Este extraño mundo
Cap. 1
Traiciones
Un hombre alto, cubierto por una túnica caminaba dentro de una cueva, detrás de él iban dos figuras encapuchadas de la misma manera, solo que de menor tamaño.
-Es aquí- sentención, con su habitual voz de ultratumba. Delante de ellos se encontraba una especie de pozo con agua cristalina, pero se podía adivinar que era bastante profundo.- Ahora ocúltense solo hay que esperar.
Las dos figuras acataron la orden de su mentor, no tuvieron que esperar mucho tiempo para que la presencia de burbujas en el pozo se hiciera presente. Una criatura colosal hiso acto de aparición; de la cintura para arriba tenia cuerpo de mujer a excepción de que tenía 6 brazos, el resto de su cuerpo se asemejaba a un ciempiés gigante.
-Un centepido- dijo la figura más pequeña revelando una voz femenina- era obvio.
-Bien ya lo vimos; es horrible, ¿ahora qué?- pregunto la otra figura también con voz femenina.
El enorme monstruo comenzó a moverse por la cueva- HUELO- tenía una voz que no la diferenciaba de una mujer o un hombre-HUELO, HUMANOS- dicho esto se movió contra una roca destruyéndola-¡SALGAN!
Las chicas recibieron la señal de su mentor para salir de su escondite, una saco una ballesta y la otra blandió un hacha.
-¿DISCORT PORQUE LE DISTE LA MEJOR ARMA A TWILIGHT?-grito la chica con el hacha, no recibió respuesta de él, pero su compañera si le contesto.
-¡CONCENTRATE!- el centepido embistió a Twilight con su rostro, momento que aprovecho para darle una mordida en el torso, Twilight callo mal herida y cuando se dio cuenta le criatura abrió más sus fauces mostrando grandes y filosos colmillos.
-¡Hey!- grito Rainbow-te olvidas de mí- la chica corrió hacia el monstruo esquivando los latigazos que daba con el cuerpo, alzo su hacha y de un movimiento limpio corto uno de sus brazos izquierdos, Twilight aprovecho para apuntarle con la ballesta dándole en el entrecejo.
-¡Eso fue por la mordida!- la criatura se zarandeó violentamente por la cueva hasta que se metió dentro de un orificio en el techo. Una vez ahí, la criatura comenzó a buscar algo
-¡Oye!- Discort se encontraba cargando lo que parecía un cadáver-buscabas esto-el centepido se preparó para envestirlo, pero Discort ya tenía su plan de escape, cuando el monstruo estuvo lo suficiente cerca, dio un salto sobre su cabeza y con ese impulso logro aferrarse a un hueco en el techo de la cueva por el cual, seguramente salía para atacar a las aldeas cercanas, una vez a fuera encaro de nuevo a la criatura.
-Sabes creo que deberías cuidarte la espalda- por instinto la criatura volteo hacia atrás encontrándose con un hacha que le corto la cabeza de tajo.
-Bien esto fue más fácil de lo que pensé- dijo Rainbow recogiendo su hacha.
-Es normal- hablo Discort- esta centepido aún no está del todo desarrollado, para eso necesitaba comerse este cadáver.
Twilight hizo memoria de lo que anterior mente su mentor les había explicado- cierto necesitan comer cien personas para desarrollarse completamente.
-Sí, bueno tengo que ir a cobrar el trabajo, espérenme en el rio y enciendan una fogata ya hace hambre.- Las chicas asintieron y fueron hacia el rio.
Ya con la fogata prendida aprovecharon y asaron un pedazo de res, era mejor que le dieran una buena paga a Discort pues la comida ya se estaba acabando.
-¿Crees que le paguen bien por este trabajo?- pregunto Rainbow mientras literalmente devoraba un pedazo de carne.
-Antes de nada, no hables con la boca llena y pues no lo sé, sabes que las personas no creen en cosas como los monstruos o seres mágicos, es mejor decirles que son maleficios o algo así y por quitarles algo así sabes que no pagan mucho.
