Hola ¿Cómo están? Finalemente estoy aquí con el 3er capítulo de esta historia, disculpen la demora y gracias a todos los que siguen y leen esta historia, en especial a Cafe Negro por comentar.
Recuerden que estoy abierto a recibir sus comentarios, críticas, sugerencias, opiniones, connotaciones, observaciones, etc. Ya que pienso de que es algo que puede ayudarme a mejorar, asi que no se cohiban y animense a dejar algún review.
Ahora sin más preambulos aqui los dejo con el capítulo, espero les guste.
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Capítulo III: 1er día.
Cuando te fuerzan a estar con alguien que no te agrada estas incómodo, molesto, apático e incluso te sientes sofocado; si ambos están realizando una actividad en concreto y están 100% concentrados en ella, el estar con esa persona se vuelve tolerable porque tu mente está ocupada y concentrada en el trabajo que estás haciendo, el problema viene cuando ya no hay nada más que hacer y estas obligado a lidiar con esa desagradable persona por razones que escapan de nuestro control.
Algo así era a lo que Gar se estaba enfrentando en este momento al estar varado a las 10:30 p.m. en una oscura y solitaria carretera que estaba bordeada por denso y tenebroso mar de árboles a través de los cuales no podías ver nada más que un denso manto de oscuridad que servía de refugio para todas las criaturas que en el habitaban; tenía miedo, frio, estaba a más de cuatro o cinco kilómetros de la ciudad, su auto estaba sin combustible y por no prestar atención a lo que hacía, tanto sus llaves como su teléfono y su billetera se habían quedado en el interior de su auto, el cual para colmo de males tenía seguro automático. Lo peor era que todo esto era culpa de esa endemoniada mujer con la que estaba obligado a trabajar, Raven Roth, a quien se vio obligado a llevar a su casa por petición de Dick ya que al parecer Kory estaba sumamente preocupada por el hecho de que se fuera sola a casa por alguna misteriosa razón que no quiso compartir, pero que aun así generó la suficiente presión en Dick como para que lo obligara a ser el chofer de esa mujer.
Al principio Raven se negó rotundamente a tener que viajar con él en el mismo auto, pero luego de hablar con Kory termino cediendo y aceptando lo que sin duda sería un incómodo viaje para ambos. Sorprendentemente ella no hizo ningún comentario después de eso ya que su mente parecía haber viajado a algún remoto lugar del cual Gar preferiría que no regresara ya que sin duda prefería que estuviera callada que criticándolo o hablándole con esa irritante prepotencia con la que lo había hecho en ocasiones anteriores; sin embargo luego de quince minutos en absoluto silencio y de la mirada perdida que ella tenía mientras el manejaba siguiendo la ruta que le marcaba el GPS, Gar comenzó a sentirse muy incómodo e intentó entablar conversación con ella molestándola un poco, pero ella ni se inmutó, limitándose a responderle solo con molestos monosílabos en un tono de voz tan bajo que le dificultaba al dibujante escucharla. Al final desistió y encendió el reproductor de música para disipar el pesado silencio que se había instaurado entre ellos.
Como no sabía que canción colocar activó la reproducción aleatoria para ver con que lo sorprendería el aparato, el cual para su sorpresa comenzó a reproducir Lay It All On Me de Rudimental Feat Ed Sheeran de entre toda la variedad de canciones y géneros musicales que tenía almacenado en su reproductor. Instintivamente se encogió de hombros esperando algún comentario burlesco de parte de su compañera, pero para sorpresa de Gar, ella solo volteó a ver el reproductor sorprendida apenas la canción inició, luego desvió la mirada hacia él extrañada, para finalmente volver a la mirada de regreso hacia su ventana sonriendo levemente mientras cerraba los ojos y sus labios comenzaban a moverse siguiendo la letra de la canción sin emitir sonido alguno, sorprendiendo aún más al pobre Gar que tenía problemas para mantener la vista en el camino por culpa de la extraña actitud de ella, que en ese momento parecía haberse convertido en una persona completamente diferente a la cínica que él había visto durante estos dos últimos días.
