Los personajes pertenecen a Inagaki y Boich. Esta historia es original y sin fines de lucro. Espero les guste. Nos leemos abajo

Advertencia: la historia contiene spoilers del manga.

Una historia muy ilógica

Año 5748 d.C

Torre de la sacerdotisa

Bueno decir que es una torre no es completamente cierto ya que desde que la civilización entró en proceso de restauración la tradicional torre de la sacerdotisa de la aldea Ishigami es ahora un templo, uno no muy ostentoso y que con la ayuda de arquitectos modernos lograron que este luzca casi exactamente igual que los templos de antes de la petrificación, pero para los habitantes de la aldea original este lugar siempre será conocido como la torre de Ruri, en donde acudían por conocimiento de las cien historias o para actividades de gran importancia como una boda en este caso.

Cuando nuestros protagonistas llegaron a la entrada del templo no encontraron nada fuera de lo habitual, algunos ancianos rezando o prendiendo inciensos en pequeñas capillas y varios niños jugando mientras recitaban las populares historias que dejo Byakuya hace ya miles de años. Lo único diferente es que el edificio principal se encontraba resguardado por los fieles guardaespaldas de Ruri, quienes al verlos los dejaron entrar sin problema, pero se aseguraron de prohibir el paso para aquellos que quieran seguirlos.

Una vez dentro la paz que se apreciaba por fuera contrastaba completamente con el caos que se tenía dentro. Suika recogía unas flores, las cuales aparentemente fueron tiradas descuidadamente mientras que Kohaku discutía con su padre y los ancianos de la aldea por apurar la ceremonia mientras Yuzuriha intentaba ponerle una especie de velo en el cabello, Kinro, Magatsukase, Kirisame y Mozu conversaban en una esquina como si del clima se tratará, mientras Ginro se escondía detrás de su fiel sirviente y Taiju gritaba conmocionado quién sabe qué.

- ¡SENKUUUU! – el grito de Taiju resonó en la habitación, lo cual hizo que todos vuelvan sus miradas hacia los recién llegados, mientras el corría a abrazar a su amigo en señal de apoyo. Gesto de obviamente fue recibido con un pie sobre su rostro y una cara de fastidio.

- Que alivio – dijo Ruri acercándose a Chrome, quien solo le devolvió una mirada interrogante ante todo esto – ya no sabíamos que más hacer.

Kohaku automáticamente se deshizo descuidadamente del velo que le habían colocado quedándole solo un par de flores enganchadas en el cabello.

- Lo siento Yuzuriha, de verdad no lo necesito – dijo lo más amable que pudo – y dirigiéndose a los recién llegados se acercó a paso decidido a ellos.

- ¿Segura Kohaku? Si me dieras un par de días podría hacer un vestido precioso solo para ti – respondió amable.

- Es preciso que la ceremonia se lleve a cabo hoy – soltó ella un poco triste pero se recompuso inmediatamente y dirigiéndose a sus amigos continuó – me alegra que hayan podido venir, ahora podremos continuar – declaró con una sonrisa que no le llegaba a iluminar los ojos.

~ ¿Por qué tanta prisa Kohaku – chan? ~ pregunto Gen ~ Yuzuriha tiene razón ¿no crees que es un poco apresurado?

La aludida solo desvío la mirada y bufo con desgana, cansada de que todos pregunten eso.

- ¿Y quién es la pobre víctima a la que convenciste para que se case contigo, gorila? – pregunto Chrome antes de recibir una muy merecida paliza.

- Ese vendría a ser yo – se oyó una voz desde el fondo que se acercó con pasos firmes al lado de la rubia y le coloco ambas manos en sus hombros.

- ¡¿Mozu?! – preguntaron a coro todos los recién llegados, bueno todos menos Senku quién se había mantenido en silencio hasta este momento solo pudo fruncir un poco más su ceño mientras apretaba con más fuerza sus dientes.

Era bien conocido la pelea que Kohaku tuvo con Mozu en la isla del tesoro, así como los principios poco éticos del isleño y sus deseos de querer formar su propio harem, por lo que esta declaración dejo a todos más que confusos. ¿Qué estaba pensando Kohaku al querer casarse con un tipo como Mozu?

