LA MAGIA DEL AZAR

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.

Esta historia participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los tiempos.


Categoría: Personajes muertos.

Prompt: Amapola.

Palabras: 402.


Myrtle Warren

Olive es una persona horrible. Siempre insultándola, humillándola, riéndose de ella. Myrtle está muy harta. La odia. Alguna vez ha pensado en darle un puñetazo en la cara para borrarle la sonrisa, pero no se atreve. Es una cobarde.

Continuamente se repite que algún día la dejará en paz, que se cansará de ella y se buscará a otra persona a quién atormentar. No obstante, llevan varios años en Hogwarts y los ataques, lejos de cesar, se recrudecen. Sobre todo, desde que Albert le regaló la amapola.

Fue después de una clase de transformaciones. Ese día habían aprendido a convertir trozos de pergamino en flores. Myrtle no tuvo mucha suerte con su flor de arrayán, pero Albert hizo una amapola casi perfecta. Porque lo tenía todo salvo el color.

La amapola de Albert es azul y Myrtle la guarda en su ejemplar de Historias de Hogwarts. Es la primera cosa que le regala un chico. Ignora sus intenciones (no ha vuelto a hablarle desde entonces), pero le dan igual. Lo importante es que ella, Myrtle Elizabeth Warren, tiene la flor que le regaló un chico.

Olive no puede decir lo mismo. Que Myrtle sepa, por supuesto. Olive es desagradable y cruel y nunca jamás nadie pondrá sus ojos sobre ella. Olive es una mala persona y, a lo mejor, está celosa de ella. Por eso la persigue tanto últimamente, porque vio lo de Albert y no puede soportar que la desdichada Myrtle la Llorona tenga un admirador y ella no.

Myrtle sonríe. Olive puede meterse con ella todo lo que quiera. Tal vez sufrirá, pero podrá consolarse pensado que tiene su amapola y Olive no.

—¡Vaya! Si es Myrtle la Gafotas.

Cuando escucha la voz de Olive, todo su entusiasmo desaparece. Y se olvida de la amapola.

—Mira lo gorda que te estás poniendo. Y esos granos tan feos.

No es nada sutil. Los insultos siempre son los mismos, pero Myrtle no se ha acostumbrado todavía. Retrocede dos pasos hasta quedar acorralada contra la pared. Olive, que esa vez tampoco está sola, se pone delante de ella.

—Haces que Hogwarts sea un lugar horrible. ¿Por qué no desapareces?

Myrtle solloza y sale corriendo. No quiere llorar delante de ellas. Otra vez. Corre todo lo deprisa que puede y se mete en el primer baño que hay disponible. Allí llora y llora, hasta que alguien viene a molestarla.

Y esa es otra historia.


Ya os podéis imaginar qué pasó después. Tom Ryddle, el basilisco, la muerte… Esas cosas.

Besetes.