Sin embargo eso no fue lo más raro que la escritora hizo, ya que mientras Raven cantaba aquella canción, su rostro se contrajo por un momento en una mueca de dolor y en un momento en específico una solitaria lágrima apareció de repente, descendiendo libremente por su mejilla dándole un aspecto melancólico a Raven por un breve instante. Gar logró fingir demencia fingiendo que había estado mirado fijamente el camino en todo momento cuando ella abrió de nuevo los ojos y, por un par de minutos que a Gar se le hicieron eternos, ella lo observó a través del reflejo de su ventana para luego disimuladamente limpiar con el dorso de su mano el rastro que había dejado aquella lagrima traicionera que, sin saberlo, había desatado un torbellino de interrogantes dentro de la mente del dibujante, que en ese momento intentaba con todas sus fuerzas mantener raya tanto su curiosidad, como las ganas de preguntarle a la escritora qué le pasaba o si estaba bien.
Sin embargo no habría tiempo para resolver todas aquellas interrogantes, porque cuando ya se encontraban a mitad de camino según el GPS de su camioneta, esta comenzó a perder velocidad de manera repentina, haciendo que Gar notara finalmente el indicador de que el depósito de combustible de su auto estaba completamente vacío, lo cual era bastante grave porque hace mucho que habían pasado una gasolinera y según el GPS no había otra cerca de allí donde pudiera reabastecer el tanque.
— Mierda —Murmuro golpeando levemente el volante molesto, sobresaltando sin quererlo a Raven que no había notado hasta ese momento que estaban perdiendo velocidad.
— ¿Por qué desaceleras? —Preguntó ella visiblemente alarmada mientras él se orillaba a un lado del camino.
— Se acabó la gasolina —Gar gruñó de nuevo mientras señalaba el llamativo indicador de combustible en el tablero, al que alguna manera obvio por culpa de ella, a pesar de que este era lo suficiente resaltante como para pasarlo por alto— Voy a usar lo que me queda en la reserva, espera aquí.
Dicho esto, Gar se bajó del vehículo molesto e inseguro de que aún le quedara algo de gasolina al contenedor que guardaba en la parte de carga de su camioneta, de hecho ni siquiera podía recordar cuando fue la última vez que repuso el contenido del mismo.
— ¡Genial genio, sigue así! —Se quejó golpeando la puerta de la parte de carga de su camioneta, al darse cuenta de que se le había olvidado agarrar las llaves para abrirla.
— ¿Qué sucede? ¿Por qué gritaste así?...
— No… Me tienes que estar jodiendo —Sonrió con ironía y de manera perturbadora el dibujante mientras se acercaba hacia la parte frontal de su auto sin ver a Raven ni una sola vez a la cara hasta que comprobó que o que más temía había pasado. Esa mujer no solo salió del auto, sino que también había cerrado la puerta del copiloto— Antes que nada quiero que me digas ¿Por qué demonios cerraste la puerta?
— ¿De qué hablas? Tú hiciste lo mismo al salir —Replicó ella sin poder ver a lo que se refería el dibujante, el cual sin borrar aquella extraña sonrisa de su rostro se acercó lentamente a ella, la sujetó firmemente por los hombros a la vez que inhalaba hondamente aire por la nariz para luego expulsarlo pesadamente por la boca, asustándola por la mirada de psicópata que tenía en ese momento— ¿Qué estás haciendo, Logan?
— Escúchame bien Raven —Dijo él pronunciando el nombre de la escritora como si fuera la cosa más desagradable en el mundo— Mi camioneta tiene un sistema de cerrado automático de puertas, es decir que cuando las cuatro puertas están cerradas como ahora, el auto las asegura automáticamente como medida de seguridad contra robos…
Inicio Gar su explicación forzándose a sonreír mientras hacía acopió de toda su fuerza de voluntad para no gritarle a esa mujer como tenía ganas de hacerlo en ese momento. El rostro de Raven cambio de consternación a sorpresa en cuanto cayó en cuenta de lo que el dibujante estaba tratando de decirle en ese momento.
— Esto no sería un problema si tuviera las llaves conmigo, pero como tú estabas dentro no las agarré, así que oficialmente no podemos volver a entrar—Continuo afianzando un poco más su agarré al no poder contener su frustración— para colmo de males no puedo llamar a una grúa porque tampoco tengo mi celular conmigo.
