En la mansión Cavallone todo estaba en silencio.
Los habitantes del lugar estaban congelados en sus lugares mientras procesaban la información recibida.
"¿Una guerra? ¿La décima generación Vongola luchando por salvarlos? ¿Squalo embarazado? ¿El joven amo casado y esperando un hijo?"
Esos eran los pensamientos de la servidumbre y los guardianes de Dino, mientras que Squalo procesaba el tema de que él estuvo, o estaría, embarazado y que había adoptado a su estudiante y al de su esposo.
Mientras que Dino seguía desmayado por el shock de que sería padre de nuevo, esta vez de sangre, y también el enterarse del pasado de su alumno carnívoro, sin contar el hecho de que en un futuro su hijo le haría abuelo con nada más ni nada menos que la mano derecha de su "hermanito menor".
Y para rematar todo, estaba Belphegor que recién comenzaba a despertar de su desmayo.
—Esto debe ser una broma —Dijo el rubio aturdido por toda la información recibida.
Así que por eso el plebeyo pulpo y el resto de los mocosos habían desaparecido.
Luego recordó todo lo anterior, primero que iba a tener una hermana menor luego que sus dos padres adoptaron a sus respectivos alumnos que eran la lluvia y la nube Vongola.
Y por último, que se casaría con el plebeyo pulpo y esperaban un hijo o hija... Sin duda alguna, eso es lo más bizarro que había visto en sus cortos 16 años de edad.
Aunque si todo eso sucedió, ¿quién fue el que le envió esa imagen del peli plata?
Se nota que el plebeyo de los mosquitos y la loca de la comida venenosa no fueron, y tampoco creía que hubiera sido el arcobaleno de la tormenta.
—Ushishi luego lo resolveré, ahora debo buscar unos tapones de oídos y despertarlos. —Dijo mirando a sus padres que seguían en shock.
Y dicho y hecho, luego de colocarse los tapones, fue a despertarlos, cuando lo logró, Squalo y Dino pegaron un grito conjunto que llegó a escucharse hasta América.
Y luego de eso, el de la espada persiguió al rubio mayor por toda la mansión por atreverse a embarazarlo, pero aún así, debía admitir que la idea de tener una hija no le disgustó del todo, aunque nunca lo admitiría.
Pasaron los días y Bel seguía sin tener señales del plebeyo pulpo, él y Squalo volvieron a Varia a trabajar y Xanxus se notaba más... Calmado por así decirlo.
Tal vez los recuerdos del futuro también habían llegado a él.
Luego de unos días más de volverse paranoico con el tema de no recibir noticias de Hayat, llegó una carta del noveno que decía que dentro de una semana sería la ceremonia de sucesión del Décimo.
Obviamente, como miembro de Varia y futuro jefe Cavallonne debía asistir, peri una noche después de que llegara la carta, recibió una peculiar llamada.
Una de Hayato.
—Ushishi así que al final me llamas. —Dijo el rubio con un poco de burla y sin malicia mientras se recostaba en su cama.
"...¿Todavía quieres que sea sincero contigo?"
Esa fue la voz de Hayato al otro lado de la línea, y Belphegor creía haber escuchado un pequeño sollozo.
—Claro plebeyo pulpo. —Respondió sin esperarse lo que vendría luego.
"Está bien..."
Dijo Hayato y luego de un pequeño silencio, comenzó a relatar
"Como sabes, la ceremonia de sucesión está cerca y la familia Simon y Guigue vinieron para ayudar a proteger al Décimo"
Bel sentía que algo le pasaba al peliplata.
—¿Qué tiene que ver eso? —Preguntó enmascarando su preocupación.
"Hoy atacaron a Takeshi a muerte."
Soltó la bomba el de ojos verdes y se pudo escuchar su voz semi quebrada. Por su parte Bel se sentó por la impresión.
"No tenemos idea quién fue, pero ahora mismo está en el hospital de emergencia, los doctores, incluso Shamal, dijeron que si se salva lo más seguro es que quedara paralítico"
Lo último lo dijo con rabia e impotencia.
