Disclaimer : El precioso de Inuyasha y el resto de la manada no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo descargo mi fanatismo con historias de ellos, producto de mi cabecita loca XD…

Este producto es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo lee =^-^=

Diálogos entre -.-

Pensamientos en cursivas

Antes De Conocerte…

Capitulo 3: Acompáñame a estar solo…

La vi y exactamente no sé lo que sentí, incluso creo que deje de respirar, mi mente se negaba a creer lo que veía… ella... ella me había sonreído y sus hermosos ojos marrones me seguían viendo con la misma intensidad que la primera vez…

Por mi mente pasaron recuerdos de aquellas personas que me habían conocido como el hanyou que realmente era… esa expresión la había visto en tan pocas personas que me era fácil numerarlas con tan solo recordarlas, pero de eso hacia tanto tiempo ya… me sentí tan extraño, una ola de nostalgia, necesidad y ansiedad se apodero de mi cuerpo, ¿Quién diablos era ella?

-cuál es tu maldito problema ¡…- mi cuerpo reacciono solo, realmente no supe porque le grite algo como eso, pero aun así no pude contenerme, mi experiencia me decía que esta sonrisa era tan hipócrita como la simple situación lo ameritaba… una sacerdotisa desarmada sonriéndole a un hanyou que la aborda desde la espalda… que estúpido…. como no lo pensé antes… era puro y simple instinto de protección, supongo que esa sonrisa por más hermosa y sincera que pareciera, solo era parte de su armamento o al menos la manera de reaccionar a las situaciones comprometedoras o riesgosas…

A pesar de que no salió como esperaba, me di la vuelta para largarme de ahí…

-cuál es tu nombre…- escuche el sonido de su suave voz, …entendí la pregunta… pero no pude procesarla…

-que?…- me gire a verla de nuevo, ella seguía ahí sonriéndome como si nada pasara, a mi mente regreso una sonrisa similar pero con un par de ojos esmeraldas, me negué a creer algo así, cuantas probabilidades había de que existiera una chica similar, además la inocencia de un niño no puede compararse con una mente adulta y maleada… no conteste… pero tampoco me moví…

-me llamo Kagome… tu cómo te llamas?- …después de todo, no sería la primera vez que una hermosa mujer me sonreía, incluso las más bellas youkai podían profesar sonrisas de este calibre cuando les interesaba, pero al final siempre resultaba que no era más que una mentira…

Simplemente la ignore, me gire de nuevo para marcharme de ahí…

Su mirada se torno fría y de nuevo lo vi con intenciones de irse de ahí… mi cuerpo reacciono por cuenta propia, me acerque a él y lo sostuve del brazo, o al menos esa fue mi intención, …todo paso en un segundo, cuando apenas y había hecho el intento por rozarlo me vi aprisionada por el cuello contra uno de los muchos árboles de alrededor nuestro, sentí que el aire se negaba a pasar por mi garganta debido a la presión que una sola de sus manos ejercía sobre mí, sus orbes doradas expelían un odio que yo solo había visto en aquellos momentos en los que el se transformaba en un youkai, pero esta vez era diferente, no tenía sus marcas moradas y su energía seguía siendo la de siempre… sostuve su mano, hundiendo mis dedos entre los suyos y mi cuello, intentando aflojar su agarre, pero él me elevo como si no fuera más que una muñeca, provocándome un agudo dolor en mi cuello y hombros, mientras percibía como mi sangre lograba apenas circular con dificultad… no podía hablar o respirara …los segundos pasaban… comenzaba a marearme…

-qué demonios intentabas hacer maldita sacerdotisa…- su voz sonó tan filosa y profunda, mientras aumentaba la presión en mi cuello, …casi sentí miedo… pero el saber que era Inuyasha quien intentaba asfixiarme, me tranquilizaba aun en contra del sentido común, …mi mente y mi instinto de supervivencia me decían que este no era el Inuyasha que yo conocía, que el aun tenía muchas cosas que superar para poder ser el confiable hanyou del que me había enamorado, aun así mi alma y mi corazón gritaban que por mas diferente que fuera, por mas herido que aun se encontrara no dejaba de ser Inuyasha y que él nunca me haría daño…

Podía sentir el palpitar de su sangre contra mi mano, mientras la sostenía contra el árbol que me ayudaba a mantenerla incapacitada… me sentía tan poderoso con su pequeña vida entre mis dedos… sentí mis labios curvarse en una sonrisa que no pude evitar, me sentía tan bien de que para variar sea yo quien tuviera el control y no al revés, keh¡ patéticos y débiles humanos aun no comprendo cómo es que se sienten tan superiores, cuando realmente son tan frágiles… sus ojos canela no dejaban de mirarme de esa extraña manera a pesar de la presión que ejercía sobre su pequeña vida… me sentí un poco extraño… confundido tal vez…

