Hola a todos mis queridos lectores, espero que todos estén bien.
Aquí estoy con un nuevo capítulo, esperando que sea de su agrado y perdonen cualquier error mío. Si tienen dudas dejen sus comentarios, se les responderá en el siguiente capítulo. Gracias.
En la última escena del capítulo hay un aparte algo… ero. Estoy calentando motores para a futuro escribir más candente en la historia, si pueden ayudarme allí se los agradecería.
Notas y más al final del capítulo.
-RWBY y DMC pertenecen a sus respectivos creadores. Yo solo me divierto usándolos.
LIGERO CUENTO, ÁSPERO Y DULCE.
(Reino de Mistral) (16:45 p.m.)
"Entonces, dices que de la nada atacaste a una amiga y de no ser por tu amigo, ¿podrías haberla matado?"
"Exacto, aunque no era precisamente mi amiga, pero sí... No sé lo que me paso allí, estábamos… discutiendo un poco y de la nada me perdí a mi misma. ¿Hay algo que deba saber? Me pasara de nuevo en el futuro o no. Quiero saberlo ahora."
"Jajaja… ¿una pequeña discusión dices? Si te conozco un poco, sé que esa discusión no fue tenue. De ser así no te hubiera ocurrido lo que me dices ahora."
"… tal vez."
Nicoletta Goldstein rio descaradamente ante lo que escucho de la mujer que se mostraba en su Pergamino. Ya hacia un tiempo que no reía de esa manera, aunque el asunto fuera un poco serio, aun habia espacio para divertirse. Sacando un cigarro de entre su gabardina marrón haraposa, lo encendió y se lo llevo a los labios disfrutando del momento.
"Por favor Nico. Esto es enserio, no te llame simplemente para perder el tiempo." De cabello negro ligeramente ondulado, un rostro juvenil de tez bronceada, su mayor rasgo eran sus ojos plateados que ahora estaban entrecerrados por el ligero enojo que sentía. Usando una blusa gris con un gran escote en V que apretaba sus grandes atributos, ella era una belleza. "Dime que esperar ahora. Fueron síntomas de mi retroceso… ¿Acaso el efecto de lo que me hiciste terminara y me convertiré en lo que era antes? O acaso me convertiré en una salvaje…"
Nico aspiro de su cigarro un poco y dibujo una sonrisa en su senil rostro. "Siento el reírme, aunque, al parecer el volver a ser aquella anciana senil y demacrada te asusta, ¿verdad?" ella enarco una ceja esperando una respuesta, lo único que recibió fue un desvió de mirada confirmando sus sospechas. "No te preocupes, no volverás a ser lo que eras. Y tampoco te convertirás en una salvaje, lo único que te ocurrió fue que tu cuerpo sintió un leve Despertar."
"¿Despertar?... ¿Qué es eso?"
"El cuerpo se adapta a lo especial en su sangre. Eso significa que estas a un paso de dejar de ser una simple humana, por así decirlo. Normalmente se necesitaría del catalizador indicado para que no sufras algo adverso, pero como yo te hice el tratamiento eso ya no fue necesario. Únicamente necesitabas un estímulo." Nico finalizo su breve explicación sobre el tema. Tomando una bocanada de su cigarro, desvió la mirada de su Pergamino y observo el bosque circundante que la rodeaba, era tranquilizador.
Nico regreso la vista a la pantalla y vio como la mujer de piel morena parecía meditar sus palabras. Ella aun recordaba como habia conocido a una vez senil mujer con ojos biónicos, si es que se le podía llamar eso. Aquella ves fue simplemente por obra del destino talvez, pero esa mujer emanaba poder demoniaco, el inconveniente era que era demasiado mayor y Nico no quería que el linaje demoniaco se perdiera, así que hizo de las suyas, como una Investigadora que era.
"Ya no seré un humano… ¿seré un monstruo acaso? Mis valores humanos se perderán, mi anhelo por proteger la vida se verá obstruida por estos continuos ataques que tendré y pondré en peligro a todos." La mujer de tez bronceada habia llegado a su propia conclusión por lo escuchado. "Me convertiste en un monstruo, ¡fui solo tu juguete de prácticas!, un-"
"¡Cállate!" Nico no tolero el hecho de ser reprochada por suposiciones absurdas. "Puede ser cierto que te utilice como un sujeto de pruebas para ver qué es lo que le hacia la sangre de un demonio que habia ingerido del fruto a un cuerpo humano senil con indicio de esencia demoniaca. Eso no te convierte en un monstruo." Haciendo una pausa, se sentó sobre el tronco de un árbol, de allí ella observo el destrozo del suelo que la rodeaba. Cráteres en un suelo que alguna vez estuvo cubierto de vida, ahora estaba marchito y cubierto de cadáveres. Cuerpos inertes de quienes anteriormente quisieron emboscarla para capturarla. "Los monstruos son aquellos que dicen ser más humanos que nadie, aquellos puritanos…"
"…" la mujer de ojos plateados permaneció en silencio por breves momentos, su expresión era confusa. "Lo siento. Estoy… aun confundida con esto de tener un cuerpo joven otra vez, pero lo que me confundió fue ese ataque de ira que no pude controlar, más aún fue que quedé en una especie de trance… eso me preocupó."
"Es entendible tu preocupación. Pero te digo esto, pierde cuidado, dudo que vuelva a ocurrir de nuevo"
"¿Dudas?"
"Es posible que vuelvas a sentir algo similar a lo ocurrido, pero solo cuando te… encuentres con la raíz de tu esencia completa." Nico dudo de decirle aquello, no quería que la mujer de ojos plateados se haga ideas extrañas de nuevo.
"… y, ¿cuál es esa raíz? Me llevare una sorpresa allí también." La mujer de cabello negro tuvo sus dudas al escuchar la leve respuesta de Nico. No confiaba plenamente, después de todo, su metamorfosis se dio por un descuido y un secuestro.
"No pongas atención a los detalles." Nico le restó importancia al asunto. "Tu poder ahora ha incrementado por el Despertar que has sufrido, lo tuyo fue un ataque de ira, una vez lo vi, pero fue un momento emocional que incluía lujuria de por medio." Sonrió de manera tranquilizadora, al menos lo intentaba.
"... de acuerdo, dejare el tema allí." La mujer de ojos plateados dejo caer el asunto. Sabía que era absurdo tratar de continuar cuando Nico cortaba importancia al asunto. "Me preparare para lo que se venga a continuación, mejorare el uso de mis nuevas habilidades en este cuerpo y-"
"Ten presente que tu cuerpo cambio al igual que una mariposa sale de un capullo, sufrió una metamorfosis. Pasaste de ser senil a un momento en el que tenías la gloria de tu juventud, dale tiempo para adaptarse. Aunque tengas el conocimiento y experiencia de una Cazadora veterana, en tu cuerpo actual no eres más que una niña que quiere aprender a caminar."
"Pero aún conservo mis habilidades intactas. Me puse a prueba y soy como antes…"
"Cierto. Pero no tienes un control de ellas." Nico manifestó lo que sabía ya que no quería que aquella atractiva mujer se haga daño a sí misma.
"Pero…" la mujer de tez bronceada se mostró desconcertada.
Nico inhalo lo último de su cigarro y aparto la vista de la conversación. Sintió algo en los alrededores, el ambiente se sentía extraño. Alguien la estaba observando.
"Escucha, tomate las cosas con calma, ¿de acuerdo? Eres una mujer adulta y por ello fue gratificante trabajar contigo, estas en la flor de tu juventud de nuevo, haz lo que no pudiste hacer antes pero no te pongas en peligro. Ya nos comunicaremos."
"Espera yo-"
Nico corto la comunicación antes de que la mujer en la línea pueda terminar la conversación. Rápidamente tecleo y borro cualquier información de contacto con cualquiera de sus conocidos, la presencia que la observaba no se sentía normal y quería evitar cualquier inconveniente,
La mujer con la que hablo habia sido una antigua cazadora famosa en su juventud, pero el paso del tiempo cobró su factura. Nico cambio ese hecho como una simple función experimental, solo por el hecho de que la sangre demoniaca no se perdiera. Mucho de ese poder hará falta en lo que se avecinaba y ella no quería que el chico que habia entrenado se enfrentará al peligro solo.
