Capítulo único.
[Antes de empezar me gustaría aclarar un par de cosas:
Esta historia no me pertenece. Me he limitado a traducirla, respetando las faltas de ortografía y puntuación, y comentarla cuando lo considere oportuno. Mis comentarios siempre aparecerán en negrita y entre corchetes, como ahora.
Me gustaría dedicarle esta historia a JD57610723 por habérmela recomendado]
Dios santo, me he divertido mucho escribiendo esto [¿Es normal que tenga tanto miedo ahora mismo?].! Espero que os guusttee [Socorro].
Me levanté junto a Mello, ¡¿dónde demonios estamos?! Era un lugar brillante y colorido [Como cambies una sola vez más de tiempo verbal creo que me va a dar un ictus], un mono adornado con botas estaba balanceándose desde un árbol. Las nubes estaban sonriendo, igual que el brillante sol amarillo [Ah, ya lo entiendo. Se han fumado un porro y ahora mismo están teniendo un viaje astral increíble]. El sol tenía puestas gafas de sol [¿Lo véis?]. Los árboles tenías sus ojos cerrados, parecía como si estuviesen durmiendo [O muertos].
-¡Hola! ¡Soy Botas!- El mono se quedó colgando del árbol, mirándonos con una escalofriante sonrisa boba en su pequeña cara perturbadora de gorila [No está siendo un buen viaje, por lo que veo].
Mello le gruñó.
Botas frunció el ceño,
-¿Habéis visto a Dora?
-No no he visto una puta Dora [Bueno, hombre, tampoco hace falta ponerse así].- le cortó Mello, empezó a palparse los bolsillos de la chaqueta.- ¿Dónde está mi pistola?
Esta era una de esas veces en las que necesitaba un cigarro, busqué y busqué en mis bolsillos, pero la búsqueda fue totalmente infructuosa [1. No estoy muy segura de quién es el narrador. Y, ¿por qué no habla? 2. Os dije que se habían fumado algo]. No tenía pistola, ni mechero, pitis o nada más. Todo lo que tenía era mi camiseta a rayas favorita, y algunos pantalones [¿Tienes más de uno?]. Incluso no tenía zapatos, Dios, ¡¿qué cojones?!
-¡Eh, no usamos ese tipo de lenguaje! ¡Eso es naughty *!- Mello y yo [¿Quién es yo?] nos dimos la vuelta con esa cámara lenta que solo tienen las películas de terror [Os juro que ahora mismo estoy pensando en películas de terror y no me viene ninguna en la que haya cámara lenta. Es algo más propio de una película de acción, ¿no?]. Allí de pie allí, había una niña pequeña gordita.
-¿ Naughty?- preguntó Mello, frustrado,- ¿Y quién eres tú Cabezona?
-¿¡Puedes decir Naughty!? ¡Eso significa, chico Travieso, en Inglés! ¿Puedes decirlo? ¡Dilo! ¡En voz alta!
Mello y yo intercambiamos miradas de incredulidad [Pero dime de una puñetera vez quién es yo].
Botas movió sus manos alrededor como un lunático,
-¡Más alto, más alto! ¡Vamos dilo! ¡Sé que puedes!
[Dios, qué puto miedo, de verdad. ¿Os imagináis algo así en la vida real? Uf, es que creo que cogería una rama y se la partiría en la cabeza a los dos]
-¡Soy Dora!- Gritó, girando haciendo un círculo completo y alzando sus pequeños brazos regordetes hacia el cielo. Mientras se giraba vimos que la mochila que la adornaba estaba sonriendo [Ahora entiendo lo de la película de terror].
Botas dijo,
-¡Y debéis estar perdidos!- Chilló.
Mi ojo empezó a tener un tic, Mello se pellizcó el puente de la nariz,
-Sa, estamos bastante perdidos.- Dije [Hombre, si sabes hablar].
-¡Bueno, si todos llamamos al mágico mapa de las maravillas, podemos ayudaros a encontrar el camino para salir de aquí!- trinó felizmente [O podéis quedaros atrapados allí para siempre PERO le habréis partido el cráneo a Dora. Yo no lo veo mal trato, ¿qué me decís?].
Dios santo,
-Uh… vale.- refunfuñé [¿QUIÉN ERES?].