La azabache sentía que en cualquier momento perdería el conocimiento, comenzaba a ver manchitas de colores mientras sentía sus pulmones arder exigiendo el aire que el hanyou le negaba con una sádica sonrisa en sus labios…

Acaso… será posible que mi vida termine así… a manos de Inuyasha… que maldita diferencia a como Kikyo dejo este mundo igual en los brazos de él, pero agraciada con sus lagrimas y con un ultimo beso de amor, mientras yo, solamente me dejare extinguir por sus manos y una sádica sonrisa llena de desprecio… al menos… al menos… pude ver… por última vez esos únicos ojos que aun inundados de odio son… son…

-tan… her… mo… sos…- con el último resquicio de mi fuerza levante una de mis manos y removí un mechón de sus sedosas hebras plateadas para poder ver con claridad ambas orbes doradas… una hermosa ultima visión antes de que todo se volviera negro…

La vi levantar su mano… no me moví, la dejaría intentar defenderse… digo, ya era hora de que intentara hacer algo… después la dejaría… me iría definitivamente de su vida y ella podría olvidar este mal encuentro… gracias a mis desarrollados sentidos fue que logre escuchar su lastimero murmullo antes de que su mirada se apagara por completo… acaso… me había llamado hermoso?... qué demonios pasaba por la cabeza de esta chica…

000000 ooooo OOOOOO 0000000000

Me desperté un poco adolorida, mi cuello y mis brazos me dolían, sentía la espalda agarrotada, …abrí con lentitud mis ojos comprobando que también tenía dolor de cabeza… ah maldición¡, no recuerdo cómo es que llegue hasta aquí, miro a mi alrededor y veo que estoy en medio de una cabaña bastante roída, percibo un ligero olor a humedad y a sucio…

La azabache se encontraba sentada en el piso de duela, su espalda apoyada contra una de las paredes, sus manos hacia atrás aplastadas entre su cuerpo y la pared, intento moverlas, salir de esa incómoda posición dándose cuenta que estaba amarrada de las muñecas, que por la textura que sintió se pregunto si acaso no era con un pedazo de tela, miro sus piernas y le alegro ver que al menos estas estaban libres, se revolvió inquieta intentando incorporarse, descubriendo que igual se encontraba amarrada a la misma pared… saberse completamente imposibilitada de defenderse o huir, el pánico se apodero de ella intentando recordar que era lo último que había pasado…

Recuerdo que lo último que vi fue de su hermosa mirada antes de perder el conocimiento… sentí el calor de mis lagrimas, es que acaso me había dejado a mi suerte ahí en medio del bosque y ahora no tengo idea de donde estoy o en manos de quien…

-vaya… ya despertaste… comenzaba a tener mis dudas…- gire a verlo un poco sorprendida de la situación que recién comenzaba a comprender, era prisionera del Inuyasha que se encontraba parado a la entrada de la cabaña, donde, al parecer alguna vez existió una puerta, se veía tan altanero y arrogante… tan Inuyasha y al mismo tiempo tan diferente al que conocía… sentí una cálida sensación en mi pecho… después de todo no me había abandonado…

-antes me preguntaste mi nombre… pues bien… me llamo Inuyasha… sacerdotisa… y aun me quedan algunas dudas sobre ti, por eso te traje aquí… aun… aun me quedan mis dudas si es que querías llamar mi atención o no… pero definitivamente lo has conseguido…- claro que tenía mis dudas, su sola presencia, su actitud de aparente inocencia me resultaban tan extrañas… como era posible que aun en esta situación su mirada no dejara de verme con la misma intensidad que en un principio, o estaba loca o es que en verdad era muy buena actriz... me acerque a ella… me agache a su altura y sin delicadeza sujete su cabello, solo deseaba que dejara de mirarme…

-auch¡- escuche su reclamo que no me importo para nada, su sedoso cabello acaricio mis dedos y un agradable y dulce aroma a flores sakuras me inundo por completo… me acerque uno de sus mechones y lo olfateé sin importarme que ella aun me observaba con la mirada entrecerrada por la incomodidad de mi agarre…

-donde… por… porque… auch¡- me revolví un poco inquieta y avergonzada por su cercanía, se que intentaba intimidarme y ciertamente lo estaba consiguiendo… aunque dudo que en el sentido que él deseaba…

-sabes algo… no sé si eres muy tonta, muy ingenua, muy inocente, o si simplemente estás loca… aunque sinceramente lo de inocente no me lo trago… - la vi sonrojarse y hacer un mohín con sus labios, jejeje creo que la moleste con mi comentario… la jale con más fuerza obligándola a cerrar los ojos…

