Personajes que quizás no conozcas:

Phillip: es el oso rosa miembro de la pandilla del Chico Bomba y tiene 14 años.

Rachel Wilson: es la hermana mayor de Tobías y tiene 15 años.

Juke: es un estereo humanoide que fue transferido a Elmore desde un país desconocido tiene 12 años.

Jamie Russo: Es una búfalo y bravucona. Hija de R. Russo, la entrenadora de la secundaria Elmore. Tiene 12 años.

Teri: Es una osa hecha de papel arrugado. Tiene 13 años.

Idaho: Una patata viviente. Tiene 12 años.

Antón: Un pan tostado. Tiene 12 años.

Esta historia se sitúa en el Mundo de Gumball versión Anime, por lo que todos los personajes serán personas, pero conservarán sus rasgos distintivos.

Bobert descripción física: es un niño pelinegro con un fleco que cubre su ojo izquierdo y su ojo visible es de color rojo, usa lentes y viste con una camisa blanca de botón y corbata negra. Aun así en su interior es un robot, por lo que podría calificarse como androide, pese a esto crece y puede reproducirse, porque admitamoslo, el Increíble Mundo de Gumball no tiene mucho sentido que digamos. Bobert tiene 15 años.

Tina descripción física: es una chica de 1.80m, largo cabello marrón y ojos ámbar, dientes afilados y cola de lagarto. Viste con un suéter oscuro de capucha en forma de dinosaurio y short negros. Tina tiene 16 años.

William descripción física: es un castaño de ojos verdes pero su ojo derecho esta cubierto por un parche blanco, usa audífonos que tienen el dibujo de alitas blancas, tipo el capitán América. Viste como un chico normal y es mudo, por lo que no puede hablar. William tiene 13 años.

Molly descripción física: tiene el cabello negro corto que lleva por encima de los hombros, viste con una camiseta negra y una falda gris por encima de las rodillas. Tiene la piel clara y los ojos oscuros. Molly tiene 12 años.

Phillip descripción física: es un chico grande, 1.70m. De cabello corto rosa desordenado, tiene la piel bronceada y viste con un suéter igual al de Roby de Gravity Falls, pantalones marrones holgados y botas de motociclista, junto a unos guantes negros. Phillip tiene 14 años.

Teri descripción física: es una chica pequeña y delgada, de 1.60m. Tiene la piel clara y el cabello corto blanco bordeando el plateado, ojos grises y viste con un vestido color crema que le llega por las rodillas junto a unas sandalias. Teri tiene 13 años.

Los personajes del increíble mundo de Gumball no me pertenecen son de Ben Bocquelet. Yo solo los uso para escribir esta historia.

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Corazón de Titanio

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Debió haberlo sabido desde el principio que esto no saldría bien, bastaba todo lo que le había pasado el día de hoy para saber que no sería un buen día. Para cualquier persona normal las señales hubieran estado súper claras pero él no hubiera adivinado el mal día que se avecinaba.

Cuando despertó al inicio de esa mañana todo le pareció muy normal, se levanto, se aseo, luego bajo y desayuno, como todos los días, la única diferencia era que el cielo normalmente azul que siempre portaba un inexplicable arcoiris ahora se encontrado nublado, dejando escapar una llovizna ligera que iba y venía a su antojo.

Al principio no le dio mucha atención, pero previsor como siempre empaco en su mochila un paraguas y algo de ropa demás haciendo ver su bolso más grande de lo normal. Cuando fue a salir de su casa observo el autobús escolar acercarse pero Rocky paso de largo como si hubiera olvidado que debía parar hay.

Así que se vio obligado a tener que alcanzarlo, fue bueno que llevará consigo un paraguas o sino posiblemente se hubiera mojado y hecho cortocircuito, lo cual no quería. No se le hizo muy difícil alcanzarlo dos paradas después, pero lamentablemente tanto sus zapatos y pantalón como parte de su mochila y libros estaban empapados.

-¡Oh chico! ¡Lo siento! ¡Olvide pasar por tu casa!-Dijo Rocky algo avergonzado mientras abría la puerta del autobús y Bobert ingresaba mojando el piso -¡Hoy ha sido un día un poco ajetreado!-Dijo.

-Esta bien Rocky. La pérdida de memoria es un signo normal de la vejez-Dijo Bobert restándole importancia a su manera. El semblante del pelinaranja se frunció levemente fastidiado de que dijeran que era viajo pese a sus escasos 34 años.

-¡Ya entra y siéntate!-Dijo Rocky cerrando la puerta del autobús. Bobert camino y se sentó en uno de los primeros asientos al lado de Antón.

-Hola-Saludo el chico con una media tostada en la boca.

-Hola-Devolvió el saludo mecánicamente Bobert colocando su mochila entre sus piernas para evaluar el daño causado por el agua. Reviso varios de los papeles y documentos que tenía guardados los cuales estaban húmedos y resbaladizos gracias al agua, pero luego se topo con una simple hoja de papel que por suerte se encontraba ilesa y suspiro.

Volteo hacia atrás viendo como Tina y Jamie se burlaban de Gumball por haber traído la ropa interior por fuera, Darwin intentaba defenderlo diciendo que se habían levantado tarde y en su apuro su hermano se había colocado la ropa en el orden incorrecto, lo que solo causa más risas de parte de las chicas.

Gumball se veía algo avergonzado pero aun así alegaba parecerse a un super héroe ya que ellos usaban los interiores por fuera pero Tina simplemente rodeo su cuello con un brazo y revolvió su cabello azul rudamente con su puño causando los lloriqueos del Watterson mayor.

Bobert observo a Tina con detenimiento apretando el sobre blanco entre sus manos contra su pecho mientras sentía su corazón acelerarse. De solo verla lo hacia temblar de emoción. Puede que no entendiera completamente lo que estaba sintiendo pero si sabia que era algo especial.