-Bueno es eso tienes razón- Discort acababa de llegar.
-¿Qué tal te fue?- pregunto Rainbow con un pedazo de carne pegado a la mejilla.
-Pues me dieron 3 monedas de plata.
-¿QUE?, 3 MISERAS MONEDAS, ESE MONSTRUO VALIA MAS- decía exaltada a peli arcoíris.
Discort solo suspiro y comenzó a comer junto con las chicas, no era tan tarde y como el trabajo fue rápido tal vez esa noche podrían dormir temprano.
-Oye, ¿a dónde iremos ahora?- pregunto Twilight.
-Lo mejor es regresar a Ponyville, quiero descansar.
-Valla los años te comienzan a pesar- decía burlonamente Rainbow.
-Más vale diablo por viejo que por diablo, y a tu hacha le falta filo- Discort tomo el hacha de Rainbow y la lanzo contra un árbol que tenía el tronco un tanto delgado, pero en vez de que el hacha lo cortara de tajo esta se quedó clavada- ves.
-No era necesario que la lanzaras tan lejos- Rainbow se levantó a regaña dientes para ir por su arma.
Twilight y Discort no pudieron evitar las risas a veces Rainbow aún se comportaba como una niña, pero sus risas fueron interrumpidas por un aullido.
-Eso no fue un lobo normal, ¿verdad?- dijo Twilight mientras tomaba su ballesta.
Una gran sombra paso justo sobre ellos, una gran bestia callo del otro lado del rio sobre sus dos patas traseras su pelaje era completamente oscuro y aproximadamente media unos tres metros de altura, alzo su vista a donde se encontraba el trio de humanos, para después lanzar un potente aullido y seguir con su camino, casi enseguida más hombres lobos aparecieron pero ninguno puso especial atención en el trio simplemente siguieron al que parecía ser su líder.
-Es mi imaginación o esa manada de pulgas nos ignoró- decía una confundida Rainbow.
-Algo debe estar pasando en su territorio- dijo Discort seriamente –solo espero que eso no afecte mucho a la raza humana-era obvio que estaba preocupado ya que no era un comportamiento normal en aquellas criaturas –mejor duérmanse ya, es mucho camino de aquí a Ponyville.
Ambas chicas pensaron en preguntarle más cosas pero se notaba que no les diría más, lo mejor era hacer lo que el viejo les dijo.
…
12 horas antes, en tierras desconocidas para los humanos
Una chica pelirroja se encontraba saltando sobre los arboles había terminado con la rutina de patrullaje todo estaba tranquilo a excepción del incendio de las cosechas de los gigantes, ellos culpaban a los dragones, pero porque atacarían a los gigantes eso no tenía sentido ni siquiera eran rivales o algo así, pero todo apuntaba a que eran ellos los causantes, dio un suspiro estar pensando en todo eso hacía que le doliera la cabeza, además ya había llegado a su objetivo; el lugar donde habitaban las hadas, ellas ayudarían a los gigantes a recuperar la cosecha perdida.
Las hadas podían ser de distintas formas y tamaños, algunas más pequeñas que la palma de la mano y otras que alcanzaban el tamaño normal de una persona.
La pelirroja comenzó a caminar adentrarse en aquel campo que era sin duda bastante agradable, un lugar excelente para meditar, no solo por la hermosa vista sino por el aura que irradiaba, comenzó a encontrarse con varias hadas de menor tamaño que la saludaban respetuosamente y le ofrecían una agradable sonrisa, sin duda era uno de los lugares o mejor dicho el lugar más agradable de todas esas tierras.
Unas risas la sacaron de sus pensamientos, un pequeño grupo de hadas del tamaño de unas niñas o mejor dicho eran niñas, pero ellas de tenían alas de color zafiro corrían y se divertían, para después levantar el vuelo.
-¡Hey!, espérenme- grito la más pequeña del grupo en un intento por volar, pero no lo logro y termino cayendo sobre su cara.
