Sí, también me gusta She-Ra y las príncesas del poder

"Hola, mi nombre es Nina… ¿Cansados de no disfrutar de su vida sexual con tranquilidad? ¿Cansados de comprar condones de dudosa calidad? ¡No se preocupen más! El nuevo condón 'Hot Sensations' está hecho para ocupar tu tamaño y para darle placer a tu pareja… así que no lo dudes más y adquiere lo que es bueno para tu vida sexual"

-¡Corte! – Se escuchó tras las brillantes luces que dilucidaban la visión de cierta chica mitad felina - ¡Estuvo muy bien, Catra¡ – Se levantó el director de su silla para acercarse a la joven y felicitarla – Después de varios intentos finalmente pudiste decir la frase – Le golpeteaba en el hombro un poco suave mientras ella trataba de poner su mejor rostro para él.

-Gracias… - Reverencio mientras de a poco se iba alejando de él.

-Y tu atuendo – El hombre se mordió el labio inferior mientras un poco de pelillos de su barbilla entraban en su boca – Está muy sexy – Guiño su ojo y esto le causo un escalofrió recorriendo por toda la espalda de Catra. Si el director no fuera un viejo barrigón, calvo, con una barba desaliñada quizás habría aceptado de buen gusto el halago. Pero en ese momento le daban ciertas nauseas seguir en ese set con todos esos hombres de mala muerte mirándola con lujuria y deseo, y no era para menos. Tuvo que vestirse con una lencería de color negro que iba muy adecuado a su color de piel y cabello para realizar aquel bochornoso comercial de condones…

Catra siempre supo que su sueño de ser actriz iba a ser un tanto complicado… o bueno, un tanto imposible. Desde que dejo su hogar para dedicarse a estudiar teatro porque sus padres no iban a "patrocinar un estudio que no le daría dinero" no la ha tenido fácil. A los 17 encontró su primer empleo, una especie de trabajo de medio tiempo en una cafetería donde la gerente la odiaba a muerte pero al ser buena trabajadora la ha estado reteniendo allí. Con ese pequeño sueldo y un apartamento pequeño pudo darse el dichoso lujo de estudiar lo que le apasionaba en una universidad de no muy buena reputación "Fright Zone" Sí, el solo nombre daba mala espina. Pero tampoco es que la cosa fuera tan mala, pudo hacer buenos compañeros con los que compartió muchas cosas y buenos momentos y claro, también conocería su primer amor: Adora. Ambas eran las mejores del curso, pero la chica mitad gata sabía de antemano que ella era mil veces mejor en todos los aspectos; tal vez eso fue lo que la enamoro desde un principio… y también lo que la destruyo mentalmente cuando terminaron.

Hace dos años que se graduaron pero lastimosamente la vida tenía otro tipo de planes para la vida de Catra, A sus 24 años de vida no ha podido dar con un papel que sea acorde al que ella desea hacer y claro… por dinero tendría que rebajarse a aparecer como modelo en diferentes comerciales de productos sexuales. Era obvio que en ese campo era algo habitual que la llamaran, tenía un cuerpo atractivo a pesar de ser de una raza poco apreciada en Etheria: Un hermoso rostro perfilado y pulido al de un ser felino que causaba todo tipo de reacciones desde ternura hasta deseo, un pecho bien proporcionado para su pequeña estatura, una estrecha cintura delineada y que curveaba bien con sus parte trasera y unas torneadas y bien cuidadas piernas. Sí, Catra por lo general trataba de lucir lo mejor posible para el mundo pero lo que más encantaba eran esos ojos coloridos que poseía; el derecho tenía un iris azul y el izquierdo amarillo, era algo raro pero muy atrayente. A pesar de todo, ella aún deseaba estar en un buen papel, no importa cuál sea, ya no le apetecía seguir apareciendo en aquellos comerciales que si bien eran bien pagados le dejaba muy abajo su reputación. A veces tenía que ir a comprar viveres y cosas al market escondiendo su rostro para que nadie le dijera: "¡Hey! ¡Mira, es la chica de los condones!" Esto la sonrojaba de sobremanera, pero no de la forma en que le causaría gratitud por ello sino más bien de la vergüenza. Había semanas en las que solo se dedicaba a estar encerrada en su casa para no tener que ser reconocida con aquella chapa tan bochornosa.

Terminó con aquella filmación. Rápidamente se cambió y salió de aquel lugar donde estaba recibiendo miles de piropos de aquellos sujetos. Se puso un saco con chompa de color negro, unos jeans del mismo color ajustados a sus piernas y unas zapatillas que hacían juego con el resto de la vestimenta. Agarro su bolso y salió directo hacía su trabajo de medio tiempo: "La cafetería de Weaver" Cuando obtuvo el trabajo (hace ya 7 años) nunca se le paso por la cabeza que iba a quedarse estancada allí. Era un horrendo lugar, Shadow Weaver ni siquiera se preocupaba por la manutención ni por mantener el lugar en perfectas condiciones para los clientes ni mucho menos para sus trabajadoras. Si no fuera por sus compañeras que mantenían todo aseado hace ya mucho tiempo se habría marchado de allí.

Mientras esperaba el bus que la llevaría hasta las cercanías comenzó a vibrar su celular. Lo extrajo del bolsillo y al mirar la pantalla se dio cuenta que se trataba de Rogelio; su actual representante… o más bien, el único que ha tenido. Hizo una mueca de desagrado pero peor sería si no le contestaba:

-¿Qué? – Hablo de mala gana.

-Catra… - Se escuchó como el hombre exhalaba de forma fuerte aire por su nariz - ¿En qué quedamos?

-Sí, lo siento, perdón, perdón… - Se excusaba mientras su bus se detenía y ella iba subiendo por las escaleras – Es solo que no tuve un buen día – Al ver aquel vehículo abarrotado de gente frunció el ceño al notar que no había ni un asiento disponible para ella – Y acaba de ponerse peor…

-Yo sé que no es el tipo de papeles que quieres hacer – Explicó Rogelio – Pero eres tan terca y renuente en presentarte a un casting en "Bright Moon" que me es casi imposible conseguirte algo más decente.

-Bufff – Bufó mientras eran zarandeada por los bruscos movimientos del bus – En cualquier lugar menos en ese.

-Entonces no te quejes… Debes dejar de lado tu orgullo y aunque Adora trabaje allí deberías…

Al escuchar el nombre de aquella mujer, aparto el celular de su oreja y colgó de inmediato. Lo puso en modo avión para que no la siguiera molestando con el mismo tema de siempre.

"Bright Moon" era una importante productora de televisión y cine en Etheria, se podría decir que si querías ser una celebridad ese era el lugar adecuado para darte a lucir. Pero Catra tenía sus razones para no querer formar parte de esa cadena, la principal; Adora… sí, su ex novia trabaja allí desde hace un tiempo atrás. Nunca supo cómo fue que adquirió un papel para ser de heroína en una serie para niños que se convirtió en un boom mediático por todas partes. El rostro de Adora estaba en todos los lugares en ese entonces y eso en parte le alegraba, quería que ella lograra su sueño también. Pero de la noche a la mañana comenzó a cambiar drásticamente con la felina, a duras penas se veían y cuando lo hacían solo era para discutir y pelear entre ellas cosa que al final… a Adora termino aburriendo… y bueno, también estaba el hecho de que estaba comenzando a salir con una chica importante en "Bright Moon" una tal Glimmer, eso fue lo que más destrozo a la morena.

Lloró muchos días por ella, muchas lágrimas fueron derramadas y sin mencionar las noches de alcohol que pasaba para tratar de olvidarla pero eso se había convertido en una mala idea después de todo porque al final de una jornada de envenenar su cuerpo con etanol la llamaba para pedirle que volvieran y a humillarse a sí misma. La dejo mejor tranquila, si ella era feliz en su nuevo mundo no la iba a perturbar. De igual manera, Catra también buscaría la manera de buscar su propia felicidad.

Se dio cuenta entonces que por andar pensando en tonterías no presto la suficiente atención y término bajándose del bus al menos 3 cuadras arriba de su lugar de trabajo habitual. La felina siempre iba a todas partes con el tiempo contado y preciso y este pequeño desaire de concentración podría costarle un severo regaño por parte de Shadow Weaver. Corrió lo más rápido que pudo hasta dar con atrás del restaurante, saco de su mochila su uniforme que consistía en una falda de color blanco hasta las rodillas, una camisa de botones manga corta de color verde claro y unas zapatillas del mismo color de su prenda inferior. Se agarró su revoltoso pero hermosa cabellera negra en una larga coleta y se dispuso a abrir la puerta para encontrarse de frente a su peor pesadilla:

-Llegas tarde, otra vez – Se trataba de Shadow Weaver; una mujer un poco madura ya de estatura prominentemente alta, piel un poco verdosa, ojos de color oscuro, y un ondulado cabello negro. Su mera presencia causaba en Catra un poco de temor y entre más pudiera evitarla mejor sería para ella, pues siempre que se encontraban la mayor mantenía los brazos cruzados y una furtiva mirada a la pobre felina.

