Hola a todos nuevamente. Siento el haber tardado en publicar este capítulo, pero no me querían soltar en el trabajo. Y lastimosamente no tenía internet allí.

Agradezco a quienes leyeron mi Fanfic. Y a quienes lo siguen y dejaron comentarios en serio agradezco su opinión.

Este capítulo es un pequeño fragmento antes de que empiece el show.

Como sabrán este es mi primer Fanfic a sí que puedo cometer errores al momento de escribir, espero corregir eso conforme pasen los capítulos.

Los Derechos de Autor de cada una de la Obras que emplee no me pertenecen, pertenecen a sus respectivos creadores.

RWBY pertenece al difunto Monty Oum y Rooster Teeth.

Devil May Cry pertenece a Capcom.

Capítulo 0.5

Antes de que se abra el telón.

(Ciudad de Vale) (10 p.m.)

La ciudad de Vale era conocida por muchas cosas. Permitía más libertades que los otros reinos, su cultura popular variaba por este motivo. Pero entre esa y las muchas otras razones, esta ciudad era la morada de la Academia Beacon. Escuela encargada de preparar a los nuevos cazadores.

Pero entre todo ello, había lugares donde los civiles no situaban su atención. Lugares descuidos en donde ocurrían hechos extraños.

…..

…..

….

El hedor a putrefacción ocasionaba que estar en la zona sea insoportable, el aire parecía haberse detenido y eso lo hacía aún peor. Parecía que este lugar nunca había recibido la limpieza de algún morador de la ciudad.

Fuera de las miradas de los civiles, en el espacio entre los edificios, los sonidos de lucha y ajetreo resonaban en la atmósfera.

El sonido del metal sobre metal, la respiración fuerte en cada movimiento brusco. Golpes que llevaban sobre ellos una fuerza suficiente como para formar ondas en el aire.

Criaturas que llevaban sobre ellos túnicas haraposas que ocultaban parcialmente su escuálido cuerpo gris. Su rostro mostraba una expresión petulante, sus ojos… estaban vacíos, huecos.

En ese estado escuálido, estas criaturas manejaban una guadaña como arma principal con una fuerza que no correspondía a su aspecto.

Formando un gran grupo, estas criaturas enfrentaron con salvajismo a su oponente. Hacían uso del pequeño lugar que era su escenario de combate para emboscar y exterminar al humano que los enfrentaba.

Blandiendo sus guadañas en un tajo diagonal mortal, las criaturas esperaron un golpe mortal. Su rival realizo movimientos veloces, teniendo las armas de sus rivales a milímetros sobre su cuerpo, esquivó y logro desviar a algunos usando su arma.

Aturdiendo las criaturas con su acción, la hermosa chica de cabello rojo aprovechó el momento y realizo tajos cruzados con gran agilidad. Finalizando su acción, empuño su arma firmemente y realizó un corte horizontal con una fuerza suficiente para crear una onda de aire que mando a volar por los aires a las criaturas.

"Esto se me ha salido… un poco de las manos"

Inhalando y exhalando fuertemente, Pyrrha Nikos trato de recuperar el aliento. El combate contra las criaturas de aspecto diabólico se había extendido más de lo esperado. Su cuerpo temblaba un poco, el brazo con el cual balanceaba su arma se sentía pesado. El arma que portaba era más pesada a la que estaba acostumbrada.

Clavó su espada al suelo un momento. Observo por un momento a las criaturas que estaban poniéndose de pie lentamente.

Lo mejor hubiese sido terminarlas mientras estaban en el suelo, pero el manejo del arma que actualmente poseía la dejaba más agotada de lo normal.

Pyrrha se quitó un mechón de cabello que caía sobre su rostro. El sudor corría por sus mejillas, demostrando el esfuerzo físico que realizaba.

Ella pensó en lo que la llevó a la situación actual, a este combate contra estas criaturas… contras estos Demonios.

….

Como cualquier otro momento, ella pensó que explorar un poco la ciudad, era mejor que estar sin hacer nada en su habitación de hotel. Disfrutar de la libertad, lejos de las fans y las cámaras. Ser ella misma, aunque sea por un momento.

Pero para hacer esas pequeñas incursiones lejos de las miradas curiosas, solía disfrazarse y salirse un poco de su personaje. Un ligero cambio de ropa y unas gafas que oculten sus bellos ojos verde esmeralda hacían el truco. Las personas eran ingenuas, ¿no les parecía sospechoso su cabello rojo? Pero ella nunca salía sin un arma, nunca.

El arma con la que salía no eran sus armas de marca. Era una diferente y especial.

Salir a disfrutar de un helado al parque, disfrutar de mirar a los niños jugar, esa era de las muchas actividades que Pyrrha salía a hacer por las tardes, aparte de su entrenamiento.

Pero el día de hoy se quedó hasta muy tarde en la ciudad. Se entretuvo en la biblioteca más de los esperado, buscando información sobre un tema en particular.

Creía que sería una noche tranquila en otro Reino, una noche sin ver nada fuera de lo normal.

Que tan equivocada estaba.

Un leve ruido que no hubiese parecido nada fuera de lo normal para un civil llamó su atención, un gruñido, uno que ya había escuchado con anterioridad.

