LA MAGIA DEL AZAR

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.

Esta historia participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los tiempos.


Categoría: Personajes muertos.

Prompt: Escoba.

Palabras: 411.


Kendra Dumbledore

Kendra lleva toda la mañana limpiando. No usa la varita. Necesita mantenerse ocupada para no pensar en todo lo que ha ocurrido en las últimas semanas.

Seca el piso con un paño. Está de rodillas en el suelo. Alza la vista y ve una telaraña junto a las cortinas. Suspira, se levanta y agarra la escoba. Quita la telaraña con un gesto rápido y suspira. Le duele la zona baja de la espalda. Lleva todo el día de pie, de un lado para otro y su cuerpo está cansado. Su mente no. Su mente quiere seguir haciendo cosas.

Recogerá algunas manzanas del árbol del jardín y hará una tarta. O dos. Y luego preparará un asado con patatas. Y si le da tiempo irá al río a lavar la ropa. Y planchará. Pero antes tiene que guardar las cosas de la limpieza porque la casa reluce de limpia. Con decisión, Kendra abre el armario de las escobas y la ve allí.

Debió acordarse. Después de todo, la escoba voladora de Percival no funciona sola. Ya estaba allí por la mañana y ya se le encogió el corazón entonces.

Kendra se lleva una mano al pecho. Le duele el corazón. Recuerda a Percival subido en esa escoba, ayudándola a volar porque ella es un desastre. Recuerda ese lugar en el bosque al que nunca volverán. Recuerda su risa bronca, sus besos electrizantes y quiere llorar porque también recuerda que Percival está en Azkaban y Ariana encerrada en su cuarto, medio catatónica.

—¿Madre?

Es Albus. Está en mitad del pasillo. Serio, disgustado. No le ha hecho nada de gracia tener que mudarse. Y a Abe tampoco.

Kendra se limpia las dos lágrimas que se le han escapado y mira a su hijo.

—¿Te ayudo, madre?

Kendra niega con la cabeza.

—¿Y Abe?

—No lo sé.

Y seguramente le dé igual. Albus está enfadado con Abe. De alguna manera, le culpa de lo ocurrido con Ariana. Y Abe está triste y taciturno. A Kendra le gustaría sentarse con ellos y hablar largo y tendido, pero no tiene fuerzas. No por ahora.

—Ve con Ariana. Voy a ver dónde se ha metido este niño.

Seguramente en el jardín. Habrá escalado un árbol y Kendra tendrá que reñirle. Suspira y sale al exterior. No va a dejar que Abe se haga daño. Su familia ya ha tenido suficiente. Sólo espera que el tiempo les ayude a curar las heridas y que, alguna vez, logren ser felices.


Pobre familia Dumbledore. Cuántas desgracias pasan en el mundo mágico :(