DGM OTP Week

Día 5: Volemos juntos

Tema: Cielo/ Poeta

Solo tenemos que volar al cielo

Podemos olvidar todo solo por ese momento

Porque todo es del mismo color que el cielo

Las lágrimas se dispersan y el viento se las lleva lejos

Solo por ese momento, tú y yo podemos estar juntos de seguro

Super Junior KRY – SKY

Sentado en un campo totalmente verde a las afueras de alguna ciudad de la que ni el nombre recordaba, veía el amplio cielo azul que la vida le brindaba.

—¿Cómo se sentirá volar?

—¿Para qué quieres saberlo?

Allen miró a la persona que acababa de sentarse a su lado. Ya no se le hacía raro que ella apareciera en cada lugar donde él estuviera, y de hecho ni siquiera quería saber cómo le hacía.

—Supongo que es algo que cualquier persona ha pensado en su vida, ¿no lo crees así?

—Yo nunca lo he pensado.

—Pues a mí me da curiosidad.

—¿Y no te da curiosidad otras cosas?

—Por supuesto, hay tantas cosas que no conocemos en el mundo.

—¿Y por qué solo mencionas el hecho de volar?

—Simplemente me da curiosidad saber cómo se ve el cielo de cerca, ¿cómo se sentirán las nubes? ¿cómo se sentirá la lluvia?

—Eres bastante romántico, ¿verdad Allen?

—¿Romántico? La verdad yo no me considero romántico. Al contrario, yo creo que la romántica eres tú.

—¿Yo? —rio Road—, Allen, ¿cómo puedes creer que yo soy romántica?

—Bueno—intentó explicarse— entre los dos, tú eres la que mejor expresa sus sentimientos.

Road miró al cielo y sonrió.

—Supongo que en eso tienes razón—Road se acercó lentamente a Allen, hasta quedar frente de él—, pero sabes, yo podría hacer que toques el cielo con las manos, incluso podría hacerte volar, aunque no sea literalmente.

Allen se sonrojó terriblemente con su comentario tan sugerente, sin embargo, sonrió antes de aceptar el reto.

—¿Ah, sí? ¿Puedes hacerme volar? Inténtalo entonces—y se lanzó a sus labios para devorar su boca.

Una chica pequeña, una chica extraña, pero que, sin embargo, le ha demostrado millones de cosas que él no conocía.

Millones de sentimientos que no sabía expresar con palabras. Millones de nuevas sensaciones que hacen que su cuerpo se estremezca.

Su pequeño y suave cuerpo que se movía a la par con él, que ardía bajo su piel, que expresaba todo el amor que le profesaba.

Solo podía escuchar el ruido que la fricción de sus cuerpos producía, los suspiros y gemidos que ambos soltaban, intentando darle un poco de voz a todo lo que sus terminaciones nerviosas les gritaban.

¿Cómo podía sentirse algo tan bien, tan correcto, tan inexplicable?

Sus manos exploraban cada rincón, sus labios probaban cada centímetro de su piel. La acariciaba sin censura, la besaba sin control, la adoraba en cuerpo y alma.

Sus muslos irradiaban un calor incontrolable, tal y como su parte más íntima. Calor, pasión y fervor.

El sudor perlaba su piel, pero el cansancio no llegaba, ¿cómo podían cansarse del otro si tal y como Road le dijo podía tocar el cielo con sus manos? Jamás, jamás podría cansarse de tal experiencia. ¿Para qué necesitaba volar ahora? Esto era mucho mejor.

La unión de sus cuerpos era perfecta, como si estuvieran hechos el uno para el otro. Allen podía entrar y salir de ella como si su vida dependiera de ello, Road podía entregarse por completo y a la vez tener el control por sí misma. La vista de ella cabalgándolo era maravillosa. Sus pechos se movían insistentemente y él no dudó en probarlos también.

Su dulce, dulce piel, era lo mejor que había probado.

Físicamente exhaustos, pero jamás hartos, se miraron a los ojos. Los ojos azules de Road brillaban con promesas de noches enteras sin dormir, de una vida llena de éxtasis, pasión y mucho, mucho amor.

—Esto fue mejor que volar al cielo, Road.

—Te lo dije, ¿para qué necesitas saber volar si estoy yo aquí para que alcances el cielo y más?