-que es lo que quieres de mi… porque me insistes tanto con tu presencia…- le pregunte mientras no dejaba de manipularla con el mechón de ébano, obligándola a subir y a bajar la cabeza, jeje… me estaba divirtiendo bastante y ella parecía enojarse mas cada vez…

-basta¡ no soy una maldita muñeca¡…-

-tienes razón, solo eres mi prisionera… así que más te vale responderme…-

-no sé de qué me estás hablando… Inuyasha… suéltame por favor… me duelen los brazos…-

-keh¡ parece que solo eres tonta… tienes idea de con quién estás hablando?... deberías agradecer que no te quite la vida…-

-no me llames tonta¡ tú eres el bruto por tratarme de esta manera…. cuando yo no te he hecho nada… - pude ver su fría mirada, su mano me sujeto del cuello con fuerza haciendo que me golpeara la cabeza contra la pared… me aturdí por unos segundos y mi dolor de cabeza se intensifico… su mano sujetándome con fuerza me hicieron recordar que este no era mi Inuyasha… lo vi respirar un par de veces como intentando calmarse, soltó mi cuello para sujetar mi mentón y así asegurarse que escuchara sus palabras…

-no eres más que una simple estudiante de sacerdotisa, me extraña que no conozcas los riesgos de tratar con youkais… tal vez debería simplemente matarte y evitarme el malestar de encontrarte nuevamente en un futuro donde se que intentaras matarme, después de todo eso es lo que hacen las sacerdotisas… o no?... matan hanyous y youkais como si fueran los soberanos del mundo…-

Había tanto odio y tanto dolor en sus palabras… me sentí tan mal, tan triste… desee desde lo más profundo de mi alma abrasarlo, consolarlo y decirle lo importante que era para mí… desee poder hacer y decir tantas cosas en este momento… pero sabía que no me creería, incluso se lo tomaría a mal… lo mejor sería decirle algo más sutil…

-no me interesa de que raza seas… Inuyasha puedo ver que realmente no eres una mala persona… Inuyasha… puedo verlo… lo sé…-

-tú no sabes nada de mi¡ quien carajo te crees¡ no eres mas que una patética humana que cree que por tener un poco de poderes espirituales puede venir y juzgar a los demás¡ los humanos como tú me dan asco¡ maldita ramera¡- como se atrevía a decirme que me conocía¡ hablaba como si hubiera vivido toda una vida conmigo y eso me lleno de rabia¡ nadie excepto yo, sabía lo que esta maldita vida me había hecho, una simplona sacerdotisa refugiada en su templo rodeada de maestros, amigos probablemente con padres aun vivos venía a decirme que me conocía¡ por mi podían jodersela hasta la muerte¡

El peliplateado tomo de los hombros a la azabache obligándola a agacharse hasta casi pegar su pecho con sus piernas, dejando libre el acceso al amarre de sus muñecas, destazando las vendas que la aprisionaban contra la pared… sin mediar palabra, el cabreado hanyou la obligo a levantarse tomándola con fuerza de uno de sus brazos, acompañando sus acciones un par de quejas por parte de ella, después de todo la incómoda posición la había entumido en diferentes partes del cuerpo, …como si la miko fuera un chiquillo regañado por su padre, la obligo a caminar bajo su tosco agarre forzándola a una rápida caminata que la saco de cabaña y la dirigió por parte del bosque…

-a donde me llevas? Inuyasha…- no me contesto… podía ver de reojo su molesta expresión, aunque no podía distraerme demasiado ya que la manera en que me sujetaba y la rapidez con la que me hacia caminar amenazaba con hacerme tropezar en cualquier momento… admire el tupido boque a mi alrededor, era tan extraño que esa cabaña estuviera en medio de ningún lugar, escuche a lo lejos el correr de un rio, probablemente no estuviéramos muy lejos del lugar donde me había capturado… le pregunte de nuevo, pero de nuevo no hizo ni el intento por contestarme, yo me enoje bastante y de hecho me hubiera gustado tanto que el rosario estuviera en cierto cuello en estos momentos… llego a mi limite, me trataba como a una desobediente chiquilla y no le había dado razones para hacerlo… me detuve con toda la fuerza que mi desequilibrado andar me permitió, me agite hasta que lo sentí liberarme, iba a gritarle aun no sabía qué pero iba a hacer que me escuchara, pero esa sonrisa arrogante me detuvo de hacer cualquier cosa… fue muy rápido, me sujeto del pecho de mi gi y me aventó hacia el frente con demasiada fuerza, como si fuera alguna llave de yudo, me maree por el rápido y violento movimiento, me sentí volar algunos segundos antes de caer dolorosa y pesadamente contra el piso de terracería, había llegado a mi limite, como se atrevía a hacerme tales cosas¡ no me importaba si era mi Inuyasha o era otro hanyou, iba a saber quién era Kagome Higurashi¡… cuando me gire me percate que había atravesado una pequeña bardita de matorrales y enredaderas …enfrente de mi había un camino perfectamente delimitado… lo busque aun entre la vegetación pero ya no había rastro de el… quise gritar pero su potente voz grito primero…