- Kohaku, sé que estas apurada, pero creo que hay algo que no entendemos – empezó a decir Ukyo - ¿por qué no nos habías dicho nada sobre tu boda?

- Ukyo tiene razón – intervino Tsukasa mirando firme a ambos guerreros – incluso nos vimos esta mañana y no mencionaron nada al respecto.

Kohaku se deshizo del agarre de Mozu algo hastiada mientras se llevaba una mano a la frente, sabía que no podía eludir las preguntas de su jefe.

- Lo siento, Tsukasa – empezó a decir ella – no te lo dijimos porque no lo sabíamos en ese momento – declaró para el asombro de todos por lo repentino de todo esto.

- Eso quiere decir… - interrumpió Yuzuriha – ¿que Mozu te lo propuso solo hace unas horas?

- En realidad yo se lo propuse a él – dijo Kohaku lo más tranquila posible, haciendo que si todos estaban confundidos se encuentren ahora extremadamente más confundidos por toda la situación.

- No es un secreto que siempre he considerado a Kohaku una de las bellezas de la aldea, con cara bonita y curvas bien definidas; y como un extra es ágil y fuerte. No podía negarme – declaro Mozu lanzándole una mirada burlona a Senku.

Todos guardaron silencio mirando a su rubia amiga a la espera de que lo pusiera en su lugar por cómo la había descrito, pero ella ni se inmuto con esas palabras y todos pensaron es que tipo de realidad paralela habían entrado.

Y mientras esto sucedía la mente de Senku se encontraba procesando la información a diez billones de revoluciones por segundo, no le gustaban las situaciones sin sentido y esta sin duda lo era.

~ Creo que todos necesitamos un poco más de información Kohaku-chan ~ dijo Gen con su voz cantarina.

Ella estaba a punto de mandarlos "amablemente" a meterse en sus propios asuntos ya que el tiempo se estaba acabando cuando la voz suave de su hermana intervino justo a tiempo.

- Hoy se cumplen diez primaveras – dijo Ruri dirigiéndose a Chrome más que a los ciudadanos de la edad moderna quienes seguían confundidos ante esta declaración.

Chrome miro a la sacerdotisa mientras la verdad se ampliaba en sus ojos, los cuales voltearon a ver a la temperamental rubia que conocía desde que eran pequeños, la cual prometió ayudar en todo esto ya que, aunque tuvieran la misma edad, la veía como su hermana pequeña.

- Lo había olvidado – declaró mirando a Kohaku con algo de pena – con todo lo que ha pasado… Lo siento… te prometí ayudarte y…

- Quita ya esa cara de idiota – respondió orgullosa la leona – no necesito tu lástima, Chrome. No es la gran cosa.

Pero la cara de Chrome no cambio a pesar de sus palabras.

- ¿Quería alguien explicarnos que rayos está pasando? – dijo Ryusui ya desesperado y ansioso por saber tanto misterio.

Chrome y Ruri se voltearon hacia los habitantes de la edad moderna y su líder para dar fin con el misterio.

- Verán hace poco más de diez años, meses antes de que Senku apareciera por primera vez en la aldea Ishigami… - comenzó a relatar Chrome.

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Año 5738 d.C

Torre de la sacerdotisa

(Tres meses antes de la primera des-petrificación de Senku)

- ¡Kohaku! ¡Regresa aquí inmediatamente! – gritaba Kokuyo caminando detrás de su temperamental hija menor.

- Ya dije que no lo haría – respondió ella dando pasos cada vez más furiosos – ¡no lo haré!

Kokuyo consciente de que casi toda la aldea se había enterado de la discusión que tenía con su hija ordenó a Kinro y Magma que la sostengan para que no pueda escapar. Una vez ella estuvo inmovilizada le devolvió la mirada desafiante a su padre.

- Sé que es difícil de aceptar – hablo Kokuyo asumiendo su papel de líder – pero es tu deber con tu aldea, es tu deber con tu familia, es tu deber con tu hermana.