Es que con solo imaginar la afilada sonrisa de Tina sentía que se derretía por dentro debido a esa hermosa calidez que afloraba desde lo más profundo de su metálico corazón, por más extraño que pareciera, la sola presencia de Tina mejoraba todo. Sonrió algo embobado mientras continuaba contemplando la exótica belleza que la Rex poseía.

En ese momento Jamie pareció notar la mirada de Bobert sobre su amiga pues palmeo el hombro de Tina que dejo de atormentar a Gumball momentáneamente y le señalo al androide, haciendo que los ojos ámbar de la pelinegra se volvieran hacia el. A lo que Bobert se enderezo rápidamente en su asiento sintiéndose avergonzado y con el rostro caliente.

Cerro los ojos un tanto deprimido. Y es que según el resultado de toda su rigurosa investigación el estaba profundamente enamorado de Tina Rex. A esa conclusión había llegado después de mucho investigar.

Y si, si bien cualquier otro chico hubiera sabido inmediatamente si una chica le gustaba a él le tomaba un poco más de tiempo llegar a una conclusión y es que simplemente los sentimientos eran muy complicados para una mente fría y lógica como la suya y más si esos sentimientos no eran de el.

Por eso a veces ofendía a la gente sin quererlo o confundía las formas en que se debía actuar y reaccionar, como fue la vez en que llevo globos y confeti al funeral del Tío de Alán o cuando le regalo a Tobías una lápida para su cumpleaños.

Pero no estaba dispuesto a cometer ningún otro error con Tina, y aunque el primero no había sido culpa suya debido a que había estado bajo la influencia de Gumball y Darwin en ese momento, de igual manera la había ofendido y ella lo había golpeado.

Y esa situación no se repetiría mientras el pudiera evitarlo. Y es que ella era tan hermosa, fuerte y decidida...que el solo podía admirarla y amarla pero solo era el nerd de la clase y ella jamás se fijaría en el. O al menos eso había pensado antes de idear un plan infalible para que ella aceptará ser su novia.

Volvió nuevamente su mirada hacia atrás mirando como Gumball ahora tenía los calzolcillos encima de su cabeza odstruyéndole la visión y Tina junto a Jamie se reían mientras el peliazul con ayuda de Darwin intentaban quitárselo pero debido al gran tamaño de su cabeza se les hacia imposible.

Bobert la miro con sumo cariño y luego paso su mano sobre su liso cabello negro acariciando suavemente la base de su cabeza, y sonrió recordando ese día tan especial que marco su vida, el día que fue el directo culpable de hacerlo ver que sentía algo por Tina.

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Sarah los había invitado a su casa para una divertida reunión entre amigos, pero cuando llego Bobert junto a Banana Joe y Juke algo les dijo que la rubia tenía otras intenciones en mente además de una sencilla reunión ya que los recibió con un extraño ambiente romántico, que consistía con luces bajas, velas y música lenta.

Y cuando vieron a los demás invitados otra curiosidad salio a relucir ya que todos eran por así decirlo ''solteros'' . No había que ver mucho al grupo para saber que aunque todos se conocieran no todos eran amigos, ni todos eran de la clase de la Srta. Simian. Al parecer Sarah había querido invitar a chicos de otras clases de la escuela Elmore.

Aun así todos fueron amables y se saludaron. La Otaku casi inmediatamente después de que estuvieron completos sugirió que jugarán a ''5 minutos en el paraíso'' Aunque algunos no estaban seguros la mayoría apoyo la idea así todos se sentaron en círculo.

Cuando Bobert tomo asiento en el suelo detallo todos los rostros, estaban: El mismo claro, Banana Joe, Juke, Sarah, Leslie, Clayton, Idaho, Tina, Teri, Masami, William, Molly, Jamie y Idaho de su clase, mientras que también estaban El chico bomba, Phillip, el pastel y amigo de Clear.

-Muy bien ya saben las reglas del juego. Primero tienen que girar la botella, esta va señalar dos personas, estas dos personas deberán ir y encerrarse por 5 minutos en el armario que está en la habitación y darse un beso-Dijo Sarah con una sonrisa picara -¡¿Bien quién comienza?!-Pregunto frotándose las manos con emoción.

-Yo empezaré-Dijo Teri girando la botella. Todos miraban atentamente la botella hasta que fue a parar en Phillip quién abrió los ojos enormemente. Teri le dedico una mirada apenada pues antes de ese día nunca había cruzado palabra alguna con el y ahora gracias a ese tonto juego tendrían que besarse, talvez nunca debió aceptar jugar.

Ambos se miraron y pudieron escuchar las burlas y risas de los demás chicos. Phillip cerro los ojos y suspiro antes de levantarse y caminar en silencio hasta el armario. Teri parpadeo varias veces algo incrédula por su acción.

-¿Vienes o que?-Pregunto el pelirosa volteándose hacia ella al ver que no se había movido.

-¿Eh? ¡Ah! ¡Sí! ¡Sí!-Dijo Teri rápidamente mientras se levantaba e iba detrás de el. Clayton cerro la puerta y coloco el cronometro.

-No entiendo. ¿Porque hacemos esto?-Pregunto Bobert en el suelo sentado de piernas cruzadas.

-Eh..Porque es divertido ¡Dah!-Dijo Leslie como si fuera muy obvio -Eso es lo que hacen los chicos de nuestra edad-

-¡Ilógico! Lo que se asocia a seres de nuestra edad es el estudio y la recreación-Respondió Bobert en tono robótico.

-Bueno, tómalo como recreacimiento. Talvez así aprendas un par de cosas...chico rarito-Dijo Leslie murmurando lo ultimo.

Bobert bajo la vista, sintiéndose un poco mal por no entender ese tipo de cosas que se suponía que los adolescentes disfrutaban pero el no veía ningún propósito en ella, y por lo tanto ilógico e inútil. Pero si quería ser como sus demás compañeros mejor se callaba, tomaba parte en aquella recreación y tomaba notas para analizarlas después bajo un riguroso estudio científico.

