Aberración
Nota Inicial: Hola a todos, aquí les traigo otro capítulo espero que les guste y sepan que de aquí para adelante las cosas se van a poner más intensas.
Desde que era un bebé jamás conoció el amor de una madre, de un padre o de un hermano siempre vivió en las sombras porque su propia madre lo desterró de la luz por ser una aberración de la naturaleza (según la madre), vivía entre la basura, el polvo y la neblina de las ciudades antiguas. Las ratas, gatos y perros abandonados era lo único que conocía, nadie sabía de su existencia solo una mujer sordomuda perteneciente a una raza extraterrestre que carecía de forma humana, ella era quien lo cuidaba como uno más de sus decenas de perros.
Nunca aprendió a hablar o a entender lo bueno o malo solo vivía por instinto aquel bebé con el tiempo se convirtió en casi un hombre y un día accidentalmente tuvo su primer contacto con otro ser humano cuando lo vio se sorprendió mucho porque a pesar de tener su misma forma había algo muy raro en él que lo hacía muy diferente su piel tenía un color medio rosado y la de él era completamente blanca, en su cabeza tenia pelo y él no tenía al principio pensó que estaba enfermo o herido así que se acercó a averiguar toco su piel con sus sucias manos pero no tenía nada al instante escucho un ruido raro y se separó rápidamente viendo a ese hombre con un objeto que él en su vida había visto.
- ¡Aléjate o te mato! -. Gritó el hombre con un arma en la mano, él era fugitivo de la justicia que después de una persecución su auto se había colapsado y el para no morir dentro se aventó cayendo en ese lugar.
El fugitivo miro sorprendido aquel joven extraño parecía monstruo alto, sin cabello, de piel blanca casi como si se tratara de un zombi, sin playera, con un pantalón rasgado que le llegaba a las rodillas y bastante delgado, vio que estaba asustado igual o más que él.
- Hola siento a verte asustado… mi nombre es Evan, tú ¿cómo te llamas? -. Le dijo estirándole una mano para saludarlo
El extraño joven lo miro sin entender nada era la primera vez que escuchaba a alguien hablar y para él eran ladridos desconocidos tal vez era un nuevo tipo de perro que solo existía allá arriba donde se escuchaba mucho ruido, él se acercó para oler a Evan que enseguida se exalto.
- Hey… tranquilo que haces, aléjate -. Evan lo tomo por los hombros y lo aventó al suelo. – No te acerques que te crees -. Él levanto su mano y su dedo moviéndolo de un lado a otro en señal de "no".
El extraño joven por fin le había entendido algo esa señal de "no" la hacia la mujer para que le entendiera que no hiciera algo, así que se quedó parado viendo al hombre para sentarse en el suelo.
- Bueno… necesito que me ayudes a esconderme porque la policía me sigue injustamente…
- No se mueva está bajo arresto por el robo a mano armada de un banco
Se escuchó desde las sombras para después dejarse ver una patrulla de la policía de la ciudad de Nueva York, de ella descendieron dos hombres bien armados apuntando sus armas en contra del fugitivo, cuando los policías vieron al el extraño joven se sorprendieron mucho nunca vieron a una persona tan blanca.
- ¡Usted!... ¡aléjese de ese criminal lentamente! -. Dijo unos de los policías
El extraño joven miro curioso a los policías, aquellas cosas parecían divertidas ante sus ojos además de que eran bastante extrañas tenían unas pieles negras y sus cabezas no tenía ojos, el joven estaba fascinado con esos raros seres así que su curiosidad lo hizo empezar a caminar hacia ellos.
Los policías se asustaron al ver que el joven se acercaba a ellos con una mirada indescifrable asustados apuntaron ahora al extraño joven
- Por favor deténgase no camine o le dispararemos
Aquellas palabras no significaron nada para el extraño y siguió caminando, los policías no sabían que hacer.
- ¡Deténgase! o ¡dispararemos!