-¿Mi día puede empeorar? – Hizo un puchero de rabia al encontrarse con ella – ¿Cuánto me tarde? ¿Dos minutos?

-Sigue con tu sarcasmo y vas a terminar de patas en la calle – La tomo del brazo con fuerza y la adentro con violencia hasta el establecimiento.

-Siempre es con la misma amenaza, Shadow Weaver – Se zafó de su agarre de la misma forma en que fue tomada - ¿Me darás un respiro algún día?

-Quizás, cuando se te baje de la cabeza esa idea de ser actriz y te des cuenta que estarás aquí por muchísimo tiempo, querida – Eso realmente había devastado a Catra… bueno, más o menos, ya de igual estaba acostumbrada a los malos tratos de la mayor. Podía buscarse un trabajo mejor, pero no deseaba arriesgarse a salir al mundo sin al menos un sustento diario porque si hacer comerciales cutres sobre condones le daba algo de dinero tampoco es que viviera como una reina y tampoco es que fuera tan habitual. Ese trabajo podía ayudarle a pagar las deudas y terminar de pasar el mes cuando no había nada mejor por hacer – Ahora, recuerda que tienes jornada nocturna con las otras, no hagas ninguna tontería y te toca limpiar la plancha.

Eso sí fue una patada en el hígado para la pobre felina, odiaba esa cosa a más no poder… pero ya habían sido dos noches en las que Entrapta se encargaba así que le parecía justo hacerlo. Al entrar a la cocina vio como una de sus amigas se encontraba preparando algo de cena para uno de los clientes habituales.

Se trataba de Scorpia, una enorme mujer mitad escorpión que de hace unos dos años al presente trabajaba en aquel horrible lugar. A diferencia de Catra, aquella chica era mucho más alta que ella, su cabello era de color blanco; casi plateado y siempre lo llevaba corto, lo más curioso de Scorpia es que literal parecía el animal al cual estaba asociado ya que no solamente contaba con una cola en forma de aguijón sino también con unas enormes tenazas que daban algo de terror. Ella no llevaba el mismo uniforme que la felina, ya que solo se dedicaba a cocinar y Catra a atender, así que su atuendo era más parecido al de una especie de chef de un restaurante de mala muerte.

Scorpia sintió como alguien entraba a la cocina y al dar media vuelta a su cabeza dejo todo de inmediato para hacer lo que mejor sabe hacer… abrazar hasta asfixiar a Catra. Tomo a la felina desprevenida por la espalda y se podía escuchar como los huesos de la más pequeña crujían por el acto de cariño de su compañera:

-¡Gatita! – Movía su rostro mientras olía el aroma del cabello de Catra - ¡Llegaste! ¿Cómo te fue con tu actuación?

-¡Scorpia! – Decía mientras su rostro comenzaba a ponerse morado al no recibir aire en sus pulmones - ¡Ya bájame! – Scorpia al escuchar su petición la soltó de inmediato y esta cayo de rodillas al suelo mientras respiraba agitadamente tratando de recuperar el aliento al cuerpo.

-Perdón, perdón, gatita – Le estiro su tenaza derecha para ayudarla a levantar – Es que ya sabes que me emociona tener el turno contigo – Argumentaba con una sincera sonrisa en su rostro - ¡Y bien! ¿Qué tal te fue?

-Oh, pues… ya sabes… - Sonreía de forma nerviosa un poco sonrojada – Bien, fue un comercial ligero y ya…

Ninguna de las dos lo había notado, pero tras ellas se encontraba alguien más espiándolas desde el momento en que llegó la felina al lugar:

-Hay un 90 por ciento de probabilidades en que Catra estuvo haciendo otro de esos comerciales donde vende bolsas para la parte intima de los hombres – Se escuchó la aguda y chillona voz de Entrapta tras las espaldas de sus compañeras. Ambas saltaron un poco del susto al oírla, todavía no se acostumbraban a esa extraña manía de aquella mujer.

Entrapta era un tanto singular, sí, en su rostro aniñado que esbozaba ternura y su figura infantil nadie creería que se trataba de una mujer que ya casi alcanzaba los 30 años. Quizás era debido a que no tenía ningún vicio extraño (Salvo aparecer de sorpresa por donde quiera) o a que era más pequeña que la propia Catra. Lo que más llamaba la atención era su característica y hermosa melena de color purpura que tenía vida propia ¿Cómo? Nadie lo sabe, pero era muy útil ya que podía hacer varias cosas a la vez, incluso hacer balancín con su cuerpo para parecer más alta y amenazante… como si se tratara de tentáculos… pero con cabello.

-Sí, Entrapta… - Se cruzó de brazos la felina – Fue otro estúpido comercial de condones… - Les dio la espalda un poco avergonzada por sus propias palabras.

Sus dos amigas se miraron un poco acongojadas de que la felina se sintiera de esa manera. Ellas ya sabían que Catra odiaba hacer ese tipo de cosas, fue entonces que Scorpia codeo por las costillas a Entrapta y le dio una mirada pidiéndole que se disculpara con ella por sus palabras:

-Perdón, Catra – Se disculpó la mayor mientras tomaba la mano de la felina con uno de los mechones de su avivado cabello – No era mi intención hacerte sentir mal.

-No, no hay problema, Entrapta – Le sonrió de soslayo mientras la miraba – De igual, parece que mi destino es hacer ese tipo de cosas.

-También está el porno… - Ante las palabras de la pelimorada la chica mitad gato se sonrojo a más no poder y se soltó de inmediato del cabello de Entrapta aterrada.

-¡Entrapta! – Le hablo en forma de regaño la más alta de las tres - ¿Pero qué te pasa?

-Perdón, perdón otra vez – Reverenciaba disculpándose como podía con Catra – Yo mejor vuelvo a la caja… hoy será una noche muy larga.

Entrapta salió por la puerta hacia la barra del restaurante mientras era observada por sus amigas. Ella apenas había llegado unos meses atrás, pero su extraña forma de ser y su manera peculiar de hablar con la gente fue lo que las hizo encariñarse con ella.

-Ay ella no va a cambiar – Suspiro Scorpia de forma pesada mientras miraba a su amiga un tanto triste – Oye, no te preocupes… tendrás el papel de tu vida muy pronto, ya lo verás.

Catra solo se mantuvo a sonreírle mientras se dirigía hacia la barra para comenzar a trabajar. El turno de noche por lo general era bastante aburrido, no iba mucha gente a aquel restaurante durante la jornada nocturna y los que iban solo pedían un café o algo caliente. El lugar a pesar de que la felina lo criticara bastante no era del todo mal; el decorado estaba adecuado para ser un establecimiento medio aseado al menos gracias a la mano de Entrapta, algunas vitrinas con comida ya preparada y nevecones con refrescos para que se tomen fríos. No era para que mucha gente lo ocupara, a lo mucho habían unas cuatro mesas de madera de color rojo con sus respectivas sillas del mismo color que rodeaban el antesala antes de llegar a la barra. Lo único que a la felina le gustaba de aquel sitio era la enorme pantalla plana que Shadow Weaver había comprado hace unas semanas y que se disponía a disfrutar cuando no iba mucha clientela.

Pasaban las horas y entre algunas tazas de café y algunas comidas ligeras se fue yendo la noche de a poco. Fue entonces cuando en un momento mientras Catra iba pasando de canales para ver algo interesante que Entrapta le recordó que era su turno de limpiar la plancha. Scorpia no lo hacía porque era ella la que cocinaba durante todo el día, así que no era justo para ella también tener que hacerle mantenimiento a aquella cosa. Se levantó y le puso el control remoto cerca de la pelimorada para que ella también pudiera ver algo de las caricaturas que tanto le gustaban. Ella tomo el aparatejo con su cabello y empezó a cambiar de canales rápidamente buscando su programación favorita cuando se detuvo en el noticiero de casi la media noche:

"Y en noticias de farándula: Al parecer se detendrá el rodaje de 'Tierra Estéril'' debido a que la co-protagonista Huntara ha decidido abandonar el proyecto poco antes de comenzar a grabar" Hablaba una presentadora de forma natural sobre el suceso "La protagonista principal: Adora, ha manifestado que se siente un poco decepcionada por la decisión de su compañera pero que de igual manera respeta lo que ha decidido y que espera pronto encontrar a una co-protagonista para realizar una de las series más esperadas de uno de los mejores best-seller de la última década"

-¡Oh! – Dijo Entrapta un tanto decepcionada – Es mi libro favorito… - Ladeo un poco los labios y se dispuso a empezar a hacer el conteo de caja del día. Era su tarea después de todo. Shadow Weaver no se quedaba con ellas durante las noches así que le encargo el área de dinero a la pelimorada… quizás porque confiaba más en ella que en la propia Catra que ya llevaba años allá.

Pasada ya la media noche, en medio de la tranquilidad y la soledad del lugar se escuchó como la puerta del restaurante se abría irrumpiendo de forma estruendosa el lugar. Entrapta se levantó un poco para mirar hacia el portón y un hombre de tez blanca y un gracioso bigote se acercó a ella rápidamente para hablarle mientras tenía sus manos entre la entrepierna y se retorcía de forma chistosa en sí.

