Con sinceridad no pensé que me fuera a expresar tanto. Bueno, no importa. Si ven fallas de horrografía ahí me disculpan :)
Una hora después…
-¡Catra, espera! – Le detuvo Adora mientras ya la felina se encontraba afuera tratando de tomar un taxi - ¡¿Estás satisfecha con el resultado?! – Indagaba preocupada la rubia - ¡Catra, tosiste sangre ayer! – Le explicaba de forma angustiada.
-¡Ya hice lo que querías, Adora! – Ese tema le estaba empezando a tocar ya coronilla a la felina – Vinimos donde tu médico y él dice que estoy muy bien – Catra trataba de parar un taxi de inmediato para salir de allí hacia su nuevo hogar. Pero el fuerte agarre de la rubia le bajo el brazo para que dejara de buscar una salida - ¡Adora, ya suéltame!
-¡No! No hasta que escuchemos una tercera opinión, Catra – Le sonaba más a suplica que a un favor – Catra, enserio… deberíamos volver el lunes o ir a otro lugar, lo que quieras.
Catra llevo su mano hasta el puente de su nariz para masajearlo y calmarse ante la insistencia de la rubia. Eso ya le parecía excesivamente ridículo; no iba a volver a dejar que un sujeto por más diplomas y doctorados que tenga volviera a manosearla para "examinarla" no, eso no durante un buen tiempo.
-Adora ¿No tienes que volver con tu noviecita? – Le pregunto con mucha molestia en su voz. Cosa que Adora no lo tomo de buena manera porque de inmediato la miro con un rostro un poco decepcionado.
-Creí que tendríamos "esa" conversación… - Comento Adora mirando hacia otro lado entonces.
A pesar de que sí, era cierto, necesitaban hablar y dejar de una vez por todas sus diferencias para continuar trabajando en un ambiente sano… pero estamos hablando de Catra, con ella las cosas nunca se sabían que giro darían.
-¿Y de qué vamos a hablar, Adora? ¿De cómo fue que me encerraste en ese horrendo lugar para largarte con tu "brillitos"? – Adora abrió los ojos como un par de platos y sorprendida al escucharla decir eso - ¿O fue por qué te diste cuenta de que era un estorbo en tu grandiosa carrera? - ¡Boom! Era la bomba que no esperaba escuchar la rubia en ese momento. Catra de por si tomo las decisiones de la oji azul contra ella, era lógico, es; ¡Catra! ¡La reina del drama!
-Contigo no se puede… - Bufo molesta, ni siquiera sabía porque se tomó la molestia en primer lugar de volver a tocar el tema.
-¡No, no, no, no! – Le decía mientras reía de forma un tanto incomoda - ¡Vamos, dime tu razón! – Se cruzó de brazos esperando la respuesta de su ex novia con algo de cinismo.
Adora no iba a caer en su tonto juego de manipulación nuevamente. Estaba comenzando a cansarse de la actitud que estaba tomando la gata ese día, más cuando ha estado tan preocupada por el "resultado" los doctores también pueden equivocarse, son humanos… aunque hay algunos que son mitad bestia de algo, pero ese no era el caso.
Catra no iba a quedarse toda la noche esperando una respuesta. El primer taxi que alcanzo a ver le estiro el brazo para que se detuviera y de inmediato lo hizo. Adora quería detenerla, algo en su interior le pedía a gritos hacerlo, hacer que no se subiera a aquel vehículo. Pero se retuvo, ella no era nadie en la vida actual de la felina como para impedirle hacer lo que quisiera.
Pero aunque Adora no lo supiera, Catra sí quería que la detuviera en ese preciso momento. La gata ni tenía planeado regresar y ver su nueva morada, no, nada de eso. Ya que le habían dicho que estaba en perfecta salud iba a despilfarrar su juventud como nunca antes lo había hecho, quizás unas cuantas copas en su bar favorito que no visita desde que empezó a trabajar en "Bright Moon". Pero estaba titubeando de subir o no a aquel taxi… Adora con un rostro un poco triste había dado media vuelta para emprender su camino a casa. La gata al notarla así solo puso los ojos en blanco y dio un enorme suspiro mientras cerraba la puerta del taxi y se disculpaba por no tomarlo.
-¡Hey, Adora! – Le llamo a varios metros que iba ya la rubia. Se acercó a ella con un rostro diferente al que tenía y con una leve sonrisita en su felino rostro le propuso - ¿Una cerveza?
Mientras tanto, en otro lugar…
Entrapta terminaba de organizar sus cosas en su nuevo departamento. No llevo mucho, solo su ropa y su viejo ordenador, esperaba que para el lunes pudiera ir a reclamar el nuevo que encargo el día anterior con Hordak… ¡Ay, Hordak! Era un tipo que desde que se le veía era muy extraño, emanaba cierto aire de peligro y desconfianza debido a su cadavérico rostro pero una vez que se le conocía era… perfecto… o al menos para la pelimorada. No deseaba sino que fuera lunes para volver a entablar una amistosa conversación con él.
Se estaba volviendo muy sociable con todas las personas de aquel lugar, cosa que anteriormente le era difícil. Sus dos únicas amigas que ha tenido han sido Catra y Scorpia y eso porque fueron ellas quienes se acercaron en primer lugar a saludarla cuando entro a trabajar para Shadow Weaver. Resulta que en aquel departamento había una alcoba a parte de las dos principales, era muy amplia pero al parecer era para guardar cosas del aseo personal o para limpiar la casa, la pelimorada se las ingenio lo suficiente como para hacerlo su cuarto personal. Una vez salió de su habitación, fue hasta la sala que ya Scorpia estaba terminado de decorar con algunos cuadros que se llevó de su casa, obviamente la mueblería y la mayoría de electrodomésticos eran de Catra; pero siendo su mejor amiga no creía que fuera a poner problema de cómo era que quería que acomodaran las cosas…
Pero aún continuaba pensando en lo que se encontró por la mañana: la bolsa con ese polvo de casi el mismo color de su cabello. Había escuchado hablar de esa cosa anteriormente, era una especie de droga muy potente… ¿Acaso Catra la usa? Bueno, estaba en su pantalón, es obvio que la consume ¿Pero a qué medida? Ha llegado a escuchar casos donde se han muerto de sobredosis, esperaba en su ser que la felina no fuera dependiente de aquello… pero eso le hizo saber algo que no conocía de ella, algo muy íntimo y que a la larga no deseaba tocar con ella. Esperaba en algún momento charlar con ella sobre eso… pero por el momento era mejor dejar el tema ahí.
Quizás Catra no recordó eso y lo dejo sin querer en su prenda, apenas la agarro simplemente fue hasta el baño y tiro aquello por el inodoro, que se droguen las ratas es mejor a que se drogue su amiga. ¿Debería hablar con Scorpia sobre eso? Tal vez ella lo sepa, solo que jamás lo comenta…
Scorpia había salido hasta el balcón para divisar la ciudad, era un piso muy alto y había que aprovechar la vista que la vida les había dado. Mientras disfrutaba del suave viento nocturno sintió como su pequeña amiga se puso a su lado para animar más su momento.
-¿Crees que Catra esté bien? – Entrapta le pregunto así como de la nada – Es decir, van a ser casi las 9 y aún no ha llegado…
-¿Eh? – Scorpia se sorprendió un poco – Claro que está bien, es Catra – Bufo mientras reía – Ella sabe cuidarse.
-¿Le creíste eso de que iba a estar con una familiar? – La pelimorada tenía particularmente en ese momento conocer un poco más de la felina.
-… - La mitad escorpión no dijo alguna palabra al instante, más bien pensaba en una ingeniosa respuesta – Puede ser. Catra es impredecible y lo sabes…
-Pero tú la conoces más – Se recostó sobre las barandas – Yo a duras penas sé que no le gusta el atún… cosa rara, siendo una gata – Entrapta apretó los labios, tenía que hablar de aquello con Scorpia sin que sintiera que era molesto para la más grande – Oye, Scorpia… ¿Puedo confesarte algo?
La más alta abrió los ojos con un leve rostro de preocupación, solo asintió ante la petición de su amiga.
-Hoy… - La enana no sabía cómo confesárselo sin que se molestara por ello, en todo caso, Catra también era su amiga… y ya no tenía la prueba a su mano – Hoy encontré algo raro en la ropa de Catra.
-¿Qué?
-Bueno, no estoy 100% segura de que era… puede ser otra cosa – Reía nerviosamente, comenzaba a arrepentirse de aquello.
-¿Qué encontraste, Entrapta? – Scorpia le pregunto en un tono ya casi molesto por aquello. La pelimorada solamente llevaba su mano hasta su cuello para bajar algo el estrés.
-Bueno… - Suspiro de forma pesada – No quiero ser chismosa, Scorpia, por favor no lo tomes así – Le suplicaba – Pero esta mañana mientras recogía la ropa que Catra dejo me encontré con algo parecido a una droga – La chica escorpión llevo sus tenazas hasta su boca para taparla sorprendida de lo que su compañera le confesaba - ¡Mira! No sé si es o no lo que creo que es…
-¿Pero tú dices que parece que era droga?
-Sí, pero puede ser otra cosa… - Le trataba de relajar – Como te digo, puedo estar equivocada…
-Entrapta, lo que dices es muy serio… - Scorpia comenzaba a preocuparse más y más de lo que la enana le decía – Eso explica porque cambia de humor tan rápido durante el día…
-¡Scorpia! – Sus cabellos agarraron a una anonada chica escorpión entre sus hebras moradas – Puedo estar equivocada, puede que sea algo que ella necesita o no sé… - Entrapta comenzaba a sonar cada vez más desesperada, no fue buena idea decirle aquello a su amiga.
-No, no, no – Se soltó como pudo de sus cabellos y fue hasta la alcoba que habían preparado para la felina.
Entrapta veía como aquella grandulona entraba como si nada a la alcoba de Catra y comenzaba a revisarle los cajones a lo que de inmediato la pelimorada como pudo la detuvo. Forcejearon unos instantes mientras la enana le gritaba:
-¡No puedes hacer esto, Scorpia! ¡Es la pieza de Catra!
-¡Entrapta ya déjame! – Se soltaba como podía Scorpia mientras era arrastrada hacia afuera de la habitación de la felina.
-¡No! – Entrapta con todas sus fuerzas la tiraba hacía afuera - ¡Sabia que no debía contarte!
-¡Es nuestra amiga! – Le explicaba.
-¡Sí! ¡Lo sé! – Con más fuerza de la que creía tener la tiro hasta afuera y cerro de inmediato el cuarto de Catra con llave - ¡Pero no podemos invadir su privacidad de esa manera! Si ella no ha querido contarlo es porque se siente mal de hacerlo – Trataba de calmar a la gigante – No podemos solo ir a su cuarto y esculcar si tiene más o no.
-¿Y qué sugieres? Si Catra es drogadicta hay que ayudarla – Se levanto Scorpia del suelo y parecía dirigirse nuevamente a la habitación de la felina. Pero unos vivos y violentos cabellos le detuvieron de inmediato - ¡Entrapta!
-Scorpia… mírame – Le pedía amablemente – Vamos a esperar a que vuelva, vamos a hablar con ella tranquilamente y quizás solo sea un malentendido… ¿Vale?
Scorpia no parecía muy segura de las palabras de la enana. Pero era obvio que no iba a entrar a esa habitación de forma sencilla. Solamente asintió con el ceño fruncido y se dedicaron las dos a esperar a la felina para encararla sanamente y como es debido.
Mientras tanto… en un pequeño bar
Adora había accedido a la invitación de Catra. Por su mente todavía estaba la idea de que quizás Micah se equivocó y le dio un resultado que no era de ella. Hasta los mejores pueden equivocarse, pero por unas horas dejaría eso de lado; ya buscaría la manera de convencer a la felina para hacerse otros exámenes. Pero no era momento de que su cabecita divagara por aquellas posibilidades, no, nada de eso. Estaba hasta pasando un agradable rato con su ex novia por así decirlo, al menos no se decían cosas grotescas ni trataban de herirse con sus palabras. No, de hecho… estaba todo saliendo bien.
Al parecer Catra había encontrado dos fieles amigas durante el tiempo en las que la rubia no estuvo con ella. Hablaba bien de ellas, de lo leales y confiables que eran y eso en parte le provocaba un poquitín de celos, pero no de esos que son enfermizos y tóxicos, más bien… eran de que ella no tuviera de ese tipo de amistades hoy en día. Extrañaba a ratos la época en "Fright Zone" donde eran ella y la felina con su pequeña pandilla: Lonnie, Kyle y Rogelio. Sabía que Rogelio dejo la actuación y se dedicó a representar a promesas después, tanto así, que fue el mismo sujeto quién la recomendó a "Bright Moon" Es una pena que después partieran caminos, pero al menos terminaron bajo buenos términos. De Lonnie y Kyle… sinceramente no sabía mucho o más bien nada. Se podía pensar que la única que estaba triunfando era ella y bueno, ahora mismo; la felina, claro si no lo arruinaba.
