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Crónicas de Fornost.
"El viaje de Rumble"
Día 2.
"Buenos días" dijo una esclava de nombre Lucy que yacía sentada sobre sus muslos en aquel rincón alejado.
Le correspondí el saludo mientras preparaba el desayuno para ambos. Hoy tocaba seguir con las medicinas de emergencia para Sasha y Lucy, amén de comprar el almuerzo y un par de chucherías (Bebidas, condimentos, etc.) para llenar el refrigerador.
Llame a Lucy a sentarse a la mesa y empezamos a comer del desayuno, fue algo tranquilo, nada del otro mundo si se lo puede decir, Pan, queso, Leche caliente para Lucy y Café para el adulto de esta casa, yo. La niña agradeció el desayuno y se fue a sentar a su lugar preferido, por mi parte, lleve las cosas a lavar, me estire al momento de terminar y puse para que se sequen los utensilios en el escurridor.
Me puse a trabajar en la mesa poniendo a su vez, una alarma para las 11:00 de la mañana (eran las 9:30) para hacerme acordar de ir a comprar el almuerzo de hoy. Lucy se quedo observando la nada con aquella mirada fría y muerta, solo faltaba que empezara a mecerse sobre sí misma y ya la iba a catalogar de Freak de nivel alto, o bien, para los entendidos, una trastornada.
Sonó la alarma del comunicador indicando que era tiempo de irme a hacer mis labores de comprador familiar, agarre mi bolsa de comercio, salude a Lucy indicándole que ya volvía, me correspondió el saludo y empecé mi camino hasta el centro de Grivendale. En el camino pensaba en Sasha, ayer no estuvo en todo el dia y tampoco la vi esta mañana, ¿Acaso se habrá cansado de mí como para volver a su casa? No quisiera detenerla por ello, no es mi sirvienta como para que decida por ella, pero se me hace extraño no tener su compañía después de los días que estuvimos compartiendo juntos, no digo que Lucy no es mala compañía, pero Sasha es Sasha, no hay por donde verlo.
Pase por su compañía expectante a verla allí, charlando con su amiga como el primer dia que llegue, pero no la encontré en el mostrador principal, encontré a su amiga leyendo una revista de forma sería. Pensé tal vez que la estaba cubriendo mientras iba al baño o algo por el estilo, por lo que continúe con mis compras.
A la vuelta me cruce con varios locales nuevos que, o tal vez no los habia visto, o simplemente no les preste la importancia que necesitaban por razones que van desde lo cotidiano o por los ingredientes para crear la medicina de emergencia para mis dos amigas. Las tiendas que vi, uno era de ropas y otro de comidas ya preparadas, o bien, restaurante, las dueñas de los locales estaban afuera para saludarse entre ellas, la del restaurante llevaba unos jeans con zapatillas para salir, una remera a rayas blanca y una chaquetilla celeste, con bandeja en mano, un delantal negro de cocinero, un lápiz en la oreja junto a una libreta, pelo anaranjado sujetado a una cola de caballo, ojos negros, piel blanca y un diente torcido en la parte inferior izquierda del labio. La de la tienda de ropa tenía un vestido elegante blanco con un sombrero grande del mismo color que le tapaba del sol, pelo enrulado negro llegando a lo afro aunque no se notaba por estar atado, ojos celestes y piel negra casi como lo fue Jake en su momento, solo que él era más café que chocolate. Ambas estaban charlando de lo cotidiano, como lo es la clientela a estas épocas del año, el día a día y el cómo estaba la una de la otra, lo que hacía destacar de los pares, es que la chica de piel negra hablaba con elegancia, tranquila y profunda (Casi igualito a Eva, la diosa del tiempo) mientras que la otra hablaba de forma más chillona, no llegando a molestarme pero que se dejaba enterar por todo el mundo que pasaba por allí (No tan parecido a Lulu, pero solía dejarse ver de esa forma cuando quería alegrar a las personas en sus shows) mientras pasaba entre medio de ellas. Me detuve en seco y pensé que tenía que preguntarle a la chica de piel negra si se trataba de Eva quien estaba abriendo una tienda de ropa, lo último que supe de ella es que había abierto un salón de clases en un Hospital en Demacia para ayudar a niños cuyos problemas personales son, principalmente, padres de mierda:
¿Eva, eres tú? – Dije arqueando una ceja.
