Pinkie Pie sale de una tienda de planos y gráficos mostrando una enorme sonrisa en su rostro. Había comprado esos planos para construir un barco, lo que significa que tendría su propia embarcación y saldría a navegar las veces que ella quisiera.

¡Por fin uno de sus muchísimos sueños se haría realidad!

Se dirige a las orillas del río llevando consigo tablas de madera, clavos y herramientas que pidió prestada de Applejack y Rainbow Dash. Pinkie Pie estaba bastante emocionada por dar inicio a la construcción de su navío.

Desenrollando los planos se percata que resultaron ser más grandes de lo que ella pensaba. Luego se da cuenta de que se trataban de cinco planos distintos que pertenecen a distintas etapas para la construcción del barco; y si eso no era suficiente, estaban las indicaciones: tener que conectar el punto H-40 con el extremo A-15. La inclinación de 73.6 grados para colocar el clavo. Tallar el extremo superior de las tablas sólo para el armazón de la proa. Encajar el tornillo #45 en la entrada U.

Demasiadas palabras y mucha información innecesaria, ¿por qué alguien haría algo tan cruel? ¡Si se trata de construir un barco, no una nave espacial!

Aun así, esto no detendría a la peli rosa. Hace a un lado los materiales de construcción, saca un rollo cinta adhesiva desde el fondo de su esponjosa cabellera, empieza a doblar el plano afrontando las superficies para darle ora forma y una vez que las une le coloca un pedazo de la cinta adhesiva.

Finalmente Pinkie Pie crea un enorme barquito de papel y con los planos sobrantes se confecciona un sombrero de marinero. Pone su nuevo barco a flote y sale a navegar el río en él.


Bon Bon venía de realizar compras cuando encuentra a Lyra Heartstrings sentada en el patio de su casa. La chica del cabello bicolor frunce el ceño ante la presencia de su visitante.

"¿Qué quieres?" Bon Bon pregunta con un tono agresivo.

"Ya te lo dije, quiero que me perdones. Y estaré en huelga de hambre hasta que lo hagas."

"¿Sí? ¡Pues allá tú!" Bon Bon contesta antes de ingresar a su domicilio intempestivamente. Obviamente estaba molesta con Lyra y no quería verla ni en foto.

De rato en rato echaba una mirada a través de su ventana sólo para ver que Lyra seguía afuera. Pronto el enojo de Bon Bon fue reemplazado por pena y por un sentimiento de culpa.

"Pobrecita, tal vez he sido demasiada dura con ella. Después de todo sólo me hizo una broma inocente en la escuela. Debo terminar con esto."

No queriendo ver cómo su amiga se haga daño por más tiempo, Bon Bon decide perdonarla. Como muestra de ello toma varios pastelitos con un par de vasos llenos de jugo de naranja, los pone sobre una bandeja y sale al patio para que ambas chicas puedan comer y olvidar esta tonta pelea.

"¡Lyra! Temgo alfo que decir-"

Bon Bon sorprende a su compañera de clases devorando una hamburguesa con papas fritas.

"¡Qué diablos! ¿No habías dicho que ibas a hacer una huelga de hambre?"

"¡Así es, pero esto no es lo que tú crees!"

"¿¡Y qué es entonces!?"

"Sólo estoy reponiendo energías para continuar la huelga." Dice Lyra con una sonrisa zorruna.


"¡Gracias por las lecciones de Karate y Kung-fu, Rainbow Dash! Ahora me siento como una peleadora callejera."

Sonata Dusk ejecuta una combinación de golpes y patadas a la perfección, haciendo que Rainbow Dash sonría con orgullo luego de pasar varias semanas enseñándole cómo pelear.

"¡No hay problema! Y ahora que ya eres una experta en artes marciales, ¿qué piensas hacer?"

"Bueno, estaba pensando en darle a mis hermanas una sorpresita." Dice Sonata formando una malvada sonrisa.

Mientras tanto en casa de las sirenas, Adagio obliga a Aria para que se ponga a limpiar la casa en lo que ella termina de hacer el almuerzo. Aria se apresura con quitar el polvo de la puerta principal con un simple trapo con tal de regresar al sillón y seguir viendo su programa.

Lo que la segunda Dazzling no esperó fue ver cómo la puerta es derribada a raíz de una patada voladora de Sonata, en el proceso la aplasta.

Y-YAAAAAAAAAA!" Grita Sonata con tal ferocidad, aunque esto no le hizo gracia a su hermana mayor.

