Desde que tenía once años no podía decidirme que era lo que deseaba hacer realmente, en un principio tome aquello que los niños como yo anhelaban con su corazón, ser un astronauta para observar la belleza del planeta desde la oscuridad des espacio; me gustaban los videojuegos por lo que ser un jugador profesional para algún equipo no sonaba tan mal. Incluso llegue a pensar que podría ser un director de cine para poder plasmar en la gran pantalla aquellas historias de grandes héroes que siempre quise ser, pero contrario a todo ello termine tomando una profesión que ni yo mismo creí que era la correcta, psicología.

La razón por la cual termine estudiando la misma se debió primeramente al que yo considere una de mis grandes cualidades, el ayudar a las personas sin importar en la situación que se encontrasen. La segunda en cambio, se debió a un acontecimiento que lamentablemente me ocurrió en cuando tenía apenas diecisiete años y que siguió ocurriendo algunas veces más… sufrí de algunas violaciones por parte de personas muy cercanas a mí, lo cual género un miedo por el contacto femenino a tal grado que tuve que dejar la cómoda casa de mis padres para no tener un ataque de pánico.

Los primeros años fue complicado, tuve que tomar trabajos de medio tiempo para poder costear un lugar donde quedar junto a los gastos fundamentales como lo eran los alimentos, la electricidad y el agua potable. No mentiré, hubo ocasiones en las que terminaba tan casado que no me daba la suficiente energía para siguiera terminar mis estudios universitarios en aquel entonces y en otras el dinero era tan escaso que con costo podía alimentarme con un plato de comida cada día de por medio; en las noches que eran frías al no tener ningún tipo de calefacción debía tomar la poca ropa que me había llevado para hacer una manta improvisada que me protegiese del extenuante viento helado que calaba fácilmente en mis huesos.

Cada mes que pasaba mis ansias por volver con mis padres aumentaban, generando en mi un problema de depresión que lamentablemente no podía tratarme por cuestión de no poseer recursos con los cuales costearlo. Además, el saber que en ese mismo lugar se encontraban aquellas personas que ocasionaron esta situación y aquellos padres que no hicieron nada para impedírselos solo empeoraba más mi situación, haciendo que mi estado mental empeorase.

No fue hasta después de un largo tiempo una persona que ni si quiera me conocía me tendió su mano, me dejo desahogar todo aquellos que había estado reprimiendo desde hace tiempo, me ayudo económicamente sin que yo lo supiera e incluso me ofreció un trabajo relacionado con uno de mis antiguos sueños. Gracias ah el pude obtener mi titulación en psicología, la publicación de uno de mis mejores trabajos en el ámbito del dibujo y la superación del miedo irracional ante aquellas personas que alguna vez consideré mis hermanas.

En la actualidad soy un respetado psicólogo que ayuda a diferentes personas que pasan por momentos similares o incluso peores que yo; tengo una empresa relacionada con el dibujo de comic, mangas, caricaturas y animes que son de varios lugares como Japón, México, Brasil, Argentina e incluso mi propio país Estado Unidos. Pero sin dudar lo que más me daba orgullo decir es que tenía el mejor oficio de todos, el de ser un padre.

Aunque lamentablemente no podía verlas por culpa de que sus madres tenían la custodia por cuestión de preferencia, siempre estuve pendiente de sus necesidades y sus logros, me encargaba de siempre mandarles regalos en cada celebración especial con alguna nota de ¨Recuerda que tu padre te ama y siempre estará orgulloso de ti¨ o ¨Ojalá pueda tenerte en mis brazos para darte esto y muchos abrazos¨ e incluso pude hablar con algunos padres de sus amigos para poder colarme en algunos de sus eventos para poder verlos y grabar lo increíbles que eran mis retoños.

¡Oh cierto! No les he hablado de ellos, primero está la mayor llamada Loan, debido a ciertos acontecimientos ella se volvió una persona muy insegura de sí misma, llegando a sufrir de ataques de ansiedad que por estar en lugares concurridos; debido a ello estudia desde casa para evitar situaciones que le afecten tanto psicológica como emocionalmente, aunque como psicólogo preferiría ser yo quien la tratase. Por lo que he visto cuando sale con alguno de sus hermanos, ella ama los videojuegos, los mangas y los animes, en cuanto a su carácter puedo decir que es un poco torpe debido al hablar debido a sus problemas, pero eso no quita que sea mi pequeño angelito protector y cariñoso.

Después esta mi segunda hija Liena, ella lamentablemente no puede hablar debido a que desde que nació sus cuerdas bocales no se desarrollaron correctamente, pero eso no le impidió comunicarse; he visto que ella ama la jardinería y la cocina, lo cual la ha hecho ganar algunos premios debido a sus habilidades. Es la que más consiente a sus hermanos y he logrado ver que mi bollito es demasiado sin duda cariñosa y de un gran corazón lleno de ternura.