¿Hmm? Oh, hola criaturita, mi nombre no es Eva cariño, es Wakavi, un gusto conocer a mi primer cliente del día, ¿Señor…? – Hacia uso de sus manos para indicarme que prosiguiera.
Rumble, mi nombre es Rumble. –
Santos cielos… ¿Acaso estuvo usted en el conflicto Noxiano de hace unos años? – Dijo con cierta sorpresa, parecía que la chica del restaurante también estaba sorprendida.
Bueno, si, en compañía de Andrew, que descanse en paz, y Tristana, que sigue viviendo en Fornost. – Dijo arqueando los labios de forma casual.
¡¿ERES UN VETERANO?! – Grito la chica del restaurante, definitivamente no se parece en nada a Lulu. - ¡NO LO PUEDO CREER, HAY DESCUENTOS GRANDIOSOS EN MI RESTAURANTE POR SI QUIERES PASAR! –
No grites tanto Shizel, el señor no es sordo. – Dijo Wakavi en un tono fuerte pero calmo. –Ya hemos hablado de esto antes, ¿No te parece? – Se cruzo de brazos mientras miraba serio a su amiga, como si fuera una madre regañando a su crio.
¡PERDON, NO PUEDO EVITARLO! ¡ES QUE *se aclaro la voz* me emocione! – Dijo con un poco de vergüenza, se habia llevado su única mano libre a la nuca.
*Es impresionante lo poco que se nota su cambio de tono cuando aclara su voz* Pensé mientras la miraba con cierto terror.
Disculpa a mi amiga señor Rumble, no tiene malas intenciones pero a veces no controla su tono de voz. – Hizo una pausa. – Pero por el otro lado, estoy más que fascinada de encontrar un veterano tan famoso como usted en Grivendale, normalmente son soldados de la guardia real con los que me cruzo en tan bello pueblo como este. – Hizo un arco con sus brazos haciendo énfasis de sus alrededores.
Bueno, se agradece la simpatía que tienen por los veteranos, o más que nada se acuerden de mi, las inmensa mayoría de las veces se acuerdan de Andrew, Poppy o Tristana… No es que me este quejando pero… - Encogí los hombros sonriendo. – Esta bueno que de vez en cuando te agradezcan los servicios en la guerra, como tú por ejemplo. –
Es que no hacerlo es una falta de respeto. Vera señor Rumble, aun si ha hecho poco según las historias que cuentan, no deja de ser alguien que, con agallas, puso la cabeza en el frente para que todos podamos respirar este tan bello aire de paz. ¿Acaso lo que dicen las historias es cierto señor Rumble o hizo más que lo que dicen? – Dijo cruzándose los dedos en una postura recta y cómoda.
No se equivocan en nada, pero se están olvidando de pequeños detalles como por ejemplo: En varias ocasiones llegue a proteger a Andrew de ser aniquilado, a Tristana de ser devorada por Parlanchines y a varios soldados de ser carne de Barbaros. – Conté con los dedos cada ocasión mientras arrugaba el rostro recordándolos.
¿Barbaros? ¿Así los llaman? Nosotros, en nuestra tierra madre, los llamamos "Brutos". – Se rio ante lo que dijo, llevo la parte superior de su mano a su rostro y volvió a su pose anterior.
Bueno, no se alejan tanto de esa descripción, son bien pelotudos los tipos. – Dije riéndome, llevándome la mano al rostro.
Parecía no haber entendido la palabra "Pelotudo" puesto que Wakavi se quedo viéndome con confusión mientras me veía riéndome, es normal que pase eso con algunas personas de este mundo, no voy a ser el primero que no lo entendió a la primera en cuanto lo dijo Andrew una vez, pero ese tipo de lenguaje es común entre los mismos humanos como Andrew y/o Jake. Después de que me termine de reír, me limpie una lágrima que había salido y proseguí a saludarlas cortésmente para seguir mi camino:
¡Espero visite mi tienda Señor Rumble, hay buenas vestimentas que quisiera venderle! – Dijo saludando con la mano.