Inconscientemente Gar había estado ejerciendo cada vez más fuerza en su agarre mientras hablaba. Sin embargo logró percatarse de lo que hacía antes de que pudiera lastimarla y la soltó de manera brusca, dándole la espalda y alejándose unos cuantos pasos de ella antes de girarse nuevamente para encararla sonriendo con ironía y furia contenida.
— Y déjame adivinar, todas tus cosas también se quedaron encerradas en el auto ¿Verdad? —Inquirió esperando ingenuamente que ella lo contradijera, pero en su lugar obtuvo la respuesta que tanto temía a través de un sencillo asentimiento de cabeza de parte de la escritora, que parecía haber vuelto a ser la misma de antes— Eso me temía… ¿Cómo es que puedes estar tan tranquila en este momento? ¿Acaso no te sientes siquiera un poco preocupada o culpable por haber salido del auto cuando expresamente te dije que me esperaras dentro?
— Solo tenemos que caminar hasta mi casa y desde allí podrás llamar a una grúa para que recoja tu auto —Respondió con simpleza ella pasando a su lado y emprendiendo la marcha por el borde de la carretera tranquilamente antes de continuar hablando— Estoy tranquila porque no hay nada más que podamos hacer a menos que sepas forzar la puerta de un auto, lo cual no creo porque ya lo hubieras hecho. Además no es la primera vez que tengo que ir a casa de noche caminando así que no estoy preocupada, de hecho prefiero esto y no me siento culpable porque no sabía que esto pudiera pasar ya que en caso contrario no habría salido del auto cuando gritaste, además tú fuiste el que olvido tomar las llaves por lo que ambos tenemos la misma cantidad de culpa ¿No crees?
— De verdad no sé cómo puedes ser tan… tan… ¡Argh! —Gruñó furioso aunque sabía que ella en parte tenía la razón y que en primer lugar nada de esto hubiera pasado si él hubiera estado atento a lo que hacía como cualquier persona normal— ¡Aún faltan como cinco kilómetros hasta tú estúpida casa! ¡Y ya son las diez y media de la noche!
— Lo sé, eso equivale a una hora y quince minutos caminando, así que te sugiero que empieces a caminar ahora Logan o no llegaremos antes de medianoche —Respondió Raven con simpleza sin detenerse— a menos claro que quieras pasar la noche aquí.
Gar alzó las manos simulando que la ahorcaba mientras ahogaba un gruñido de frustración, para luego correr para poder alcanzarla y así fue como terminaron caminando el uno al otro por una oscura y solitaria carretera a las afueras de la ciudad en medio de la noche.
Raven, a diferencia de como estuvo en el auto, ahora estaba como pez en el agua caminando y disfrutando de la fría brisa nocturna que acariciaba su rostro y todo su cuerpo estremeciéndola, pero a la vez haciéndola sentirse tranquila y a gusto, mientras que Gar la seguía caminando disgustado pensando constantemente en que alguna cosa extraña terminaría saliendo desde aquel oscuro bosque en algún momento para atacarlos como solía ocurrir en aquellas películas de terror que tanto le gustaban y que lo asustaban por igual.
No esta demás decir que todo el trayecto que habían recorrido durante los últimos cuarenta minutos lo habían hecho en completo y absoluto silencio hasta ahora, lo que mortificaba a Garfield mucho más que todo el aterrador panorama que los rodeaba porque ahora no podía dejar de pensar en los bruscos cambios de actitud que había visto en la escritora hasta ahora; desde su cinismo, sus destellos maliciosos, la entrega y la sorprendente concentración que tenía al trabajar, la manera en la que a través de una idea podía armar todo un mundo y describirlo con lujo de detalles y con tanta pasión y emoción que daba la sensación de que no aquello no era algo ficticio, sino que era un lugar real que ella amaba y conocía muy bien; luego estaba lo que había sucedido en el auto, su expresión de consternación antes de abordar el asiento del copilotó, esa aura de miedo, preocupación y de tristeza que la acompaño durante todo el viaje, que fue más evidente cuando comenzó a cantar en silencio con expresión de nostalgia hasta que aquella lagrima se hizo presente y él tuvo que hacer acopió de sus inexistentes habilidades de actuación para que ella no se diera cuenta de que la había visto.