"¡!" Moviendo su cuerpo de manera brusca, Nicoletta esquivo los varios proyectiles que impactaron el lugar en el que estaba. Posesionándose en sus dos piernas, busco apresuradamente a su atacante, pero lo único que vislumbro fue más proyectiles peligrosamente cerca de lastimarla.
¡Boooom!
Una explosión se produjo al momento del impacto. Una cortina de humo se produjo y al despejarse, se mostró a una maltratada Nico la cual respiraba de manera agitada, en sus manos tenía una pistola grande de dos cañones la cual humeaba. "¿Poderes de hielo?… ni siquiera lo sentí..."
Un ligero viento helado y escarcha cubría el lugar.
"No esperaba menos de la mujer que ha vivido durante tanto tiempo esperando nuestro regreso. Debo decir que estoy impresionado por tus movimientos a pesar de ser una anciana." Caminando de manera indiferente, un ser de apariencia macabra se acercó a la mujer mayor. Piel completamente escamosa como un lagarto de un azul plateado pálido, sus miembros superiores e inferiores terminaban en garras y en su cabeza una especie de fuego parecía arder ligeramente. Tenía una mirada de ojos rojos ligeramente burlona, acompañada de una sonrisa de dientes puntiagudos. "Es un placer tener a tan antigua mujer frente a mí."
Nico se tensó ligeramente al sentir el aura que el ser frente a ella emanaba, solo un poco, ya que no quería mostrar vulnerabilidad. Lo mejor sería tomar las cosas por el lado amable, de momento. "Vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí. Debo decir que tu manera de saludar es un poco extraña, ¡por un poco y casi me tienes allí!"
"Debo disculparme, fue simplemente la emoción del momento. Eres una mujer muy difícil de encontrar. La verdad, un poco de ayuda al parecer fue empleada para tu caso." El sujeto sonrió ligeramente.
Nico sabía que la estaban buscando de hace tiempo, los demonios la buscaban por lo poco que quedo de la era antigua que ella guardo, así como los secretos y armas demoniacas de antaño. De esas armas solo una no pudo resguardar y esa fue la espada Sparda, al menos… esa es de las que recuerda. Para tratar de capturarla enviaron distintas hordas de demonios de las cuales ella escapo en alguna ocasión, aunque en algunas tuvo que pelear. Era por razones como estas por las que no podía quedarse mucho tiempo en la civilización.
"¿Ayuda dices? Lo que les hiciste a estas pobres personas no es muy grato de ver. Todo ello en afán de encontrarme." Nico sonrió con sorna ante lo que especulaba el demonio frente a ella. Los cuerpos que estaban aún tirados por el lugar eran humanos deformes por algún experimento que les hayan hecho, al parecer la experimentación por aspirar poderes más allá de su comprensión habia empezado demasiado pronto. Los cadáveres compartían algo en común, todos vestían túnicas negras con un símbolo extraño que daban crédito a pertenecer a una secta. "Al parecer los demonios de hoy en día son un poco incompetentes si necesitan ayuda de la humanidad en su búsqueda."
"O no, no, no, que va. Lo que los humanos han escuchado son simples rumores y ellos se dedican a buscar conocimiento prohibido en codicia propia." El ser masculino camino en círculos rodeando a Nico. Ella no dejaba de seguirle el paso. "Los humanos no cambian sin importar cuantos eones pasen, siguen siendo, hmm… como sería la palabra…"
"Ingenuos?" Nico ayudó.
"Ambiciosos." Él corrigió. "Son fáciles de convencer con simples susurros."
Nico frunció el ceño ante esa implicación. Era cierto que la humanidad era codiciosa y perversa y temerosa, tanto así que incluso habían hecho una guerra por recursos e incluso la discriminación a una denominada menoría de seres de su especie. Esas razones y más son las que hacen temer de lo que ocurriría cuando se sepa de todo el conocimiento del mundo en un futuro, ojalá su niño sea capaz de hacer echar raíces y capacitar a quienes merezcan la ayuda en un mundo que está al borde del cambio. "Bueno, eso es lo que los hace humanos, Sr. Demonio."
"Si, son simples alimañas esperando una oportunidad para sublevarse. Y todo esto nos lleva a ti." El Sr. Demonio se mostró dando una sonrisa leve, lo cual era aterrador en ese rostro. "Eres un tema de conversación grande en cada una de nuestras reuniones."
"Tiene que ser, siempre fui popular en mis años mozos. ¡Una belleza esplendida!" Nico sonrió por lo que ella mismo decía, aunque en su mente hacia miles de planes para huir del lugar.
"Eres una belleza vieja en estos momentos Sra. Nicoletta Goldstein. Se sabe que has estado traveseando por allí haciendo experimentos con los humanos, buscando el linaje de Sparda para tratar de recrear a los antiguos Cazadores de Demonios que tantos problemas dieron."
"Simples rumores." Ella sabía que la habían estado escuchando en cada una de las conversaciones que habia tenido, siempre trato de evitar de decir los nombres de sus conocidos en aquellas charlas. Quienes habían tenido contacto con ella aun no estaban listos. "Aunque hace un momento tú estuviste espiándome, es de muy mal gusto escuchar la conversación de una doncella, Sr. Demonio."
"¿Crees eso? Déjame decirte que fuiste una mujer muy difícil de localizar, tuviste la mala suerte de que yo te encontrara. Ahora deberás venir conmigo."
Nico sonrió ante ello. Era cierto que la habían localizado por su descuido, de hecho, el error fue que no pensó en que humanos se involucrarían. "¡Oh, vamos! El crédito ni siquiera fue tuyo, estas criaturas que se involucraron fueron quienes me encontraron. A todo esto, ¿tienes un nombre? Me estoy cansando de llamarte Sr. Demonio cada vez."
"Oh vaya, perdón por mis modales." El ser frente a ella tomo un leve respiro y un ligero brillo lo cubrió hasta dar paso a una forma humana. Un hombre pálido alto de ojos azules con cabello plateado gris peinado hacia atrás, su atuendo era un traje de negocios negro. En resumen, era un clásico hombre atractivo y maduro. "Puedes llamarme Lucifago, Lucifago Rocafole. Estoy a sus servicios." El hombre hizo una pequeña venia.
"… ¿me estuviste mostrando tu forma completa todo este tiempo?" Nico pregunto con recelo.
"Que va, simplemente estaba en mi forma base. Mi verdadero potencial sería demasiado para ti." Lucifago sonrió con sorna ante ello.
Nico apretó ligeramente los dientes ante ello. El demonio frente suyo era alguien de temer, era un demonio poderoso hasta donde sabia, y eso fue en su época, de allí han pasado miles de años. La conversación que siguió de allí fue leve, una que otra ligera burla al título que él poseía además de lo le haría ahora que ya la tenía lo más capturada.
Ella se tensó visiblemente cuando se topó el tema de quien era el nuevo heredero de las espadas demoniacas del legendario demonio Sparda. Quien era capaz de usarlas de nuevo y seria el obstáculo en esta Era. Además, el sujeto la conocía bien, Lucifago la conocía demasiado, ¿talvez era un poder especial?
"Es triste saber que has pasado años en esta época, posiblemente esperándonos. Tanto así que capacitaste a alguien para que herede los poderes de un mestizo y se enfrente a los seres que sus antecesores no pudieron derrotar. Eso es triste." Lucifago uso un tono burlesco para expresarse, aquello no le agrado nada a Nico.
"Posiblemente. Pero mi desesperación no fue tanta como para dar deliberadamente información y formar una secta… no crees que eso muy infantil." Ella trato de igualar la burla, después de todo, la mayoría de demonios siempre son orgullosos. Esperaba que el sujeto abriera la boca sobre los nuevos sujetos experimentales que los demonios usaban.
"Hmp, no lo creo. Los humanos son ganados y serán eliminados a su tiempo, de igual manera tus marionetas que talvez valgan la pena voltearlos a ver." Lucifago movió ligeramente su mano y varias lanzas de hielo se crearon en el aire. "Dijeron que debíamos capturarte, aunque lastimosamente no especificaron en qué estado."