¡VISITE MI RESTAURANTE SI NECESITA COMER CON ALGUIEN O SIMPLEMENTE USTED! – Grito al unisonó mientras saludaba con su única mano libre.
Que fuerte grita esa Shizel, dios santo. – Pensé en voz baja.
Haciendo mi camino para mi casa, me encontré con Hono's nuevamente, le había comprado un chocolate a Sasha para que pueda comer algo después del almuerzo, o bien, durante la hora de la tarde. Con lo que me encontré, no fue a Sasha charlando con su amiga, sino la amiga en el mismo estado como la encontré hace unos minutos atrás, leyendo una revista:
Hola, Caballero… - Dijo una voz afeminada.
Gire a ver de donde provenía aquella voz y me encontré con un personaje bastante peculiar, un tipo con cresta, vestido en saco y corbata y unos lentes que supongo yo, son estilistas, parado mientras me analizaba de pies a cabeza con cierto disgusto:
¿Puedo ayudarlo en algo? – Sonrio de forma falsa pero poco notable.
¿Usted es jefe de la tienda? – Apunte con mi pulgar al local.
Desde luego Caballero, mi nombre es Robby Snichtzel, soy el mismísimo jefe de Hono's una Inmobiliaria tan famosa en Grivendale como la estatua de Jarvan IV. –
Oh, mucho gusto, mi nombre es Rumble, ¿Quisiera preguntarle donde podría encontrar a Sasha? ¿Acaso tiene descanso de unos dias? – Dije de forma amistosa.
¿Sasha? – Fruncio el ceño hacia un lado tratando de recordar. -¡Oh, Sasha! No señor, ella no trabaja aquí con nosotros. –
¿Q-que? Pero, ella dijo que no sería despedida por estar cuidándome. – Dije con sorpresa.
Oh~, así que es usted el famoso Veterano del que todos hablan, aquel que le hizo perder el trabajo. – Dijo con cierto aire de superioridad mientras me miraba desde arriba. – Vaya mal ejemplo da usted como veterano vistiéndose de esa forma. –
Olvídate de mí, ¿Por qué la despediste? – Dije con cierto enojo por lo que me dijo.
Incumplió las reglas señor Rumble, yo no dejo pasar por alto algo tan importante como lo es: No cumplir las reglas impuestas por el empleador. –
¿Qué acaso no puede cuidar de un familiar? – Dije de forma despectiva mientras trataba de ocultar la mentira.
Señor Rumble, conozco a Sasha por su padre, alguien tan maravilloso como poderoso, un hombre con el que he compartido varias copas en mi vida, se mas de él y su familia que de usted mismo. – Hizo una pausa mientras se acomodaba el pelo y los anteojos. –Y en ningún momento he sabido de su existencia en la vida de Sasha hasta en días recientes. – Se cruzo de brazos.
Estaba contra las sogas, no podía hacer que le devuelva su trabajo a Sasha de ninguna forma aun si le mentía, el tipo sabe más de lo que aparenta con ese ridículo traje. Mire al suelo con culpa puesto que fui yo quien hizo que Sasha la despidieran del único trabajo que, probablemente, le mantenía la casa:
¿Cómo puede ella tener su trabajo de vuelta? – Dije casi sin pensarlo.
¿Qué? – Arqueo una ceja.
¿Cómo hago para recuperar el trabajo que le saque? – Dije serio.
No puede... – Se aguanto una carcajada. - ¿Piensa que puedo devolverle el trabajo a una persona tan sucia como Sasha? ¿Alguien que viene al trabajo sin planchar su ropa, limpiarla o siquiera tener la mínima decencia de seguir las reglas? – Dijo tapándose la boca para reírse de forma afeminada.
Diga eso una vez más… - Cerre los puños con fuerza mientras lo miraba de forma asesina.
¿O que señor Rumble? ¿Cree que alguien de su calaña pue…? – Lo interrumpí dándole un golpe seco en las pelotas, sus ojos se abrieron de tal forma que parecía que se iban a salir de las cuencas, dejo salir un pequeño gemido agudo del dolor.