Pasados los 5 minutos y Clayton abrió la puerta del armario y todos miraron curiosos el umbral. Ambos salieron a paso tranquilo con un leve rubor cubriendo sus mejillas. Teri fue la primera en volver a tomar asiento al lado de Masami quién la picoteo a un costado.

-¿Y bien?..¡¿Qué paso?!-Pregunto la albina con una sonrisa sugerente.

-Bueno...yo...-Decía Teri nerviosamente alzando su mirada hacia donde estaba Phillip sentado a pocos metros de ella devolviéndole la mirada, a lo que la chica bajo rápidamente la suya -¡Nada! ¡No paso nada!-Dijo sintiendo su rostro arder.

"Eso fue interesante" pensó Masami sonriendo traviesamente ante los comentarios molestos que le diría a su amiga después.

-¿Ahora quién?-Preguntó Sarah -Mmmm...¿Nadie?-Dijo mirando a todos lados cuando después de un par de minutos por fin noto como William levantaba la mano agitándola en el aire, buscando que le prestaran atención. Una gota resbalo por la cabeza de los demás.

-Supongo que eso cuenta como respuesta-Dijo Leslie pasándole la botella -Haber si aprendes a hablar mudito-Se burlo, siendo ignorado olímpicamente por el castaño.

Todos lo miraron. Giro la botella y todos aguardaron, cuando paro esta vez fue a parar en Molly, quién chillo emocionada más por participar en el juego que cualquier otra cosa, poco acostumbrada que la invitarán a esas reuniones que ella encontraba tan divertidas, y no era por mala intención sino que sus compañeros acostumbraban a olvidarse de ella.

Sin pararse a esperar más, tomo a William de la mano y lo jalo hacia el armario, él se veía que estaba algo conmocionado por su actitud mientras que Molly daba pequeños saltos felices. Ambos entraron y Clayton volvió a cerrar la puerta. 5 minutos después.

-Se acabo el tiempo-Dijo Clayton abriendo la puerta. Todos, los miraron con una cara pícara, excepto Bobert. Molly parecía fresca como una lechuga, como si nada hubiera pasado, en cambio William portaba una boba sonrisa acompañada de un visible sonrojo. La pelinegra lo miro y sonrió.

-Tienes una bonita sonrisa, William-Comento Molly. A lo que el castaño se sonrojo violentamente para después voltear hacia otro lado buscando ocultar su bochorno.

-Deberíamos salir alguna vez….-Dijo William en lenguaje de señas, aunque Bobert estaba seguro que había sido el único de todo el grupo que había entendido que había dicho, pues los demás no sabían ni reconocían el lenguaje de señas, por lo que tachaban a William de hacer señas extrañas.

Todos volvieron a sentarse y ahora era el turno de Bobert de girar la Botella. El androide tuvo que esforzarme mucho para no calcular la trayectoria en que terminaría la botella incluso antes de proceder a girarla.

Pero cuando lo hizo quizás se paso un poquito de fuerza, pues la botella giraba y giraba rápidamente, y después de cuatro minutos parecía que no se detendría. Pero al final disminuyo la velocidad y comenzó a detenerse lentamente, pudiendo tocar en cualquiera. Cuando paro quedo enfrente de una alta muchacha de cabello negro y ojos ámbar.

-¿Qué?..Pero...-Decía Tina siendo fue rápidamente interrumpida.

-Es su turno chicos-Dijo Sarah con una sonrisa picara en sus labios, pues le encantaban los dramas románticos. Tina frunció levemente el ceño y se dirigió al armario algo seria mientras Bobert ni siquiera sabia que expresión debía poner.

Al entrar la Rex quedó enfrente del pelinegro mirándolo fijamente, detallándolo con la mirada. Puede que Bobert fuera el típico nerd de la clase pero a diferencia de los otros cerebritos podía decir que no era feo, incluso tenía un cierto atractivo.

-Realmente no tengo idea de que debo hacer-Confeso Bobert agachando la cabeza. Tina no pudo evitar emitir una leve risa y decidió tomar la iniciativa.

-Es hora de acabar con esto-Dijo al tiempo que jalaba al chico de la camiseta y lo besaba. Bobert abrió su único ojo un poco sorprendido por la forma en que ella lo besaba, la sensación era algo extraña para el, aun así no tardo en corresponderle.

El beso empezó a hacerse un poco más apasionado, obligando a Bobert a ponerse de puntillas y rodear el cuello de Tina quién era mucho más alta que el. Ella hizo lo mismo con la cintura de el. Sin embargo luego de unos segundos se separaron por falta de aire.

-Lo que hicimos es muy ilógico...-Murmuro Bobert sintiendo extrañamente su rostro caliente. Tina sonrió de medio lado.

-No todo lo que haces debe ser basado por la lógica o tener un motivo y propósito en particular. Lo importante es que lo disfrutes y seas feliz con ello-Dijo Tina a lo que Bobert proceso cuidadosamente sus palabras.

En ese momento la gran mano de la pelinegra se poso sobre la cabellera del androide extrañándolo. Tina río y revolvió sus cabellos alborotándoselos en un gesto cariñoso, Bobert bajo la vista sonrojado.

-Chicos el tiempo se acabó-Dijo Clayton abriendo la puerta. Ambos salieron, Tina caminaba delante de él como si nada hubiera pasado, mientras Bobert regresaba con el cabello totalmente despeinado.

-¿Qué tal se lo han pasado?-Preguntó Jamie sonriendo de lado con los brazos cruzados.

-Nada mal. Aunque no fue la gran cosa-Contestó Tina indiferente, todos rieron con esa respuesta.

La botella volvió a girar pero Bobert la miró con desinterés durante el resto de la noche, más concentrado en sus propios pensamientos. Queriendo entender esa extraña sensación de cosquilleo en su estomago y calor en su rostro.

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No pudo evitar sonreír ante el recuerdo, antes de ese momento no había podido entender porque se sentía de una manera tan ilógica cuando estaba en presencia de Tina. Ese fue el iniciador de un profundo análisis e investigación que le dio la información que ahora manejaba, ella le había gustado desde hace mucho tiempo, sentimiento que solo se había fortalecido con el tiempo.