Aún seguía molesto es cierto, pero ahora que la fría brisa nocturna había menguado en gran parte su enojo, su curiosidad volvía a hacerse presente empujándolo a romper aquel molesto silencio con alguna de todas las preguntas que en ese momento rondaban su mente y que no se atrevía a hacer porque no tenía la suficiente confianza con ella como para preguntarle por algo que obviamente era más serio de lo que él se imaginaba y aunque ese no fuera el caso, prefería no arriesgarse innecesariamente y menos tratándose de ella. Después de todo prefería confiar en lo que su instinto de conservación le decía que hiciera a lo que su estúpida curiosidad le decía, insistiendo en empujarlo por el peñasco que representaba el inmiscuirse en los asuntos personales de esa mujer.
Fue así como terminaron llegando a la casa de la escritora sin mediar palabra, la cual poseía impresionante propiedad, que era lo suficientemente amplia para abarcar una gran parte del bosque y aproximadamente un tercio de un lago que podía divisar a lo lejos, con lo que podría decir que la propiedad de Raven fácilmente era tan grande como una de las propiedades veraniegas de Steve (su padre adoptivo) y eso sin duda era algo considerable teniendo en cuenta de que ella solo era una escritora y que Steve era un magnate con un talento innato para los negocios que había amasado su fortuna sin ayuda de nadie.
— Vaya… es increíble —Dijo Gar finalmente llamando la atención de Raven que casi había olvidado que él estaba a su lado— tanto espacio y sin alguien con quien compartirlo ¿No te sientes sola?
— Disfruto de mi soledad —Respondió ella sonriendo levemente mientras llevaba sus dedos índice y pulgar hacia la comisura de sus labios emitiendo un potente silbido que le arrebato una sonrisa al dibujante, que no se esperaba esa clase de gesto de alguien como ella — aunque en realidad tengo toda la compañía que necesito.
Gar extrañado enarcó una ceja interrogándola con la mirada antes de seguir con la mirada la dirección en la que ella señalaba con su pequeña y delicada mano. El lugar que señalaba Raven era parte de la zona llana de su propiedad en la cual no había nada, pero justo cuando Gar pensaba preguntarle qué era lo que ella esperaba que viera en ese lugar en específico, divisó una especie de borrosa nube negruzca en la lejanía, la cual gradualmente iba tomando forma ante sus ojos conforme se acercaba más a ellos y los sonidos de pisas se hacían cada vez más audibles…
— ¡Mierda es jauría de perros salvajes! —Exclamo asustado intentando agarrarla por la muñeca para irse corriendo a toda prisa de allí antes de que esas cosas los alcanzaran, pero ella apartó la mano antes de que él pudiera agarrarla— ¡¿Qué demonios estás haciendo?! ¡Tenemos que irnos ahora!
— Te equivocas Logan —Respondió ella con simpleza sonriendo con malicia mientras lo observaba divertida por su reacción— No soy yo la que debería estar corriendo.
Antes de que pudiera decir algo un aterrador aullido proveniente de la jauría de perros lo hizo empezar a correr desesperadamente a toda prisa hacía uno de los árboles que se encontraban en el borde del camino, saltando hacia él cuando estuvo lo suficientemente cerca para luego trepar lo más alto que pudo hasta una rama que parecía ser lo suficientemente resistente como para soportar su peso, donde se sentó aferrándose al tronco del árbol a modo de seguridad. Luego buscó rápidamente con la mirada a la desalmada escritora que en ese momento sonreía con sorna mientras la jauría de perros la rodeaba alegremente, a lo que ella se tomó su tiempo para saludarlos a todos acariciando en la cabeza al grupo de imponentes perros mientras los felicitaba por haber atendido a su llamado tan pronto.
— No sabía que te gustaran los perros, Raven —Dijo con ironía el dibujante forzando una sonrisa mientras seguía fulminándola con la mirada— ni las bromas de mal gusto.
— Y yo no sabía que fueras tan cobarde —Bromeo ella mientras acariciaba a uno de sus perros del demonio— ni que fueras tan bueno trepando árboles, Logan.
— Sorpresa —Gruñó molesto por la manera en la que él genuinamente se había preocupado por ella, mientras que ella solo parecía estar disfrutando del momento— ¿Puedo bajar ahora o vas a decirles que me ataquen cuando este a su alcancé?
