Este extraño mundo

Cap. 6

Primer encuentro

"Sus destinos estaban ligados desde antes de nacer"

A las afueras de Ponyville, vivía una chica realmente hermosa, su cabellera morada, sus ojos azules y su piel blanca, era imposible no mirarla.

A pesar de todo esto, sus orígenes eran desconocidos para el pueblo, lo que llevo a muchas lenguas envidiosas a hablar mentiras sobre ella, he incluso la acusaron de brujería y pactos con el innombrable. En una de sus tantas acusaciones, un joven bastante atractivo le ofreció limpiar su nombre, a cambio de que lo desposara. Ella se negó, el joven ofendido trato de abusar de ella, pero; fue ahí cuando conoció a aquella chica de cabellera rubia y ojos esmeraldas.

Pronto surgió una amistad, ambas se sentían bien juntas, las cosas mejoraron y Applejack se encargó de disipar todos aquellos rumores falsos sobre Rarity.

Rarity no pudo estar más agradecida con la chica Apple, asique le había confesado sus orígenes. Y la verdad era que Rarity no era humana, ella era una ninfa del bosque, había huido de su hogar, pero era lo único que le había dicho. Al principio fue difícil para Applejack asimilar aquello e incluso su amistad se vio en riesgo, pero al final Applejack acepto la verdad y desde entonces ambas se volvieron confidentes la una de la otra.

Y ahora Applejack la necesitaba, atravesó rápidamente el pueblo en su caballo, quería hablar con ella, incluso ignoro el llamado de Rainbow a quien no había visto en un tiempo, ya hablaría con ella, ahora tenía algo que hacer.

La peli-arcoíris, por su parte se quedó estática no esperaba ser ignorada por su amiga y gran rival.

-Venga, Rainbow ayúdame- decía Twilight, mientras trataba de arreglar el techo de una de las cabañas, cosa bastante difícil si alguien no te pasa la madera para repararlo.

Rainbow la volteo a ver –viste eso- dijo indignada –me ignoro.

-Vamos, tal vez va a ver a Rarity.

-Esa chica es rara.

-Hay, cállate, hasta parece que Applejack te gusta.

Rainbow hiso cara de asco – ¡huácala de pollo!, ella es mi rival, digo sería totalmente fuera de lugar y las dos somos como decirlo, bueno simplemente algo así es raro, además a mi gustarme alguien, crees eso posible siquiera- decía mientras sonreía como solo ella podía sonreír.

-Mmm… tienes razón. –Concordó la chica de ojos color lavanda, pues el camino que habían elegido no había lugar para romanticismo, y eso Discord lo había dejado muy claro.

Ambas decidieron ignorar lo demás y concentrarse en reparar los daños que habían provocado.

Sunset y Adagio, se miraban con una expresión neutra, ninguna decía nada y aun con las heridas en su cuerpo la pelirroja, no apartaba la miraba de la sirena.

-¿Qué… pretendes?- pregunto al fin la demonio.

-Nada en realidad- respondió tranquilamente Adagio. –Solo quería verte.

Si Sunset tuviera la fuerza suficiente, se reiría a carcajadas, pero solo pudo soltar una risa forzada –que hipócrita eres.

-Sí que lo soy, como sea aunque no lo creas vine a curarte.

Sunset la miro con algo de curiosidad, -no sé si lo sepas… pero las heridas que causan las espadas demoniacas son de muerte… y aun siendo lo que soy, lo más seguro es que me muera en algunos días…- y no era mentira lo que decía, las espadas demoniacas provocaban muerte instantánea a los humanos, a los demonios ascendidos y ángeles caídos les daba una muerte lenta y dolorosa, los únicos con la capacidad para soportar esas heridas y recuperarse eran los demonios de alto rango y arcángeles.

-Sí, puede ser, pero yo te voy a curar.- la sirena se acercó a Sunset lo suficiente para que sus labios quedaran cerca de su oído. –Y es que dime, enserio te vas a morir teniendo tan cerca al estúpido causante de la muerte de Rias Gremory.