- ¡No me aprenderé las estúpidas cien historias! – grito ella en respuesta mientras luchaba en contener sus lágrimas de impotencia – No tomaré el papel de Ruri-nee ¡No me daré por vencida!

- Kohaku… - volvió hablar su padre orgulloso con la decisión de su hija; pero ahora no debía pensar como un padre debía pensar como líder de la aldea y eso significaba hacer ciertos sacrificios – Sé que es difícil de aceptar, sabes que tu hermana está muy enferma y que cada día empeora… a este paso tendrás que asumir el puesto de sacerdotisa y …

- ¡No lo hare! – volvió a responder furiosa mientras hacía uso de su fuerza para noquear a Magma y mandar a Kinro varios metros atrás. Camino hacia su padre delante de todos los habitantes presentes mientras la tensión se sentía en el aire – Jamás formare parte de un plan en el que Ruri muera. No lo aceptare.

- Como líder de la aldea Ishigami – empezó a decir Kokuyo irguiéndose cual alto era – te ordeno que comiences a asumir tus responsabilidades como aprendiz de sacerdotisa. Inmediatamente.

- Padre, puedo hacer que mi hermana mejore – respondió Kohaku – le traeré agua caliente todos los días. Ruri-nee se pondrá bien, lo sé … por favor confía en mí.

- Si te niegas se considerará desobediencia y traición a tu aldea … no merecerás ser llamada miembro de esta familia – sentenció su padre ignorando la mirada de asombro de su hija y los susurros del pueblo.

Kohaku frunció el ceño aún molesta por el rumbo que estaban tomando las cosas.

- No lo haré – repitió firme su respuesta – no me rendiré en encontrar la cura de Ruri-nee.

- Si esta es tu decisión…– empezó a decir Kokuyo antes de hablar para toda la aldea - ¡Habitantes de la aldea Ishigami! A partir de hoy Kohaku no forma parte de esta familia, se le quita el honor como miembro de la tribu y por tanto no podrá formar parte de los guerreros…

- ¡Padre! – la voz de Ruri interrumpió la sentencia hacia su pequeña hermana. Ella intento acercarse, pero no pudo dar más de dos pasos sin empezar a toser sangre y caer de rodillas al suelo. Los más cercanos la ayudaron a levantarse y con sus últimas fuerzas y aun tosiendo le dirigió una mirada suplicante a su progenitor – Padre…por favor…

Kokuyo suspiró resignado.

- Diez primaveras – sentenció – Tu desobediencia es inaceptable por lo que si no encuentras honor dentro de otra familia cuando terminen las diez primaveras, no podrás seguir defendiendo la aldea. Entregarás tu escudo y tu lanza y tendrás que dejar la aldea.

Kohaku le devolvió una mirada indignada pero desafiante mientras que Kokuyo, esperaba con todas sus fuerzas que alguna familia en la aldea pudiera acoger a su hija; obviamente, nadie lo hizo.

Desde ese día Kohaku vivía a las afueras de la torre y pasaba muy poco tiempo en aldea; prefería estar en el bosque buscando nuevas hierbas o trayendo agua caliente para su hermana.

Cuando Chrome se enteró de lo ocurrido le prometió que la ayudaría a encontrar la cura para Ruri y a solucionar su problema de encontrar una familia que la acoja antes de que se cumpla el plazo. Esta fue una de las pocas veces en que Chrome deseo con todas que sus padres estuvieran vivos para que pudieran acoger a Kohaku. Aunque para aligerar un poco el ambiente agrego que tenían que darse prisa ya que si una familia no la acogía antes de que tenga la edad de formar la suya propia estaría completamente pérdida debido a que nadie desearía tener a una gorila como esposa. Digamos que el antiguo hechicero solo recibió varios miles de golpes que, según él, solo confirmaban su teoría.

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Año 5748 d.C

Torre de la sacerdotisa

¿Boda de Kohaku?

- Pero desde que llego Senku, surgieron un montón de cosas mucho más importantes que nos hicieron olvidar todo esto – dijo Chrome finalizando la historia.

- El plazo vence hoy – agrego Ruri – Hoy es la primera luna del verano. Si Kohaku no es acogida por una familia deberá dejar la aldea y renunciar a su puesto de guerrera.