-¿No crees que tus alas aún son muy pequeñas para que vueles?- decía la pelirroja mientras ayudaba a levantarse a la pequeña.
-Pero todos los niños de mi edad ya saben volar Sunset- se quejó la pequeña de cabello morado y corto, mientras las lágrimas amenazaban por salir de sus ojos.
-Vamos no llores Scootaloo- Sunset comenzó a limpiar los ojos de la pequeña.
-¿Por cierto que haces aquí?-pregunto ya más tranquila.
-Cierto casi lo olvido, necesito hablar con tu madre, ¿dónde está?
-Ella dijo que iba a revisar el Go-Shinboku.
-Ese viejo árbol, es muy importante verdad.
-Pues tiene como mil años, creo que sí.
-Bueno, anda ve a jugar.
-No quiero, los niños solo me molestan puedo ir contigo- decía mientras hacia un puchero.
Sunset solo suspiro derrotada- como decir no cuando haces esa cara- Sunset alzo a la niña sobre sus hombros y se dirigieron a donde estaba el árbol milenario, no tuvieron que caminar mucho para llegar al lugar.
-¡Mama!- Scootaloo se bajó de los hombros de Sunset para correr y abrazar a su madre.
La mujer abrazo a la niña maternalmente, eso le trajo un amargo recuerdo a la pelirroja pero no era momento para eso.
-Sunset Shimmer, que raro verte por aquí- dijo la mujer de la cual brotaba un aura de paz, era alta, su cabello era rubio y sus alas a diferencia de otras hadas eran de un color dorado majestuoso.
-Reina Claudia- Sunset saludo a, la monarca con una educada reverencia- lamento que mi visita sea para venir a pedirle un favor y no sea para apreciar su hermoso reino.
La reina soltó una risita- no te preocupes, sé que no dispones de mucho tiempo libre, pero dime qué favor necesitas.
-Más que un favor para mí, quería pedirle su ayuda para los gigantes vera; anoche ocurrió un incendio que acabo con más de la mitad de su cosecha, las hadas tienen buena mano con la naturaleza, por eso me atrevo a pedir su ayuda.
-De acuerdo, me encargare de eso- respondió la, monarca, en un dulce tono
-Gracias, ahora si me disculpa, tengo asuntos que atender- Sunset dio una última reverencia y cuando se disponía a irse, una voz infantil detuvo su camino.
-Mama puedo ir con Sunset.
-Hija ella tiene que encargarse de sus asuntos.
-Está bien Reina Claudia, Scoot no me molesta- dijo Sunset.
Un suspiro salió de los labios de la Reina- está bien ve con ella Scootaloo, pero no causes problemas.
-SIIIIIII- la pequeña dio un salto de alegría, al tiempo que subía de nuevo a los hombros de Sunset- Adiós mama- se despidió con una sonrisa y Sunset dio un salto para llegar más rápido al lugar donde ella vivía junto con las criaturas de mayor rango y no me refiero donde viven vampiros o trols o hombres lobo, no en ese lugar se encontraban distintas especies pero que de alguna forma lograban destacar del resto de su especie.
Cuando Sunset llego rápidamente fue interceptada por Shining Armor; fue transformado cuando era niño y no poseía recuerdos de antes de ser transformado, pero rápidamente desarrollo sus habilidades y también era inmune a los rayos del sol una habilidad que pocos de su especie lograban desarrollar.
-¿Dónde has estado Shimmer?- pregunto exaltado el peli-azul.
-Tranquilo Shining, estaba ocupada con unos asuntos, por cierto, ¿dónde está Fluttershy?
-Esta con Big Macintosh, pero tango que hablar seriamente contigo.
-De acuerdo ahorita te busco.- Sin dejar que el muchacho dijera otra palabra Sunset se fue a buscar a Fluttershy, no tuvo que buscar mucho pues los encontró cerca del rio.
-Fluttershy- llamo a la peli-rosa- oye puedes cuidar a Scootaloo.
-Pero yo quiero ir contigo- replico la peli-morada.
-No tardare, quédate aquí, te la encargo Fluttershy.
