Hola a todos, aquí un nuevo capítulo centrándose en otros personajes. Dejando pasar el tiempo para el elenco principal.
La historia subira a Rating M, para mas seguridad.
Notas del autor al final.
Los Derechos de Autor de cada una de la Obras que emplee no me pertenecen, pertenecen a sus respectivos creadores.
RWBY pertenece al difunto Monty Oum y Rooster Teeth.
Devil May Cry pertenece a Capcom.
Génesis
(¿?) (¿?)
La vida suele transcurrir de una manera normal para las personas, tan normal como que hallan desapariciones, asesinatos, atracos o simples hechos escalofriantes.
Los hechos anormales parecían aumentar en el Reino de Vale, casos de pérdidas y robos a la propiedad y a la vez casos de asesinatos, en su mayoría tenían como principal culpable al Colmillo Blanco; una organización que promovía la igualdad de los Faunos.
Pero estos hechos aumentaban la llama de la discordia entre humanos y faunos.
En un día que hubiese sido ordinario para cualquiera, algo despertó. El día de la iniciación de los nuevos cazadores de la Academia Beacon fue un hecho que marcaría la vida del mundo. A la lejanía el monolito gigante, uno de varios, retumbó de una manera apenas perceptible, solo su leve iluminación dejo en evidencia un cambio notorio. Ese momento era el inicio de la tormenta para la humanidad.
El génesis.
….
….
"Una de las puertas ha sido abierta recientemente."
"¿Ya ha sido abierta? Ha sido más pronto de lo que se esperaba."
"Es mejor de esa manera. Así podemos avanzar y poner nuestra atención en otros asuntos."
"Es cierto. Ahora en otro tema…"
Voces masculinas sonaban en lo profundo de una habitación en donde la oscuridad parecía reinar, solo la luz suficiente para hacer visible las siluetas de sus ocupantes era clara. Pero todo era parte de una proyección infernal.
Varias siluetas ocupaban las sillas que rodeaban una mesa curvada. Todos hablando de varias cosas que variaban desde armas y planificación.
"¡Espera!" una voz macabra intervino, además de reírse de una manera demente por unos instantes. "En ese reino de Vale la presencia nuestra es muy fuerte, ¿eso no intervendrá en nuestros planes? Esas cosas, esos Grimm se alimentan del miedo y con nuestra presencia podría darse el caos… aunque en lo personal no me preocupa…" al final termino riendo desquiciadamente.
"¡Podrías callarte! Ese comportamiento me recuerda a ese perro faldero de aquella mujer."
"¡Tienes algún problema conmigo! Podría matarte de mil y un maneras, y no lo sabrías."
"Quieres probar."
"Discusiones para otro momento. Ahora hay que concentrarnos, y ese tema es un poco alarmante. Creo que no fue buena idea dejar en libertad a esa vampiresa. Además de Leviatán" Interviniendo en la posible pelea que podría ocasionarse, una voz más serena sonó en la sala.
"Ahora no es momento de lamentarse-nya. Ya que esa fue tu decisión."
La voz traviesa de una mujer hizo presencia, esta sonaba traviesa e infantil. Ojos brillaban de un color llamativo, esta mujer parecía estar sentada de manera despreocupada, con sus pies sobre la mesa y jugueteando con algo en sus manos. Era la única que parecía tener una forma física establecida.
"Me sentí presionado. Pero ahora hay que pasar a un asunto pendiente, el motivo el de nuestra reunión."
"Te refieres al hecho de que eliminaron a ese pequeño segador-nya. Ese es cuento viejo."
"Era uno de los más fuertes con poder aumentado, además estaba en la misión de recuperar los artefactos que tenía aquella ´´cosa´´ y eliminarla."
"Parece que se encontró con alguien más fuerte-nya."
"Ese es el problema. El hecho que haya otro ser que pueda enfrentarnos, la única que era capaz era esa mujer."
"¿No le das mucho crédito? Esos aspirantes a cazadores también son capaces de matar a un demonio-nya."
"Pero nunca a uno con Aura Perversa. Ese es un problema, tú tenías como misión rastrear a esa mujer y recuperar las armas de esos hermanos que deshonran el lado demoniaco. Pero te desviaste, y ahora al parecer hay otro que puede cazar demonios y ¡eso debería ser imposible!"
"No es me que importe-nya."