"¿Y-ya qué?" Adagio refunfuña esperando una respuesta por lo ocurrido con la puerta... y con Aria.

"Pues… ¡Y-ya llegué, chicas!" Exclama Sonata.


Sunset Shimmer está preocupada.

Su geco mascota Ray había enfermado. Tenía un cuadro de fiebre alta y escalofríos. A pesar de todos los esfuerzos de Sunset, no había mejora en el reptil.

"¡Dios mío Ray, tu temperatura sigue aumentando! Será mejor que te lleve con el veterinario."

Sunset envuelve a Ray con una cobija y parte rumbo a la veterinaria. Al llegar se encuentra con una larga fila de pacientes con sus mascotas esperando a ser atendidos.

"¡Vaya! El doc va a estar bastante ocupado el día de hoy. En fin, tendremos que ser pacientes y esperar nuestro turno."

La peli flameada y su mascota toman asiento y esperan pacientemente. Cuando la penúltima persona pasaba a retirarse Ray se escapa de los brazos de Sunset, trepando por las paredes hasta posicionarse por encima del archivero y contemplar una diploma.

"Ray, ¿qué haces?"

Justo en ese momento el veterinario sale. "Que pase el siguien- ¡Oiga! ¿¡Qué está haciendo ese geco!?"

"Perdónelo. Ray es muy desconfiado y quiere asegurarse que usted sea titulado, doctor." Sunset responde excusando el proceder de su mascota.


Hora del receso en Canterlot High. Los maestros pasan a su despacho para tomarse un descanso antes de retomar las clases con los alumnos.

Entonces Cranky Doodle, la Sra. Harswhinny y la Srta. Cherilee deciden hablar sobre los días en que fuero de cacería, siendo el Sr. Doodle quien empiece.

"… y le dije a Matilda 'Mueve ese arbusto porque me pareció haber escuchado algo'. Ella lo movió y salieron cinco perdices, ¡pero antes de que escapen los derribé de un solo disparo!"

"Nada mal, Cranky. Cuando yo fui de cacería me encontré con una bandada de patos, alrededor de diez de ellos en pleno vuelo. Aun así, tomé mi escopeta… ¡y de un disparo acabé con todos ellos!"

Harshwhinny culmina con una mueca victoriosa. Cranky debía admitir que la 'historia' de la rubia fue impresionante, aunque sabía que estaba mintiendo y le consta porque acaba de hacer lo mismo con su relato.

Dejando a un lado la competencia ambos se dirigen con Cherilee.

"¿Y qué hay de ti Cherilee? ¿Cazaste algo también?"

"Sí. Pero no fue gran cosa," dice la joven maestra. "Fui al bosque esperando atrapar un animal grande, y no tuve éxito. Luego fui al prado para probar suerte, pero tampoco tuve éxito. Finalmente fui hacia un pantano que estaba cerca, y nada.

Me enojé tanto que sin querer tiré el gatillo de mi escopeta y la bala se disparó hacia la copa de un árbol. Vi que algo cayó, así que rápidamente corrí para ver qué era y encontré un pájaro carpintero con un ala lastimada. Me dio tanta pena que tomé al ave conmigo y lo llevé a mi casa para curarlo. Ahora está mejor."

"¿Eso fue todo? ¡Literalmente cazaste nada!" Exclama Cranky incrédulo, al igual que la Sra. Harshwinny.

"¡Lo sé! Pero el carpintero resultó ser tan amable que por haber sanado su herida me hizo una bonita mesa, un juego de sillas y ahora me está confeccionando un armario." Contesta Cherilee dejando en ridículo a sus colegas y sus fantasiosas historias.


Diamond Tiara y Silver Spoon van de paseo por la ciudad para pasar la tarde y divertirse. Se dirigían al cine cuando algo llama la atención de las pubertas: un evento de subasta que se estaba llevando a cabo. Diamond lee en voz alta lo que se está subastando.

"… Tres televisores de plasma, una camioneta todoterreno, un sillón del siglo XIX, una figura de dragón esculpida en jade y… ¡un loro parlante! Siempre he querido tener un loro que hable de verdad. ¿Vamos Silvy?"

"No lo sé. No me agrada esta idea, pero si tú lo quieres te sigo." Silver Spoon responde. Ambas jovencitas ingresan al evento que ya estaba por culminar.

"… y para finalizar tenemos este magnífico ejemplar de loro verde con frente dorada que tiene la capacidad de poder hablar como un ser humano. Abrimos la subasta con 60 dólares."