Suspiro sintiendo un poco de impotencia al no poder dominar los temas del corazón, su corazón estaba hecho de titanio después de todo, así que esos sentimientos eran difíciles de procesar, aun así estaba dispuesto a intentar.

Pronto llegaron a la escuela Elmore, Rocky detuvo el autobús y abrió la puerta a lo que todos procedieron a bajar rápidamente, yendo al aula antes de que la Srta. Simian los mandara a detección por llegar tarde, porque esa estricta profesora adoraba dar castigos hasta por la más mínima acción, ya lo sabía Gumball que por retrasarse un segundo, había terminado más de una vez en detención, teniendo que lidiar con los bárbaros que conformaban el grupo de castigados.

En la escuela todo transcurrió con la habitual locura de todos los días, a excepción de que la Srta. Simian se encontraba retrasada por lo que la clase decidió hacer y deshacer a su antojo. Sarah dibujaba comisc, Ocho jugaba videojuegos, Juke escuchaba música a todo volumen, Banana Joe se paseaba por el salón sin camisa, Tina y Jamie molestaban a Idaho, Leslie, Masami y Teri hablaban entre si, mientras que algunas parejas parecían compartir un romántico momento juntos.

Bobert parpadeo un par de veces viendo como Darwin y Carrie conversaban ajenos del caos que ocurría a su alrededor, el caso era el mismo para Carmen y Alán, en su interior se pregunto como personas tan opuestas podían hacer una pareja que los demás describían ''Asquerosamente perfecta''

El era el más inteligente de la clase, todos los que lo conocían sabían lo brillante que era y estaba seguro de que sería el primero del grupo, o de la escuela si se lo proponía, aunque claro que no subestimaba la competencia, Anais Watterson era una niña prodigio después de todo. Aun así incluso el directo Brown admiraba su valioso potencial, diciendo que lograría cosas muy grandes en su vida y marcaría la historia si así lo quería.

Pese a esa inteligencia que poseía, podía ver claramente que seres menos dotados académicamente eran infinitamente más dichados con respecto a sus relaciones cercanas, incluso Gumball que podía calificarse como el más tonto de la escuela era muy feliz con Penny, a quién había enamorado con una técnica desconocida para el.

Miro nuevamente la hoja de papel entre sus manos meditando, aunque los cálculos confirmaran lo infalible que era su plan no estaría mal que este fuera validado por alguien que ya había tenido éxito en ganar el afecto de una chica.

Se levanto y camino hasta el asiento de Gumball, el Watterson se encontraba durmiendo sobre el pupitre roncando sonoramente, seguramente por haber estudiado hasta tarde para evitar perder el año ya que se encontraban en la fase final del semestre. Bobert llego a su lado y con una mano toco levemente el hombro del peliazul para despertarlo.

-¡La respuesta es 6!-Grito Gumball repentinamente regresando de su sueño a la par que sus ojos se abrían desmesuradamente. La mayoría se le quedo viendo de manera extraña mientras otros rieron estruendosamente pero el peliazul no pareció notarlo -Eh...Bobert...¿Que quieres?-Pregunto el Watterson mientras miraba al pelinegro junto a el.

-Quisiera solicitar tú validación afirmativa de este documento de acción sistemáticamente formulado-Dijo Bobert dándole la hoja.

-¿Mi que de que?-Dijo Gumball completamente confundido. Bobert comprendió su error al haber empleado palabras tan complicadas.

-Quiero decir...¿Qué si te parece que lo que esta escrito aquí podría funcionar?-Reitero su pregunta.

-¿Y que es esto exactamente?-Indago Gumball revisando el papel.

-Es un plan de 889.45,6 pasos para que Tina acepte ser mi novia-Explico Bobert y Gumball se sorprendió cuando la hoja se desdoblo en una montaña de papel enterrándolo completamente.

-Mmm..eekifodmd...vmfojd-Murmuro Gumball asfixiándose dentro de todas las hojas.

-Reiterar. No escuche tu respuesta-Dijo Bobert mientras el Watterson se abría paso entre las hojas y salia a respirar en la parte de arriba.

-¡Ah!...-Inhalo profundamente -Lo que dije fue...No creó que necesites todo eso para poder conquistar a Tina-Dijo Gumball tranquilamente.

-¿Estas seguro de eso?-Pregunto Bobert algo inseguro.

-Jajaja...por supuesto amigo-Dij Gumball sonriendo -Además Tina esta muy desesperaba, sinceramente no creó que importe lo que hagas, ella te dirá que si. Así que no planees nada solo ve y lanzate. Todo saldrá bien créeme, mientras menos pienses mejor-Aconsejo Gumball.

-¡Gumball!-Regaño Penny llegando hacia su novio -¡¿Pero que horrible concejo le estas dando?!-

-¿Qué? ¿Pero que dije?-Pregunto Gumball alzándose de hombros confundido. Penny bufó y luego se volvió hacia Bobert.

-Escucha, si en cerio te gusta Tina se amable con ella, trátala bien y dale algún detalle-Dijo Penny con una sonrisa.

-¿Y como consigo que sea mi novia?-Pregunto Bobert. Penny se sujeto el mentón pensativa.

-Bueno...Tina es una chica como todas las demás, así que supongo que si quieres que acepte ser tu novia debes ser ser romántico, confiesale tus sentimientos con palabras tiernas, procura decirle todo lo que sientes por ella, el como te hace sentir. Si haces eso de seguro aceptará ser tu novia-Aconsejo Penny alzando el dedo indice.

-Asimilado-Dijo Bobert -Buscaré en línea todo lo referente a declaraciones románticas-Dijo mientras entraba al internet a través de su base de datos. Una gotita apareció en la cabeza de ambos al ver como el ojo visible del androide mostraba un símbolo de cargando, indicador de que buscaba información.