Mirando a los alrededores, busco el origen del sonido, el lugar exacto en donde se originaba. Su exploración la llevó a alejarse de las calles principales y adentrarse en las sombras que formaban las construcciones urbanas.

Adentrándose en las sombras de la urbanización los encontró a ellos.

Demonios, seres de aspecto tenebroso, criaturas a los que ella ya había enfrentado en algunas ocasiones por casualidades del destino.

Moviéndose de manera lenta, formando una muchedumbre, parecían transportar a alguien. Se escuchaban los gemidos, gemidos y el sonido de movimientos bruscos de alguien tratando de soltarse de sus captores.

Ella hubiese querido observar mejor, pero su visión estaba obstruida.

Sin pensarlo dos veces ella tomo en su mano derecha la gran espada que cargaba en su espalda y se lanzó al ataque. Como una futura Cazadora era su deber ¿no?

En su ataque que hubiese sido una sorpresa, estas criaturas; a los que nombró "Black Pride", se organizaron para luchar contra ella. Como si hubiesen estado esperando su ataque. Eso en verdad la sorprendió, ya que estos solían ser idiotas, pero al parecer en esta ocasión han cambiado.

Corte tras corte, trato de provocar un daño significativo. Pero en momentos solían formar una defensa con sus armas, provocando que su espada rebotara.

Saliendo de sus recuerdos, Pyrrha tuvo que esquivar un golpe que venía por su espalda, un corte horizontal que llegaba con gran velocidad.

Un nuevo rival apareció, un rival de mantos rojos y aspecto animal. A una leve distancia la criatura dirigió la mirada a la hermosa chica, su rostro se distorsiono un poco y gruñidos salieron de sus fauces. ¿Acaso se enojó?

Los gemidos ahogados de la persona que tenían capturada sonaron nuevamente. Eso alentó a la chica a terminar rápido la pelea.

"Espera un momento por favor. Tratare de darme prisa."

Tomando su arma y ubicándola sobre su espalda, ella giró el sistema de aceleración que tenía en la empuñadura, sonidos de un pequeño motor retumbaron de su arma, realizo su acción hasta que escucho un Clic tres veces.

Una chispa cubrió el filo de su espada, un calor llameante se desprendía.

Su arma estaba lista para un nuevo movimiento.

Esto era lo que tenía de especial esta espada, aunque era extraño, en su empuñadura poseía un sistema de aceleración como una motocicleta. Al accionarlo se potenciaba su ataque. Pero había un precio por esta acción.

Tomando una posición para acelerar su velocidad, Pyrrha realizó un movimiento sobre humano. Se perdió por un momento de la visión, solo el polvo se levantó levemente. Con golpes veloces, la criatura roja recibió un daño increíble.

En la acción, la criatura usó su arma para bloquear los ataques. Pyrrha percibió ya una acción así, por ello antes de que su último tajo golpee la defensa del Demonio, ella accionó la manija en la empuñadura de su arma, con esta acción ella libero la potencia que guardó su arma.

Un golpe potenciado destruyó la defensa de la criatura. Un tajo ardiente se visualizó en el aire.

Con dos golpes más del mismo modo, la criatura fue mandada a volar por los aires. Rebotando en la pared, golpeando a los demonios que se habían puesto de pie recientemente.

Inhalando y exhalando fuertemente, la hermosa mujer de cabello rojo se decidió a terminar la batalla.

Realizando cortes fuertes, tajos verticales, trasversales, la chica se encargó de eliminar a los "Black Pride". Estos de manera torpe trataron de responder, pero no tenían oportunidad frente a la velocidad y potencia de los golpes de su oponente.

El cuerpo de Pyrrha sentía un ligero temblor, aún más que antes, incluso dolía un poco.

En sus golpes desenfrenados, se descuidó un momento y uno de sus rivales recupero el equilibrio y lanzo un golpe en su contra. En el momento ella cruzo su arma y la uso a modo de escudo.

Recibió un golpe fuerte, pero se recompuso y retorno a su lucha.

Corte tras corte. Sus rivales empezaron a caer.

Uno.

Dos.

Cinco.

Siete.

Siete "Black Pride" fueron eliminados.

Lo característico de estas criaturas cuando eran derrotadas era que su cuerpo se convertía en polvo casi de inmediato. Y por supuesto, un ligero olor quedaba impregnado en el aire.

Pyrrha exhalo fuertemente un suspiro contenido. Pero no era momento de relajarse, el ultimo demonio que quedaba se abalanzó sobre ella, realizando un corte horizontal, nuevamente. Ella lo recibió bloqueándolo con su espada.

Ella cargo nuevamente la potencia de su arma.

Y con los tres golpes potenciados, exterminó al demonio de color rojo.

Ahora si el ambiente quedo vacío.

"¿Acaso esa fue una nueva variedad?" Se preguntó a sí misma.

Escaneando el lugar, buscó a la persona que estas criaturas capturaron. La escucho nuevamente quejarse. A paso lento, ella se fue acercando a la persona que estaba tras un contenedor de basura,

"Descuida. Ya estas a salvo." Trató de tranquilizarla.