Los ojos de Sunset se abrieron de par en par, -no es cierto- contesto incrédula.

-Oh, sé que soy una mentirosa, pero ni yo miento cuando se trata de tu madre, Discord está aquí.

La sangre de Sunset hirvió al escuchar ese nombre, su demonio interno quería ver a ese hijo de puta retorcerse de dolor, entonces se dio cuenta de las intenciones de la sirena –estás loca… sabes que esto es peligroso.

-Vas a decirme que, no quieres tomar venganza, la culpa de todo esto es de ese hombre o lo vas a negar.

-No.

-Dime el merece perdón.

-No.

-Exacto- Adagio se acercó más rosando la oreja de Sunset con sus labios –esa sabandija sigue viva y libre de preocupaciones, vive feliz con las manos manchadas por la sangre de tu madre, aunque… no es el único verdad.

La imagen de Chrysalis se coló en la mente de la pelirroja, la ira que sentía era como si su cuerpo se incendiara, quería hacerlos pagar a ambos, no quería morir, quería venganza

-Solo piénsalo, piensa en Scootaloo, enserio dejaras que ella pase por lo mismo que tú; toda su vida sabiendo que la asesina de su madre está viva y tú no hiciste nada para ayudarla- como si de una broma cruel se tratara, los sollozos de una niña captaron la atención de Adagio y Sunset, encontrándose con Scootaloo, quien se aferraba con fuerza a un manzano mientras gruesas lagrimas se resbalaban de sus mejillas.

-Scootaloo- susurro Sunset. Sin dar tiempo de nada, la pequeña salió corriendo del lugar

-No creo que esa sea la forma de haberle dado la notica- dijo con sarcasmo la sirena.

-Tu…- era demasiado para los ojos de Sunset el mirar a Scootaloo de esa manera solo la hicieron enfurecer, ya que comprendía en carne viva el dolor de la pequeña.

-Pero bueno- la voz de Adagio la saco de sus pensamientos –si estas tan resignada a morirte te hare el favor.- Sunset apenas vio venir el golpe del tridente de Adagio el cual atravesó totalmente su cuerpo, el golpe fue tan profundo que escupió sangre, la cual cayó sobre el rostro de Adagio quien no mostraba ningún tipo de expresión, tomando un buen impuso lanzó a la pelirroja contra un árbol, el cual por el golpe, cayó sobre el cuerpo de la chica.

Adagio agacho la mirada y soltó un largo suspiro, apretó con fuerza su tridente, el silencio reino por algunos segundos hasta que se escucharon gruñidos debajo de aquel manzano que yacía en el suelo, los que hicieron que la sirena comprendiera que su trabajo en ese lugar estaba hecho, pues su intención jamás fue, ni seria matar a la pelirroja. Con un movimiento rápido de su tridente desapareció del lugar.

Aquel árbol que había caído sobre el cuerpo de Sunset fue removido en un rápido movimiento de un par de alas rojas, mismas pertenecientes a Sunset, poco a poco se fue incorporando, pero estaba irreconocible; la esclerótica de sus ojos era totalmente negra dándole paso a su brillante iris, el cual brilla con fuerza y algo más, parecían como si un par de esmeraldas se hubieran perdido en la oscuridad. De su boca sobresalían un par de grandes y afilados colmillos, su piel se había tornado totalmente rojiza. De sus manos grandes garras sobresalían, afiladas como dagas, a simple viste se podía observar que eras finas armas para matar. Todos estos elementos juntos la hacían parecer un verdadero demonio.

Se tomó unos instantes para acostumbrarse a esa nueva forma, siempre le habían dicho que era una transformación peligrosa, pero como podía ser tan peligroso ese nuevo poder que recorría sus venas, sus manos se dirigieron a donde se suponía debían estar sus heridas, pero estas no estaban, su rodilla estaba completamente sana, hiso un par de movimientos con ella y en efecto no había rastro de dolor, ni siquiera quedo alguna cicatriz o marca de su encuentro con Chrysalis o eso parecía. Las heridas que le fueron hechas por el tridente de Adagio también habían desaparecido. Aquella transformación no solo le había dado nuevas fuerzas, también la había sanado.

