Narra Lincoln

Me encontraba en la oficina viendo algunos borradores para el siguiente número del comic de Ace Savvy, esto se debió a que cuando abrí mi estudio junto con mi mejor amigo Clyde el creador Bill Buck nos contactó debido a uno de mis viejos trabajos de cuando era niño; así es se referirá a Full House Gang en la cual trabaje durante unos pocos años hasta el tomo final que fue lanzado unos meses antes de haberme ocurrido los eventos que me llevaron a donde me encuentro ahora mismo.

Clyde: Ya casi terminamos el sombreado, pronto entraremos a dar color y estará listo para comenzar a publicarse-dijo este emocionado viendo el trabajo de alguno de nuestros dibujantes que contratamos hace unos años por la demanda de nuestro comic.

Yo a pesar de escucharlo no le puse atención debida ya que en mi mente solo repasaba lo que hablé con Hank en el bar. No sabía exactamente que pensar con respecto a realizar un viaje, sé que él tiene las mejores intenciones ya que desde hace algunos años cuando estábamos en el campus universitario él siempre estaba aconsejándome y metiéndose en problemas por pelear con aquellos que me molestaron en ese momento de mi vida que me encontraba mentalmente inestable; recuerdo que en algunas de esas ocasiones ignore alguno de sus consejos o sugerencias porque creía que estaba diciendo disparates...solo diré que las cosas terminaban mal a tal grado que él siempre tuvo que intervenir de cierta forma para solucionarlo.

Clyde: Estoy realmente emocionado por lo que lo vamos a lograr con el este número-dijo con notable orgullo en su voz- ¿puedes creerlo? Nuestra edición número 100 por fin está en proceso y lo mejor de todo es saber que nuestros fans lo amaran.

Lincoln: Aja-fue lo único que dije mientras seguía perdido en mis pensamientos. Clyde: Lincoln...-dijo la primera vez sin que yo lo escuchase- Lincoln...¡LINCOLN!-grito haciendo que me sobresaltase y callera de mi asiento.

Lincoln: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? -le dije mientras volvía a ponerme de pie, inconscientemente me tocaba la cabeza no sabiendo si era por dolor o era para mi mente volviese a funcionar como de costumbre.

Clyde: Lincoln, ¿pasa algo amigo? -dijo con un tono preocupado-desde hace tiempo he notado que no has estado concentrado, pero creía que tenía que ver con no estar durmiendo como se debe.

Lincoln: Créeme es más que eso *suspiro* tiene que ver con mis hijos.

Clyde: Ohh hablando de eso, no me contaste como termino la apelación contra la restricción que tus hermanas habían puesto para que no pudieras mantener contactos con ellos.

Lincoln: Cierto no te lo había dicho-dije soltando un poco el aire que tenía retenido en la garganta-al comienzo fue complicado ya que la abogada de ellas presento alegatos en los cuales decía que, debido a mis trabajos y estilo de vida, no estaba capacitado para tomar el rol de ser padre; la juez parecía estar de acuerdo con eso porque conocía de mis trabajos debido a que su hijo es uno de nuestros fans, además de claro que tuvo una cita conmigo alrededor de marzo. Te seré sincero compañero, pensé que todo estaba perdido, pero mi abogado presento el como evidencia las veces que aun con mi trabajo había podido asistir a algunas reuniones de la escuela de ellos, conseguir sus regalos de cumpleaños e incluso ser capaz de no involucrar mi trabajo con mi vida personal.

Clyde: Suena como un buen abogado-dijo mientras tomaba asiento a mi lado-pero algo me dice que lo que realmente te está molestando es lo que vino después de eso ¿cierto?

Lincoln: Así es, para entender mejor el cómo me siento tendrías que escuchar todo lo que ocurrió después de salir de la corte de familia por ello te preguntare ¿tenemos algo de tiempo antes de terminar el trabajo de hoy? -dije para recibir un asentimiento de su parte.

Antes de hablar me dirigí a nuestra cafetera que teníamos en la oficina para servirme una taza de café, mientras le daba el primer trago le relataba como con entusiasmo había llegado a la que fue alguna vez mi hogar para poder hablar con mis retoños, el cómo al parecer ellos parecían aborrecerme por las mentiras que mis hermanas le habían dicho que yo hice y no al revés; el cómo aun cuando intente explicarles en diversas ocasiones ellos simplemente me ignoraban o incluso decían que odiaban saber que alguien como yo era su progenitor. Mientras contaba todo ello Clyde tuvo que brindarme su apoyo con algunas palmadas en la espalda para evitar que rompiera en llanto, ya tranquilizado un poco termine contándole como termine en un bar durante algunos días hasta que Hank me sito para que hablásemos y terminase diciéndome que considerase hacer un viaje alrededor de algunos lugares para despejar mi mente y quizás encontrarme a mí mismo.