Con esa respuesta tan inmadura de la mujer, una discusión se desato en la sala. No solo era de aquel que parecía ser el más sereno en la sala, el cual habia llevado la conversación desde el inicio. En su mayoría acusaban a la chica por su falta de concentración en su misión, otros por la falta de cooperación.
Pero a lo que si llegaron entre toda esa pelea de palabras fue que es posible que hallan más cazadores como los de hace eones. Cazadores que llevaron a la ruina los planes de la era del Gobernante Mundus. En esa conclusión todos dieron sus hechos que era una imposibilidad, casi. Pero eran simples hipótesis, ya que no habia muchas armas que pudiesen dañar a un demonio, solo aquellas formadas por la alquimia o la esencia de un ser oscuro eran capaces de dañarlos, además de objetos sagrados.
Pero cierta mujer no se iba a quedar callada, ya que todos los posibles problemas futuros eran culpa suya.
"¡Todos en esta sala me han culpado de todo-nya! Pero fui yo quien trajo a la espada del Legendario Guerrero que enfrento al Rey Mundus-nya. ¡Yo he avanzado más que todos ustedes!"
"¡Cállate maldita mujer! Esa espada era para un simple enlace, solo lo facilitaría. Pero lo que tenías que hacer era matar a esa perra que anda paseándose y burlándose de nosotros."
"¡Quieres decir que mi misión no sirvió de nada! ¡Ven aquí a decírmelo maldito enfermo!"
"¡Ya basta!"
El hombre de voz que a la vez parecía tranquila resonó en la sala, era serena, fría y con una fuerte fría mortífera. Ese hombre detuvo esta pequeña lucha sin sentido y a la vez analizo el contexto de eta discusión, el dueño del arma que tenían en su poder tuvo hijos, es posible que aun haya indicios de ese linaje. Pero solo eran simples especulaciones.
"Es cierto, la espada Sparda era solo para vincularnos de manera más sencilla ya que es especial para formar enlaces. Pero ahora está el problema de alguien que muy posiblemente sea capaz de usar armas demoniacas, algo que no podría ser posible. Pero pensándolo de un nuevo ángulo, los hijos del Caballero Oscuro tuvieron hijos. Es posible que aun halla algo de esa sangre en los humanos."
"Eso no podría ser. Han pasado eones desde que estuvimos aquí, incluso los humanos de esta era no son iguales a los de nuestra época. Lo cual nos hace pensar que fueron reformados, esos Dioses errantes talvez tuvieron algo que ver." Uno de los personajes ocultos expreso su opinión del tema.
"Es una posibilidad. Pero si hay algún descendiente con sangre de demonio, esta tiene que ser muy débil. No hay nada que temer." Palabras cargadas de razón fueron expresadas. Y estaban en lo cierto, habían pasado muchas generaciones como para que quedase una pizca de poder demoniaco en algún descendiente del caballero oscuro.
"Lo que yo creo es que esa teoría está muy desacertada. Tal vez en alguien que está por allí sea alguien que pueda usar magia como esa mujer… emmm… como era…"
"¿Salem?"
"Correcto. Alguien con magia. ¿Tal vez sea el rival de esta mujer? Aunque en lo personal no me habia llamado en lo más mínimo su problema con este mundo, ahora parece ser que tiene mi atención. Ya que es posible que incluso los Dioses tengan algo que ver."
Un momento de silencio se dio en la sala. Aunque alguien parecía ser que se estaba conteniendo las ganas de reír, y ese alguien se llevó la atención de los presentes nuevamente.
"¿Qué es tan gracioso?"
"… espera…" entre risas contenidas esta nueva entidad trato de expresarse, luego de varios intentos esta se calmó y trato de llevar la conversación. "Me pareció gracioso todas esas especulaciones que hacían. Pero no importa quién sea el que se interponga en nuestro camino, ¡somos la raza que conquistara este mundo! ¡Han pasado eones desde nuestra última vez en este mundo así que es imposible que alguien tenga el poder para desafiarnos! ¡Así que déjense de suposiciones y lancémonos a la acción!"
"Je. Eres muy acelerado, ten presente que no tendremos participación hasta que lo ordenen. Nuestros líderes actualmente están con esa mujer llamada Salem y no se ha sabido nada desde entonces, además de que tocara esperar al enlace completo."
"¡En lo personal me gusta lo que este maldito dice! Es momento de actuar. No importa que sean dioses o seres de nuestra raza, ¡lo único que quiero es matarlos a todos!" una risa enloquecida hizo eco en la habitación.
