Buenas días a todos, espero que les guste este cap. Agradezco de antemano, la espera. Espero que puedan sentir las emociones, que yo sentí, al escribirlo.


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HUYENDO DEL DESTINO

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¿RECUERDOS?

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− Qué es todo esto? −Preguntó Serena, mientras caminaba por el amplio jardín.

Anul no parecía destruido, como en un momento llegó a pensar. Todo lo contrario, parecía exactamente igual como en los recuerdos de Serenity.

− Que extraño, parece estar todo como en aquel entonces. −Dijo Serenity, confundida.

Serena pensó en lo muy extraño que era todo eso. Anul, ¿No había sido invadido por las sombras?

Serena caminó más deprisa hacia el castillo. Al entrar, sintió un dolor en su pecho.

− Qué pasa? Sientes lo mismo?

Serena se tocó su pecho, como si aquel contacto pudiera calmar su dolor.

De pronto, ante ellas apareció una pareja corriendo hacia el jardín. No parecían estar huyendo del algo, todo lo contrario, parecían muy felices. Serena pensó en lo extraño que era todo eso. Anul, no tenía visitantes. Nadie que no fuera de la familia real o sus guerreras, podía estar allí. Enfocó mejor su mirada en aquella pareja, mirando primero al chico, quien portaba un esmoquin mientras que la chica estaba con un vestido blanco, resaltando su cabello. Por un momento pensó en ella y Darien, como en los recuerdos del pasado, pero aquella chica no era ella. Lo notaba por el color de cabello.

− Tienes razón, esa no somos nosotras.

− Qué hacemos? Esto no es real, cierto?

− No lo es, es extraño pero no logro recordar esto.

Serena miró hacia los lados, esperando vislumbrar algo, pero no había nada. Salvo...

− Creo que vi algo.

Serena corrió hacia el pequeño balcón que estaba a unos metros de distancia. No parecía desierto...

− Somos nosotras. −Dijo, una vez que llegó. A unos pasos, estaba ella, o bueno, Serenity mirando el paisaje.

− No entiendo, que hago aquí, yo... no recuerdo esto. −Dijo Serenity, mirando confundida todo a su alrededor.

Serena miró más de cerca a la imagen que tenía de la Serenity de su pasado. Parecía más joven, llevaba un vestido blanco, aunque ligeramente negro por los bordes. Al mirar su rostro, miró con sorpresa las pequeñas lágrimas que se habían formado en sus ojos. Estaba llorando.

− Qué pasó? Por qué estamos llorando? Serenity? −Preguntó, esperando una respuesta.

Al voltear hacia atrás, encontró la posible causa de aquellas lágrimas.

Era Darien.

Junto a Rei, ambos estaban abrazados.

Eran ellos.

Ahora lo entendía, ellos eran la pareja que vieron al entrar al castillo. Mirándolos juntos, no sabía que pensar. Jamás pensó que en una realidad alterna, Darien y Rei pudieran congeniar. Verlos así, parecía como un espejismo. Pese a que no le guardaba ningún sentimiento de amor a Darien, sentía aún ese dolor en su pecho.

Miró hacia el espíritu de Serenity.

− Creo que ahora tengo las respuestas a lo que pasó. −Dijo Serenity, con frialdad.

Serena miró de nuevo a la Serenity en el balcón y notó que su vestido blanco, se volvía gris.

− Serenity, el vestido...cambió a gris.

Serena observó asombrada el cambio que estaba teniendo. Aquello era algo malo? No podía decir que era algo bueno, no cuando acababan de ver al príncipe de sus sueños engañándola con una de sus guerreras y amiga. O al menos, eso pensó ella que eran, en aquel entonces.

Miró a su yo de esa época dirigiéndose hacia la salida de aquel balcón. La siguió a unos pasos de distancia. Notando lo solitario que ahora parecía aquel castillo. Y lo vulnerable que podía verse si una presencia maligna llegara allí. Pero, eso era poco probable. Ya que el conocimiento de la existencia de Anul, solo lo tenían los miembros de la realeza.

Miró con curiosidad las escaleras. No sabía que aquel castillo, podía llegar a ser tan alto. Subió despacio, esperando no tropezarse. Al llegar a la cima torre, se acerco a uno de los bordes, observando la gran altura que los separaba del suelo. Caminó despacio, alejándose de aquella vista. Ella no era, muy partidaria de las alturas.

