LA MAGIA DEL AZAR

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.

Esta historia participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los tiempos.


Categoría: Personajes muertos.

Prompt: Control.

Palabras: 409.


Alastor Moody

Realizar el hechizo requiere de toda su concentración. Alastor blande su varita con firmeza y no pierde de vista su objetivo. No puede cometer ni un solo error. Respira hondo y pronuncia las palabras mágicas:

Vera verto.

La rata se transforma en una preciosa copa de cristal, perfecta en forma, tamaño y acabado. Alastor sonríe con satisfacción, orgulloso de su resultado. El profesor le felicita y realiza una anotación en su pergamino. El niño está convencido de que acaba de obtener su primer sobresaliente y mira el resto de copas de sus compañeros. Aún falta que se examine la mitad de la clase, pero tan solo hay una docena de copas similares a la suya. Bien. No es por presumir, pero Alastor es uno de los mejores alumnos de la clase de Transformaciones.

Alastor sabe que sus buenos resultados son fruto de su tesón y de su gran capacidad para organizarse y ser resolutivo. Desde siempre le ha gustado mantenerlo todo bajo control. Las horas de estudio, los deberes, la práctica de hechizos. Todo. Y por eso obtiene tan buenos resultados, porque no es vago, ni despistado. Es un alumno aplicado y, aunque alguna vez alguien le ha llamado empollón, está muy orgulloso de sí mismo.

Observa el examen de su compañera de pupitre. Su copa aún conserva las plumas y tiene pico. Qué desastre. Claro que no le extraña nada. Esa niña está más preocupada de ser popular entre sus compañeras que de estudiar. Alastor la mira de reojo y con cierto aire de superioridad. Ella se da cuenta y frunce el ceño, molesta.

—¿Qué miras?

Susurra mientras el próximo alumno se examina. Alastor no se corta un pelo con su respuesta.

—Tu nuevo fracaso.

La niña está a punto de clavar las uñas en pupitre. Calma su enfado con un insulto.

—Al menos yo no soy un bicho raro incapaz de hacer amigos. Empollón asqueroso.

Alastor encaja sus palabras. Cree que de buen grado, aunque en realidad no puede quitárselas de la cabeza durante días. Está a punto de plantearse la posibilidad de ser sólo un poco más amable, pero en seguida se da cuenta de que eso es algo que él no puede controlar. No puede obligar a la gente para resultarles simpáticos. No puede hechizarles para que sean sus amigos. Ser popular no depende de él, así que se concentra en lo que mejor sabe hacer: estudiar para ser el mejor auror del mundo mágico.


No creo que Alastor Moody haya sido alguna vez una persona encantadora.

Besetes.