De vez en cuando le robaba algunas miradas a su acompañante, se fijaba que todavía tiene esa extraña forma de agarrar el cuello de la cerveza con su dedo índice y anular y dejar los otros disponibles para fumar, claro que en ese momento no lo hacía, no después del susto de ayer.
-Y bueno… ya que estás "sana" – Hizo comillas en su última palabra - ¿Planeas volver al cigarrillo?
-Adora, apenas lo deje ayer – Rodo los ojos molesta con la pregunta – No es algo que dejes de la noche a la mañana tan fácil… de hecho, se me antoja mucho uno – La miraba de forma picarona mientras la rubia entrecerraba sus ojos molesta ante su último comentario – Es broma, broma – Se reía ante la expresión de Adora – Vaya que si eres toda una reina del drama – Se llevaba el pico de la botella a sus labios para ingerir más del líquido - ¿Hasta qué horas te dieron permiso de salir hoy?
-¿A qué te refieres? – Adora arqueo una ceja ante la pregunta de la felina.
-Sí… ¿Qué a qué horas vuelves con tu novia?
-No lo sé… - Era cierto, tenía que regresar con Glimmer pronto, pero el día de ayer fue un poco difícil para ella apenas llegaron a su casa – No la hemos estado pasando bien, Catra.
-¿Me vas a echar la culpa?
-¿Debería? No… no es tu culpa… - En parte todo ese carrusel de momentos difíciles con la pelirosada han empezado porque Adora jamás fue sincera con ella con respecto a su pasado – Catra, no ha sido fácil para mí todavía asimilar que estas de regreso de una u otra forma a mi vida – Comenzaba a sincerarse finalmente – Y toda esta situación con ella ha sucedido porque bueno… yo no he sido sincera con ella tampoco.
-¡Wow! – La felina soltó un sonido de burla a la rubia – Parece que Adora es una mentirosa – Sonreía de forma tonta y eso provoco en la oji azul una leve sonrisa que trato de ocultar con la botella de su cerveza – De todas maneras, estás con una enana malhumorada y berrinchuda.
-No le digas así, además, tampoco es que seas muy alta, Catra – Eso sí le dio justo en el ego a la felina que sin querer rasgo un poco la etiqueta de la botella para hacerla bolita y arrojársela a la cara a su compañera – Sabes… ¿Me gustaría saber si después de que rompimos encontraste más parejas? – La morena por poco se atraganta con su bebida al escuchar eso – Bueno… - Adora miro hacia otro lado tratando de evitar que su sonrojo la delatara – Eres muy atractiva, cualquiera puede estar contigo ¿no?
¿Cómo le iba a decir Catra que no ha estado con nadie más después de que terminaron? Que ha pasado dos años pensando en ella casi todos los días y que incluso se ha tocado imaginándola a su lado. No, no podía aparentar ser tan patética y decirle que ha pasado con despecho controlado todo ese tiempo.
-Claro… - Catra miro hacia otro lado respondiéndole – Ya sabes… - No tenía ni idea de cómo continuar con su pequeña farsa.
-Es mentira ¿Cierto? – Ahora era Adora quién estaba tomando la delantera en la conversación - ¿No me has podido olvidar o algo así?
Las mejillas de Catra se tornaron de un color casi de la misma tonalidad de la mesa de aquel bar: Rojo.
-¡Cla… claro que sí! – Sí, era obvio que estaba mintiendo – He tenido muchas relaciones, solo que no me duran. ¿Por qué tan interesada en eso?
-Solo quería saber…
-No… - Adora miraba a su ex novia en ese momento, se percató que sus orejas estaban caídas, es así como se pone cuando se siente medio avergonzada de algo – No he tenido a nadie más – Hizo una mueca que enterneció de inmediato a la rubia, a veces la felina podía ser mansa y dócil cuando se lo proponía y eso era algo que la ojiazul le gustaba mucho en sus días con ella - ¡Bien! ¡Búrlate si quieres, Adora! Soy un fracaso consiguiendo pareja ¿Feliz?
-Oye, no te estaba juzgando, Catra – Le calmaba – Solo era curiosidad…
-No todos en Etheria tenemos la oportunidad de encontrar a una "Glimmer" ¿Sabes? – Bueno, el buen ambiente comenzaba a quebrarse de a poco – Tú fuiste mi primer amor verdadero, mi primera experiencia sexual fue contigo, todo lo hacía contigo… - Catra se mordía los labios y aguantaba las fuerzas para no derramar lágrimas frente a la rubia – No quiero enamorarme otra vez de alguien y que me jodan de esa manera, por eso no he conseguido pareja…
Adora no tenía ni idea de cómo sentirse, estaba mal de recordar que en parte la felina tenía razón. Pero no podía ya arrepentirse de lo que hizo. Tenía que dejar todo el asunto finalizado con la gata de una vez por todas si quería continuar con una sana relación con Glimmer. Durante los últimos días no ha tenido ni cinco de idea de cómo es que se siente; a veces, desde que volvió a ver a Catra de frente ha deseado con volver a tenerla, muy en el fondo eso sí. Pero no sabía si solo eran deseos mundanos o si quizás se trataba de algo más… algo que ha estado escondiendo.
-Bésame… - Le pidió Adora con un rostro muy neutral y esto provoco que la felina casi se fuera de espaldas.
-¡¿Qué?! – Catra golpeo la mesa un poco ofendida - ¿Qué te bese?
-Sí ¿No tienes problemas, verdad? – Los ojos azules de la rubia miraban de forma fija a los bicolores de su compañera en ese momento qué trataba de medio asimilar lo que estaba sucediendo - ¿Por qué te sorprende? De igual tenemos que hacer escenas así ¿No?
En parte la rubia tenía razón, el lunes serían sus primeras escenas juntas… pero era sábado, estaban solo "charlando" ¿O acaso se tratara de algo más?
-Adora… - Se rascaba la cabeza apenada - ¿Qué es lo que planeas?
-No hay mucha gente aquí, podemos hacerlo tranquilas… ¿No lo crees? – Catra se estaba derritiendo, no, mejor dicho muriendo por hacerlo… pero ¿por qué sentía que era una muy mala idea?
-Yo… Adora… la verdad no sé si sea bueno hacer…
La rubia no le dejo terminar, porque de inmediato la agarró del cuello de su blusa y la llevo de forma brusca hasta sus labios. Catra estaba casi petrificada de sentir el contacto de los rosados labios de su ex nuevamente, ya se le había olvidado como era que se sentían… Por unos segundos las dos permanecieron inmovibles, quizás era porque la felina no parecía corresponder de manera correcta al beso de la rubia. Poco a poco, sus ojos se fueron cerrando y comenzó a dejarse llevar por ella.
Con despacio, comenzó a abrir su boca para saborear los labios de la rubia, cosa que al instante Adora no dudo en corresponderle como era debido. Sentía como la morena relamía suavemente sus labios con los de ella, hacía tiempo no besaba a alguien, entonces quizás por unos instantes se entorpecía y perdía el vaivén de sus besos, pero para eso estaba Adora; para volver a instruirla. A un compás más lento, podían ambas saborearse la una a la otra. La de ojos azules comenzaba a notar como su corazón palpitaba más rápido con cada segundo que pasaba juntando sus labios con los de la felina, sentía como los recuerdos que pasaron juntas le regresaban a su cabeza, estaba comenzando a gustarle volver a saborear a Catra de esa forma, si ese iba a convertirse en su trabajo estaba más que agradecida de que sucediera bajo esas condiciones.
La rubia llevo su mano derecha hasta la mejilla de la felina para acariciarla con suavidad. Catra estaba sumida por completo en relamer una y otra vez los labios de su compañera ¿Cuánto tiempo ha estado deseando que aquello volviera a suceder? Parecía estar metida en una especie de sueño del que no quería despertar, la mera idea de volver a tener a la rubia en esa situación la estaba excitando de sobremanera, tanto que sin permiso trato de introducir su lengua en la cavidad de la rubia y esta al sentir aquello la detuvo de inmediato.
Separándola veía la tierna cara de extrañeza de la felina, parecía como un niño que acababan de regañar:
-Vamos despacio, Catra – Le pidió Adora de forma amable – Solo quería saber una cosa y ya…
-¿Qué?
-Quería saber si todavía sentía algo por ti… - No la miro a los ojos en ese instante, algo en su mente empezaba a perturbarla en ese instante.
-¿Y…? – Catra esperaba una respuesta, quería escucharla.
-Yo… - No tenía idea de cómo decirle – Voy al baño…
Se levanto tan rápido como pudo de su silla y fue hasta los lavabos. Abrió la puerta de forma violenta y llego hasta el grifo para llenar sus manos con agua y mojarse la cara. "¿Qué diablos me está pasando? ¿Por qué hice eso?" Adora trataba de entenderse así misma tras aquello que acaba de ocurrir. Se supone que tienen que besarse durante algunas escenas de la serie, pero más fue un arrebato de sí misma… para cerciorarse de que literalmente ya ninguna de las dos sentía nada por la otra.
Pero no podía estar más equivocada, cuando ella literalmente obligo a que la gata la besara sintió como todo en sí se movía por doquier, era como una especie de festival en su cuerpo pidiendo por más y más de la felina. Apenas sintió como la lengua de su compañera iba entrando en su boca tuvo que detenerse, algo en sí la hizo regresar a su realidad y era mejor mantenerla así… al menos por ahora. Se miró en el espejo unos instantes y sintió remordimiento; su novia, su actual pareja Glimmer… quizás la estaba esperando ahora mismo para solucionar las cosas que han estado sucediendo y ella desperdiciando el tiempo con Catra…
No, no lo estaba desperdiciando, era como una especie de "continuara…" de lo que habían dejado atrás. Pero era algo peligroso… no, no tanto, puede decir que solo estaban ensayando o algo así… tenía también que dejar de mentirle a ella, lleva ya mucho tiempo haciéndolo y eso también le estaba jodiendo de sobremanera. No, ella no era la mala de la historia, ella no era la que estaba obsesionada con su ex, para nada, Catra era cosa del pasado y en el pasado se tenía que quedar de una vez por todas. De ahora en adelante solamente serán compañeras de trabajo y nada más. Si Catra no quiere volver al médico que no lo haga, si quiere seguir consumiendo que lo haga, si se quiere seguir destruyendo bien pueda… ya no sería más su guardaespaldas ni quién la cuide de ahora en adelante.
Catra mientras esperaba a Adora tuvo unos instantes para organizarse un poco. Tomo un poco de labial de brillo que tenía en su bolso y con la cámara delantera de su celular trataba de lucir lo más agradable para la rubia, organizo su melena, se echó algo de rubor sin que se notara demasiado. Aquello que sucedió le encanto bastante deseaba volver a repetirlo pero esta vez de forma más calmada, que de verdad pudieran disfrutarlo las dos. Vio como la rubia a lo lejos salía del baño con un rostro un poco menos efusivo y más serio. Llego hasta la mesa y ni siquiera se sentó:
-Iré a pagar – La observo mientras daba media vuelta e iba hasta la barra para pagar lo que han consumido durante el tiempo que estuvieron allí.
Esto a Catra sorprendió demasiado ¿Tan pronto se aburrió de ella o se trataba de algo más? La felina tomo su bolso y la siguió hasta la barra donde observo como pagaba con una tarjeta de crédito las cervezas que tomaron. Adora dio media vuelta y la miro fijamente a su felino rostro mientras esta le regalaba una tenue sonrisita picarona. En ese momento la rubia sintió como en sí nuevamente le movía, tenía que controlarse, tenía que alejarse de la gata en ese preciso instante, no deseaba seguir engañando a Glimmer con su ex novia.
Adora salió a paso rápido una vez pago mientras era seguida por la felina que trataba de alcanzarla:
-¡Hey! – Le detuvo sosteniéndole el brazo - ¿Qué paso?
-¿No eras tú la que querías que volviera con Glimmer? – Catra abrió los ojos de par en par al escucharla, ya no era el mismo tono de voz suave que ella ha estado manteniendo durante las horas que estuvieron juntas, no, ahora era más fuerte y determinado – Me tengo que ir – Trato de zafarse del agarre de la gata sin tener mucho éxito en aquello.
-No, tú fuiste la que me beso a la fuerza primero – Le explicaba soltándola – Tengo que saber ¿Por qué? ¿Qué rayos significo eso?
-No significo nada, Catra – No la miraba a los ojos y aquello estrujo un poco el corazón de la felina – Solo quería cerciorarme si cuando te besara en el set no me daría algún pánico o algo parecid…
-Cállate… - Adora volteo finalmente a ver a su compañera quién no le dejo terminar de hablar. Veía un poco de rabia en los ojos de aquella felina, frustración, cansancio y lo peor… deseo… - Cállate y dime la verdad, Adora… - Le pedía que fuera sincera con ella, pero no podía, no debía mejor dicho - ¿Por qué tienes que mentir tanto? ¡Me mientes a mí, le mientes a Glimmer! ¿Hay alguien a quién no le mientas?