Miró hacia su costado, encontrando a su yo de ese tiempo, con el cristal fuera de su cuerpo. ¿En qué momento lo había convocado? Observó asustada el cambio en el color de ojos. De unos azules a unos grises.

De pronto, comenzaron a aparecer sombras por todo el lugar. Miró asustada hacia el jardín, encontrando a Darien y Rei transformados, peleando con aquellas sombras. Que lejos de evaporarse, parecían aumentar con rapidez.

Serena miró con sorpresa hacia los otros lados del castillo, encontrándolos desolados. Sin rastro de sombras, aquello entonces, parecía un ataque dirigido solo hacia Darien y Rei. Volteó despacio hacia su yo de ese tiempo. Pensó en lo diferente que ambas se veían en ese mismo instante. Pese a que ambas eran las misma persona. Pero ahora, ya no lo parecía.

Acaso, el dolor podía cambiar tanto a las personas?

Miró de nuevo hacia Darien y Rei, ambos estaban teletransportándose. Cuando ambos desaparecieron, aquellas sombras comenzaron a evaporarse.

− No lo recuerdo.

Serena miró al espíritu de Serenity con tristeza.

De pronto, la imagen ante ellas cambió.

Estaban con su madre.

− Hija, que pasó? Ya no quieres casarte con Endymion, pero...

− No madre, yo asumiré el poder estando sola. No necesito de nadie para gobernar.

Serena miró asombrada a su yo de esa época. Su vestido, sus ojos y su cabello, seguían diferentes. Acaso aquella sería la imagen que se quedaría para siempre? Pero, ¿por qué ella seguía teniendo el cabello rubio y su vestido al transformarse era blanco? ¿Qué era todo eso?

− Desde que te encontramos en el balcón desmayada, no eres la misma. Tu vestido, tu cabello...has cambiado hija. ¿Por qué no me cuentas, que pasó? ¿Te hicieron algo aquellas sombras? −Preguntó con delicadeza la Reina Serenity.

− Madre, he vivido mi primera decepción amorosa. Justo allí, fue donde estaban Endymion y Rei, abrazados.−Señaló el jardín− Y aquí −Señaló el lugar en donde estaba parada −fue donde convoqué a aquellas sombras.

Serena escuchaba sorprendida las palabras que le había dicho a su madre. No pensó que le iba a decir la verdad. Miró a su madre, encontrándose con una mirada de tristeza.

− Hija, lo siento mucho. Yo, veré que cancelen todos los preparativos. No te preocupes por nada, cariño. Ya vuelvo.

Serena observó con tristeza aquella imagen. Ella, había sentido algo parecido a eso. Cuántas veces Darien la había tratado mal, la había hecho sentirse menos. Pero llegar a esto. Negó con la cabeza, mientras apretaba los puños.

− Gracias por estar aquí.

Serena miró al espíritu de Serenity a unos pasos de ella. Caminó hacia ella, dándole un apretón despacio en sus manos. A comparación de ella, Serenity era la que más debía estar sufriendo. Siendo ese recuerdo, mas suyo que el de ella.

De pronto, la imagen volvió a cambiar.

Ante ella, estaba Luna a unos pasos de Serenity. Se acercó hacia ella, con una pequeña copa en mano. −Mi querida princesa, beba esto. Ya escuché de su rompimiento con el príncipe Endymion. Lo siento mucho.

Serenity hizo un leve saludo, tomando la copa en sus manos.

− Pero, no ha pensado en lo que sucederá ahora? −Serenity, al terminar de darle un pequeño sorbo. La miró fijamente.

− Qué quieres decir?

Luna sonrió. − Al no hacer una alianza con el planeta tierra, nos quedamos sin recursos. Y eso sin contar su despido hacia la princesa de marte. Y la pérdida de esa importante alianza.

Serenity le entregó la copa vacía a la conserje de su madre. −Creo que no te han informado tan bien, como quisieras. Mi madre y yo hemos estado haciendo alianzas con otros planetas y estrellas. El planeta tierra no es tan importante como crees. Es más, debo decir que le das demasiada importancia al asunto, con respecto a la tierra y Marte.