Mi tercera hija se llama Lyra, he visto que ella ama la música clásica a tal punto que incluso decidió meterse en el coro de le iglesia para mejorar. Es una increíble cantante y sobre todo he visto las hermosas melodías que ha logrado componer con aquel violín que le regale desde su quinto cumpleaños; es estricta, pero lo hace para que sus hermanos crezcan siendo personas de bien, pero a pesar de esa actitud seria sé que mi pequeña nota musical esconde un lado amable y meloso que es único en ella.

Liby es mi cuarta hija, la cual es fanática de las obras de detectives y de misterio; por lo que pude observar le gusta hacer alguno que otro chiste, pero considera que la comedia no es algo que le agradé como a su madre. Hace poco logro el primer lugar por su ensayo de misterio en un concurso de la escuela, además de tener su propio negocio acerca de encontrar objetos y mascotas perdidas. Le llame mi pequeña Sherlock porque estoy seguro que el futuro ella se convertirá en una increíble detective privada.

Luego sigue mi pequeña campeona número uno Lacy, ella tiene muy poca concentración debido a su exceso de energía, lo cual me hace pensar que ella debe tener déficit de atención con hiperactividad. Le gusta demasiado hacer deportes, incluso aun con tener algunos trofeos no deja que eso la vuelva prepotente, ya que para ella lo más importante es divertirse. Amo mucho a esa mi pequeña que es tan pura e inocente.

Mi sexto hijo, pero único varón Lemy, si tuviese que decirlo de forma simple diría que es mi más grande orgullo. Tal vez piensen que se debe a que ambos somos chicos, pero no es así… lo amo no solamente por no dejarse intimidar por nadie, sino por tener bien arraigados sus ideales y no romperlos sin importar que pase; olvide mencionarlo, pero es el hermano de Lyra por lo que también comparte su gusto por la música, pero el en cambio siente fascinación por el rock y algo de metal. Sé que no le gustaría, pero lo llamo mi pequeño toro rockero por su bandana que le regale en su quinto cumpleaños.

Lupa, que no puedo decir de mi pequeña abejita nocturna. Desde pequeña era muy enfermiza por lo que paso sus primeros años en un hospital hasta que nos enteramos que sus riñones no estaban funcionando correctamente y tuvimos que buscar un donador que por suerte logro tener compatibilidad. Ella ama la oscuridad y encuentra divertido las desgracias de las personas, lo cual muchas veces me hace querer que tengamos una charla urgente, pero eso no supera que la ame como ella es; ama la poesía, pero prefiere todo lo relacionado con el terror debido a que considera que es la verdadera cara del ser humano.

Sigue mi princesita Leia, su actitud podía llegar a ser muy creída y manipuladora, pero sé que en el fondo ella puede llegar a ser una dulce niña que podría compararse a un ángel. Por lo que se, ella tiene su propio negocio de galletas con el cual gana bien, me imagino que deben ser por su buen sabor por lo cual espero probar algún día; sus intereses sé que están la moda y el dinero, así que no me sorprendería si ella terminase siendo una modelo o incluso un magnate de los negocios.

Mi inocente y adorable novena hija se podría decir que es la criaturita más cercana a la pureza misma debido a que un no ha conocido el lado malo de la humanidad y espero que aún no lo conozca. Ella para mi es mi pequeño Kaiju debido a su amor por los dinosaurios y reptiles, lo cual me hace recordar a la película de Godzilla; incluso en la actualidad me es sorprendente que yo sea el padre de esa pequeña de nombre Lizy.

Por último, pero no por ello menos importante esta mi bebe Lulu, la cual es muy inteligente a pesar de su corta edad. Lo más sorprendente de ella son sus habilidades sobre humanas como la capacidad de transportarse, el poder crear telarañas o el de poder modificar su cuerpo como si habláramos del payaso It; pero eso no quita que no ame cada rasgo de ella, pues para mí el que tenga todo eso solo la hace más especial ante mis ojos.

Cierto, olvide presentarme… Mi nombre es Lincoln Marie Loud y como dije anteriormente soy un padre, psicólogo y empresario. Espero que disfruten de disfruten de mi historia, solo te advertiré que el comienzo no es bonito.

Narrador Normal.

Todo comenzó un día normal en el que un peliblanco se encontraba en la corte familiar para pelear porque se le permitiese poder interactuar directamente con sus hijos, lo cual por suerte logro que se le concediera. Este mismo se encontraba feliz por como resultaron las cosas, recibiendo así un permiso con el cual podría ser capaz de pasar tiempo con ellos sin que sus madres pudiesen interferir.

