Vinyl Scratch invita a su amiga Melody Octavia a su casa para que ella le dé clases de biología, ya que estaba con bajas calificaciones en dicha materia y requería con urgencia una tutora – y quizás divertirse jugando a los videojuegos si la violinista lo permite.
Cuando Octavia ingresa a la alcoba de Vinyl nota una de las ventanas que presentaba dos agujeros, producto de algo que impactó contra el vidrio.
"¿Pero qué pasó aquí?"
La DJ gira su cabeza en dirección al dedo de Octavia que señalaba la ventana. "¿Eso? ¡Fue algo gracioso que me sucedió el fin de semana! Sabes que a veces me quedo hasta tarde componiendo nueva música, ¿verdad?"
"Sí Vinyl, a mí me consta." Dice Octavia rodando los ojos recordando con disgusto las veces que ella se quedó en casa de Vinyl.
"La cosa es que estaba terminando de hacer mi remix cuando a las tres de la madrugada mi vecino arroja una piedra destrozando la luna de mi ventana. Cuando la recogí había un papel que decía: '¡Ya cállate de una vez! ¡Tengo que ir a trabajar mañana!' Así que apagué mi equipo y me fui a la cama."
"Ya veo. ¿Y qué me dices del segundo agujero?"
"Bueno... siete minutos después mi vecino lanzó otra piedra con una nota y decía: '¡Gracias!'"
Applejack trabaja vendiendo productos en la calle y como todos los días sale al centro de la ciudad tratando de vender el contenido de su maleta de ventas. Aunque no siempre tiene éxito, y hoy era uno de esos días.
"¡Caramba! Ya casi es hora de almorzar y no logro que me compren algo."
De repente ve una enorme sombra moviéndose en un callejón sin salida. La granjera se asoma para ver de qué se trataba, encontrando a un sujeto robusto amenazando con un cuchillo a los Hermanos Flim y Flam. Por lo visto se trataba de un ajuste de cuentas y el sujeto no estaba feliz.
"¡Les dije que tenían hasta hoy para pagarme lo que me deben, de lo contrario les rebanaba sus gargantas como a los pollos! ¡Y yo siempre cumplo mis promesas!"
"¡P-por favor, tenga piedad! ¡Tuvimos una mala racha con nuestro negocio!" Suplica Flim con desesperación.
"¡Pero si nos da tiempo para reponernos, le juramos que pagaremos hasta el último centavo! ¡Más intereses!" Añade Flam esperando convencer al matón, pero no da resultado.
"¡Un momentito!" Applejack interviene antes de que el vulgar delincuente ataque. Los hermanos se sintieron aliviados de ver a la chica rubia, esperanzados que ella los salvaría de este truhán.
De regreso con Applejack. "¿De verdad quiere mancharse las manos con la sangre de estos dos?"
El matón se queda pensando ante la pregunta, ya no estaba seguro de lo que iba a hacer. Por su parte, Flim y Flam empiezan a retarlo.
"¡Así es! ¿Vas a ensuciar tus manos con nosotros?"
"¿Y bien? La dama hizo una pregunta. ¡Responda!"
Luego Applejack saca un par de guantes de su maleta de ventas. "Tome. Use estos."
Twilight Sparkle y Pinkie Pie salen de un edificio luego de culminar la jornada laboral. Pinkie no parece estar contenta porque su jefe le entregó un pedazo de papel momentos antes.
"Mira esto Twilight, ¡me rompo la espalda como mula y el jefe recompensa mis esfuerzos con este papelito!"
"No Pinkie, eso es un cheque. Con eso vas a un banco y lo canjeas por dinero de acuerdo al monto estipulado. Yo también tengo uno."
La peli rosa observa su nueva adquisición ahora comprendiendo qué es y para qué sirve. "¡Pero que boba soy! Ya decía yo que el jefecito no me apreciaba. Así que, ¿boy aun banco y lo cambio por dinero, verdad?"
"Así es. Ven, te voy a llevar al banco para que lo canjees de una vez."
Ambas chicas se dirigen al Banco de Canterlot para realizar el procedimiento. Luego de la espera la recepcionista las atiende.
"Buenos días, ¿en qué puedo atenderlas?"
"Hemos venido a cambiar este cheque."
"Muy bien. ¿Y cómo quiere que le entregue el dinero?"
"Aquí, en la mano nomas." Pinkie Pie dice extendiendo su palma a la trabajadora del banco.
Una pareja de casados ingresa al consultorio de Luna, siendo el esposo quien hable y explique la situación por la que atraviesa.
