Disclaimer : El precioso de Inuyasha y el resto de la manada no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo descargo mi fanatismo con historias de ellos, producto de mi cabecita loca XD…

Este producto es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo lee X3

Diálogos entre -.-

Pensamientos en cursivas

Antes De Conocerte…

Primer Interludio:

Aun recuerdo esos momentos tan claramente, cuando era tan solo un niño, tendría a lo mucho 6 años… mi madre aun estaba con vida y vivíamos solos los dos en una pequeña cabaña en algún poblado del cual hace mucho tiempo desconozco su ubicación…

La vi jugando en el estanque, una hermosa niña de edad similar a la mía, sus cabellos amielados y sus ojos verde esmeralda me cautivaron en el primer momento que la vi…

-eres un ángel- le pregunte apenas y me acerque lo suficiente para poder hablarle, ella solo me miro con esa hermosa mirada esmeralda y me sonrió, aun recuerdo que sentí como si los segundos se detuvieran… mientras me quedaba prendado de su sonrisa que hasta el día de hoy no he logrado olvidar…

-no soy un ángel… me llamo Sakura…- recuerdo que me miro completamente, se levanto y con sus manos aun mojadas toco mis orejas…

-pero tú eres un ángel muy bonito…- me dijo mientras yo experimentaba sensaciones nuevas en mi pecho y unas extrañas cosquillas que corrían desde su contacto en mis orejas hasta mis mejillas y cuello… fue la primera vez que alguien que no era mi madre me acariciaba de esa manera…

-no soy un ángel, de hecho todos dicen lo contrario…- le respondí mientras salía de ese agradable pero vergonzoso agarre…

-si no fueras un ángel no tendrías el cabello de plata y ojos de oro…- de nuevo me sonrió de esa hermosa manera que jamás podre olvidar…

- pues no lo soy…- le dije fingiendo molestia- soy Inuyasha… y soy un hanyou…-

-un hanyou…- me pregunto un tanto extrañada- y que es eso…-

-pues… pues no lo se… pero eso soy…- en ese entonces solo había escuchado esas palabras de los aldeanos, había intentado preguntarle a mi madre pero ella había llorado de tal forma que no tuve el valor de repetir la pregunta…

Esa tarde no recuerdo mucho mas de nuestra platica, pero algo supe de que ella estaba destinada a ser muchas cosas, al parecer su familia tenía altos planes para ella, relacionado con la magia y con ser la heredera de ciertos poderes mágicos… realmente no me importo, era la primera vez que encontraba otro niño con quien poder jugar, pues los demás simplemente me ignoraba y los pocos que me contestaban eran reprendidos por sus padres, pero ella iba sola por todos lados al igual que yo, recuerdo que esa semana, que aun ahora dudo si fue realmente tanto tiempo o yo lo sentí así, pero me sentí tan bien a su lado… hasta que una mañana ella llego mas tarde de lo que normalmente solíamos juntarnos para jugar… se veía tan triste y abatida, con otra mirada que no creo poder olvidar, …no supe cómo reaccionar, apenas era un niño…

-no puedo seguir jugando contigo…- me dolió tanto… no pude decir nada…

-mi hermano dice que no debo jugar con demonios… tu eres un demonio?- no supe responder, solo baje mi mirada, intentando esconderme detrás de mi flequillo, eso también lo había escuchado de los aldeanos… pero incluso yo mismo nunca quise creerlo, no me sentía como un demonio, …en ese entonces yo relacionaba a los demonios con ogros y espíritus malignos…

-te parezco un demonio?… - aun recuerdo que a pesar de que lo intente las palabras salieron acompañadas de lagrimas… después sentí el suave rose de sus delicadas manos, ella limpio mis lagrimas y yo solo podía mirarla mientras intentaba controlar mi llanto…

-no creo que lo seas Inuyasha… yo creo que eres mi mejor amigo…-

-y tu la mía¡- se que le grite, también estoy seguro que la había aferrado de la mano, pero antes de darme cuenta, un hombre bastante alto, de cabellos y ojos negros ya la tenía levantada como si ella fuera solo un objeto, su mirada de desprecio me dio tanto miedo, en ese momento el si me pareció un demonio…

-no vuelvas a acercarte a mi hermana maldito demonio¡ -

-Touya no le digas así¡ adiós Inuyasha¡, eres mi mejor amigo y nunca voy a olvidarte¡- ella me grito aun estando en los hombros de su hermano, mientras la alejaban de mí, yo no pude moverme… al día siguiente ella no apareció, ni el día después de ese, ni ningún otro día… jamás supe donde estaba su casa, siempre nos veíamos y jugábamos en el estanque, varios días después, cuando ya me había cansado de esperarla fue que supe que habían abandonado el pueblo… jamás supe de ella de nuevo…

Ya no recuerdo su aroma, ni el sonido de su voz, pero sé que sus ojos nunca los podre olvidar así pasen cientos de años…