"Tsk… no creas que te lo pondré tan fácil. Estos viejos huesos pueden dar más de lo que crees." Nico se preparó para lo que sea que venga. Era posible que no pueda ganar, lo único que quería era una oportunidad y escapar.
"Ya lo veremos."
Lucifago arrojo sus lanzas de hielo las cuales fueron refutadas por los disparos simultáneos de Nico.
"Espero que el chico se prepare lo suficiente…" Nico pensó en su alumno, aquel que poseía la Rebellion. Recordó lo que le pidió aquella vez, por simple burla le dijo que buscara una pareja o parejas y tuviera hijos por montones. La verdad era que ella quería que con ello su motivación sea más fuerte y sea capaz de despertar completamente su poder. "Espero y encuentre personas los cuales tengan chispa demoniaca y de los cuales pueda confiar…"
La mujer avanzada en edad suspiro de manera agitada ante lo que vendría, Lucifago Rocafole, las habilidades que mostro allí eran en verdad de temer.
(Academia Beacon) (11:40 a.m.)
"¡Lo siento! No sé qué me ocurrió, en serio lamento haber perdido el control y haber dicho y hecho cosas raras." Palabras de disculpa, ese "Lo siento" era la palabra favorita de Pyrrha en los últimos días luego de que Nora cordialmente mostro el video en el cual casi habia tenido relaciones con su compañero y además de ello, habia dicho muchas cosas desagradables.
Jaune le habia dicho que todo estaba bien, que no se preocupe. Ren y Nora también dieron sus palabras de apoyo, aunque esta última pidió que le enseñe a derribar a un hombre y someterlo de esa manera, para más vergüenza de la pelirroja.
Con el equipo RWBY las reacciones habían sido variadas, desde el sonrojo ocasional de la pequeña caperucita al mirar a la pareja J_P_, a las burlas continuas de Yang, la rubia tetona recibió el video de Nora y con ello encontró material para pasarlo el rato en la Academia. Con Blake era algo distinto, la chica de cabello negro mostro poco interés en el escándalo del video, lo que si le atrajo fue la agilidad y fuerza que habían demostrado tanto así que en varias ocasiones se encontraba mirando a Jaune, ya que él era el más raro. Weiss fue un poco afectada por lo que vio y escucho esa noche, aunque Pyrrha siempre se disculpaba con ella, la heredera siempre le restaba importancia al asunto. Según ella, Pyrrha no fue ella misma esa noche así que lo que dijo ya estaba olvidado, al menos eso era lo que siempre decía.
"No te preocupes, todo está olvidado. Esa noche no eras tú. Aunque si te recomendaría alejarte de Jaune Arc. "Weiss movió su mano derecha restándole importancia al asunto, como siempre.
"…lo intentare." Murmuro la pelirroja.
"¡Dudo que lo haga! Jauney es nuestro líder de equipo, la cama de Pyrrha está cerca a la de él. ¡Es posible que en las noches se traslade a la cama del líder y lo someta! ¡Eso quisiera verlo!" Nora dio sus cuantas palabras lo cual hizo sonreír a Yang y avergonzó aún más a la bella pelirroja.
"Nora, no deberías ese tipo de cosas. Pueden mal entenderse." Ren reprendió a su compañera, como siempre lo hacía. La niña hiperactiva simplemente le saco la lengua de manera juguetona.
Todos se sorprendieron por escucharlo decir más de unas cuantas palabras. Normalmente el chico era callado y apenas decía algo, Yang fue la primera en decirlo.
"Wow, debo decir que es la primera vez que te escucho decir más de 10 palabras. Y tu voz es un poco demasiado fina como para un chico, ¿es por eso que no dices mucho?"
"¡Eso fue muy malo, Yang! Deja de molestar a nuestro amigo." Ruby aparto a su hermana la cual se habia acercado demasiado al niño.
"¡Ren es una persona de pocas palabras! Y su voz está un poco mal estos días, ¡pero él es alguien muy masculino!"
Pyrrha, Yang y Ruby sonrieron ligeramente ante lo enérgica y la manera extraña en la que defendía Nora a su compañero. Blake sonrió ligeramente apartando la mirada del libro que siempre traía consigo, Weiss al contrario se habia quedó muy callada lo cual no pasó desapercibido para la pequeña caperucita.
"Weiss… ¿estás bien?" Ruby se acercó a su distraída compañera.
"… si, ¡estoy bien!" la heredera respondió luego de unos instantes de manera brusca. Aunque como se comportaba actualmente era seguro decir que algo la estaba molestando.
Luego de un momento de silencio, alguien no pudo evitar romperlo.
"Por ciento, ¿cuánto tiempo más tiempo tardara Jauney en reunirse con nosotros?" Nora pregunto a su amiga pelirroja.
"Espero no demasiado."
Actualmente tanto el equipo RWBY y JNPR habían estado en clase de combate la cual era dictada por la Srta. Goodwitch, maestra que aún no habia determinado sus castigos por las acciones de la noche en el gimnasio. El hecho es que en la clase de combate luego de algunas demostraciones le habia llegado el turno a Jaune de luchar con Cardin Winchester, apenas iba a empezar su partido cuando bruscamente fue cortado por un anuncio que convocaba a la maestra una junta. Por tal motivo todos los estudiantes tenían libre y con ello habían decidido gastar el tiempo y dirigirse a la Cafetería.
"¡Hey chicos! Lamento la demora." Jaune se acercó de manera lenta al grupo el cual lo esperó. Actualmente el vestía su atuendo de cazador al igual que todos por motivo de la clase. "Tarde dejando mi arma en el casillero."
"¡Te tardaste demasiado Jauney, pensé que no vendrías!"
"No te preocupes… vamos." Pyrrha aún se comportaba de manera nerviosa con su pareja. Nora lo tomo del brazo y lo junto a una sonrojada Ruby, así continuaron su camino a la Cafetería, pero…
"¡Aun lado, inútiles!" una voz altanera resonó en el pasillo seguido de un empujo que saco de balance a Jaune, Ruby que estaba a su lado fue cubierta con su cuerpo, la niña se sonrojo demasiado por el contacto. Los responsables de fueron un chico de cabello castaño que vestía una armadura gris con accesorios dorados y tres personas más que eran parte de su equipo. "Jeje… es increíble que un simple empujón te saque de balance Arc, si eres así de inútil no quiero ni imaginar cómo lo eres en la arena cuando te enfrentes a mí."
El equipo formado de solo personal masculino se detuvo frente a los miembros RWBY y JNPR, Cardin Winchester líder del equipo CRDL sonrió de manera altiva al ver a un Jaune Arc que se levantaba de manera lenta ayudando a su pequeña amiga. De todos los estudiantes que formaban parte de la Academia, él era conocido como el más odioso de todos, esa era su reputación.
"¡Eres un idiota Cardin!, no tienes nada mejor que hacer además de molestar." Yang mostro su descontento con el personaje frente a ellos. Ella tenía su historia con ese chico, no hace mucho habia tenido la desfachatez de invitarla a salir, lo peor no fue quien lo hizo sino cómo fue que lo hizo. De ninguna manera saldría con un chico que se creía la gran cosa, si era honesta, es posible que Cardin sea más débil que ella.
"Tranquila pequeña rubia, únicamente estoy de paso." Cardin sonrió y le lanzo un guiño a la chica de cuerpo bien formado. Luego centro su vista en el chico rubio del grupo el cual tenía su mirada impasible. "Arc, el día de hoy te salvaste de nuestro combate. Sería difícil de creer que el líder de equipo de la gran Campeona Pyrrha Nikos sea un inútil esbirro."
"Eso sería desastroso." Un chico de cabello rapado y una extraña melena en el centro de su cabeza, Russel Thrush acompaño a las palabras burlistas de su líder de equipo. El resto de sus compañeros simplemente sonrieron.
"Hey, hey, ¡dejen de meterse con nuestro intrépido líder! Ustedes no lo conocen, pero el sería capaz de barrer el suelo con todos ustedes y ni siquiera lo sabrían." Nora dio sus palabras de apoyo a su líder de equipo, ella se arrepentía de no tener su martillo a la mano, si no, era posible que les hubiera roto las piernas hace ya mucho rato. No le agradaban para nada los chicos frente suyo.