"Lo que dijeron aparte. Aun esperamos el enlace, además de una orden. Los humanos con su codicia y egoísmo son fáciles de corromper, así que ya no falta mucho para que ellos mismo nos den la bienvenida. Solo toca esperar."
"Entonces no hay de qué preocuparse. Seguiremos con lo nuestro."
Todos dieron una respuesta unánime. No hay ningún peligro, nada que merezca la pena en reconocer. Aunque aún habia la leve incertidumbre en los descendientes del Caballero Oscuro, pero nadie hablo del tema.
"Entonces esperamos reunirnos en otro momento."
Con eso dicho, la mayoría de siluetas en la habitación desaparecieron. De todos solo dos quedaron presentes, pero no hablaron de nada en particular, el ruido de sus respiraciones era lo único en la sala que hacía de ellos su presencia.
"Necesito que rastrees a esa mujer y elimines todo lo relacionado con ella. No importa quien sea, además de que recuperes cualquier arma demoniaca." una voz masculina decidió interrumpir el silencio.
"… entiendo-nya." La mujer tardo en responder, pero rápidamente su voz tomo un tono juguetón. "Pero no estas asustado ¿verdad? Sabes de lo que eran capaces de hacer los descendientes del Caballero Oscuro, no temes por lo puede ocurrir si hay un verdadero cazador de demonios-nya."
"Preocúpate de que no termines muerta."
"Que miedo-nya…" sonriendo al final, la mujer se alzó bruscamente y se perdió en las sombras de la habitación, quedando únicamente un individuo en la sala.
"La basura a la basura. Haremos lo que Mundus no aprovecho en su época."
(Reino de Vale) (¿?)
La vida de un maestro criminal está en cuanta gracia y estilo le pongas a cada uno de tus trabajos. El momento y el objetivo deberían ser perfectos, por más pequeños que sean. Aunque en este estilo de vida independiente siempre habia alguien que estaba por encima de ti, siempre habia alguien que te presionaba.
Y no crean que eran las leyes establecidas y la policía o cazadores de los Reinos.
Ese alguien era tu empleador. Al menos eso era lo que pensaba Roman Torchwick en estos momentos.
Él era un hombre que hacia trabajos con estilo y se vestía ropa con estilo; un traje blanco con interior rojo y pantalones negros, además de una bufanda gris y sombrero bombín negro.
El último trabajo del hombre se vio interrumpido por una pequeña niña y su guadaña gigante. Ese inconveniente fue una mancha en su historial de trabajos, un error que casi le cuesta su captura en su momento de huida por parte de una cazadora real. Solo logro evitar su detención gracias a que su empleador estaba presente y manejo la situación.
"Sinceramente no tengo ni idea de donde salió esta mujer."
Para el hombre de cabello naranja, la mujer que era su jefa en estos momentos era un misterio. Apareció como una fantasma en una noche y le ofreció un jugoso botín por simplemente robar Polvo, nada demasiado grande. El hecho fue cuando más parecía mostrar de ella misma, más poderosa parecía ser. Así que su elección de trabajar con ella no pareció estar fuera de su juicio.
"¿Ahora lo único que tengo que hacer es esperar aquí así sin más? Si hubiera sabido que iba a tardar, no me hubiese tomado la molestia de llegar temprano."
El hombre de cara vestimenta actualmente estaba en una bodega abandonada llena de contenedores, una de las muchas bodegas abandonadas en el Reino de Vale. Estaba completamente solo, ya que en su último trabajo la mayoría de acompañantes fueron capturados por las autoridades, y quienes no, no fueron ya prestados para usarlos en sus encargos. Después de todo, el personal que usaba era parte de la banda de otro individuo en la ciudad.
Desde su último trabajo, habían pasado algunos días desde que su empleadora no lo habia contactado, pero ahora lo habia citado aquí y ella no aún no hacia acto de presencia.
El hombre de traje elegante suspiro y espero un poco más. De entre su traje saco un cigarro y encendió con su pequeño encendedor que siempre traía con él, todo sea por pasar el rato.
tac tac …
Su momento de espera no se hizo muy extensa, ya que el sonido clásico de tacones resonó en el lugar. Al dirigir la mirada al lugar de donde venía, allí pudo ver a su jefa, una mujer que de vestido rojo con líneas estéticas de color amarillo. Su cabello era de un color negro y sus ojos eran de un dorado precioso, incluso a Roman le hubiese atraído esta mujer, el problema era el aura a peligro que emanaba. Ella era un ser de una belleza mortal, ella era Cinder.