00000 oooooo 00000 OOOOOO 0000000 OOOOOO 00000 oooooo 00000 OOOOOO 0000000 OOOOOO

Mi madre solía trabajar para poder ganarse la vida de ambos, en la casa del terrateniente de la aldea, un tipo arrogante y extremadamente racista, al menos conmigo lo era… una tarde mi madre cayó enferma y yo tuve que asistir en su lugar, a pesar de ser solo un niño de 8 años, me pusieron a recoger las mesas en el bar del pueblo, una maldita cantina de mala muerte…

-he¡ tu hanyou¡ ya termine con esta botella ve ahí y tráeme otra¡-

-si señor…- odiaba que me llamaran hanyou, después que Sakura se fuera finalmente logre entender lo que realmente demonio o hanyou significaba…

-hanyou¡ ve a la cocina y trae más licor para la mesa 3…- a pesar de que al terrateniente, dueño del bar, le había dicho mi nombre insistía en llamarme hanyou, no podía reclamarle nada pues yo sabía que si lo hacía después se desquitaría con mi madre…

-si señor…- cuando salí con varias botellas mas de sake, recuerdo que un sujeto que había estado molestándome toda la noche, dándome ordenes como si yo fuera SU empleado personal, me intercepto cuando pase a su lado, me agarro de una de mis orejas… el dolor que sentí fue indescriptible… incluso me maree y casi perdí el equilibrio… irónicamente si no fuera porque él me sujetaba con fuerza, como si quisiera levantarme del piso, fue que no caí…

-hanyou, déjame esas botellas aquí…- me agarro de mi otra oreja y me obligo a asentir, yo solo me aferraba al encargo y me aguantaba el dolor que me daba muchísimas ganas de llorar…

-estas son para la otra mesa, señor… por favor... ahora le traigo las suyas…- la presión en mis orejas aumento a tal grado que no pude evitar soltar las botellas de sake que llevaba conmigo y me aferre de los rechonchos y fornidos brazos que me sujetaban, mientras intentaba liberarme de alguna manera…

-estúpido hanyou… mira que hiciste¡ eso saldrá del sueldo de tu madre¡ - el terrateniente había visto divertido la escena pero en el momento que solté las botellas las cuales se derramaron por todo el piso, se levanto y me sujeto de los cabellos, aunque el jaloneo igual me dolió, agradecí que la presión en mis orejas había desaparecido, aunque aun me dolían, no había comparación…

-no fue mi culpa señor, el señor de esta mesa…- quise explicarme pero me interrumpió antes de que pudiera terminar…

-por eso los sucios hanyous no sirven ni para servir mesas¡- me arrojo contra el suelo, …antes de que intentara levantarme sentí un agudo y fuerte dolor en mi rostro, nunca supe si fue una patada o un puñetazo, pero me quede ovillado en el suelo intentando regresar del dolor que no me dejaba ni pensar con claridad sujetando mi pómulo que había recibido la descarga del golpe…

-no se ensañe con el niño… si me lo deja para que me atienda exclusivamente a mí, yo pagare las botellas que ha derramado…- recuerdo que por unos pocos momentos creí que mi suerte había mejorado, pero cuando volví en si me di cuenta de lo equivocado que estaba…

Con una mejilla morada y adolorida, pase la noche atendiendo las nimiedades y caprichos del arrogante borracho del cual me había vuelto esclavo por una noche, no hubiera sido tan malo si no fuera porque le agarro una saña a mis orejas, las jalaba por cualquier cosa, para apurarme, para llamar mi atención, cuando se le ocurría alguna necedad y yo apenas estaba terminando la ultima que se le ocurrió… aun recuerdo esa última platica antes de que todo se vaya a la mierda…

Para variar me sujeto de las orejas mientras me susurraba en ellas…

-oye niño y que otros servicios ofreces aparte de ser un buen esclavo?...- yo no entendí la pregunta, por Kami tenía ocho años¡ además de que su asqueroso aliento alcohólico me estaba mareando…

-que otra cosa se le ofrece señor?- oh Kami aun no sé cómo demonios le hice para seguir en mi papel de buen esclavo cuando lo único que deseaba era largarme de ahí, solo podía pensar en que mi madre me necesitaba…

- oye Manta…- Manta era el nombre del terrateniente, pero en general prefería que le llamaran señor… -Manta¡ que otros servicios puedo tomar de tus empleados?-

-que otra cosa podrías querer Roshin… tengo buenas meseras que estoy seguro les encantara atenderte por algunos yens? –

-si, bueno yo preguntaba por el pequeño hanyou…-

-por el niño? Roshin por Kami si que te has vuelto pervertido…-

-es que ya page por el Manta… sería tonto pagar más por obtener lo mismo… no crees?-