Mirándola de cerca parecía ser una mujer. Estaba en posición fetal, arropada con lo que parecía ser harapos. Pero mirándola mejor, le pareció sospechoso. ¿Por qué no escapo? Ya había avanzado y liberado de sus ataduras, al parecer.

Ella le toco el hombro para que se diera vuelta. En ese momento sintió el cuerpo de la chica demasiado frío, en ese momento empezó a reír.

Una risa perturbada, hasta que llego a una carcajada que resonó en el lugar.

Eso causó que la hermosa pelirroja entre en suspenso por un momento. ¿Acaso la mujer frente a ella cayó en shock? Puede ser una posibilidad, una experiencia con criaturas extrañas podría asustar a cualquiera.

"Oye, ¿estás bien? Tranquilízate, ya estas…" La hermosa chica no llegó a terminar su frase.

En un instante aquella mujer se abalanzó sobre Pyrrha y le dio un golpe tan fuerte que la impulso varios metros hacia atrás, quedando al borde de la pared. De no haber sido que reacciono rápidamente protegiéndose con su arma, ese hubiese sido un golpe letal.

Esta nueva criatura, ya sin sus mantos estaba completamente desnuda, con un cuerpo azulado y proporcionado. Tenía un bello rostro, pero sus ojos estaban cerrados… cosidos. Además, podía volar, para empeorar las cosas.

Un quejido salió de Pyrrha. Ya no sabía lo que estaba ocurriendo en estos momentos, perdió el hilo del sentido común.

La criatura se abalanzo nuevamente sobre ella, dando gritos escandalosos. En un rápido accionar, reforzó el poder de su arma rápidamente, en el momento justo esquivó el ataque y descargó un corte limpio.

La criatura se quejó de dolor.

Luego de reponerse, este nuevo demonio dio un grito desgarrador. Un grito que retumbó en el lugar, luego de ello se marchó volando.

Pyrrha Nikos quedó aturdida por un momento. Saliendo de su sorpresa, ella respiró bruscamente, clavando su arma en el suelo. Necesitaba descansar un momento su cuerpo, estaba temblando levemente. El sudor bañaba su cuerpo.

"¿Qué está pasando… exactamente?"

Esa era una pregunta que esperaba poder obtener una repuesta satisfactoria.


(Beacon) (11:30 p.m.)

"La inseguridad de los reinos ante este nuevo enemigo es preocupante. El Consejo sigue presionando para obtener una respuesta clara ante esta emergencia, antes de que se engendre el caos… Necesitamos brindar una respuesta satisfactoria para ganar tiempo en encontrar una forma de solucionar este nuevo problema, ante este nuevo enemigo."

Ozpin era conocido por muchas virtudes, entre ellas su tenacidad ante la adversidad, su ingenio y su conocimiento. Conocimiento adquirido a lo largo de los años, de sus muchas experiencias y de sus diversas transmigraciones. Era el responsable de estar liderando la lucha contra las criaturas de la oscuridad, uno de los responsables, pero el más importante.

Como Director de la Academia Beacon, una escuela de formación de Cazadores y Cazadoras, debía estar informado de los peligros habituales para preparar a la nueva generación.

Preparar a los futuros héroes de la humanidad, quienes pelearan ante los enemigos de la humanidad.

Pero los tiempos cambian.

"Es cierto que en tiempos como estos se siente la verdadera presión de nuestros cargos. Pero lamentablemente no hay mucha información que podamos brindar para tranquilizar a nuestros superiores, ¿verdad James?" Bebiendo el contenido de su taza de confianza, dirigió su mirada al hombre en la pantalla holográfica.

El hombre proyectado en la pantalla era un hombre de gran complexión corporal, vestía un elegante traje blanco y tenía una mirada muy seria en sus ojos. Ante la situación era de menos. El hombre en la pantalla era James Ironwood, Director de la Academia de Atlas. Amigo cercano y vinculado al círculo íntimo de Ozpin.

Era muy tarde en la noche, la luna destrozada reflejaba su luz a través de la ventana en la oficina.

Después de solucionar un problema con un estudiante potencial, un documento detallando una nueva criatura llego a su Pergamino. Luego de esto, Ozpin realizó un llamado a su socio de confianza en Atlas.

"Lo único que tenemos es el documento que me enviaste y lo poco que sabemos sobre los acontecimientos ya dados en los últimos meses, en resumen… nada." Haciendo una breve pausa, James continuó. "No lo sé Ozpin, estamos en territorio desconocido. Lo poco que sabemos no brinda seguridad a los habitantes de ningún Reino."

"Es cierto. Pero tenemos una idea primordial, un punto de partida para poner un esfuerzo y prepararnos. Eso es mejor que nada."

"¿Aún con la presión del Consejo?"

"Aun con la presión del Consejo. Después de todo, ellos no tienen ni idea de la batalla real que se libra tras bambalinas." Tomando un sorbo de café, Ozpin desvió su mirada de la pantalla. Necesitaba pensar un momento.

"Entonces, cual es el siguiente plan de acción a seguir."

"No hay plan en esta ocasión."

"¿Qué dices?" La mirada llena sorprendida de James era algo nuevo.

Era de esperarse, un nuevo enemigo aparece y no hay un indicio de un plan para defenderse contra él. Más aún, que Ozpin no tenga un plan. Eso es inaudito.

