Un hada de cachorrita estaba llevando una bandeja de aperitivos por un largo pasillo lleno de sirvientes que estaban decorando este para este día tan importante.

-Buenos días, Pafu -la saludo una sirvienta de cabello rubio corto, Suzette, la sirvienta que estaba a cargo de las demás-

-Buenos días -dijo Pafu con una gran sonrisa-

-Veo que estas más feliz hoy que de costumbre -dijo Alfred, el mayordomo que estaba a cargo de todos los sirvientes en general-

-Es un día importante y debo dar mi mejor rendimiento -dijo ella con una sonrisa entusiasmada y decidida-

-Estoy muy contenta con eso, Pafu, y tienes razón, hoy es un día importante para la Princesa Towa, y todo debe salir perfecto -respondió Suzette con una sonrisa de aprobación por la respuesta de unas de sus aprendices-

-Esperamos que tu rendimiento sea esplendido, Pafu -dijo Alfred con seriedad-

-Lo hare, no deben preocuparse, ahora si me disculpan -ella inclino la cabeza un poco y volvió a su camino-

Mientras se dirigía al salón donde debía poner la bandeja de aperitivos. Pafu no puedo evitar recordar todo lo que paso hasta ese punto.

Cuando llego a la Tierra, ella había estado muy asustada por estar en un nuevo entorno, y muy nerviosa por quien sería la Princess Precure que debían encontrar ella y su hermano.

Cuando se encontraron con Haruka, ciertamente se sorprendieron y se asustaron por todo lo que había pasado.

Ella le gusto Haruka, fue amable y le ato las orejas, incluso le dio unas cintas muy bonitas.

Su olor era lo que mas le gusto. Ella podía decir que Haruka no usaba perfume, pero su olor era maravilloso.

Olía como un bosque lleno de todo tipo de plantas y flores.

Las hadas con similitudes a los perros, como ella, eran capaces de detectar los olores y distinguirlos. Eso aplicaba también al olor natural de una persona.

Ella siempre había sido sabido de eso, pero nunca le apresto atención realmente.

No hasta que llego a la Tierra y conoció a Haruka.

Despues de reconocer el olor de Haruka, y despues de la pelea con el Zetsborg, junto con la sorpresa de que Haruka era la Princess Precure a la que debían buscar.

Ella se dio cuenta de algo, aunque no le había prestado mucha atención hasta las vacaciones de verano cuando Lock robo las llaves.

Cure Flora olía diferente a Haruka. Sus olores eran similares. Pero eran diferentes. Mas concretamente hablando. Cuando Haruka se transformaba, su olor parecía cubrirse de un perfume extraño.

Rasca eso, su olor se entrelazaba con el aroma de la llave creando una nuevo.

Nunca le apresto o puso mucha importancia en eso.

Eso fue hasta años despues de la derrotada de Dyspear y le dijeron la verdad del Precure.

Ella se asusto mucho por lo que significa la verdad para un Precure, hasta que se dio cuenta de que la batalla había terminado y todas las chicas estaban a salvo.

Ella estaba muy aliviada cuando no paso nada malo en el transcurso del año en la Tierra, y Haruka y las demás terminaron bien.

Ella sabía que la magia de Precure era Milagrosa, pero enterarse del porque fue un shock.

Cuando fue informada de todo lo que estaba pasando en Hope Kingdom, ella había estado…Bueno, ella debería haber estado horrorizada, bueno, más horrorizada de lo que estuvo.

Ella siempre mostro mucho respeto por la familia real, siempre fue, así que ella se sorprendió cuando no estuvo tan horrorizada como creyó cuando se enteró de todo.

Fue despues de que recordó lo que estaba guardado cuidadosamente en su cajón de la habitación que compartía con algunas sirvientas.

Ella no estaba tan apegada a la Familia Real como antes.

Ella solo quería servir a una persona.

Finalmente, había encontrado su propio sueño.

Siempre había sabido que su sueño era servir, pero su hermano siempre había dicho que quería que sirviera a la Princesa Towa.