-¡Decid mapa!- Gritó, girándo su espalda hacia nosotros mostrándonos su mochila, se encorvó como si estuviese echando un truño o algo [*le entra la risa y tiene que dejar de traducir*].
Mello listo para salir del mundo psicótico,
-¡Mapa!- Rugió,- ¡Siemplemente sal de donde puto estés, y ayúdanos!
-¡Decid mapa decid mapa!- bailó alrededor Botas [De verdad, no sé si podría resistir el impulso de matarlos a todos].
-¡Lo he hecho!- aulló Mello.
-¡Decid mapa! ¡Decid mapa! ¡Decidlo! ¡Más alto, más alto!- empezó a corear Botas,- ¡Mapa, mapa, mapa, mapa!
Necesito una aspirina [Que sean dos]. O incluso mejor, mis pitis [No, hombre, que precisamente ha sido la droga porro la que os ha llevado hasta allí]. Grité,
-¡MAPA!
Un trozo de papel surgió de la sonriente mochila purpura de Dora.
Y con una voz demasiado alegre, justo como todos los demás en esta dimensión loca, empezando a CANTAR.
-Si hay un lugar al que tenéis que ir soy aquel al que necesitáis soy el Mapa soy el Mapa soy el Mapa Si hay un lugar al que tenéis que llegar os puedo llevar hasta allí lo podéis apostar soy el Mapa, soy el mapa soy el ma- [*se ha quedado con la boca abierta mirando a la pantalla preguntándose qué está haciendo con su vida*]
-¡Manos a la obra!- gritó Mello [Creo que no conozco palabras suficientes para expresar lo mucho que te lo agradezco], cubriéndose los oídos, su pelo rubio se estaba poniendo húmedo del sudor.
-¡Tenemos que ir a la montaña del silbido! ¡Entonces podréis atravesar el portal y estar en casa!- Chilló.
-Vale, ¿cómo llegamos hasta allí?- preguntó Mello excitadamente.
-Primero, ¡pasáis soooooooobreeeeeeee la magdalena mágica! ¡Entoooonceeees tenéis que cruzar el puente del viejo trol cascarrabias! Deeeespuuuuesss, ¡pasáis a través del bosque infestado de sseeeeerrrpiiiiieennnnteeessss!- Y mientras nos decía esto a todos, sus puntos de mapa se encendían, y nos mostraban a dónde ir [De verdad que este debe de ser el peor viaje de la historia de las drogas].
-¡Venga lets go*!- chilló Dora.
-¡Y una mierda!- gritó Mello, cargando contra la morena con la cabeza como un dirigible [Joder, sí], su puño colisionó contra su cara [Mátala, tú puedes], cayó y empezó a rodar colina abajo por una colina que ni siquiera sabía que estaba ahí.
Mello me agarró de la mano y empezó a correr a través del nuevo mundo brillante [Ojalá estén haciendo todo esto en la vida real mientras alucinan y alguien lo esté viendo]. Llegamos a la magdalena primero, un toro azul estaba dando a una vuelta a su alrededor montado en un triciclo. Era realmente una magdalena gigante. Y para placer de Mello, era toda de chocolate.
En cinco minutos, Mello se terminó la magdalena [Se comió un cactus entero ante la horrorizada mirada de un jardinero], la cosa toro mirándole con admiración. Empezamos a correr de nuevo. Llegamos a un puente desvencijado, y un tío desnudo amarillo [Un policía] estaba de pie allí enfrente de nosotros.
-¡Soy el viejo trol cascarrabias! ¡Que vive bajo el puente! ¡Ey! ¡Soy el viejo trol cascarrabias, que vive bajo el puenteeee [Señores, no pueden correr por aquí]! ¡Si queréis pasar todo lo que tenéis que hacer es esto! ¡Todo lo que tenéis que hacer es estooooo [¿Se encuentran bien?]! ¡Resolverd mi acertijo y podréis atravesar el puente [¡Esperen, esto es una autopista!]!- Tenía una voz nasal , hablando con su innecesariamente larga barba naranja [No sabía que se podía hablar con la barba].