-tu aldea esta hacia el norte sacerdotisa… jajaja… agradece que no te mate¡ ahora lárgate y no regreses maldita pretenciosa¡-

-pretenciosa¡ yo no soy nada de lo que tu crees¡ Inuyasha¡-

Ella espero pero el sonido del viento fue su única respuesta, le era imposible saber si aun se encontraba cerca o si de plano ya se había largado… el aun podía escucharla escondido entre los ramales de un alto árbol, no necesitaba verla para saber lo que estaba haciendo, la escuchaba refunfuñar y pisar el suelo con fuerza mientras gritaba su nombre llamándolo, le pareció de lo mas cómico…

Se quedo ahí recostado aun después de que los pasos de ella se habían dejado de escuchar, había regresado a su aldea, …el ojidorado se preguntaba qué demonios había pasado momentos antes… recordaba sus palabras una y otra vez -no me interesa de que raza seas… Inuyasha puedo ver que realmente no eres una mala persona- se preguntaba si realmente alguien así podía existir… suspiro al viento deseando en lo profundo de su mente el poder volver a ver esa extraña chiquilla…

Tal vez debería darle una oportunidad… por su mente pasaron todos esos dolorosos recuerdos de ser rechazado por humanos y youkais, despreciado y discriminado por ser un hanyou… aun le dolían cada recuerdo en su mente, sentía las antiguas heridas en su piel como si estuvieran abiertas en carne viva, aunque de estas hacía mucho tiempo que ya se habían cerrado sin dejar marca alguna, había intentado ser aceptado en diferentes lugares en distintas aldeas inclusive en diferentes manadas de youkais pero el resultado era igual… de vez en cuando había alguien un poco más comprensivo que el resto del grupo pero casi siempre era porque había algún interés oculto en sus acciones, eran esas situaciones las que más le dolían, era tan difícil creer ya, cuando lo único que le habían mostrado eran mentiras, engaños y odio en su manera más pura… se sujeto el pecho con fuerza intentando calmar su corazón que parecía dolerle de tan rápido que avanzaba, sacudió su cabeza intentando despejar sus numerosos amargos recuerdos… salto entre los arboles hasta que llego a ese cristalino rio aventándose a él sin meditárselo, el agua fría le punzo contra su cálido cuerpo de manera casi dolorosa, calmándole sus recuerdos y lavando sus ideas, cerrando nuevamente su mente a ese angustioso pasado… más relajado por el correr de rio que parecía acariciarlo con sus aguas cristalinas, aprovecho sacarse unos pescados para la comida… intentando olvidar el incidente con Kagome… aunque muy en el fondo sabía que volvería a recordarla, no sabía si fuera malo o bueno, pero ya no quería pensar más o sabia que le daría dolor de cabeza…