Luna negó, haciendo una sonrisa forzada. −No era mi intención importunarla princesa. Sólo quería saber si usted no volvería a contraer nupcias con...

− Te agradezco tu interés en mi vida privada, pero no pienso en esos temas por ahora. −Dijo Serenity, interrumpiéndola.

− Pero, me ha llegado el rumor, de que usted ha estado frecuentando con el planeta de las flores. Así que pensé que podría...

Serenity la miró con una pequeña sonrisa.

− Gracias, por preguntar. Y sí, hay algo que me interesa por allá. Y es la hermosa vista que tiene hacia las estrellas. Estrellas, que no se ven desde de la luna. Si eso es todo, puedes retirarte.

Serena miró como Luna salía, haciendo una mueca. Acaso, no se llevaban bien en ese entonces? Volteó su vista hacia su yo, encontrándola un poco sonrojada. Pero luego, de unos minutos, miró como sus facciones cambiaban, para luego caer desmayada.

− Serenity, qué ocurre? Qué pasó? −Preguntó, tratando de acercarse a su yo de esa época, pero nada. Al tocarla, su mano traspasaba su cuerpo.

− Es la copa.

Serena miró confundida al espíritu de Serenity. − La copa? La copa, que le acaba de dar Luna? ¿Es veneno, acaso? −Al no conseguir respuestas, vuelve a llamarla. −Serenity? Dime, que está pasando?

− Tenemos que irnos. Esto es solo un recuerdo. Creo que sé lo que va a pasar luego.

Serena la siguió sin entender qué acababa de pasar. Mirando una última vez el cuerpo de su otro yo, aún en el suelo.

− Ven, párate aquí.

Serena le hizo caso, mirando el pequeño hexágono en el suelo con dos lunas. De pronto, una luz comenzó a surgir del suelo. Cerró los ojos, ante la intensidad de la luz.

− Ya llegamos.

Al abrir los ojos, notó con sorpresa el lugar en donde estaba.

Era la luna.

Pero, si hace poco estaban en Anul. Miró con sorpresa alrededor. Era exactamente igual a la Luna, de no ser por la vista a la tierra que tenía desde allí.

− Tenemos que bajar. Corre.

Caminó de prisa, bajando por las escaleras.

− Quieres decirme, qué está sucediendo? −Preguntó angustiada.

− No lo sé, no lo recuerdo. Pero creo que...Lo que nos dio Luna, nos borró la memoria.

Serena se detuvo, al oír aquello.

− No lo entiendo. −Murmuró.

− No tengo recuerdos de lo que vimos allá. Solo tengo recuerdos de Darien y yo, felices. Todos esos recuerdos, fueron antes de que descubriera su engaño. Y luego, solo tengo el recuerdo de la guerra.

Serena procesó todo aquello. ¿Acaso...?

Bajó las escaleras lo más rápido que pudo, esperando poder estar equivocada.

Una vez en la sala principal, observó la imagen de su madre con el cristal de plata.

− Madre qué sucede?

Serena miró confundida todo. Aquello, era otro recuerdo.

Él último que tenía de su madre.

− Nos están atacando, hija. Ve tú con Endymion, yo debo detener este ataque.

Serena negó ante la idea que se arremolinaba en su cabeza.

Eso no podía ser cierto.

¡No podía!

− ¡Lo es! Sin embargo, lo es. −Dijo, Serenity en voz alta.

− Estás diciéndome que aquel ataque sorpresa... que ocasionó nuestras muertes... no fue sorpresa. Todo fue culpa de Luna.

No era una pregunta. Estaba confirmando aquella idea. ¿Pero cómo? ¿En qué momento?

− Sí, al borrarnos las memorias, nos borró más cosas en el camino.

Serena no podía creerlo. Su madre y todos a los que ella apreciaba, habían muerto, y si bien habían reencarnado todos ellos. Solo se había re encontrado con sus guerreras. Ni que decir de su madre. Ella había dado su vida por todos ellos.

Negó con la cabeza.

− Pero madre...Ella...

Serena no sabía como formular aquella pregunta. Acaso, su madre...?

− Lo hizo, le borró la memoria a ella también. Y no sé a cuántos más...

Serena negó con su cabeza.