-¡¿Puede prestarme su baño?!

-Eh… - Miro para todos lados Entrapta y también se dio cuenta que una esbelta y alta mujer de piel morena estaba entrando pero de forma más calmada que aquel hombre - ¿Vienen los dos? – Pregunto mirándolo mientras este doblaba las rodillas y recostaba la cabeza contra la barra – Bueno, la cosa es que tienen que pedir algo para que…

-¡Una cerveza para mí y un café para ella! – Dijo mientras señalaba a la morena tras él mientras esta le miraba con un rostro serio.

-¡Oh! Muy bien, el baño está ahí tras esa puerta – Señalo con su cabello a una puerta de color gris que tenía de letrero el garabato de un hombre.

Aquel señor con bigote corrió tan rápido como pudo y se encerró allí mientras su acompañante iba hasta una de las sillas para sentarse. Entrapta de inmediato se dispuso a preparar el café de la señorita. Por lo general lo servía medio oscuro para la clientela que ella no conocía, de pura inercia su cabello fue hasta la mesa donde se encontraba aquella mujer y le dispuso la bebida caliente con un pequeño plato lleno de cubitos de azúcar y una cuchara desechable.

La mujer al ver esto quedo atónita al notar a alguien tener el cabello que pudiera moverlo como deseaba, como si se tratara de… ¿Tentáculos?

-¿Siempre puedes hacer eso? – La morena le hablo desde la mesa a Entrapta sorprendida.

-¿Hacer qué? – La inocencia de la pelimorada a veces llegaba a confundirse con torpeza.

-Eso… - la mujer agarro un mechón de su negro/azul cabello para imitar los movimientos de Entrapta con su pelo – Moverlo a todas partes…

-Sí, desde pequeña – Le respondió sonriéndole desde la caja registradora de forma inocente.

Aquella morena dejo de indagarla, le parecía curioso y hasta interesante la forma en la que el cabello de la más pequeña se desenvolvía para realizar cualquier tarea. Quizás podría llevarla a un concurso de talentos ¿Cuántas personas pueden darse el lujo de decir que su cabello tiene vida propia?

Un enorme estruendo se escuchó desde la puerta del baño para caballeros, aquel raro sujeto con bigote lucía una pose extraña luego de salir de allí. Fue hasta la mesa donde se encontraba su acompañante y se sentó de forma efusiva y hasta ¿hizo una pose antes de sentarse? Entrapta le llevo con su cabello la cerveza que había pedido y aquel tipo al ver la asombrosa habilidad de la pelimorada no pudo evitar preguntarle a su compañera:

-¡¿Viste lo que esa mujer puede hacer?! – Estaba anonadado, era la primera vez que veía algo así - ¡Mermista! Esa mujer puede ser nuestra salvación…

-… - La morena no dijo absolutamente nada, solo negó con la cabeza mirándolo de forma neutral.

-Bueno, sí, mejor no… no soy un cirquero – Tomo un sorbo de su bebida - ¡Soy un director! ¡Soy el gran Sea Hawk! Director de…

-She-Ra y las princesas del poder – Mermista hizo lo mismo, comenzó a sorber de a poco su café – Es tu obra más notable… o bueno, la única que tienes hasta ahora.

Entrapta había estado prestando atención a la conversación de ese par de extraños. Aquella serie era de sus favoritas, lástima que solo fuera para niños y no podía darse el lujo de hablar de sus gustos con sus dos únicas amigas, podrían empezar a tratarla de forma rara.

-Bueno, estaríamos ya a punto de comenzar a grabar "Tierra estéril" ¡si Huntara no se hubiera largado! – El tipo de bigote golpeo su cabeza contra la mesa de forma fuerte. ¿Entrapta escucho bien? ¿Era el director de esa serie? ¡Eso es increíble! Tenía a gente que trabaja en "Bright Moon" en la cafetería a esas horas de la noche – Desperdiciamos todo el día buscando su reemplazo para nada… todas eran malas actrices.

-Tal vez lo que buscas no es a otra Huntara porque mujeres igual de gigantes y musculosas fueron hoy muchas – Argumentaba la peliazul a la par que soplaba su café.

-¡Exacto! La capitana Aldara tiene que ser una mujer dominante, fuerte, que produzca miedo – Contaba con los dedos de su mano derecha todos los atributos que buscaba en una mujer para que interpretara el papel – Y lo más importante; ¡Que sea sensual! No quiero que Adora trabaje con una mujer que parezca más hombre que fémina.

-¡MALDITO CACHARRO DE MIERDA! – Se escuchó gritar desde la cocina y tanto los extraños como Entrapta giraron sus cabezas hacía la cocina, donde al parecer provenían los gritos - ¡¿POR QUÉ DEMONIOS TENGO QUE SUFRIR ESTO?! – La pelimorada se encogió un poco de la vergüenza, sabía que se trataba de Catra peleando con la plancha.

-En fin… - Suspiro Sea Hawk después de esa algarabía - ¿Sabes en quién he pensado para el… - No pudo terminar su pregunta porque al fijarse en la pantalla del televisor se dio cuenta que estaban pasando uno de sus comerciales favoritos - ¡Ella! ¡Ella es perfecta para el papel! – Tanto Mermista como Entrapta llevaron sus ojos hacía la pantalla que era señalada por el bigotudo.

Entrapta reconocía a esa mujer; ¡Era Catra! En uno de sus tantos comerciales para vender productos para las relaciones íntimas. Ahora entendía porque enloquecía a los hombres con esas propagandas; su estilo de vestir a la hora de hacer esos papeles era muy erótico y eso que no mostraba nada que no fuera obsceno, el mero hecho de vestir un pantalón de cuero pegado a sus piernas y una blusa blanca con escote que dejaban ver sus pechos le hacían juego con su prenda inferior. Ella gesticulaba de forma sexy cada palabra que decía, claro, es algo relacionado con los condones, así que tiene que ser de esa manera.

-… - Mermista a diferencia de Sea Hawk no se sentía para nada atraída hacía la figura de aquella modelo que aparecía en la televisión, de hecho, le causaba algo de repulsión - ¿La chica de los condones? ¿Es enserio?

-¡Sí! ¡Es perfecta! – Añadió el hombre de forma eufórica – Es hermosa, tiene bonito cuerpo y se nota que posee una personalidad fuerte.

-Claro, Sea Hawk… Vas a poner a una mujer que vende productos para el sexo como la capitana más ruda y fiera del libro – Expreso con su característico tono neutral – De todas formas nadie sabe quién es ni donde vive, ni su número de teléfono…

¿Había escuchado bien Entrapta? ¿Ese sujeto de verdad estaba interesado en contratar a Catra como la co-estrella de Adora? No parecía que estuviera fingiendo, de verdad parecía ser el director de la serie y si fue capaz de hacer algo tan genial como "She-Ra" podía llevar su libro favorito a la pantalla chica de manera igual de espectacular y que mejor que ver a su amiga interpretando a uno de sus personajes favoritos.

Con su cabello abrió un poco la puerta de la cocina y movió de forma lenta su cuerpo para percatarse de que Catra estuviera ocupada raspando restos de carne de aquella plancha. La cerro con cuidado dejando a la felina refunfuñando y lanzando groserías a aquel cacharro de máquina. Con su cabello se impulsó rápidamente hasta donde se encontraba esa pareja.

-Oigan, oigan – Les hablaba en voz baja para no ser escuchada más allá de los oídos de esos dos – Yo conozco a la chica que aparece en los comerciales de bolsas para penes.

-Qué bueno pero no la estamos buscan…

-¡Espera, Mermista! – Le detuvo el tipo de bigotes – Quiero escucharla – Entrelazo los dedos esperando la explicación de la pelimorada con cabello viviente.

-Sí, sí – Con su cabello hizo una especie de banca para ella poder sentarse a la par que ellos – Yo la conozco, ella es una buena amiga mía.

-¿En serio? ¿Su nombre real es Nina? – Esta vez fue Mermista quién interrumpió.

-No – Río un poco – Ella usa ese alias, su nombre real es Catra.

-¡Catra! ¡Esplendido! Es aún mejor de lo que esperaba – Comenzó a emocionarse Sea Hawk - ¿Tienes su número de celular para contactarla?

Entrapta estaba dispuesta a darles el número de su amiga en ese momento, pero luego recordó que la felina le pidió que jamás lo anduviera rotando a cualquier desconocido por ahí. Negó entonces con la cabeza y esto bajo un poco el ánimo de Sea Hawk.

-¿Entonces cómo vamos a creerte? – Indago el hombre dudoso ante lo que decía la pelimorada.

-De verdad, es una gran amiga mía – Ojalá y pudiera decirles que la mismísima Catra se encontraba a tan solo unos metros, pero eso luego se lo explicaría con más calma – La conozco hace mucho tiempo – Mentía, la conocía apenas unos meses que entro a trabajar allí.

-¿Conoces al menos a su representante? – La morena le cuestiono esperando una sólida respuesta esta vez. Entrapta no tenía ni idea de que era eso, pero si quería ayudar a su amiga tendría que ser esa cosa que ellos preguntan.