000000 ooooo OOOOOO 0000000000

Estaba tan, tan, TAN molesta, tan frustrada, tan ush¡… cuando llegue a la aldea no me calentaba ni el sol, Kaede fue la primera en darse cuenta, lo que me hizo sentirme aun peor pues ella había estado muy preocupada, me había ausentado toda la mañana y parte de la tarde, no había cumplido correctamente con mis encargos en la enfermería y además tenía hambre, cuando Kimiko-sama me vio, inmediatamente supo que andaba cabreada y me suspendió de mis deberes, no supe si enojarme mas o agradecérselo, me fui a descansar a mi cabaña junto con Kaede, merendamos un guiso que la amable señora Megumi-san nos había obsequiado, ella era la señora que adoraba a los niños, al parecer Kaede había pasado la tarde jugando con sus hijos, jeje, debo admitir el delicioso sabor casero me recordó a mi madre… deseaba volver a mi tiempo… la nostalgia me abordo sin que pudiera evitarlo, mi frustración y mi tristeza salieron de mi con tanta fuerza que no pude evitar un lastimoso llanto… deseaba volver a mi tiempo, a mi casa, incluso a mi escuela, quería volver a ver a mi mama, como la extrañaba, mi pequeño hermanito que en estos últimos años había crecido bastante me sorprendía incluso lo maduro que se estaba volviendo para el pequeño gnomo que aun era, mi abuelo que estaba cada vez mas informado de extrañas enfermedades, extrañaba tanto a mi amigos, a Sango que amaba como a una hermana y mi mejor amiga, deseaba tanto poder contar con su consuelo, con sus consejos, a Shippo que era ya casi como mi hermanito aunque sabía que yo para él le era más una madre, seguramente me extrañaba y yo no estaba ahí para él, claro si es que esa época aun existía, sobre todo después de todo lo que aquí había pasado, extrañaba incluso al monje Miroku que era un gran amigo, casi un hermano pero un poco mas pervertido, oh Kami¡ los extraño tanto, …no podía controlar mis lagrimas, que salían copiosamente de mis ojos, Kaede se asusto de que comencé a llorar tan fuerte que solo pudo abrasarme y yo correspondí agradecida de que al menos sus pequeños bracitos de niña me dieran un dulce consuelo, en especial cuando lo recordé al él, a Inuyasha a MI arrogante, orgulloso, confiable y hermoso Inuyasha, tan diferente de este Inuyasha, no aguante mas, mis gemidos se convirtieron en dolorosos gritos de llanto, pero es que me dolía tanto tenerlo tan cerca y no poder ni siquiera calmarlo, sus venenosas palabras me regresaron a la mente, se escuchaba tan dolido, tan triste, expelía tanto odio… a cambio el Inuyasha que yo amaba estaba destrozado por la muerte de la mujer que él había llegado a amar… llore, en verdad llore como hacía mucho tiempo no lo hacía… simplemente todo se me junto, las tres épocas que había logrado conocer… el dolor de ambos Inuyashas, …todo… revuelto y saliendo como un caudaloso rio de mis ojos… creo que en algún momento me quede dormida, me sentí flotar en un oscuro mar de incertidumbre… no sabía qué hacer, o a donde ir… y aun en estos momentos, en mis recuerdos y en mis sueños… solo deseaba verlo una vez más, ver su sonrisa y la calidez de su mirada… Inuyasha…

000000 ooooo OOOOOO 0000000000

Aun no entendía cómo es que no me había ido de ahí, tal vez esperaba volver a verla, noo… lo que pasa es que simplemente este lugar era muy tranquilo y me hacía falta un pequeño descanso, no sabía exactamente cuánto tiempo había pasado ya, pero estaba seguro de que sería más de un año que llevaba moviendo a ningún lugar en especifico…aunque claro nunca hubo nada que me retuviera… en especial desde que deje de intentar mezclarme con las personas o con diferentes clanes… estaba recostado sobre el techo de esa roída cabaña, apenas había pasado un día desde que la obligue a irse… aun intentaba descifrar que demonios me había pasado… porque sentía que su mirada era sincera… aunque claro, no sería la primera vez que me equivoco…

Sentí su aroma acercarse… ese delicioso aroma a flores de Sakura… me escondí entre las ramas de unos de los frondosos arboles que abundaban en la zona… porque diablos había regresado… sentí formarse un nudo en mi estomago, el resentimiento y el coraje me recorrió por completo… maldita y estúpida bruja… había venido a matarme… podía ver su arco en sus manos y un carcaj lleno de flechas en su espalda, estúpida zorra¡ debí matarla cuando la tuve enfrente… lo mejor sería largarme definitivamente de este lugar…

Quise pararme e irme de ahí antes de que intentara apuntarme, pero me contuve… esperaría a que cargara su arco y tal vez me llamara… me pregunto si sería capaz de atacarla con mis garras…

El cabreado semidemonio intercalaba su mirada entre sus garras mientras las hacia crecer y la femenina figura que caminaba con tranquilidad, sabía que estaba oculto a su mirada pero aun así se puso alerta, no fuera a ser que el intento de sacerdotisa fuera más poderosa de lo que él pensaba… se desconcertó bastante al verla asentar su arco y quitarse el carcaj de su espalda, apoyándolos en la base de uno de los arboles cercanos a la cabaña, la vio mirar a su alrededor como intentando buscar o escuchar algo… después comenzó a dirigirse al rio, no se encontraba muy lejos del lugar y su fuerte corriente debía de ser incluso detectable para los oídos humanos… la siguió lo mas silenciosamente que pudo… se sintió tan extraño cuando ella, estando a la orilla del rio se sentó y descalzo, remojando sus pies en la fría corriente,

Una exclamación placentera salió de sus labios al sentir el agradable cosquilleo del agua en sus adoloridos pies…