-… - Adora no dijo nada, ella tenía razón… ha estado escapando de su realidad por tanto tiempo que se ha olvidado como decirle la verdad a las personas que están a su alrededor. No respondió nada y eso fue para Catra todo lo que necesitaba saber.
-Vete… ve con tu novia… - Catra dio un fuerte suspiro de cansancio y llevo su mano para pasarla por su rostro ya cansada de ser tan débil y patética frente a la rubia - ¿Quieres que te sea sincera? ¡Bien! Sí, aún no te he olvidado, todavía sigo enamorada de ti como la primera vez y la razón por la que no he conseguido a nadie es porque tengo la estúpida esperanza de que vas a volver conmigo – Adora abrió los ojos sorprendida ante las palabras de la felina – Pero no así, no mientras esa chica este enamorada de ti. No me cae bien – Explicaba – Pero tampoco es justo que le hagas lo mismo que me hiciste a mí…
Catra solo dio media vuelta al terminar su discurso y eso derribo por completo a la rubia. Estaba con la respiración agitada y mientras veía como se alejaba de a poco la felina una pequeña voz dentro de sí le gritaba "¡Vamos! ¡Ve por ella! ¡Tienes que elegir rápido! ¡Sabes que ella puede cambiar, solo inténtalo!" Adora apretó los puños y cerró los ojos y dejo que después de mucho tiempo sus impulsos la dominaran. Corrió tan rápido como pudo hasta alcanzar a la gata antes de que se subiera a un taxi, la tomo por los hombros de espalda y la giro para quedar frente a frente y de inmediato volvió a besarla.
La felina no esperaba aquello para nada, pero tampoco lo negó; dejo como los labios de Adora aprisionaran los de ella con pasión por unos momentos:
-No quiero alejarte más, Catra – Le dijo mientras miraba esos bicolores ojos un tanto confundidos – Seré sincera contigo y con todos los demás, lo prometo – Poso sus manos en las mejillas de la felina y esto provoco un rubor enorme en los pómulos de su compañera.
Catra miro hacia otro lado mientras sentía el calor de los dedos y palmas de Adora sobre su rostro:
-¿Qué pasará con Glimmer? – Le pregunto un poco decaída – No puedes fingir que no sientes nada por ella de inmediato.
-Tendré que resolverlo pronto… ¿Vale? – Su voz sonaba más determinada – Dame un par de días y te aseguro que lo resolveré de buena manera.
Catra no tenía idea de si seguir este juego de pasar su ex novia ahora a ser su amante, sonaba hasta enfermizo en la mente de la gata, pero era una buena manera de tratar de enmendar las cosas con la rubia de ahora en adelante. Ella solo soltó una leve sonrisa y acto seguido volvió a besarla, esta vez, con más ternura…
Casi la media noche…
Catra sentía como su corazón se llenaba de puro gozo esa noche. Estaba más que contenta, feliz, llena de vida de volver a tener a Adora en su vida después de tanto tiempo. Claro, no era la forma en la que ella habría deseado; quedaron en que se verían de vez en cuando para ensayar pero aquello solo se trataba de una fachada para que pudieran tener algo de privacidad. Sí, estaba mal lo que estaba haciendo, de pasar de ser su ex a pasar ser su amante no era lo que planeaba cuando se volvieran a encontrar, pero estaba tan emocionada que lo dejo pasar al menos hasta que Adora arreglara las cosas finalmente con Glimmer… ¿Estaba satisfecha? Bueno, en parte se sentía mal por la pelirosa, fue por ella por quién la dejaron desde el principio y ahora parecía que los papeles se están volcando a su favor… no era algo de lo que estuviera orgullosa, pero al menos era un comienzo por el camino correcto para enmendarlo todo con la rubia.
Su camino a su nueva casa fue más pronto de lo esperado, era de esperarse, estaba en el centro de la ciudad su nuevo departamento. Con todo lo que había pasado ese día se había olvidado por completo de sus nuevas compañeras de piso, esperaba que al menos hubieran organizado sus cosas y dejaran las de ella tranquilas, tenía que deshacerse rápidamente de todo aquello que la involucrara con su tormentoso pasado antes de que se dieran cuenta.
Antes de subir a su piso busco en sus pantalones la droga que Tung Lashor le dejo el día anterior para tirarla a la basura… pero de tan mala suerte que recordó de inmediato que la dejo en su prenda del día anterior. Apretaba los dedos para que ninguna de las dos se hubiera tomado la molestia de hurgar entre sus cosas para que no encontraran aquello. Abrió la puerta con despacio y todo estaba a oscuras, al parecer se fueron a dormir temprano, cerró de nuevo con la misma delicadeza y mientras iba en puntillas hasta su alcoba tuvo la mala suerte de chocar su dedo meñique del pie con la punta del mueble de la sala:
-¡Me cago en toda la puta! – Grito tan fuerte que de inmediato las luces de la sala principal se encendieron y vio como sus dos amigas se encontraban sentadas en el sofá - ¡Estaban ahí todo el tiempo y no encendieron las luces! – Les regañaba mientras sobaba con fuerza su meñique del pie.
-Catra, tenemos que hablar – La voz de la enana se hizo presente mientras la miraba de forma seria.
-¿Hablar? ¿A la medianoche? – Les cuestionaba molesta - ¿No pueden esperar hasta mañana?
-No, ahora – La felina sintió como todo su cuerpo era apresado por la cabellera de Entrapta que la levantaban y la llevaban hasta otra silla sin soltarla.
-¡Entrapta! ¡Me sueltas ya! – Le pedía tratando de librarse de aquellas ataduras, pero era inútil, el pelo de la pequeña era más fuerte que cualquier soga cuando se lo proponía.
La pelimorada se levanto de su puesto para dirigirse con un rostro totalmente serio hacia la felina, cosa que la comenzó a asustar de sobremanera, era la primera vez que veía tan seria a su amiga y más aún cuando no podía soltarse para nada.
-Catra… - Dijo con una voz sombría - ¿Te drogas?
-¡Entrapta! – Le regaño Scorpia quién no había querido meterse en su "intervención" - ¡Quedamos que no íbamos a preguntarle así!
-¿Eh? – Catra puso un rostro de total confusión… "Ay no…" Pensó de inmediato la felina.
-Catra, lo que pasa es que… - Esta vez fue Scorpia quién hablo – Encontramos algo extraño esta mañana entre tus cosas…
-¡Revisaron mis cosas! – Les grito muy molesta, su peor pesadilla se estaba volviendo realidad - ¡¿Pero cómo pudieron?!
-¡No, no! – Trataba de disculparse Scorpia - ¡Entrapta! ¡Ya suéltala!
Entrapta volvió en sí, y de inmediato la libero de su cabello. Catra se cruzó de brazos esperando una respuesta convincente por parte de sus amigas.
-¿Entonces? ¿De qué se trata todo esto? – La felina comenzaba a sonar más enojada de lo que normalmente era, todo lo bueno que le ha sucedido en ese día estaba siendo arruinado por sus dos amigas.
-Bueno, es que esta mañana mientras recogía tus cosas se te cayó una bolsita rara de un pantalón – Comenzó la enana – Yo la bote enseguida – Bueno, al menos le ahorraron el trabajo de hacerlo – Pero tengo la duda de que haces con algo así contigo.
-¿Y crees que era droga? – Tenía que ser cuidadosa con sus palabras, recupero a Adora pero no quería perder a sus amigas – Bien… sí, es "Trinidad no sé qué más" no lo recuerdo bien y sí, la probé pero nada más – Mentía, no solo la probo, le encanto – Pero planeaba echarla a la basura después, no me gustó.
-¿Consumes otras cosas? – No le gustaba que le indagaran sobre ese tipo de cosas, eran temas muy personales para ella. Pero estaba en esa etapa de ser sincera…
-Bien, está bien… les diré la verdad.
Mientras tanto, en otro lugar
Adora tomo varios minutos para entrar a su "hogar" luego de lo que hablo y paso con la felina. Tenía un torbellino de emociones y sentimientos en ese instante y no era para menos, necesitaba poner sus cosas en orden si quería al menos recuperar las cosas con Catra. Parecía optimista, eso sí, pero no quería lastimar a Glimmer… todavía la quería, sí, era verdad lo que la felina le dijo que no puede solo dejar de sentir algo por ella de la noche a la mañana. ¿Qué es lo peor que podría suceder si la rubia dejará a la pelirrosa? Bueno, para empezar podría ser que su carrera se quede estancada ya por mucho tiempo; la madre de Glimmer no iba a permitir que alguien que le ha roto el corazón a su hija trabaje allí. ¿De verdad hace bien en elegir a Catra por sobre su actual pareja? Sí, la gata le atrae, de miles de formas, pero no tiene idea de cómo volver a empezar con ella, hoy dieron un paso importante pero todavía faltaba mucho como para que fueran las cosas antes de que se descontrolara todo.
También estaba el hecho de que Catra aún sigue consumiendo sustancias, eso era un problema. Hablaron un rato y la felina prometió que jamás volvería a probar de aquello, nunca más ¿Le creería? Ya le ha mentido descaradamente dos veces en su cara en poco tiempo. Esperaba también que el tiempo le haya ayudado a cambiar su desastrosa actitud, aunque solo recuerda que ella se pone muy violenta es cuando está bajo efectos de las drogas.
Metió sus llaves a la cerradura y con cuidado abrió la puerta; todo estaba apagado, no parecía que Glimmer estuviera despierta. Fue hasta la alcoba y encontró un bultico acostado sobre la cama. Miro el reloj de la pared e iban siendo casi la 1 de la mañana… tardo más de lo esperado. En pequeños y suaves pasos llego hasta el armario donde se puso algo más cómodo para dormir. Ya preparada para irse a menguar, mientras despacio se acostaba al lado de su novia, ella de inmediato sintió el peso de Adora hacerse a un lado y entremedio dormida dijo:
-¿Por qué tardaste tanto?
Adora se tensó toda al escuchar la voz de su pareja en ese momento, recordó que le mintió acerca de verse con un profesor:
-¡Oh! Bueno… - Pensaba una rápida respuesta – Hace años no veía al viejo profesor de teatro, así que sin darme cuenta se me fue el tiempo charlando con él.
Glimmer alcanzo la lámpara del nochero con su brazo y la encendió. Se sentó en el espaldar de la cama para estar a la par de su pareja en ese momento:
-¿Estuviste bebiendo, Adora? – Le cuestiono una vez sintió el aroma de cerveza que impregnaba a la rubia.
-Es que… bueno… - Glimmer la veía con el ceño fruncido y cansado, parecía que se desveló esperándola – Bueno, él me invito a un par de cervezas y ya. No fue nada del otro mundo…
-Qué raro – Se cruzó de brazos – Me dijiste que no te gusta el alcohol…
-Glimmer… - Dio un falso bostezo y de inmediato se ocultó entre las cobijas esperando que la dejara tranquila – Más tarde lo discutimos, ¿Sí? Estoy cansada…
Adora esperaba con un semblante algo nervioso que la pelirrosa hubiera aceptado su escape de la mentira que le estaba echando encima. Pero no fue posible, de inmediato las cobijas que tenía encima le fueron removidas con fiereza y la rubia se dio media vuelta para observar a su novia con un rostro lleno de furia:
-¿Qué te parece si lo hablamos ahora? ¡¿Dónde estuviste?!
-Amor… - Poso su antebrazo entre los ojos para evitar la vergüenza de decirle más mentiras – Ya te dije, estaba con un profesor, no pasó nada. Nos tomamos un par de cervezas, hablamos y ya…
-Qué raro que solo hasta esta mañana mencionabas a tus viejos profesores – Le explico - ¿Por qué será que no te creo?
-Glimmer… - Adora comenzaba a cansarse de la actitud de su pareja en ese momento, pero era justo que estuviera así, no la llamo en toda la noche, ni se reportó para decirle que todo estaba bien.
-¡Glimmer nada! – La empujo casi hasta el borde de la cama tirándola de allí - ¡No me llamas para decir que estás bien! ¡No me dejas un mensaje para decirme que vas a tardarte! ¡Nada! – Gritaba enojada mientras Adora ponía un rostro de temor que no podía con él - ¿Por qué estoy empezando a creer que te estabas viendo con Catra?
-¡¿Qué?! – Alzo la voz mientras se levantaba del suelo - ¿Por qué diablos estaría con Catra?
-¡Porque te estás portando de lo más extraño desde que volviste a saber de ella! – Y era cierto, ya no parecía estar concentrada desde hace días en Glimmer sino en la felina. Tenía que decirle algo rápido antes de que todo se jodiera más - ¡Te vas de la alcoba ya! – Bueno, todo se jodio más pronto de lo que esperaba.
-¡Pero Glimmer!
Glimmer tomo una almohada y se la lanzo en la cara a la rubia. Encontró otra cerca y la arrojo esta vez siendo esquivada por Adora.
-¡Bien! ¡Bien! – Agarro su celular con rabia y se disponía a salir – Pero si no te arrepientes de ver como aguanto frío en la sala vas a ver como…
-¡Qué te largues!