Ella había querido contradecirlo en ese momento, hasta que se dio cuenta de que no tenía razón para hacerlo.

No había problema en que ella sirviera a la Princesa Towa. Ella la quería mucho y quería que fuera feliz despues todo lo que paso.

Se dio cuenta tarde que, si bien la quería, y la respetada, ella no quería servirle específicamente a ella.

Ella solo quería servirle a una persona.

Su sueño era servir a Haruka.

Cuando no pudo acostumbrarse al ambiente de la Tierra y las pesadillas que tuvo de lo ocurrido en Hope Kingdom, Haruka tuvo la amabilidad de dejarla dormir con ella.

Se sentía cómoda cuando dormía con ella, nunca tenia malos sueños cuando lo hacía.

Cada vez que tenia una pesadilla le preguntaba si podía dormir con ella y ella siempre la dejaba.

Ella durmió junto a Haruka más veces de las que cualquiera se daba cuenta, excepto Yui por supuesto.

Al estar tanto tiempo durmiendo en el dormitorio de Haruka y Yui, ella descubrió bastantes cosas sobre Haruka.

Ella tenia la costumbre de despertarse a las cinco de la mañana para empezar a hacer unos ejercicios de fuerza y estiramiento.

Normalmente, cuando ella se despertaba, Haruka ya se estaba vistiendo para la escuela alrededor de las seis, por lo tanto pensó que esa era la hora en la que se despertaba.

Por lo tanto, cuando se despertó a las cinco de la mañana una vez y vio a Haruka haciendo los ejercicios, se sorprendió y le pregunto por qué lo hacía, y más importante, por qué tan temprano.

Se sorprendió más cuando se enteró de que Haruka siempre se despertaba a esa hora, y hacia los ejercicios para estar en forma, en realidad, ella le dijo que ella y su papa siempre se despertaban a esta hora para entrenar.

Ahí se enteró de que Haruka sabia Artes Marciales, una forma de pelear y defenderse le dijo Haruka, y su padre era un Maestro de Artes Marciales.

Haruka le explico que quería concentrarse en sus estudios, por lo que hace bastante tiempo que no entrenaba artes marciales apropiadamente, pero ella quería mantenerse en forma para cuando volviera a practicarlo.

Quedo fascinada de la dedicación y esfuerzo que Haruka hacia en todo.

Remarcar en todo.

Ella se esforzaba en sus estudios, en los deportes, en el violín y las Princess Lesson. Ella se esforzaba mucho.

Y nunca quería adelantarse, es más, ella quería repasar las lecciones que ya sabia para recordarlas bien y aplicarlas apropiadamente.

Ella estaba muy feliz de que la Princess Precure de las Flores fuera tan dedicada y se esforzará tanto en sus lecciones.

Solo había algo en lo que le salía mal.

Tomar descansos.

Tanto como Haruka se esforzaba, ella realmente no encontraba un momento para descansar, mejor dicho, ella se negaba a tomar descansos para concentrarse en la cosa que estaba haciendo.

Eso no fue saludable de ningún modo, y ella era una niña.

Haruka siempre decía que estaba bien, pero despues de varias insistencias de parte suya, Haruka acepto tomar un descanso de diez minutos cada dos horas.

Ella quería quince, pero era algo.

Cuando Haruka estudiaba ella se quedaba cerca para avisarle que se tomara el descanso después de dos horas. Y si seguía pegada al libro, la arrancaba de la silla para que se tomara una bebida.

Haruka pasaba tiempo con las chicas y el jardín, por supuesto, pero despues de eso eran estudios.

Pafu entendía que eran importantes, pero la salud también.

Ella realmente estaba muy feliz y orgullosa de ayudar a Haruka en todo lo que podía.

Cuando llego el momento de despedirse ella estaba muy triste, y antes de irse, Haruka le había entregado algo muy importante para que cuidara y no se olvidara de todas las aventuras que paso en la Tierra.