¡La próxima se los extirpo con mis propias manos! – Dije alejándome de la escena corriendo.
La chica que estuvo una vez leyendo la revista se quedo estupefacta en cuanto vio la escena que armé, deje de correr en cuanto estuve a unas cuadras de mi casa, estaba traspirando como falso Sacerdote. Antes de entrar fije la puerta de la casa de Sasha por uno momento y despues me introduje a mi propiedad, fui recibido por Lucy quien me miraba de forma fría y me daba la bienvenida con la mano agarrando su brazo derecho, correspondiéndole la bienvenida con un saludo. Indiqué a Lucy que se sentara en la mesa mientras preparaba el almuerzo de hoy, notó lo traspirado que estaba y, con dificultad, me pregunto la razon de mi estado:
Una situación de la que no te tienes que preocupar Lucy…- Dije mirandola mientras me lavaba las manos.
¿Quiere que le traiga una toalla, Amo? – Dijo con nervios.
Claro, me vendría bien Lucy. – Le dije alegre mientras terminaba de lavarme las manos.
Se bajo del asiento, fue hacia el baño y volvió con una toalla de cocina entre sus manos, me la entrego de forma suave a la cual agarre con ánimo puesto que estaba chorreando parte del agua en el suelo:
¡Gracias Lucy! Lo aprecio mucho. – Dije secándome las manos y la cara. –Muy bien, hora de continuar, tu ve a sentarte en la mesa a esperar que termine con el almuerzo, ¿Está bien? – Le acaricie la cabeza suavemente.
Si Amo. – Dijo haciendo reverencia rápida y yéndose a sentar.
Qué bien, parece no sentirse incomoda con las caricias en la cabeza. – Pensé mientras preparaba la comida. – Aunque es raro, hasta ayer parecía que le iba a pegar cuando le puse la mano encima. –
En cuanto termine de preparar el almuerzo, le lleve el plato y se lo puse en frente, ella espero a que me sentara y empezamos a comer. La comida que prepare fue Carne con ensalada, algo de su agrado parece ser, puesto que tenía la cara hecha una brillantina de lo delicioso que estaba la carne:
¿Esta rico Lucy? – Dije con cierta ironía.
Si Amo, nunca he tenido el privilegio de comer esto cuando estaba con mi otro Amo. – Dijo casi con naturalidad, seguía teniendo esa poca energía en su voz y en su expresión.
Bueno, si quieres, puedo hacerte esto cuando tú quieras, solo pídelo y lo hare. – Dije con una sonrisa mientras me llevaba un pedazo de Bistec a la boca.
… - Ella se quedo en silencio mientras me veía, no parecía creer lo que decía.
… - Me quede en silencio también, mire para ambos lados de forma incomoda. - ¿Qué? –
… - Parpadeo varias veces y sacudió la cabeza. – No se… Preocupe por mi Amo, cualquier cosa que usted haga, yo lo comeré. –
Pensé que habíamos hecho progreso, aun sigue pensando que es una esclava. – Dije arqueando mi labio. – Como tú quieras Lucy, pero sabes que puedes pedirme cualquier cosa si así lo deseas, ¿Está bien? – Seguí comiendo de mi comida mientras la seguía viendo.
Entiendo… - Dijo con duda.
Despues de un silencio incomodo, proseguimos con nuestra comida hasta terminarla, lleve los platos a lavar, los seque con un trapo mientras Lucy observaba atentamente y me puse a ordenarlos en su respectivo lugar. Me fije la hora en mi reloj y marcaba las 2:00 de la tarde, mire la mesa científica y arrugue el rostro del cansancio, decidi que iba a continuar más tarde los Antidotos, por lo que me lance al sofá con ambos codos apoyados en el respaldar mientras suspiraba de forma lenta. Lucy seguía viéndome atenta a cualquier cosa que le diga, llegue a un punto en que me lleve la mano al rostro y le pregunte:
¿Qué pasa Lucy necesitas algo? –
Bueno… No exactamente Amo, quería mencionarle que el piso esta sucio… - La interrumpi.