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El timbre de la escuela sonó indicando la hora del almuerzo. Todos abandonaron el salón formando una estampida ansiosos de dejar la clase de la Srta. Simian a la que se le había accidentado, el auto por lo que término llegado una hora tarde de muy mal humor, dándoles un examen sorpresa y clases adicionales y ahora podían relajarse un poco, ya sea en el patio o en los pasillos.

Bobert caminaba tranquilamente hasta su casillero, había buscado toda la información que necesitaría para hacer su sueño realidad, en una página que encontró en internet, tenía buenas reseñas y muchas visitas, se llamaba ''5 pasos para una confesión exitosa'' Primero: Dile cosas lindas, Segundo: Dale un regalo que la haga sentir especial, Tercero: Regalale flores, Cuarto: Confiesale lo que sientes, Quinto: Invitala a una cita.

Ahora solo faltaba buscar lo que necesitaba y poner en práctica lo que Penny le había dicho. No le resulto muy difícil formar un ramillete de flores con algunas que encontró en el jardín, las ato con una cinta rosa formando un bonito listón, la observo y quedo satisfecho con lo simétrico que se veía.

Con el ramo bien sujeto en su mano caminaba por los pasillos de la escuela, la página de internet que había visitado decía que a las chicas le gustaban las flores, ahora las tenía, lo segundo que necesitaba era un lindo regalo el cual...no pudo terminar el pensamiento ya que alguien choco abruptamente contra el y lo tiro al suelo.

-¡Hay! ¡Como lo siento Bobert!-Se disculpo Teri después de haberlo tumbado sin querer.

-¿Porque corrías?-Pregunto Bobert aun en el suelo.

-Se que no se puede correr en los pasillos...-Decía Teri siendo interrumpida.

-¡Ilógico!..¿Porque lo hacías entonces?-Cuestiono Bobert ladeando la cabeza.

-Bueno es que yo estaba...-Explicaba la peliplata cuando un grito la interrumpió.

-¡Teri!-Bobert entrecerró el ojo confundido mientras que la chica sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo.

-...Escondiéndome...-Termino Teri en un susurro bajo con las mejillas sonrojadas.

-¿Entonces porque...?-Preguntaba Bobert.

-¡Lo siento Bobert! ¡Si alguien te pregunta dile que no me viste!-Dijo Teri rápidamente antes de salir corriendo por el pasillo. Bobert parpadeo sin comprender cuando de repente al otro lado apareció Phillip quién se acerco hasta el y tomándolo del cuello de la camisa lo levanto.

-Dime cerebrito..¿Ha visto a Teri pasar por aquí?-Exigió saber el pelirosa. Bobert dudo en responder, como pocas veces lo hacia.

-Yo...no sé como responder a eso-Dijo el androide -No te daría una respuesta satisfactoria-Phillip frunció el ceño y lo soltó abruptamente.

-Estúpido...-Murmuro el bravucón antes de correr y desaparecer por el mismo pasillo por el cual se había ido Teri. Bobert observo el pasillo detenidamente.

-Interesante. Al parecer hay más tipos de relaciones románticas de las que creí-Pensó en voz alta -Debo tomar nota de eso en mi registro después-Dijo antes de levantarse y sacudir su ropa -Continuando con lo que estaba...-Decía mientras pensaba que podría gustarle a Tina.

Su base de datos ofrecía un sin fin de opciones que aseguraban serían un regalo perfecto, pero el quería estar completamente seguro que a ella le gustará, así que la mejor opción sería preguntarle a alguien cercano a Tina pero como Jamie seguramente no lo ayudaría, así que decidió ir a preguntarle a Penny después de todo su primer consejo le había sido de gran ayuda.

Así comenzó a buscar a la Fitzgerald por todas partes pero no la encontraba, mientras cruzaba por los pasillos pudo ver como Tobías era golpeado por Masami y Carrie debido a su inútil intento de ligar con ellas, no pudo evitar preguntarse que lo motivaba a seguir intentando conseguir novia con los mismos trucos baratos que utilizaba desde la primaria si ya sabia de ante mano que siempre fracasaban, si quería lograr algo debía cambiar de técnica.

Por esa razón Tobías jamás estaría en su lista de candidatos a solicitar ayuda en temas románticos. Siguió caminando pero después de veinte minutos infructuosos decidió que si quería confesarce hoy tendría que recurrir a alguien más para que lo aconsejase.

Cuando iba pasando enfrente del gimnasio, recordó que a esa hora del día era muy común encontrar a varias chicas del grupo de porristas practicando así que empujo la puerta y entro con la baja esperanza de toparse con Penny, pero todo el lugar se encontraba vacío a excepción de Molly y William que estaban sentados en las gradas.

-Hola. Disculpen pero ¿Han visto a Penny?-Pregunto Bobert acercándose a sus compañeros.

-No. Lo siento Bobert. Creó que ella esta con Gumball en este momento pero no se donde podrían encontrarse-Respondió amablemente Molly quién luego miro curiosa el ramo que traía el androide entre manos -Oh..¿Y esas flores para quién son?-Pregunto.

-Tina-Respondió rápidamente Bobert. La pelinegra parpadeo un par de veces incrédula.

-¿Para Tina?...oh...¡Pero que bien! ¡Estoy segura de que ambos harán una linda pareja!-Dijo Molly sonriendo mientras juntaba las manos.

-Molly...¿Puedo preguntarte algo?-Indago Bobert.

-Eh...si, por supuesto-Dijo Molly asintiendo.

-Tú eres una chica...por lo tanto te gustan las cosas de chicas ¿Cierto?-Dijo Bobert. Molly se extraño aun así asintió, mientras que William entrecerró su único ojo visible -¿Entonces tienes conocimiento de que clase de regalo le gustaría a Tina?-Pregunto. Molly sonrió y luego se golpeo el mentón con el dedo indice en ademán pensativo.

-¡Ya se!-Exclamo la pelinegra golpeando su puño contra su palma, después se giro hacia su mochila y metió la mano en ella buscando entre sus cosas hasta que al fin hallo lo que buscaba -Toma-Le enseñó un lindo peluche de conejito.