-¡Yo! – Señalo con su cabello a ella misma - ¡Yo soy su representante! – Reía de forma algo nerviosa ante esa mentirilla, tal vez Catra si tenía de eso, pero no lo conocía y era una oportunidad que no podía dejar ir para su amiga.

Tanto Sea Hawk como Mermista se miraron un tanto extrañados ¿Qué hace un representante trabajando en un restaurante a esas horas de la noche? Peor todavía… ¿Qué hace una representante tan inocentona como Entrapta dándole papeles tan malos a alguien como la felina? Serían preguntas que tendrían respuesta en otro momento, por ahora, solo importaba concretar que de verdad si se conocían.

-Mermista, comienzo a pensar de que todo esto es el destino – Explico Sea Hawk – No es pura casualidad que lleguemos aquí y que tengamos a alguien que conoce a esa mujer…

-No fue el destino ni casualidad… tenías ganas de orinar – Mermista se fijaba en los brillosos ojos llenos de esperanza de su compañero. Hizo una mueca como mostrándole fastidio y cansancio, se dedicó a suspirar y a sacar de su bolsillo su celular – ¡Esta bien! – Sea Hawk hizo una señal de victoria empuñando su mano al aire - ¿Cómo te llamas? – Le pregunto a la chica de cabellos vivientes.

-¡Entrapta!

-Muy bien, Entrapta. Te daré mi número de celular y una cita con tu cliente para el sábado a las 10 de la mañana en "Bright Moon" – Entrapta le ordeno a su cabello que buscaran por los lados de la caja registradora su teléfono para anotar los datos de aquella morena – Bloque 5, si no llegan puntual haremos de cuenta que esto no paso y que solo nos estabas tomando el pelo – Mermista se levantó de su asiento y comenzó a caminar hacia afuera.

-¡Muy bien, Entrapta! – El hombre le estiro la mano en señal de despedida y esperaba ser estrechada por la más pequeña, pero se llevó un pequeño susto cuando fue el cabello de ella quién se despidió por la enana – Nos vemos… el sábado…

Deslizo sus dedos por las hebras de su cabello y se encamino hacía la salida del restaurante. Mientras tanto Entrapta saltaba con su cabello de alegría, había hecho algo muy bueno para su amiga y eso la hacía sentir muy orgullosa. No pudo guardarlo más y fue directo hasta la cocina donde Catra ya estaba terminando de limpiar la plancha.

-¡Catra! ¡Catra! – Tomo a la felina por sorpresa con su cabello y junto su cachete con el de ella con fuerza en una forma de abrazo eufórico.

-¡Entrapta! ¡Tu cabello es igual de peligroso que las tenazas de Scorpia! – Se retorcía la felina tratando de zafarse del agarre de su amiga - ¡Ya suéltame!

-¡Catra! ¡Tengo muy buenas noticas! – La chica seguía saltando emocionada ante lo que había sucedido minutos atrás - ¡Te conseguí un trabajo en "Bright Moon"!

-¡¿QUÉ HICISTE QUE MIERDA?!

-o-

10 minutos después

-Oye, gatita… - Decía Scorpia mientras observaba como Catra amarraba con el propio cabello de la pelimorada a una silla - ¿De verdad esto es necesario?

-Es lo menos que se merece esta pequeña entrometida – Hizo un nudo con bastante fuerza para que Entrapta no pudiera escaparse de la reprimenda que le esperaba.

-Catra, sí sabes que es mi cabello – Decía de forma alegre Entrapta – Puedo soltarme cuando quiera.

-¡Cállate! – Le ordeno mientras llevaba su mano hasta el puente de su nariz para masajearlo un poco del estrés que tenía - ¿Qué te hizo pensar que tenías derecho de buscarme algo en "Bright Moon"? – La miro con sus característicos ojos afilados llenos de ira.

-Perdón, no sabía que no te gustaba "Bright Moon" – Se excusó en ese instante la pelimorada – ¡Era el director Sea Hawk! No iba a haber otra oportunidad como esa en toda la vida.

-Si quería entrar a trabajar para ese estudio pude haberlo hecho hace mucho tiempo – La felina se cruzó de brazos recostando su espalda contra la pared más cercana – Debería matarte Entrapta… - Espeto de forma amenazante a su compañera y esto hizo que la pelimorada sonriera aún más.

-¡En esa posición te pareces aún más a la capitana Aldara! – Sin querer Entrapta se soltó del amarre de su propia cabellera y fue con mucha efusividad hacía la felina - ¡Eres perfecta para el papel!

-¡Regresa a tu silla, Entrapta! – Le ordeno y la más pequeña le obedeció de inmediato.

Catra no pudo aguantarlo más y salió de inmediato del restaurante hacía la parte de atrás del establecimiento. Extrajo de uno de los bolsillos un paquete de cigarrillos ligeros y se dispuso a fumarlo para calmar la ira que sentía. Sabía que Entrapta no hizo lo que hizo con mala intención pero tampoco conocía la verdadera razón de porque no quería trabajar con "Bright Moon". Ella según lo que la pelimorada alcanzo a contarle antes de atarla contra la silla fue que era un papel como co-protagonista de Adora, en pocas palabras iba a trabajar con su ex novia y eso era lo que más le chocaba y no solamente eso; iba a ser la segunda, como siempre sucedía con ella. Entre cada bocanada de nicotina más difícil se le hacía la idea de querer trabajar con aquella mujer, no quería, realmente no lo deseaba, prefería estar muerta antes que eso.

Sin notarlo otra presencia se posó tras ella para mirarla un tanto preocupada.

-Sabes que Entrapta no lo hizo por hacerte enojar – Era Scorpia, siempre trataba de defender las acciones infantiles de Entrapta, pero esta vez la pelimorada sí se había pasado – Ella también te quiere mucho y solo trataba de ayudarte…

-¿Dejaste sola a Entrapta? – Volteo un poco la cabeza para lanzarle esa pregunta.

-Pffff Ya sabes que amarrarla con su propio cabello es perder el tiempo, gatita – Ante esas palabras la felina no pudo evitar soltar una pequeña risita - ¿Por qué no quieres hacerlo?

Era una buena pregunta para Scorpia, pues tampoco sabía las razones por las que Catra no quería trabajar en ese lugar. La felina no quería decirle en ese momento las circunstancias de su enemistad con "Bright Moon" entre menos supieran de que Adora y ella habían sido más que amigas hace unos años era mejor. Y la peor parte era que no tenía ni una jodida idea de qué diablos era el supuesto papel que Entrapta le había conseguido.

-Bueno… - Suspiro de forma pesada para dirigirle la mirada a Scorpia - ¿Quién diablos es la capitana Aldara? ¿Qué diablos es Tierra estéril? – No es que estuviera aceptando hacer el papel, solo quería saber, por saciar algo de curiosidad.

-La verdad quién lee más es Entrapta – Se disculpó – Ella es la que más parece conocer el tema.

Ambas se dirigieron nuevamente hasta la sala principal del restaurante donde tenían amarrada a Entrapta pero era obvio que la pelimorada no se iba a quedar quieta pues ya se encontraba barriendo una vez que las dos desaparecieron de su vista.

-¡Entrapta! ¡A tu silla! – Al escuchar la voz de Catra se estremeció y soltó de inmediato la escoba para volver a amarrarse ella misma contra el mueble – Muy bien, enana – Fue hasta el frente de la pelimorada y empezó a cuestionarla - ¿De qué trata el libro? – Se cruzó de brazos esperando una respuesta rápida.

-Bueno… ¿La versión larga o resumida? – Catra entrecerró los ojos ya comenzando a molestarse, esto le dio a entender a la más pequeña que era lo que ella esperaba – Bueno, resumir: Una enorme guerra, la capitana Aldara es mala, la líder de la rebelión Kapnas es la buena. Pelean, muere mucha gente por la libertad de Hamfer bla bla bla – la felina más o menos ya se podía dar una idea de que iba a tratar todo, parecía ser una obra de fantasía épica, cosa que llamaba mucho la atención en estos tiempos - ¡Ah! ¡Cierto! Aunque Aldara y Kapnas en el campo de batalla se odien realmente en secreto tienen un amorío prohibido para ambos bandos.

-¡¿Qué?! – Ante eso último si comenzó a preocupar a Catra - ¿Me conseguiste un papel lésbico?

-¡Ay vamos, Catra! No creo que te moleste – Sonreía Entrapta ante sus palabras – Todos aquí creemos que eres lesbiana. ¿No es así, Scorpia? – Miro de reojo a la más grande que ante esa pregunta solo negó con la cabeza sonrojada. Scorpia solo miraba a la mitad gata que parecía hervir de furia.

-¿En serio piensan eso de mí? – Catra se volteo para mirar fijamente a Scorpia frunciendo el ceño y esta solo comenzó a silbar de forma en que la felina entendiera que realmente eso era lo que decían de ella los demás trabajadores - ¡Scorpia! – Le levanto la voz esperando una respuesta.

