Notas:
*Se recomienda leer el Terryfic "La más bella herejía" ya que este minific se trata de la continuacion de la historia desde el epilogo. Contiene material inedito de lo que no se leyó por factor tiempo / calendario.
*Candy Candy y sus personajes le pertenecen a sus autoras correspondientes. Historia unicamente con la intencion de entretener y continuar esta preciosa historia publicada el 15 de junio de 2017. Inspirada en el tema homonimo del cantante venezolano Guillermo Davila.
La más bella herejía 2: Solo pienso en ti.
Capitulo 3: Un barco con destino a la felicidad
¡Atención! Este episodio contiene partes levemente subidas de tono en algunas escenas; si no te agrada eres libre de abstenerte de leer.
Camino a Escocia
Para cualquier persona, Escocia es un lugar común y corriente pero para Candy y Terry era el lugar donde su amor floreció; ellos recordaban cada día de aquel verano como si fuera ayer; querían que su hijo conociera el lugar donde sus padres han sido tan felices ¡Y donde casi adelantan su llegada al mundo!
Partieron la semana siguiente de la boda de Eleanor y Richard; al principio les preocupaba pensar que Ricky pudiera reaccionar mal al movimiento del barco en altamar pero se les pasó al ver que se portó muy bien en todo el camino a Londres. Llegada la hora de partir se toparon con la sorpresa mas grata de sus vidas ¡Viajarían en el Mauritania! El barco donde se conocieron ; así que sin pensarlo dos veces lo abordaron.
Una noche mientras viajaban; los rebeldes esposos platicaban sobre lo que iban a hacer al llegar a la villa.
- ¿Qué haremos en Escocia? -Fue la pregunta de Candy mirando el mar desde una ventanilla de su camarote; la vista de la luna llena era esplendida y muy romántica.
-Lo que tú quieras pecosa, podemos pasear en bote, cabalgar en el bosque con Teodora, irnos de picnic. -Respondió Terry tomándola por detrás mientras proseguía aspirar su perfume para prodigar besos en su cuello; haciéndola estremecer.
- ¡Pensé que lo habías olvidado! – Alcanzo a decir Candy; los besos de su marido estaban haciéndola perder el control; hasta llegó a soltar un pequeño gemido de placer.
- ¡Claro que no, jamás lo haría! Es más, es lo primero que haremos ni bien lleguemos. -Aquel gemido no pasó desapercibido para Terry así como tampoco paso desapercibida aquella vieja promesa; todas las promesas eran importantes si incluían a Candy.
-Y podemos trepar arboles! – Exclamo Candy con emoción – Exclamo Candy con emoción; hace mucho tiempo que no subía a la copa de un frondoso árbol y sentía el viento sobre su cara, despejando sus pensamientos.
-Jajaja Por lo visto quieres revivir tus días de tarzán pecosa. -Bromeó el bombón provocando que ambos rieran los días que fueron tan felices; aunque a Candy seguía sin gustarle del todo ese viejo mote pero bueno; era Terry; su esposo y tenia una particular forma de ser romántico; lo cual la enloquecía.
- ¡Terry, eres imposible! – Vociferó Candy renegando para disfrute de su marido quien de inmediato empezó a reírse de sus divertidas muecas de mono; como en los viejos tiempos.
-Jajaja Imposiblemente irresistible por eso te fijaste en mi – Entre risas que sonaban por todo el recinto; inclusive todo el barco y altamar; el bello actor hizo gala de su adorable arrogancia; tan característico de Terry, y admitámoslo; si nuestro bombón ingles no tuviera ese toque orgulloso pues simplemente no seria Terry. -Y si, también podemos trepar árboles. – Al igual que su esposa; también estaba fuera de practica y además querían enseñarle a su hijo el arte de trepar un árbol como Dios manda; aunque claro, era muy pequeño; quizás cuando sea grande. -Aunque yo planeaba hacer algo mejor que todo lo anterior. -Dijo el castaño con esa voz ronca tan amada; aquella que la enloquecía cada noche de pasión desde que se casaron.
- ¿Algo como que, Terry? – Fue la pregunta inocente de la joven madre; que por cierto estaba cargando al bebé; no quería desprenderse de el; era tan pequeño y frágil todavía; aunque si tenia que reconocer que se moría de ganas de perderse entre sus brazos como cada noche. El pequeño Ricky estaba muy tranquilo; las olas del mar no lo molestaban sino que eran un arrullo mientras se quedaba dormido en su cunita luego de un largo día de travesuras; era un niño muy despierto.
-Pues yo pensaba en…- El guapísimo ingles acorraló a su mujer antes de responder a su pregunta con los zafiros encendidos de deseo; realmente quería sentir a su esposa dentro de el y viceversa; ambos lo querían pero tristemente debían esperar como dijo Adelyla en el hospital. -Encerrarnos en nuestra recamara y hacer el amor todo el día. -Candy se ruborizo completamente con esa propuesta de su esposo; sentía la misma necesidad de estar con el en la intimidad sin embargo la recuperación de su marido era su mayor prioridad además de cuidar de su hijo.
- ¡Terry Granchester, cualquiera pensará que te casaste conmigo solo para llevarme a la cama! -Dijo la pecosa fingiendo estar enojada y con sus típicas muecas de mono; si fuera por ella hace rato se abalanzaba sobre su marido tal como vino al mundo para ambos amarse en la intimidad de su recamara como si no hubiera un mañana pero debían cumplir con la bendita abstinencia.
-No exactamente, aunque eso forma parte de cometer La más bella herejía. -Manifestó Terry en su defensa mientras se reía de lo lindo de las divertidas muecas que hacia su señora pecas; la conocía perfecto y podia distinguir cuando estaba enojada de verdad y cuando no; en ese momento sabia que estaba actuando; ciertamente eso era lo de menos, para el no había placer mas grande que ver a su esposa haciendo esas muecas que tanto amaba.
Pese a la abstinencia que debían cumplir por consejo de su amiga Lyla; los esposos Grandchester pudieron amarse en las cuatro paredes de su camarote obviamente teniendo mucho cuidado con la salud de la joven; Terry jamás la obligaría a entregarse a el ni mucho menos atentaría contra su salud. En su camarote los rebeldes esposos se divertían acurrucados, acariciándose; buscándose beso tras beso; aquello era la verdadera felicidad.
Continuará...
Hola que tal! Bueno; este es mi pequeño aporte a la campaña de mi querida amiga CandyPecosa por estos momentos tan delicados a causa del coronavirus. Todos sabemos lo delicado del asunto así que no voy a entrar en detalles pero si hago un llamado a la calma; evitemos caer en la desinformación y especulación; cumplamos con el aislamiento; aunque sea por estos días, es necesario por nuestra salud y la de todos pero en especial; lavémonos las manos y desinfectemos nuestros objetos y superficies; especialmente nuestros celulares y aparatos electrónicos; higiene ante todo; también oración.
Por favor; de verdad, cuidense mucho. Hasta el próximo capitulo. Las quiere.
Lady.