- Pero Kohaku ya no está en edad de ser acogida como parte de una familia – intervino Kinro, acercándose con Magatsukase, Kirisame y Ginro – por lo que debe desposarse y formar su propia familia que tape la desobediencia cometida. Son las reglas.

Todos se quedaron en silencio mirando a la fiera guerrera que no hacía más que cruzar sus brazos y fruncir su ceño.

- Esto es lo más absurdo que he escuchado – dijo Senku siendo el primero en hablar – absurdo al diez billones por ciento.

- No es absurdo – intervino Suika – pedirle a Kohaku que deje de ser guerrera, es como pedirle a Senku que deje la ciencia…

Kohaku suspiró resignada.

- Senku tiene razón – respondió Kohaku realmente cansada - Es tan estúpidamente absurdo que lo había olvidado por completo. Por eso no quería molestarlos, pero papá como siempre no es confiable cuando se le necesita.

Al oír esto el llanto de Kokuyo no hizo más que incrementar pidiendo entre hipitos y sollozos que su hija lo perdone. Ella simplemente rodo los ojos y le repitió que se comporte y que no tenía nada que disculpar. Lo hecho, hecho estaba.

~ Pero Kohaku-chan ~ empezó Gen ~ creo que ahora que estamos en otros tiempos y no es necesario que cumplas las órdenes.

Kinro, Kirisame y Magatsukase lo miraron de mala manera al escucharlo sugerir romper las reglas.

- Las normas deben cumplirse sin importar el pasar del tiempo – declaró Kirisame – es así para todas las aldeas, sin excepción.

- ¿No creen que se están tomando un poco a pecho todo esto? – preguntó Ukyo esperando hacer que todos entren en razón.

- Kohaku fue juzgada y sentenciada por el jefe de la aldea, debe cumplir su condena o abandonar la aldea. Por mucho que no nos guste – respondió Kinro.

- Pero Senku es el actual jefe de la aldea ¿no hay algo que él pueda hacer? – insistió Ryusui.

- ¡Suficiente! – declaró la leona imponiendo el silencio entre ellos – Desobedecí órdenes directas del jefe de la aldea, aunque se pudiera cambiar el castigo no podría vivir tranquila conmigo misma.

- ¿A qué te refieres, Kohaku? – pregunto Tsukasa

- ¿Podrías confiar en un guerrero que desobedece tus ordenes? – respondió ella.

- No… no podría – declaró sincero su jefe.

- Pero Kohaku ha probado ser confiable – dijo Suika intentando ayudar a su amiga.

- Aunque Senku pudiera librarme de esto, me temo que tendría que renunciar a mi puesto – añadió – yo sabía las consecuencias de mis acciones, pero si con eso podía salvar a Ruri-nee, no me arrepiento de nada.

- Kohaku…- pronunció Ruri dejando rodar las lágrimas por sus mejillas.

- Quiten esas caras, que pienso divorciarme apenas pueda – dijo mientras todos se caían de espaldas ante esta declaración.

~ Creo que debiste empezar por allí Kohaku-chan ~ dijo Gen ~ estábamos realmente preocupados.

- ¿Entonces Kohaku se divorciará apenas se case? ¿cómo lo hizo Senku con Ruri? – pregunto Taiju emocionado por la revelación.

- No es tan fácil como en el caso de Senku – dijo Kinro – Ya que Kohaku ha sido expulsada de su familia deberá permanecer y vivir bajo el mismo techo que su esposo por lo menos seis meses antes de anunciar el divorcio.

Mozu sonrió de lado arrogante al oír eso.

- Hay algo que aún no me queda claro – intervino Yuzuriha desviando la atención hacia ella - ¿por qué Mozu?

Ahora todas las miradas volvieron hacia la protagonista de esta historia.

