Cualqueir parecido con la realidad es mera coincidencia

Esto es con todo el amor y el respeto que les merezco


"Maldito Bacardi"

La primera vez que mencionaron la proeza que tenían pensada hacer, no les di importancia, a veces solo les doy la razón porque detesto discutir por nimiedades.

Pasa que no fue solo una vez.

Desde que, la antes llamada Luna, ahora Kira, regresó para tomar las riendas de la torre, las misiones se comenzaron a volver cada vez mas grandes.

Ya no era solamente detener maleantes y delincuentes de poca monta, oh no, ya no, de pronto ya eran pandillas, asesinos y demás escoria.

Y claro, se valía, uno siempre tiene que mejorar ¿No es así?

Pero cuando dijeron que iban a derrocar un gobierno completo, mi cabeza solo podía procesar una frase.

¡Están idiotas!

No fui el único, aunque debo admitir que Raven tuvo los huevos para retar a estas damas, lo recuerdo bien:

"Si consiguen la hazaña, yo patrocino la carnita asada"

Solo basto esa frase para obtener la determinación que les faltaba.

Setenta y ocho días después, habían vuelto.

No podía creer lo que una maldita parrillada las motivó y en el fondo me daba alegría que hubiesen destronado al otrora mandatario, por corrupto e inepto, dejando al verdadero pueblo resurgir y reparar lo que años y años de malos manejos habían convertido a esa gran nación.

El pinche gordito cumplió su palabra y se mandó la reina de todas las carnitas asadas, cortes de varios tipos, entremeses de muy buen gusto, alcohol hasta el hartazgo y para variar en el mejor sitio de la torre, con la piscina recién remodelada.

Justo en el día perfecto con la cantidad necesaria de sol y brisa veraniega.

Y claro que yo tenía que estar listo, prepare unos brownies espaciales para el postre después de la comida.

Llevaba mi traje de baño con camisa hawaiana adoc de la situación.

Cuando estaba por cruzar la puerta de cristal que daba al penthouse, dos armaduras de Tony me detuvieron al puro estilo cadenero del club de moda .

—Para darle acceso debe proporcionar la contraseña previamente dictada por los organizadores.

—Vamos Jarvis, no necesito contraseñas, soy yo, C.A.

Justo en ese momento iba llegando Lina en su traje de hamburguesa kawai

—Hola bro, no tardes en entrar, tengo la intención de capturarte en tu verdadera esencia fiestera– soltó jovial la chica mostrando sus instrumentos de dibujo y acercándose a la otra armadura que no le estaba cerrando el paso al moreno

—¿Cuál es su contraseña señorita?

—Boceto

—Adelante, por favor diviértase

Inmediatamente después de autorizarle el acceso, intente colarme, pero la armadura me sujeto del cuello de la camisa.

—Me lleva la ver…la contraseña es boceto, ¡déjenme entrar!

—Esa era la contraseña de la señorita Lina, requiero la que a usted se le proporciono.

En ese momento deje de forcejear y comprendí que había olvidado mi contraseña.

Oficialmente, odie haberle hecho tanto bullying a la humpalumpa de la jefa.

Me asome al ventanal y me percaté de que solo faltaban unas cuantas personas para completar la lista de invitados.

El infeliz de Raven estaba tras el asador, con su playera amarilla de tigres (pirata dicho sea de paso) y un mandil negro que presumía la frase "besa al cocinero", de una hielera sacaba los cortes que inmediatamente ponía en la parrilla.

A lado suyo, teníamos a nuestra versión de Elsa chilena, coreografiando su propia versión de "let it go" con ello, salpimentando la carne que estaba cocinándose, todo esto siendo ovacionado por las heroínas que lograron que esta locura sucediera.

Ahora que las mencionaba, vestían a lo militar y cada una con un fusil R15 en mano, celebraban disparando al aire como unas posesas mientras que Esteicy les recitaba algunos versos del coran a la vez que grababa tik toks.

Mire nuevamente a las armaduras, pero simplemente no era capaz de recordar la bendita contraseña.

A la sombra, en ese mismo espacio, una risa atacó sin piedad, seguida de unas palabras inconfundibles.

—Cielo, es bueno verte de nuevo…aunque sea desesperado, pero de nuevo.

—No te burles Estrella…espera…¿Por qué no has entrado a la fiesta?

—A comparación tuya, amigo mío, tengo mi contraseña, pero no sé…hay cosas después de la guerra que aún no sanan…todos siguieron caminos distintos, estar reunidos no significa que será así siempre.

—Patrañas…eres igual de perdida que yo, di tu contraseña.

—Este…yo…

—Dila

—¡Esta bien! La olvidé…¿Contento?

—Solo un poco…¿Quieres un brownie? — ofrecí la bandeja que tenía en mano antes de hacerme junto a ella, la cual solo se limitó a rechazar con un gesto gentil. - — A veces me gustaría dejar de ser tan borracho para que no me pasen estas cosas

—Ni tu mismo crees tus palabras

—No, pero sonó chido, debes admitirlo

El resto de invitados había llegado

Liz, caminaba grácilmente, como si de una pasarela se tratase solo para recostarse en un camastro ser atendida por una de las armaduras.

Mientras tanto Lina dibujaba a Petta como si fuera una de sus chicas francesas (?)

Claudia y Keila se mandaban la competencia de resistencia alcohólica, justo ahora iban parejas.

—No deberíamos seguir torturándonos, salgamos de aquí y vayamos a ver alguna serie, solo dej contesto este mensaje que me llegó…

Mensaje…claro no había revisado los mensajes de texto

Con ilusión revisé mi celular y si, ahí estaba la contraseña, que era tan absurda que solo quedaba vitorear

Tome la bandeja de brownies y me plante con autoridad ante las armaduras

—Shepard, la contraseña es Shepard

—Adelante, puede ingresar

Sonreí victorioso, di un paso para cruzar el umbral de la puerta y en ese instante todo se fue a oscuros.


Abrí los ojos, estaba en mi habitación, en la mano sostenía una botella vacía de Bacardí.

La resaca atacó pronto

Todo había sido un sueño…¿pero porque seguía con camisa hawaiana y traje de baño?