Lincoln: Y ahora estoy dudando si hacerle caso o si sería mejor dejar que el tiempo pase...tal vez, solo tal vez con el tiempo ellos vean que no soy como realmente les han contado.

Clyde: …-este parecía un poco pensativo, seguramente estaba asimilando toda la información que le proporcione-Hermano, podría decirte lo que yo pienso que deberías hacer, pero ¿Quiere que te lo diga o prefieres seguir lo que tú quieres?

Con solo esas simples palabras, simplemente me dejo con un poco de dudas sobre lo que realmente quería hacer.

Clyde: Quiero que sepas que decidas lo que decidas, siempre contaras con mi apoyo, así como el de Zach, Liam y Rusty-dijo mientras se dirige a la puerta-Recuerda Clincoln Mcloud por siempre.

Lincoln: Clincoln Mcloud por siempre-le dije con una sonrisa mientras observaba como se retiraba.

Lincoln: Es increíble lo mucho que ha cambiado-dije observando los a los rededores de mi ciudad natal, aquel pequeño lugar de Royal Woods ahora era una pequeña cuidad en la que muchos querían vivir.

Fácilmente se divisaban edificios de gran tamaño junto a negocios que antes no existían, como el restaurante de temática japonesa que ha sido popular en los últimos años gracias a la incorporación de la animación occidental, también está la empresa de ensamblaje de autos que fue puesta aquí hace tan solo dos años y ya es considerada uno de los mayores ingresos del pueblo. Admito que me causa nostalgia ver como mi hogar cambio cuando yo me fui, pero también sabía que el cambio es parte de la vida por lo cual más que verlo de forma negativa debía verlo como nuevas oportunidades.

*Ring* *Ring*

Antes de continuar con mi monologo interno, sentí como mi teléfono que se encontraba en mi bolsillo sonó, pensando que tal vez sea parte del trabajo conteste casi de forma automática.

Lincoln: Buenas noches, habla con Lincoln Loud ¿En qué puedo ayudarle?

¿?: *risilla* Hola hermanote es bueno escucharte-dijo una voz que reconocía perfectamente.

Lincoln: ¡Lily! -dije alegre por escuchar la voz de mi pequeña hermana- ¡No sabes cómo me alegra escucharte! ¿Cómo están? ¿Todo bien? ¿No han tenido ningún problema?

Lily: ¡Wow! Tranquilo, No tienes que preocuparte por nada, tanto yo como Lani estamos perfectamente bien-dijo con alegría.

Sé que se preguntaran como es que ella sigue siendo mi hermana y las otras no, eso se debió a que ella por algunos problemas financieros tuvo que quedarse durante unos años con Pop-pop. Como ella era más apegada a mí, iba a visitarla todos los días; jugaba con ella, platicábamos sobre sus días de escuela, salíamos al parque y otras cosas más. Eso fue claro hasta que ocurrió con lo de mis hermanas por lo cual nos alejamos unos años hasta que sin darnos cuenta nos encontramos en una fiesta de disfraces en la que sin saber quiénes éramos terminamos teniendo una peque ¨aventura¨ por culpa del alcohol que dio como resultado en el nacimiento de nuestra pequeña Lani.

A diferencia de mis otras hermanas, ella si me ha permitido estar en contacto con mi pequeña, además- de pasar tiempo con ella y se podría decir que, aunque las demás han intentado convencerla de que no es bueno que tenga contacto conmigo ella simplemente decide ignorarlas.

Lincoln: Me alegra escucharlo, dime ¿Te ha estado dando problemas esa pequeña diablilla? -dije con total cariño por una de mis hijas.

Lily: *suspiro* Por donde comienzo-dijo ella que parecía agotada por su tono voz-No sabes lo cansado que es despertar a las 3 de la mañana y escuchar que tu pequeña está riéndose, pero eso no es lo peor hace unas semanas casi se come un cuervo vivo que estaba en la ventana... ¡UN CUERVO VIVO! En una habitación sin muebles y con la ventana que incluso a mí me cuesta alcanzar.

Lincoln: Bueno... que te digo, nuestra pequeña es especial-dije conociendo el peculiar comportamiento de mi pequeña, aunque bueno no me molesta para nada conociendo también la situación de Lulu.

Lily: Cuando sea una adolescente creo que necesitare un milagro para no sufrir de un colapso-dijo mientras se escuchaba que tomaba algo-pero eso no es lo importante, hace poco hable con Clyde y me dijo que tenías en mente hacer un viaje.