¡No podía ser cierto!

¡NO!

¡NO!

Luna.

Luna le había quitado su vida en aquel entonces.

¿Todo... porqué?

¿Qué conseguía ella con todo eso?

Cerró sus ojos con fuerza, rememorando los recuerdos que había tenido de aquel pasado. Encontrando lo mismo que le dijo Serenity. Todos aquellos recuerdos, eran felices. Pero... su madre. Ella.

Ni siquiera se había despedido de ella. No había pensado en ella, solo...

− Nos quitó todo. Ahora entiendo por qué no puedo recordar muchas cosas. No sé que pasó luego de Endymion, no lo sé...−Serenity seguía divagando en voz alta.

Serena se desplomó en el suelo.

Aquello debía ser solo un mal sueño.

No podía ser cierto.

De pronto, el cristal de plata salió de su pecho.

Podía recordar las palabras de su yo pasado, diciéndole a su madre su primera decepción amorosa. Las palabras de su madre, intentando consolarla. Y no suficiente con eso, Luna. La consejera real de su madre y su cuidadora, la había traicionado. Y todo por qué? Para ella volviera con Endymion.

Es que no lo entendía. ¿Cuál era el punto de todo eso? ¿Acaso ella sabía lo que estaba haciendo? ¿Quién más sabía de aquello? ¿Qué más podía haber perdido en aquella batalla? ¿Qué más?

¿Quiénes más podían estar detrás de todo eso? Acaso, Luna ahora mismo sabría lo que ella misma había causado? ¿Se estaría burlando en su cara? ¿Nunca les fue fiel? ¿Qué...

− ¡BASTA! −Gritó Serenity, llamando su atención.

Serenity le tocó el hombro a Serena.

− "Aquellos que nos hicieron sufrir, lo volverán a hacer."... Eso me dijo, madre. −Añadió con lágrimas en los ojos. −Ellos pagarán por lo que hicieron. Pero aún nos falta saber, quienes más están detrás de todo esto. No podemos actuar ahora.

Serena cerró con fuerza los ojos.

− Me siento culpable, sino hubiéramos conocido a Endymion en ese entonces...Esto... −Dijo Serenity, en voz baja.

− No importa ya Serenity, tienes razón. No podemos actuar ahora. No sé qué intenciones detrás tenían con nuestra unión con Darien, pero lo sabremos pronto. Te lo prometo.

De pronto, Serena escuchó algunas pisadas acercándose a ellas.

Miró hacia Serenity, notando como desaparecía.

Ambas sabían, que Mina y Amy eran las que se estaban acercando. Se limpió con rapidez las lágrimas. Sabía que podía confiar en ellas, pero ahora no sabía como enfrentarse a esta nueva situación.

− Serena? −Preguntó Amy, con cautela.

− Serena, eres tú? −Preguntó Mina, mientras la miraba sorprendida.

− Soy yo, vine de sorpresa. −Dijo, mientras caminaba un poco hacia el balcón. Alejándose un poco de ellas. −Qué las trae aquí? Pasó algo en la tierra?

− Serena, qué te pasó? tú cabello, y tu vestido...Han cambiado.

Serena miró con sorpresa su vestido. Recordando aquel aspecto en su antiguo yo. Se podía dar una idea de que imagen podía tener, ya lo había visto. Al parecer, lo que estaba destinado a ser, siempre sería así. − "El pasado siempre vuelve" −Añadió con ironía.

Pero esta vez, terminaría lo que en el pasado no pudo.

− Serena? Estás bien? −Preguntó Mina, estando a unos pasos de ella.

− Lo estaré. Pero ahora, Podrían dejarme sola. Necesito estar sola, por favor.

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Una vez que salieron del castillo. Mina se quedó plantada en el jardín.

− Crees que esté bien, si la dejamos sola? −Preguntó Mina, mientras miraba el suelo. Aún podía recordar la imagen que tenía su amiga. Su cabello, era gris y su vestido, parecía manchado con colores oscuros.

− No sé que pasó, pero...ella necesita tiempo. Y nosotras se la daremos. −Dijo Amy con seguridad. Serena, no solo era su princesa, sino también su mejor amiga, junto a Mina. Y si ella necesitaba tiempo, ella se lo daría.