Adora de inmediato cerró la puerta apenas vio como el celular de Glimmer iba volando directo hasta su cara. Que desastre, así no era como quería hablar con ella, tampoco quería que las cosas terminaran así. Suspiro con fuerza mientras pensaba en que era lo que iba a hacer, fue hasta el sofá y se recostó mientras miraba su celular. Quería hablarle a Catra en ese momento y comentarle lo sucedido, pero no lo creería oportuno, de igual forma, tampoco es que tuviera mucha gente con la cual socializar en estos momentos de la madrugada. A la final opto mejor por no hacer una mala jugada en esos momentos, la dejaría tranquila hasta el lunes donde podrían charlar mejor cuando pudieran.
En el nuevo hogar de Catra
-¡Wow! – Dijo la pelimorada asombrada – No la has tenido fácil, Catra…
-No es tampoco para tanto, Entrapta – Argumentaba la felina mientras tomaba algo de café preparado por Scorpia un rato atrás.
-Como no… te drogas, ayer tuviste una recaída en salud, te embriagaste con tu… - Trataba de buscar la palabra correcta para decirle a Tung Lashor - ¿Proveedor?
-Aja… - Rodo los ojos ante aquello.
-Y fuiste novia de Adora… - Scorpia se entrometió en ese momento - ¿Por qué tardaste tanto en contarlo? – Se le notaba un poco triste al darse cuenta que su "mejor amiga" no fue sincera con ella desde el principio.
-No lo sé… tal vez me avergonzaba – Espeto con sinceridad – Scorpia, lo lamento mucho, en serio…
-¿Pero vas a seguir consumiendo? – La enana le cuestiono preocupada sobre aquel tema tan delicado.
-No… no lo creo. Puedo controlarlo, supongo…
-¿Supones? – Scorpia arqueo una ceja dudando de su amiga.
-Yo le creo, Scorpia… - Entrapta empezó a defenderla – No es fácil admitir que te gusta la droga menos frente a tus amigas.
Catra ya estaba un poco cansada de aquella "intervención" no necesitaban saber más de lo que les comento, tampoco iba a contarles por el momento que se había visto con Adora durante los dos últimos días.
-Ya que somos sinceras… - Entrapta comenzó a sonrojarse – Estoy saliendo con Hordak – Cerro los ojos esperando la reprimenda de sus compañeras, pero al volverlos a abrir solamente se quedaron observándola como si no les sorprendiera aquello.
-Era muy obvio, Entrapta – Dijo Scorpia – Bueno, para nosotras era muy obvio…
-¿En serio? – Ambas asintieron y esto calmo por completo a la pelimorada – Esta bien, un peso menos encima… ahora, Scorpia – Miraba a su amiga más grande de forma picarona - ¿Tienes algo que confesar?
Scorpia se puso del mismo color que de sus tenazas y su cola aguijón, sí, claro… tenía algo que confesar, pero no era el momento de hacerlo, no quería incomodar más a Catra de lo que al parecer ya estaba.
-No, la verdad es que no…
-¡Oh! ¡Vamos! Es noche de confesiones – Le codeaba con su cabello - ¿Alguien que te guste o algo así?
La más grande miro a Catra de reojo y la felina hacía lo mismo mientras le daba una pequeña sonrisa.
-Sí… sí hay alguien – Dijo casi entre susurros mientras bajaba la mirada hasta el suelo ahora un tanto apenada – Pero no creo que me preste atención – Levanto su rostro rápidamente para darle una sonrisa modesta a la enana – Es una persona ocupada, sabes, no creo que tenga tiempo para ese tipo de cosas.
-No te debes rendir, Scorpia – Le animaba su pequeña amiga – Ya sabes, sí es para ti, es para ti…
A Catra le retumbaron esas palabras en sus peludas orejas, Adora al parecer siempre fue para ella… pero hubo otra cosa que también la dejaba algo intranquila. Entrapta se despidió de ellas para ir a dormir, estaba algo cansada y tanto la gata como la chica escorpión se quedaron en la sala en un silencio incomodo… siempre habían sido buenas para charlar, pero después de lo que Scorpia dijo, era como si la felina estuviera percibiendo que ella era el interés amoroso de su amiga y eso no era muy bueno que digamos.
-Me iré a dormir, Catra – Se levantó de su asiento y al pasar al lado de la gata sintió como su tenaza era agarrada por la palma de su amiga.
Scorpia llevo sus ojos hasta los de Catra y se conectaron de inmediato sintiendo en su estómago un millar de sensaciones distintas en ese preciso momento:
-Si necesitas ayuda con tu ligue, te puedo ayudar – Su tono de voz sonaba un tanto preocupado, no se veía muy feliz de preguntarle aquello. Scorpia volvió a ruborizarse sobre la pregunta de su amiga, tanto que tuvo que negarlo de inmediato con la cabeza rápidamente - ¡Oh! – La soltó – Esta bien, descansa.
Scorpia fue hasta su habitación lo más pronto posible. Cerró la puerta con llave y se sentó en el suelo recostando su espalda contra la pared. Obvio era Catra, ha estado enamorada de ella desde hace muchísimo tiempo, le dolió bastante que solo hasta hoy apenas le haya confesado todas las cosas malas por las que ha pasado y ha hecho hasta el sol de hoy, le dolía el hecho de que hablara tan bien de Adora después de lo que le hizo, era como si su deber dependiera de protegerla de aquella mujer. ¿Eso significa que la supuesta "familiar" con la que se vio hoy era ella? No, no podía ser, aunque eso jamás lo menciono, aunque había una gran probabilidad de que sí lo fuera.
¿Por qué no le dijo lo que sentía en ese momento? Solo podría recibir un rechazo o podía ser correspondida… ¿Su amistad vale más que su amor? Si ha de ser así, entonces era mejor que la felina viviera entre la completa ignorancia de ahora en adelante, la cuidaría; obviamente, pero no iba a interferir en su camino.
El lunes por la mañana
Adora no ha podido descansar bien su domingo, trato de pasar todo el día anterior buscando la manera de hablar con Glimmer y aclarar la situación de una buena vez por todas. Pero siempre que se acercaba a ella la repelía de inmediato ignorándola o continuando con su trabajo desde el ordenador; se sentía mal de decirle la verdad, de que estuvo besándose con Catra y que le había prometido nuevamente el cielo y la tierra con apenas unas semanas de haberse visto. No estaba bien, pero ya se había decidido por la felina, la cuestión era como tratar de no lastimar a la pelirrosa y por ahí derecho evitar que no le hiciera la vida imposible al menos durante la grabación de la serie.
Ese día era un tanto especial, eran las primeras escenas que grabaría con Catra y quería que salieran perfectas de inmediato, no deseaba pasarse el resto del día besando a su ex novia frente a su actual pareja… aunque siendo sinceros, eso no le chocaría para nada. Con algo de ayuda de las chicas de vestuario se puso su uniforme rebelde de la serie, no era algo bastante llamativo como el de la gata, claro que no, lucía algo más harapiento pero a su vez intimidante, como si se tratase de alguna película post-apocaliptica, eso era lo que más le gustaba, ese diseño estilo "Mad Max" era simplemente encantador. Un poco de maquillaje que le hiciera lucir un tanto sucia, unas marcas de guerra bajo sus ojos de color negro y ya estaba lista.
Se disponía a salir de su camerino cuando en la entrada se encontró con su novia; Glimmer, quién al verla la abrazo aferrándose a su cuello y dándole un tierno beso en los labios. Le parecía un tanto raro, hasta ayer la evitaba a toda costa y ahora la besaba ¿Qué diablos le pasaba? El rostro de Adora lucía un tanto desconcertante al notar los cambios de humor de la pelirrosa:
-¡Adora! – La solto de inmediato - ¡Tengo muy buenas noticias para ambas! – Esbozaba una enorme sonrisa de oreja a oreja.
-¿En serio? – Adora parecía estar interesada, tal vez se habría de disculpar por las rabietas y el drama del fin de semana.
-¡Sí! – Dijo emocionada mientras sacaba de su bolsillo un papel y le estiraba para que la rubia lo agarrara.
Adora abrió la hojilla y el título que ponía aquello le dio una mala espina:
-¿Doctora Netossa? – Glimmer asentía de forma eufórica - ¿Experta en relaciones y terapia de parejas? – Continuaba leyendo sin siquiera creer que era lo que la pelirrosa planeaba tener en mente - ¿Glimmer qué significa esto? – Le interrogo atónita al leer aquello.
-Es una experta en parejas, Adora – Decía la menor a su pareja – Sabes, siento que las últimas semanas no hemos estado congeniando bien… - El discurso de Glimmer al parecer ya era muy obvio para la rubia quién solo rodo los ojos e hizo una mueca de total desgano ante esa declaración – Y siento que las cosas están empeorando entre las dos. Yo quisiera que tomáramos al menos un par de sesiones con ella y habláramos con sinceridad frente a alguien que sepa manejar este tipo de temas – Lo peor de todo, es que la más pequeña realmente no quería terminar su relación con ella, quizás eso era lo que más le estaba estrujando el corazón a la de ojos azules.
-Glimmer, podemos hablarlo – Le explicaba – No necesitamos a una experta para estas cosas…
-Adora, hace semanas que no hablamos de nuestras cosas – Poso su mano en su pecho y dijo con mucha franqueza – Yo no quiero que hayan tropiezos en nuestra relación, todo ha marchado bien durante mucho tiempo… hasta que… - Frunció el ceño y volteo su vista hasta otro punto – Hasta que ella apareció.
-¿Quién? – Arqueo una ceja - ¿Catra?
-Sí, esa misma – Se cruzó de brazos.
-¿Tienes celos de Catra? – Soltó una risa seca cosa que molesto aún más a su pareja – Ya te he dicho que no sucede nada entre las dos, Glimmer.
-¡No son celos, Adora! – Su rostro comenzaba a ponerse rojo, pero obvio no era de la tierna vergüenza sino más bien de rabia - ¡No confió en ella eso es todo!
-Bien, está bien – Le calmaba tomándola de las manos – Pero lo único que hay entre las dos es solo trabajo, ya te lo he dicho varias veces.
-Bien, si solo es trabajo – Se soltó de sus manos - ¿No te importara que haga algunos cambios en sus escenas, verdad? – Le sonreía de forma maliciosa a la rubia.
Adora no parecía entender el nivel de poder que tenía Glimmer en "Bright Moon" Sí, era la hija de la dueña, pero hasta qué punto podía intervenir en las producciones de la empresa.
-¿Cómo qué? – Cuestiono Adora preocupada de que fuera a cambiar algo importante en las escenas.
-Me tome la libertad de contratar a un doble para que las escenas cariñosas las haga con él y no contigo – Aquello sí dejo boquiabierta a Adora, tanto que hasta estaba llegando a sentir un poco de ira por ello.
-¿Hiciste qué? ¿Cómo que un doble? – Comenzó a alzar su voz de a poco.
-Sí, obvio vas a actuar, pero cosas como besos, manoseos y ese tipo las hará con Double Trouble – Le explicaba mientras Adora empuñaba despacio sus puños con al parecer más rabia de la que sentía – Es lo mejor, Adora, créeme…
-¡¿Cómo qué lo mejor?! – Su voz ya se podía sentir por todo el pasillo, tanto así que algunos casuales que pasaban por allí se detenían un instante a ver que sucedía - ¡¿Cómo puedes hacer eso?! ¡No necesito un doble!
-¡Claro que sí! – La más pequeña igualaba su voz con la de su novia - ¡Estás tan con esa gata metida en la cabeza que eso es lo que está jodiendo nuestra relación! – Sus ojos comenzaban a ponerse vidriosos y eso empezaba a bajarle los humos a la rubia - ¡Ni siquiera has dado una respuesta sobre la terapia!
Adora llevo sus dedos hasta el puente de su nariz para tratar de calmarse, tenía que buscar una respuesta rápida. Ella quería hacer esas escenas con Catra, se moría internamente por hacerlo, pero al parecer su novia no se la iba a poner fácil, menos en el estado de inseguridad en el que se encuentra… ¿Terminar con ella? Parecía una buena opción en ese momento, pero como ya he dicho antes; no quiere lastimarla de forma tan abrupta y fuerte.
-¡Bien! ¡Bien! ¡Iremos a tu terapia! – Dijo rindiéndose al final pero sin bajar su voz - ¿Feliz? – Abrió sus brazos en forma de semi-insulto y volvió a bajarlos rápidamente.
-¡No! ¡Claro que no! – Adora ya se estaba agotando de esta discusión tan tonta que la estaba retrasando - ¡No hasta que vayamos con Netossa!
-¿Cuándo es? – Pregunto cruzándose de brazos.
-El jueves a medio día es la primera terapia – Al parecer ya había pedido cita… Así que a eso se dedicó el día de ayer… y ya sabía que iba a aceptarle de mala gana – No grabaras ese día, pedí para que te dieran el día libre – Adora dio media vuelta y se disponía a largarse de allí - ¡Oye! – La voz de Glimmer la detuvo - ¿Ni un beso de despedida? – La miraba con la mirada algo decaída. La rubia solo suspiro y volvió hasta donde estaba para darle un beso en la mejilla nada más, algo que la pelirrosa no le gustó mucho.