- Pues… como ya había dicho se me había olvidado por completo hasta hoy mismo – dijo mientras se sobaba la nuca con una mano – cuando Ruri-nee me lo recordó, no quería molestarlos porque Chrome había comentado que estaban en medio de un experimento muy importante y seguramente la gente de la edad moderna tenía mejores cosas que hacer que ayudarme en estas tonterías. Así que solo me quedaban los del equipo de fuerza que aún no se habían retirado. Kinro, obviamente nunca me ayudaría ya que considera que divorciarme es como romper las normas; Ginro, ni hablar prefiero que me destierren ahora mismo; mi primera opción fue Magatsukase, ya que es un caballero, pero al ser sirviente de Ginro, sería como estar casada con él por seis meses – explicó poniendo una cara de asco – Así que…

- Kohaku, me comento la situación y como ciudadano de la isla entiendo las tradiciones de cada tribu – habló Mozu causando que cierto peliverde crujiera sus dientes con molestia – Además, quién sabe lo que podría pasar en seis meses – dijo con una mirada lasciva.

- Uhmmm, sé que no querías molestarnos, pero ahora que estamos tus amigos aquí, estoy segura de que alguno de los chicos querrá ayudarte – razonó Yuzuriha, haciendo que la revelación iluminará el rostro de Kohaku.

- Tienes razón – declaró la rubia golpeando una de sus manos con su puño en señal de realización – Lo siento, Mozu no habrá boda. Al menos no contigo.

El isleño frunció el ceño pero se fue retiro tranquilo del lugar diciendo que lo había intentado.

- Y ahora ¿quién se ofrece de voluntario para ayudar a Kohaku? – pregunto emocionada Yuzuriha de que su amiga ya no tenga que estar por seis meses con un pervertido.

Ante esto todos los chicos retrocedieron varios pasos con miedo de la posible reacción de Kohaku.

- No puede ser Chrome porque está enamorado de Ruri – dijo Suika de lo más despreocupada haciendo que la pareja se sonroje – Ni tampoco Taiju porque ama a Yuzuriha desde siempre… ni Tsukasa porque está saliendo en secreto con la reportera Minami….

- No deberías decir esas cosas tan a la ligera, Suika – le reprocho dulcemente Ruri.

- Lo siento – dijo ella un poco avergonzada – Entonces … ¿Qué tal Gen?

- ¡¿GEN?! – preguntaron todos incluida la misma Kohaku.

- ¿Yo? – preguntó sorprendido el ilusionista

- Imposible – intervino Kinro – Kohaku es la mejor guerrera de la tribu, su esposo debe tener cualidades similares o superarla en alguna virtud admirada por la aldea.

- Y mentir y engañar no son cualidades que se consideren virtudes en la aldea Ishigami – concluyó Suika un poco desilusionada.

~ Jejeje eso me ofende un poco Suika-chan ~ dijo Gen con su voz cantarina fingiendo estar ofendido ~ pero a decir verdad es que Kohaku-chan me da un poco de miedo ~ agrego en voz baja ante la mirada asesina de la leona.

- Entonces…- intervino Yuzuriha – quedan Ryusui, Ukyo y Senk…

- ¡Siempre he ansiado casarme con las chicas bonitas! – dijo Ryusui con una cara que generaba miedo totalmente decidida – Yo las quiero a todas… ha-ha-ha – rio de forma tenebrosa.

- No sé si Ryusui sea mejor que Mozu – dijo Tsukasa viéndolo con una gota de sudor en la frente.

- La luna está a punto de salir… debemos darnos prisa- dijo Kohaku apurada - ¿Alguien quiere ayudarme?

- Queda Ukyo … - volvió a decir Suika, haciendo que todos volteen a ver al hombre del radar.

- Yo tengo un inconveniente con eso – dijo Ukyo mirando al cielo soñadoramente – Del mismo modo que siempre quise un enfrentamiento sin muertes, quiero un matrimonio duradero – terminó sorprendiéndolos a todos – Así que si estás de acuerdo Kohaku, no tendría problemas en casarme contigo, pero no quisiera que esta unión termine sin intentarlo al menos.

Todos los presentes se quedaron de piedra al escuchar tal declaración del chico de la gorra.

- ¡OH!¡Eso sería excelente! – grito Chrome emocionado – Además nunca encontrarás mejor partido que Ukyo, gorila.

- Ukyo es bueno y amable. Además, tiene un oído excelente y es un arquero prodigioso – comento Suika.