-Bueno… - Llevó su tenaza derecha hasta la nuca para rascarla – La verdad es que en el tiempo que te conozco jamás te hemos conocido un novio… - Era raro que pensaran de esa forma de ella, aunque era verdad, le molestaba que hablaran a sus espaldas – Y cuando te muestran un chico lindo solo volteas la vista de forma desinteresada y bufas sobre él…

Catra abrió sus ojos de par en par sintiendo que ha sido muy descuidada en guardar sus preferencias para ella sola. Tal vez debería sincerarse con las únicas amigas que tiene… pero el mero hecho de contarle todo lo que sucedió con Adora en el pasado le parecía vergonzoso.

-No importa, Catra – Esta vez fue Entrapta quién le dirigió la palabra – Sé qué harás un buen trabajo…

La felina comenzó a meditar bien esa oportunidad que la vida le había dado. Trabajar para "Bright Moon" aunque no le gustara tendría muchas ventajas; buen dinero, una mejor reputación, ser aclamada finalmente como actriz y si lo que decía Entrapta era cierto su papel sería también un gran protagónico dentro de la serie. Pero la somera idea de trabajar con Adora era espeluznante… aunque… sería una bonita ocasión para estar con ella aunque solo fuera en el set. Verla nuevamente, saber de ella luego de tanto tiempo… su corazón comenzó a latir de forma rápida, tenía que tomar una decisión después de todo, al final si no accedía no iba a molestar para nada a sus compañeras, pero tampoco quería decepcionarlas ni que la pelimorada pensara que hizo mal al hacer eso.

-Creo que debo llamar a Rogelio mañana para decirle que iré a "Bright Moon" el sábado – Al final acepto la ayuda de Entrapta – Total, es mi representante, se va a sentir feliz de que al fin acepte un papel allá.

-Ay como te digo… - Entrapta sintió un fuerte escalofrió recorrer su cuerpo – Pues resulta que me hice pasar como tu representante también… - Sonrió de forma nerviosa esperando que la gata no reaccionara de forma violenta.

-Scorpia… - Se dirigió a la más grande con un tono de voz neutro – Tráeme unas tijeras, hoy habrá peluquería en este restaurante…

-o-

El sábado llegó en un abrir y cerrar de ojos para el trio de amigas. Entrapta por cuestiones de la vida no perdió su cabello por más que Catra intentara cortarlo. La felina casi nunca se ponía nerviosa para hacer comerciales de marcas de condones o productos eróticos y aunque no le gustara era su campo y al que más ha estado acostumbrada a estar. Que en unos pocos minutos este en "Bright Moon" para quizás hacer un casting era aterrador, ya no la verían viejos verdes ni jóvenes precoces a altas horas de la noche sino todos en Etheria. Tuvo que pedirle a Entrapta el libro del cual se basarían para hacer la serie y entre ojeada y ojeada se fue enganchando mientras pasaba de páginas. Comenzó a darse cuenta porque le gustaba tanto la capitana Aldara a la pelimorada, era una mujer decidida, fuerte, con ambiciones y ganas de mucho poder. Pero también se sentía algo opacada al saber que la historia no giraba en torno a esa fiera mujer sino a la líder de la rebelión; Kapnas. Era el tipo de papel que Adora le gustaba hacer; héroe, siempre la buena, la chica perfecta etcétera, etcétera. Estuvo practicando hasta ese día frente al espejo para dar una personificación mucho más realista y sádica de aquella despiadada capitana y esperaba que a las personas que iban a estar pendientes de su breve presentación pudiera gustarles.

Scorpia pasó por sus amigas, quienes la esperaban desde una parada cercana al restaurante en el viejo auto de su madre. Una vez allí, tanto la pelimorada como la chica escorpión sentían el nerviosismo de Catra, creían que su estado se trataba sobre lo que sucedería allí, pero la gata sentía que si Adora estaba también presente podría desmoronarse y no hablar de forma fluida. Entrapta durante el camino que compartía la silla trasera con la felina, veía como esta movía la rodilla de manera frenética, a veces miraba el rostro de su amiga y notaba como la chica mitad gata se mordía los labios ¿No se supone que es una profesional? ¿A qué le tiene tanto miedo?

Sin percatarse mucho en el camino, Entrapta logro empezar a divisar "Bright Moon": Era un enorme complejo lleno de bodegas enormes y pintadas de varios colores, pero lo que más atención le llamo a la más pequeña (En sentido de estatura) fue que a lo lejos se alcanzaba a ver un enorme castillo de color blanco. Originalmente en su tierra natal también había castillos, pero eran de un tono un poco más opaco y daban cierto aire de penumbra. Llegaron a lo que parecía ser una especie de portería enorme con un separador y dos guardias resguardando la entrada. La pelimorada saco su celular y se fijó que iban con buen tiempo, aún faltaba media hora para la cita con Mermista y Sea Hawk.

Uno de los guardias que llevaban una especie de manto blanco y un casco gris que cubría parte de su rostro se acercó hasta la ventanilla de mando de Scorpia y pregunto:

-Motivo de la visita…

-Bueno, venimos al bloque 5 para una cita con Sea Hawk y Mermista – Respondió la enorme mujer.

-Nombres… - El guardia saco una carpeta que parecía tener guardada a un costado de su atuendo.

-Catra, Entrapta y Scorpia… - Contesto nuevamente la chica mitad escorpión.

Aquel guardia empezó a rebuscar los nombres de las susodichas en aquellos papeles. Pasaban los segundos y Catra comenzaba a ponerse más nerviosa todavía, tanto así que sin darse cuenta estaba comiéndose las uñas de sus propias garras. Entrapta al ver esto la detuvo, era un poco raro verla portarse de esa forma.

-Catra y Entrapta están en la lista – Respondió finalmente el guardia – Pero no veo a ninguna Scorpia…

-¿Qué? Pero puedo pasar ¿Verdad? – Insistió Scorpia.

-Obvio no, si no estás en la lista no puedes pasar… - El guardia al parecer no iba a cambiar de parecer tan fácil y esto preocupaba mucho a Catra. Por más que le cayera bien Entrapta, Scorpia era como ese atisbo de calma que ella necesitaba más en esos momentos.

-¡Oiga! Señor guardia… - Entrapta interrumpió posando su cabeza por un lado de los asientos delanteros para que el sujeto le prestara atención – Ella es asistenta personal de la nueva protagonista de "Tierra estéril" – Sonreía la pelimorada al guardia.

-¿Y? – Respondió de forma tajante el tipo.

-Que sin Scorpia a su lado Catra no puede trabajar - ¿De verdad iba a funcionar eso? Entrapta a veces podía sorprender a sus amigas con el montón de verborrea que salía de su boca – Y si no puede trabajar el director Sea Hawk se va a sentir muy molesto.

-… - El guardia de inmediato miro a su compañero y este le hizo una especie de señal con los hombros como "Que importa, deja que pasen" – Ah… está bien, pueden pasar pero que quede claro que no me interesa que Sea Hawk se enoje conmigo, él no me paga.

Una vez abierta la reja pudieron continuar con su camino hasta el bloque 5 de "Bright Moon". Era increíble ver todos los sets, disfraces y vestidos de sus programas rondando por la ciudadela. Entrapta estaba encantada con todos los colores que había a su alrededor y no se despegaba de la ventanilla por donde fuera que pasaran. Catra por su parte no estaba tan embelesada como su compañera de asiento, por el contrario; estaba aterrada. Era la primera vez que pisaba ese lugar y pensar en que Adora estaba ahí era todo lo que la atormentaba ¿Cómo la iba a saludar? ¿Cómo les iba a explicar a sus nuevas amigas que es su ex? Todo esto le comenzaba a parecer una mala idea. La seguridad en ella misma estaba comenzando a esfumarse conforme pasaban las pequeñas calles. De repente el auto se detuvo y tanto Scorpia como Entrapta salieron del vehículo. La felina aún seguía en el interior, pensando, analizando las cosas y con un corazón palpitándole a mil por hora. Salió de su propio trance cuando la más pequeña comenzó a tocar el lado de su ventanilla con el cabello indicándole que era momento de bajar.

Abrió la puerta y suspiro con fuerza "Bien… manos a la obra" fue todo lo que pensó cuando su pie toco por primera vez el suelo de "Bright Moon" observo todo a su alrededor y al parecer esa área del lugar estaba más bien como solitaria. No había mucha gente, no tanto como la que vieron cuando apenas estaban entrando a las instalaciones. Se fijaron entonces en un enorme portón de color gris con un pequeño letrero en papel blanco que decía: "Tierra estéril"

Scorpia decidió quedarse afuera a cuidar el coche, era de su madre de todas maneras y aunque había guardias de seguridad por todas partes no confiaba del todo el bienestar del vehículo que se le fue encargado. Entrapta y Catra finalmente tomaron la decisión de entrar a la bodega. Fue un poco decepcionante para la pelimorada, pues esperaba que fuera igual de colorido al resto de "Bright Moon" o al menos que hubiera un set interesante para su libro favorito. Pero lo único que había era un pequeño montaje lúgubre que parecía ser una escena del libro.