-Si.
A pesar de que normalmente Fluttershy era tranquila, ella era mitad humana y mitad vampiro, eso hacía que se pusiera bastante agresiva durante las noches, por eso ella vivía en ese lugar.
-Bien Shining, ¿Qué es tan importante?- dijo una vez que llego a donde vivía el vampiro.
-Chrysalis ha vuelto.
-¿QUE, COMO CARAJOS PASO ESO NO PUEDE SER POSIBLE?
-Lo sé pero mira- Shining le entrego una carta- acaba de llegar.
Sunset rápidamente abrió el sobre y leyó la carta;
"Para mi chica demoniaca favorita.
Supongo que no esperabas escuchar de mi tan rápido, pero es cierto he regresado por lo que me pertenece y que tu querida madre me arrebato, aunque primero debía acabar con tus aliados esos molestos gigantes, sabes no me esperaba que les mandaras ayuda tan rápido la Reina Claudia fue en persona, fue tan fácil acabar con esa peste. Me pregunto que pasara ahora, así que te propongo un trato; algo para que por lo menos veas que tienes oportunidad contra mí o al menos eso creas, porque te hago esta invitación para que todas esas criaturas que creen ciegamente en ti vean cómo te hago pedazos, te estaré esperando en el llano seco y trae a tus mejores tropas quiero que caigas a lo grande.
Tu amiga la Reina Chrysalis"
Sunset termino de leer la carta, agacho la mirada y comenzó a arrugarla con furia, esta vez había llegado demasiado lejos esa tipa y le iba a dar su merecido.
Antes de que alguien dijera algo la puerta se abrió sorpresivamente y apareció Spike, era hijo del rey dragón Sui-Riu y como todos los miembros de la familia real de los dragones podía adquirir una forma humanoide.
-Sunset, Shining, algo malo le está pasando a mi padre.
-¿Qué sucede?- pregunto Shining.
-No sé qué le sucede anoche ataco los campos de los gigantes y acaba de mandar a otra horda de dragones a terminar el trabajo y comenzó a decir algo de una alianza no se con quién pero no debe ser bueno.
Esto dejo impresionados a los dos jóvenes, los dragones nunca quisieron unificarse con las demás criaturas pero tampoco causaban problemas.
-Shining, reúne a todos, hombres-lobo, vampiros, elfos, duendes, a todos los quiero con sus mejores guerreros, Spike- el chico volteo a ver a Sunset –escucha, después de esto no se si pueda confiar en tu raza de nuevo, pero sé que tú eres diferente y creo en ti, por favor ayuda a Shining a avisar a todos.
-Lo hare, por mi honor como dragón- el chico estaba decidido, ya que no estaba de acuerdo con lo que su padre estaba haciendo.
-Bien, yo iré al sur y al oeste, tu iras al norte y al este, de acuerdo- decía Shining colocándose al lado de Spike quien asintió y salió del lugar para convertirse en un gran dragón morado, y emprender vuelo.
Sunset por otro lado, se quedó unos momentos más adentro, pues según la carta de Chrysalis la Reina de las Hadas, también había sido víctima y no tenía idea de que iba a pasar ahora con Scootaloo, pensaría en eso más tarde ahora debía concentrarse en reclutar a los mejores guerreros de la aldea.
…
Chrysalis se encontraba en su castillo muy lejos del lugar donde se encontraba Sunset, las puertas frente a ella se abrieron de golpe, mostrando a un hombre alto con rasgos asiáticos, de cabello negro como las alas de un cuervo, quien miro seriamente a la Reina de los cambiantes.
-Sui-Riu, amigo mío- decía con una sonrisa la monarca.
-No empieces con tus juegos Chrysalis, hice lo que me pediste, pero dime estas segura de que podrás vencer a esa chiquilla, recuerda que es hija de un demonio ascendido y posee la espada Tokijin, no creo que sea tan fácil de derrotar.
