieras.
Suspiro.
– Gracias por acompañarme. –Añado con una pequeña sonrisa.
– Soy tú. Ya te he dicho que somos geniales como compañía. Por cierto, vas a hacer una parada en Kayak?
Asiento con la cabeza.
– No lo hagas, por ahora no. Siento que es mas urgente que vayamos a Anul.
La miro fijamente.
– Sabes algo de los sueños –No es una pregunta, sé que ella sabe lo que pasa en realidad.
– No son solo sueños, es una parte de mi pasado. Pero tengo miedo, miedo de lo que encontraremos allí. Anul, es una luna, se podría decir que es un gemelo de la luna. Recuerdo que Anul era como mi segunda casa. Pasé gran parte de mi vida allí.
Asiento con la cabeza.
– La primera vez que me presenté ante tí, supe que algo había pasado para que mi espíritu saliera de tu cuerpo. Ahora sé que, ambos estábamos incompletas. Pero ahora, tanto tú como yo hemos aprendido una de la otra. Ya no somos las mismas, hemos cambiado.
La miro confundida por sus palabras.
– Te estas despidiendo?
– Estoy diciendo que ambas volveremos a ser una y no seremos las mismas.
– Si tú te vas, quiere decir que el trabajo está terminado pero que hay del plan de morir en la tierra y de la reencarnación y...
Ella sonríe.
– Es ese momento ambas nos diremos adiós. Sabes que una vez que re encarnemos, ambas nos fusionaremos y solo existirá una sola.
Asiento mas tranquila.
– Entiendo, entonces no te irás ahora. –Suspiro.
Ella ríe.
– Pensé que te referías al plan no a Anul. Además no tengas miedo de no volverme a ver, somos la misma, solo que de diferentes épocas. –Comenta con tranquilidad.
– Lo sé, solo que tengo miedo sobre la reencarnación. Tengo miedo de que algo salga mal. Y ahora con Anul, no estoy segura sobre esos recuerdos.
Ella hace una mueca.
– Lo sé, yo también siento lo mismo. Pero tenemos que enfrentar nuestros miedos, es así como lo hacemos las princesas. Huir no es una opción.
– Lo sé, entonces...no habrá paradas. Iremos directo a Anul
o.0.o
– Qué ocurre Artemis? –Pregunta Mina mientras sirve leche en un tazón.
Desde que había estado preparando el desayuno lo vio muy preocupado y nervioso. Ese no era un comportamiento normal en el. Sabía que le contaría todo pero tenía que darle un poco de tiempo, tiempo que ya se le estaba agotando.
Amy puso un tazón de cereales en el centro de la mesa.
– Les diré, pero solo dame unos minutos Mina.
Mina hizo una mueca para luego asentir.
Una vez que terminaron de poner la mesa, se sentaron a desayunar en silencio. Miró a Amy para ver que ella le hacía una señal de que no hablara. A lo que ello asintió para luego seguir comiendo.
Cuando terminaron de desayunar, Mina miró a Artemis.
– Ya nos vas a contar?
Amy niega con la cabeza. Se suponía que debían darle su espacio, y ahora lo estaba presionando.
Artemis las mira a ambas para luego mover su cabeza en señal afirmativa.
– Rei y Darien están juntos. Lita y Luna los apoya, ambas creen que Serena no se merece ser la líder ni la princesa. Las sailor exteriores lo saben, pero no sé si Haruka sabe de este asunto.
Amy y Mina, se quedaron boquiabiertas.
– Lo siento, por lo directo que fui pero...
Mina alzó su mano, en señal que se detuviera.
– Estás diciendo que nos han estado viendo la cara...Cómo? Porqué ahora? Qué y tú? Qué hacías con ellas? ...
Artemis la miró fijamente.
– Lo siento, yo...necesitaba saber que pasaba y digamos que me infiltré. En ese momento no podía decírtelo porque necesitaba más información pero ahora... Ahora ya lo confirmé.
– Rei y Darien tienen una relación entonces? –Pregunta Amy, tratando de sonar calmada.
– Sí. Ayer estuvieron juntos en su departamento y luna estaba afuera conmigo.
– Esos dos... y Serena. Esas …Nos la van a pagar. –Dijo Mina con molestia.
Por su mente pasaban muchas posibles escenas en donde ella les daría su merecido. Serena no se merecía lo que le estaban haciendo. En qué momento decidieron darle la espalda a su princesa y a ella...Ella era su líder, ¿Cómo no lo vio venir?
– Tranquila Mina, estoy seguro que podremos encargarnos de esto. –Dijo Artemis.
– Claro que nos encargaremos de esto. Lo que ellas están haciendo es traición y la traición se paga muy caro...
– No haremos nada por ahora. –Sentenció Amy.
Aunque por fuera pareciera que estuviera calmada, en su interior las cosas eran diferentes. Nada más le gustaría ir y darles su merecido, pero eso sería muy fácil.
Y ellos no se la llevarían tan fácil como quisieran.
– Tienes algún plan Amy? –Preguntó Artemis dubitativo.
– Sí, lo tengo. Pero para eso necesitamos ser cauteloso, actuaremos como si nada hubiera pasado.
– Pero...ellos...
Amy la detuvo.
– Sé lo que sientes, ellos pagarán...pero tengo un plan. Confía en mí.
Mina apretó sus puños.
Amy tenía razón, ella tenía un plan.
– Bien, cuántos días actuaremos como si nada? –Preguntó lo mas calmada posible.
Esperaba que no fueran tantos.
– Solo unos días, tranquila. Se que te va a gustar el plan.
Mina sonrió.
Artemis escuchaba a Amy y no podía creer lo que sucedía ante sus ojos. Ahora ya no estaba tan seguro de habérselo contado. Tenía cierto temor con lo que tenían planeado, pero eso no evitaría que sintiera pena por Luna y el resto.
Él apoyaría a Mina y a Amy con su plan. Todo por el bien de la princesa.
– Por cierto, saben algo de Serena? – Se atrevió a preguntar.
Amy asintió con la cabeza.
– Volverá en algunos días. Ella sabrá de esto, descuida.
Miró a Mina y sonrió.
– Hay que transformarnos, debemos ir a la luna.
Artemis, observó confuso la transformación. ¿Por qué querían ir a la luna? ¿Qué planeaban?
Al ver que estaban a punto de tele transportarse, corrió hacia ellas. Sea lo que sea que planeaba, él no se lo perdería. De paso las vigilaba, por si algo sucedía.
Suspiró.
Menos mal que aquel día nadie iba a notar su ausencia.
o.0.o
Que tremendo giro de los acontecimientos no? Qué creen ustedes que pasará? Espero saber sus opiniones, gracias a los que siguen esta historia.
Saludos del planeta estelar.