Aunque no sabía bien a ciencia cierta, que era lo que había ocasionado tal cambio en sus amiga. Le ayudaría con eso.

− Es extraño, pero su imagen me parece familiar. −Murmuró Artemis, mientras miraba el castillo.

− Vamos, tenemos que regresar a la tierra. Tenemos que hablar con sus padres, por si preguntan.

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− No hay forma de recuperar esos recuerdos? −Preguntó Serena, esperando encontrar una forma de saber qué pasó en todo ese lapso.

− Los únicos que saben de eso, son en el planeta Kayak. Ellos trabajan con la mente.

Serena asintió. Recordando lo que le había dicho Kay, sobre que antiguamente borraban las memorias a quienes cometían una falta grave.

− Hay que ir entonces. Necesitamos respuestas. −Sentenció Serena, mientras convocaba al cristal de plata.

− Llévame a Kayak, por favor. −Pidió, mientras cerraba los ojos. Esperando que apareciera la burbuja, para transportarse. Pero en lugar de eso, sintió un viento envolviéndola.

Al abrir los ojos. Miró con sorpresa a su alrededor.

Estaba en Kayak.

− Serena?

Serena volteo hacia la voz, encontrándose con Kay.

− Qué estás haciendo aquí? Tu cabello, estás diferente.

Serena sonrió un poco.

− Lo sé, puedes llevarme con la corte. Es algo urgente.

Kay asintió.

− Pero y las demás? viajaste sola? −Preguntó curioso, mientras caminaban hacia el castillo.

− Están en la tierra. Y sí, viajé sola, o creo que me teletransporté. No sé como. Pero, aparecí aquí.

Kay sonrió.

− Te va bien el cambio. Por cierto, he comenzado con el reclutamiento. Hay algunos que se están enlistando.

− Me parece bien. Ya han comenzado a entrenar? −Preguntó, tratando de distraerse.

− Mañana comenzamos. Hoy ya se termina el reclutamiento. −Añadió Kay, con entusiasmo.

Serena asintió.

El resto del camino se tornó silencioso. Hasta que llegaron a la corte, en donde Kay la dejó entrar. Quedándose el, afuera.

Una vez que la puerta se cerró, Serena comenzó a hablar.

− Necesito su ayuda. Kay me dijo que ustedes antiguamente borraban la memoria a quienes cometían algún acto grave. Quiero saber si pueden recuperar, aquellos recuerdos que fueron borrados.

− Es posible, princesa. Pero va a depender. Cuando nosotros lo borramos, podemos recuperarlo. Caso contrario, no se puede hacer.

Serena se desplomó en el asiento.

− Fue a mí. La consejera de mi madre, me borró la memoria. A mí, a mi madre y no sé a quienes más. −Dijo Serena, mientras cerraba los ojos.

Ya no podía más. Su última opción, estaba perdida.

− Eso es traición. Cómo sabes que te borró la memoria?

− Fui a Anul, allí descubrí algunos de los recuerdos que fueron borrados.

− Cómo te borró la memoria?

− Me dio de beber algo. No sé si fue la primera vez que lo hacía, o si ya llevaba tiempo, haciéndolo. −Añadió con tristeza, por los recuerdos.

− Princesa, si me lo permite. Las personas que le hicieron esto, deben ser castigados. −Dijo, un hombre de avanzada edad.

− Lo serán, pero primero debo descubrir, quienes más están detrás de todo esto... Yo, debo irme. No...

− Usted no se irá de aquí princesa. No en ese estado. Por favor, descanse hoy aquí.

Serena miró a la figura femenina que le había dicho aquello. Era una mujer joven, aunque parecía muy madura, y el cabello blanco le daba una apariencia diferente.

Pero era cierto, lo mejor era quedarse allí. Sólo por hoy.

− Está bien. Me quedaré aquí, gracias... −Dijo Serena con un leve asentimiento.

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Buenos días. Debo decir, que este capítulo fue muy triste para mí. Por otro lado, tengo curiosidad por saber sus opiniones. Debo añadir que este giro de la historia me tomó por sorpresa, pese a que yo lo escribo jejeje mi imaginación es muy loca.

Gracias a todos, por seguir esta historia.

Saludos desde el espacio estelar.