-Eso lo sé- decía Chrysalis mirando por una ventana del palacio –pero yo también tengo mis trucos y cuando la enfrente nosotros tendremos la batalla asegurada, ya quiero ver el rostro que pondrá cuando acabe con ella y sobre todo al ver quiénes son los que la han traicionado no es verdad- Chrysalis volteo a ver una parte oscura donde se encontraban siete figuras oscuras que sonreían de manera sádica.
…
El sol comenzaba a descender de su sitio, Sunset junto con sus aliados iban en camino para su encuentro con la reina de los cambiantes. A su lado se encontraba Big Mac, se puso a su lado, pues quedaron en reunirse con Spike y con Shining en el lugar citado por aquella reina, quien ya se había ganado el odio de los habitantes de aquellas tierras al atacar a los gigantes, quienes eran apreciados por todos.
-¿Crees que lleguen a tiempo?- pregunto Sunset a Big Mac.
-Sep.- contesto el como era costumbre.
-Fluttershy se quedó con Scootaloo, ¿verdad?
-Sep.
Bueno eso ultimo no era del todo cierto, ya que después de que Sunset le comunicara a Fluttershy que iba a salir con las tropas, la curiosidad se apodero de la pequeña y en esos momentos se encontraba escondida con Fluttershy (quien no pudo decir que no ante la insistencia de la pequeña) en una de las carretas, con algunas armas.
-Scoot, creo que Sunset se enojara bastante cuando se dé cuenta de esto- decía la chica tímida.
-Le encantara, cuando le ayudemos será de lo mejor.
-S… si- la verdad la peli-rosa estaba más angustiada por el anochecer que se avecinaba, si bien ya controlaba sus impulsos, no era seguro que podría estarse quieta con la pequeña junto a ella.
Sunset logro encontrarse con Shining, quien ya se encontraba en el lugar.
-Demoraste demasiado- regaño Shining.
-Lo siento, tuve que encargarme de Scootaloo, ¿Cómo te fue?
-Bien- se hiso a un lado dejando ver a una chica de cabello castaño de tez morena, junto a ella se encontraba otra chica de cabello de varios tonos de azul corto y ojos rojos.
-Vinyl, Octavia, hace bastante que no las veía- saludo la pelirroja.
-Si bastante y tú solo nos llamas cuando hay problemas- recrimino la castaña.
-Perdona hay mucho que tengo que hacer, además los elfos siempre tienen todo bajo control.
-Sí, siempre y cuando los hombres lobo no se metan con los animales- decía mientras miraba a Vinyl de forma reprobatoria, la chica solo se encogió de hombros e hiso algunas señas con las manos.
-Vinyl tiene razón, sus aldeas están juntas, porque ustedes pueden controlar a los hombres-lobo a la perfección.- Octavia solo dio un suspiro de resignación.
A lo lejos se pudo apreciar a un dragón que venía acompañado de una gran multitud, por inercia todos se pusieron en pose de batalla.
-Bajen las armas son amigos- dijo Sunset, con un tono de autoridad que solo ella podía tener.
Spike se detuvo enfrente de las tropas, adoptando de nuevo su forma humanoide, detrás de él se encontraban dos personas que Sunset conocía muy bien, pero le extraño no ver a la tercera.
-Sonata, Aria- se acercó para saludarlas, pero pudo notar que estaban algo decaídas- ¿pasa algo?
Las dos chicas se voltearon a ver y Aria tomo la palabra- la cosa es que…- soltó un suspiro- Adagio nos ha traicionado.
A Sunset esto le cayó como un balde de agua fría, siempre había considerado a las sirenas como grandes aliadas y ahora Adagio simplemente la había traicionado, "¿Cómo fue que paso?, ¿Cuándo paso?, en que momento me descuide que esto sucedió, primero los dragones y ahora esto, Chrysalis cuando te encuentre…", sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Shining.