"Dices que no hay un plan para prepararse contra un ataque de esta nueva criatura. Si el informe que me has enviado es correcto, esa cosa es mucho más grande que un Nevermore adulto. ¡Y dices que no hay un plan!" Las palabras de James estaban cargadas de frustración, enojo y cierto temor. Todas esas emociones mescladas, aunque el temor era algo nuevo en él. Era algo sospechoso en sí mismo.

"Lastimosamente no hay un plan contra esta nueva criatura, al igual que las otras que han aparecido. No podemos emplear todos nuestros recursos buscando una solución a lo desconocido, de lo contrario perderíamos tiempo y recursos. Los cuales serían aprovechados por nuestros enemigos." Ozpin buscaba calmar un poco el arrebato de su amigo, lo necesitaba con la cabeza fría. "Necesitamos concentrarnos en nuestra batalla con Ella. Puede que estas nuevas criaturas sean obra suya. O puede que sea un enemigo del cual no tengamos ni idea."

El silencio reino en la oficina con las palabras finales del Director de Beacon. Ozpin simplemente continuó bebiendo el contenido de su taza y miró el siguiente curso de acción del hombre en la pantalla.

James permaneció meditando las palabras de su amigo. Sus pensamientos eran confusos, su expresión se tensó por momentos. Si un nuevo enemigo estaba asechando en las sombras, él debía tener las armas para enfrenarlo.

"¿En verdad crees que sea un nuevo enemigo?"

Soltando un ligero suspiro Ozpin respondió.

"Es lo único que se me viene a la cabeza. No hay otra explicación lógica a estos nuevos acontecimientos."

"Comprendo. Entonces preparare algún plan de contingencia, por si esta criatura ataca a los Reinos. Ten una buena noche."

De una manera cortante James Ironwood finalizo la conversación.

"De igual manera James"

Ozpin quedo mirando la nada por un momento. Luego de un tiempo se levantó de su silla de escritorio y se acercó a paso lento al gran ventanal por el cual ingresaba la luz de la hermosa luna destrozada.

Mirando a los patios de la Academia, meditó la situación en la que se encontraba el mundo. Las nuevas amenazas que se escondían en las sombras, enemigos más fuertes, resistentes e inteligentes a pesar del aspecto sombrío y escuálido; algunos de ellos por su puesto, otros tenían otro aspecto y era más con forma humana.

"¿Qué es lo que son estas nuevas criaturas? No hay una clasificación para este nuevo peligro…. Estos Demonios… sea lo que sean, hacen temer por el bienestar de esta nueva generación de Cazadores."

Varios pensamientos pasaban por la cabeza del Director de Beacon. Todas estas reflexiones enfocadas en sus futuros alumnos. Alumnos los cuales pueden morir en el cumplimiento del deber como Cazadores.

Más aun ahora sumado los peligros de este nuevo rival.

Demonios.

Ese es el nombre que se les puso a estas nuevas criaturas. Puede que los Grimm sean llamados demonios de la oscuridad, pero estas nuevas bestias tenían bien merecido este nombre.

Nombre dado por uno de sus agentes.

Estos Demonios, son mucho muy resistentes a las armas de Polvo. Se necesitaba el doble de esfuerzo para vencer a una de estas. Y eso es lo peligroso en ellos, la nueva generación de Cazadores solamente confiaba en sus armas de Polvo, esto les podría conllevar a la muerte.

Eso era preocupante.

Puede parezca un poco desinteresado, pero se preocupaba sus alumnos. Aunque muchos no lo crean.

En este mundo donde los números de la humanidad están en constante reducción por la larga lucha contra los Grimm. Era importante tener las principales nociones humanas, llevar la esperanza a las personas.

Llevar la esperanza y proteger a la familia, esto es lo más importante en estos tiempos de calamidad.

"¿Otra vez perdido en tus pensamientos Ozpin?"

Una nueva voz interrumpió los pensamientos del Director. Era una voz rigurosa y a la vez suave, la voz de una hermosa mujer.

"Solo preocupado por el mañana, Glynda. Pensando en los nuevos peligros del mañana." Girando sobre sus talones, Ozpin dirigió su mirada a la mujer que ingreso a su oficina. "Hay algo que se te ofrezca, ya es muy tarde."

Glynda Goodwitch, maestra de Beacon y vinculada al círculo de confianza del Director Ozpin. Una mujer de hermoso cabello rubio platino, unos bellos ojos verdes y una exuberante figura. A pesar de su edad.

Ella era el pináculo de la belleza femenina madura.

Que no esté desposada siempre está por fuera de la imaginación de Ozpin.

"Solo venía a informarte una anomalía en las inscripciones de uno de nuestros estudiantes."

"¿Que sucede?"

"¡Una de las inscripciones es falsa! Y no creo que sea un error deliberado de tu parte, ¿verdad?" La bella mujer elevo la voz un poco.

A Ozpin le causo un poco de gracia, como siempre Glynda tan meticulosa en el cumplimiento de sus responsabilidades, revisando hasta el último detalle.