— No seas ridículo Logan, puede que no me agrades pero no soy tan cruel—Él solo enarcó una ceja de manera suspicaz, haciendo reír Raven que no podía disfrutar más con la cara de pánico y enojo de su compañero— mis chicos te matarían y te atacan, así que deja de tontear y baja de allí… a menos que prefieras pasar la noche en ese árbol.
— Bruja —Rezongó Gar bajando lentamente del árbol, el cual había sido rodeado por los enormes e imponentes perros de Raven que no dejaban de observarlo fijamente con aquellos perturbadores ojos que en breves momentos brillaban de manera aterradora.
Una vez en el suelo Gar se quedó totalmente quieto hasta que Raven aparto a sus perros de él haciendo un sonido que todos los canes interpretaron como una orden y volvieron junto a ella alegremente, quien comenzó a andar de nuevo volteando a ver al dibujante por encima del hombro e indicándole con un gesto que la siguiera. Luego de unos diez tortuosos minutos de camino, finalmente llegaron a la entrada de la casa de dos pisos de la escritora, donde ella disperso a sus "adorables" mascotas con otra orden sencilla permitiéndole a Gar respirar con calma nuevamente mientras cruzaba el umbral de la puerta siguiendo los pasos de Raven en silencio.
— Por favor siéntete como en casa y toma asiento —Le indicó ella señalando el mullido sofá que se encontraba en la sala de estar, en el cual Gar se dejó caer pesadamente sin pensarlo dos veces— aguarda un momento, iré a buscar algo de beber.
Dicho esto Raven se dirigió hacia la cocina dejando completamente solo al pobre Gar que en ese momento estaba agotado tanto física como mentalmente por todo lo que había vivido ese día desde que esa mujer cruzó el umbral de la puerta de su departamento esa mañana, obligándolo a soportar horas de tensión y de incomodidad a su lado mientras trabajaban y aunque tenía que reconocer que disfruto mucho más trabajar con ella de lo que lo había hecho con Garth durante todos estos años, eso no quitaba que siguiera siendo incomodo trabajar con alguien que no le agradaba, aunque varias de sus discusiones le resultaron más divertidas que molestas ya que en esas él había ganado y ella no había tenido más opción que "morderse la lengua" mientras lo fulminaba con la mirada.
— Aquí tienes —Dijo Raven apareciendo repentinamente a su lado sacándolo de sus pensamientos, extendiendo una botella de cerveza frente a él mientras ella le daba un sorbo a la suya— ¿Qué? También había cerveza en tu refrigerador. No será la misma marca, pero te aseguro que no es mala.
— No es eso… es que pensé que me traerías agua o algo así como un té —Respondió con sinceridad mientras aceptaba la cerveza y tomaba un gran y refrescante trago con gusto.
— Ciertamente me gusta mucho el té, pero una cerveza sienta mejor en estos momentos —Dijo sonriendo levemente mientras se sentaba a su lado como si nada, sorprendiendo una vez más a Gar que había tenido que lidiar todo el día con la molesta regla implícita de no estar a menos de un metro de distancia de ella y ahora estaban tan cerca que si se inclinaba o se movía solo un poco terminaría tocándola— Además te la debía por el susto que te dieron mis chicos. Lo siento.
— Sí que me la debías, pero me asusta más que ahora estés siendo tan atenta conmigo —Raven rodo los ojos ante el comentario tan anticlimático de aquel idiota, que parecía tener la imperante necesidad de estropear cada momento que tenían, como lo hizo cuando se conocieron en el restaurant o cuando le pregunto si era lesbiana y ahora esto.
Sin duda había terminado trabajando con un idiota sin precedentes.
— Escúchame bien Logan, estoy tratando de ser una buena anfitriona, pero no me lo estás haciendo nada fácil —Gar sonrió avergonzado mientras asentía levemente dispuesto a colaborar para no arruinar esta especie de tregua temporal entre ellos— por cierto llame a un amigo y a pesar de la hora que es irá a buscar tu auto, lo llevará a su taller y lo traerá aquí entre las nueve y las diez de la mañana.
— ¿Por qué no lo trae ahora? —Inquirió Gar desconfiado y preocupado por su auto que era una Grand Cherokee limited en perfectas condiciones que cualquiera con dos dedos de frente querría tener.