El joven no se detuvo y uno de los policías disparo dándole en una pierna el joven al ínstate sintió un tremendo dolor que lo invadió pero por alguna extraña razón ese dolor se convirtió en coraje y después en furia, colérico camino hacia el uniformado que le disparo dándole en un brazo pero el joven no se detuvo esta vez se lanzó en contra del policía cayendo los dos al suelo ya ahí el hombre intento hacerlo a un lado pero no pudo la fuerza del joven era tremenda, el chico completamente fuera de si le quito el caso y comenzó a golpear la cara del policía con el casco, en tanto el otro policía miraba atónito lo que estaba pasando aquel muchacho golpeaba sin compasión al policía que rogaba por le ayudaran pero nadie acudía a salvarlo, cada golpe que daba hacia que la sangre brotara a la cara del joven finalmente reacciono Evan levanto su arma y disparo en contra del policía que estaba de pie él cual cayó muerto, aquel sonido también hizo que el extraño se detuviera se levantó del cuerpo ya sin vida del policía y cansado miro hacia arriba.
Evan lo miro asustado, el rostro y cuerpo del joven estaban llenos de sangre, guardo su arma y camino hacia donde estaba el extraño pasó saliva y le extendió la mano.
- Gracias por ayudarme… ¿cómo te llamas?
El extraño al escuchar esa voz bajo la mirada viendo al fugitivo quien se asustó al mirar esos ojos, el joven bajo la vista viendo la mano estirada de Evan y el levanto la suya estrechándola con la de Evan que temblaba de miedo al ver esto él movió su mano en forma de saludo y sonrió para el extraño que lo miro sin entender nada finalmente lo imito sonriendo, el fugitivo soltó la mano del extraño y le dijo:
- Mmmmmm… parece que el ratón te comió la lengua… bueno no importa de ahora en adelante te llamare… mmmmm… -. Evan pensaba en un nombre adecuado para el extraño joven que lo veía sin poder comprender lo que estaba pasando pero en el fondo él se sentía contento. – Mmmm… ya se… de ahora en adelante te llamare…Dorian.
El sonido del silbato regreso a Dorian al presente, el partido había acabado y sin ningún problema Nancy y su equipo ganaron, todos fueron a felicitar a las jugadoras mientras que el albino observaba todo lo que la capitana del equipo hacía. Poco a poco todas las personas fueron saliendo del gimnasio a excepción de Nancy que estaba en los vestidores pensando en cómo le iba hacer para en contentar a Lucy.
Que diablos le voy a decir para convencerla que nada más quería hacerle una pequeña broma como iba a saber que se enojaría tanto solo porque estaba dizque coqueteando con ese tarado mmmm… y ahora que… de seguro cuando llegue mis cosas están en el pasillo… o debe estar esperándome con un sartén en una mano y en la otra un bat de béisbol… si le llevo su comida favorita… no de seguro me la avienta a la cara… demonios que hago…
Estaba tan concentrada pensando que no noto al monje que la vigilaba después de no llegar a una razonable solución, salió del gimnasio, entro al estacionamiento del edificio, entro en su carro mientras que Dorian seguía cada uno de sus pasos sin que ella lo notara.
En Edificio Zúrich dos horas antes los clientes del banco bajaron al piso donde se encontraban los policías y asustados contaron todo lo que había pasado en el banco, al escuchar el relato los policías llamaron a una ambulancia y al jefe superior de las fuerzas policiacas de Suiza; cuando este hombre llego regaño a todos los uniformados que se excusaban diciendo que el guardia de seguridad del edificio les había dicho que no pasaba nada, el jefe superior ordeno que buscaran al guardia pero ya no estaba, mientras que el cuerpo del guardia del banco y Korben eran llevados a un hospital.
Una hora más tarde apareció el dueño del edifico Zúrich diciendo que el hombre que describían como el guardia del edificio no coincidían con las del hombre que en realidad trabajaba en edificio. Media hora más tarde en la bodega del edifico fue encontrado el cuerpo sin vida del verdadera guardia de seguridad. Parecía este el crimen perfecto sin errores, llevándose todo y al parecer sin ninguna pista concreta.