Que delicioso, oh Kami, ya necesitaba esto… lástima que la corriente del rio sea demasiado fuerte como para intentar meterme, …podía sentirlo a mi alrededor, sabía que estaba escondido, no sabía exactamente donde estaba, pero podía sentir su presencia… me sentí tan tranquila de saberlo aun alrededor… desee llamarlo, pedirle que me acompañara, como antes solía hacer con mi Inuyasha… pero bueno… tendrá que bastar por el momento… no pude evitar sentirme segura al saberlo cerca… aun en contra de la lógica, después de todo nada me afirmaba que este Inuyasha me protegería, dios santo si ni siquiera estaba segura de que no me lastimaría… bueno… tendrá que bastar…

La vi recostarse aun con los pies dentro del agua, saco de entre su gi blanco un pequeño libro, coloco una de sus manos tras su cabeza para hacerla de apoyo y con la otra abrió y acomodo el libro en su pecho… se veía tan relajada… sin darme cuenta me había relajado yo también, al menos por hoy no parecía tener intenciones de atacarme… me recosté en mi propia rama, cerré los ojos, mientras escuchara el chapotear de sus pies en el agua podía estar tranquilo, su arco y sus flecas estaban algo lejos y lo que intentara perfectamente me daría tiempo de contraatacar, podía oler su suave aroma que me sumergió en un extraño letargo… me sentí tan extraño, pues estaba más que seguro que ella sabia perfectamente que yo andaba por aquí… por primera vez en mucho tiempo me sentí acompañado…

Acompáñame a estar solo

A purgarme los fantasmas

A meternos en la cama sin tocarnos

Acompáñame al misterio de no hacernos compañía

A dormir sin pretender que pase nada

Acompáñame a estar solo

Llevaba algunos días repitiendo este ritual para acercarme a Inuyasha… ya me había comido un par de libros completos de plantas medicinales, incluso habían momentos en que la lectura en verdad me comía y perdía la noción del tiempo, después de todo eran temas que en verdad me interesaban, la presencia siempre existente de Inuyasha me relaja de una manera tan absorbente que incluso me sentía tomando unas vacaciones… pero extrañaba su mirada, su voz… pero no me atrevía a llamarlo… sabía que era aun muy pronto…

Hoy sería el sexto día que podría relajarme en presencia de la sacerdotisa… no me di cuenta en qué momento había pasado, pero ansiaba el momento exacto en que su presencia me relajara al grado de poder dormirme con su aroma y su presencia… maldita sea si quedaba tan malditamente expuesto, si ella quisiera en esos momentos podría acertarme un par de flechas perfectamente sin que yo ni siquiera me percatara, pero su aroma me embebía tanto que me era casi imposible no relajarme a tal extremo… aunque definitivamente si fuera a morir que mejor manera que sin darme cuenta… maldición… que patético se había escuchado eso…

Acompáñame al silencio

De charlar sin las palabras

A saber que estas ahí y yo a tu lado

Acompáñame a lo absurdo

De abrasarnos sin contacto

Tu en tu sitio yo en el mío

Como un ángel de la guarda

Acompáñame a estar solo

Hoy había sido diferente, aun veía el vacio del rio frente a mí, hacia ya un par de horas que ella se había ido, el atardecer estaba cayendo, ya habían pasado dos semanas desde que ella solía venir todos los días a leer algo distinto… incluso me había llamado en un par de ocasiones, pero yo no había tenido el valor de salir… hoy igual me había llamado… esta vez escuche algo de tristeza en su voz… por alguna razón me había hecho vibrar algo en mi pecho… aun recordaba sus palabras, el atardecer bajaba y yo sabía que mañana no la vería mas, ni sentiría su presencia o su aroma y mucho menos la calma que había logrado darme…

000000…Flash back…000000

Ya sería la segunda semana que venía todos los días a ver a Inuyasha… aun no acudía a mis llamados aunque sabía que ya solía acercarse mas, incluso en un par de ocasiones estando recostada había logrado vislumbrar parte de su haori rojo entre lo tupido de uno de los arboles… pero… Kikyo finalmente haba llegado a la aldea donde nosotros nos encontrábamos… había sido un poco extraño, al parecer había llegado a la conclusión de que la perla no estaba en ningún lado, lo cual ella misma había dicho que era imposible pero que por el momento no podía hacer nada mas, Kaede estaba feliz por volver a ver a su hermana y los monjes empezaron a hacer los preparativos para regresar a la aldea, saldríamos mañana mismo pero algo andaba mal con Kikyo… me veía mucho y podía jurar que toda la confianza y el carácter de la Kikyo que había conocido al llegar ya no existía, al menos conmigo andaba muy fría… así que en conclusión mi visita de hoy con Inuyasha sería diferente, tenia que ser diferente, debía que hacer algo para convencerlo de seguirme o al menos avanzar un poco más en nuestra relación… en nuestra casi inexistente relación pero era mejor que nada…