- Cumple con los requisitos de la aldea – afirmó Kinro.

- Bueno… es cierto que Ukyo es un caballero y nunca se aprovecharía de la situación – reflexionó Yuzuriha en voz alta; sin embargo, su mirada se desvío hacia su amigo peliverde.

- WUAAAAA – sollozo Kokuyo abrazando la cintura de su hija – tendré unos nietos extraordinarios, con una visión y un oído sobre humanos.

- Papá no digas tonterías, me avergüenzas – declaró la leona.

- ¿Qué dices Kohaku? – pregunto Ukyo acercándose a ella y extendiéndole la mano para que se la estrechara – ¿Aceptas casarte conmigo?

Kohaku por primera vez desde que comenzó esta charla se olvidó del tiempo y se quedó sin saber que decir, sentía la mirada de todos sobre ella en especial la de Senku, quién se había mantenido en silencio hasta el momento, pero no quería mirarlo en este instante y descubrir lo aburrido que le resultaba al científico esta situación ya que sabía de antemano que consideraba irracional e ilógico todo el tema del romance y ni que hablar de las relaciones las cuales siempre calificaba como absurdas y complicadas.

No, ella no quería ver eso en sus ojos en este momento. Ya había aceptado hace algún tiempo que le tenía un cariño especial a Senku y también sabía que él nunca desperdiciaría su tiempo en tonterías como esa y aunque algún día por muy remoto que parezca lo hiciera ¿por qué la elegiría a ella? Ella era consciente que la mayoría de los hombres de la aldea le temían y los que se interesaban en ella eran de alguna forma unos pervertidos que se desencantaban fácilmente; y para ser sincera, no le importaba.

Solo acepto casarse con quién sea para poder conservar su honor intacto y borrar su desobediencia de hace tantos años, pero su intención siempre fue divorciarse lo más pronto posible y volver a su vida normal. Una vida donde el entrenamiento y defender a su aldea era lo más importante, ella no tenía tiempo para buscarse un novio y aunque la mayoría de las chicas de su edad empezaban a sentar cabeza ella nunca se preocupó realmente por esas cosas. Pero ahora era consciente que quizá en algún lugar dentro de ella si añoraba esas cosas, ser una chica normal, tener una familia propia ¿Sería una tonta si dejaba escapar esta ocasión?

Conocía Ukyo desde hace años, y más allá de sus cualidades físicas como su agudo oído y su destreza con el arco, su amigo tenía un buen corazón, era inteligente, amable, divertido y siempre se preocupaba por el bienestar de todos, es cierto que, a veces tenía ideales tan absurdos como los que acaba de mencionar, pero una cosa era segura, él luchaba por ellos. Ella nunca lo había mirado más que como un buen amigo… hasta ahora y eso la hizo dudar un poco… Quizá Chrome tenía razón, quizá nunca tendría una mejor oportunidad que la que le estaba ofreciendo Ukyo en este momento ¿Debería al menos intentarlo?

- Yo … - comenzó a decir ella.

- ¡Que fastidio! – se escuchó la voz de Senku, lo que hizo que todos voltearan a verlo. Él tenía una expresión despreocupada y se rascaba desinteresadamente el oído – Leona, te quedan exactamente 89 segundos antes que salga la luna. Si no quieres terminar desterrada te sugiero que comience la ceremonia ahora.

- Es cierto – secundo Ruri.

Ukyo bajo el brazo que tenía levantado y sonrió de lado mientras venían los ancianos de la aldea, pero antes de que alguien pudiera hacer o decir algo Senku volvió a hablar.

- Como líder de la aldea Ishigami, doy mi aprobación para que Kohaku se case con…- hizo una pausa dramática mirando al chico de la gorra de medio lado antes de continuar – con…migo.

Y por milésima vez en ese día todos se caían de espalda ante este giro de los hechos.

- ¡QUE! – gritaron los presentes aturdidos.

~ ¿Qué significa esto Senku-chan? ~ intervino Gen intentando entender cómo es que terminaron las cosas de este modo.

- ¿Senku? – preguntó Kohaku un poco confundida.