Ahora en un rato lo limpio, dame unos segundos, ¿Si? – Dije bufando de estrés, puesto que se me había olvidado ese detalle.
Bueno, quiero decir… - Decía con miedo. - ¿Quiere que lo limpie? –
No, no hagas nada niña, eres mi invitada. – La mire con seriedad. – Solo deja que descanse un poco los ojos, ¿Está bien? Después me encargare de limpiar la casa. –
S-si Amo… - Dijo en un tono decepcionante.
Después de unos minutos de cerrar los ojos, me quede dormido casi inconscientemente. Cuando me desperté tenía una leve irritabilidad, me fije el horario y ya eran más de las 5:00, insulte de acá a Fornost y de vuelta, y me dispuse a buscar los instrumentos de limpieza para empezar a limpiar el piso de la cocina, con lo que me encontré fue con dichos objetos al pie del horno, un lindo gesto de Lucy supongo, busque por toda la sala y no la encontré; se habrá ido al baño o a la cama, pense.
Cuando estaba a punto de usar el trapo me encuentro con que estaba usado y el agua del balde estaba sucia, producto de la suciedad del piso, caí en cuenta que era lo que había pasado, Lucy limpio el piso cuando estaba durmiendo. Aun si fue un lindo gesto el de ella, no quiero que se sienta como si fuera una esclava mientras este conmigo, supongo que lo que me queda es dejarlo pasar por esta vez. Llame a su nombre y agarre la almohada del sillón, ella vino a la sala tan rápido como pudo preguntado qué era lo que deseaba:
Ponte esto en la cabeza. – Ordene casi a secas.
Ella obedeció mientras agarro con suavidad el almohadón y se lo puso en la cabeza, lo tenia agarrado con ambas manos, proseguí a darle un golpe suave a la cabeza, ella solo parpadeo por el impacto pero no le dolió, aunque estaba confundida:
¿Qué fue lo que yo te dije con tema a limpiar? – Dije cruzándome de brazos.
¿Q-que no lo haga? – Dijo con cierta preocupación.
Exacto, ¿Por qué limpiaste el piso entonces? –
Y-yo no fui Amo, fue esa mujer Sasha. –
Claro que fuiste tú… Espera, ¿Qué? ¿Sasha estuvo aquí? – Dije alzando ambas cejas.
… - Ella asintió. – Está ordenando su cama ahora mismo, Amo. – Dijo con cierta culpa, no parecía querer decirme donde estaba.
Mire en dirección a mi cuarto con cierto enojo y me dispuse a ir, Lucy me siguió por atrás, la encontré ordenando mi cuarto moviendo algunos muebles para poder limpiar con una escoba la mugre, no se habia dado cuenta de mi presencia hasta que camine hasta ella:
Hija de puta, me rescatas de la prisión cuando estaba al borde de la muerte, me limpias, me cuidas y me alimentas por 2 días seguidos, ¿Y no eres capaz de decirme que perdiste el trabajo por mi culpa? ¿Dónde está la confianza, eh? – Dije con enojo en mi voz y expresión, aunque de forma calmada porque estaba Lucy.
… - Sasha se limito a mirarme y a proseguir con la limpieza.
Nena… - Suspire. – Perdón si te trate mal, ¿Está bien? Es que me siento muy ofendido porque no me hayas dicho algo tan importante como eso, yo a ti te tengo mucho aprecio por lo que hiciste, pero ocultarme algo así me hace sentir que no tenemos confianza a pesar de los hechos. – Me lleve la mano a la nuca mientras me tranquilizaba.
Perdí la casa Rumble. – Dijo a secas, parecía estar conteniéndose. – Estaba a un mes de terminar los pagos, pero cuando me despidieron todos los gastos que hice por la propiedad se fueron al desagüe y me dejaron en bancarrota a tan solo dos dias, "¡Dos dias Rumble!"… -
Alto- alto, si estabas a un mes de pagar la propiedad, ¿Cómo es que vinieron antes a darte la orden de desalojo? ¿Qué acaso no podían esperar a que consigas el dinero hasta fin de mes? – Dije interrumpiéndola.