Al frente del montaje se encontraban unas personas, Entrapta pudo reconocer a Mermista y a Sea Hawk de inmediato y fue a saludarlos.

-¡Entrapta! – Dijo el director dándole unos papeles a un chico de tez morena y un corte de cabello estilo militar. Fue hasta la "representante" de Catra y la saludo estirándole la mano derecha, cosa que ella accedió cuando fue nuevamente su cabello quién saludo por Entrapta – Veo que cumpliste – Llevo su mirada hasta Mermista quién esta solo le respondió dándole media vuelta para que hablara con la espalda - ¡Já! Y bien, me imagino que esta debe de ser Catra – Comenzó a mirar a la felina de pies a cabezas con un dedo en su mentón; a como la veía por televisión a altas horas de la noche ahora parecía una chica muy simplona, quizás se deba a que no lleva ropa muy pegada a ella: unos leggins de color oscuro, unas zapatillas del mismo color y un camibuzo que cubría prácticamente todos sus atributos - ¿Estás segura de que lo que muestran por televisión no es editado? – Le pregunto a la chica mitad gata provocando que esta se apenara.

-Bueno… - No tenía idea de que tenía que vestir de cierta manera para ganarse el papel – No creí qué vestirme de forma atrayente fuera necesario para hacer la audición… pensé que buscaban una actriz no una modelo erótica…

-¡Tienes toda la razón! – Comento Sea Hawk de forma efusiva – Bien… ¡Bow! – Llamo entonces al otro muchacho quién se paró a su lado como si se tratara de la orden de un capitán – Quiero que conozcan a Bow, es el guionista de la serie y además supervisor de casting junto con Mermista – Explico el hombre mayor mientras el muchacho saludaba de manera formal y educada a las mujeres.

-Es un gusto, señoritas – Espeto Bow una vez terminadas las presentaciones. Entonces le estiro una hoja a Catra esperando que ella la recibiera – Este será tu dialogo, trata de hacer lo mejor posible. Yo seré tu compañero de audición para la escena…

Catra tomo la hoja y empezó a leer de a poco lo que aquel muchacho había escrito. Casi suelta una carcajada al ojear la sarta de tonterías y cursilerías que el joven quería que dijera.

-¿Lo puedes memorizar en 10 minutos? – Sea Hawk le indago a Catra.

-¿Qué tal en 5? – Propuso Catra con una mirada determinada.

-¡Mejor aún! Puedes conservar la hojilla por si se te olvida alguna línea.

Catra no iba a decir nada de lo que lo que Bow escribió ahí. Le resultaba hasta vergonzoso, tanta palabrería rebuscada de un diccionario de sinónimos le provocaba risa interna. No conocía muy bien a la capitana Aldara, apenas si iba en la mitad del libro, pero esa escena que trataban de recrear era cuando ella despiadadamente regañaba y enviaba a las cárceles a su mano derecha por no estar de acuerdo a sus acciones frente a los civiles en plena guerra. Lo bueno era que Adora no estaba por allí, así que le iba a ser muy fácil ganarse tal papel. Se estiro un poco para relajar los músculos y prepararse, Entrapta por otro lado comenzó a deambular por toda la bodega buscando cosas más interesantes para ver pero no había absolutamente nada, quizás apenas estaban en proceso de montarlo todo antes de que Huntara decidiera marcharse del proyecto.

-Bien, Catra… - Le ordeno Sea Hawk mientras se sentaba en su silla de director – Manos a la obra, muéstranos que sabes hacer…

Catra suspiro y fue hasta el improvisado set para pararse frente a una pared dándole la espalda a los demás mientras llevaba sus manos hacía atrás para agarrarlas de forma tranquila mientras no soltaba la hoja que le dieron para ensayar. Bow la siguió pero no entendió aquel gesto, así no era como él había escrito la escena. Miro a Sea Hawk pero este con una señal en su mano le ordeno que prosiguiera con su dialogo, pues era el primero en hablar:

-Capitana Aldara… - Trago saliva el muchacho – Siento que la destrucción del pueblo de Imber fue totalmente innecesaria. Tanta fiereza y crudeza a un pueblo inocente no era pertinente para nosotros… - El chico leyó cada una de sus palabras escritas en aquel papel y esperaba que la felina le respondiera de la misma manera.

Hubo un silencio incomodo por unos instantes. El director miraba la espalda de Catra que no gesticulaba movimiento alguno, Entrapta por otro lado mordía su propio cabello nerviosa de que la felina no lo fuera arruinar tan rápido.

Catra solo ladeo un poco la cabeza en dirección a Bow y finalmente dijo:

-¿En qué cree que estamos, señor Joensen? – La voz de la felina sonaba de forma tranquila, pero a su vez su tono era un tanto inquietante para su compañero de audición Bow.

-Eh… - El moreno comenzó a releer la parte de Catra y se dio cuenta que había cambiado la oración que él mismo escribió por algo que la felina estaba inventando. Volvió a mirar a Sea Hawk y este una vez más le pidió que continuara con la escena – Bueno… estamos en guerra, capitana… pero no es justificable ninguno de nuestros actos.

-¿Ah no? – La felina dio media vuelta hasta Bow y mientras fruncía el ceño esbozaba una sonrisa maquiavélica – Usted lo dijo; estamos en guerra… las bajas civiles son inevitables, señor Joensen – Se acercó hasta el moreno a paso lento mientras su cola se movía al compás de sus pasos – Más si están a favor de la rebelión – Llevó su puño hasta la altura de sus rostros y empezó a arrugar la hoja con los diálogos que le habían dado para que dijera.

-Eh… eh… - Bow trataba de buscar alguna respuesta entre sus líneas, pero nada de lo que Catra decía estaba en el guion y no era bueno tampoco improvisando.

-¡Eso es todo lo que usted hace, señor Joensen! – Alzo un poco más la voz y los presentes comenzaron a asustarse por la actuación de Catra - ¡Siempre duda de mis acciones! – Arrojo con fuerza la bola de papel que tenía en su mano y agarro de la camisa al moreno - ¡Dígame algo, señor Joensen! ¡¿No está usted con la rebelión?! ¡Por qué comienzo a sospechar ligeramente de usted! – La felina entonces entre sus palabras relucía sus amenazantes colmillos al pobre Bow que comenzaba a asustarse cada vez más – No esperaba menos de un traidor – Con mucha violencia arrojo al joven moreno contra el suelo - ¡Guardias! – Levanto aún más su timbre mientras miraba a Bow con total desprecio – Quiero que se lleven a este miserable de mi vista y lo encierren en la celda más oscura que tengamos…

Tanto Mermista, como Sea Hawk y Entrapta quedaron boquiabiertos por la representación de la capitana Aldara de Catra. Aunque en parte el personaje de por si era malvado, la felina le había dado otra cara más espeluznante y psicótica de ella. Bow, quién aún se encontraba en el suelo comenzó a ojear el dialogo y se percató entonces que su compañera de set había cambiado todas las líneas que le tocaban. Esto le había molestado demasiado, era un guionista y escritor profesional y que una Amateur llegué a cambiar sus cosas era sumamente fastidioso.

Se levantó del piso y golpeando la hoja con su mano izquierda le hizo volver a la realidad al director:

-¡Sea Hawk! ¡Cambio todos los diálogos! – Le recrimino mientras miraba a la gata que esta solo hacía sonreírle de lado - ¡¿De verdad quieres a una alborotadora aquí?!

Catra iba a defenderse al escuchar como el moreno le dijo "alborotadora" pero no fue realmente necesario:

-Ejemm… - Tosió un poco Sea Hawk desde su puesto reincorporándose de nuevo para parecer más como un director serio – Catra… - Le hablo a la joven quién esta solo se volteo para verlo – Bow lleva años trabajando para "Bright Moon" proporcionando guiones y escritos para las series y películas que producen aquí – Tanto el moreno como la felina chocaron miradas, Bow al parecer parecía que iba a ganar y soltó una burlesca sonrisa a la chica mitad gata - ¡PERO ESO FUE SORPRENDENTE!

-¡¿Qué?! – Ambos jóvenes dijeron al unísono, más el moreno ofendido por las palabras de Sea Hawk.

-¡Oh Catra! – Se levantó de su asiento para ir donde ella y abrazarla suavemente - ¿Dónde has estado metida todo este tiempo?

-Haciendo comerciales para bolsas de penes – Interrumpió Entrapta hablando duro desde su puesto.

-¡Entrapta! – Le reprimió Catra con el rostro apenado ante las palabras de la enana de su amiga.

-¡Ajá! – Señalo Bow de inmediato a la felina de manera un tanto raro - ¡Sabía que te reconocía! ¡Eres la chica de los condones!

-Sí, Bow… - Dijo la felina separándose del abrazo del director y cruzando los brazos – Soy la chica de los condones ¿Por qué? – Le sonreía de forma maliciosa - ¿Te has masturbado pensando en mí?

Ante esa interrogación el color de piel moreno de Bow comenzó a denotar cierto sonrojo. Esto de cierta manera satisfacía a la felina de ver a aquel sujeto humillarse a sí mismo.

