UN CONTRATO MÁS CON MI NUEVO JEFE (CAP. 26)
Personajes de Mizuki e Igarashi
Tom se había llevado a su pequeña al restaurante, Candy después iría por la niña. Cuando ella terminó el informe, se fue al restaurante de su amigo y se encontró con la persona que tanto temía ver.
─Señorita Candy ─le dijo el señor Richard Granchester, el padre de su ex jefe Terry.
Candy volteó al escuchar que alguien la llamó y se puso muy nerviosa al ver a Terry en la misma mesa que el señor Richard.
─Hola, señor Richard ─dijo ella nerviosa. En esa mesa también estaban: la mamá, la hermana y Susana la esposa de Terry, quien tenía a un pequeño sentado en sus piernas. Candy enseguida supo que ese niño era el hijo de él, porque tenía hasta el mismo color de ojos que Terry y se parecía a él.
─¡Qué sorpresa verte, Candy! Y mírate, sigues igualita ─le dijo Rebeca poniéndose de pie para darle un abrazo─. Estos años te sentaron bien.
─Muchas gracias y ustedes siguen igual a como los recuerdo.
Terry no le quitaba la vista de encima a la mujer que dejó ir; sin importarle que estaba enamorada de él y él de ella.
─Hijo tú no vas a saludar a Candy.
Terry le entregó su hijo a su esposa Susana y se puso de pie para saludar a Candy.
─¡Qué gusto volver a verte, hermosa! ─le dijo en un susurró a Candy cuando la abrazó. Candy no dijo nada.
─Me dejaste con el puesto en la administración de uno de mis bancos en Lakewood, Candy. Después de que te fuiste, no volví a saber de ti ─le dijo el señor Richard.
─Lo que pasa es que... ─Candy volteó al escuchar a su chiquilla.
─¡Mami... mami! ─Su pequeña iba corriendo hacia Candy y Tom detrás de ella.
Candy se agachó para cargar a su hija.
─Perdón Candy, pero esta niña no tiene sosiego se me salió de la oficina. ─le dijo Tom a Candy.
─No te preocupes yo me hago cargo de ella ─Tom regresó a su oficina dejando a la pequeña Candy con su madre.
Terry al ver a esa niña en los brazos de la mujer que aún recordaba y seguía amando... sabía que Candy ya había hecho su vida.
─Como le decía señor Richard... no pude trabajar, porque me casé y esta pequeña es mi hija. Mi amor saluda.
─No puedo creer que esta hermosura sea hija tuya, Candy. Ahora que la estoy mirando no me queda ninguna duda es igualita a ti ¿Cuántos años tiene? ─le preguntó el señor Richard tomando en sus brazos a la pequeña.
─Tengo dos años ─contestó la inocente niña levantando dos deditos de su mano.
─¿Cómo te llamas, pequeña? ─le preguntó el señor.
─Candy ─respondió la niña. Ella siempre decía que se llamaba Candy.
─Es igual de inteligente a la mamá... mira Candy este pequeño es mi nieto Andy: hijo de Terry y de mi nuera Susana, pero, creo que a ella ya la conocías ─dijo el señor Richard.
Candy volteó a ver a la mujer que estaba sentada a un lado de Terry su viejo amor.
─Mucho gusto ─le dijo Candy saludando de mano a la esposa de Terry.
─Es un placer conocer a la mujer de la que siempre se habla: fue una de las mejores asistente que tuvo mi suegro y mi esposo ─dijo Susana.
Candy volteó a ver a Terry..., ¿acaso esa mujer sabía de qué Candy había sido amante de Terry, el esposo de ella?
Terry negó cuando Candy lo volteó a ver, porque sabía lo que ella se imaginaba y quería dejarle en claro que su esposa no sabía nada.
─Tengo que ir a saludar a mi amigo para despedirme de él. Me gustó mucho saludarlos.
─A nosotros también Candy ─expresó la madre de Terry─, oye el sábado será el cumpleaños de mi nieto, nos gustaría que fueras y así conocemos a tu esposo, porque me imagino que el vino aquí a Chicago, contigo.
─Muchas gracias y sí, mi esposo esta aquí en Chicago con nosotros ─contestó Candy.
─Mi amor dale esta invitación a Candy ─le dijo Susana a su hijo Andy─ Candy bajó a su pequeña y el niño corrió a darle la invitación a la pequeña.
─¿Cómo se dice mi amor? ─le preguntó Candy a su pequeña.
─Gracias ─respondió la niña─ ¿Mami si vamos?
Candy tragó saliva y volteó a ver a todos los que estaban en esa mesa, pero sus ojos se cruzaron en los de Terry, porque él no dejaba de verla.
─Le diremos a papá para que nos lleve mi amor.
─Ojala y sí vayas Candy; me gustaría contarte algunas cosas ─le dijo Rebeca.
─Sí, le diré a mi esposo... y, con permiso que tengan buen provecho ─Candy se alejó de esa mesa con su niña de la mano.
Rebeca se giró a ver a su hermano y le dio una patada por debajo de la mesa, porque se dio cuenta de que Terry no le quitaba la vista de encima a Candy.
─Sigue igual de hermosa verdad ─expresó Rebeca. Terry solo sonrió discretamente ─al parecer a ella si le fue bien en el amor y se lo merecía, porque es una buena mujer.
─Sí, es una buena mujer ─dijo el señor Richard.
Candy se encerró en la oficina con su pequeña y su amigo Tom; no quería salir de ahí. Terry en ningún momento dejó de ver hacia ese lugar, donde miró que Candy se metió. Quería hablar con ella, saber que había hecho en esos años, pero Candy no salió de ahí.
Cuando salían de ese restaurante Terry volteó otra vez en dirección a la oficina para ver si veía a Candy.
─Al menos se algo discreto, hermanito... y ni se te ocurra molestar a Candy. Ella hizo su vida y una familia. Al parecer es feliz... tú no puedes destruir otra vez su vida ─le dijo su hermana casi susurrando.
─Necesito verla otra vez, hablar con ella y tú me vas ayudar... tú eres la única que sabe lo que paso entre ella y yo ─también dijo Terry susurrando.
─Ah, no... Yo no quiero ser la causante de que ella tenga problemas con su esposo. Suficiente es saber lo que le hiciste y si de verdad la hubieras querido tanto como me dijiste aquella noche en que llegaste borrachísimo a la casa, cuando me contaste todo, si la amabas tanto como dices debiste ir a buscarla… ah, pero, preferiste quedarte con la arpía de tu esposa solo, porque estaba embarazada. Los hijos no amarran a nadie hermanito, si tú eres infeliz con esa mujer que tienes como esposa, la cual te fue infiel con tu mejor amigo poco después de que se casaron: tú así lo quisiste y no tienes ningún derecho a molestar a Candy... deja que sea feliz.
Después de rebeca decirle eso a su hermano, se subió al auto con sus padres. Ella sabía todo sobre Candy y su hermano, porque Terry le había contado en una noche de borrachera.
Continuará.
Si quieren el siguiente, dejen un buen comentario del capítulo y de lo que usted cree qué pasará en el siguiente. Motiven. Dios nos bendiga.
