-man OTP Week 2020
Capítulo 2: Dreaming
Tema: Sueño / Jamás
Tú contienes mi sueño
Eres mi historia soñando
Parecido a ese radiante rayo de sol
En mi emocionado corazón
Te quiero abrazar
Kyuhyun- Dreaming
Oscuro. Todo a su alrededor estaba completamente oscuro. ¿Dónde estaba? De repente, sintió que alguien lo tomaba de la mano. Miró hacia su lado, encontrándose con Road Kamelot.
Ella lo sostuvo con fuerza y comenzó a andar. Conforme iban avanzando, el camino que andaban se iba iluminando, y lo que dejaban detrás nuevamente se tornaba negro.
—¿A dónde vamos? —preguntó sin saber qué más decir.
—A ningún lugar en particular, solo quería caminar.
—Entonces, por lo menos dime en dónde estamos.
—No lo sé, todo esto está en tu mente, no en la mía.
—¿En mi mente?
Allen se detuvo abruptamente al comprender, soltó a Road y miró sus manos, ¿no podía ser, verdad?
—Es el decimocuarto, ¿verdad? Él está usando mi cuerpo otra vez.
Road solo asintió. Allen sintió como la desesperación lo invadía nuevamente.
—¿Hay algo que pueda hacer para evitar esto?
—Sí, lo hay. Pero, es algo que debes hacer por tu propia cuenta, yo solo te puedo encaminar a esas respuestas.
—Road, no me importa, sí puedo conseguir liberarme de esto, haré lo que sea.
—Bien. Vamos.
Road volvió a tomar la mano de Allen y comenzaron a caminar, pero lo que Allen podía ver a su alrededor, era algo que le gustaría preservar. Familias felices, en un ambiente lleno de paz y tranquilidad, personas que caminaban por las calles, sin siquiera saber sobre la existencia de los akumas o del Conde. Personas que en algún futuro podrían caer en alguna tragedia y tomar una mala decisión.
—¿Por qué los exorcistas no podían vivir así? ¿Lejos de todas las preocupaciones que tienen día con día?
—Tú eliges tu camino, Allen.
—Lo sé, pero a la vez, yo no elegí tener inocencia.
—Yo tampoco elegí ser una Noah.
—Pero te gusta serlo.
—Y a ti te gusta ser exorcista.
—Pero algunos exorcistas deseaban no haberlo sido nunca. Me encantaría que todas las personas pudieran vivir la vida que deseen.
—¿Te gustaría no ser compatible con la inocencia?
Allen se detuvo y se sentó cerca de un árbol, tomando aún a Road de la mano, quien se quedó de pie frente a él.
—Más que eso, me gustaría que ni la inocencia existiera, ni la guerra, ni los akumas.
—Ni nosotros los Noah, entonces yo no existiría—completó ella.
—Te equivocas, sí existirías, pero no serías una Noah, no me malentiendas y creas que quiero deshacerme de ti.
Ella sonrió. Con la mano que tenía libre tomó la mejilla del joven frente a ella.
—Me encantaría decirte que todo esto que estamos viviendo es una pesadilla nada más, pero lamentablemente no puedo hacerlo.
—No es como si tú tuvieras la culpa de todo esto, así que no te disculpes.
Para Allen, Road era una chica muy extraña, no la comprendía para nada.
—Pero, hay algo que sí puedo hacer y eso es caminar a tu lado.
Allen no podía negar que esa idea le agradaba, lo cual era raro, pero había un pequeño detalle que le frustraba.
—Solo me estás acompañando en mi sueño, allá afuera está el decimocuarto utilizando mi cuerpo y a ti no te veo desde que escapamos de la Orden, al menos no en el mundo real.
—Está siendo un poco difícil para mí lograrlo, pero te prometo que pronto estaré a tu lado.
Road se acercó más a él y depositó un beso en su frente. Allen avergonzado por sus acciones, cerró los ojos.
Negro. Todo estaba negro otra vez, pero escuchaba una voz que lo llamaba.
Abrió los ojos y estaba nuevamente con el control de su cuerpo, pero Road ya no estaba allí, sin embargo, habló para sí mismo, deseando que ella pudiera escucharlo.
—Entonces, esperaré por ese día, Road.