"Doctora, mi esposa es totalmente muda y yo estoy harto de vivir en silencio. ¡Por favor, opérela y hágala hablar!"
"Está bien, señor. Tomaré el caso en mis manos y la operamos hoy mismo." Dice Luna, recibiendo los agradecimientos del angustiado hombre.
Una semana después, el esposo vuelve al consultorio con mucha alegría.
"¡Doctora, es usted un genio! Mi esposa habla de día y de noche."
"Me alegra oír eso, señor. Y lo noto a usted más contento."
"¡Ni que lo diga, doctora!"
Pero cuando transcurrió otra semana…
"¡Doctora Luna, mi esposa no deja de hablar! ¡Me estoy desesperando! Por favor, déjela muda nuevamente."
"Me parece que eso no va a poder ser." Luna comenta contemplando el escenario. "Hacer hablar a una persona es una cosa. Hacerla callar es imposible."
El señor se desploma sobre la silla con resignación. "Entonces… ¿me está diciendo que no hay solución?"
"De hecho, hay una alternativa. Y ese es dejarlo a usted sordo."
Sunset Shimmer y Trixie Lulamoon se encontraban dentro de un bar tomando varios vasos de cerveza, emborrachándose en el proceso.
"Oye Sunset… *Hic*… ¿quieres que la Gran y Embriagada Trixie sea honesta contigo?..."
"… ¡Claro que sí!... *Hic*" Sunset le responde a Trixie con voz entreverada y botella en mano. "Tú… tú sabes que a mí me gusta la gente honesta... *Hic*"
"… ¡Está bien!..." Trixie toma otro sorbo de su cerveza y dice: "¡Eres… la más borracha de nosotras tres!... *Hic*"
Lunes por la mañana. La Preparatoria Crystal abre sus puertas a los estudiantes para dar inicio a otro día de clases. Las Shadowbolts se dirigen a la entrada principal cuando Sunny Flare divisa a alguien a la distancia.
Se trataba de la directora Abacus Cinch quien se estaba desplazando en sillas de ruedas, y como no había nadie quien la apoye ella misma gira las ruedas hacia adelante. Esto conmovió a las chicas hasta la médula. Si bien la directora Cinch hizo cosas reprochables en el pasado con el fin de mantener su reputación, tampoco merecía vivir en esas condiciones.
Dejando a lado todo resentimiento hacia ella las chicas van a saludarla.
"Buenos días, señoritas."
"Buenos días directora Cinch. Sólo queremos expresar nuestro sincero lamento, y queremos que sepa que si necesita ayuda con lo que necesite no dude en acudir con nosotras." Sugarcoat habla primero en nombre de ella y de sus amigas.
"¿Perdón?"
"Sé que tuvimos nuestras diferencias en el pasado... y tal vez haya dicho un par de cosas malas sobre usted en las redes sociales, ¡pero jamás le hubiera deseado esto!" Añade Sunny Flare a punto de dejar escapar una lágrima.
No obstante, Abacus arquea una ceja. "¿Pero de qué están hablando ustedes?"
"¡De usted, por supuesto! Es una inválida ahora." Sour Sweet se pronuncia
¡Y estará atada a esa silla de ruedas por el resto de su vida!" Exclama Indigo Zap señalando tanto a la directora Cinch como a la silla rodante.
"¡Jamás escuché semejante barbaridad en toda mi vida! Y para que sepan, ¡aún tengo facultades motrices y sensitivas sobre mis piernas!"
Para demostrarlo, Cinch se levanta de su asiento y da un par de pasos hacia el costado. Esta revelación hace que las Shadowbolts cambien de corazón y se enojen con ella.
"¡Eso no se hace, directora Cinch!" Lemon Zest reclama indignada. "Y si puede caminar, ¿por qué diablos va en esa silla de ruedas?"
"¿Cuál? ¿Esto? En realidad le pertenecío a mi bisabuelo y tenia planeado venderlo, pero vi que todavía estaba en buen estado así que decidí darle uso. De esta manera ya no me cansaré caminando desde mi casa hasta la preparatoria. Aclarado el asunto, ¡que tengan un buen día!... por cierto: Sunny Flare, la espero en mi oficina después de clase."
Y nuevamente la directora Abacus Cinch regresa a su silla de ruedas e ingresando al edificio.
Bien, no tengo excusa alguno respecto al último escenario... pero tratándose de Abacus Cinch, cualquier cosa es posible con esa mujer.