No, me dijeron que había roto el trato con mi Jefe y que tenían que desahuciarme. –
¿Trato? ¿Qué clase de trato hiciste con ese imbecil? – Me cruce de brazos.
Ninguno, no me acuerdo haber hecho un trato con mi Jefe, si recuerdo que necesitaba una vivienda para separarme de mis Padres y él me ofreció en el trabajo la casa de al lado para vivir. – Estaba aguantándose las ganas de llorar, lo hacía bien, pero lo notaba fácilmente lo mucho que lo intentaba.
Por supuesto, te metieron la mano en el culo, eso fue lo que paso. – Sasha no entendió a que me refería. – Te estafaron, eso paso, ¿Cómo es que no te diste cuenta que era lo que estaba pasando? ¿No eras acaso la que estaba al corriente de las reglas de propiedad? –
Estaba arruinada Rumble, me despidieron y no sabía donde conseguir el maldito dinero para este Mes, no pude pensar con claridad cuando se presentaron a mi puerta. – Estaba respirando de forma pesada, tenía las lágrimas cayendo por su rostro.
Okey, volvamos al principio entonces, ¿Por qué no me dijiste que estabas en problemas? ¿Pensaste que te diría que no? – Dije con ambas manos en la cintura. – Decime maldita sea, ¿Creíste que no te iba ayudar? ¿Qué te dejaría tirada después de lo que hiciste por mí? – Estaba herido por lo que decía, pero tenia mis razones para estar enojado.
… - Ya no pudo aguantar más, quebró en el suelo mientras se llevaba las rodillas al pecho, los utensilios de limpieza habían caído por todas partes.
La mire mientras me volvía a cruzar de brazos, quería que pensara en sus acciones, lo que hizo, amen de ser una traición a la confianza que teníamos, fue una movida bastante estúpida para alguien quien aun es joven, que está aprendiendo a ser un adulto. Lucy se limito a verla con cierta pena, aun seguía con el almohadón en la cabeza aunque lo bajo a su pecho mientras observaba con atención.
No podía enojarme con ella por no saber, no es su culpa que no tenga dos dedos de frente o que no tenga un coeficiente intelectual superior al mio, aun si estaba enojado con ella por lo que hizo me acerque a darle un abrazo, tal y como hacia con mi sobrina Heather cuando me pedia que la abrazara o bien, cuando extrañaba a Andrew (su padre) al igual que todos en la familia. Mi abrazo no era tan completo por la diferencia de altura, pero fue bien recibido por Sasha quien lloraba como una niña pequeña cuando se lastima la pata.
Puedo admitir que tengo una actitud de mierda a veces, o que tal vez no demuestro mucho cariño con los demás más que con los cercanos a mí, pero cuando abrazo, lo hago con mucho sentir, porque siento que te quiero y porque siento que lo necesitas, como Sasha en este momento. Lo paternal nunca se me dio muy bien, más que nada porque mis padres se concentraban en que tenga todo aprobado con el 100% que necesitaba la materia, en vez de darme apoyo moral cuando sentía que a veces no daba para más, o cuando era fuertemente torturado por mis compañeros de curso quienes se burlaban de mi estatura anormal para la edad promedio de un Yordle. Eso, amén de otras cosas negativas durante el paso de mi vida, fueron las que causaron que mi actitud sea tan tosca y fuerte como la trompada de un padrino borracho. Fueron Tristana, Andrew y lo chicos, los que me ablandaron un poco, más que nada Heather y David, quienes son los sobrinos más dulces que tuve y con los que he compartido, no mucho, pero si lo suficiente tiempo como para abrirme más hacia mis sentimientos; ahora son Sasha y Lucy los que cumplen ese papel de sobrinos.
Este día estuvo lleno de sorpresas, me pregunto cómo serán los siguientes. No me importa en lo absoluto en parte, pero me da cierta curiosidad saber cómo arreglare los problemas de Sasha con su casa o Lucy con su inexpresividad, una cosa es cierta, no estaré solo en esto.
Día 2 terminado.
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