-man OTP Week 2020

Capítulo 1: Buena suerte, amigo

Tema: Cursi/suerte

Buena suerte, buena suerte esta vez

Con suavidad ella abrazará tu corazón herido

Pienso que realmente la necesitas

Super Junior Happy- Good luck

No estaba nada satisfecho, todo le salía mal. Todo. Por más que su mejor amigo Allen se esforzara en mejorar las cosas, nada le funcionaba. Sentía que tenía que hacer algo antes de que colapsara y se rindiera para siempre.

Él había tenido una infancia difícil, en la adolescencia las cosas cambiaron un poco para bien, pero cuando la edad adulta llegó a su vida y quiso hacer las cosas por si solo para seguir avanzando, todo le salía mal y terminaba arruinado.

¿Cómo podía ayudarlo? Especialmente, cuando su amigo no aceptaba ya su ayuda.

Sin embargo, cada vez que veía a su amigo caer se daba cuenta que se le olvidaba algo importante. Él nunca se rendía.

Lo vio buscar cómo iniciar un nuevo negocio desde cero y cómo todo fue tomando forma poco a poco. La buena noticia era, que dejó que lo apoyara finalmente.

—Una cafetería.

—¿Una cafetería? ¿Estás seguro? Tienes que pedir muchos permisos por sanidad y todo eso.

—Lo sé. Quiero intentarlo.

—De acuerdo Allen, tú sabes que tienes todo mi apoyo y te voy a ayudar en lo que necesites.

—Muchas gracias, Lavi.

Lavi logró ver cómo su amigo Allen se recuperaba una vez más. Era sorprendente y esperaba que esta vez todo le saliera bien. Se lo merecía. Deseaba que tuviera la mejor de las suertes. Y siempre se va a divertir, cuando en un futuro recordara la forma en la que obtuvo ese golpe de suerte.

Salían del local que Allen estaba dispuesto a rentar para su nueva cafetería, cuando chocó estrepitosamente con alguien. Se sintió muy mal por haber reaccionado de la forma en la que la hizo, ya que, en vez de ayudarlo, terminó riéndose sin parar.

Absolutamente todos los papeles que Allen tenía en sus manos al momento del choque, salieron volando por todas partes y él no fue la excepción, terminó cayendo sentado en el duro suelo con algo chorreando por todo su cabello y manchando su camisa de café.

Allen todo mojado y sorprendido, miró al culpable de todo su importuno. O mejor dicho a la culpable.

Vio a una chica de baja estatura, con el cabello azul, vestida con una falda morada y una blusa blanca y una cara de indignación total.

—Mi chocolate—se quejó.

Lavi se dio cuenta de que el líquido que cubría a Allen, no era café, sino chocolate. Rio al observar cómo Allen fruncía el ceño. Venía un arranque de ira de su parte.

—¿Tu chocolate? ¡Mira mis papeles!

La chica cambió su expresión a una de enojo.

—Tus papeles se pueden recoger, mi chocolate no. ¿O quieres que lama tu cabello para recuperarlo? —dijo irónicamente.

—No fue mi culpa, no te vi.

—Yo tampoco te vi, no tengo ni idea de dónde saliste.

—Tranquilos chicos—intervino Lavi antes de que siguieran discutiendo—, Allen los papeles podemos recogerlos y en cuanto a usted jovencita, le compraré otro chocolate como disculpa.

—No es necesario, puedo comprar otro, solo que es un desperdicio.

A pesar de que no estaba nada contenta, comenzó a recoger los papeles de Allen.

—Esto es… ¿una cafetería? —dijo al ver un plano del diseño de la futura cafetería de Allen.

—Sí, lo es—dijo él igualmente recogiendo las hojas—por eso estoy aquí, quiero convertir este edificio en mi cafetería.

—¿Tú solo?

—No, Lavi me está ayudando y él me dijo que iba a contratar a alguien para que nos ayudara.

—Así es, contacté con la chica anoche y le hablé del proyecto y de este lugar.

—¿Lavi? ¿Tú eres entonces Lavi?

El pelirrojo la miró confundido.

—Sí, ¿por qué?

—Yo soy Road.

—¿En serio?

—Entonces—intervino Allen—¿ella es la chica que contrataste para que nos ayudara?

—Vine precisamente para el lugar y darme una idea de lo que necesitamos, pero estos planos igual ayudan mucho.

Ambos terminaron de recoger todos los papeles y Road se puso a observarlos.

—Me gusta, ¿puedo ver el lugar? —le preguntó la chica a Allen.

—Claro, pasa y, por cierto, siento lo de tu chocolate.

—Yo soy la que lo siente, mírate cómo estás.

Lavi los miró entrar al local, mientras hablaban entre sí.

—¿Qué sucedió aquí?

El proyecto quedó listo en pocos meses con la ayuda de los tres. Y sorprendentemente, en sus primeras semanas al negocio le fue de maravilla.

Pero, había otra cosa que le parecía muy curiosa.

Era un viernes por la mañana, Lavi acababa de llegar a su día laboral, entró y se dirigió a la cocina, pero se detuvo al ver a sus dos amigos, su sexto sentido le decía que no debía interrumpir.

Allen y Road estaban sentados junto a una mesa en la cocina, tomando un chocolate tal y como a Road le gustaban y habían incluido en el menú.

—No sabes que suertudo me siento de haberme encontrado contigo ese día.

—¿Aún si nuestro encuentro no fue el mejor y terminaste todo pegajoso por el chocolate?

—Detalles —respondió Allen, quitándole importancia al asunto.

—¿Detalles? Ese día no estabas feliz.

—Bueno, no creo que alguien hubiera estado feliz si de un momento a otro estuviera cubierto de chocolate—Road rio—y tú estabas más preocupada por tu bebida que por mí.

—Amo el chocolate, ¿qué querías que yo hiciera? Tú eras un desconocido para mí, y entre mi chocolate y tú, obviamente elegía el chocolate.

—Bueno, eso lo sé, pero espero que ahora tú me ames, aunque sea un poco más que al chocolate.

Allen se calló enseguida. No tenía planeado decirle eso, simplemente lo soltó sin querer. Pero, todos estos meses llevaba pensándolo, se sentía tan a gusto en compañía de Road que cuando se dio cuenta, ya estaba enamorado.

—¿Qué dijiste?

—Nada, no me hagas caso, lo dije sin pensar.

Un silencio se extendió entre ellos por unos momentos, hasta que Road volvió a hablar.

—Sí te amo más que al chocolate—confesó, mirándolo a los ojos.

Allen se sonrojó enseguida. ¿Había escuchado bien?

—Tú…

—Te amo, Allen. Me he enamorado de ti como no tienes ni idea.

—Road…—sonrió—yo también te amo.

Lavi decidió salir de allí por unos momentos para dejarlos a solas. Se sentó fuera de la cafetería y miró a las nubes.

—Te deseo la mejor de las suertes, amigo.