"Cinder, ha pasado un tiempo..."
"He pasado por algunos contratiempos para llegar hasta aquí, y tú vas y lo arruinas en una sola noche mi querido Roman." Acercándose a su pequeño aliado, lo primero que hizo la mujer fue el reprocharle el problema de la otra noche.
"Fue un pequeño revés, algo que no volverá a pasar. ¿Pero qué ha ocurrido?, han sido algunos días desde que me contactaste y ahora me citas aquí. Ni siquiera es el lugar habitual." Roman estaba en lo cierto, el lugar era deplorable.
"Este lugar será donde almacenaras el Polvo. La ubicación anterior se ha visto comprometida y no quisiera más contratiempos por los pequeños detalles." Cinder se paseó por el lugar, analizándolo con la mirada. Roman la seguía de cerca.
"Algo que deba saber." Quien era lo suficientemente capaz de encontrar su escondite, ni siquiera los Cazadores lo habían logrado.
"Una pequeña alimaña. De esas que se esconden bajo nuestra sombra, sabes a lo que me refiero ¿verdad?" La mujer de ojos dorados se detuvo y lo miro fijamente.
"Supongo. Pero este lugar necesita reparaciones ya que me niego a trabajar en este basurero, además de que para el transporte del Polvo se necesitara más mano de obra."
"De eso no te preocupes. Ya tengo a alguien que me felicitara algo de personal para que uses. Ahora necesito que te concentres en esto." Cinder le extendió una sobre el cual Roman rápidamente abrió y al mirar su contenido el hombre se sorprendió un poco.
"¿No crees que no estamos acelerando un poco?"
"¿Crees que es imposible?"
"No. Es solo que el robo de Polvo y ahora esto con la falta de personal es un poco, acelerado."
"Te entregue ese documento con anticipación para que te hagas a la idea de lo que quiero que hagas por mí."
"De acuerdo. Aunque en lo personal, me gustaría saber para que necesitas todo esto." Roman sentía curiosidad, desde que inició esta operación sintió de saber las razones de esta mujer.
"¿No estamos muy curiosos?" Cinder sonrió un poco ante la pregunta de el hombre frente a ella. "Lo sabrás a su debido tiempo, o tal vez no. Pero eso no importa, ¿o sí?"
Roman notó como Cinder se acercó sutilmente con movimientos fascinantes y lo acarició de una manera sugerente. Con cualquier otra mujer eso hubiera significado cualquier cosa, pero con esta, a pesar de ser un contacto sutil a través de su traje, él sentía calor emanar de aquel contacto. Además de sentir nuevamente esa presencia amenazante.
Las preguntas serian para otra ocasión.
"Por supuesto que no. Era simple curiosidad. Si no hay nada más que discutir, tengo que planificar mis actividades." De manera ingeniosa Roman se apartó del contacto de Cinder. Lo mejor era apartarse de la vista de esta mujer.
"Nos veremos pronto Roman. Espero buenos resultados."
Roman asintió ante ello y se retiró poco a poco del lugar, tenía mucho en lo que pensar. Su lista de objetivos se habia ampliado, ahora la lista incluía un programa en electrónica y tecnología, además de buscar un objeto en particular, por lo menos un pequeño indicio de este último.
"Ahora soy un explorador, maravilloso."
El hombre sentía una ligera molestia por el hecho de cambiarse de lugar, pero lo que más le molestaba era tener que andar de indagador. Ahora con las muchas cosas que ocurrían tras las sombras del Reino, andaba más alerta que nunca. Y si Cinder dijo que la anterior ubicación se vio comprometida por esas alimañas, las únicas alimañas eran esas criaturas demacradas de las sombras, al menos para esa mujer. Y no eran simplemente un Grimm, eran algo diferente.
En lo personal, Roman esperaba terminar bien este trabajo y apartarse de las locuras de este lugar, al menos si trataban de dañar su integridad. De que valía ganar dinero por tu trabajo si no vas a poder disfrutarlo.
Con sus pensamientos en orden, Roman abandono la zona. Era momento de ponerse manos a la obra.
Cinder Fall observo hasta el último minuto en el que su socio abandono el área, le parecía divertido la manera en la que Roman tenso su cuerpo en el momento que lo tocó. Era excitante la manera que con un simple toque podía dominar a alguien que se decía ser maestro del crimen, además de buen adulador y estratega.
Ella tenía el poder para dominar a quien sea, lo que sea. El poder lo era todo para ella.