Corrientes de nuevas sensaciones recorrían su cuerpo y el placer que esto le daba era algo increíble, jamás experimentado. Prontamente la necesidad de atacar se apoderó de su cuerpo, tanto poder debía ser sacado. Un olor asqueroso y a la vez familiar fue captado por sus sentidos, Sunset sintió algo de sorpresa sus sentidos también habían mejorado y una sonrisa socarrona se adueñó de su rostro. Era momento de cobrar viejas deudas, expandió sus alas y en un rápido movimiento ya estaba en el aire, pudo divisar a un pequeño pueblo de donde venía aquel fétido aroma, lo que había deseado desde hace tanto tiempo su deseo prohibido ahora podía hacerlo, sus instintos se lo pedían ya no sentía la carga de lo que le habían enseñado ya no le importaba nada, solo saciar su deseo de sangre y para ser más exacta, la sangre del causante de sus desgracias.

Lanzando un potente rugido que se pudo escuchar hasta aquel pequeño pueblo, inicio su camino a alta velocidad hacia su objetivo llamado; Discord.

La abuela Apple junto con Fluttershy, Octavia, Vinyl y Sonata, salieron rápidamente, al escuchar tremendo rugido, apenas y lograron observar un punto rojo que salió disparado en dirección al pueblo.

-Eso… ¿fue Sunset?- dijo Octavia incrédula.

-No… eso no puede ser.- respondió Fluttershy. –no es posible.

-Oh claro que lo es- la mirada de todas se enfocó en Aria quien aún se veía lastimada, pero estaba lo suficientemente bien para estar de pie.

-¿Qué quieres decir?- pregunto Sonata.

-Adagio estuvo aquí.- respondió rápidamente.

-¿Pero… porque?

-PONYVILLE- dijo alarmada la abuela Apple.

-¿Qué quiere decir eso?, ¿Qué rayos planean?- dijo Octavia alarmada, pero Vinyl puso su mano sobre su hombro para calmarla.

-¡Chicas!- Spike llego junto con Big Mac –oigan saben que le pasa a Scootaloo, la vimos llorando, pero no supimos a donde corrió.

El grupo se quedó en silencio, ahora había otro problema.

-Creo…- la suave voz de Fluttershy llamo la atención de los presentes –creo, que es mejor que vallamos tras Sunset, abuela- se dirigió hacia Sonata –puedes buscar a Scootaloo.

Sonata comprendía su posición y Aria aún no estaba bien para ir con ellos, asique lo mejor era que ambas sirenas se quedaran.

Applejack también escucho aquel rugido y se detuvo su andar, había algo en ese ruido que la inquietaba mucho.

-Applejack- Una suave llamo su atención.

-He, Rarity, iba camino a verte- dijo, para después bajar de su caballo.

-¿Escuchaste eso?

-Sí, me preocupa, ¿Qué crees que allá sido?

Rarity no contesto se quedó mirando en dirección al pueblo. –Creo que, hay que ir a ver qué está pasando.- dijo al fin.

Applejack asintió y le ayudo a Rarity a subir al caballo para después subirse ella, emprendieron su camino hacia el pueblo, fuera lo que fuera era algo que las inquietaba a ambas.

Discord salió rápidamente de la posada, para encontrarse con las chicas lo que había escuchado, era sumamente alarmante, finalmente las encontró, ellas también habían detenido sus labores al escuchar aquel sonido.

-¡Rainbow, Twilight, vengan rápido!- grito.

Ambas acudieron rápidamente a su llamado.

-Discord, ¿escuchaste?- dijo Rainbow.

-Todo el mundo lo escucho, esto es grave.

-¿A caso sabes de que se trata?- pregunto Twilight.

-Amm… algo así- respondió con una sonrisa nerviosa.

-Viejo, ahora en que problema te metiste- Rainbow y Twilight muchas veces tuvieron varios problemas debido a que Discord siempre estaba metido en problemas ya sean nuevos o de su turbio pasado.