-Hablamos más tarde, Glimmer…
Ni siquiera volteo a verla una última vez hasta después de las grabaciones. Caminaba por los pasillos de "Bright Moon" buscando la salida del Set para dirigirse hacía cierto tráiler que al parecer la llamaba con la mente. Se percataba que no hubiera nadie conocido cerca que la siguiera, no quería levantar sospechas ni mucho menos que alguien se enterara de lo que haría.
De a poco fue acercándose hasta el remolque de Catra y no había nadie cerca, quizás ya las maquilladoras terminaron con ella. A paso lento se fue acercando más, no escuchaba nada desde afuera, tal vez tenía la buena suerte de que sus amigas no estarían allí. Toco la puerta con cuidado y sintió como unos pasos se acercaban hasta ella para abrirle.
Catra se sorprendió mucho de ver a Adora en ese momento, se veía tan genial con ese atuendo puesto que no pudo esbozar una pequeña sonrisa para ella:
-¡Hola, Adora! – Le dijo con su tono de voz sensual que siempre manejaba con ella – Esperaba verte en el set, no aquí…
Sin ningún permiso la rubia entro sin ser invitada y agarro a la morena por la cintura y rápidamente llevo sus labios con los de ella para probarlos mientras cerraba la puerta del tráiler. Esto sorprendió muchísimo a Catra, no esperaba que llegara de la nada y se lanzara de esa manera hacía ella aun así, se lo permitió, desde el sábado se ha estado aguantando las ganas de volver a besarla.
El vaivén de sus labios era un éxtasis la felina, sentir como con cada beso perpetuaba más y más lo que aún sentía por ella le encantaba. Ese día en especial, Adora parecía más juguetona porque con el compás de sus besos sintió como de a poco la rubia llevaba sus manos hasta las caderas de la morena para viajar a través de ellas por la pequeña cintura de la felina. Mientras iba relamiendo los labios de su compañera intento nuevamente volver a abrir su boca para extraer su lengua y probar la de la rubia cosa que esta vez sí accedió sin ningún reproche. Llevo su musculo hasta la cavidad de la oji azul para entrelazar ambas en un baile de lujuria y pasión. Adora también quería ponerse un poco más picarona en ese aspecto y junto su muslo derecho hasta la entrepierna de la gata para masajear con ella la parte íntima de su compañera:
-Mmmmm… - Catra soltó un pequeño gemido erótico tras sentir la pierna de Adora rozar con su zona más sensible. Levanto sus brazos y los entrelazo con el cuello de la rubia para no separarse de ella en aquel momento.
Sin darse cuenta, la gata sintió como su trasero choco contra algo, más concretamente contra la mesa de maquillaje. Adora abrió un poco los ojos y se separó de ella apenas sintió como le faltaba el aire. Un pequeño hilo de saliva era lo único que las unía mientras se veían el rostro la una a la otra sonrojados y respirando de forma agitada para volver a retomar aire. La rubia entonces poso sus dos palmas en el trasero de la gata, para levantarla lo suficiente y sentarla encima de la mesita arrojando varias cosas al suelo tras aquello. Eso abrió los ojos de par en par a la gata, pero como estaba en ese momento no deseaba parar, tanto que regreso nuevamente a besar los labios de su compañera con todavía más lujuria.
Continuaron así por unos minutos más hasta que Adora ya no pudo contenerse más y llevo su mano derecha hasta el pecho de la gata; por encima de la ropa acariciaba con despacio los senos de la morena. Extrañaba aquel cuerpo de Catra, era tan perfecto en ese entonces que era casi un pecado no pasear sus manos por toda ella. Recordaba entonces los días en los que consumían su amor de manera desenfrenada como en aquel momento, en ese instante, había olvidado por completo todas las falencias de la felina del pasado tan solo por continuar con lo que estaba haciendo.
Catra lo permitía, claro, pero algo en sí estaba empezando a sospechar. Recordaba que Adora solo así se desahogaba; con sexo, era de la única manera de solventar un mal día. Aunque siguieron en ese estado por unos segundos más, la felina de a poco fue soltándose del cuello de la rubia y cuando volvieron a sentir que les faltaba aire la separo un poco:
-¿Qué te paso? – Le dijo mientras tomaba su barbilla y miraba aquellos ojos azules que tanto le encantaban.
Adora solamente pudo soltar un leve suspiro.
-Glimmer sospecha de lo nuestro – Confeso – Quiere que vayamos a terapia para arreglar lo que está pasando entre las dos.
Catra solo soltó una seca carcajada al escuchar aquello.
-¿Terapia? – Continuaba burlándose – Es refinada… nosotras nunca necesitamos terapia ¿O sí?
-Creo que nuestra terapia era tener sexo – Decía con una pequeña sonrisa.
-Eso y encerrarme en un horrendo lugar – Espetaba tratando de hacer molestar a la rubia, cosa que estaba comenzando a lograr – Es broma, es broma, cálmate… - Le dio un pequeño beso para tranquilizar a su compañera – De todas formas, tienes que decirle en algún momento. No quiero pasarme la vida siendo tu amante, Adora.
-Si se lo digo nos hará la vida cuadritos hasta que acabemos el rodaje – Eso sí preocupo bastante a la gata – Y eso no es lo peor…
-¿Y ahora qué?
-Contrato un doble para las escenas picantes del libro – No tenía idea de cómo iba a reaccionar la gata, tal vez no fue buena idea decírselo de forma tan directa.
-¡¿Qué putas?! – La separo por completo totalmente indignada - ¡¿Esa mocosa puede hacer eso?! – Sí, esa era exactamente la reacción que esperaba.
-¡Es hija de la dueña de este lugar! ¡Hasta donde estamos paradas es de ella! – Decía un tanto frustrada – Obvio puede hacer lo que quiera…
Adora bajo su mirada hasta el suelo, se veía tan impotente al saber que no puede hacer absolutamente nada para que la pelirrosa cambiara de opinión. Catra solo podía verla un tanto desconcertada por lo que estaba escuchando, soltó algo de aire y se bajó de la mesita tan solo para abrazar por la espalda a la rubia.
-¡Vamos! No te desanimes… - Le hablo con ternura - ¿Por eso viniste aquí? ¿Para besarme ahora que ya no podrás durante el rodaje?
Adora daba gracias a los dioses que en ese momento ella no pudiera verla porque estaba apenada a más no poder.
-Eso fue muy obvio, Adora – Reía por debajo – No te preocupes, quién sabe a qué rubia tonta contrato para hacer eso.
-Ese es el problema – Entrelazo sus dedos con los de la gata – No quiero que nadie más te bese…
-Wow, wow, cálmate princesa – La soltó de inmediato - ¿A qué se deben esos ataques de celos? – Adora se giró en si para mirar a su compañera quién se encontraba con los brazos cruzados y con un rostro de pocos amigos - ¡Es solo un doble! Tampoco es que me vaya a enamorar o algo así…
-No, no me refiero a eso, Catra – Llevo su mano hasta su nuca para masajearla y relajarse un poco – Es solo que Glimmer me ha tenido muy estresada estos últimos días…
-¡Pues termínale! – Le propuso de inmediato – No es tan difícil, Adora: "Glimmer, mira siento que ya las cosas no funcionan, no eres tú soy yo bla bla bla" – Imitaba su voz lo que causo que la rubia sonriera un poco ante eso – O alguna de esas tonterías de adolescentes, que sé yo…
-Catra… no es tan sencillo – Apago su ánimo un poco – Ella se ha portado muy bien conmigo. No me gusta la idea de destrozarla de esa manera…
Aquello que dijo sí que molesto de sobremanera a la felina, tanto así que ese pequeño de rencor que le ha estado guardando desde el día que la abandono en ese espantoso centro de rehabilitación había vuelto.
-¿Sabes qué, Adora? – Se dirigió a la salida sin siquiera mirarla – Mejor quédate con ella y me dejas de hacer perder el tiempo – Apenas abrió la puerta escucho como su compañera la llamaba pero no le hizo caso, se había enfadado después de aquello.
¿Es tan difícil romperle el corazón a alguien? Era duro de saberlo, a ella ya se lo habían hecho añicos años atrás y como pudo fue medio superándolo… bueno, ni tanto ya que al parecer estaba volviendo con la persona que la jodido de sobremanera hace tiempo. ¿Estará preocupada por su trabajo? No, no cree que los de "Bright Moon" sean tan irracionales de cancelarles el contrato tan solo por un berrinche de la pelirrosa ¿O sí? Después de todo, su madre es la dueña de hasta el aire que respiran o las harían trabajar hasta la muerte solo para ver cuál de las dos decide renunciar primero. Mientras más lo pensaba más le dolía la cabeza, estaba pareciendo tener un leve ataque de ansiedad en ese breve momento, recordó que no ha tocado ni un cigarrillo desde el viernes y ya después de tantos días sin fumar o drogarse o embriagarse le estaban comenzando a pasar una mala jugada a su retorcida imaginación.
Sentía tanta ira de que Glimmer cambiara a la rubia por un doble que era ridículo, era como si se estuviera burlando de la gata y de Adora a la vez. A lo lejos vio a un trabajador que parecía estar descansando, a su lado había una caja gigantesca y el hombre en cuestión se encontraba fumando un cigarrillo ¿De verdad lo iba a hacer? Bueno, se supone que está muy bien de salud, o eso le dijo el padre de la pelirrosa ¿Por qué todo a su alrededor actualmente parece estar asociado a ella? ¡Es ridículo! "¡Al carajo!" pensó y fue hasta donde estaba aquel sujeto y de manera amable le hablo:
-¡Hola! – El hombre inmediatamente apago su cigarrillo - ¡No, no! No había necesidad de eso…
-¡Perdón! Es que te reconocí de inmediato y no quería ser grosero – Se disculpó el hombre - ¿Eres Catra, verdad? – La gata asintió con una sonrisa en sus labios - ¿En qué te puedo ayudar?
-Bueno… - ¿Será prudente? Si Adora la ve quizás le echaría un sermón de los mil demonios, miro para todos lados y se percató de que nadie que ella conociera bien estuviera cerca – Es que pensé sí podrías regalarme un cigarrillo…
-¡Claro! – El hombre en cuestión extrajo de su bolsillo una cajetilla de aquellos cigarros. Le estiro para que la felina agarrara uno. Una vez lo tomo y lo puso entre los labios comenzó a buscar la gata entre su atuendo una mechera… pero idiota que es, es su disfraz para la serie no su ropa - ¿Fuego? – El hombre le estiro la propia de él y ella la tomo.
Una vez encendió el cigarrillo y echo la primera bocanada de humo a su cuerpo sintió como el aire nuevamente le volvía a faltar. Tanto así que empezó a toser como si se tratara de una enferma terminal, arrojo aquel tabaco al suelo mientras se apoyaba en la pared donde estaba aquel trabajador y trataba de recomponerse sin mucho éxito. Aquel sujeto al verla así trato de auxiliarla pero ella con su palma le negaba como diciéndole que no necesitaba ayuda.
-¿Llamo a alguien? – El sujeto comenzaba a asustarse de ver como el rostro de Catra empezaba a palidecer, como si el aire le faltara a su cuerpo - ¡Mierda! ¡¿Qué hago?!
-No… - Tosía con más fuerza de la normal, llevo su palma para que su saliva no se desprendiera de su boca. Una vez parecía calmada y con un dolor de cabeza terrible observo su mano nuevamente llena de sangre y se alarmo. ¡Le dijeron que estaba bien! ¿Acaso el padre de Glimmer le mintió?
-Oye… ¿Si quieres llamo a alguien o algo? – El hombre estaba preocupado por la felina, pero ella tan terca como siempre solo alcanzaba a negar con la cabeza - ¿Estarás bien?
-Sí… sí… - Aquel tipo de su bolsillo trasero extrajo un pañuelo de color azul y ella lo tomo como pudo para limpiar su boca y su mano la sangre que aún le quedaba – No te preocupes – Le devolvió el pañuelo y el tipo ni siquiera lo agarro.
-No, te lo puedes quedar – Agarro la caja que tenía a su lado y continúo con su camino dejando a Catra en el lugar.
Ella solo soltó un leve suspiro y la tos volvía a aparecer, trataba de cubrir su boca con el pañuelo para que la sangre no se notara. Caminaba como podía, sus piernas estaban comenzando a debilitarse con su propio peso y sentía un enorme dolor de cabeza, demonios, no debió haber hecho aquello pero necesitaba estar en el set en ese momento, quizás Adora ya estaría allí esperándola.