-¡Bueno! – Sea Hawk se entrometió en la pequeña discusión – Yo no lo niego pero tampoco lo afirmo – Le guiño un ojo de forma picarona a la felina y esta solo le respondió rodando los ojos y girando su rostro para otro lado ¿Allí también iba a ser igual que en los otros lugares? - ¡En todo caso! Por mí te contrataría de inmediato pero todo depende de mi productora que haga el papeleo necesario, las firmas, los documentos y demás cosas aburridas.

Se fijó entonces en Mermista quién solamente seguía la conversación en pleno silencio junto a Entrapta. Suspiro de forma pesada y se levantó de su asiento:

-Bien, Entrapta… sígueme – Le ordeno con la cabeza mientras las dos mujeres se iban alejando del set a paso neutral, como era normal en Mermista.

Catra planeaba seguirlas, la pelimorada no tenía ni idea de que era en lo que se estaba metiendo al ser su "representante" quería estar segura de que no fuera a meter la pata por más buena intención que tuviera con ella.

-No, no, no – Le agarro el director por los hombros y comenzó a encaminarla hacia afuera de la bodega – Eso es conversación entre empresarias. Me encantaría que te quedaras pero Bow y yo tenemos muchas cosas que cambiar de tus diálogos para evitar futuros inconvenientes.

Fueron hasta la salida y allí se despidieron para Sea Hawk después volver a adentrarse a la bodega. Catra apenas estaba procesando todo eso ¿Lo había logrado? ¿En serio lo pudo lograr? ¿Será que Adora estaba por allí? No, no… no era momento para pensar en su ex en ese momento. Era su momento, solo de ella… bueno, de ella y de sus amigas porque serían las que la iban a acompañar en esta nueva experiencia.

Si hubiera sido por la felina jamás habría aceptado ir por su cuenta o por la de Rogelio a esos lugares, pero la pelimorada y la mujer mitad escorpión insistieron tanto que era mejor acceder antes de que se pusieran más fastidiosas de lo normal. Al salir se fijó en que Scorpia se encontraba sentada en el capo del auto de su madre de manera ansiosa esperando la positiva respuesta. Quería molestarla un poco y mostrarle algo de pesimismo pero de repente su celular empezó a vibrar, lo extrajo de su bolsillo y se trataba de un mensaje por parte de Entrapta que decía: "Rápido ¿Dónde estudiaste actuación?" Rápidamente respondió que en "Fright Zone" quizás le estaría preguntando Mermista sobre información personal de la felina y esperaba que al menos el tiempo que llevan charlando haya rendido frutos.

Una vez guardo su celular sintió el enorme peso de Scorpia abrazarla a traición:

-¡Lo lograste! - ¿Cómo fue que se dio cuenta tan rápido? Claro… la enana de pelos vivos. De inmediato Scorpia se abalanzo sobre ella para abrazarla con la peculiar fuerza que Catra aún no terminaba de acostumbrarse.

-¡Scorpia! ¡Ya! ¡Suelta! ¡Suelta! – Decía la pobre felina con el poco aire que le quedaba en los pulmones.

-Perdón, gatita montes – Catra cayó al suelo como un muñeco de trapo después del agarre de su amiga. Unos segundos después de que viera que la felina había recompuesto algo de aire le ayudo a levantar – Es que es genial que lograras el papel ¡Espero que todo vaya muy bien!

-Sí, igual yo – Dijo Catra mientras organizaba su ropa – Lo único que me preocupa es Entrapta. Ella no tiene ni idea de lo que es este mundo – Explicaba Catra mientras observaba hacía las puertas de las que hace unos minutos había ya salido.

-Entrapta no es ninguna tont…

-¡Oigan! ¡Ustedes dos! ¡Largo de ahí! – Tanto Scorpia como Catra escucharon esa voz. Provenía de uno de los muros que daba cercano a la bodega donde la felina había hecho la audición.

No le dieron mayor importancia, quizás eran los guardias regañando a unos niños jugando cerca de propiedad privada. Scorpia sacudió la cabeza un poco y retomo la conversación:

-Entrapta no es ninguna tonta – Le guiño el ojo a la felina segura de sus propias palabras – Es despistada, sí… pero sabe lo que hace.

Pasaban los minutos entre las amigas y la pelimorada aún no salía de aquel lugar. Catra comenzaba a dar rondas por el vehículo de Scorpia teniendo una especie de psicosis y angustia de que Entrapta lo iba a arruinar todo. Después de muchos momentos de preocupación las puertas de la bodega se abrieron de par en par mostrando la figura de una mujer de cabellos extremadamente largos y vivientes. Su rostro no era muy amigable, de hecho se notaba muy triste.

Catra comenzó a pensar lo peor: Entrapta lo había arruinado todo para las tres… y mientras la pelimorada más se acercaba a ellas con la cabeza gacha fue que de uno de sus tantos mechones vivientes relució una enorme cantidad de papeles mientras esbozaba una sonrisa reluciente y triunfante:

-¡Amigas! ¡Tenemos el 5 por ciento de las ganancias de la serie! – Le estiro todo el papeleo a Catra que no parecía entender nada de lo que la enana de cabellos moradas le decía – Tienes que firmar los primeros papeles con tu nombre – Explicaba señalándole con el cabello a la felina – Y añadieron una parte del guion para que te lo aprendas de aquí al miércoles.

-¿5 por ciento? – Pregunto Scorpia mirando a Catra quién se encontraba ojeando el montón de papeles que Entrapta le había dado - ¿Eso es bueno o malo?

-El 5 por ciento de una producción como esta es demasiado – Entrapta le quito los documentos de las manos de Catra – Haciendo cuentas son com veces más de lo que ganamos con Shadow Weaver en un mes…

-Entrapta, estoy impresionada – Esta vez fue Catra quién se dirigió a ella cruzando los brazos y con una sonrisa entre los labios - Creí que te ibas a dejar engañar de esa gente.

-Para nada – Se dirigió entonces Entrapta hacía el auto de la madre de Scorpia – Y bueno chicas… - Decía la mujer de cabellos vivos abriendo una de las puertas traseras del vehículo - ¿Nos vamos a celebrar?

-o-

Ese día en particular estaba haciendo una tarde espectacular para que el trio de amigas pasara la tarde. En un principio Catra opto por ir a un bar a tomar algo de cerveza, pero de tan mala suerte que estaba cerrado el lugar. Así que mejor optaron por acomodarse en una tienda del centro de la ciudad para pasar el rato y celebrar que la felina había logrado su primer contrato serio. En este punto, siendo sinceros, la chica gata pudo haber conseguido un buen papel en "Bright Moon" desde hace mucho tiempo. Pero jamás le intereso llegar a trabajar allí, sino fuera por Scorpia y Entrapta que los días anteriores le estuvieron insistiendo tanto que le parecía de mal gusto no intentarlo, de igual manera la pelimorada le consiguió la oportunidad mientras estaban de turno con Shadow Weaver.

A la final parecía que todo iba medianamente bien. Pasaban las horas mientras tonteaban y hablaban sobre el futuro cercano; Entrapta se hacía ideas alocadas de lo que haría si las cosas funcionaban perfectamente y Scorpia solo pensaba en que Catra se sintiera cómoda con lo que iba a hacer.

Hubo un punto en la tarde en la que la felina convenció a las dos de que su bar favorito ya estaba abierto, pero solo irían con la mera condición de que la chica mitad escorpión dejara el automóvil en aquella tienda. Aunque Scorpia no era de las que bebían mucho no se podía dar el lujo de permitir que le quitaran el auto de su madre con algunos grados de alcohol encima, así que mejor opto por ponerle seguro al coche y dejarlo cerca de aquel establecimiento para ir a buscarlo el día siguiente. Agarraron un taxi y fueron derecho al dicho bar que Catra tanto les mencionaba.

El susodicho lugar no era la gran cosa, era hasta pequeño, lo único medio llamativo era una especie de pista de baile que había en el centro del bar. Eran las primeras clientas de la jornada así que se sentaron en una mesa a pedir una simple ronda de cervezas para continuar con el ameno ambiente de hablar sobre cosas triviales sin mencionar nada de su otro laburo: El restaurante de Shadow Weaver. No sé supo en que momento fue que se llegó a llenar el bar ni tampoco fue en que situación la mesa de las amigas se encontraba llena de botellas y copas pequeñas vacías.

Scorpia había dejado de beber hacía mucho rato y solo se conformaba con vasos de agua que ella misma pedía. Por otro lado; Entrapta y Catra sí se tragaban todo lo que pedían y eso en parte preocupaba mucho a la más grande, por lo general cuando ambas se embriagan se vuelven muy insoportables y ella como es buena camarada evitaba que se metieran en problemas. Lo único que no le agradaba a la más grande era que la felina de vez en vez se fumaba un cigarrillo frente a ellas como si nada. A la pelimorada no le molestaba que la gata se llenara los pulmones con nicotina, pero Scorpia era otra voz, ella vivía muy pendiente del vicio que Catra tenía y deseaba con todo su ser que lo dejara de lado. Pero eso sería algo muy imposible para ella lograr, desde que la conoce sabe que fuma cigarrillo, una vez en medio de un ataque de estrés vio cómo su amiga se devoraba casi dos paquetes de cigarrillos en una jornada de trabajo.