-Tal vez…

Gritos alarmados interrumpieron la conversación. Una bola de energía roja fue lo siguiente que azoto al pequeño poblado, al estañar rebelo la imagen de una rosa roja vista desde arriba.

-¡¿Qué fue eso?!- grito Rainbow.

La respuesta llego rápidamente con la aparición de un demonio de piel rojiza, la chica sonreía de forma macabra y aunque su piel era roja aún se podía distinguir la sangre que cubría su cuerpo, su cabello parecía fuego y a su alrededor dejaba ver un aura de intensas llamas, así como también a las victimas descuartizadas que dejo a su paso.

Ambas chicas se pusieron en posición de defensa ya habían enfrentado demonios antes, pero era obvio que no se comparaban con este nuevo enemigo. Twilight observaba cada detalle de la chica frente a ella, había algo que le llamaba mucho la atención pero, no era momento para dejar que su curiosidad la dominara.

-Twilight- susurro Discord –ve a la posada, en mis cosas hay una bolsa café tráela rápido.

-¿he?

-Muévete rápido. Rainbow cúbreme.

Sunset logro distinguir a su objetivo y dejo escapar un gruñido, antes de lanzarse contra Discord.

-¡Haz lo que te dije!- grito Discord antes de lanzarse a correr. Rainbow también fue detrás de él tratando de huir de la chica demonio.

Twilight emprendió camino hacia la posada, miro hacia atrás solo para ver como Rainbow y Discord corrían hacia el bosque, con aquella chica demonio pisándoles los talones.

En su camino Twilight vio muchas víctimas de aquella demonio, el escenario era digno de una de sus pesadillas más profundas, ignorando los lamento de uno que otro que aun tenia vida logro llegar a la posada. Subió las escaleras que llegaban a la habitación de Discord y para su desgracia estaba cerrada con llave.

-¡Estúpido Discord!

-Rayos.

-¿Y ahora que viejo?

-Deje la puerta cerrada.

-¡Púdrete anciano!

Una nueva bola de energía de parte de Sunset casi les da.

-¿Y ahora qué?

-No sé, ella no es como los otros demonios, solo corre y no dejes que te mate.

Twilight se alejó algunos pasos de la puerta y lazo una patada directo a la perilla, por lo cual la puerta se abrió. Entro a la habitación y rápidamente encontró la famosa bolsa, no se preocupó por el contenido, en su huida se encontró con Cadence.

-¿Twilight, que pasa?- pregunto la chica.

Twilight la miro unos segundos, para después responder –Discord está en problemas.

Dicho esto la chica salió corriendo de la posada, corrió un poco hasta que escucho unas voces.

-Llegamos tarde- Twilight asomo un poco su cabeza y vio a una chica de cabello rosa claro, junto a ella había dos chicos uno bastante alto y el otro un poco más pequeño de cabello verde, también estaban dos chicas más.

Se escuchó un nuevo estruendo proveniente del bosque.

-Bueno, creo que ya sabemos dónde está- dijo una chica de cabello azabache. Todo el grupo salió dirigido hacia el bosque, Twilight quedo algo extrañada, pero ella también debía ir a ese lugar asique emprendió marcha, se sorprendió por la manera tan rápida en la que corrían y tenía una pregunta; ¿Cómo sabían esas personas lo que pasaba?

...

Applejack y Rarity se dirigían a toda velocidad al lugar donde se veían grandes destellos rojos.

-¿Qué crees que esté pasando?- pregunto Applejack a Rarity.

-No lo sé, pero es algo grave.- respondió Rarity, una parte de ella le decía que debía ir ahí, pero otra le gritaba que se fuera y no era por miedo a lo que le pasara a ella, sino que tenía miedo que lo que sea que pasara afectara a Applejack después de todo ella era humana.

Llegaron rápidamente al lugar y vieron como Rainbow y Discord trataban de escapar de una chica, claramente se dieron cuenta de que no era humana por su apariencia y al verla bien Rarity palideció.