— Porque su esposa está embarazada y no quiere preocuparla demorando más de la cuenta con un viaje tan largo, de hecho irá a buscar tu auto solo porque es un favor para mi —Esto había sonado ciertamente un poco presuntuoso, pero no mentía, si fuera alguien más Victor hubiera rechazado el trabajo o políticamente le hubiera dicho que no iría a ningún lado antes de las seis de la mañana a menos que realmente valiera la pena el riesgo— así que tienes dos opciones: puedo pedirte un taxi y luego me devuelves el dinero o pasas la noche aquí y hacemos que Dick y Kory dejen de preocuparse por nosotros. Tú decides.
No sabía si eran ideas suyas o no, pero Gar podría jurar que ella le había ofrecido quedarse en su casa.
— Por lo práctico, preferiría quedarme aquí para no gastar más dinero, pero —Gar pensó muy bien en las siguientes palabras que diría para no meter la pata de nuevo y que ella terminara echándolo a la calle o en el peor de los casos que lo hiciera dormir junto a sus "adorables" perros— ¿Estas segura de esto? Digo soy un hombre que no conoces, no confías en mí, no te agrado y tienes todo para pensar mal de mí, así que no entiendo.
— Tienes razón, pero no hay manera de que puedas hacerme algo sin que tú salgas perdiendo —Respondió con simpleza levantándose del sofá mientras le quitaba de las manos la botella de cerveza ahora vacía— por eso no me preocupa que te quedes, así que si yo no tengo ningún problema no veo porque tú si lo tendrías, a menos que en verdad prefieras irte.
— Bueno, supongo que está bien entonces. Gracias —Sin duda para Gar esto era mucho más incómodo que haber tenido que lidiar con ella durante todo el día, pero no estaba en situación de ser quisquilloso ni mucho menos de ser orgulloso cuando ella, así fuera por simple cortesía, le estaba ahorrando una buena cantidad de problemas con este ofrecimiento— Y como no me gusta ser un morón ¿Quieres que haga algo o qué te ayude en algo?
— Planeaba hacerte trabajar sin que lo dijeras, pero gracias por ofrecerte —Sonrió divertida por la mueca de "ya me lo esperaba" que hizo Gar mientras la seguía hacía la cocina.
De repente algo filoso se clavó en la pierna del artista repentinamente mientras seguía a Raven, haciéndolo dar un salto asustado a la vez que dejaba escapar una maldición que hizo voltear a Raven bruscamente hacía él para ver qué demonios le pasaba ahora a su escandaloso invitado y no pudo evitar reír un poco divertida al descubrir al responsable de darle otro susto más al pobre Gar. Se trataba de un gigantesco un peludo gato de color gris oscuro, larga cola, orejas puntiagudas con alargadas hebras de pelo en su interior, brillantes ojos de color dorado y de cuerpo ancho y musculoso.
— Veo que ya conociste a Lynx —Dijo Raven cargando al enorme felino que luego se subió a los hombros de su dueña rodeando el cuello de esta mientras veía fijamente y de manera amenazadora a Gar— es un gato Maine Coon un poco peculiar, no le gustan los extraños y obviamente tú no le gustas.
— Bien dicen que todas las mascotas se parecen a sus dueños —Dijo Gar evitando la mirada de aquel gato que seguía sin quitarle los ojos de encima— ¿Hay algún otro ser vivo en esta casa además de tus perros y de tus gatos al que no le agrade del que deba saber? ¿Acaso tienes a un oso en el baño? Porque créeme que sería lindo que me lo dijeras antes de que lo descubra por mi cuenta.
— Además de mí, no hay nada más peligroso para ti en esta casa Logan —A leguas se notaba que Raven estaba divirtiéndose mucho a su costa, sobre todo con sus sustos y reacciones— Mira solo hazme un favor, toma ese teléfono que ves allí y llama a tu agente para que sepa donde estas, ya yo le escribí a Kory.
Cansando ya de todas las sorpresas que había tenido durante el día, Gar se limitó a obedecer llamando y explicándole a Dick todo lo sucedido y como Raven le había ofrecido quedarse a pasar la noche dado lo tarde que era. Dick se quedó callado durante casi cinco minutos antes de suspirar pesadamente para luego decirle con voz de súplica— "Por favor Gar, solo compórtate ¿Si? Recuerda que dependes de esto así que no lo arruines" —sabía que Dick solo le decía esto por su bien, pero aun así no podía dejar de sentirse ofendido por las palabras de su amigo y no porque sintiera que este no confiaba en él o algo por el estilo, sino porque si alguien se había comportado esa noche a pesar de todo lo que había sucedido, sin duda había sido él porque en lo que a Raven respecta, solo se había dedicado a provocarle mini infartos consecutivos con la ayuda de sus queridas mascotas.