-¿Esto?-Dijo Bobert mientras tomaba el peluche en sus manos -¿Estas completamente segura que le gustará?-Cuestiono inseguro.

-¡Cien por ciento!-Dijo guiñándole un ojo y alzando el pulgar -¡Le fascinará! ¡Ahora ve por ella tigre!-Animo Molly. Bobert sonrió levemente.

-Te agradezco tu ayuda-Dijo el androide antes de darse vuelta y salir por la puerta. Ahora tenía el regalo y las flores, ahora lo único que le faltaba era redactar su confesión, porque algo tan importante como eso no lo dejaría a la improvisación, como era el caso de los halagos y el pedirle una cita.

Llego a la biblioteca y tomo asiento en solitario para poder concentrarse mejor, suspiro y observo el reloj 1: 45 pm, faltaban solo quince minutos para la próxima clase con el Sr. Small, tendría que apresurarse si quería confesarce antes de que llegará la hora de salida.

Saco una hoja blanca y la coloco delante de el, tomo un lápiz acercándolo hasta el papel pero antes de que la tocara se detuvo. ¿Qué debía escribir? ¿Qué clase de palabras debía emplear? ¿Debía ser directo o ser algo más poético? ¿Escribía una carta corta o una larga? ¿Estaría bien dar su confesión por escrito? ¿Estaría mal si la leía? o ¿Debía memorizarla después? ¿A Tina siquiera le gustaban las cartas?

Suspiro profundamente y se concentro en las palabras que le había dicho Penny, cuando se declarará debía hacerle saber todo lo que sentía. Aun así sin importar que tanto se concentrara simplemente no hallaba las palabras correctas.

Bufó con frustración mientras se recargaba sobre la mesa apoyando su rostro contra la palma de su mano. Golpeo la hoja de papel con el borde de su lápiz, antes de cerrar los ojos.

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-¡Basta, déjenme en paz!-Gritaba un pequeño Bobert asustado, mientras un trío de niños mayores que el lo levantaban por el aire, como si fuera un saco de papas -¡Suéltenme!-

-¡Jajajaja...eres un nerd...eres un nerd...!-Cantaba uno en burla

-¡¿No te bastaba con perder un ojo para tener el otro fundido?!-Se burlo uno de su uso de anteojos. Los bravucones siguieron burlándose y riendo. Entre los tres asintieron con la cabeza, para luego lanzarlo en el aire, golpeando duramente contra el suelo -¡Va a llorar!-Señalo uno cruelmente. El ojo de Bobert se lleno de lágrimas hasta que una voz los hizo voltearse.

-¡Oigan! ¡Déjenlo en paz!-Grito una niña más grande que los tres bravucones que la miraron sorprendidos.

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Eso había ocurrido hace mucho tiempo, cuando tenían ocho y nueve años respectivamente, conoció a Tina mientras era molestado por unos niños que se burlaban de sus ojos, ella había llegado a salvarlo y sin darse cuenta desde ese momento esa peculiar pelinegra de ojos ámbar había llamado su atención y cada vez que ella estaba cerca no podía evitar desviar su mirada hacia su figura… tal vez había sido amor a primera vista a pesar de que en ese momento no lo sabía, de ser así podía decir que llevaba 7 años enamorado de ella y con la esperanza de ser correspondido.

-Los sentimientos son algo complicados para una mente lógica como la mía...Son ilógicos, insensatos, incoherentes y un error innato en el ser humano...pero supongo que valen la pena-Murmuro Bobert mientras comenzaba a escribir.

Una vez hubo quedado satisfecho doblo la hoja cuidadosamente y la coloco en el bolsillo de su pantalón. Repentinamente se sentía muy nervioso, observo las flores sobre la mesa y sin querer dejar nada a la improvisación tomo otra hoja de papel escribiendo un breve poema para después colocarlo cuidadosamente entre las flores. Eso sería mucho mejor que decir un torpe alago cuando la viera.

Lo único que tendría que pensar en el momento era como pedirle que saliera con el, y aun así ya lo había visualizado varias veces en su mente por lo que en realidad podría decirse que tenía todo muy calculado, sabia que hacer y cuando hacerlo, lo único que le faltaba era actuar.

Entonces se levanto de su silla y salio de la biblioteca. Armándose de valor fue en busca de Tina, no le tomo mucho tiempo encontrarla conversando con Jamie, Leslie y Rachel junto a los casilleros escolares. Sujeto firmemente los objetos que traía entre sus manos e inhalo profundamente antes de dar un paso hacia adelante.

Lastimosamente el androide no se percato en como Rocky cumplía sus labores de conserje limpiando el piso mojado con una mopa, por lo que Bobert piso el charco y se resbalo generando un fuerte ruido al caer, captando la atención de las chicas que voltearon al verlo.

Intento levantarse pero el suelo estaba muy resbaloso por lo que callo varías veces en su intento de levantarse, empapando su ropa así como mojando su peluche con agua sucia y maltratando sin querer las flores. Leslie y Jamie estallaron en sonoras carcajadas.

Al final Bobert logró salir del charco solo para caer de rodillas frente a las cuatro muchachas que lo miraban fijamente. La mirada extrañada de Tina sobre el, de una misteriosa forma hizo que todo lo que tenía estrictamente calculado para ese momento se fuera por el drenaje. Se quedo sin palabras y sin saber que hacer o como reaccionar.

En ese momento Leslie se percato de los objetos que Bobert había dejado caer al suelo, sonrió de forma malintencionada mientras le hacia un gesto a Jamie para que viera lo que había visto, la pelinaranja sonrió de la misma manera.

-Oh...pero miren lo que tenemos aquí-Dijo Leslie con burla mientras se estiraba para tomar las maltrechas flores -Al parecer las sacaste de la basura-Comento.

-Igual este peluche, parece recién salido del drenaje-Se burlo Jamie tomando al conejito de felpa.