Fue hasta un baño cercano, miro su reflejo y noto que sudaba demasiado, su maquillaje se correría si continuaba así. Abrió el grifo y como pudo lavo su boca y sus manos, tomo un gran y enorme trago del líquido y al parecer eso la estaba componiendo aunque el dolor de cabeza no estaba desapareciendo. Arreglo un poco su cabello y salió de allí sin dar muchos indicios de que era lo que hacía. Cada paso que daba era una tortura, se sentía más y más cansada y débil por no mencionar que hacía un esfuerzo sobrehumano por no toser más, a veces su cuerpo le hacía dar pequeños saltos de arcadas. No se sentía bien, la verdad era que no, comenzó a dolerle el pecho también.
-Mierda… - Susurro antes de volver a toser ya a escasos metros del set.
-¡Catra! – La llamaba una voz que ella conocía bien de hace poco - ¡Casi que no llegas! – Era Sea Hawk, trato de componerse pero nuevamente la tos la ataco en ese instante - ¿Estás bien?
Ella solo levanto su dedo índice como para avisarle que le diera un momento de volver a tomar aire mientras temblaba.
-¿Segura que estás bien? – Sea Hawk jugueteaba con su bigote mientras mostraba algo de preocupación por su actriz favorita - ¿Quieres que te traiga algo, agua o un refresco?
-No, no… - Milagrosamente el aire volvió y empezó a respirar nuevamente, no como lo hace normalmente sino de forma pausa y tranquila – Fue algo que comí… - Le susurro – Vamos…
Catra trataba de caminar a la par de Sea Hawk mientras el hombre le hablaba de cosas que ni ella estaba prestando atención, toda su concentración estaba en que sus piernas pudieran aguantar el día y que pudiera actuar de la mejor manera. Se sentía terrible, un enorme dolor en el pecho y en la cabeza la estaban torturando, su rostro no era el mejor, aunque por más que no quisiera mostrarlo era obvio que estaba enfermando y eso se le notaba a cualquiera, claro, a cualquiera menos al director quién no paraba de hablar.
Adora había llegado unos minutos antes que Catra y estaba viéndolo todo en silencio, mordió su labio inferior preocupada de ver a la gata en esas condiciones ¿Qué fue lo que hizo? ¿Sea Hawk no lo estaba notando? Camino hacía ellos rápidamente y agarro a la felina por los hombros:
-¡Hey! ¡Hey! – La zarandeaba un poco mientras la felina a duras penas escuchaba algo y se tambaleaba en sí - ¡Sea Hawk! ¡Llama a un médico ya! – Le alzo la voz y eso perturbo la cuantiosa calma del hombre. Se fijó que el rostro de la gata comenzaba a apagarse de a poco mientras empezaba nuevamente a toser de manera desenfrenada.
-¡Ay carajo! – Dijo el director asustado – Voy, voy, Mermista, pásame el teléfono pero ya – Le grito a su productora quién lo estaba esperando en el set para empezar a grabar.
Catra no podía contenerse más por más fuerza que tratara de hacer, cada tosido era como si le estuvieran golpeando el pecho con un martillo. Se trataba de cubrir la boca para no dejar escapar nada pero le fue inútil, de entre los dedos Adora vio como sangre comenzaba a deslizarse por sus dedos y eso casi la lleva al borde del llanto. La felina flanqueo sus piernas y cayo de rodillas al suelo mientras Adora trataba de sostenerla, la rubia se posó junto a ella y la abrazaba mientras acariciaba su cabellera y escuchaba como tosía más y más fuerte. Se le estaba rompiendo el corazón de verla así, se supone que estaba "bien" ¡Sabia que Micah se había equivocado por completo!
-Por favor, ya… ya… - Le susurraba al oído con la voz algo quebrada mientras pequeñas lágrimas brotaban de sus ojos azules – No tosas más, por favor…
De un momento a otro, aquella horrible tos ceso de la nada. Adora no estaba muy confiada de no escucharla más, se separó un poco y se dio cuenta que Catra se había desmayado en sus brazos; tenía toda la comisura de los labios y parte de su barbilla llenos de sangre. Comenzaba a desesperarse de que no hubiera llegado la ayuda de inmediato:
-¡Maldita sea! ¡No hay nadie que la pueda ayudar!
En ese mismo instante, pero en otro lugar
-Y como verás, Double Trouble, tu trabajo es muy fácil – Glimmer hablaba con un sujeto un tanto extraño; su piel era de color verde, más alto que ella, unas puntiagudas orejas y una cola de reptil, caminaba un tanto femenino para tratarse de un hombre y su voz tampoco era que dejara en duda cuál era su orientación sexual.
-Sí, ya sé… hacer las escenas bochornosas con la gatita, querida – Decía Double Trouble de forma tranquila – En todo caso, sabes que soy un actor de teatro, haré lo mejor que pueda.
-Lo sé y lamento haberte contratado de forma tan… - Trataba de buscar la palabra adecuada para continuar con el hilo de su conversación - ¿Tan inoportuna?
El tipo de piel verde soltó una pequeña risa.
-¿Por qué no me dices la verdad? – Se posó frente a ella deteniendo su paso – Hace poco que nos conocemos pero siento que puedes contarme lo que sea… - Una sonrisa un tanto perturbadora se cerno sobre él, eso le causo un leve escalofrió a Glimmer, la verdad no era que tuvieran tanta confianza pero si era la única forma de mantener a Catra alejada de Adora tendría que decírselo.
Glimmer rodo los ojos, lo tomo de la mano y continuaron con su marcha:
-Quiero que destroces a esa gata – Le confesaba con odio – Que te hagas pasar por Adora el mayor tiempo posible para que ella vuelva a odiarla…
Double Trouble abrió sus ojos de par en par al escuchar aquello ¿De verdad hay tanta malicia en un ser tan pequeño? Bueno, tiene el dinero y los medios para hacer lo que quiera, así que era lógico que todo esto se trataba de una especie de venganza personal contra la tal gata.
-¿Quieres que me convierta en Adora y sea insoportable con ella? – Indago canturreando con su vocecita femenina – Eso es fácil, pero eso sería trabajar horas extras ¿Sabes?
-No hay problema – Le contesto seriamente – Solo mantén alejada a Catra de Adora y ya…
¿Escucho bien? ¿Catra? Double Trouble no paraba de sonreír en aquel momento. Con que el tormento de Glimmer era la famosa chica de los condones, eso sí que era algo que iba a disfrutar. Más sabiendo que conocía bien a la gata, bueno, no muy bien, solo se vieron una vez y ya hace un tiempo en un bar de la ciudad mientras él tenía la forma de una seductora mujer… pero no tan seductora como la felina. Sí, recordaba ese día, fue cuando ella lo ataco por querer besarla, pero como no, sí es que es tan irresistible no querer hacerlo, probar esos pequeños labios gatunos, manosear esa suave piel y cabello que poseía.
-¡Tierra llamando a Double Trouble! – Chasqueaba los dedos frente al rostro del sujeto Glimmer para devolverlo a la realidad - ¿Me entiendes?
-Bueno, pero parece que no se va a poder hoy – Double Trouble a lo lejos estaba viendo una escena de lo más interesante.
-¿Cómo qué no? – Glimmer le pregunto molesta y él solo se dedicó a señalar hacía la bodega donde se encontraba el set de grabación de la serie.
La pelirrosa giro su vista hacía allí y se percató de que había una ambulancia afuera de la bodega. ¿Qué habrá sucedido? ¿Un accidente? Se detuvieron para ver qué era lo que estaba ocurriendo y apenas abrieron las puertas unos paramédicos salieron con una camilla que era ocupada por quién parecía ser ¿Catra? La subieron de inmediato al vehículo y su novia Adora subió con ellos provocando que Glimmer comenzara a arder en celos y furia en ese momento. Se sentía tanto el odio de aquella mujercita que hasta Double Trouble lo sentía desde su lugar.
-Si querías comenzar a separarlas hoy, vas a tener que esperar.
-Hay que seguirlos – Dijo con voz firme en ese momento.
Unas horas más tarde…
Adora se encontraba en la sala de espera de un hospital cercano a "Bright Moon" miraba desconsolada como la manga derecha de su traje estaba empapada de la sangre de Catra y sollozaba a la par que recordaba de haberla tenido en sus brazos casi a punto de morirse. Para ella era muy lógico que la gata no estaba en perfecta salud, de hecho, ni siquiera tenía salud, de antemano le surgía la duda de que Micah se habría equivocado. Ya se le había perdido la cuenta de cuantos cafés se ha tomado desde que tenían a su compañera en urgencias, ni siquiera le daban información cuando la internaron, ni que le harían, tampoco habían dejado que se quedara con ella a su lado.
Estaba empezando a estresarse, Catra tuvo un serio ataque y ella no pudo hacer nada para ayudarla ¿Así es como iban a ser las cosas de ahora en adelante? Cruzaba los dedos para que no se tratara de nada grave, de nada que pudiera complicar más su situación. Mientras iba por otra taza de café vio como al parecer las dos amigas de la felina entraban corriendo a la sala de urgencias pidiendo poder verla… que tontas, no ha podido ella que lleva horas ahí ahora ellas.
-¡Demonios! – Grito la enana pelimorada - ¿Por qué apenas venimos a enterarnos? – Decía desesperada tratando de contener el llanto.
Adora se acercó a ellas con la cabeza gacha y las saludo de la mejor manera posible sosteniendo su vaso con café:
-¿Son las amigas de Catra, verdad? – Ambas asintieron con sus rostros llenos de preocupación - ¿Por qué tardaron tanto?
-Catra me dijo que si podía ayudarle a buscar unas cosas al centro – Explicaba la mitad escorpión – Cuando llegue me dijeron lo que sucedió y busque a Entrapta para venir hasta aquí… - Scorpia miraba a la enana para que contara que era lo que andaba haciendo mientras su amiga estaba en tan mal estado de salud.
-Yo le ayudaba a Hordak con unos guiones, íbamos para el set cuando Sea Hawk nos contó lo sucedido y me encontré con Scorpia para venir hasta aquí – Se sentía apenada de haber dejado sola a su felina amiga – Ella nos dijo que tuvo unos exámenes el sábado pero que todo estaba bien…
-Sí, yo la acompañe – Explicaba la rubia – Tenía el presentimiento de que esto iba a suceder… - Las dos amigas parecían no entender de lo que Adora estaba hablando – Es que… ¡Ash! No sé cómo explicarlo. Ella fuma desde muy joven y consume cosas también desde muy joven…
-Sí, lo sabemos todo, Adora – Se cruzó de brazos Scorpia mientras fruncía el ceño – También sabemos que escapo del centro de rehabilitación apenas la dejaste allí para irte con Glimmer – Esas palabras a la rubia sí le dolieron, cuando Catra se lo decía en cara solo se enojaba un poco, pero cuando sus amigas se lo decían era como si un puñal se clavara en su corazón.
-Sí y no sabes cómo lamento todo esto… - Se excusaba mientras su voz se iba quebrando de a poco – Si hubiera estado con ella tal vez nada de esto estaría pasando.
-Bueno, la buena noticia es que no detuvieron grabaciones hoy – Decía Entrapta – Hordak y los demás actores de reparto adelantaran escenas.
-¡A quién diablos le importa esa estúpida serie, Entrapta! – Le regaño Scorpia molesta de aquel comentario - ¡¿Nuestra amiga está ahí encerrada y a ti te preocupa eso?!
-¡Obvio no! – Alzaba la voz la enana - ¡Sabes que ella me preocupa! Pero ella querría que no pararan solo porque está enferma.
Aquellas dos mujeres se enfrascaron en una especie de discusión de la cual Adora no quiso formar parte. Se fue a sentar y a esperar que alguien llamara para que pudiera tener información de ella. Miraba su reflejo en el café que comenzaba enfriarse, se veía tan decaída, hacía años que no se sentía así de mal por alguien; con Glimmer todo era un espiral de felicidad pero apenas unos días de estar recuperando las cosas con la felina se estaba yendo a pique su estabilidad emocional. ¿Iba a abandonarla de nuevo? ¡Obvio no! Lo que le paso no fue para nada normal ¿Pero cómo le sucedió? ¿Tuvieron una pequeña discusión y volvería a lo que le gustaba hacer? No, Catra es algo impulsiva, pero sabía que no atentaría contra su salud, si así fuera se habría suicidado hace mucho cuando la dejo tirada a su suerte.
Tanto Entrapta como Scorpia terminaron de discutir, cuando la conversación llego a un punto muerto. A veces la pelimorada iba y preguntaba por ella pero lo único que le decían era: "Está siendo atendida por un especialista" la chica de cabello blanco no paraba de dar vueltas por toda la sala de espera, tanto así que su compañera la tenía que detener con su cabello para que se relajara.
-Scorpía, ya para – Concluyo una vez le ayudo a sentarse – Comienzas a angustiarme tú también.
La chica escorpión solo podía revolcar su cabello desesperada de la situación, ya había pasado mucho tiempo desde que estaban allí y aún no sabían nada del estado de la gata. De un momento a otro por la bocina se escuchó: "Acompañante de Catra, acompañante de Catra presentarse en recepción" Las tres se miraron, cualquiera puede ir, todas tres tienen algo que ver con ella:
-Ve, Adora – Le dijo Entrapta – Tú la trajiste, así que eres su acompañante.
