Termina otro día de clases en la Secundaria Canterlot y los jóvenes se retiran ya sea a sus domicilios o a algún otro lugar para distraerse. Rainbow Dash espera en la entrada a su protegida Scootaloo para acompañarla a su casa como siempre; no onstante, algo inquietaba por mucho a Rainbow y estaba relacionado a las calificaciones de Scootaloo.

En las últimas semanas la puberta había sacado notas bajas y cada pregunta que se le hacía las contestaba mal, como consecuencia sus papás o sus tías la reprendían severamente. Si bien ellas dos no son hermanas a Dash no le gusta que resondren a Scoots, así que en caso de que ella vuelva a decir que sacó otra 'D' o 'F' Rainbow Dash sería quien hable con la familia de Scootaloo para que no sean tan severos con la niña.

Hablando del tema, Scootaloo sale por la entrada y se veía de buen humor. Dash comienza a preguntarle a Scootaloo.

"¡Hola Scoots! ¿Cómo te ha ido? ¿Te fue bien con las materias? ¿No me digas que sacaste otra mala calificación?"

"¡Nop!" Responde ella. "Esta vez contesté bien una pregunta en la clase de la Srta. Harshwhinny, ¡y me dio un premio!"

"... espera, ¿acaso dijiste que te dio un premio?"

"Lo sé, suena raro pero es cierto. ¡Mira!"

Scootaloo abre su mochila y le entrega un libro a Rainbow Dash – uno titulado 'El Gato con Propulsores' – para gran sorpresa de la atleta. ¡Y la Srta. Harshwhinny jamás daba premios a los alumnos que contestaban bien sus preguntas! O al menos nunca le daba premios a Rainbow cuando tenía la edad de Scoots, porque siempre contestaba mal las preguntas.

"¿Acaso Harshwhinny ya se volvió loca de tantos eventos mágicos que suceden en la escuela?" Se pregunta la peli arco iris.

"Ya quisiera eso. Lo que ocurrió fue que la Srta. Harshwhinny preguntó cuánto era la raíz cuadrada de 225, y yo respondí 14.9."

Rainbow se dirige a su protegida con una mirada de susto y aberración. "¡Niña, cómo se te ocurrió decir esa barbaridad! ¡Todo el mundo sabe que la raíz cuadrada de 225 es 15!"

"Sí, pero los demás contestaron 16 y Harshwhinny me regaló el libro porque estuve cerca d dar con la respuesta." Dice Scootaloo antes de seguir su camino a casa.


Lotus y Aloe se encontraban trabajando en el Spa, dando masajes a un par de clientes que ingresaron al establecimiento. Durante la sesión Aloe se dirige a su colega.

"Querida, me dijeron por ahí que ya encontraste tu media naranja." Dice Aloe con una pícara sonrisa.

"¡Así es! ¡Y ocurrió la semana pasada!" Responde Lotus emocionada.

"¿Y cómo sucedió?"

Lotus hace una pausa antes de iniciar su narración. "Me invitaron a una discoteca un viernes en la noche. Estaba sentada en una silla cuando él apareció: alto, buen mozo, porte de atleta y cabellos cobrizos. Tomó mi mano y me sacó a bailar cumbias en la pista."

"¡Mujer, si tú no sabes bailar cumbias!" Exclama Aloe sorprendida.

"¡Eso mismo le dije! Pero luego me contestó 'Bebé, sólo déjate llevar.'"

"¿Y te dejaste llevar?"

"Sí. Me dejé llevar hasta el altar." Dice Lotus enseñándole a Aloe el anillo de bodas que lleva en su dedo índice.


"¡Ve Banana! ¡Busca la pelota!"

Flash Sentry lanza una pequeña pelota roja para que su perro fuera a recogerla. El bulldog toma la pelota con su boca y se la regresa a Flash.

"¡Buen chico!" El joven acaricia la cabeza de su mascota. Toma de nuevo la pelota y la arroja, esta vez con más fuerza.

"¡Ve por ella!"

Arf, arf!"

Nuevamente Banana se lanza tras el objeto esférico. Sin embargo cuando abrió sus fauces la pelota entró directo a su garganta, y en un movimiento involuntario la engulle. El bulldog terrier permanece inmóvil por unos segundos antes de regresar con su dueño.

"¿Y la pelota?" Pregunta Flash con extrañeza.

Banana se aleja hasta ponerse detrás de un arbusto. En cuestión de minutos el perro emerge del arbusto y alzando su patita le indica a Flash que ahí está la pelota.


Corte Suprema de Canterlot, 09:45 am

"¡Orden en la sala! ¡Se dará inicio al proceso de la ciudad de Canterlot contra Main Suspect! ¡Que pase el acusado!"

En el acto los oficiales traen a un sujeto esposado y lo hacen sentar a la fuerza. Luego, el juez le da la palabra a la Fiscal Sugarcoat.