Lincoln: No puedo creerlo, después de muchos años por fin podre ser parte de sus vidas como siempre he querido-dijo el peliblanco que no cabía en la emoción y felicidad- no puedo esperar a poder jugar videojuegos con Loan, cocinar con Liena, tocar algo de música con Lyra, jugar con Liby a los detectives; jugar algo de futbol con Lacy, pasar tiempo padre e hijo con Lemy, ver películas de terror con Lupa, peinar el cabello de Leia, llenar de abrazos a Lizy y por su puesto llenar de muchos mimos a Lulu.

Se podía notar que con solo mencionarlos el hombre parecía estar extasiado de felicidad.

Abogado: Bueno señor Loud-dijo este acercándose a Lincoln-me alegra haberlo ayudado con esto, estoy seguro que sus hijos estarán felices de verlo.

Lincoln: Ojalá así sea Max, no tienes idea de cuánto había deseado poder hablar con ellos-le dije mientras trataba de tranquilizarme un poco-sé que puede sonarte algo loco, pero para mí el formar parte de su vida es importante después de varios años de solo poder hablar por algunas cartas y regalos.

Max: Vera que así será señor Loud-dijo este guardando sus cosas- me imagino que le gustaría ir ahora mismo donde sus hijos para informarles las noticias… ¿gusta que lo lleve?

Lincoln: No, no, ya me ha ayudado demasiado con este papel en mis manos-dijo mientras enseñaba el papel que tenía por nombre ¨Permiso de visita paternal¨

Max: Para nada, me gustaría ver el momento por el cual hemos estado peleando semanas atrás para que se haga realidad.

Sin más el peliblanco decidió ceder ante la petición del hombre, por lo cual cuando este último término de guardar todo en su portafolio, ambos salieron del establecimiento con rumbo al auto de este. Ya de camino hacia su destino, el peliblanco no pudo más que observar aquellas calles donde de niño jugaba y vivía; todo parecía ser un recuerdo muy cercano y a la misma vez uno muy lejano por los buenos y malos momentos en que este paso.

Tal fue su reflexión con respecto a su paso que no noto que habían llegado hasta que el hombre conocido como Max le hablo para informarle que ya se encontraba afuera de la residencia que alguna vez fue su cobijo y su epicentro de pesadillas que recordaba algunas noches en donde se terminaba sus burbujas de falsa felicidad.

Max: Recuerde, solo debe presentar su permiso y por derecho ellas no pueden impedírselo o reclamarle-dijo este dándole una pequeña sonrisa de confianza.

Lincoln: De acuerdo-dijo mientras salía del auto- deséame suerte… por favor.

Sin más este se aproximó a aquella casa de dos pisos de gran tamaño que ahora parecía ser un poco más grande de como él lo recordaba. Sin embargo, tras acercarse a uno de los costados pudo ver que aun conservaban aquellas manos pintadas que fueron un regalo para sus padres… Pero también a la par, vio que ahora había otras huellas de mano de diferentes colores que seguramente pertenecía a sus hijos.

Queriendo ya no salirse más por las ramas se dirigió a la puerta principal que lo separaba de sus retoños; esto solo lo hizo sentirse un poco nervioso por lo que podría no haber nadie y haber venido para nada. Sacando ese pensamiento de su cabeza decidió unir todo el valor que tenía para tocar la puerta, ya que el recordaba que el timbre posiblemente se encontrase averiado todavía.

¿?: Ya voy- dijo una voz delicada de una señorita- Lemy más te vale estar haciendo tu tarea si no quiere que le diga a mama.

Lincoln estaba entre nervioso y emocionado que estaba reprimiendo sus ganas de abrazar mientras lloraba en los brazos de uno de sus hijos.

¿?: Si, en que puedo ayu…-dijo una jovencita de pelo café que se encontraba ahora delante de la puesta viendo a nuestro protagonista- ¿Quién es usted?

Lincoln: D-d-disculpa- El peliblanco parecía que haberse enredado la lengua porque le costaba mucho hablar- Me, Me llamo Lincoln.

¿?: Bueno es un gusto señor Lincoln-dijo la joven de forma educada- mi nombre es Lyra, puedo saber el motivo de su visita.

Lincoln: B-bueno, lo que pasa es que vine a ver a- quería decirlo, pero mi cuerpo estaba temblando como gelatina- a mis h-h-hijos.

Lyra: oh… ya veo-dijo esta simplemente-lamento decirle esto señor Lincoln, pero no creo que sus hijos quieran ver al desgraciado hombre que abuso de sus madres para después dejar botados a sus hijos, tenga buen día- dijo está azotando la puerta en la cara del albino.

Lincoln: ….

Lincoln: ¿Qué?

Lincoln: ¡¿Qué yo hice que?!

Continuara…