"Dejando de lado lo Nora, y gracias." El chico le sonrió a su compañera hiperactiva. "Agradezco no haber luchado contra ti de lo contrario, la clase se hubiera tornado incomoda." Jaune se puso frente a todos sus amigos y encaro a Cardin. Él habia conocido al chico hace ya unos días y pensó que sería posible ser amigos con todo el mundo, pero se equivocó. Desde ser llamado ratón de biblioteca por el conocimiento que poseía en las clases del Prof. Port y Oobleck, o en ocasiones era un Romeo memo por sus cortejos fallidos a Weiss, esas eran maneras simples en las que el equipo CRDL se referían a él. Al parecer los chicos frente suyo lo juzgaban como alguien débil por el hecho de actuar de manera dócil la mayoría de veces en la presencia del resto del alumnado, incluso frente a sus maestros. De momento.
Cardin pensó que encontró a quien podría intimidar fácilmente.
"¿Por el hecho de que hubieses perdido?" el chico de armadura gris se burló.
"je… ¿Quién sabe?" Jaune sonrió de lado a la vez que liberaba aquella presencia pesada.
Detrás de él, Weiss tembló ligeramente ante lo que sintió. "Otra vez..." todo pensamiento se centró en lo que sintió emanar en el aire, aquello que la hizo temblar y sentir miedo, de nuevo.
Blake quien habia dejado de leer hace mucho por prestar atención a la situación sintió su cuerpo temblar ligeramente, dentro de ella, una memoria perdida de hace mucho tiempo resurgió, una memoria que creyó dejar atrás. "Esta sensación. Es lo mismo que…" ella suspiro ante ello.
El resto de personas del grupo ni siquiera sintió nada de ello, parecía, aunque Pyrrha sonreía ligeramente.
Cardin mantuvo su sonrisa burlista, aunque sus manos temblaron levemente. Sus compañeros de equipo no lo pasaron de la misma manera, ya que su temor se vio de manera abierta.
"Va-vámonos de aquí." El chico castaño gruño y se dispuso a seguir su camino, aunque se giró levemente y dio una última advertencia. "Ya nos veremos en nuestro combate, Jaune Arc."
"¡Si, vete!" Nora se adelantó y de manera sonriente vio como el equipo CRDL se retiró del lugar. "¡Son unos idiotas!"
"Sabía que eran un poco molestosos, pero eso fue un poco… demasiado." Pyrrha dio su opinión de lo que vio. La manera en la que se comportaban el líder de ese equipo le produjo gran molestia.
"Así son esos chicos, una molestia para todos. ¡Pero en serio, que fue lo que hiciste allí casanova! Vi a casi todo el equipo CRDL temblando en sus zapatos, al irse casi se caen de la impresión" Yang se acercó a Jaune y le presiono su brazo derecho cerca de su cuerpo. La verdad era refrescante para ella ver a aquellas alimañas temblando por nada en absoluto.
"… no hice nada. lo mejor sería irnos, me muero de hambre ya que no comí nada al desayuno." Jaune trato de desviar el tema de la conversación, además, le gusto sentir el calor del cuerpo de la rubia tetona, pero eso era una simple artimaña para engatusarlo y hacerlo hablar. Haciendo un puchero juguetón, Yang lo soltó y con ello se dirigieron a la Cafetería.
En el camino, Nora siguió con sus juegos y que si hubiese tenido su martillo le hubiera roto las piernas a todo el equipo CRDL, la verdad nadie la contradijo en ello ya que era posible que sea muy capaz. Detrás de todos ellos estaban Weiss y Ruby, esta última le preocupaba la manera en la que su compañera albina se comportaba. Blake dio una leve mirada al dúo que iba delante de ella, aunque no le importo mucho lo que allí ocurriese, luego dirigió la vista al chico rubio que iba junto a Pyrrha, tendría que hablar con él en algún momento.
(Beacon – Oficina de Juntas) (12:25 a.m.)
Ser encargado de la educación era un cargo… complicado, más aún cuando tienes que librar una batalla que te fue encargada hace ya muchos milenios y hasta ahora no has podido ganarla, a eso hay que sumarle la aparición de un nuevo enemigo del cual no tienes indicio de conocimiento adquirido o simplemente fue ignorado y apartado de los registros. Ozpin suspiro levemente ante esa falta y carga que ahora era más pesada en sus hombros.
Actualmente el director de la Academia Beacon se encontraba en una junta holográfica con todos los directores de las academias de Cazadores de los Reinos, con la excepción de uno. La junta ya habia tenido un tiempo de discusión y el tema a tratar era sobre la nueva clase incorporada en el sistema educativo de sus respectivas escuelas, la clase que llevaba por nombre de Ocultismo y trataba de demonios.
"El principal problema que afronta la incorporación al sistema la reforma educativa de los Cazadores es la falta de recursos que brinda el Consejo. El siguiente problema es la falta de información, en los alrededores de Mistral lo único que aumentado es el avistamiento de Grimm mas no de estos nuevos seres que se especula son un peligro para la humanidad." Un hombre de aspecto mayor donde su mayor cualidad era su cabello que era similar al peinado de un león llevo la conversación desde hace ya un inicio. Él era Leonardo Lionheart, director de la Academia Haven.
"¡Eso es lo que llevas diciendo desde que empezó esta junta, Leonado! Tu falta de prueba visual en tu Reino puede ser la falla en la reforma de nuestro sistema. Si sigues diciendo que lo que se ha visto en casi todos los Reinos es solo una especulación, ¡los ancianos del Consejo seguirán sin tomarnos enserio!"
"En Mistral no hay prueba de lo que Ozpin especula, te imaginas lo que causaría ver algo que sea capaz de soportar los ataques de las mejores armas de Polvo o las estrategias que durante años han servido contra los Grimm… todo esto causaría un temor a la población."
"El temor y pánico serán peores si no educamos a esta generación de Cazadores a lo que se enfrentan. Esto será aun peor que enfrentarnos a la Reina, las personas nos culparan a nosotros incluido el Consejo. Allí verdaderamente sería un caos." Una voz estricta y seria resonó en la sala ligeramente iluminada, si la comparabas era similar a Glynda. De cabello negro terminado en puntas grises que cubría uno de sus ojos, aspecto juvenil de tez ligeramente bronceada que no mostraba ser alguien mayor, sus ojos eran de un color azul verde azulado. Vistiendo apenas una blusa escotada y unos pantalones de apretados, ella era la Theodora, Directora de la Academia Shade.
Ozpin bebió de su taza el contenido que lo calmaba en momentos como estos, la discusión se llevó de esta manera hace ya un tiempo con únicamente los directores de Shade y Haven a cargo. Nadie se ponía de acuerdo, la junta era para buscar la manera de sacar fondos para una reforma educativa, los indicios de la nueva clase habia sido bien recibidas a pesar de su falta de autenticidad como decían algunos. Él se sentía molesto por la falta de uno de los miembros en la junta, a pesar de que se avisó con tiempo para ello.
Glynda Goodwitch estaba presente en la junta a la llamada, la verdad pensó que sería algo emergente, lo suficiente como para interrumpir sus clases. Pero al ver como los directores discutían como niños con una parecía que querer golpear al otro el cual se encogía a cada momento… digamos que para ella hubiese sido mejor continuar con sus clases.
"¡Por favor! Podríamos seguir y buscar una solución al motivo por el que la Junta fue hecha en primer lugar, luego pueden discutir lo que quieran." Glynda ya no soporto más escucharlos, ella quería que la junta llegue a alguna parte. Ozpin agradeció su intervención.
"Lo siento. Pero al igual como dije, sin pruebas suficientes el Consejo no nos dará más fondos para una reforma y clases nuevas en las Academias." Leonardo inclino levemente su cabeza y prosiguió. "Además, el Reino de Mistral no ha recibido ningún reporte de criaturas extrañas, solamente Grimm. Solo Vacuo y Vale reportan ese problema, al parecer incluso Atlas no tiene ningún problema como se puede notar con la ausencia de Ironwood."