Adora solo asintió y termino de beber su café rápidamente. Una vez se disponía a levantarse la tenaza de Scorpia la agarro del antebrazo mientras le dirigía una seria mirada:
-Sí es algo grave nos cuentas – Su forma de hablar era distinta – Nada de secretos…
La soltó y la rubia ni siquiera le respondió. Camino rápido hasta la recepción y le indicaron que fuera hasta el cuarto número 5; allí se encontraba Catra. Se adentró a los blancos pasillos de la sección de urgencias buscando aquella alcoba, una vez la encontró, antes de abrir aquella puerta exhalo algo de aire para calmarse, quizás no estaría en óptimas condiciones y eso la quebraría por dentro si no la viera de la mejor manera. A la final tomo el pomo y comenzó a girarlo, lentamente fue abriendo la puerta y llevo su mirada hasta la cama donde se encontraba la felina conectada a un tanque de oxígeno mientras tenía puesto un catete en su muñeca derecha. No estaba dormida, no, para nada, de hecho… ¿Quién le dijo que en esas condiciones podía ver televisión? Tenía un rostro bastante deplorable, sin contar que su cabello estaba desorganizado, pero aun así seguía viéndose tierna y bonita ante los ojos de Adora, tenía una bata blanca de esas que ella tanto odia usar pero no había de otra, al parecer la iban a dejar ahí al menos por esa noche.
Adora lentamente se fue acercando hasta una silla que estaba a su lado, obvio que Catra ya se había dado cuenta que ella estaba allí, pero ni caso le hizo, solo continuaba pasando de canales buscando algo interesante para ver. La rubia tenía tantas cosas que decirle en ese momento, quería saber qué fue lo que le paso o que fue lo que le dijeron los doctores de aquel hospital pero tampoco quería presionarla, necesitaba hacer que se relajara el mayor tiempo posible.
-¿Puedes creerlo? – La voz de Catra no sonaba igual como siempre, de hecho, se escuchaba algo rasposa y cansada – 70 canales y no hay nada interesante…
¿Era enserio? Adora ni siquiera creía que de verdad ella estuviera preocupada por la parrilla de programación que por su propia salud.
-¿Qué te dijeron? – Finalmente le pregunto, era mejor salir de la duda de una vez por todas.
-¡Oh! Nada, que al parecer perdiste tu dinero con el padre de Glimmer – Decía lentamente mientras trataba de lucir su sarcasmo – Que ando muy jodida, que tengo cáncer no sé qué etapa – Adora se entumió al escuchar la palabra "cáncer" salir de su boca, tanto así que su respiración comenzó a acelerarse ante aquella confesión – Pero no mencionaron que tenían tan mal servicio de cable…
¿Era en serio? ¿A Catra no le importaba eso? ¡Aquello era más importante que la estúpida programación! ¡¿Por qué diablos le interesa más eso que su salud?! Claro, ahora que lo recuerda a la felina le encanta ver televisión, no importa en qué momento estuvieran siempre y cuando tuviera la oportunidad de ver la pantalla chica… ¡Pero eso no era lo importante ahora!
-Catra… - Su respiración se agitaba, tenía ganas de llorar en ese momento – Yo… yo…
-No digas nada, Adora – Volteo un poco su rostro algo serio y molesto de ver a la rubia así – Si lloras tendré que apretar el botón para que te saquen.
La rubia seco sus ojos y se recompuso:
-Es que, bueno… - No tenía palabras en ese momento, era como si su cabeza tratara de procesar todo eso.
-Dame la mano y veamos televisión juntas, como antes – Le propuso sonriendo un poco. Adora con melancolía le correspondió aquel bonito gesto y fue hasta la muñeca de la felina para posar su palma por encima de su compañera, casi mete la pata porque por poco le lastima el catete y eso se sintió como si le pincharan la mano de nuevo - ¡Ouch! ¡Idiota!
Se quedaron así por varios minutos, era como en los viejos tiempos; claro que en los viejos tiempos veían la tele en la sala de su pequeño departamento que compartían. De vez en cuando Adora veía el rostro tranquilo de la felina y eso parecía medio calmarla, pero no olvidaba para nada de lo que le comento antes. Si de verdad tenía aquello Micah tendría que asumir las consecuencias por ser tan descuidado con la salud de su compañera, pero ese sería asunto que resolvería después, cuando las cosas estuvieran más calmadas. Hubo un momento en que sin darse cuenta tenía su cabeza recostada sobre el hombro de Catra, tenía tantas cosas de que hablarle y preguntarle, pero no deseaba ser tan inoportuna ni mucho menos incomodarla después de lo que había sucedido.
Se quedaron viendo un programa un poco tonto pero divertido que de vez en cuando le sacaba una pequeña sonrisa a ambas. El ambiente estaba tan sereno en ese momento, pero de repente la puerta fue tocada por leves golpeteos y empezó a abrirse de a poco:
-¡Toc, toc, toc! – Un hombre asomo la cabeza un poco, quizás se trataba del doctor que la estaba atendiendo - ¿Se puede? – Parecía ser amable, puesto que solamente entro cuando la felina asintió lentamente. Aquel sujeto era de un tamaño muy alto, incluso más que Scorpia, lucía una bata blanca, cabello negro corto y unas gafas algo delgadas. Fue hasta donde estaban las dos y de una esquina llevo una silla para sentarse al lado de Adora, tenía unos papeles en las manos, quizás eran los resultados de sus exámenes – Veo que tienes compañía, Catra ¿Es tu novia? – Se sentó y cruzo las piernas emanando cierto aire de seguridad en sí.
Adora se sonrojo ante las palabras de aquel hombre, tanto que volteo el rostro un poco para que no se notara su vergüenza.
-Algo así… - Dijo finalmente Catra – Es complicado… - Aquello hizo que la rubia soltara una risita inocentona frente al doctor.
-Bueno, a lo que vamos… - Comenzó a poner los papeles a un lado de la cama – Catra, tienes cáncer etapa 1-A – Adora al escuchar eso apretó más la muñeca de la felina – Si hubieras venido no sé… una o dos semanas atrás ya estarías mejor.
-¡Es terca! – Le dijo Adora mientras la gata la miraba entrecerrando los ojos – Le dije que necesitaba otro examen – Empezó a contarle al doctor – El sábado la acompañe a un especialista particular pero como que erro o no lo sé…
-Ya veo… - El hombre no parecía estar muy preocupado – No es culpa de mi camarada de oficio, esas cosas pasan de una a un millón – Explicaba – Quizás se equivocó o le dieron un resultado que no era - ¿Estaba excusando el error de Micah? Bueno, al parecer en ese gremio había honor entre ellos – En todo caso, quiero que Catra se mejore y con nuestra ayuda y la tuya – Señalo a la rubia quién volvió a sonrojarse – Se puede lograr.
-¿Cómo? – Adora le cuestiono, creía que las cosas que tenían que ver con la palabra "Cáncer" eran casi que incurables.
-Primero que nada, Catra – Le palpo la rodilla suavemente mientras la miraba esbozando una sonrisa – Nada de cigarrillos, eso fue lo que causo tu recaída - ¡Así que eso fue! Estaba fumando, eso sí que molesto a Adora de buena manera – Segundo; programe unas citas de Herceptin – Tanto la felina como la rubia se miraron un poco confundidas ¿Qué era eso? – Es una droga para combatir las células cancerígenas, en tu etapa es mejor recurrir a eso que a quimioterapias dolorosas.
-¿Cuántas torturas me harán? – Catra esta vez hablo, siempre sacando su lado sarcástico aunque se estuviera muriendo.
-Una sesión cada 15 días, muchacha – Le empezaba a entregar los papeles a Adora de a poco – Por tres meses, dependiendo de cómo este el tumor que tienes. Que realmente es muy pequeño, optaremos por una endoscopia siempre y cuando la droga funcione bien y lo más importante – Paro en seco cuando termino con esa palabra – Te cuides o sino tendremos que pasar a cosas más extremistas y esa no es la idea.
-¿Recomendaciones? – Adora le pregunto.
-Bien, en un papel te especifico la dieta que debe seguir – Empezó a enumerar con sus dedos – Verás a un psicólogo una vez al mes, sé que no es fácil para ti dejar de fumar pero él te recomendara que hacer y que medicamentos tomar – Catra no inmutaba palabra alguna, solo se concentraba en escucharlo – No quiero que vivas sola o al menos hasta que el tratamiento haya pasado. Te quedarás aquí esta noche y diré que te den de alta mañana temprano y tendrás unos días de descanso – Al terminar de decir aquello le entrego el resto de los papeles a Adora y se levantó de su puesto – Bien, Catra te espero en la primera sesión ¿Vale? Y chica – Se dirigió a Adora esta vez – Si vas a quedarte con ella ve y regístrate por si pasan haciendo ronda no te pongan problema.
Apenas salió aquel hombre Adora sonreía de una enorme alegría, Catra podía estar bien, aunque fuera grave al parecer tendría una solución pronta. Su corazón estallaba de paz en ese momento, tenía que estar pendiente de ella si quería que se recuperara rápido.
-Bien, supongo que iré a decirle a tus amigas lo que ocurre – Catra abrió los ojos de par en par asustada de ello – Quizás alguna se quiera quedar contigo.
-¡No! – Casi se desconecta del oxígeno que tenía puesto - ¡Ni una palabra de esto, Adora! – Le reprochaba – No quiero que ellas se enteren.
-Catra, les prometí que les diría que era lo que te pasaba – La felina no era alguien que estuviera tan dispuesta a que la gente conociera sus problemas – No quiero mentiras en nuestras vidas de ahora en adelante – Comento algo preocupada – Y menos a ellas, te ayudaran mucho en tu situación.
-Creí que tú me ayudarías en MÍ situación – La felina estaba empezando a molestarse - ¿Vas a volver a hacerlo? ¡Siempre que tengo un problema me dejas de lado! ¿No?
-No, claro que no… - Miraba a la felina quién se le notaba triste al sentir que nuevamente la rubia iba a dejarla a su suerte, más ahora que la necesitaba. Adora no pudo evitar no caer en esos hermosos ojos que poseía y le dijo – Bien, me quedaré contigo hoy y estaré pendiente de tu proceso.
-¿Y Glimmer? – Arqueo una ceja – Seguro que ella estará más que contenta de saber que tengo cáncer – Una risilla tonta salió de la gata sin querer – También está el hecho de que no creo que se sienta muy feliz de saber que vas a pasar la noche aquí conmigo.
-¿Te digo la verdad, Catra? – Sin aviso alguno, la rubia fue directo hacía los labios de la felina para besarlos. A pesar de que estaban algo secos y saboreaba más que todo medicamentos, lo disfruto mucho por unos instantes – Creo que ya tome mi decisión…
Catra deseaba sonreír de buena manera ante esas palabras que la rubia le estaba confesando. Aunque con sinceridad no podía, se encontraba muy agotada para corresponderle de buena manera.
-¿Y cuál fue? – Con su voz algo ronca y una sonrisa pequeña de soslayo le pregunto.
-Idiota… - Adora solo reía de forma baja para no molestar quizás al paciente de al lado – Iré a registrarme y traer algunas cosas.
Adora salió de aquella habitación resoplando un tanto preocupada. ¿Les diría a las amigas de Catra sobre el estado de la felina? Les prometió que no habría ningún secreto y eso era lo que más le estaba carcomiendo. La morena también le había pedido que no dijera absolutamente nada, entonces, al parecer se encontraba entre la espada y la pared. Tendría que inventarles alguna extraña excusa que decirles por el momento y ya después que sea la propia gata quién les comente lo que sucede.
¿Cáncer? ¿Por qué será que lo estaba sospechando? Por su mente paso esa posibilidad miles de veces pero no creería hasta no tener una prueba cierta. Micah tendría que responder por tan enorme irresponsabilidad con la felina. Pero eso ya lo dejaría para después, era obvio que no podía faltar al siguiente día a trabajar, no era ella quién estaba enferma después de todo, pero deseaba quedarse a cuidar a Catra el mayor tiempo posible y esperaba que así fuera. Se quedaría por esa noche e iría después de grabar a visitarla al menos hasta que… ¡Glimmer! Estaba olvidando a la pelirrosa por completo, tiene que solucionar aquello de una vez pero lo cierto era que no tenía ni idea de cómo iba a decirle que ese día no pasaría en su casa. A estas alturas de la vida ya debe de saber de qué tuvieron un fuerte problema en el set, ella se entera de todo rápidamente.
Mientras iba saliendo de la zona de "urgencias" sintió la voz de su pareja en ese momento a lo lejos. Al parecer estaba discutiendo con las dos amigas de Catra. Aquello la estaba empezando a hartar, tanto acoso, tantos celos, tantas cosas que fueron lo que hicieron irse alejando de la felina en el pasado ¿Acaso todas sus novias serán siempre así? Bueno, la morena parecía haber cambiado un poco con los años en soledad, pero la situación con Glimmer comenzaba a exasperarla ya. Antes de salir a la sala de espera vio por el pequeño vidrio de la puerta como la pelirrosa regañaba y manoteaba a las dos compañeras de la gata.