Acompáñame

A decir sin las palabras

Lo bendito que es tenerte

Y serte infiel solo con esta soledad

Llegue al rio, esta vez no llevaba nada para leer ni tampoco me quite los zapatos, simplemente bebí bastante agua dándome el valor de continuar con lo que pensaba hacer… sentí su presencia tan cercana como las últimas veces… de alguna manera calentó mi corazón… estaba ganándome su confianza, kami esta vez sí que sería difícil… no recordaba que la primera vez hubiera sido tan complicado… pero bueno… me gire e intente buscarlo con la mirada…

-Inuyasha… podrías… al menos por esta ocasión… salir… por favor…-

Pude escucharla intentando llamarme como otras veces… pero esta vez, su voz sonaba un poco apagada… tuve ganas de bajar y mirarla… pero me contuve…

-Inuyasha… Kikyo ha regresado finalmente…- me sentí tan extraña al caer en cuenta de que hablaba de Kikyo como si él la conociera, me sentí tan rara al percatarme que ellos no tenían ningún conocimiento de la existencia del otro y que muy probablemente mi comentario le hubiera resbalado olímpicamente… no sé si sentí alegría o me sentí hipócrita… recién me daba cuenta que me estaba aprovechando de todo lo que sabia y que ellos desconocían… me sentí una perfecta víbora rastrera al aprovecharme de lo que algunos llamarían "información privilegiada"… de hecho en algunos casos tener tal información especifica podría considerarse un delito según la situación… estoy segura de que aunque a algún juzgado legal no le importaría mucho mi situación, no evitaba que yo me sentía como una completa estafadora…

- bueno… como te decía… Kikyo es la sacerdotisa principal de… de mi aldea…- dude en afirmar si era o no mi aldea, pero pues no me quedaban muchas opciones…

-ella ya ha regresado del… del viaje que debía hacer… así que ahora regresaremos a la aldea que nos corresponde, esta queda a tres días de distancia… cuatro si consideramos que vamos toda una aldea…-

Ella se iba… me sentí tan extraño… una extraña desazón se acumulo en mi estomago, no sabía que era… sin darme cuenta apreté una rama que se encontraba a mi alcance, el sonido que hizo al romperse había revelado mi ubicación, lo supe pues ella vea hacia mí, no me seguí escondiendo, pero tampoco baje de donde me encontraba…

-entonces… voy a irme Inuyasha…- pude ver su mirada marrón, me veía con infinita tristeza… si había algún sentimiento que podía distinguir en los ojos de los demás era el odio, el desprecio y la tristeza… y ella definitivamente estaba triste… por mi… no podía comprender por qué… me negaba a creer que ella estuviera sintiendo algo por separarse de mi…

-sabes… si tu quisieras… podrías venir con nosotros…- pude ver como su apacible mirada se trasformo en una de completo desprecio yo solo baje la mirada, no quería resignarme aun, pero no podía hacer nada mas…

-bueno… voy a extrañarte… Inuyasha… si algún día quisieras visitarme… estaría feliz de volver a leer a tu lado…-

Bajo su mirada, casi podía escucharla aguantarse el llanto… no pude moverme… sus palabras calaron profundo en mi mente… -voy a extrañarte…estaría feliz de volver a leer a tu lado…-

000000…Fin Flash back…000000

Acompáñame

A quererte sin decirlo

A tocarte sin rosar ni el reflejo de tu piel a contra luz

A pensar en mí para vivir por ti

Acompáñame a estar solo

Deje pasar los días… aun no me iba del lugar donde la había visto por última vez… en dos días más seria luna nueva… debía empezar moverme y a buscar un lugar donde refugiarme… pero… aquí… es el único lugar donde me sentía seguro… aunque desde que ella se fue… y su aroma finalmente había desaparecido por completo, comprendí que no era lugar si no la presencia de ella la que me traía tranquilidad… maldita bruja… una sacerdotisa debería ser la última cosa en la tierra que debería darme confianza… seguramente me había lanzado algún conjuro de control mental… maldita zorra… pero enojarme no me serviría de nada… tres días de recorrido… keh¡ uno me bastara…