El silencio inundo la sala brevemente, era cierto que la falta de James hacia dar razón como para hacer dudar de la existencia del nuevo peligro. Ozpin quería hacer notar la falta de cooperación de James, pero se lo guardo para sí mismo.
"Según su mensaje, ocurrió un evento desafortunado en Atlas que requería de su atención." Theodora hizo recordar el mensaje que habia enviado Jame a su ausencia en la Junta. "Pero eso no da motivos para dudar, mis mejores cazadores pueden dar prueba de ello. Puede que el peligro aun no haya tocado a tu puerta Leonardo, pero pronto lo hará. Es mejor que nuestros estudiantes estén preparados." La directora de Shade puso suficiente peso en sus palabras, su semblante serio era lo suficiente como para intimidar a Lionheart.
"Tal y como dicen, entonces la reforma queda como un caso perdido con ustedes también, ¿verdad?" Ozpin recibió la confirmación de ello, la verdad no fue una sorpresa el que se hubiesen negado a ello. La falta de pruebas físicas era algo que el Consejo siempre ponía por delante antes de tomar una decisión, él hubiese presentado las pruebas que Qrow facilito, el problema era lo que ello implicaba, el escándalo que ocasionaría saber de un enemigo que podía invadir la seguridad de los muros de los Reinos. Aunque sospechaba que el Consejo ya lo sabía y únicamente no quería actuar, la pregunta era ¿Por qué? "Leonardo, la última vez me dijiste de la existencia de un monolito gigante en las proximidades del lago Matsu, una gran placa de roca azabache con grabados y esqueletos. Hasta el momento tenemos la confirmación de 4 de ellos, uno en cada Reino." Ozpin mantuvo la mirada en el viejo fauno. "Según mi informante, en los alrededores siempre hay demonios lo cual nos da a entender que de allí se originan."
Lionheart se mantuvo en silencio por un momento, pensando en lo siguiente que diría. Ese silencio no le gusto a la Directora de la Academia Shade.
"¡¿Qué ocurre?! Di algo para que podamos terminar esto." el grito femenino saco de si a Leonardo el cual empezó a balbucear.
"… *Ehem* es cierto que esa cosa existe, pero no ha ocurrido nada extraño con ella. Pero si dicen que esa cosa es peligrosa, tratare de poner a alguien que investigue." Leonardo dio una respuesta entendible, algo floja pero aceptable.
Glynda quien se mantuvo observando el momento curvo una ceja ante los gestos de Leonardo, eran demasiado raros. En sus manos tenía su Pergamino en el cual tenía desplegado una nómina de Cazadores en servicio de Vacuo, de entre todos ellos uno se resaltaba.
"Son tiempos difíciles los que se aproximan, solo nuestra tenacidad puede hacer frente a este nuevo peligro. La nueva generación de Cazadores tiene un gran peso en sus hombros, al igual como nosotros que es nuestro deber enseñarles los peligros del mundo." Ozpin termino lo que sería el final de la reunión que termino en nada, al final todo tendrá que ser tras bambalinas y con un presupuesto mínimo de cada Academia.
Los hologramas de los directores se despidieron, pero el único en desvanecerse fue Leonardo Lionheart, la directora de la Academia Shade se mantuvo allí mirando directamente a Ozpin.
"Entonces, me dirás de que va el asunto de que necesites a uno de mis Cazadores. Mejor aún, al mejor y único informante sobre estos, Demonios." La mirada que la madura mujer de ojos verde azulado era cargada de enojo, la verdad si es que ella estuviera con su cuerpo físico allí mismo, ella sería capaz de golpear al hombre de traje verde.
Ozpin sintió el enojo en la mujer, era entendible. Después de todo, le estaba pidiendo algo difícil de aceptar, alianza y libertad de elección o no, ella jamás soltaría a su única pieza en el tablero. Pero el esperaba que sí, con un intercambio minucioso y manipulación todo era posible.
"Solo la necesito por un corto periodo de tiempo, además, la única beneficiada aquí serias tú, Dora. Te beneficiarias de una manera… personal por supuesto." Ozpin sonrió misteriosamente ante lo propuesto.
Glynda suspiro y se mantuvo allí en la oficina, vería nuevamente como Ozpin era capaz de enganchar a las personas con sus palabras. Solo esperaba que sepa lo que hace, caso contrario le saldría el tiro por la culata, al igual como le ocurrió con Raven.
(Cafetería) (12:27 p.m.)
Velvet Scarlatina suspiro ante el hecho de estar sola en la cafetería almorzando, su equipo actualmente estaba en una misión y ella fue dada de baja por el hecho de que su arma actualmente estaba fuera de servicio y por la dificultad de la tarea. Por tal motivo ella se quedó y el equipo fue asistido por un maestro.
"En momentos como estos es cuando hubiese querido hacer más amigos." Era complicado hacer amigos cuando eras un Fauno, o al menos para ella así lo era. A una distancia de ella, en una mesa habia un grupo reunido el cual era el más ruidoso y animado del lugar.
"¡Eso fue lo que soñé durante todo este tiempo! Además de la espada de nuestro intrépido líder" …
"No era de esa manera… y por favor Nora, no digas cosas que podrían mal interpretarse." …
"Jajaja… Nora es muy graciosa, por cierto, casanova, podrías enseñarme esos movimientos locos que hiciste en el gimnasio. A Pyrrha se lo he pedido, pero no ha dado resultados positivos, quisiera que tú al menos digieras que sí." …
"eh… hmm… la verdad quisiera ver tu arma nuevamente Jaune, al igual que la tuya Pyrrha. Ese día hicieron cosas que quisiera ver cómo recrearlas con mi bebé."
"Sera un placer, ¿verdad, Pyrrha? Por cierto, ángel de nieve, ¿quisieras salir a algún lado conmigo? Como un cambio de ritmo sería bueno."
"…no. ¡No! ¡Por supuesto que no saldría contigo, deja de insistir!"
"El que persevera gana…"
Allí fueron solo risas y burlas por el tema del rechazo del chico en su intento de sacar una cita con Weiss. Velvet dejo de escuchar desde allí, la verdad que tener buena audición en unas ocasiones era divertido, solo en ocasiones. En otras, te enteras de cosas que era mejor no saber, cosas desagradables que dicen de ti.
"*suspiro* Lo mejor sería ir y hacer algo de provecho." Murmurando para ella, Velvet se puso de pie fue y dejo su bandeja de alimentos en la sección indicada. Ahora se disponía a salir de lugar y hace más trabajo de investigación de un tema particular, aun con temor, ella era buena en la clase de Ocultismo la cual hablaba de demonios, aunque habia alguien más que estaba a su nivel. Era un tema perturbador, pero esperaba conocer más y con ello hacer una rutina de entrenamiento acorde al nuevo peligro.
"¡Hey miren esto! Aquí hay quien usa accesorios para llamar la atención, estas orejas no hacen más que hacerte ver ridícula."
Velvet contuvo un grito al ser bruscamente halada de sus orejas, se burlaban de ello, de su dolor. El responsable no era otro más que su acosador de siempre, Cardin Winchester, líder del equipo CRDL
"¡Ay! ¡ay! Me lastimas… por favor… me haces daño."
"¿Oh? Son reales, ¡miren esto chicos! Es una conejita real, que hace un animal como tu aquí estudiando para ser un cazador, ¿no deberías estar con el resto de tu clase?"
Sus orejas fueron haladas más fuerte, el dolor era insoportable por lo sensibles que eran. "¡Ah! Por favor… suéltame…"
"Es gracioso que sientas dolor. ¿no se supone que están acostumbrados al maltrato? Eres un animal, lo olvidaste."
El equipo CRDL se reía por lo que le hacían y decían. Velvet se contuvo, no habia problema en hacer una escena y librarse de sus acosadores, pero era seguro decir que ella sería la más afectada. Si ella mostraba violencia, era posible que la comparen con lo Faunos violentos de El Colmillo Blanco.
