—Yo soy el lacayo de Reborn y los demás, viviré el resto de mi vida de esa forma.

Las personas que escuchen eso pensarían que soy patético.

En realidad creo que todos lo hicieron.

Pero a mí no me importa.

Porque esta máscara de inútil me permite protegerlos.

Nunca han sospechado que soy yo quién los protege. Que sus enemigos no los persiguieron porque yo me encargué de ellos.

Ninguno se imagina la carnicería que soy capaz de hacer por su bien, o de cuántas cicatrices tengo por estos actos.

¿Piensan que estoy loco verdad?

Pero la verdad es que ellos me rescataron de la soledad y la desesperación.

—¿El hombre inmortal odiado por la muerte? ¿Qué tiene eso de especial? Lo único que yo veo es un mocoso masoquista que no aprecia su vida. Si quieres ser increíble, entonces busca una forma de vivir en vez de morir.

Palabras duras que me impactaron como si fueran balas.

¿Sabías que fuiste el primero en salvarme?

Las personas siempre me han repudiado por mi cuerpo, o me han puesto en un pedestal como si fuera algún tipo de dios.

Nunca he conocido a alguien que me viera por lo que soy, un chico que solo quiere una razón la cual vivir.

Lo peor era: que ni yo mismo lo sabía.

No me había dado cuenta de cuán vacía era mi vida.

Por eso te acogí como mío.

Reborn: aunque te hagas el duro siempre has tenido en ti lo de guiar a otros.

Gracias por dejarme ser el primero en recibir tus enseñanzas mi sol.

—Tu cuerpo es muy interesante. Nunca he visto algo similar, ¿Qué te parecería dejarme investigarte? Estoy seguro de que tú también quieres respuestas.

Cuanta razón tenías Verde.

Fuiste el único que me ayudó a saber por qué mi cuerpo sanaba tan pronto, si bien mi condición seguía siendo especial, me demostraste que no era un monstruo como muchos decían, incluido yo mismo.

Dices que la ciencia existe por el bien del hombre.

Pues tú ciencia me salvó.

Gracias por arrojar luz sobre mi incertidumbre mi rayo.

—¡Deja de decir cosas patéticas como que no puedes! ¡Mientras que haya esfuerzo y voluntad los humanos pueden lograr cualquier cosa! ¡Así que deja de limitarte y se ambicioso!

Tan inspiradora e intensa que eras Lal.

Como lluvia tú debías ser un diluvio por lo menos, pero esas veces que me abofeteabas para hacerme reaccionar son ahora un cálido recuerdo mío.

Gracias por enseñarme que los límites los pone uno mismo y no rendirte conmigo mi primera lluvia.

—No necesito que me agradezcas haber salvado a Lal kora. Un hombre hace cualquier cosa por aquellos que ama, no olvides eso kora.

Collonello, aquel que ama y protege a mi primera lluvia.

Me enseñaste lo que es ser un hombre de verdad y a proteger a mis seres queridos.

Te admiré desde el primer día en que te conocí, mismo en el que recibiste la maldición en lugar de Lal para protegerla.

Como nube inversa nada me importa más que mis seres queridos.

Por eso no pude evitar reclamar a alguien como tú que lo da todo por quienes ama.

Gracias por ser quién me enseñó cómo debe ser una nube inversa mi segunda lluvia.

—No creo que seas innecesario como dices. Tal vez no te des cuenta, pero es gracias a ti que todos somos capaces de reír juntos y escapar por momentos del oscuro mundo en el que vivimos.

Fon, nunca me creí que fueras una tormenta, aún no logro creerlo.

Siempre fuiste el más sereno de todos nosotros y odiabas la violencia.

Fuiste quién curó mis heridas y me aconsejó cuando no quería preocupar a Luce por su embarazo.

Me protegías en batalla y me enseñabas a defenderme con paciencia, creo que después de Luce eres quién más conoce mi fuerza, aunque nunca te mostré toda.

Y fuiste quién me mostró que si tenía un lugar en el grupo.

Aún si era a base de burlas, era capaz de darles paz y alegría a nuestra bizarra manera.

Gracias por cuidarme y enseñarme mi lugar mi tormenta.

—No te cobraré a partir de hoy. Te mostraré mis ilusiones cuando quieras siempre que no tenga trabajo, a cambio, se mi recadero y mi transporte cuando lo necesite.

Viper, creo que eras con la que más cosas en común tenía.

Sé que nunca pude engañarte igual que con Luce, pero tú solo me aceptaste y me permitiste estar a tu lado.

Ambos fuimos repudiados por algunos, mientras que otros nos veneraban por nuestros poderes.

Porque pasamos por lo mismo, sé que nosotros te importamos más de lo que jamás aceptarás.

Porque nosotros fuimos tu hogar, de la misma forma que tú fuiste parte del nuestro.

Eso nunca cambiará aunque tengas una nueva famiglia.

Gracias por compartir tus experiencias conmigo y respetar mi forma de vivir mi niebla.

Cada uno me dió un tesoro. Ellos son míos, por eso lucho por ellos donde no puedan verme.

Porque sé muy bien cuánto se enojarían de saber lo que hago.

A ojos de muchos me estoy sacrificando por alguien más.

Pero para mí el verdadero sacrificio sería no proteger a mis seres queridos.

Continuará...

YO: Aquí está la segunda parte :'3. Y sinceramente creo que las notas sobran después de estas 870 palabras, así que la dejaré hasta aqui (;ω;).