Tomo algo de aire y con el ceño fruncido salió para encarar de una vez por todas a su novia:
-¡Ya, para! – Le detuvo por la espalda mientras Glimmer volteaba su rostro y la veía con mucho asombro. Se giró para abrazarla a lo cual Adora le correspondió de muy mala gana.
Double Trouble veía aquella escena a lo lejos sin inmutar palabra alguna, de inmediato noto que la rubia al parecer ya no sentía el mismo afecto que la pelirrosa por ella y eso hizo que esbozara una sonrisa macabra en su rostro. Scorpia y Entrapta solo se cruzaron de brazos con el ceño fruncido y esperando que Adora finalmente les cuente que era lo que le había pasado a Catra.
-¡Adora! ¿Por qué no me llamaste? – Indago su novia pegada a su pecho a lo cual la rubia solo le sobaba la cabeza haciendo una mueca de molestia.
-Porque no tenía mi celular, lo deje en el set… - Explicaba chirreando los dientes - ¡De hecho mira! – La separo de su pecho – Todavía tengo la ropa del rodaje puesta… ¿Tenías que venir y hacer una escenita delante de todo el mundo? – Le preguntó de forma molesta al saber que no solo estaba molestando a las compañeras de la felina sino también a las personas de allí.
Glimmer la veía un poco confundida ¿Por qué la estaba tratando así?
-Adora… - Fue Scorpia esta vez quién le hablo - ¿Qué te dijeron?
-Ella… ella - ¿Les diría la verdad? Le prometió a Catra que no les diría nada, pero sus amigas estaban desesperadas por obtener una respuesta – Solo tuvo un ataque de estrés. Pero… se va a poner bien.
Ante aquello la pelimorada y la mitad escorpión soltaron un suspiro de mero alivio. Al menos la gata no estaba en peligro y eso les causaba una gran felicidad en el corazón.
-Muy bien… - Glimmer la tomo del brazo y comenzó a halarla hacia afuera del hospital – Si se va a poner bien no veo la necesidad de que estés aquí…
Adora ante aquello a pocos pasos de que la arrastrara se zafo de su agarre lo más fuerte que pudo y empezó a mirar a Glimmer con cara de pocos amigos mientras ella la miraba asustada y confundida.
-No, Glimmer… - Le dijo negando con su cabeza – Yo me quedaré a cuidarla esta noche…
-¿Qué? – Al parecer la pelirrosa no entendía bien - ¿Quedarte? Pero si allá están ellas para que lo hagan – Decía señalando con fiereza a las amigas de Catra – No necesitas hacerlo.
-Sí, sí tengo… - Miraba a otro lado mordiendo su labio inferior tratando de aguantar la rabia que estaba comenzando a subirle por la cabeza.
-No, no tienes… - Glimmer estaba también comenzando a subirle la temperatura - ¿Qué demonios te pasa? Desde que esa malnacida ha vuelto a tu vida estás más rara que nunca – Se explicaba con el rostro rojo lleno de furia – Estás distante, sales y te pierdes por horas, la defiendes – Con sus dedos enumeraba cada una de las falencias de los últimos días que han pasado mientras Adora solo rodaba sus ojos molesta por la actitud de la pelirrosa – Dime la maldita verdad, Adora… dime sí estas saliendo con ella o no…
Adora no tenía ni idea de cómo responderle… la quería todavía como para hacerla sentir mal en ese momento… pero ya había tomado una elección. La tomo de los hombros y con el rostro sin nada de emoción le contesto:
-Necesito tiempo… Glimmer… - Le explicaba mientras la pelirrosa se le comenzaba a agitar la respiración – Las dos lo necesitamos… - La soltó y sus orbes azules se dirigían hacia otro lugar, no quería verla llorar – Mañana iré por mis cosas y me iré por unos días de tu casa…
-Qué… - Las lágrimas comenzaban a brotar sin querer de la más pequeña - ¿Por… por… qué? – Su voz se entrecortaba - ¿Por… qué me… ha… ces esto?
La rubia también estaba sollozando, pero comenzó a entender en ese momento de que aunque la quisiera… ya no la estaba amando como antes.
-Porque es lo mejor… - Lo dijo sin tapujos y sus ojos comenzaban a ponerse vidriosos mientras estaba apretaba los labios con tristeza – Glimmer, mira… yo…
Y antes de que pudiera explicarse sintió su mejilla ser golpeada por la palma de la pelirrosa. Sintió un fuerte calor recorrerle el rostro mientras se reincorporaba de nuevo y la miraba con asombro a la par que sobaba su pómulo afectado. Scorpia, Entrapta y Double Trouble miraban todo desde la distancia sorprendidos de aquello, siquiera pensaban que ella fuera capaz de lograr algo así siendo tan pequeña.
-¡Eres una puta! – Le gritaba a la par que la golpeaba con todas las fuerzas que poseía y Adora trataba de detenerla sin mucho esfuerzo recibiendo cada tiestazo con mucho dolor en su corazón - ¡Eres una puta! ¡Maldita traidora! – La rubia cansada de aquello la tomo de los brazos y también sentía la necesidad de corresponderle, pero no iba a golpearle a alguien más pequeña y débil que ella.
Double Trouble salto de inmediato a la escena y tomo a la pelirrosa de la cintura para separarla de Adora e írsela llevando.
-¡Adora! ¡Adora! – Le gritaba mientras pateaba como pudiera al chico de piel verdosa - ¡Suéltame, Double Trouble!
Adora estaba petrificada y asombrada… veía como alguien que no conocía se llevaba a su novia mientras ella pataleaba y lloraba. Eso la estaba destrozando, ella no quería que las cosas terminaran así con Glimmer, se sentía tan mal que hasta escucho como su corazón comenzaba a romperse pero no porque hubiera le hubiera terminado sino por haber lastimado a la pelirrosa. Dos años tirados a la basura para nada, su carrera, su estilo de vida, su reputación, todo se iría a pique después de lo que paso. Fue hasta uno de los banquillos de la sala de espera, se cubrió su rostro con ambas manos y suspiro con fuerza, tenía ganas de gritar en ese momento ¿Hizo lo correcto? ¿De verdad? Estaba destruyendo una bonita relación que ha mantenido por Catra. Pero es que la felina la necesitaba, más que nunca, no iba a volverla a dejar como antes, ya lo hizo una vez y las cosas terminaron muy mal para la gata.
Sintió de repente algo extraño en su hombro, era como si el cabello de alguien más le tocara. Se giró de pronto un tanto exaltada y noto que era una de las compañeras de Catra quién le miraba con una sonrisa un poco triste.
-No debe ser fácil… - Le hablaba mientras la rubia se secaba las lágrimas – Pero veo que tomaste una decisión – La miro entonces ya un poco preocupada – Espero que hayas tomado la correcta, Adora…
Esas palabras de "semi-consuelo" no le servirían en ese momento, quería decirles que se largaran pero no era lo correcto, ellas tienen todo el derecho de saber que ocurrió con la felina después de todo.
-¿Te vas a quedar? – La pelimorada nuevamente le preguntó y esta solo asintió – Bien, entonces… - Con su cabello tomo la mano de Adora y de su bolsillo extrajo unos cuantos billetes para posarlos en la palma de la rubia – Vas a necesitarlos, ya sabes, comida, pago de televisión, cosas así…
-No, no, no – Se negaba tratando de devolverle aquello – No lo necesito, no te preocupes.
-Pero si tienes el traje de la serie puesto, Adora – Le explicaba entre risas – Obvio no traes dinero – Adora estaba olvidando que dejo todas sus cosas en el set y se dio cuenta de que tenía razón, si iba a quedarse obvio necesitaría dinero.
Miro a Entrapta quién no paraba de sonreír y Adora solo suspiro devolviéndole la sonrisa y guardando el dinero en su bolsillo.
-Te los devolveré mañana, ¿Vale?
-No te preocupes – Chisto de forma divertida – No hay problema… solo… cuídala, ¿Sí?
Entrapta sabía que era estúpido quedarse allí toda la noche preocupadas por Catra si allí se encontraba Adora. Ella la cuidaría, si fue capaz de arruinar su relación por la gata era capaz de hacer cualquier cosa por ella y eso lo apreciaba. Quién no estaba como muy de acuerdo con aquello era Scorpia, quién no paraba de mirarla seriamente, ella deseaba quedarse y cuidarla pero si la rubia había llegado primero, aun por más que amara a su amiga tendría que hacerse de lado. Era lógico que sus sentimientos no serían correspondidos ni esa noche… y al parecer nunca…
Después de una leve despedida por parte de la pelimorada era turno de Scorpia. Fue hasta donde Adora y le estiro su tenaza de forma amistosa, una vez al sentir el tacto con la rubia la tiro con fuerza hasta quedar a un lado de su rostro, cosa que sorprendió bastante a la de ojos azules:
-Sé que Catra te ama… - Le susurro con algo de tristeza – Pero si le vuelves a romper el corazón te voy a romper las piernas… ¿Oíste?
Adora solo asintió mientras no le daba mirada alguna a la chica escorpión. Esta solo paso de lado para continuar su camino con su amiga. Suspiro de forma pesada y pensaba en que sería una noche muy larga, pero al menos con el dinero de aquella enana iría solventándolo como pudiera. Fue a registrarse y pidió que sí podían prestarle una ducha, olía a puro sudor y maquillaje, fuera de que su cabello estaba hecho un desastre. Le explicaron que podía asearse en la regadera del cuarto de Catra, también que si necesitaban algo no era sino coger el teléfono y llamarles.
Algo cansada fue a comprarse otro café para llevarlo hasta la alcoba y beberlo. Aunque mientras lo pensaba se dio cuenta que necesitaba estar despierta toda la noche, al lado de la maquina había otro dispensador de bebidas; habían unos energizantes que compro y esperaba que le dieran resultados. Fue con su bolsita hasta la alcoba y se fijó que Catra todavía estaba pasando de canales de forma aburrida. Esta vez la felina sí la vio entrar y le regalo una tierna sonrisa desde su lugar.
-¿Cómo te fue? – Le preguntó la felina.
-Bien… supongo – Fue su respuesta y dejo las cosas en una mesita al lado de la cama y la gata de inmediato se puso a buscar – Catra, no te traje nada… no creo que puedas tomar café y energizantes al menos por hoy.
-Que basura… ni una cerveza me trajiste – Adora entonces al escuchar aquello no pudo evitar llevar sus labios hasta la frente de la gata para darle un tierno beso.
-No vas a beber nada de etanol hasta nuevo aviso – Le decía tomando su rostro y viéndola fijamente a los ojos mientras la felina solo chistaba de forma molesta – Cuando te mejores te prometo una borrachera como en los viejos tiempos… ¿Vale?
-En los viejos tiempos había mucho sexo y drogas, ¿Te acuerdas? – Le comento de forma divertida mientras Adora la miraba de forma seria y algo molesta – Fue broma, Adora… ¿Sí? Solo sexo entonces…
-Iré a ducharme – Afirmo mientras negaba con la cabeza sonriendo como diciendo: "No tienes remedio, Catra"
La noche en aquella habitación de hospital iba de lo más tranquilo. Claro, hubo un momento en que Catra comenzó a preocuparla cuando no fue capaz de comer su cena de buena manera, quizás por las drogas había perdido algo de apetito, de todas maneras alcanzo a tragar buena parte, eso haría que perdiera el hambre al menos hasta la madrugada. No habían tocado el tema de Glimmer, cosa muy extraño porque la felina era como que la más preocupada sobre aquello unas horas atrás. Adora deseaba acostarse a su lado y darle calor, las noches en un hospital son muy frías pero quizás la lastimaría o algo peor. Así que solo se dedicó a sentarse a un lado y ver televisión junto a su felina… ¿Su felina? Bueno, se podría considerar así de ahora en adelante. Había sacrificado mucho por ella y esperaba que valiera la pena, esperaba también que la pelirrosa no lo tomara como una venganza personal y afectara la carrera de ambas, eso sí sería una guerra declarada y comenzaría a odiarla por ser tan jodidamente inmadura si lo llegara a hacer.
De un momento a otro Catra se quedó dormida fue una enfermera como a la 1 de la mañana a chequearla y darle algo de droga, quizás fue por eso que cayó de inmediato a descansar sus ojos. Adora no le quitaba el ojo de encima, de hecho le parecía hermoso verla dormir de forma tan placida, a veces pasaba su mano por el cabello de la felina y recordaba los momentos bonitos que tenían… Se dio cuenta que cometió un enorme error con ella en el pasado, en lugar de encerrarla pudo hablar con ella para que ambas encaminaran su vida, pero no, ella escogió la salida fácil. Con el único sonido de las maquinas, el televisor y sus respiraciones sonando Adora también estaba comenzando a cansarse, poso su cabeza con ambos brazos sirviéndole como almohada y se recostó a un lado de las piernas de la felina… sí, esa sería una noche muy tranquila.