Tenía un par de días que habíamos llegado a la aldea… Kikyo por alguna extraña razón no dejaba de seguirme a donde sea que yo iba, aunque había recuperado su habitual cortesía al tratarme, no dejaba de mirarme raro… no podía regresar al pozo con ella detrás de mi todo el tiempo, aunque últimamente no me importaba mucho, era tan insistente en que me anduviera con cuidado, que siempre tuviera mi arco y mis flechas, ush¡ si que podía llegar a ser pesada… no entendía que se traía conmigo, era como si intentara protegerme, la sola idea me dio escalofríos pero que podía hacer… los pocos lapsos que lograba escaparme de la insistente mirada castaña, me iba a recorrer el largo del rio que pasaba un poco más allá de la aldea… deseaba tanto verlo… pero solo podía esperar… si tenía un poco del Inuyasha que yo conocía tardaría en llegar pero sé que estará aquí, en algún momento, solo esperaba que no se tardara tanto, lo extrañaba tanto… por el momento solo me preocupaba que mañana seria luna nueva…

voy a extrañarte…estaría feliz de volver a leer a tu lado… no dejaba de recordar sus palabras con cada nuevo paso que daba hacia ella, el problema es que habían mas de seis aldeas en la misma dirección donde ella se había ido había calculado mas o menos el tiempo que un simple humano tardaría en llegar a algunas pero no estaba seguro de en cual se encontraba… maldición¡ si al menos la hubiera seguido desde un principio… ni siquiera tenía que haberme notado, con que no perdiera su aroma hubiese sido suficiente… feh¡ para empezar aun no se qué demonios ando buscándola… de seguro era esta estúpida condición humana que no tardaría mas que algunas horas en aparecer… maldición… aun no e encontrado un jodido lugar decente donde esconderme para esta noche sin luna…

a pesar de mi cortos sentidos debido a mi próxima condición pude detectar su aroma… maldición no había notado lo grabado que lo tenía… qué demonios me había hecho… me acerque con cautela… escuchaba con claridad el suave rugir del agua del rio… me asome con cautela… y ahí estaba ella… recostada, con los pies en el agua, leyendo alguna otra cosa, como a alguien podía gustarle tanto hacer ese tipo de cosas… ya me la imaginaba como una completa cerebrito aplicada en lo que sea que los monjes y sacerdotes estudiasen… la vi sonreír y dirigir su mirada hacia mi… maldición… no me había dado cuenta de lo mucho que me había acercado a ella, lo suficiente para estar en el rango de su percepción… pero mis escasos sentidos me estaban fallando ya bastante…

-sabia que vendrías Inuyasha… no es lo mismo estas sola, si no estás tu…- Le sonreí lo más alegre que pude, no me costó trabajo pues era lo que realmente estaba sintiendo, verlo ahí parado, con su carita de desconcertado, lo extrañaba tanto y en estos momentos me sentía completa… había pasado toda la maldita tarde leyendo o intentando leer diferentes libros, moviéndome, cambiándome de lugar pero siempre cerca del río, si conocía a Inuyasha era un hombre de costumbre fijas… como un perrito y si iba a buscarme lo haría cerca del rio primero y que mejor momento que cuando tenía sus sentimientos más latentes… sabía que tenía que ser esta tarde… si no al menos hubiese tenido que esperar un mes más y gracias a Kami-sama que fue hoy, porque no me sentía capaz de esperarlo otro mes…

Sus palabras… sus sonrisa… su mirada… calentó algo en mi interior… creo que corregiré mi primera impresión que obtuve de ella, no era tonta… solo… estaba loca…

Acompáñame a estar solo

Para calibrar mis miedos

Para envenenar de apoco mis recuerdos

Para quererme un poquito

Y así quererte como quiero

Para desintoxicarme del pasado

Acompáñame a estar solo

Estaba bien… si estaba loca, yo también lo estaba por sentirme bien a su lado… si fuera a perder mi vida por dejarme llevar por una sonrisa y una mirada como esa, entonces que así sea, después de todo cuanto más jodida podía estar mi vida… al menos …por esta vez… me dejaría caer en una ilusión…

Y si se apagan las luces

Y si se enciende el infierno

Y si me siento perdido se que tu estarás conmigo

Con un beso de rescate

Acompáñame a estar solo

.

Por esta vez

Acompáñame a estar solo

(Acompáñame a estar solo – Ricardo Arjona)

Si pueden escucharla mientras leen la parte del fic donde esta sale no se arrepentirán XD

Continuara… xD repito¡ la música es mágica me cae… sabe exactamente es que momento dejarse escuchar, estuve bloqueada hasta que escuche esta canción, perfecta, casi podía verla salir de los labios de este Inuyasha, sobre todo la ultima parte… me hubiese gustado poner algunas cosas más, pero seria excesiva miel y ya estaba bien para este capi, la reservare para el siguiente jejeje, . creo que me está saliendo mas romántica de lo que había esperado jojojo…

muchisisimas gracias por sus hermosisimos reviews, nunca me canso de leerlos, enserio ... me encantan... son el alimento de mi musa XD, arigatou

Atte: Kagome Nekko