Con la música a todo tope en todo el lugar y mientras se tambaleaba en su silla debido al alcohol fue que le propuso a Scorpia algo poco coherente de su parte:

-Hey… - Se acercó al oído de la mitad escorpión – Tengo que moverme… ¿Quieres ir a bailar?

Scorpia en ese momento sintió como sus mejillas se ponían del mismo color de su caparazón. No tenía ni idea de cómo responderle, era la primera vez que su amiga le proponía algo así. Veía como Catra la miraba con esos ojos bicolores característicos esperando una respuesta por parte de la más grande.

-Catra… yo… la verdad… la verdad es que… - Catra solo rodo sus ojos y se levantó como pudo de su asiento, no sin antes sostenerse de la mesa y hacer que algunas botellas vacías cayeran al suelo.

Sacudió un poco su frondosa melena y fue hasta donde se encontraba una chica en la barra. Scorpia lo observaba todo desde su puesto, procurando que la gata no se fuera a meter en un problema. Tenía que admitirlo, aunque Catra estuviera ebria sabía moverse bien por la muchedumbre, más que todo su sensual parte trasera que con su cola meneaba a la par que caminaba. Fue donde estaba esa extraña mujer y le susurro algo al oído, ambas rieron y de inmediato la gata la tomo del brazo para llevarla hasta la pista de baile.

Uno de los trabajadores del lugar llegó hasta la mesa donde estaban Entrapta y Scorpia y les dejo unos tragos diciendo que eran de cuenta de "La chica de la barra" Esto a la peliblanca no le sentó nada bien pero a la pelimorada era mejor porque se dedicaba a beber todo lo que más podía. La más grande seguía pendiente de Catra, quién ahora estaba con esa rara mujer en una esquina de la pista de baile moviéndose de forma muy apegada a ella al compás de la música.

Por otro lado, Entrapta comenzó a notar algo muy inusual donde se encontraban; como era usual en ella empezó a hacer estadísticas y se dio cuenta que 10 personas que entraban a aquel bar 9 eran mujeres. Eso empezó a levantar más las sospechas sobre la orientación sexual de su amiga felina. Aunque solo le decía "lesbiana" por molestarla comenzó a darse cuenta que realmente a Catra le gustaban las mujeres por dos motivos: el primero; el bar y el segundo: estaba muy apegada a esa rara mujer que no conocía. Veía como la gata se acercaba de forma sutil a la extraña al sonido de la música.

-¡Já! – Grito Entrapta que a duras penas Scorpia la escucho – Ella dice que no es lesbiana – Dijo antes de que su cabello por mera inercia tomara el trago dejado en la mesa para beberlo – Pero no, Catra no es lesbiana – Su melena ya era la que movía por la enana quién en un inusual acto abrazo a la chica escorpión - ¡Es súper lesbiana!

Scorpia de nuevo dirigió su mirada hacía la felina quién con cada ritmo se acercaba más y más a aquella mujer. La chica de cabello corto y blanco solo pudo hacer une mueca de molestia, estaba decepcionada de ella misma ¿Por qué no acepto ir a bailar con Catra? Nadie se daría cuenta que ella realmente no sabe bailar… bueno, nadie excepto la gata, pero no creo que eso le fuera de importancia durante ese momento, estaba ebria así que lo más seguro es que hiciera caso omiso a sus torpes pasos de baile. De repente, mientras observaba a su amiga se dio cuenta de algo que sencillamente sí le afecto demasiado; esa mujer le estaba hablando en su puntiaguda y peluda oreja. La felina solo pudo reír ante tal cosa que le anduviera diciendo. Hubo un momento en el cual sonó una canción que al parecer estaba muy de moda y toda la pista se llenó de personas, tanto así que perdió a la morena de su vista.

Entrapta ya se encontraba en total estado de ebriedad, en un momento poso su cabeza sobre la mesa para descansar un rato y sin querer se quedó dormida. Otro dolor en el trasero para Scorpia; ahora no solo tenía que evitar que Catra hiciera alguna estupidez sino también debía cuidar a la pelimorada de que no le sucediera nada. Suspiro un tanto cansada ya de la situación y lo único que hizo fue tomar otro sorbo a su vaso con agua… pero… de un momento a otro se empezó a escuchar una algarabía hecha por las personas que resonaban desde el centro de la pista de baile. La más grande estaba pensando lo peor y una vez que se levantó de su asiento y pasó como pudo por toda la gente se encontró con una escena muy desagradable: Catra se encontraba encima de la extraña mujer forcejeando con ella en el suelo, parecía que estuviera tratando de golpearla. Toda la gente animaba para que las dos mujeres continuaran peleando pero Scorpia opto porque lo mejor era separar a la gata. De inmediato fue donde ella y la levanto con mucha fuerza para que liberara a esa pobre diablo.

-¡SCORPIA! – Le gritaba a su amiga mientras pataleaba tratando de zafarse - ¡SUELTAME YA! ¡ESA PERRA QUERÍA BESARME A LA FUERZA!

Tal vez acosar a la felina no era una buena idea, pero tampoco podía permitir que ella anduviera peleándose con cualquiera. La cargo en el hombro mientras sentía como unas torpes patadas le eran dadas en su abdomen y de inmediato fue donde Entrapta para llevársela de allí también. Con su brazo libre cargo a una dormida pelimorada y salió del bar lo más rápido que pudo.

Como pudo tomo un taxi y le pidió al chofer que la llevara hasta su casa. Dejo que Entrapta y Catra compartieran el asiento trasero y Scorpia iría de copiloto para guiar bien al conductor. Durante gran parte del camino lo único que escuchaba eran las quejas de la felina contra aquella mujer, desde insultos grotescos hasta maldiciones le echaba ¿Pero por qué? ¿No era ella quién la estaba provocando desde un principio? Hubo un momento en que la felina ceso sus quejas y cuando la mitad escorpión vio tras el retrovisor se dio cuenta que tanto ella como la pelimorada estaban dormidas. Al menos el resto del camino sería tranquilo.

Llegaron hasta un barrio pequeño fuera de la ciudad y con cuidado bajaron. Scorpia llevaba a Entrapta entre los brazos y Catra solo se agarró de la enorme cola de su amiga de caparazón rojo para evitar caerse. Como pudo extrajo las llaves del hogar y se adentraron a descansar. Estaba de suerte, sus padres no iban a estar por un par de días debido a que se encontraban viajando, así que no habría problema en que sus amigas se quedaran por esa noche. Acostó sobre el cómodo sofá de la sala a la chica de cabellos vivos y una vez se encargara de llevar a dormir a la felina al segundo piso. Iba tras ella evitando que no pisara en falso y cayera por las escalas, no más faltaba que un accidente terminara por divertirles aún más la noche.

Una vez en el cuarto de Scorpia, la felina se acostó como pudo sobre la cama de su amiga. Su cabeza le daba vueltas y vueltas, tanto que parecía tener ganas de vomitar. La peliblanca trataba de quitarle las zapatillas a su amiga, Catra en mitad de su aturdimiento llevo su brazo hasta los ojos para taparlos:

-¿Lo arruine, verdad? – Decía con un tono de voz apagado.

-¿Eh? – Scorpia levanto una ceja un poco confundida - ¿A qué te refieres, gatita?

-Con Adora… - Escuchaba como su respiración se iba acelerando y comenzaba a quebrarse su voz – Por esas cosas fue que ella me dejo…

¿Adora la había dejado? ¿La misma Adora que sale en televisión? ¿Catra y esa mujer eran novias? ¿Por qué jamás lo supo? Si bien ya llevaban dos años de conocerse jamás le había platicado sobre su antigua relación. Era de esos temas que no le gustaba tocar con la felina por temor a incomodarla y de cierto modo todo comenzaba a encajar para la chica escorpión: Su renuente hecho de no querer trabajar para "Bright Moon", también su poco interés por conseguir a alguien nuevo en su vida y el desmadre que montaba al principio de su amistad bebiendo por cosas que ella nunca contaba. Iba a cuestionar a la gata pero se dio cuenta que estaba completamente dormida cuando comenzó a escucharla roncar. Se veía tan tierna mientras dormía, parecía una pequeña bola de pelos inofensiva. ¿Por qué no buscaba a otra y ya? Catra era jodidamente sexy y hermosa para que cualquier persona cayera rendida ante sus pies, pero al parecer seguía con el recuerdo intacto de su relación anterior. Esto le presiono un poco internamente el pecho a la más grande, no quería ver a su amiga de esa manera… la quería demasiado para verla sufrir por alguien que quizás no valiera la pena. Fue hasta su frente con cuidado y sin molestarla removió uno de los mechones rebeldes de la gata del rostro y le deposito un tierno beso en la frente:

-No te preocupes, gatita montes – Decía entre susurros – Todo va a mejorar para ti… ya lo verás.