-Haz lo que quieras Roshin…- el simplemente se reacomodo en la silla de madera que parecía que en cualquier momento cedería, aun en esos momentos no entendía que era lo que quería de mi… reforzó el agarre que tenía en una de mis orejas y me obligo a acercarme hasta hacer contacto con él, ...mi muy sensible olfato sintió un golpe del desagradable aroma que sudaba su cuerpo, una mezcla entre licor rancio y orines, se me revolvió el estomago con tanta fuerza, que tuve que apretar mis dientes intentando contenerme de no regresar lo poco que habia en mi estomago…

-veamos si eres mejor trabajando con la boca que lo que eres atendiendo mesas…- todo paso en cámara lenta para mi… la fuerza de su agarre se intensifico, ...intentaba mantener los ojos abiertos sin poder contener un ligero grito debido al dolor que me asaltaba en esos momento… me revolvía tratando de zafarme de su agarre mientras veía a medias la manera en que el maldito ebrio desataba la cinturilla de su hakama, seguía sin entender nada, pero mi instinto me decía que no podía permitir que siguiera con lo que sea que estuviera haciendo… cuando finalmente libero su asqueroso y maloliente miembro frente a mi rostro, incluso me olvide del intenso dolor de mi oreja para sostenerme de sus gordas piernas y evitar chocar contra algo tan asqueroso, me jalo mas fuerte contra él pero no permití que me acercara ni un solo centímetro más…

-anda chiquillo… y mas te vale no morderme o entonces lo pagaras con tu propia vida y con la de tu madre…- fue la primera vez en toda mi corta vida que me sentí tan amenazado, mi vida y la de mi madre dependían de algo que no era capaz de hacer, a pesar de que desconocía la magnitud de aquella acción, mi instinto y mi propia conciencia me decían que era algo completamente malo y que no debía permitir que siguiera avanzando…

El, al ver que mis brazos no cedían a pesar de la fuerza que el aplicaba contra mi oreja, con su mano libre agarro su miembro y levanto un poco sus caderas …comenzó a acercarse a mí, el pánico me invadió al mismo tiempo que unas incontrolable arcadas…

Todo lo demás lo recuerdo apenas como un extraño sueño… fue la primera vez que sentí el poder que poseían mis garras, recuerdo algunas cosas, algunos gritos, mis propios gruñidos y el calor de la sangre que empapaba mis manos… cuando regreso mi conciencia el salón completo estaba inundado de sangre y restos humanos… recuerdo que me ensañe con Roshin que al final había quedado imposible de identificar si alguna vez había sido una persona o si siempre fueron destajos de carne podredumbre… mire a mi alrededor reconociendo los cuerpos sin vida de algunos aldeanos y también al terrateniente… entre en pánico mientras a las afueras del bar escuchaba el barullo de la gente del pueblo que al parecer estaban más que dispuestos a vengar la muerte de sus preciados conocidos, temí por mi madre, porque hayan ido primero por ella antes que por mi… salí corriendo con toda la velocidad que podía poseer con tan corta edad, me alegro de sobremanera comprobar que a pesar de todo era mucho más veloz que cualquier adulto…

Cuando llegue a mi cabaña se encontraba vacía, los aldeanos ya habían pasado por aquí… me deje caer ahogándome en mis propias lagrimas, todo me dejo de importar… por primera vez me di cuenta del demonio que residía en mi interior y que era la razón por la que todos me discriminaban, realmente le temían al demonio que era…

-Inuyasha…- escuche la dulce voz de mi madre, jamás me había sentido tan feliz de escucharla…

-Oka-sama- corrí a ella y me abrace con fuerza mientras dejaba que todo mi llanto y mi dolor saliera de mí…

-tranquilo mi amor… anda debemos irnos…- yo la mire confundido pero después la verdad cayó sobre mí como un balde de agua helada, mire mis manos llenas de sangre recordando una vez más las atrocidades que había cometido tan solo un par de horas antes, era obvio que no podíamos quedarnos… …mi verdad me peso como nunca antes, mi madre tenía que cargar conmigo como siempre lo había hecho y ahora ya no solo era por el simple racismo de las personas, era porque por primera vez me daba cuenta que tenían razón…

Esa tan solo fue de las primeras experiencias de las muchas mierdas que viví a lo largo de muchos años en los que he logrado sobrevivir…

Continuara… Gommene por poner así a mi Inuyashita precioso, pero siempre he imaginado este tipo de cosas y aun peores de lo que debió sufrir el pobrecito, pero es que la humanidad es muy cabrona cuando se pone en plan de joder… y nada mejor como el racismo para joder a las demás personas sin una verdadera razón… algo que el precioso ojidorado que tanto amo, sufrió a todo lo largo de su vida…

Se que el capi fue un poco corto, pero es solo un interludio, ARIGATOU POR LOS HERMOSOS Reviews que me mandaros, muchas gracias, me emociona tanto recibirlos xD… son el alimento de mi musa¡

OTRA COSA… si alguien ha imaginado alguna vez alguna clase de las muchas mierdas que debió haber sufrido Inuyasha, mándenme un correo o un reviews con la idea si es que les gustaría verla desarrollada por mi en algún otro interludio XD yane¡

Atte: Kagome Nekko