Ahora tenía un objetivo, burlar las defensas de la Academia Beacon y obtener el poder que no logro conseguir por completo en su última misión. Ella iba a obtener el poder completo de una Doncella.
Lo haría por ella y por el bien de su Ama.
Todos merecían estar por debajo de ella. Todos, y eso incluía a esas alimañas que se decían era más fuertes que cualquiera en este mundo. Eso hacia hervir la sangre en Cinder.
Luego del fracaso de Roman, Cinder creyó oportuno conseguir el servicio de un nuevo personaje. Uno en especial, y ese era la entidad que en el bajo mundo se decía estaba a cargo de las desapariciones de varias personas.
Cinder rastreó y lo localizó en varias ocasiones a ese ser que se decía era un monstruo, las primeras veces solo habló con su sombra, y en todas fue rechazada. Algo que la enojo mucho.
En su último encuentro por fin tuvo la oportunidad de ver de frente a esa criatura. Al principio pensó que era un monstruo ordinario, eso era por la gran cantidad de cuerpos que encontró en ese lugar. Pero al notar mejor la figura de esa criatura, notó que era una mujer y se jactaba de una buena figura.
Al momento de nuevamente hacer la propuesta de una alianza, fue rechaza bruscamente y vista de una manera indiferente, como si su presencia fuera más que una molestia. Eso enfureció a Cinder que pensó en eliminar a esa alimaña, ya que si no estaba dispuesta a colaborar lo mejor sería matarla.
Esa batalla donde ella uso fuego como su principal arma, fue recibida con poderes del tipo relámpago por parte de la criatura.
Al final esa lucha no tuvo un vencedor claro, pero Cinder codicio el poder que esa criatura uso. Esa habilidad en usar esos poderes y ser capaz de regenerarse de las heridas, eso la hicieron algo especial.
El poder era todo para Cinder. Aun con sus poderes incompletos de Doncella, era una mujer de temer. Pero ahora habia algo más que tenía poder suficiente para enfrentarla, lo esencial ahora era saber una manera de obtener algo parecido.
"El poder para someter este mundo. No me importa cómo, todo será mío." El poder de Doncella ardió en Cinder. Necesitaba completarse, ahora solo tenía un pequeño fragmento del verdadero poder, necesitaba más.
"Las murallas de Beacon no te protegerán para siempre pequeña. Todo en este mundo se derrumba, no importa de qué manera." Lo último dicho por Cinder parecía algo poético, pero tal vez necesite revisar aquellas palabras.
Con un último vistazo por el lugar, la mujer se retiró del lugar y ella misma buscaría el misterio que se decía era capaz de lastimar a esos seres demoniacos. Después de todo su lucha con esa mujer de relámpagos no fue del todo desaprovechada.
La magia ahora parecía ser mucho más fuerte en el mundo. Y ella iba a obtener todo. La mujer de belleza y seducción letal.
(¿?) (12:12 p.m.)
La vida no siempre suele tener un rumbo fijado para las personas, esta transcurre de distintas maneras y está en los seres vivos el saber cómo vivirla. Pero eso solo aplica a quienes tienen una vida corta, una vida temporal y frágil, aunque el tiempo límite de cada individuo era dependiendo de sus ocupaciones.
Eones han pasado desde que cierto individuo apreció la vida del mundo exterior, de hecho, han pasado eones desde que exploró el mundo. De hecho, han pasado eones desde que siquiera pensó abandonar el bosque y laboratorio en el que se encerró durante mucho tiempo, de hecho, de no ser por ese niño, jamás se le hubiese pasado por la cabeza aprovechar lo que serían los últimos momentos funcionales de este frágil cuerpo.
Al menos eso era lo que pensaba Nicoletta Goldstein, aunque no era su estilo el pensar en esas cosas, tal vez su cuerpo se estaba volviendo senil y la hacía hablar cosas extrañas.
Nicoletta suspiro levemente al mirarse, su cuerpo ya marchito. Pero a pesar de ello ella aun conservaba el viejo estilo en peinado, a pesar de haberse puesto gris, además aún atesoraba sus gafas.
Luego de haber encontrado a un descendiente con indicios de poder demoniaco, entrenarlo y dejarlo listo para el mundo. Ella se habia encariñado con él, después de todo pasaron mucho tiempo juntos, ahora se habían separado hace un par de años y ella siguió la sugerencia de ese niño. "Explora el mundo, aunque sea por última vez."