-Sunset, ellos ya están aquí.- Sunset coloco la vista hacia enfrente encontrándose, con un gran número de cambiantes, pero no solo eran ellos, sino también una gran horda de dragones, junto con hombres-lobo, vampiros y algunas criaturas acuáticas que eran la muestra de que Adagio se encontraba con ellos, claro que el hecho de que otras criaturas se encontraran al lado de Chrysalis le sorprendió bastante, pero ya guardaría las preguntas para otro momento.
-Son muchos- decía Spike temblando ya que la idea de enfrentarse a su propio padre le atemorizaba bastante.
-Bien- Sunset movió su mano hacia su espalda desenvainando su espada –querían batalla y eso les daremos.
Los dos ejércitos estaban a unos 50 metros de distancia uno del otro, una figura encapuchada se mostró frente al ejercito de Chrysalis, Sunset sintió que ya había visto a esa persona pero no recordaba en donde y la capucha no le felicitaba el recordar, aquella figura mostro su espada y dio la orden de ataque, Sunset copio su acción y ambos bandos se dejaron ir sobre sus enemigos. Ambos ejércitos chocaron con fuerza, los cambiantes rápidamente tomaron la forma de sus enemigos confundiéndolos, pero ya antes habían combatido contra ellos así que representaban una amenaza menor comparado, con los grandes dragones y las criaturas semis-acuáticas sumando a extraños, "hechizos" que se hacían presentes cada cierto tiempo, pero aun así el ejercito de Sunset no se quedaba atrás, pues acaban con los cambiantes rápidamente y todos eran grandes guerreros que podían hacerle frente hasta a los temidos dragones, haciendo que fuera una verdadera masacre para ambos bandos.
-Scootaloo, creo que esto no fue buena idea- decía Fluttershy mientras abrazaba a la pequeña, que también comenzaba a preocuparse.
-Sí, no fue la mejor idea que he tenido- decía mientras se aferraba al cuerpo de la vampiresa.
Sunset logro avanzar hasta quedar enfrente de aquella figura encapuchado que tanto la intrigaba, logro observar unos ojos azul opaco y una persona apareció en su mente, "no debe ser un error", fue lo único que pensó antes de que aquella figura chocara su arma contra la suya. Su forma de pelear era muy parecida, pero era obvio que quien tenía la batalla controlada era Sunset.
Big Mac, destrozaba a cuanto oponente se encontrara en su camino, hasta ahora no había necesitado transformarse, pero un fuerte golpe en el rostro lo hiso caer, para cuando se incorporó se topó con un chico de cabello azul.
-Hola maestro- dijo el chico sonriendo.
-¿Sentry?- fue lo único que pudo decir antes de bloquear otro ataque por parte del chico.
Aria y Sonata, también estaban enfrascadas en su propia pelea, pues aunque en este momento todas aquellas criaturas que siguieron a Adagio eran enemigas, no permitirían que les hicieran daño, claro que no era un sentimiento compartido. Comenzaron a ganar terreno ya que no eran muchos los que habían seguido a Adagio pero ella poseía el tridente que incluso en tierra podía causar grandes destrozos ellas por su parte; Aria poseía un arpón, a pesar de que su poder real era controlar a las grandes bestias marinas, en ese momento le servía más como una lanza contra sus enemigos, Sonata tenia los brazaletes de zafiro, lo malo era que su poder solo funcionaba estando dentro del mar esto la dejaba a ella algo indefensa pero aun así podía dar batalla mano a mano. Lo que no se imaginaba ninguna era que quien menos esperaban tomaría ventaja de esa debilidad.
A una gran velocidad una estela amarilla, paso cerca de Sonata demasiado cerca, apenas en un parpadeo Sonata se encontró sin su brazo izquierdo y un gran grito de dolor se hiso presente, Aria corrió en su auxilio, cuando llego se encontró con su hermana mayor.
-Adagio, ¿Cómo te atreves?
-No te preocupes hermana, no le corte el brazo donde usa los brazaletes- decía con una sonrisa.
-Adagio, ¿Qué fue lo que te hicimos?- preguntaba Sonata tratando de aguantar el dolor.
Adagio no se molestó en contestar, y ataco a su hermana con su tridente, Aria contraataco en defensa.