La tarde moría en la ciudad No. 10, en la mansión Dallas, Denis y su hermano permanecían acostados juntos sobre las cobijas hasta que súbitamente Jack despertó y enseguida un sentimiento extraño lo invadió, se sentó en la cama mientras pensaba la razón por la que se sentía así pero no sabía que era después de estar así por varios minutos se vistió, bajo al estacionamiento entro en su carro favorito y condujo sin rumbo fijo por las calles de la cuidad No. 10. Aunque estaba atento conduciendo su cabeza estaba en otro lado, algo en él no estaba nada bien. Después de conducir durante casi una hora y media estaba en Brooklyn sin ni siquiera pensarlo o darse cuenta entro al estacionamiento de uno de los edificios más viejos y pobres de esa ciudad bajo de su vehículo, se dirigió al elevador, marco el numero de un piso al azar, la puerta se cerró y él se sentó en una de las esquinas del elevador sumido en sus pensamientos tratando de encontrar la respuesta del porque se sentía así, las personas abordaban o se bajaban del elevador conforme subía el ascensor pero Jack no se dio cuenta de lo que estaba pasando a su alrededor.
Después de subir hasta el último piso y bajar de nuevo el elevador se detuvo en el piso 573 la puerta se abrió, Jack se levantó del piso salió del elevador y con las manos en las bolsas del pantalón camino por los pasillos de ese piso sin tomar atención a lo que había en ese piso hasta que noto algo raro en el edificio y se detuvo, ese pasillo le era familiar como si antes ya hubiera estado ahí miro a su derecha viendo una puerta que tenía el nombre de FAM Dallas al instante se sorprendió y una sonrisa de oreja a oreja se dibujó en su rostro y el sentimiento raro que tenía ahora era como de felicidad o algo así estaba confundido y algo nervioso por qué ni él mismo lo sabía así que sin otra opción toco la puerta y enseguida la puerta se abrió.
- ¿Qué haces aquí?… ¿Qué quieres?...-. Abrió la puerta Lucy que aún seguía enojada
Enseguida la cara de felicidad de Jack se desvaneció.
- ¿Hola?... -. Fue lo único que dijo sorprendido por la actitud de su hermana
- Si vienes a buscar a Nancy no está… así que adiós -. Se despidió Lucy cerrando la puerta
Jack al ver esto puso su pie para que Lucy no le cerrara y sin pensarlo dijo.
- ¿Qué?... no… yo vine a buscarte a ti… bueno no estoy seguro -. Esto último lo dijo en voz baja.
Lucy lo miro algo extrañada, le abrió de nuevo la puerta para que entrara y se dirigió a donde estaba la tetera.
Jack cerró la puerta tras de sí quedándose parado a un metro de Lucy.
- A que has venido a buscarme -. Le pregunto fríamente Lucy mientras tomaba la tetera de vidrio
- Lucy yo… -. Jack no sabía ni que decir, no sabía ni porque estaba ahí. – ¿Cómo… estas?
- Nancy me engaña
Lucy no podía aguantar el coraje, celos y decepción que sentía sin más se lanzó a los brazos de su hermano dejando caer la tetera y llorando sin consuelo, Jack se sorprendió mucho y enseguida un extraño sentimiento lo invadió hasta que una fugaz imagen lo asaltó:
En esa imagen estaban él y Lucy cuando eran niños abrazados mientras él le decía:
"No te preocupes yo siempre voy a esta contigo… siempre te protegeré"
- Yo… yo… pienso que… a la mejor viste mal porque yo conozco a Nancy desde que era una niña y sé que sería incapaz de traicionar a las personas que ama -. Fue lo único que le vino a la mente decir a Jack.
Repentinamente Lucy se separó enojada de su hermano y de golpe se secó las lagrimas
- Me estás diciendo mentirosa lo que me faltaba… si… como eres su amigo la defiendes verdad
- ¿Qué?... no yo jamás te llamaría mentiros y lo que dices es imposible porque… porque… -. Jack estaba desesperado intentando convencer a su hermana de lo contrario. - … eres la única mujer hermosa, maravillosa e increíble que he conocido y aquel al que le entregues tu corazón y tu alma es el ser más afortunado del planeta y no concebiría la vida sin ti… a veces siento envidia por Nancy -. Jack hablaba rápido sin percatarse de lo que decía hasta que razono lo que había dicho y asustado se tapó la boca.
Lucy en tanto se puso toda roja mirando incrédula a su hermano, abrió la boca para decir algo pero solo movió la cabeza diciendo que no y mirando más sorprendida a su hermano.
- ¡¿Qué?! -. Finalmente dijo Lucy
- ¿Eh?... yo… bueno… tu… eh… yo -. Jack estaba todo rojo mirando a su hermana buscando algo que decir hasta que la puerta se abrió.