"Hablas de cosas como si hubiesen pasado hace mucho. Son muy interesantes." Una ligeramente impresionada interrumpió la reflexión de Nico.
"¿Lo crees?" Nicoletta prestó su atención a la mujer frente a ella. Una mujer de tez blanca y cabello rubio con unos bellos ojos azules.
"El hecho que hace tiempo hubiese existido una civilización antigua. Es impresionante, y a la vez un poco escalofriante."
"No es muy impresionante que se diga, solo eran personas iguales a las de ahora con problemas similares."
"Pero tenían magia…"
"Un Aura más especial. Tú tienes un aura especial, esa aura tierna y dulce."
"Pero que cosas dice…" la mujer rubia sonrió nerviosamente.
Nicoletta también sonrió ante eso, tener con quien hablar era algo muy significativo. Tener a una mujer y hablar de distintas cosas, cuando estuvo cuidando de Jaune Arc también encontró en su viaje alguien con quien hablar, pero esos temas fueron más sentimentales que otra cosa.
Ahora tenía a alguien que parecía llamarle la atención sobre cosas similares a los que a ella le interesaban. Y esa mujer era Saphron Arc, una de las muchas hermanas de Jaune Arc.
El momento de su encuentro fue un poco soso. Ella llego a una de los asentamientos del Remanente, a esta ciudad llamada Argus; una ciudad que tenía un clima frio a pesar de que salía el sol. A Nico le llamo la atención la estructura y defensas que tenía esta ciudad ante los ataques de los tan aclamado Grimm, pero solo para eso. Además de sus diferentes puntos de interés.
Pero fuera de todo ello, en su momento, tropezó con una mujer rubia que por un momento pensó que era su alumno; que en una ocasión lo vistió de mujer. Pero al mirarla mejor noto las diferencias, unas bellas diferencias.
En su afán de disculparse y tal vez atar cabos, la invito a un local al azar. Ese fue un Café, y ese pequeño local se volvió uno de los favoritos de Nico. Allí ella conoció bien a la mujer, a la que llevaba por nombre de Saphron Arc, confirmando que estaba relacionada con su alumno.
Ella quería sacar el tema de Jaune por simple curiosidad, pero al tocar ese tema en particular fue totalmente arremetida por la pequeña mujer frente a ella. Ese era un tema delicado para Saphron, ya que habia perdido a su pequeño hermanito.
Pero al momento de Nico decirle que Jaune estaba vivo, fue tachada de mentirosa y le grito que no hablara de cosas que no conocía. La única prueba fue mostrarle una foto un poco antigua de Jaune, allí ella saco su Pergamino; un artefacto llamativo ya que era capaz de desplegarse en varios tamaños.
Solo mostrando una prueba, Saphron pudo creer y a la vez llorar ya que su hermanito aún vivía. En ese momento Nico fue interrogada de que quien era ella y donde estaba su hermano, a lo que ella respondió que era una simple conocida de ese niño y que él estaba cumpliendo el objetivo del por qué se fue de casa.
Y así pasaron varios días, encontrándose y haciendo preguntas de todo tipo. Esas eran las pequeñas reuniones hechas a partir del mediodía, ya que Saphron tenía un trabajo de medio tiempo.
Ahora era ese momento, actualmente Nico estaba sirviéndose un café acompañado de una rebanada de pastel, lo mismo que su acompañante.
Riéndose de varios temas, cuentos, historias antiguas y trivialidades. Pero la mayoría llevaban a Jaune Arc y las varias travesuras de su infancia.
"Entonces Saphron, como van las cosas en casa. Has visto a tus sobrinos." Nico cambio un poco el tema de la conversación. No era bueno estar con historias del tipo antiguas ya que en el local había más personas y nunca se sabía quién era el que escuchaba.
"Los vi por video llamada. Después de que me contaste sobre ese detalle de mi hermano quise verlo por mí mismo y me lleve una grata sorpresa. Ver un nuevo miembro en la familia, ¡era una cosita tan tierna! ¡una niña tan bonita!" Saphron se escuchaba emocionada.
"¿Lo era? Debería, después de todo su madre también era hermosa así que su hijo también debería haberlo sido. Y tu madre no dijo nada."
"Estaba un poco enojada y decepcionada con mi hermano. Pero se le paso rápidamente para arrullar a su nieta. Además de que pregunto de ti."
"¿Le dijiste algo?"
"No fue necesario decir mucho. La madre de mi nueva sobrina ya le habia hablado de ti en su mayor parte."