Era triste la verdad, Velvet estaba rodeada de personas formándose para ser cazadores que se suponía deberían ser justos e igualitarios, solidarios. Lo único que ahora recibía eran miradas de lastima y murmullos, nunca nadie trato de ayudarla. A la distancia incluso el grupo bullicioso de hace unos momentos habia agachado la vista y murmuraba, la hermandad no existía aquí. Para ella, los únicos amigos que tenía eran los miembros de su equipo que lastimosamente ahora no estaban con ella.
"¡¿No crees que te has pasado de la raya, Cardin?! ¡No te das cuentas que la estas lastimando!"
Velvet sintió que sus orejas fueron liberadas del cruel agarre y su cuerpo fue halado suavemente y rodeada de manera tierna. Al abrir sus ojos allí vio al a un chico de cabellera alborotada rubia con una porción blanca en su flequillo, su mirada de ojos azules estaba contraída en una expresión de irritación. Él estaba enojado.
"Pero mira quien llego a hacerse el héroe." Cardin se burló por la acción del chico que le arrebato la diversión del momento. "¡Piérdete, ratón de biblioteca! No estabas en la mesa de los perdedores hace un momento, ve allí y encárgate de tus propios asuntos."
Eso que dijo Cardin era cierto, hace solo unos instantes Jaune estaba en su propia mesa con sus amigos y ahora estaba junto a Velvet. Eso le pareció curioso a ella, además, ahora que estaba cerca de él, el collar en su cuello empezó a brillar. "Entonces era a él a quien reaccionaba…" Velvet recordó las veces que su collar brillo en Beacon, lastimosamente ella nunca trato de buscar la razón, no quería que la vieran con algo luminoso por allí actuando de manera extraña, podrían haberle puestos nombres extraños por ello.
"Es cierto, estaba allí con mis amigos. El problema fue que escuche como una tierna dama era maltratada por un bribón. ¿acaso te encanta atraer la atención? Aunque lo haces de la manera equivocada y a las personas equivocadas." El chico rubio sonrió ligeramente ante ello. "¿Qué crees? Ahora tienes mi atención."
Cardin trato de retraer el brazo que desde hace un tiempo fue agarrado por Jaune. Hizo varios intentos, todos fueron fallidos. El agarre era demasiado fuerte como para soltarse de él.
"¿Qué tengo tu atención dices? Y que es lo que harás, acaso me golpearas… jajaja." el chico castaño rio. "No creo posible que tú estés aquí tratando de proteger a un Fauno, aquellos que son casi animales. Aunque… espera, ¿acaso te gustan? Te gustan los animales y- ¡ack!" él grito de dolor.
Velvet aun siendo sostenida por el chico rubio vio como presionó demasiado fuerte el brazo de su abusador. Se notaba aún más enojado que en un inicio, era extraño. Los amigos de Cardin se mostraban nerviosos, aunque no hicieron ningún intento de ayudar a su líder.
"¿Animales dijiste? El único animal que veo aquí es aquel que se cree superior, pero no tiene la inteligencia para diferenciar su ignorancia del mundo. Acciones como las que haces ahora, son responsables del odio de los Faunos contra los humanos, la discriminación no es bien recibida, ¿sabes?"
"¡aack! ¡Suéltame maldición!"
"… ¿no te divertías así hace unos minutos?"
De esa manera estuvieron unos minutos, unos gritando e insultando que lo suelte y el otro diciéndole lo equivocado de su manera de actuar. Velvet mentiría si dijera que no disfrutaba el hecho de ver a su abusador siendo sometido. El chico, Jaune si es que no se equivocaba, parecía ser un buen chico, al menos la acción de defenderla era un indicio. Luego estaba el hecho de que su artefacto sobrenatural reaccione a él, eso lo hacía misterioso, al menos en su nómina.
Al final, Jaune libero a Cardin el cual se marchó maldiciendo "¡Recordare esto!" eso dijo, además de que reclamo a sus compañeros de equipo el hecho de que no lo ayudaron.
"¿Estás bien? No te duelen tus… orejas. Lamento el hecho de que ese sujeto te haya tratado de esa manera." Jaune la libero y se puso frente a la chica. Ahora que la veía bien, era una chica muy linda, cabello castaño al igual que sus ojos con una piel blanca impecable. Esas orejas de conejo en la cabeza la hacían ver aún más adorable, no entendía como alguien podría maltratar a tal belleza, ese sujeto no tenía perdón de nadie.
"eh… uh… sí, estoy bien. Gracias por la ayuda y si, mis orejas están bien..." Velvet tartamudeo por el hecho de ser observada con tanto cuidado, claro que, si recibía miradas curiosas, pero siempre eran por sus características Fauno. Ahora con el chico frente suyo era igual, pero era de una manera diferente, casi como si sintiera fascinación por ella, estaba admirado su belleza femenina. "eh? ..." Se sonrojo por llegar a esa conclusión.
"… *ehem* perdón, pero no me he presentado. Soy Jaune Arc, espero causar una buena impresión y poder entablar algo contigo." El chico tomo las manos de la bella Fauno y le sonrió persuasivamente. Le pareció tierno ver como se puso nerviosa por ello.
"…eh... uh… hmm… soy Velvet, Velvet Scarlatina. Un gusto conocerte." La bella Fauno se sonrojo por sentir el toque del chico, la sonrisa que le dio era cálida y seductiva. Su toque trasmitía seguridad, aunque era un poco atrevido de su parte, ella no lo tomo de mala manera.
"Velvet, es un gusto entonces." A Jaune le agrado la chica, era bonita y parecía ser un poco introvertida, parecía, ya que no la conocía realmente. Ahora que la veía de manera mejor, una ligera luz parecía emanarse del pecho de la chica atravesando su uniforme. Él enarco una ceja ante ello, pero lo dejo pasar, por ahora. "Por cierto, espero no ser inoportuno, pero, ¿quisieras venir a nuestra mesa? Allí con mis amigos, estoy seguro que no les desagradara la idea de conocerte, así como a mí."
Velvet sonrió nerviosamente ante la invitación. Al dirigir la vista al grupo de amigos del chico vio como una chica de cabello corto levantaba la mano de manera eufórica invitándola al lugar. Ella quería negarse por tener cosas que hacer, pero eso sería descortés. Al dirigir la mirada al chico, este continuaba sonriéndole, esperando una respuesta.
"… claro, por que no." Al final no vio razones para negarse.
Ella siempre quiso hacer amigos, hacer crecer su círculo de amistad mucho más allá de su equipo. En un principio trato de hacer amigos, a pesar de su actitud introvertida, pero fracaso al ser mal vista y discriminada por el hecho de ser Fauno.
"Perfecto. Entonces vamos." Ella fue guiada por Jaune, al llegar al grupo fue recibida de manera agradable. Conversaron, rieron e hicieron bromas. Pero nada fue de su disgusto.
Al final ella agradeció el hecho de no negarse a conocer ese grupo de amigos. Aunque aún quedaban sus dudas. ¿Por qué su collar reaccionaba al chico?
(Centro de Vale) (17:50 p.m.)
El día escolar se fue volando y los miembros del equipo JNPR decidieron salir a la ciudad, ya era fin de semana así que les parecía bien relajarse. Nora lo tomo mejor que nadie, tanto así que extorsiono a Jaune para que los llevara a los juegos de video, aunque para ello Ren tuvo que hacerla cambiar de parecer.
Todo esto idea de Jaune para que Pyrrha ya no se sienta incomoda con él y con el resto, desde aquel día en el gimnasio ella se habia sentido muy nerviosa y él ya no quería ver eso.
Hoy habia sido agradable para Jaune, aunque trató con unos idiotas, el conocer a Velvet le fue muy agradable.
Después de algunas paradas, el equipo JNPR paro en una heladería y disfruto de las delicias dulces, aun con el temor de que Nora sea aún más hiperactiva con la carga de azúcar.
"¡Esto está muy bueno! Quisiera que nos invitaras así siempre Jauney, ¡después de un día aburrido no hay nada mejor como algo dulce! ¡Haz hecho feliz a una dama!" Nora estaba degustando su cuarto helado, tenía el contorno de los labios embarrados de miel. La manera en la que se lamia hizo apartar la mirada de Jaune el cual se habia quedado mirando por mucho tiempo.