-Applejack- dijo apenas con un hilo de voz.

Applejack, por su parte se dio cuenta que su amiga y el viejo raro del pueblo estaban en graves problemas, ignorando a Rarity bajo del caballo, no sin antes voltear a ver a la chica de cabellera morada y regalarle una sonrisa.

"Terca", pensó Rarity antes de bajarse también del corcel, pues sabía muy bien quien era aquella chica y en la forma en que estaba, la situación era bastante peligrosa.

Rainbow en un intento desesperado por combatir a su enemiga lanzo su hacha la cual se impactó contra su brazo izquierdo, Sunset observo el arma impactada en su cuerpo para después volver a sonreír y retirarla con suma facilidad, ya no sentía dolor, ya no sentía nada solo el placer de descuartizar a cualquiera que se metiera en su camino y por el momento solo quería descuartizar a Discord y a la chica desconocida para ella que estaba con él.

Iba a atacar nuevamente cuando sintió otro ataque solo que esta vez detuvo el arma, que esta vez era un enorme mazo, pero aun así logro interceptarlo, volteo a ver de quien se trataba y su mirada se encontró con la chica Apple.

Rainbow se sorprendió al ver a Applejack y también a Rarity.

-¡¿Qué haces aquí?!- grito Rainbow.

Sunset lanzo el mazo contra Applejack quien apenas pudo esquivar el golpe. –No sé en qué problema te metiste, pero vine a ayudarte.- respondió.

Sunset gruño, se dispuso a atacar a Applejack cuando sintió dos enormes fuerzas contra ella, eran Big Mac y Vinyl.

-Bien hecho- felicito Spike. Pero la alegría no les duro mucho ya que Sunset golpeo a ambos con sus alas haciendo que la soltaran. Tomo a Big Mac y lo estrello contra Vinyl.

-Lo siento- se disculpó Big Mac. Vinil solo hizo un gesto restándole importancia.

Spike no se quedó atrás y encaro a Sunset. El chico daba agiles golpes, pero Sunset lo evadía con facilidad, dio un salto hacia adelante y preparo el siguiente golpe con sus garras, rasgándole el pecho al chico.

Rarity se dio cuenta de a quien estaba atacando Sunset, y aunque precisamente era Spike la última persona que quería ver, no dudo en ayudarlo. Una de las habilidades de las ninfas del bosque era que podían controlar la naturaleza a su voluntad y como tal Rarity hiso que las ramas cerca de sonde estaba Sunset se amarraran a sus brazos y piernas aprisionándola.

Spike, quien no se había dado cuenta de la presencia de la ninfa, se alejó rápidamente, pues con un demonio fuera de control lo peor que se podía hacer era confiarse, y más si era un descendiente Gremory.

Y no era para menos no paso mucho tiempo y Sunset se liberó rápidamente de su prisión.

-Discord- llamo Rainbow – ¿qué vamos a hacer?- claro que la chica estaba nerviosa y no era para menos, sabía que esas personas que también se enfrentaban a aquel demonio no eran humanos y aun así le chica solo estaba jugando con ellos.

-Tenemos que esperar a Twilight- le respondió y él también fue a encarar a Sunset. Discord sabía perfectamente porque la chica tenia tantas ganas de arrancarle la cabeza, asique también ayudaría a esos extraños a tratar de contenerla. Una tarea suicida. -¡Hey!- grito para llamar su atención, cosa que resulto, -ven por mí.

Sunset dejo salir un fuerte rugido al momento que se abalanzaba contra Discord, Octavia aprovecho el momento para atacar por la espalda de la pelirroja, lanzándole unas fechas solo que estas estaban empapadas de un tranquilizante que muchas veces los elfos utilizaban para tranquilizar a los hombres-lobo. Las flechas dieron en el blanco, impidieron que Sunset se acercara lo suficiente a Discord para lastimarlo, pero no dieron el efecto deseado, solo hicieron que Sunset lanzara otra de sus bolas de energía contra Octavia, quien habría recibido todo el daño de no ser que Vinyl alcanzo a empujarla, el ataque apenas rozo la espalda de la peli-azul, pero aun así logro destrozarla parte trasera de su camisa y que su espalda quedara con llagas.