-Dénmelo...-Pidió Bobert levantándose e intentando tomar el peluche pero la hija de la profesora de gimnasia lo empujo bruscamente provocando que recayera sobre el sucio charco.

-Oye chico ¿Te encuentras bien?-Pregunto Rocky tomándolo del brazo para ayudarlo a levantarse. Leslie río y en ese momento noto la pequeña hoja de papel que sobresalía de entre las flores.

-¿Qué es esto?-Dijo el rubio mientras acercaba la hoja a su rostro para leerla.

-¡No la leas es mía!-Exclamo Bobert queriendo quitarle el papel antes de que fuera tarde pero Jamie lo detuvo antes de que se acercara a Leslie.

-Y bien ¿Qué es?-Pregunto la pelinaranja mientras sujetaba a Bobert pasando un brazo por su cuello. Leslie detallo la escritura y sus ojos brillaron con malicia burlona.

-Uhh...Al parecer es una nota de...Amor-Dijo sonriendo.

-No lo lean, se los suplico-Pidió Bobert sin poder soltarse.

-Chicos, creó que ya es suficiente-Opino Tina de brazos bruzados.

-Si. Creó que se están sobrepasando-Apoyo Rachel.

-¡Oh vamos alivanence! ¡No sean aburridas!-Dijo Leslie para luego enderezar la hoja y comenzar a leer en voz alta. Bobert cerro el ojo con vergüenza cuando comenzó la lectura.

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Princesa guerrera de ojos dorados

Te lo he de decir, me has embrujado

Eres dulce la miel de los cielos

Eres fría y dura como el concreto

No soy poeta, pero tu eres la dama de mis versos

¿Podrás quererme como yo te quiero?

Espero con ansia ser el primero

Amarte cómo te amo, pocos lo han hecho

Hermosa mujer de negros cabellos

Ingenuo no soy, tú corazón no es mío ni de ellos

Pero yo aún no he luchado

Recuerda mi amor

La guerra por tu amor yo pronto he ganado

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-Vaya...vaya...el genio Bobert esta enamorado-Comento Leslie luego cruzo miradas con Jamie y los dos rieron -Jajajaja...-Bobert apretó los puños ante las burlas, se suponía que Tina y solo Tina debía escuchar el contenido de esa nota.

-¿Y de quién estas enamorado?...¡¿De la aspiradora?!-Río Leslie.

-¡No! ¡No! ¡Yo tengo una mejor! ¡¿De quién estas enamorado Nerd?! ¡¿De la caja de fusibles?! Jajajaja-Se burlo Jamie mientras soltaba a Bobert, este sentía sus circuitos arden en vergüenza, mientras la escena llamaba la atención de más compañeros.

-Basta. Se están pasando de la raya-Dijo Tina siendo completamente ignorada.

-¡Ya se! ¡Te enamoraste de una de las computadoras de la escuela ¿verdad?! Jajajajaja..-Se burlo Leslie sujetándose el estomago debido al ataque de risa. Bobert se mordió el labio a la par que sentía su cuerpo comenzar a temblar.

-¡No esta esta mejor! ¡Te enamoraste de...!-Jamie no pudo terminar.

-¡Estoy enamorado de Tina!-Grito Bobert repentinamente callando las burlas abruptamente, sorprendiendo a todos los presentes. Trago nerviosamente y bajo la mirada -Yo...Amo a Tina Rex-Murmuro lo suficientemente alto como para ser escuchado para luego dirigir su mirada hacia Tina que tenía los ojos abiertos en shock.

En ese momento las risas de Jamie y Leslie estallaron de nueva cuenta, y aunque pareciera imposible se escuchaban más fuertes que antes.

-¡¿Y te llaman genio?!-Río Leslie.

-¡¿Se te frieron los circuitos o qué?! ¡¿De verdad creías que Tina te correspondería?! ¡Para ser un nerd era muy tonto!-Se burlo Jamie riendo a carcajadas. Algunos compañeros que hacían de espectadores se unieron al coro de risas y burlas mientras algunos de los presentes lo miraron con pena y lástima.

Como era el caso de Penny, Gumball, Darwin, Molly, Teri, Alán, Sarah, Carmen e incluso Phillip. Bobert sintió su ojo cristalizarse y en poco tiempo sus mejillas fueron humedeciéndose debido a las lágrimas que salían sin parar, provocando que botara chispas.

-¡Incluso das risa cuando lloras! ¡Eres patético!-Río Jamie.

-¡Mira! ¡Hace cortocircuito!-Señalo Leslie riendo y Bobert no lo soportó más, salió corriendo a todo lo que sus piernas le daban, importándole muy poco el disculparse cuando al recién emprender su huida había chocado contra varias personas dejando caer sin querer la carta que había escrito para Tina en medio del suelo, ignoró todo a su alrededor y solo pudo dirigirse con rapidez a su lugar feliz.

-Jajajaja...-Reían al unisono Leslie y Jamie hasta que se vieron levantados en el aire para después ser estampados contra los casilleros por una disgustada Tina.

-¡¿Y a ustedes dos que les pasa par de insensibles?!-Cuestiono la Rex mirándolos molesta, los demás al ver esto comenzaron a dispersarse, sin querer terminar siendo blancos de la ira de Tina. Leslie y Jamie tragaron nerviosamente antes de hablar, intimidados por la gran facilidad con la que la pelinegra los levantaba, como si no pesaran nada.

-Vamos Tina, admite que fue divertido-Dijo Leslie forzando una sonrisa.

-No me digas que te gusto la idea de que ese nerd se te declarará-Dijo Jamie.

-Eso no les incumbe-Sentencio Tina para luego soltarlos -Son unos tontos, los dos-Dijo para después darse la vuelta y comenzar a caminar, en ese momento piso un pedazo de papel, se detuvo y al notar de que se trataba de un sobre se agacho y lo recogió, en la parte delantera leyó en letra clara y cursiva "Para Tina de..."

-Boberto-Murmuro Tina mientras abría la carta y procedía a leerla.