Nicoletta alzo una ceja ante eso. Así que esa mujer hablo de ella a la matriarca de los Arc, era de esperarse, si quería que confiaran en ella y con los objetos que llevo.
"La pregunta es qué fue lo que dijo en particular."
"… aunque no podría creer que mi hermano haría algo así. Eso fue muy precoz."
"Los tiempos cambian, además la esperanza de vida tal y como está el mundo, es muy bajo. Tal vez el pequeño simplemente quiso probar un bocado de néctar un poco más temprano." Nico sonrió ante lo dicho, hubiese querido decir palabras un poco más fuertes, pero el lugar estaba un poco concurrido.
"¡No diga eso!" Saphron suspiro un poco y bebió un poco de su café. "…Aunque, quisiera ver de nuevo a mi hermano, escuchar su historia…"
La mujer mayor simplemente suspiro, las personas de ahora eran demasiado sentimentales.
"Lo veras a su debido momento, nunca se sabe."
Con eso en particular resuelto, continuaron bebiendo café y terminado su porción de pastel. Nicoletta hubiese querido continuar hablando, pero puede que eso hubiese sido todo por hoy, puede que después de esto vaya a explorar el resto de la ciudad.
"¡Saphron! Así que aquí estabas." Dirigiendo la mirada al origen del grito, allí estaba parada una mujer de tez morena a unos pasos de su mesa.
"Si, lamento haberte preocupado." La mujer de cabello rubio se levantó y le dio la bienvenida con un ligero beso en los labios.
La mujer que acababa de llegar era Terra Cotta, novia y futura esposa de Saphron Arc, ¿o ya lo eran? Nico no recuerda muy bien esa parte, pero el hecho era que ellas eran una pareja. La chica de ojos azules le habia presentado en la sexta vez que se habían reunido, allí conoció a Terra; una mujer de bella figura y de tez morena y cabellera negra, aquí lo llamativo, si Saphron tenía de medida en pecho una D, la bella morena era una C.
Nicoletta se sentía un poco celosa de esto, el placer de saborear a alguien del mismo género. Hacerla gritar de éxtasis, sentir la presión de sus sexos en el acto hasta que sus jugos se derramen por sus piernas…
"*cof* *cof* Cálmate Nico, esos fueron viejos tiempos."
"Hoy has salido temprano. ¿Paso algo en tu trabajo?"
"No mucho. Aunque quisiera platicar de ello en casa." Terra dirigió su atención a la mujer mayor en la mesa e hizo un pequeño gesto con su mano. "Buenas tardes Sra. Goldstein, espero no ser una molestia."
"Hola, ha pasado un tiempo desde que te vi. Tu presencia alegra a mi viejo corazón."
"… gracias. Aunque no se ve tan mayor como usted dice."
"Eres tan dulce." Nico sonrió ante lo dicho por Terra. La chica parecía ser atenta en todos los sentidos y se expresaba educadamente.
"Entonces, ¿es importante lo que querías decirme?"
"Es… bueno… solo si no estás ocupada."
"Yo… no creo."
"No se preocupen. Saphron, hablaremos en otro momento. ahora atiende las necesidades de tu pareja. Y no te preocupes por la cuenta, yo pago. Aunque…"
Nico se levantó y se acercó al oído de Saphron y le hablo de algo en particular, a lo que la joven mujer se sonrojo y tembló un poco.
"Entendiste."
"… supongo." La joven de cabello rubio respondió nerviosamente.
Con todo dicho, las jóvenes mujeres se despidieron y abandonaron el local.
Nico suspiro y se sentó, ahora nuevamente estaba sola. Disfrutando de lo último de su café.
"Esto está muy bueno."
Ahora la mujer mayor pensó en Saphron Arc, la leve presencia que emanaba. Era curioso, al conocer a esta joven, le hacía pensar si es que talvez toda la familia Arc tenía algún indicio en lo demoniaco. Si era así, tal vez eran los últimos, o tal vez no.
"La madre del nuevo miembro en la familia Arc recibió un poco de sangre de ese Fruto. Esa bebé es una nueva esperanza para este mundo."
Saphron Arc deberá familiarizarse con lo prohibido, se necesitaba más personas con poder demoniaco para poder enfrentar a los peligros que el Remanente enfrentaría a partir de ahora. Allí afuera había criaturas monstruosas, incluso en Argus ya estaban invadiendo, ocultas en las sombras de los edificios.