-¡Vinyl!- grito Octavia, Vinyl había caído sobre ella, y el grito fue tan fuerte que lo único que hizo fue lastimarle sus desarrollados sentidos, asique aturdida y con la espalda lastimada se incorporó como pudo. -¿Qué haces, estas lastimada?- decía Octavia mientras trataba de hacer que Vinyl se sentara, pero ella solo movió la cabeza en señal de negativa, no era momento para preocuparse por ella.

Fluttershy era la única que no se había animado a intervenir. Ver a Sunset así le partía el alma, ella no era así, siempre se mostraba amable con todos sus amigos y con los que la rodeaban, siempre respetando a todas las criaturas tuvieran el rango que tuvieran y aunque sabía de la existencia de todo el odio que siempre se guardó solo para ella siempre trataba de hacer lo correcto. También estaba decepciona Sunset era una gran líder y aun así todas las criaturas en las que alguna vez confió, simplemente se fueron del lado de Chrysalis por miedo.

No supo en que momento sus pies simplemente se comenzaron a mover en dirección a ella, tal vez, solo tal vez, podría ser…

Rainbow se fijó que aquella chica de cabellera rosa se aproximaba al peligro, sin pensar corrió contra ella para evitar que se acercara de más.

-Sunset- susurro Fluttershy, ya estando bastante cerca, Sunset volteo a verla, soltó un gruñido y se dispuso a atacarla, entre más tiempo pasara más perdía el juicio, solo quedaría una máquina de matar. Fluttershy solo pudo cerrar los ojos y esperar el golpe, pero no llego. Al abrir los ojos se encontró con la chica de cabellera arcoíris, como siempre Rainbow tenía un plan B, y con una espada freno el ataque de Sunset, pero no dudo mucho, Sunset destrozo la espada con facilidad, con su otra mano aprisiono el cuello de Rainbow y la lanzo por los aires.

-¡Rainbow!- todos voltearon para ver de dónde provenía aquel grito. Twilight finalmente había llegado.

-¡Tardaste demasiado!- grito Rainbow, quien había caído en algunos arbustos, asique la caída no fue tan brusca.

Discord también sonrió al verla, ahora sería más fácil. –Twilight, dentro de la bolsa hay una botella rosa, sácala y arrójala contra el suelo.- Sunset volteo a ver nuevamente a Discord y se fue contra él.

Twilight al ver eso, saco la mentada botella y, la arrojo contra el suelo, un humo rosa rodio a Twilight para después revelar a una chica de cabello esponjado y rosa. Esto confundió mucho a la peli-azul.

-Waaaaaa- bostezo al tiempo que se tronaba la espalda -¿Cuánto tiempo?- se rasco la cabeza unos minutos antes de voltear a ver a una Twilight más que confundida –oye- comienzo a inspeccionar a Twilight de pies a cabeza – tú no eres Discord.

-No, él está ahí- apunto Twilight, Discord evitaba los ataques de la pelirroja, los demás seguían tratando de detenerla, pero solo resultaban más heridos, Rarity era la única que se mantenía a una distancia prudente, solo Octavia y Vinyl se habían dado cuenta de su presencia, pero no dirían nada, no podían distraerse.

-¿Puedes detenerla?- pregunto Twilight impaciente.

-Soy un espíritu protector, y claro que puedo detenerla pero hay un problema- contesto.

-¡¿Cuál?! –pregunto Twilight al ver que aquella pelirroja había acorralado por completo a Discord.

-Pues, yo soy Pinkamena un espíritu guardián, pero puedes decirme Pinkie, por una deuda que tengo con Discord siempre le salvo el pellejo de situaciones como esta, pero tu rompiste la botella asique ahora te protejo a ti y como tú no estás en peligro no tengo porque detener a esa chica.