"Puede que se me haya pasado por alto." La mirada de Glynda se agudizo un poco, lo obligo a hacer una pausa. "Es cierto. Había anomalías en una de las inscripciones de uno de los estudiantes que postuló su ingreso. Pero no vi razones para negar su ingreso."

"¿La inexperiencia no te pareció un impedimento? Se están pasando por alto muchas etiquetas académicas, el caso de la Srta. Rose fue un caso especial, eso fue lo que dijiste. Pero no creo que se pueda dejar pasar por alto esto, se está poniendo en peligro la vida de una persona, una persona sin experiencia ¡Ni siquiera ha pasado por una escuela de formación de combate, por Dios ¡"

Las palabras de Glynda era muy ciertas. Normalmente los futuros Cazadores se capacitan desde muy temprana edad en escuelas de combate, se preparan para los peligros de la profesión en todos los campos.

Ozpin simplemente soltó un ligero suspiro y una ligera sonrisa adorno su expresión. A paso lento avanzo a su escritorio.

"Tienes razón en todo lo que dices. Y tengo mis razones con la rápida admisión de la Srta. Rose a nuestra Academia, así como tengo la plena confianza en este posible estudiante. Si tuvo el valor como para falsificar documentos legales de admisión, significa que tiene el suficiente coraje y confianza en sus habilidades como para elegir ser un Cazador." Tomando asiento en su asiento, colocó su taza favorita de café en su escritorio y recogió su Pergamino y reviso su contenido. "Además, si quiere formar parte de Beacon, aún tiene que pasar la iniciación. Así que no te preocupes, ¿de acuerdo?

Glynda simplemente le brindo una mirada significativa. Ella estaba enojada, no era de menos, ya que sus opiniones no estaban siendo tomadas muy enserio.

En estas nuevas circunstancias, con los Demonios acechando en la oscuridad, ella se volvió muy estricta y conservadora en la educación de los futuros Cazadores.

"Me preocupa que recibes estudiantes que no tengan mucha experiencia en combate, me preocupo por ellos. Mas con las nuevas amenazas, las cuales no tenemos una idea clara para combatirla, se está improvisando y son los jóvenes Cazadores quienes pagaran el precio por nuestros errores." Glynda soltó un leve suspiro, en su rostro se reflejó una leve mirada afligida por un momento.

Ozpin dejo de revisar su Pergamino y dirigió su total atención a su compañera. Entendía el motivo de su preocupación, el hecho de caminar en terreno desconocido ponía en peligro la vida de todos. Pero sea como sea, se necesitaba avanzar.

Se necesitaba nuevos Cazadores.

"Comprendo tus preocupaciones. Pero en tiempos sombríos como estos necesitamos personas que lleven la esperanza de las personas sobre sí mismas. Ellos son nuestra esperanza." Bebiendo un poco de café continuó con su charla. "¿Es todo lo que querías decirme?

"Si, eso era todo. Entiendo que es en vano tratar de cambiar tu opinión."

"No es que sea un obstinado en mis decisiones, simplemente hay que dejar que las cosas fluyan. Y si me equivoco en esto, tendré que cargar con ese error en mi conciencia. Ahora si eso es todo lo que querías decirme, es mejor que vayas a descansar, mañana será un día ocupado."

"Entiendo. Entonces me retiro." Con un ligero asentimiento de cabeza, Glynda se dirigió en dirección del ascensor.

A pocos pasos de a ver avanzado, se detuvo y dirigió una leve mirada de reojo sobre su hombro a Ozpin.

"Por cierto, no le comentaste todo sobre el informe a James."

"¿Estuviste escuchando?" el silencio fue la única respuesta. "Si él no quiere comentarme todo sobre lo que sabe, desde luego yo tampoco lo hare."

"Eso creara una brecha entre nosotros, lo sabes."

"Yo no soy quien empezó a guardar secretos. Estamos en igualdad de condiciones."

Un suspiro fue lo único que recibió de respuesta. Glynda continuo avanzado hasta que ingreso al ascensor y se retiró de la oficina.

El silencio reino en la habitación, excluyendo el sonido de los engranajes del reloj que estaban en el techo.

Ozpin meditó un poco.

En su círculo de confianza había secretos, la desconfianza empezaba a brotar. James Ironwood no era totalmente honesto con nadie de sus amigos y eso era preocupante.

Bebiendo un poco de café, el Director reviso un poco entre los archivos de su Pergamino y se precisó en uno, ubicándolo en el escritorio accionó la pantalla holográfica.

Un video.

Pulsando el icono característico el video inició.

El video estaba poco iluminado, parecía ser que se empezó a grabar caído el atardecer.

Una Imagen de destellos apareció, el sonido de disparos. Gritos desgarradores pidiendo auxilio. Explosiones por doquier, seres cargando guadañas en sus manos y otros objetos. Pero lo más llamativo era el perfil de personas vistiendo trajes blancos.

Los trajes blancos eran característicos de los Especialistas de Atlas.

Las imágenes en el video eran distorsionadas, pero en un momento dado la imagen se aclaró y se ilumino totalmente.

En el cielo se veía el perfil de una gran criatura. Una criatura como ninguna antes vista en este mundo.

Aletas en sus cuatro extremidades con las cuales parecía nadar en el cielo. Una cola larga y un hocico inmenso.