"Esa era la idea. Salir y hacer algo además de estudiar todos los días, conoceremos más de nosotros de esa manera." Jaune expreso lo que creía cierto. Únicamente habían estado en la Academia y no habia tenido tiempo de explorar Vale, él era un turista en la ciudad. "¿No crees lo mismo, Ren?"
El chico normalmente sereno y silencioso habia estado degustando del helado de una manera extraña, en serio que eso hacia dudar al chico de cabello rubio el cual trato de llamar su atención. Al final fue Nora quien le dio al niño andrógino un ligero golpe para llamarle la atención.
"eh… ah… ¿Qué decías?"
"Decía que deberíamos hacer más salidas así para conocernos mejor como equipo."
"… claro, esa no sería una mala idea." El ninja susurro la última parte, Jaune decidió no indagar allí ya que sinceramente todo se estaba volviendo raro.
"¡Deberíamos invitar al equipo RWBY a salir con nosotros la próxima vez! ¡oh, incluso invitar a Velvet, la chica es tan linda! ¡Es una linda chica con bellas orejas de conejo!"
"Esa no sería una mala idea. ¿vedad, Pyrrha?" Jaune estuvo de acuerdo con Nora allí. Velvet habia sido un encanto y les agrado a todos, además habían descubierto que ella era mayor a ellos, ella era una estudiante de segundo año. Ahora Jaune trato de llamar la atención de su compañera pelirroja la cual en ocasiones lo miraba y desviaba rápidamente su rostro.
"…" Pyrrha no supo que responder a al llamado de atención de Jaune, en su mente habia un millar de preguntas y no sabía cómo iniciar la conversación. Todas las preguntas se centraban en ese día en el gimnasio. Las salidas con Jaune y el equipo habia sido una buena idea, aunque para ello ella ahora usaba gafas y se quitó los guantes y algunos vestigios de su armadura. Ahora ella quería iniciar la conversación que él siempre evitaba diciéndole que todo estaba bien, ella no creía eso.
"¿Sucede algo Pyr?"
"¡Vamos, dinos que te sucede Pyrrha! No te gusto el sabor de helado que elegiste, ¡te dolió el estómago! ¡¿Deberíamos irnos?!"
"No la agobies con preguntas, Nora. Ya nos dirá que sucede."
"¡Pero Ren, ella ha estado incomoda desde que llegamos aquí! ¿puede que el helado le haya caído mal?"
"Nora…"
Pyrrha dibujo una sonrisa en su labio ante el intercambio de Nora y Ren, la primera siempre era tan animada como siempre. Debería mejorar o arruinaría el estado de ánimo. "Lo siento, es solo que he estado pensando en algo. Pero ya estoy bien, solo fue algo absurdo."
Nora hizo algunas preguntas sobre lo que ella pensaba, aunque al final se rindió y lo acepto, incluso Ren pareció aceptarlo. Él único que se mantuvo con la mirada en ella, convenientemente estaba sentado frente a suyo, fue Jaune.
"¿Qué sucede Pyrrha?" Jaune pregunto de nuevo.
La pelirroja supo de inmediato que sus dudas e incomodidades dieron la señal de que pensaba el inconveniente de ese día. Ahora que tenía la atención, lo mejor era preguntar.
"Esa noche, esa noche en el gimnasio cuando tuvimos nuestra práctica. ¿Qué fue lo que sucedió allí?"
Jaune suspiro ante ello, ya lo veía venir. Nora quien estaba cerca de Pyrrha quiso dar una respuesta, pero fue detenida por su amigo y confidente.
"Recuerdas el día que mi maestra te entrego el arma que ahora posees. El día que Reed Queen llego a tus manos." Jaune hizo un retroceso en sus memorias, recordó aquella niña pelirroja de hace tanto tiempo.
Pyrrha siempre lo recordaba, la maestra Nico fue alguien excéntrica y peculiar pero aun así te entrenaba hasta morir y era capaz de animarte después de ello. Recordó el día en que recibió su arma, lo recordaba por que fue el día en el que se despidió de su único amigo. "… lo recuerdo. Ese día te marchaste con tu maestra para continuar con tu entrenamiento. ¿pero que tiene es que ver?"
Jaune sonrió por esa pregunta. "Tiene que ver todo Pyr. El hecho de haber sido entrenada y poseer un arma demoniaca es una prueba de ello."
"¿Arma demoniaca? Espera, ¿Qué?" Pyrrha se sorprendió por el hecho de que en su poder poseía un arma demoniaca que era redactada en el libro que Jaune poseía. "¿no son esas cosas a lo que Ruby siempre le atraen? Se suponía que eran ficción…"
"Los demonios existen Pyrrha, eso ya lo sabes. En nuestra habitación hay una pieza de un demonio la cual se mueve y en ocasiones da luz. ¿creíste que todo era mentira?" Jaune sonrió ante ver la ligera incredulidad de Pyrrha, incluso Nora y Ren se veían ligeramente asombrados. Ahora tenía que ver como proseguir, los alrededores estaban extrañamente vacíos, eso era conveniente por si alguna lluvia de preguntas de su hiperactiva compañera. "La historia que leíste de mi libro, esa es una historia perdida que fue real, perdida en las sombras de las fábulas del Remanente existen muchas cosas que son reales y solo las vemos como un cuento fantástico. Pero esa historia que a Ruby le atrajo tanto, es real."
Pyrrha tenía una mirada confusa en su rostro, en su posesión habia un arma… demoniaca. Era cierto que su arma le parecía extraña, su composición era extraña tanto as que era imposible lograr magnetizarla con su semblanza, al menos en parte. Ahora Jaune viene y le dice que la historia increíble de demonios era cierta, si eso era cierto, ¿entonces el linaje perdido demoniaco también lo es?
"¡Espera! ¡Espera un momento!" Nora hizo su intervención al escuchar algo que le parecía en verdad increíble. "¡¿Estás diciendo que el cuento que la historia que constaste esa noche fue real?! ¡Incluso esa cosa parecida a una mujer en la lámpara es una parte demoniaca! ¡Eso es… Wow!
El escándalo de Nora era algo que Jaune ya esperaba, aunque el ser halado bruscamente y sentir el aliento de la chica sobre su rostro fue algo nuevo. El balbuceo que siguió de allí fue inentendible, él le pido que se calmara y que tratara de no llamar más la atención. Temas como esos no le gustaba tratar en público, puede que alguien no grato los escuche.
"Si dices que esa historia es cierta. Entonces, ¿los demonios con apariencia humana también lo son? No es eso aún más peligroso que el enfrentamiento a los Grimm."
"¡Vamos Ren! Jauney dijo que la cosa en nuestro dormitorio pertenecía a una rana, entonces… ¡es posible que exista un perezoso demoniaco! ¡¿te imaginas lo increíble que sería eso, una verdadera locura?!"
"No lo mires de ese lado Nora." El chico de verde regaño a su hiperactiva amiga "Esto cambia las cosas de una manera… indescriptible. La clase de la Academia Beacon que cubren este tema ni siquiera se aproximan a lo que dices Jaune." Ren hablaba de la manera razonable y su instinto era el que lo motivaba, después de todo, demonios irracionales eran una cosa, pero, demonios capaces de tomar apariencia humana y armas demoniacas eran otra cosa… eran algo más sombrío. "Pero… si sabes tantas cosas. ¿Por qué no las compartes con los maestros?"
La pregunta de Ren tenía sentido, demasiado, además era moralista. El conocimiento debía compartirse, esa era la norma, incluso Jaune la sabia. Pero él sufrió el peso de saber las cosas ocultas del mundo, además… "Siempre hay secretos, incluso los maestros lo tienen."
"La respuesta es simple Ren. Los adultos u maestros están sujetos al sistema, son presos de los credos que ya han seguido por mucho tiempo y con información innecesario podrían hacer cosas erróneas. Se necesitaría de un gran coraje afrontar el desafío, eso o un espíritu roto que ya no tenga nada que perder." Jaune expreso su punto. Al menos eso era lo que él creía.