Ella le dio el libro de cuentos de la Princesa de las Flores.

Ella estaba muy sorprendida y no quería quedárselo porque sabia lo importante que era ese libro para Haruka.

Pero Haruka solo le sonrió y le dijo que confiaba en ella para cuidarlo, y quería que lo mirara para recordar todas las aventuras que pasaron.

…Ella no pudo negarse a eso. Acepto cuidarlo e intento sonreírle a Haruka, estaba segura de que debió llorar, pero Haruka no dijo nada y solo mantuvo su sonrisa.

Ella solo había sacado el libro de cuentos de donde lo había guardado una vez.

Ese día se enteró de todo.

Ella no estaba tan horrorizada como espero, pero aun estaba muy enojada por todo lo que estuvo pasando en Hope Kingdom durante siglos y nadie había sabido nada al respecto.

Solo una persona en todo el reino lo sabía y decidió jugarlos para su beneficio.

Decidió usar las importantes llaves milagrosas para ganar poder, y traiciono a sus portadoras y a todo el reino.

El esperaba que nadie se enterara y todo siguiera su curso como siglos siempre ha sido.

El no se esperaba que había gente que se entero de la verdad y planeaba su derrota definitiva.

Con una sonrisa en su rostro, Pafu felizmente abrió la puerta del salón y entro para ver todo decorado con rojo pastel, blanco y dorado. Había una gran mesa con bocadillos exquisitos y una gran variedad de sándwiches y pastelitos. Ella miro con una sonrisa la gran mesa y busco el lugar adecuado para su bandeja, al encontrarlo, ella voló hacia allí y la colocó.

-Esto esta quedando magnifico, espero que los preparativos estén listos pronto -una voz fuerte e imponente sonó por todo el salón todos los sirvientes pararon y dieron una reverencia a la figura que entro al gran salón decorado, ella incluida-

-Todo estará listo en unos momentos, su majestad -el sirviente que guiaba a los de ese salón informo-

-Eso espero, este es un día importante para mi hija, y todo tiene que ser perfecto.

-Por supuesto, su majestad.

-Bien, será mejor seguir con los preparativos, entonces -con eso dicho, todos los sirvientes comenzaron a volver a los preparativos que estaban haciendo hace unos momentos-

Pafu misma se levantó de su reverencia y sonrió felizmente hacia la figura a metros de ella y se dio la vuelta para seguir con los preparativos que aun debía terminar.

Ella debía ser fuerte y mantener su fachada, cuando esto termine, todo cambiará, esto sería para bien, pero será muy difícil que todos aceptan la realidad del reino.

Tomara mucho tiempo, pero todo se decidiría en este día, despues de todo, hoy era un día muy importante.

Unos sirvientes estaban hablando a pocos metros de ella, fue capaz de escucharlos perfectamente por su audición mas alta que la del promedio.

-Ten cuidado con esas copas, todo debe estar impecable para la fiesta.

-Lo sé, estoy teniendo cuidado.

-No queremos arruinar el cumpleaños número dieciséis de la Princesa Towa, no debe haber ningún error.

-Lo sé, tendré cuidado, no te preocupes.

Pafu siguió su camino y siguió sonriendo con la charla de los sirvientes en su cabeza.

Este es un día muy importante para la princesa Towa, pero lo que nadie sabe, es que este día es muy importante para todo el reino.

Ella paso por un cruce de pasillo y vio de reojo a la Reina caminando por el otro, sus miradas se encontraron por un segundo, la manga de la reina cayo un poco por un movimiento casual, pero eso fue suficiente para transmitir el mensaje, ella movió una oreja para confirmar, la sonrisa de la reina se ensancho un poco y todo estaba dicho, el intercambio termino, fue rápido, pero todo estaba listo.

Solo faltaba una cosa por hacer.

Mirando por los ventanales las estrellas y el arcoíris rosa que daban una luz tan clara a todo el reino, ella sonrió más sinceramente que en años.

Larga vida a la reina.