—Maldición... —Masculló Belphegor, tal vez en el tiempo actual no, pero Takeshi actuó como un hermano menor en ese futuro que había visto.
"Ahora más que nunca estamos alertas"
Continuó Hayato aguantando el llanto.
"Belphegor... Yo..."
—Solo ten cuidado. —Dijo el rubio cortándolo—. Te veré en la ceremonia de sucesión y tranquilo, no le diré nada a mi padre griton.
"Gracias... Adiós..."
Luego de que la llamada se cortara.
Belphegor se tiró otra vez en su cama y se agarró de los cabellos.
Simplemente no entendía.
Su padre chillón hirió a Takeshi pero no de muerte.
En ese futuro tampoco lo lastimaron de tal manera.
Y ahora llegaba alguien de la nada y lo dejaba en semejante estado.
—Espero que mi padre gritón no se entere, si no es capaz de ir a Japón y ocasionar un desastre. —Dijo él con resignación.
Días más tarde por fin había llegado la ceremonia de sucesión.
Bel notó como su padre miraba la ilusión de Takeshi, después de todo, es difícil engañar al tiburón.
Al final, lo que debió ser una aburrida ceremonia terminó en la declaración de una guerra contra Vongola por parte de la familia Simon, provocando que la décima generación se viera envuelta en otra batalla.
Decir que Belphegor tenía ganas de ir a esa isla y de sacar de allí a los chicos era poco. Pero en tiempo solo pudo convencer a su padre torpe y al noveno de que lo dejaran visitar a Takeshi.
Cuando llegó al hospital fue directamente a la habitación del espadachín, al entrar vio como estaba conectado a varias máquinas y tenía un respirador en su cara.
—Ushishi, ni siquiera en ese futuro estuviste tan mal como ahora. —Comentó sentándose en una silla al lado de la cama—. Tal vez ninguno se enteró o mi padre gritón del futuro no lo dijo, pero tú y el plebeyo de las tonfas fueron mis hermanos menores adoptivos.
Dijo sabiendo que la lluvia no podría responderle nada, y siguió con su relato.
—Ahora mismo los demás están combatiendo contra los Simon... Uno de ellos fue el que te dejó así, ¿no? —Un aura oscura lo rodea al decir lo último—. Más te vale no morir, idiota. —Tras esto se retira, sin notar que una pequeña sonrisa apareció en los labios de Takeshi.
Belphegor se fue ese día de allí sin saber que sus palabras fueron escuchadas, ya que alguien apareció en la habitación de Takeshi.
Un viejo enemigo que se volvió aliado y llegó para curar a la décima lluvia Vongola.
Pasó el tiempo y la noticia de que todo estaba resuelto llegó a los que no se vieron involucrados en la pelea, si le había parecido bizarro lo del futuro, no sabía cómo catalogar lo que escuchó por labios de la tormenta Vongola.
El primer guardián de la Niebla Vongola fue quien planeó todo para poder vengar a su amada, sinceramente parecía sacado de una de las telenovelas de su padre torpe.
Y para colocar la cereza del pastel, el Byakuran de ese tiempo se había aparecido y curado a Takeshi.
—Espero que no pasen más cosas bizarras. —Se quejó Belphegor mientras terminaba de colocarse su uniforme de Varia.
Claramente el chico no se esperaba la petición de cierta Arcobaleno avara para que pelearan por ella en una batalla.
Continuará...
Vada: Adoré lo de Squalo. —Dijo riendo.
Mammon: Esto valdrá oro. —Comenta ella sonriendo
Yo: Pobre Dino. Al menos sabe que no lo van a castrar XD. —Dijo mientras se aguantaba el estómago por la risa.
Skull: Más le vale a Verde no usarme de conejillo de indias. —Al decir esto le da un escalofrio
REBORN: No pidas lo imposible lacayo, la primera dosis de la droga es para ti.
Vada: 7w7
Mammon: 7u7
Yo: 7w7
Skull: ¡¿Chicas, qué son esas caras?! — Gritó escandalizado.
Yo: Nuestras caras 7w7
Mammon: Jejejeje.