"Cuando este mundo sucumba al miedo… serán destruidos por Grimm y demonios. Esa bestia, Leviatán no se parece en nada a esos pequeñines que invaden las aguas de los alrededores…"
Era preocupante el hecho que las personas tengan que suprimir su miedo para evitar ser invadidas por criaturas con placas óseas y piel oscura. Nico, suspiro y saco un cigarrillo de su abrigo largo para relajarse un poco.
"Sabe que está prohibido fugar aquí."
Alguien se acercó a Nico y arrebato el cigarro de sus labios.
"Es solo una vieja costumbre para relajarme."
"Pues lamento escuchar eso."
Al mirar a quien habia quitado su cigarro, allí estaba ella; una mujer de aspecto maduro pero hermoso, una cabellera larga de color rojo y unos ojos esmeralda preciosos, además de usar lentes. Esta mujer vestía un traje negro y blanco, parecía una especie de uniforme.
"Entonces Saphron se marchó. ¿Tan pronto terminaron su cita el día de hoy?"
"No habia mucho de qué hablar. Además, existe aún el mañana, no hay prisa."
La mujer que hablaba con tanta familiaridad con Nicoletta llevaba como nombre de Helena, Helena Nikos. Una mujer que era la dueña de este Café.
"No ha pasado nada nuevo. ¿Algún visitante inesperado?"
"Es lo mismo todos los días. Gente viene y gente va, no hay mucho que decir."
"Entonces no has tenido mucho en lo que entretenerte."
"Me satisface atender a los clientes todos los días."
"hmmm…"
Un poco triste para una mujer tan bella. El hecho de vivir todos los días para el trabajo, o vivir por el trabajo. Tal vez habia algo más aquí, pero Nico no tenía planes para indagar mucho en ello. Anteriormente ya habia hecho una sugerencia y no fue bien recibida. Helena era madre de una niña, la cual se estaba entrenando para ser una cazadora.
"Ella es la madre de Pyrrha Nikos. Su hija parecía ser un gran genio en las artes del combate, pero habrá que esperar en lo que se convierte."
Nico ya habia conocido a la hija de Helena hace unos años, e incluso recibió un regalo. Además, según ahora conocía, la hija de Helena ahora era una celebridad. Campeona cuatro veces consecutivas de un torneo o algo parecido.
Levantándose lentamente, Nico tenia cosas que hacer además de disfrutar de la tarde.
"Si es así entonces me retiro. Pero enserio deberías hacer algo más que solo estar en el trabajo."
"Y que sugiere. Además de salir a buscar un hombre como lo sugirió en la última ocasión."
La mujer de cabello gris sonrió ante eso. Dejando dinero suficiente para pagar el consumo en el Café, además de una propina. Salió lentamente del lugar, no antes de palmear ligeramente el hombro de la mujer de cabello rojo.
"Deberías disfrutar de tu vida un poco. No sabes cuándo podría cambiar para siempre."
"Pero que dices…"
"Sabes de lo que hablo."
Con eso dicho, Nico salió del local y recibió la brisa fría del exterior. Los sonidos de las varias personas haciendo sus distintas actividades invadieron los oídos de la mujer.
A paso lento avanzo por las calles pensando en lo que estará haciendo su antiguo alumno. El que es lo que hará con sus habilidades y si es que ya se adaptó a su arma, aunque ya habia pasado el tiempo suficiente, así que era posible.
"Tal vez ya era es momento de enviarle un poco de poder de fuego."
Tal vez era momento de enviarle las pistolas gemelas, o quién sabe.
Caminando a paso lento, el sonido característico de un ente sobrenatural llamo la atención en un callejón. ¿Esas cosas no podían quedarse sin simplemente hacer ruido? o era una provocación.
Nico solo sonrió y decidió estirar su viejo cuerpo en estas circunstancias.
"Hare esto hasta que este cuerpo pueda soportarlo. Después de todo… ya no queda mucho tiempo."
Con eso, Nicoletta Goldstein se perdió en las sombras de la ciudad.
Quisiera dar las gracias a quienes siguen esta historia.
Además, me gustaría pedir su ayuda, si es que no es molestia. En el momento de poner nombre a los nuevos entes demoniacos, sus nombres y las armas en las que se transformen sus almas.
El elenco de RWBY merecerá sus armas demoniacas y además de rivales dignos de esas armas.
Así que, si es que leyeron hasta aquí, se los agradezco y me disculpo por cualquier error cometido.
Nos leemos en el próximo. Bye.