En el momento en que la iluminación termino, la criatura apenas era visible, sus ojos brillaron por un momento en la oscuridad. Era unos grandes ojos.

Luego de eso el video termino bruscamente.

Ozpin suspiro y se masajeo las sienes.

Le resultaba aterrador lo proyectado en el video, pero debía mantener la calma ante la esta nueva realidad.

Atlas ya ha hecho contacto con los Demonios, pero no han informado de nada a el Reino de Vale. Hay una falta de comunicación entre aliados, ni siquiera James.

"Que te está ocurriendo James. Tus decisiones están poniendo en peligro muchas personas."

La falta de confianza y comunicación tenía muy preocupado al Director de Beacon.

Por circunstancias como estas, Ozpin comenzó a guardar secretos de igual manera. Había una distancia por parte de su amigo de Atlas en este tema.

Solo sus discusiones sobre Ella, solo en esos momentos James actuaba con normalidad. Pero cuando se trata de Demonios, su actitud era muy rara y preocupante.

Sea como fuere, Ozpin tenía un deber que cumplir. Sean quienes sean sus nuevos enemigos.

"La nueva luz de esperanza deberá ser capaz de redimir todo indicio de desesperación y temor que ha empezado a brotar en los corazones humanos... Tengo esa confianza."

Bebiendo un poco de café, se levantó de su silla y se encaminó al ventanal de su oficina a contemplar el horizonte bañado por la luz de la luna destrozada.


(Vale) (11:25 p.m.)

La vida de Ruby Rose era buena con ella.

Deambulando por las calles vacías de Vale, jugueteando como una niña pequeña. Su capa roja característica se balanceaba al son de los pequeños saltos que hacía por momentos.

"¡Increíble! Ser aceptada en la prestigiosa Academia Beacon. Conocer a la Srta. Goodwitch, al Director Ozpin en persona. ¡Es fantástico!" Ruby se sentía eufórica.

Ya eran muy altas horas en la noche. Acaba de salir de su pequeña reunión con el director Ozpin y la Srta. Glynda Goodwitch, luego de su intento de detener un atraco a una tienda de Polvo.

Pensó que sería una noche como cualquier otra, pero fue una sorpresa todos los eventos que vivió.

Ser aceptada antes de que termine su preparación en Signal era sorprendente, no tenía palabras para expresar su regocijo.

Ser una cazadora era su más grande sueño, proteger a las personas de los Grimm. Aunque decían que había otros seres además de ellos.

Ruby detuvo su marcha por un momento, su larga caminata la llevo a una calle muy abandonada. Los alrededores estaban sin señales de vida, por así decirlo.

Ahora que recordaba mejor, se decía que seres extraños salían a altas horas de la noche, en los lugares menos concurridos. Y este lugar parecía muy vacío y silencioso.

Demasiado silencioso.

Siguió avanzando a paso lento, toda la euforia de hace un momento se fue.

Una corriente de aire frío circuló en aquella calle. Su cabello corto se desordeno un poco por la fuerza del viento, su capa con capucha ondeo fuertemente.

La basura de las calles se levantó por la acción, las hojas de papel y cosas parecidas.

Un leve estremecimiento recorrió su espalda. Y no era por el aire helado de hace unos momentos. Era algo más.

Era una extraña sensación. Se sentía la leve presencia de alguien, alguien al asecho.

Ella se sentía vigilada.

Mirando a los alrededores no vio nada. Pero ella sabía que alguien estaba allí.

Chillidos agudos.

Ese fue el primer sonido que escucho en aquel trayecto. Luego el leve sonido de aleteo de alguna especie de animal.

Eso ya era muy raro para ella. Pero lo que más elevo sus nervios fue el sonido leve de pasos.

tac, tac, tac…

El sonido de pasos, caminando de una manera lenta, hacían eco en los alrededores.

"De acuerdo. Esto ya está me está asustando"

"¿¡Quien anda hay!?" De acuerdo, esa era una pregunta estúpida. Pero se sentía nerviosa, era como estar en una película de terror.

Ruby Rose avanzo de manera lenta. Su mano derecha estaba cerca de su arma, el sonido de los pasos parecía estar más cerca. Los nudillos de su mano estaban blancos por la presión, su cuerpo sentía muy frío.

… El sonido de los pasos se detuvo. De un momento a otro, la tensión se levantó del ambiente.

Ruby soltó un largo suspiro.

"Vamos Ruby, has enfrentado grupos de Grimm y te asustas por nada, eres una niña valiente." Una leve sonrisa apareció en su bello rostro y avanzo con tranquilidad nuevamente.

Más chillidos se produjeron. Aquello elevo nuevamente la tensión en la chica.

Luego, pequeños animales fueron vistos volando por los alrededores, de distinta manera.

Eran murciélagos.

Murciélagos volando en pequeños grupos, circulando por los alrededores.

Chillaban de una manera peculiar.

Luego, una leve risa hizo eco en los alrededores. Una risa burlona y sugerente.

Ruby Rose se sobresaltó aún más que antes, la sensación de tener a alguien sobre ella se sintió más aterradora que nunca.

Los murciélagos circundantes revoletearon de manera agitada, formando remolinos en su trayecto.