Luego de esto Gar la ayudo a preparar la cena mientras ella se dedicaba a preparar la comida para sus mascotas ya que estos debían de tener tanta hambre como ellos y Raven prefería prepararles ella misma la comida que comprar las típicas croquetas para mascotas, sin embargo dada la cantidad de comida que tenía que preparar esta tardaría un poco más en estar lista que lo que Gar prepararía.
— ¿Espagueti a la Boloñesa? —Inquirió Raven mientras Gar colocaba frente a ella en la mesa un gran plato con espaguetis a la boloñesa que realmente olían muy, muy bien— sé que te dije que no fueras a intentar nada exótico, pero no me esperaba que hicieras algo como esto.
— Es mi manera de pagarte por dejarme pasar la noche aquí o al menos lo que queda de ella —Respondió viendo con el reloj de la cocina de Raven marcaba la 1:45 am— además lo que más tienes en tu nevera es carne, las verduras no le hacen mal a nadie ¿Lo sabías?
— No soy vegetariana —Respondió con simpleza mientras disfrutaba del sencillo, pero esquicito platillo que el dibujante había preparado para ambos— y por lo visto tú no eres tan malo cocinando.
— ¿No puedes solo decir que esta delicioso? —Sonrió él con autosuficiencia, enarcando una ceja e instándola a bajar un poco sus defensas— sé que ninguno de los dos nos soportamos, pero por ahora estamos en tregua mujer así que se honesta y di que te gustó lo que cociné.
Raven solo puso los ojos en blanco antes de seguir comiendo. Al terminar Gar se encargó de lavar los platos y, haciendo acopió de todo su valor y de su fuerza de voluntad, la ayudó a alimentar a todas sus mascotas que durante todo momento estuvieron alerta frente a él, observándolo fijamente hasta que volvieron al interior de la casa de la escritora, quien lo guiaría hasta el segundo piso donde se encontraba la habitación que este usaría, lo ayudaría a preparar todo ya que no solía tener invitados muy seguido además de Kory o sus padres.
— Aquí tienes algo para que duermas cómodo, esa puerta que ves allí es el baño, la ducha funciona sin problemas y te recomiendo que no salgas durante la noche, Lynx aún no te conoce y te atacara si te ve deambulando por allí —Enumero ella mientras le entrega un Short y una franela— Buenas noches, Logan.
— Buenas noches, Raven —Respondió él recibiendo un leve asentimiento de parte ella antes de dejarlo solo cerrando la puerta tras de sí— eso fue raro… muy raro.
Cuando por fin estuvo solo, Gar fue directo a la ducha, se cambió de ropa a la que ella le había dado y finalmente se dejó caer pesadamente sobre la confortable cama, se arropó y suspiró agotado sintiendo como los parpados le pesaban toneladas debido al sueño, hasta que finalmente terminó por quedarse profundamente dormido antes de que se diera cuenta, dando así por finalizado aquel extraño y peculiar primer día de trabajo que había tenido más altibajos, sustos y sorpresas que una montaña rusa.
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Bueno hasta aquí dejo el capítulo, sé que esto podría parecer nuevamente desentonante con el desagrado que ambos se tienen, pero nuevamente ambos son adultos, tienen que trabajar juntos y por más que no les agrade el otro necesitan tenerse un mínimo de tolerancia y de cortesía si esperan terminar algún día el proyecto en el que están trabajando. No obstante eso no quita que se hagan alguna que otra jugarreta de vez en cuando.
Si, en este capítulo mostre varios detallitos sobre Raven que gradualmente se irán desvelando conforme avance la historia.
Ahora responderé al comentario de Cafe Negro.
Cafe Negro: Muchas gracias, me alegra que te haya gustado lo que has leido hasta ahora. Por ahí ire dando más detalles necesarios para el desarrollo de la trama. Espero que este capítulo te haya gustado e igualmente espero que los siguientes también te gusten. Lamento la tardanza en actualizar.