"Pero…"
"Eres especial… crees en la magia y sobrenatural…" los susurros de Pyrrha llamaron la atención de todos en la mesa. Ella recordó las palabras que le hicieron acreedora de la espada demoniaca, "Eres especial" eso fue lo único que la maestra Nico dijo antes de marcharse con Jaune. El talento mostrado en su persona era lo que siempre llamaba la atención de todos, y si las historias eran ciertas… "Dijiste que todo lo que narraste era cierto, una guerra antigua y demonios capaces de camuflare como humanos… todo eso, ¿es verdad?"
"Lo es." Jaune mantuvo la mirada fija en la hermosa dama de ojos verdes. Ya tenía la idea del asunto, solo esperaba el momento para decirlo y continuar de manera progresiva.
"SI es así, ¿los cruces de humanos y demonios también lo son? Seres así también existen..."
"… los hay. Escucha Pyr, desde el momento que usaste a Red Queen demostraste ser alguien extraordinario. Todo aquel que pueda manejar un arma de demoniaca, no, todo aquel que pueda manejar un arma de la línea de sangre de Sparda se debe tomar en cuanta en este mundo." La mirada de Pyrrha hizo que Jaune sonriera ligeramente, demostraba que ya habia entendido todo. Le costó entenderlo, pero el hecho de que haya maneado el Exceed de tal manera y no se haya agotado demostraba que ella no usaba Aura normal como todos, sino una más como la suya. Ella manejaba un Aura demoniaca.
"Pero eso es…"
"¡¿los cuentos son reales?!"
"La genética no debería ser compatible. Debería ser imposible…"
Los rostros de asombro de Pyrrha, Nora y Ren respectivamente eran graciosos. Hicieron recordar a Jaune la primera vez que escucho sobre los cuentos con una historia real tras ellos.
"jejeje… bienvenidos a mi mundo." El chico rubio sonrió ligeramente. Al final terminó de comer su derretido helado. Lo mejor sería continuar la conversación en su habitación.
Luego de un tiempo, Pyrrha hizo una pregunta que se hizo desde que escucho todo eso. "… entonces eso significa que tú eres… un mestizo."
Jaune termino su helado y lamio sus labios saboreando la dulzura residual. Esa pregunta era algo que no habia esperado sinceramente, ¿media sangre? Eso ni él lo sabía.
Sus amigos estaban expectantes por una respuesta.
(Beacon- Dormitorio Equipo RWBY) (01:12 a.m.)
Cuando tu cuerpo siente un calor suele ser incomodo dormir, no hay lado en la cama para que el cuerpo enfrié su temperatura. Pero a ese calor agrégale una incomodidad interna, algo que no sabes lo que es, pero y te molesta y exaspera.
Ruby Rose era la estudiante más joven de la Academia Beacon, además, su hermana la consideraba la más inocente. Eso era lo que pensaba y hubiese sido así, pero la pubertad despertaba todo tipo de curiosidades y eso lo llevaba a experimentar con el cuerpo al sentir cosas que antes no sentías.
Descubrías el placer de jugar contigo mismo.
"¡ah!… ¡ah!… Mmmm…" Ligeros gemidos escapaban bajo las sabanas de una cama litera improvisada que en ocasiones se movía ligeramente. Ligeros chillidos, suspiros contenidos resonaban en una habitación en la que solo una persona estaba despierta sintiendo una tensión placentera en su cuerpo. Todo era producido por su propia mano.
"Que es… que es lo que me sucede… *suspiro* que sucede con mi cuerpo." Ruby tenía una de sus manos entre sus piernas, estaba estimulando ligeramente su núcleo aun sobre sus bragas blancas de fresas estampadas. Estaba buscando algo para apaciguar el calor que sentía su ser.
Su mano izquierda recorría ligeramente su vientre hasta llegar a su pecho bajo su blusa negra de tirantes, el proceso hizo que algo como electricidad recorriera su columna llevándola hasta su núcleo el cual presiono aún más. "¡ahh-mmmm!"
Ruby no entendía lo que ocurría con ella, era la primera vez que jugaba consigo misma. Tenía que contener sus gemidos caso contrario sus compañeras de equipo podrían descubrir lo que hacía. Eso la mataría de la vergüenza.
"*suspiro* espero que… que no despierten." Sacando la cabeza de entre las sabanas, observo a la otra cama en la que dormían Blake y Yang. Convenientemente estaban dando la espalda y parecían dormir de manera amena, eso era bueno. Su rostro pálido estaba sonrojado y sudoroso, sus bellos ojos plateados estaban entrecerrados.
Ruby saco la mano de su pecho y la llevo hasta su núcleo, aun con vergüenza, con ambas manos estimulo su vagina directamente. El cosquilleo fue aún más fuerte, pero a la vez gratificante.
Ella continúo jugueteando hasta que encontró el punto en su clítoris y a la vez estimuló los contornos húmedos de su vagina hasta que ligeramente metido un dedo lo que hizo que contuviera un ligero grito. La humedad en su entrepierna fue demasiada que sus pantalones de pijama se sentían muy mojados, al meter nuevamente en las sabanas el olor que emanaba le pareció dulce.
"mmmm… ¡ah! ..." hubo gemidos que Ruby no pudo contener, continuo con su estímulo y el ligero sondeo en su vagina. Sentía que algo se acercaba, la chispa que recorría su cuerpo era tan fuerte y exquisita, era algo que jamás habia sentido y eso la hacía continuar hasta el final.
Suspiros y gemidos contenidos… el placer era inconcebible.
"¡mmmmm!" En los momentos finales, Ruby mordió las sabanas para no gritar por lo que sintió, al presionar su clítoris un poco el placer se derramo en una muestra liquida que empapo sus manos. Sus ojos parecieron ver chispas e incluso se empañaron un poco, al final ella quedo agotada pero satisfecha. El malestar se fue…
Secándose las manos en su pantalón, ella se bajó de la cama y casi cae por lo flácidas que se sentían sus piernas. Al ver su amiga Weiss vio como dormía como un ángel, ella sonrió ligeramente, tal vez Jaune tenga razón al decirle Ángel de Nieve. Al girarse a ver el resto de sus compañeras, estas seguían dormidas. Ella suspiro de alivio.
Al revisar su ropa, noto la gran macha de humedad en su pantalón. Ella se sonrojo por ello, ágilmente ella tomo un nuevo pijama de su armario y se dirigió al baño para limpiarse ya que no podía dormir con el olor que emanaba, además se sentía pegajosa por el sudor.
Pero en la mente de Ruby iba un pensamiento sobre lo de hoy, incluso anteriormente a esto. ¿Qué le estaba ocurriendo? El malestar en su cuerpo empezó desde que vio a Jaune y Pyrrha ese día en el gimnasio. ¿Por qué reacciono así?
Sacudiendo su cabeza ella se dijo que no era nada, que las hormonas en su cuerpo la hacían actuar así. Cerrando silenciosamente la puerta del baño, ella agradeció el hecho de que sus compañeras estén profundamente dormidas.
Hola nuevamente, aqui ya presento a un demonio con nombre y todo. Ese sera un enemigo fuerte para el fututo. Aqui tambien presente a Velvet y su breve interaccion con Jaune y ese grupo, la enemistad de Cardin, auque leve pero esta alli para desarrollar mas adelante.
La linda conejita Fauno me agrada asi que espero darle buena participacion. Ella sers parte del Harem mas adelante asi que espero desarrollar bien esa relacion.
Ahora contestando a los comentarios:
OkamiSaint Zero – Hola y gracias para comentar. He visto en el juego de DMC 3, por la codicia del arma la Sparda. Únicamente esa arma tiene los poderes de un demonio y serias capaz de obtenerlos por medio de aquella espada. Al menos eso es lo que uso en esta historia, las espadas como la Rebellion o la Yamato serían únicamente usadas con su verdadero potencial por aquellos con linaje de Sparda y lo cual en este Fanfic si hay. Jaune Arc tiene parte de ese linaje y fue sacado a flote gracias Nico. Y sí, mi historia toma hasta el DMC 5, incluso puede que tome el alternativo también.
The Yuusha – Hola y gracias por el comentario. Espero que te siga agradando mi historia. Aunque las escenas picantes puede que vayan ascendiendo en ero, además puede que haya por aquí y allá en los capítulos.
Gracias a todos por leer.
No vemos en el próximo capítulo.