La chica de ojos plateados aceleró el paso, estaba muy cerca del final de la calle, a una intersección. Su corazón estaba latiendo muy fuerte, se sentía muy asustada. La sensación escalofriante en estos momentos era muy fuerte, aterradora de una manera que jamás había sentido.

La risa continuó sonando, haciendo eco en los callejones de manera

Ya al final de la calle, cerca de la intersección. Todo se quedó en silencio, todo se sentía como una alucinación. Ella volteo a mirar levemente en sus espaldas y no había nada. Los pequeños animales voladores que la acosaban ya no estaban. Y la leve risa también ceso.

Todo quedo tranquilo nuevamente.

Ella miro los alrededores por un momento.

Luego de unos momentos, un hombre salió estrellándose por el ventanal del local frente a ella.

Era un hombre vestido con como un clásico barman, aunque su atuendo estaba un poco destrozado y además el pobre hombre estaba desmayado.

En unos instantes, por el mismo agujero en la pared saltó una hermosa mujer de larga cabellera rubia. Vestida de una manera peculiar.

"¿Yang? ¿Eres tú?"

"Oh, hola hermanita"

"¿Qué estás haciendo?"

La hermosa rubia, simplemente exhaló un suspiro cansado.

"Es una larga historia"

Y esa es una es una historia que la niña de capa roja está dispuesta a escuchar, así como ella espera que escuche la suya.

Esta noche sería para recordar.

Jamás sintió tanto pavor como hoy.

( ¿?) (11:55 p.m.)

Una figura se balanceaba en las sombras de un salón.

Se reía de una manera divertida, mirando a distintas direcciones. Bailaba al son de una canción que solo se escuchaba en su cabeza.

Meneaba sus brazos con una gracia elegante, sus caderas se meneaban de una manera seductora.

"Humanos… sus expresiones al momento de sentir el miedo a lo desconocido son tan fascinantes… tan excitantes." La figura femenina hablaba entre gemidos de éxtasis.

Los humanos eran tan increíbles, ya sea por su tenacidad o por lo que significaban para ella… comida.

En un momento determinado, la luz de la luna destrozada se filtró brevemente e iluminó el suelo de aquella sala.

En ella el desorden era lo que más abundaba. Sillas mesas dispersas y periódicos acumulados, pero lo que más llamaba la atención eran los cuerpos humanos que estaban dispersos por el suelo. Todos estos cuerpos tenían en sus rostros expresiones vacías, algunas tenían rostros expresando algún grito sin fin.

"Esa niña de capa roja parecía un manjar apetecible, tan llena de juventud y energía. O tal vez esa chica Fauno con mirada melancólica, ambas parecían un buen manjar." La figura femenina hizo una pausa a su pequeña danza, adoptando una pose pensativa.

Aún con la leve iluminación aún era imposible visualizar su apariencia completa. La figura seguía siendo un misterio para el espectador.

Un sonido característico atrajo la atención de la figura, dirigiendo su atención al origen del sonido visualizó a un humano tratando de escapar. ¿Olvidó eliminar a uno? Al parecer se distrajo más de lo esperado.

Arrastrándose lo más despacio posible, el humano trato de escapar de su apresador de su… depredador. Hace unos momentos solo logró escuchar los gritos desesperados de sus víctimas pidiendo piedad… él no quería terminar igual, él quería escapar. Pero no todo sale como se espera.

Inadvertidamente sintió como era agarrado del cuello y levantado en el aire.

"¡No! ¡No! ¡Por favor, no quiero morir!" En la desesperación de sentir la muerte a su espalda, el pobre hombre soltó gritos desesperados. Esperaba compasión.

"Shhhh, shhhh… Tranquilo. Todo va estar bien." La figura a su espalda le susurró al oído dulcemente.

"¡Por favor! Déjame ir."

"Que sucede pequeño, deberías calmarte… Como tus amigos a tu alrededor." El aliento de aquella figura le hacía cosquillas en el oído, le erizaba la piel. Su corazón estaba latiendo a un ritmo increíble.

A su alrededor los cadáveres de sus compañeros solo lo hacían sentir la desesperación del trágico destino que le aguardaba.

"Por favor…"

"No te preocupes… serás libre…"

"En serio…"

"De todo sufrimiento en esta vida."

Esas fueran las últimas palabras que escucho el hombre antes de sentir un dolor muy fuerte en su cuello. Estaba siendo mordido… en esos momentos ese fue el mayor impacto, trató de soltarse realizando movimientos bruscos, pero la mujer que lo sostenía era muy fuerte. Luego su cuerpo empezó a sentirse débil, su visión estaba desenfocada… gritó pidiendo auxilio, pero sus gritos no llegaron a nadie.

Al final solo terminó siendo un cadáver seco y marchito.

La mujer suspiró en profundo éxtasis, su cuerpo temblaba… de una manera orgásmica.

Ella sentía un gran placer al alimentarse de la vida humana. Saborear hasta la última chispa de vida.

"Me parecía que había mucho escándalo y mira lo que me encuentro."

Una nueva voz interrumpió el momento de la criatura en las sombras. Y eso no le agradó para nada.