Lincoln: ...Así que te lo conto ¿eh?

Lily: De hecho, estaba esperando que lo hicieras-ese comentario me sorprendió-se lo que paso con los niños y si preguntas como lo sé, pues ya deberías saber que Leni no es la mejor intentando ocultar cosas.

Lincoln: Hubiese preferido que lo escucharas de mi boca-dije mientras seguía caminando-supongo que te contaron una versión y tu sacaste tus propias conclusiones.

Lily: ¡Je! Me conoces demasiado bien Linky-dio con cierta burla-ellos dijeron que entraste armando un alboroto a la casa exigiendo a los niños que se fueran contigo y que, por ello, no deseaban verte.

A veces que mis hermanas deberían dedicarse al mundo del cine con por sus historias exageradas que incluso Hollywood se las comprarían.

Lily: Volviendo a lo de tu viaje, si me preguntas sobre ello te diría que debes hacerlo-lo cual me hizo pensar si todos se pusieron de acuerdo en que me fuera-Necesitas despejar tu mente de todo ello que te agobia; además, no me caería mal tenerte aquí por un tiempo-dijo con cariño en su voz.

Lincoln: Así que tu intención real es para que me quedara allá-dije con un toque bromista.

Lily: Me declaro culpable-acto seguido ambos soltaos una pequeña risa-Pero ya en serio, sabes que me gusta que estés con Lani y conmigo. No sabes cómo le brillan los ojos y cómo cambia su comportamiento cuando la mimas y la abrazas.

Lincoln: ¿En serio? Yo siempre he visto a mi pequeña igual-dije mientras recordaba lo cariñosa y a veces empalagosa que era mi pequeña conmigo,

Lily: Créeme, ella con nadie es así más que contigo-dijo con derrota en su voz-su primera palabra fue amo a papa, ¿sabes lo cruel que es no ser su palabra?

Sin darme cuenta continuamos hablando de nuestra pequeña, de nuestra vida e incluso de quizás en un futuro compara una casa cerca para que ella o yo estuviéramos más cerca. Supongo que, teniéndolas a ellas, el mundo no se siente tan solo.

¿?: ¿Pensé que disté que nos veríamos en jueves? -dijo una voz melodiosa que sonaba un tanto feliz por su invitado- ¿acaso ya me extrañabas conejito?

Lincoln: Algún día dejaras de llamarme así-dije seriamente, pero sabiendo que era solo era una fachada-digamos que tuve una semana difícil y vine porque necesitaba consejos de la única persona que creo que podrá ayudarme.

¿?: … ¿Si entiendes que tú eres el psicólogo cierto? -dijo con extrañeza en su voz-no creo que preguntarle a una maestra universitaria en comercio sea tu definición de ayuda.

Lincoln: oye no te menosprecies-dije con una sonrisa-estamos hablando de la mismísima Carol Pingrey, una de las mujeres más influyentes de su generación con un doctorado en comercio extranjero y profesora de una de las universidades de los Estados Unidos.

Con solo verla pude ver cuánto había cambiado, aquel cabello largo se había ido dando paso a un peinado más corto que apenas le llegaba hasta el cuello; su piel seguía manteniendo esa suavidad que a simple vista la caracterizaba desde adolescente, lo más sorprendente era que en su rostro a pesar de unas pequeñas arrugas que se notaban cerca de sus ojos, seguía manteniendo esa increíble belleza que hacia suspirar a más de un hombre.

Carol: Si estamos comenzando alabanzas no te olvidas de algo-dijo con una pequeña sonrisa mientras se acomodaba en el sillón en cual estaba mediamente acostada- Lincoln Loud, uno de los psicólogos con mayor demanda en el país y co-propietario de uno de los estudios de animación y creación de series y comic con mayor demanda en los últimos años… por cierto ¿Cómo decías que se llamaba?

Lincoln: *suspiro* McBried and Loud Univers o MLU para abreviar-dije con cierto toque de picardía-no entiendo porque te gusta que lo repita.

Carol: ¿Que no es obvio? -dijo con el mismo tono-me gusta saber que mi pequeño conejo blanco ha logrado grandes cosas, aunque aun no entiendo por qué el apellido de Clyde fue primero.

Lincoln: No es nada del otro mundo-dije sin importancia-simplemente fue por que sonaba mejor y más pegadizo para la gente.

Ante esto Carol solamente dejo escapar una carcajada.

Carol: Nunca dejas de ser tu Link-dijo limpiándose una pequeña lagrima que se le había escapado-pero dime, ¿en qué puedo ayudarte?