"Si estas leyendo esto significa que no tuve el valor suficiente para decírtelo de frente... Aun así quiero que sepas lo que te tengo que decir. Antes que nada te agradezco que en el pasado me hubieras salvado de esos niños cuando teníamos 8 años, siento que sea 7 años tarde.

Estoy muy feliz de haberte conocido y si hay algo de lo que me arrepentiré toda mi vida es el no haber tenido el coraje suficiente para acercarme a ti... Sin embargo siempre te he admirado de lejos.

Por alguna razón mi mirada no podía evitar desviarse hacia ti cuando estabas cerca y una calidez inundaba mi pecho, verte siempre mostrando tu fuerza y tu confianza me hacia querer ser como tú, creo que nada se comparaba a la admiración que yo siento por ti.

Y antes de que me diera cuenta esos sentimientos que albergaba en mi pecho se intensificaron transformándose en amor, uno muy fuerte aun cuando tus ojos no me veían a mi. Quiero que sepas que jamás voy a dejar de amarte, siempre tendrás en mi una persona en quien confiar y te daré mi apoyo incondicional.

Me gustaría que pudieras darme una oportunidad pero si realmente crees que eso no será posible te pido que por favor ignores el contenido de esta carta y hagas como si jamás existió.

Pero solo te pido que por favor me dejes ser tu amigo, cada día que paso a tu lado llena mi corazón de una calidez indescriptible, no soportaría que te alejarás de mi solo por no sentir lo mismo que yo siento hacia ti.

ATTE: Boberto"

-Hay Bobert...-Murmuro Tina con tristeza. Desde pequeña lo único que había querido era un poco de cariño y afecto de parte de sus amigos y compañeros, pero estos siempre le huían debido a que ella era la temida hija del Señor Rex, tan brusca como su padre.

Pero ella no era así, el rechazo de sus compañeros en la primaria la hizo convertirse en bravucona después para evitar las burlas e intimidaciones de los demás alumnos. Y cuando llego a la adolescencia lo único que quería era tener novio y ser amada por alguien, como cualquier otra chica.

Pero admitía que no se esperaba que alguien como Bobert le profesara tales sentimientos. Podía ser un poco excéntrico, aunque pensándolo bien ¿Quién en Elmore no lo era?, pero también era un chico brillante, amable y curioso, además algo le decía que seguramente era muchas cosas más.

Doblo la hoja y la guardo entre los pliegues de su suéter, para después comenzar a caminar decidida. Bobert era un chico maravilloso en resumidas cuentas y sería tonto si dejaba pasar esta oportunidad. Quería conocerlo a profundidad y ¿Quién sabe? Quizás después de un tiempo, terminarían queriéndolo tanto como el a ella.

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Podrían decir que era un nerd todo lo que quisieran, pero Bobert disfrutaba pasar los recesos de clases en la biblioteca, ya que este siempre era tranquilo y con tanto conocimiento rodeándolo lo hacían sentir muy cómodo. Aquí podía relajarse y ser el mismo. En este momento se encontraba leyendo un libro que había querido leer hace tiempo pero debido a lo respecto a Tina no había podido.

Suspiro profundamente, había pasado una gran vergüenza frente a casi todos sus compañeros y quizás enfrente de la misma escuela y no sabia como debía arreglar las cosas, sacudió levemente la cabeza e intento sumergirse en la lectura de su libro. Por lo que no vio la puerta de la biblioteca abrirse y dejar entrar a una persona que no se esperaba. Y no fue consciente de su presencia hasta que estuvo al lado de el.

-Bobert-El androide levanto tan bruscamente el cuello que una persona normal se lo hubiera dislocado y volteo el rostro lentamente hasta toparse con la dueña de la voz, trago nerviosamente mientras sentía su rostro palidecer al ver a Tina frente a el -Estaba buscándote-Dijo la Rex a su lado.

Abrió su ojo con mucha sorpresa, cuando Tina comenzó a invadir su valioso espacio personal, torpemente se levanto de la silla y mientras Tina se acerba, el retrocedía todo lo que podía, inclinándose hacia atrás hasta que su nuca topó con una pared y el pánico comenzaba a recorrer su espina dorsal advirtiendo el peligro inminente que estaba enfrente de el.

Sus alarmas comenzaron a gritar corriendo como locas de un lado a otro, gritándole que seguramente ella estaría molesta por todo lo que había pasado. Sin poder escapar cerro el ojo y espero el golpe que seguramente se avecinaba, pero para su desconcierto y sorpresa, sintió el roce de sus cálidos labios contra su pálida mejilla.

Estaba seguro que eso era un beso y no era su imaginación haciendo de las suyas, para asegurarse sus manos se deslizaron hacia adelante sintiendo la tela de algodón del suéter entre sus dedos confirmando el hecho. Tina Rex le estaba dando un beso en la mejilla.

Ella se separo de el y lo miro fijamente, Tina siempre tuvo una fuerte mirada en sus ojos ámbar, tan hermosa como exótica...y en ese momento enviaba corrientes eléctricas a través de su cuerpo. Bobert tragó saliva nerviosamente mientras sentía sus mejillas calentarse con un fuerte color carmín.

-Lamento lo que sucedió, Jamie y Leslie no debieron decir esas cosas-Se disculpo Tina -Y..yo bueno...leí tu carta...-Dijo tímidamente.

-¿Ah sí?...-Murmuro Bobert como ido.

-Si. Me conmovió mucho y sobre el poema que compusiste la verdad es que...me pareció verdaderamente hermoso lo que escribiste...¿En cerio escribiste todo eso pensando en mi?-Pregunto con las mejillas ligeramente sonrojadas.

-Por supuesto ¿En quién más podría pensar que me hiciera sentir así?-Pregunto el algo confundido. Tina por su parte se sonrojo más.

-En ese caso...yo...nosotros...¿Podríamos salir en una cita?-Pregunto Tina tímidamente. Bobert parpadeo mientras las campanas de felicidad sonaron en su mente, mientras una sonrisa digna de un comercial se formaba en su rostro.

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