"Como Fiscal daré inicio leyendo los cargos contra el acusado, a no ser que esta 'abogada' me interrumpa." Dice Sugarcoat mirando directamente a Pinkie Pie.

"¡Vaya! ¡No sabía que podías leer en primer lugar!"

"¡Silencio abogada!" Ordena el juez.

"¡NO! ¡Yo protesto, su señoría! ¡Y nadie impedirá que siga hablando!"

¡Ya basta, Pinkie Pie! El señor juez ordenó que te calles."

"¡No me callo!" Exclama Pinkie Pie con insistencia. "Como abogada defensora, ¡tengo derecho a hablar!"

Sugarcoat dirige a la peli rosa una mueca burlona. "¡Por favor! A diferencia de ti, yo llevo la toga del legislador conmigo. Y no sólo eso. Bajo ella llevo la toga de mi profesión, la abogacía. El manto de la justicia me sirve de abrigo, y también me visto con la túnica de la verdad."

Los miembros del público y del Jurado quedaron tan maravillados con la elocuencia de Sugarcoat que llenaron la sala con aplausos hasta que el juez nuevamente ordenó el silencio. Sin embargo, la única que no quedó impresionada era Pinkie Pie quien mira a su rival con extrañeza.

"Oye boba, ¿acaso no tienes calor con tanta ropa encima?"


A Spike le dio hambre luego de pasar varios minutos grabando múltiples vídeos, los cuales iba a publicarlos en su cuenta de MyTube, y decide ir a la cocina para servirse un tazón de bocaditos y un vaso con leche.

Pasando de largo algo lo detiene y decide retroceder hasta la entrada del baño. Asomando su cabeza observa a Night Light y Twilight Velvet llenando la tina con agua y jabón líquido.

Esto podía significar una sola cosa para el cachorro.

"¡Oh rayos, me quieren bañar! ¡Y detesto que me bañen! Será mejor buscar dónde esconderme hasta que pase el peligro."

El perro púrpura comienza a buscar por toda la casa aquel espacio donde los padres de Twilight y Shining Armor jamás puedan encontrarlo. Aunque sus alternativas para ocultarse eran demasiado predecibles y cuando está a punto de tirar la toalla pone sus ojos en la habitación de Night Light y Velvet. Específicamente en la cama de dos plazas.

"¡Por supuesto! El lugar menos pensado donde ellos me pueden buscar sería debajo de su cama. ¡Soy un genio!"

Como un proyectil, Spike se lanza hacia la habitación y se escabulle por debajo de la cama. Para su sorpresa ahí se encontraban Winona, Opal la gata, el conejito Angel, Tanque la tortuga terrestre, el geco leopardo Ray y Gummy el cocodrilo de peluche quienes al parecer tuvieron la misma idea que Spike y se ocultaron debajo de la cama para evitar que sus respectivas dueñas los bañen también.


La directora Celestia había engordado demasiado en los últimos meses por lo que se vio obligada a acudir con un nutricionista con el fin de obtener un método sencillo para bajar de peso.

Luego de los análisis realizados el médico da a conocer su plan de tratamiento. "Muy bien, señorita Celestia, le daré este régimen alimenticio que yo mismo diseñé y que ha generado resultaos muy satisfactorios en todos mis pacientes con sobrepeso."

"De acuerdo, ¿y en qué consiste?" Pregunta Celestia.

"Muy simple. Usted deberá abstenerse de consumir toda clase de alimentos en los días que tengan 'R'; es decir, los días Martes, Miércoles y Viernes. Luego, puede seguir comiendo en los otros días. Si sigue este régimen al pie de la letra, verá como baja de peso en un mes."

Celestia parece estar de acuerdo con las instrucciones del nutricionista y empieza su nueva dieta. No obstante, la directora se olvida por completo de su régimen dietético e ingresa a un restaurante, sirviéndose unas enormes costillas de cerdo a la barbacoa con guarnición de tocino.

Aquel día era viernes por la noche, y para hacer las cosas más difíciles el nutricionista de Celestia se encontraba en una mesa contigua.

AJEM!…"

"Oh… ¡Hola doctor! ¿Q-qué lo trae por aquí?" Saluda la directora Celestia con temor tras encontrarse con su nutricionista.

"Sí sabe que debe seguir una dieta, ¿cierto?"

"Uh… ¡cierto!"

"Y también sabe que NO debería estar comiendo en ciertos días que le mencioné, ¿no es así?"

"¡Sí! Eso me dijo."

"¿Y sabe qué día es hoy?"

"Sí… ¡Vielnes!" Responde Celestia tragando el pedazo de costilla que tenía en boca.


¡Buen día a todo el mundo! Estos últimos días me han tenido bastante ocupado con muchos temas de mi ámbito que por poco me olvido que existía este fanfic, y que debía actualizarlo. Ofrezco mis disculpas por la tardanza, deseo que este capítulo compensa mi ausencia (con este, cólo queda un capítulo más para dar por concluido esta entrega).

Por el momento eso es todo... ¡y bienvenida de vuelta Primavera!