Twilight no lo pensó dos veces y disparo la única flecha que le quedaba contra Sunset dándole justo en la unión de sus alas con su espalda, captando la atención de la pelirroja -¡Hey, ven por mí!- grito. Sunset dirigió su vista hacia Twilight. Debía admitirlo, esa mirada le helo hasta la medula, hasta le hizo dudar si de verdad quería meterse con ella, pero ya lo había hecho. Volteo temerosa a ver a la chica de cabellera esponjada.

-¿Y ahora?

-Buena jugada- la chica comenzó a reunir energía en sus manos creando un par de grilletes dorados. Sunset se lanzó a donde estaba Twilight, al momento que abría su palma mostrando sus letales garras. Pero Pinkie lanzo aquellos grilletes contra ella, estos se colocaron alrededor de sus muñecas pero no hicieron nada más. Al darse cuenta de que los grilletes no hacían ningún efecto en ella. Sunset continuo su ataque contra la chica de ojos lavanda, no le dejaría ir después de tal atrevimiento, luego iría por la presa grande.

Twilight apenas y pudo esquivarla, pero en su intento perdió el equilibrio y rodo cuesta abajo. Pinkie solo floto hasta ella.

-¿Qué fue eso?, dijiste que no me haría nada- decía al momento que se llevaba su mano hacia su mejilla que ahora tenía un rasguño de parte de la pelirroja.

-No dije que yo haría todo o, ¿sí?- pregunto alegremente la pelirrosa.

Antes que Twilight contestara, el rugido de Sunset la alerto -¿Y qué hago entonces?- pregunto al tiempo que se echaba a correr para evadir a los ataques de Sunset, pero estos cada vez estaban más cerca de dañarla, incluso pudo ver como pequeños mechones de cabello volaban gracias al rosar de las garras del demonio.

-Dile algo para que se calme y los grilletes harán el resto.- Contesto a distancia Pinkie.

"Algo para que se calme"- Twilight volteo hacia atrás. Un nuevo ataque y esta vez le desgarro la manga de su camisa, provocando rasguños en su brazo. Sunset mostro una sonrisa llena de colmillos al tiempo que se relamía sus garras las cuales aún tenían algo de la sangre de Twilight.

Twilight sintió que la boca se le secaba al ver esa imaginen, por pánico o por lo que sea. Lo siguiente fue ver como la pelirroja se abalanzaba contra ella, por su parte como su última opción grito;

-¡Éteint!

Los grilletes brillaron con intensidad, haciendo que la chica callera, pero Sunset ya se había lanzado contra Twilight, asique callo sobre ella.

El golpe fue algo duro por la fuerza en que Sunset cayó sobre Twilight, por lo que la peli-azul solo hizo un gesto de dolor.

-Te dije que nada ye iba a pasar- dijo Pinkie mirando hacia abajo a Twilight, antes de que dijera algo, le dejo en, el suelo una cadena con camafeo –Si necesitas algo solo ábrelo, pero si alguien que no eres tú lo abre dejare de protegerte- dicho esto la chica se volvió humo rosa entrando al camafeo.

Twilight dejo salir un suspiro aun en el suelo, cuando de repente un pensamiento le llego a la cabeza, "tengo un demonio encima de mi… ¡Tengo a una chica demonio encima de mí!", Twilight se tensó totalmente, coloco sus manos en los hombros de la pelirroja en un intento por quitarla de encima, al ver su rostro se sorprendió, su piel se había aclarado dejando de lado aquel matiz rojizo para darle paso a un color parecido al dorado, su rostro se veía más relajado. Twilight pestaño un par de veces haciendo la comparación de cómo se veía hace unos momentos, si le preguntas a Twilight, lo que diría era que ahora parecía un ángel.

Ya volví, valla cuanto tiempo, perdón no era mi intención, pero tenía asuntos que atender y ni modo, no podía sentarme y escribir tranquilamente como normalmente lo haría.

Espero y les haya gustado este capítulo tanto como a mí, y oye ya aparecieron todas las chicas, lo que muchos esperaban. Asique sin más que decir yo me voy… que si volveré… tal vez.

Posdata; mis respetos a quienes conozcan el anime de la referencia.