Se trataba de Nancy que los miro a los dos que estaban parados mirándose confundidos y completamente rojos.
- De que me perdí
Jack volteo a ver a Nancy y esbozó una gran sonrisa
- De nada hermanita, le preguntaba a tu novia sobre… la inmortalidad de cangrejo
- ¿Que? -. Pregunto Lucy para reaccionar rápidamente y decir.- aaaa… si los cangrejos muy interesantes… pero Jack ya ser iba… verdad
- ¿Quién yo?... aaah… si es verdad… adiós Lucy… adiós hermanita
Jack salió casi corriendo del departamento se metió al elevador sin percatarse de la presencia del monje que estaba escondido en un pilar, Jack subió a su carro dándole un golpe con la palma de su mano al volante, se recargo en el respaldo del asiento mirando hacia arriba y enojado dijo:
- ¡Diablos!... soy un idiota
Dorian permanecía escondido pensando en que podía hacer, tenía varias opciones pero sabía cuál fuera de todas seria atrapar al quinto elemento se acercó tocando a la puerta.
Adentro Nancy se encontraba recogiendo los vidrios de la tetera mientras miraba hacia la puerta de su recamara donde estaba Lucy encerrada cuando escucho que tocaban la puerta, se levantó y fue a abrir.
- Si diga -. Nancy vio al monje reconociéndolo como el mismo que estaba en el partido de vóleibol. – Lo conozco
Dorian miraba feliz a Nancy tenia tantas emociones en su pecho que con mucho trabajo lograba contenerse.
- Buenas noches señorita… disculpe que venga a interrumpirla pero… el padre Jayson me ha enviado, me permite pasar
Nancy miro un poco desconfiada a Dorian esos ojos del albino no le daban confianza y su extraña sonrisa la confundía y asustaba.
-¿El padre Jayson?... mmmm… no lo conozco… tal vez se equivocó de departamento, no quiero ser grosera pero tengo algunas cosas que hacer… así que hasta luego-. Nancy cerró la puerta dejando a Dorian afuera, ella en tanto fue a terminar de recoger los vidrios del suelo.
En el estacionamiento donde vive Lucy, el hombre que ayudo a los hermanos Dallas con el asalto al banco Zúrich se encontraba hablando por celular, ese hombre era moreno, de mediana estatura de cabello negro y ojos cafés su nombre Anthony el cómplice y compañero de los hermanos Dallas, cuando colgó se dirigió al elevador directo al piso 573.
Frente a la puerta del departamento de Lucy se encontraba Dorian con el rostro tapado envuelto en coraje y una enorme cólera que no pudo soportar, enloquecido le dio una tremenda patada a la puerta haciéndola volar por los aires, completamente fuera de sí entro al departamento mirando con odio a Nancy que se encontraba en cuclillas terminando de recoger los vidrios, enseguida ella se levantó tomando la escoba.
- ¿Qué es lo que quiere? vallase o llamare a la policía
Dorian respiraba profundamente tratándose de calmarse pero tanto el coraje que sentía que fuera de control saco su bastón eléctrico lo encendió dirigiéndose a donde esta Nancy quien esquivaba con mucho trabajo los golpes que lanzaba el monje. Cuando pudo quedar detrás del monje lo golpeo con la escoba rompiéndosela en la espalda, el monje enfurecido se dio la vuelta tocando con el bastón a Nancy que no resistió la descarga eléctrica y cayó al suelo casi al punto del desmayo, Dorian gritaba lleno de cólera, enojado acerco el bastón al cuerpo de Nancy electrocutándola, ella gritaba de vez en cuando llena de dolor mientras Dorian comenzó a reírse.
Adentro en la recamara Lucy permanecía escuchando lo que afuera estaba pasando, quería salir a ayudarla pero aún estaba enojada con Nancy y por otra parte tenía que encontrar una forma para no salir también lastimada o meterse en más problemas así que espero con los ojos cerrados.
Dorian despego el bastón del cuerpo de la joven se agacho acariciándole el rostro mirándola indescriptiblemente, estaba ahí mirando su cuerpo completamente hipnotizado hasta que se escuchó como un arma se cargaba Dorian se levantó girándose y viendo a Anthony en la entrada del departamento.
- Aléjate de ella maldito engendro.
Nota Final: Gracias por leer y si deseas comentar estas en todo tu derecho.