-¡Quita Abuelo Simpson!- Le corté, pasando corriendo a su lado, empezó a aullándonos. Mello me siguió, rugiendo sin palabras, mientras le pegaba un codazo al trol y lo tiraba al río que había abajo [Lo lanzó desde la autopista hasta su muerte].
Seguimos corriendo y corriendo hasta que llegamos a un pequeño bosque. Tan pequeño, que podías ver a su alrededor [Era un ficus]. Dentro del manojo de árboles verdes con hojas, había serpientes sonrientes [Una manguera].
Mello me agarró del brazo,
-Matt [Así que el narrador es Matt. Joder, le ha costado], simplemente rodeémoslo.
Asentí,
-Claro.
Los dos corrimos alrededor del bosque, llevó como dos minutos como mucho. Facilísimo. Seguimos corriendo hasta que escuchamos silbidos.
-Qué cojones.- refunfuñó Mello, mirando alrededor a ver de dónde venía la cancioncilla [De un señor que está sentado en un banco].
-¿No dijo la pequeña cosa mapa algo de una "montaña silbante"?- Mis ojos parpadearon hacia arriba y realmente, una pequeña colina de piedra sobre nosotros tan alta como mi cabeza cuando llegas arriba del todo [O esa colina es muy pequeña o tu cabeza muy grande], estaba silbando felizmente [El señor no sabía lo que se le venía encima].
Agarré sobre de Mello [¿QUÉ?] y tiré de él colina arriba [Se han subido encima del señor sin que este pudiese hacer nada por evitarlo],
-¿Dónde está el portal?- grité.
-Nu lo sé, pero allí está esa chica.- Mello señaló a Dora que estaba de pie en la colina con nosotros [OH, NO].
-Vosotros dos no sois demasiado majos.- Dijo, girando su cabeza para enseñarnos una marca púrpura hinchada en su ojo.
-Sa bueno, solo queremos llegar a casa.- gruñó Mello, dando un paso hacia delante amenazadoramente [MÁTALA].
-Bueno, tenéis que pedir disculpas. ¿Podéis deciir, I'm sorry*?
Mello chasqueó sus nudillos y dio otro paso hacia delante,
-No no puedo [Así se hace. No se negocia con terroristas], y si no nos dejas salir de aquí ahora mismo, serás tú la que pida disculpas.
Con un movimiento de su brazo, Dora se transformó en una mujer con un vestido y un sombrero muy puntiagudo [Uf, la droga],
-¡No podéis herir a una princesa!- Lloró.
-Sí que puedo.- Mello sonrió malvadamente dando un paso hacia delante [Si le haces un súplex me tatuo tu cara en el pecho, ¿cómo lo ves?].
Dora saltó rápidamente de la pequeña colina y en su lugar, estaba el portal. Esprinté hacia delante y salté a través de él con la cabeza por delante [Atravesó una ventana con la cabeza].
Mello vino después de mí, y aterrizamos en nuestro sofá en un montó.
-¡Lo hemos conseguido!- Lloré, rodando por el sofá y sobre Mello felizmente [Ojo, que acaban follando con la tonteria]. Me senté y le di un beso fuerte [OH, SÍ] en la mejilla [Cobarde].
Mello simplemente señaló la televisión,
-Sa pero mira.
Giré mi cabeza, para vernos en la televisión, corriendo por el mundo [Decidme que les han grabado haciendo locuras mientras alucinaban], y pegándole un puñetazo a Dora [Una niña inocente] y toda la otra mierda por la que pasamos.
-Me voy a la cama.- dijimos ambos simultáneamente [A la MISMA cama].
Nota final: ¿Alguien se dio cuenta del AMOR entre Matt y Mello [Sí, pero tú fuiste un cobarde]? Eh… Yo casi que tampoco lo noté [Gallina].
[Y así es como acaba esta pintoresca aventura.
La verdad es que Dora la Exploradora me parece material digno de pesadilla. No sé quién pudo tener la genial idea de hacer algo así de escalofriante pensando en niños pequeños.
Si os ha gustado esta maravillosa aventura, recordad no tomar drogas para que no os pase lo mismo que a estos muchachos y, sobre todo, mirad en mi perfil para seguir leyendo historias similares (o peores).
¡Hasta la próxima!]
*Originalmente escrito en español.