"¡77!"

"¡80!"

"¡99 dólares!"

"¡120 dólares!" Diamond dice.

"¡Ciento veinte a la jovencita con la tiara! ¿Quién da más?"

"¡150 dólares!" Exclama un chico de la misma edad que Diamond y Silver Spoon. Tal parece que también quería al loro, pero Diamond no se lo permitiría

"¡180!"

El pre adolescente aumenta el precio a 400 dólares esperando desalentar a la heredera de la fortuna Rich. Sin embargo…

"¡500 dólares!" Diamond contraataca.

Aquel precio fue suficiente para que el chico desista y se retire de la subasta. Ese loro no valía su tiempo ni su dinero. Diamond Tiara podía saborear la victoria, ahora nadie se interpone entre ella y el ave.

600 dólares!" Alguien se pronuncia de entre el público.

Los espectadores buscan con la mirada al dueño de aquella voz profunda, fuerte y barítona. De quién podía tratarse a Diamond no le interesaba, ese loro tenía su nombre escrito y ni loca lo iba a dejar.

"¡650 dólares!" La niña aumenta su precio. Igualmente lo hizo aquella persona ofreciendo 750 dólares por el loro parlante. Esto iba mal para Diamond Tiara.

"Oye Diamond, ¿no crees que será mejor que te retires? No tienes esa cantidad en tu cartera."

"Ya lo sé Silvy, por eso te pido que detengas la subasta hasta que regrese. Iré por más dinero."

"Uh… está bien. Pero sigue sin gustarme esta idea." Dice Silver Spoon con preocupación.

Pide un receso y la subasta se suspende hasta el retorno de Diamond Tiara. Por su parte, Diamond va donde un cajero automático retirando cierta cantidad de billetes antes de volver a la subasta.

"Disculpen la demora, tenía que tratar un asunto pendiente. Me parece que me quedé en… 1000 dólares."

"Correcto. Se vende el loro parlante en mil-"

1500 dólares!" Nuevamente se pronuncia aquel sujeto para el asombro de los presentes.

"Maldita sea. ¡1600 dólares!"

1700 dólares!"

"¡1800 dólares!"

1900 dólares!"

"¡2000 dólares!"

2500 dólares!"

Diamond ya estaba desesperándose, tenía que terminar esto de una buena vez. "¡3500 dólares!"

"… 4000."

Esto fue la gota que rebalsó el vaso. En un estallido de emociones, Diamond Tiara dispara su última oferta "¡7000 DÓLARES!"

"¡7000 a la una! ¡7000 a las dos! ¡7000 a las tres! ¡Vendido a la señorita de la tiara con incrustaciones, y con esta adquisición se da por concluida la subasta!"

Los espectadores llenan el ambiente con fuertes aplausos para la vencedora. De todas las subastas a que han atendido, ésta resultó ser la más emocionante de todas. En cuanto a Diamond Tiara, se va a casa con su preciada mascota siendo ayudada por Silver Spoon luego de sufrir este momento de tensión.

(Un mes después)

"¡Esto es el colmo! ¡Gasté 7000 dólares de los fondos destinados para mi universidad en ti! ¡Mis padres no dejan de preguntarme por ese dinero, se me están acabando las excusas y tú no has pronunciado ni una sola palabra en todo este tiempo! ¿Qué tienes que decir al respecto?" Diamond Tiara le reclama a su loro, más el ave exótica permanece callada.

"¡Lo sabía, eres un fraude! ¡No sabes hablar! ¡Por qué creí que podías hablar si ni siquiera tienes voz porpia"

"¿Y de quién crees que era la voz que aumentaba los precios aquel día en la subasta?" El plumífero pregunta con una sonrisa burlona.


Con esta escena doy por terminado la tercera entrega de estos momentos absurdos y aleatorios. Lamento si me tardé mucho, estuve bastante ocupado con temas personales, y tuve que pensar cómo terminar el capítulo y la historia de hoy - estaba entre Diamond y el loro con otra idea, me decidí por la primera opción. Y se estarán preguntando cómo permito que una niñita de 13 años entre a un evento de subasta y gaste una fuerte suma de dinero en algo que no sirve... pues por qué no. Esta es una situación aleatorizada como dije antes, todo puede pasar.

Sean libres de opinar y comentar si lo desean, por mi parte será hasta la próxima vez. ¡Nos vemos!