- Pensé que esta mierda era importante para ti… a mí me da igual; pero te quedan 19 segundos – respondió manteniendo su tono calmado.

- Como sacerdotisa de la aldea, yo también estoy de acuerdo – dijo Ruri.

- ¡Ruri-nee! – reclamó Kohaku.

- Los ancianos también estamos de acuerdo – dijeron en coro las voces de los hombres mayores – Desde este momento Senku, líder de la aldea Ishigami, esta oficialmente casado con Kohaku…

Todos pestañearon varias veces intentando procesar lo que había pasado en estos pocos segundos mientras que un miembro del consejo de anciano repetía las normas que deben de cumplir como nuevo matrimonio.

- …Y por último esta unión deberá durar al menos seis meses debido a las condiciones especiales que tiene la conyugue…

- Si…si lo que digan – dijo Senku caminando hacia la salida – Chrome deja de holgazanear que tenemos que terminar el experimento.

- Espera Senku – gritó enérgicamente Taiju, lo cual no hizo que su amigo se detuviera ni un milímetro – ¿No vas a besar a la novia?

Senku solo movió sus manos en señal de aburrimiento y siguió caminando de vuelta al laboratorio y una vez que Chrome salió de su estupor fue corriendo tras él.

Kohaku simplemente encogió los hombros y dijo que se retiraba ya que le tocaba guardia nocturna mientras que los cuatro generales, Ruri, Suika, Taiju, Yuzuriha y el equipo de fuerza presente aún no terminaba de salir de su asombro. Mientras Kokuyo siguió llorando y proclamando que tendría unos nietos super inteligentes y fuertes.

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Y así fue como acontecieron los hechos de esta segunda unión del gran científico Senku Ishigami. La cual en su momento fue la historia más comentada por los pobladores de la aldea y que cambiaba de versión de boca en boca, algunos pobres inocentes hasta dicen que Senku entro al templo abriendo las puertas de par en par para interrumpir el matrimonio, como en las antiguas películas; o que Kohaku lo amenazo con su temible fuerza, extorsionándolo, rompiéndole hueso a hueso hasta que accediera.

Quizá algún día ambos quieran contar su versión de los hechos y lo que sucedió en los seis meses después cuando Kohaku se mudó a casa de Senku pero esa ya será otra historia.

Lo cierto es que, varios meses después de acabado el tiempo obligatorio, cuando Chrome y Ruri se llenaron de valor para preguntarles si seguían juntos, ellos simplemente se encogieron de hombros y les mostraron las alianzas en sus manos, que el científico había mandado hacer para ambos.

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FIN

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Hola a todos querido lectores

Gracias por llegar hasta aquí. Esta es la primera historia de esta pareja que se me vino a la mente apenas termine de ponerme al día con el manga. Espero les haya gustado, yo me divertí mucho escribiéndola. Y si al menos sonrieron una vez mientras lo leían, me doy por bien pagada.

Un agradecimiento especial para las maravillosas personas que me levantaron el ánimo con un review:

Siomynavia5: Me alegro de que te haya gustado la primera parte y espero disfrutes este final.

Mumi Evans Elric: Tu comentario me hizo sonreír como no te imaginas, me encanta que te hayas adentrado en la historia. Y no te preocupes que tengo nuevos proyectos en camino. Así que no dejes de poner atención al fandom.

Diana Nara: Espero haber resuelto todas tus intrigas con esta segunda parte y haberte sacado al menos una sonrisa.

Sary149Sofia765: Gracias por el apoyo, no sabes lo que significa para mí que les gusten mis historias. Disfruta el desenlace 😉

CELESTE kaomy-chan: Celeste eres un sol dentro del fandom, para mi significa mucho que te haya gustado. Espero el final este a la altura y que no hayas tenido que esperar mucho.

Guest: La que quedo emocionada fui yo al leer tu review, no te preocupes que a mi tampoco me gusta quedarme con la duda. Espero te haya gustado el final.

Y miles de gracias a todos los lectores silenciosos que anónimamente se dan un tiempito de darle click y sumergirse en este universo con nosotros.

A todos ustedes un abrazo enorme. Hasta la próxima historia.

Los quiere,

Nita.

20/11/2020