-Sonata, ve a buscar refugio yo me encargo- Sonata iba a replicar, pero dada la situación lo mejor era obedecer.
Octavia y Vinyl también se habían reencontrado con ciertas personas y esto no las favorecía.
-Sweetie Drops, esto no es necesario- decía Octavia evadiendo los golpes de la vampiresa.
-Tienes razón, si te quedaras quieta eso no sería necesario.
-¿Por qué haces esto?- decía al tiempo que detenía uno de los puños de Sweetie.
-Eso no importa.
Vinyl estaba enfrascada en su lucha con Lyra, pues ambas eran de la tribu de hombres-lobo, así que su lucha estaba bastante reñida y dado que la peli-azul era muda, pues no tenían ningún tipo de conversación, pero la intriga de él porque sus amigas estuvieran del lado de la reina de los cambiantes seguía presente.
Fluttershy, también tenía sus propios problemas, pues la carrosa donde se encontraba con la princesa de las hadas había sido quemada obligándola a salir, ahora tenía que proteger a Scootaloo a como diera lugar, pero eso requeriría de usar sus poderes vampíricos y ella bien sabía que esto podría costarle su propio auto-control, no muy lejos pudo ver a Sonata, que se acercaba a ella lo más rápido que podía.
-Fluttershy- llamo la soberana de las aguas –que bueno que te encuentro.
-Sonata, estas… san… sangrando.
-Sí, pero porque tienes esa cara.
-Yo… por favor cuida a Scootaloo, tengo que alejarme- Fluttershy le dio la espalda a Sonata, pero Scootaloo fue tras ella.
-Fluttershy, ¿A dónde vas?- al voltear a verla pudo ver que sus ojos se tornaron rojos y de su boca so, pero tuve alge podían apreciar sus colmillos.
-Vete con Sonata, yo soy peligrosa en estos momentos- la voz de la peli-rosa apenas y mantenía su tono habitual, era obvio que lo mejor era alejarse de ella. Scootaloo corrió a donde se encontraba Sonata.
-¿Estas bien?
-Sí, aun puedo protegerte así que estaremos bien.- Sonata se puso en posición de defensa, sino podía pelear al lado de su hermana, protegería a la princesa de las hadas, aunque ella no estuviera enterada del terrible acontecimiento que paso en la tierra de los gigantes.
Sunset estaba enfrascada en su batalla con aquella figura misteriosa, pero ya se estaba hartando de no conocer la identidad de su oponente, así que en un descuido logro arrancar aquella capucha del cuerpo de su oponente, encontrándose con una horrible realidad.
-¿Starlight?- su todo mostraba sorpresa, decepción y sin duda dolor, a quien alguna vez llamo hermana, con quien creció, a quien juro proteger y enseñarle todo lo que sabía, con quien un día mostro sus más grandes debilidades, "no todos menos tú, cualquiera menos tu", no podía reaccionar, hasta que un golpe por parte de Starlight la devolvió a su horrible realidad.
-¿Qué te pasa, acaso has olvidado como pelar?- Sunset no respondió se puso de pie su miraba era fría y seria sumándole su labio sangrando por el golpe, por dentro quería llorar, no podía creer lo que haría pero no tenía opción.
…
Bueno he vuelto, si lo se deje esto abandonado un buen rato y con eso de que tampoco he actualizado Estragos de un Brillo de Sol, pues si me di mis buenas vacaciones, pero aclaro no porque yo quisiera, ya diré porque en mi otro finc, solo espero que esto allá sido de su agrado, lo iba a hacer más extenso, pero creo que es mejor así, otra cosa voy a actualizar los viernes para que estén atentos y ahora contestemos sus comentarios que me impulsaron a terminar este capítulo.
AnToBeatriz; Espero y hallas disfrutado este extenso primer capítulo, igual con lo que me tarde creo vale la pena.
Kashike; Sabes creo que poniéndome en tu lugar yo también me habría sentido estafada, igual espero recompensarte con esta primera entrega de esta historia.