Después de ello me pase contándole lo mismo que a Clyde, sobra decir que su expresión cambio constantemente, primero fue felicidad al saber que podría ver a mis pequeños, luego fue de tristeza por el comportamiento de los mismos; enojo cuando supo la respuesta de mis hermanas al teléfono y como estaba lidiando con dicha situación para terminar con una de extrañeza cuando le comente sobre lo dicho por Clyde y Lily sobre el viaje propuesto por Hank.

Lincoln: Básicamente eso sería todo-dije mientras me acomodaba en el asiento- ¿Qué piensas?

Carol: Ummm-dije de forma pensativa-me siento en conflicto, por una parte, me parece bien que vayas al viaje porque creo que necesitas despejar tu mente y pensar a futuro con la mente fría, pero por el otro me gustaría más que te quedaras aquí conmigo y Lex.

Cierto lo había olvidado, otra cosa que nos une a Carol y a mi es nuestro pequeño Lex. Un niño de cabello rubio platinado que había sacado tanto el rostro elegante de su madre como su tersa piel, pero que a diferencia de su madre le gusta más los pasatiempos que me gustaban de niño e incluso tenía la misma manía de leer en ropa interior como yo; lo que más lo caracterizaba sin embargo era aquel cintillo de color morado con blanco que amarraba su cabello dejándolo en una cola de caballo, el cual fue un regalo de sus abuelos maternos para que siempre estuviese orgulloso de sus apellidos Loud Pingrey.

En cuanto a cómo es posible que tuviésemos un hijo es simple, en mis practicas junto a John Selerk, uno de los mejores profesores en la rama de psicología me toco atender a uno de los primos de Carol el cual venía acompañado de ella; sobra decir que en un principio ella creyó en las palabras de Lori, por lo cual hizo un escándalo en el local de John y este mismo tuvo que meterse en mi defensa. Desde ahí lamentablemente me la tope con mayor regularidad debido a lo cerca que quedaban nuestras universidades, obviamente al principio decidí no cruzar palabras con ella debido a tipo de relación que tenía con mi hermana, pero al parecer ella tuvo otros planes que involucraban el desacreditarme.

Sobra decir que no lo logro debido a que muchos en la universidad ya me conocían y sabían el tipo de persona que era y por un tiempo no supe nada más de ella hasta mi graduación. Esa misma noche me encontraba celebrando con Clyde después de mucho tiempo que no nos veíamos cuando de repente la misma Carol se sentó en nuestra mesa sin decir nada, yo al no estar muy cómodo con ella simplemente le dije a Clyde que continuaríamos con la celebración en otro momento y que por ahora me iría.

Digamos que esto mismo paso unas cuantas veces en el parque, en el supermercado e incluso llego a pedir una cita en mí en ese entonces pequeño consultorio solo para quedarse en silencio lo que duraba la cita, en un principio pensé que era otra maniobra para hacerme la vida imposible, pero resulto que quería disculparse por lo ocurrido, solo que no encontraba las palabras adecuadas para hacerlo.

De ahí entre una salida de conocidos pasamos a amigos, de amigos pasamos a comportarnos como casi hermanos y sin darnos cuenta habían formado una clase de relación amorosa. Sobra decir que aun en la actualidad sigo amando todo de ella, pues para mi prueba de ello es nuestro pequeño; con respecto a su relación de amistad con Lori, ella prefirió investigar después de contarle mi versión y atando cabos de que mi historia tenía más sentido que la de ella, decidió que sería lo mejor terminar con esa toxica relación.

Lincoln: Sabes que amaría hacer eso-dije levantándome para tomar sus manos y depositar un suave beso en su mano-pero no me gustaría tener que decir entre ninguno de mis pequeños y menos entre las dos hermosas mujeres que me han dado su apoyo incondicional en cada momento.

Carol: Lo sé-dijo mientras acariciaba su mejilla con mi mano-no pienso obligarte, pero quiero que recuerdes que las puertas tanto de este hogar como de mi corazón siempre estarán abiertas a ti.

Lincoln: ¿Aun cuando no puedo decidir entre mi propia hermana y tú? -le dije en un tono bromista.

Carol: Aunque aparecieran un millón de mujeres querido-dijo con un tono dulce-no me sorprendería que muchas cayeran por tu encanto.

Lincoln: ¡Jajajaja! No bromees conmigo.

Carol: Pobre conejito que no se da cuenta de su encanto-dijo en broma-en fin, ¿ya decidiste que hacer?

Lincoln: Creo que si-dije con una sonrisa-te dije que tú eras la mejor dando consejos.

Carol: Nahh, simplemente soy buena escuchando-dijo con simpleza- ¿Qué tal si te quedas a cenar y saludas a Lex?

Lincoln: Me encantaría-dije mientras le daba un pequeño beso en los labios.

Continuara…