"¿Qué es lo que quieres? Una hermosa dama no puede terminar su cena de manera tranquila." Dirigió su atención a la figura que irrumpió en su escondite. La mayor cualidad que este nuevo personaje eran sus ojos dorados que brillaban en la oscuridad.

"¿Cena?... una carnicería diría yo, ¿no te parece?" La melodiosa voz de la mujer de ojos dorados sonó de manera suspicaz, observando el cúmulo de cadáveres a su alrededor.

"¡Que es lo que quieres!"

"Sabes muy bien a que he venido."

La criatura en las sombras se quedó mirando a la mujer de radiante mirar. Luego de un momento soltó una risita divertida.

"Querías mi colaboración, ¿verdad? Y dime que me darías a cambio de ello. O algo aún mejor, ¿Qué pasa si me niego?"

"Obtendrás una buena compensación, sabrás que soy una persona que no acepta un no por respuesta"

La criatura de las sombras resopló a aquella respuesta arrogante que recibió. ¿Quién se cree esa mujer?

"Son palabras muy fuertes para un frágil humano como tú. ¿De verdad serias capaz de desafiarme?"

La mujer frente a ella simplemente sonrió, luego sus ojos dorados tenían una especia de aura llameante.

"Verás que no soy alguien tan frágil como tú crees"

El ambiente se puso tenso de un momento a otro. La figura escondida entre las sombras se sorprendió por un momento por el aura que liberaba la humana frente a ella. ¿Enserio se atrevía a desafiarla? A ella que era un demonio de alto rango. La arrogancia humana era sorprendente.

En este mundo no había nadie que pudiese encararla… nadie quien pudiese darle órdenes. Y eso es lo que iba a desmontarle a esta arrogante humana.

Que en este mundo no había rivales, sino simples presas.

¿Así que por que preocuparse?


(Vale) (10:55 p.m.)

La zona de aterrizaje en Vale era una gran extensión de terreno especializado, era agradable a la vista con los distintos faroles y ornamentas ubicadas.

A altas horas de la noche un último Bullhead aterrizó, el sonido de sus motores iba disminuyendo poco a poco. Luego de un momento la escotilla se abrió dando paso a las distintas personas.

Pero entre todas ellas solo una importaba en este momento.

Al final del grupo de pasajeros, una figura vestida de manera extravagante observó los alrededores, su rostro estaba cubierto por la capucha de su chaqueta.

"Por fin en el Reino de Vale. Ha pasado un tiempo desde que estuve en la civilización." Murmurando para sí mismo la figura masculina avanzó entre la multitud.

Sus rasgos más notorios eran sus pantalones azules desgarrados, zapatos deportivos sucios y lo más llamativo era su chaqueta negra con un estampado de conejo en el frente.

Pero más llamativo que su aspecto de indigente, era la gran espada que llevaba en su espalda. Una espada de dos filos y muy grande como para ser manejada con una sola mano.

Era una espada que tenía como característica su gran tamaño y su forma extraña con sus distintas extravagancias.

La figura masculina avanzó hasta salir a la calle principal. Miraba a los alrededores de manera curiosa, le atraía lo colorido de la zona, a pesar de la hora.

"¿En qué hotel era que tenía que quedarme?" De manera despistada murmuró. Poniendo en el suelo una maleta de aspecto extraño y pesado, revisó el bolsillo de su pantalón y saco un papel con un nombre escrito.

La fuerte brisa de la noche quitó la capucha de su cabeza dejando apreciar sus rasgos.

Su cabello rubio desordenado tenía un rizo blanco que caía en su flequillo. Sus penetrantes ojos azules parecían desprender un brillo ardiente. En sí era un hombre joven y gran apariencia madura.

….

…..

Jaune Arc disfrutó de la brisa nocturna, se sentía relajante después de un largo viaje. Mirando el nombre escrito, tomó su maleta de aspecto extraño y se encaminó a el lugar descrito.

Necesitaba tomar una buena ducha y un buen descanso en la comodidad de la cama de un hotel. Eso era una prioridad, todo sea antes de tomar el rumbo a la Academia Beacon.

Sí, después de muchas dificultades para llegar a Vale y cumplir con su sueño. al fin se acerca el día para convertirse en Cazador.

Para por fin ser ese héroe que siempre leyó en sus libros favoritos. Para que la sangre de su antiguo legado no se pierda.

Y de paso que su maestro se sienta orgulloso. Jaune sonrió pensando en esto último.

"Mañana será un gran día, eso lo presiento."


...

...

A quienes dejaron su comentario, muchas gracias.

Ahora respondiendo a ellos.

The Yuusha. –Muchas gracias por tu comentario, me alegra que te agrade ese pequeño resumen. Espero que la historia en sí sea de tu agrado.

NekuroBK. – Es cierto lo que dices, he repetido las palabras en ese preámbulo. Y siento que no te haya gustado que narre la historia de trasfondo. Pero en serio la necesitaba, ya que hay cosas que no voy a poder contar aquí, en la historia en sí misma.

Y se lo difícil que es hace un cruce de historias. Es un largo trabajo, pero alguien tiene que aventurarse, ¿no?

Y por todo lo demás, agradezco tu opinión. Espero que lo próximo en la historia sea de tu agrado.

Nos leemos en el próximo capítulo, Bye.