Este Extraño Mundo

Cap.11

Trago Amargo

"¿Dolor?, dolor es amare y no ser amado, es odiare al espejismo del miedo"

Sweet Apple Acres como toda granja contaba con un lago el cual era el sustento de sus grandes y frondosas cosechas, pero, el agua sirve para mucho más de lo que parece.

Las sirenas lo sabían, pues estando en su elemento, podían ejercer curación sobre heridas terrenales, pero bueno, los humanos suelen ignorar muchas cosas a su alrededor.

— Vamos —Aria daba indicaciones ya metida al lago, el nivel del agua estaba a la altura de sus rodillas— tráiganlo lo más al fondo posible.

Sunset y Big Mac sostenían a un muy mallugado Spike, pero aun con una enorme herida en su costado el joven dragón cooperaba todo lo que podía, pues aún tenía mucho orgullo de dragón.

Ya una vez que el agua le llegaba al cuello de Spike, Aria pidió a Sunset y a Big Mac que salieran del lago, ambos volvieron a donde estaba Fluttershy quien tenía a Scootaloo tomada de los hombros.

— ¡Hey, Sonata! —gritó la sirena de cabello morado para llamar la atención de su distraída hermana, que estaba muy atenta al comportamiento de un chiva que pastaba por el lugar.

— ¡Sonata te estoy hablando!

— ¡Ay!, ¡Ya voy! —Sonata corrió al lugar sumergiéndose en el lago, nado hasta llegar con su hermana. — Lo siento Ari.

Aria hizo una mueca molesta como respuesta— Solo hazlo que tienes que hacer.

Sonata asintió energética, se acercó hasta el joven dragón colocando sus manos en él, recito unos rezos que solo era entendibles para las sirenas una vez hecho aquello se sumergió llevándose consigo a Spike, ambos quedaron bajo el agua por algunos segundos. Spike emergió un poco desorientado y tosiendo pues el agua no era el lugar favorito de un dragón. En seguida Sonata apareció.

Spike movió su cuerpo, en efecto estaba curado pues de sus heridas no quedaba rastro alguno— Como nuevo. —Respondió con una gran sonrisa, pero un pensamiento opaco su felicidad, "Rarity"

Pues, ¿Qué hacia la joven ninfa tan lejos de su amado hogar?, ¿Por qué Rarity estaba lejos de él, su prometido?

Sunset, Fluttershy y Big Mac lo veían desde lejos, los tres conocían a la perfección los maritales sentimientos de su amigo por la ninfa que creyeron muerta, lo vieron sufrir y desmoronarse por la pérdida de su amada, y ahora la encontraba de nuevo, lo más seguro era que la mente de Spike fuera víctima de preguntas que solo serían respondidas por la mujer de su corazón.

— Pobrecito. —Musito Fluttershy mirando a Spike que no se había movido de su posición.

— Sip —Big Mac estaba preocupado por su amigo, ambos compartían muchas, y cuando Spike supo de la muerte de su prometida fue Big Mac quien estuvo con él, pues sabía lo que era despedirse de un ser querido.

— ¿Creen que…? —Sunset se quedó a mitad de la pregunta, pues no creía que fuera lo más apropiado pensar en las razones que tuvo Rarity para fingir su muerte, pues tal vez una de esas razones le partiría, aun más, el corazón a Spike.

— ¿Pasa algo Sunset? —Fluttershy miró a su amiga al ver que sus palabras quedaron en la garganta de Sunset.

— Nada, estoy delirando, no me hagas caso.

Fluttershy miro con atención a su amiga, era obvia la preocupación que Sunset sentía por Spike, debido a la estima que se tenían ambos, pero la vampira tenía otro cabo suelto que tal vez era mejor que Sunset solucionara.

— ¿No crees que deberías hablar con alguien? —Sunset dirigió la mirada hacia Fluttershy que la miraba de forma inquisitiva, cosa que la confundió.

Fluttershy captó la mueca de confusión de Sunset, con un movimiento de cabeza señalo a cierta niña que picaba la tierra mojada de la orilla del lago. Sunset pudo ver a Scootaloo perdida en sus propios pensamientos, estaba en cuclillas y enterraba sus dedos en la tierra de forma torpe creando pequeños agujeros.

La pelirroja se dio un golpe mental, en verdad necesitaba hablar y explicarle ciertas cosas a la pequeña hada.

— Cuiden de Spike —Sunset emprendió camino hacia Scootaloo— si pasa algo me avisan.

Ambos chicos asintieron, e internamente le deseaban suerte a Sunset con Scootaloo, pero en el interior sabían que la pelirroja haría un buen trabajo, pues quien mejor para consolarte de una pena que alguien que paso por lo mismo.

— Scootaloo —Llamó Sunset, pero Scootaloo ni la miro y siguió jugando con la tierra, solo que esta vez clavaba sus dedos con un poco más de violencia.

— Scoot —Sunset se arrodilló, puso su mano sobre el hombro de Scootaloo pero esta solo hizo un movimiento evitando todo contacto con Sunset, dio unos pasitos como patito y quedó dándole la espalda a chica.

— Ya déjame —la voz de Scootaloo estaba quebrada, eso solo exprimió con dolor el corazón de Sunset.

— Scootaloo, yo…

— ¡No! —Scootaloo se levantó y miro a Sunset, sus ojitos estaban rojos debido a la que Scootaloo se estaba aguantando las ganas de llorar— ¡No quiero escucharte decirlo!

Sin más Scootaloo salió corriendo a esconderse entre unos árboles, Sunset observo como la infantil figura se escurría entre los arbustos hasta perderse. Tomo aire, para después dejarlo salir en un pesado suspiro, vaya deja vú.

Flashback

Sunset Una pequeña Starlight de unos cinco años estaba en busca de su hermana mayor¡Sunset!

Acá Starlight logro ver la cabellera de Sunset en lo alto de un árbol.

La pequeña miro hacia arriba con el ceño fruncido, como podía comenzó a trepar el grueso tronco del árbol, sus uñas se aferraban como podían, pero sus pequeños pies y manos no le permitían subir rápido, cosa que la desesperaba, gracias a su impaciencia no logro sujetar una rama por lo cual su caída ahora era cosa segura.

El miedo y el vértigo se apoderaron de su pequeño cuerpo por segundos, pues enseguida sintió como Sunset la interceptaba y ambas terminaron en el suelo, Sunset con una temblorosa Starlight en brazos. Sunset tenía la apariencia de una niña de doce años por lo cual podía cargar perfectamente a Starlight como si fuera un bebé.

Ten cuidado Starlight no podía ver el rostro de su hermana, pero sabía que estaba llorando.

¿Dónde está mamá? Sunset abrazó con mucho más fuerza a Starlight.

Ahora, solo somos tú y yo.

Quizá de momento la peli-morada no lo entendió, pero entendería.

Fin Flashback

— ¡Arggggg!, ¡MALDICIÓN! —Rainbow gritaba y gimoteaba, mientras Discord colocaba su hueso roto a su lugar correspondiente.

— Pudiste haberme hecho caso y dejar que esa sirena te curara.

— ¡No! —respondió energética la peli-arcoíris.

— Entonces no te quejes. —Discord le dio un tirón al hueso colocándolo exitosamente en su sitio, pero esto solo le costó una nueva ráfaga de intenso dolor a Rainbow.

Twilight miraba de reojo a su amiga, en verdad estaba enojada por no haberle disparado a aquella oji-azul que le había hecho eso a Rainbow.

— Twilight —la aludida dio un respingo al sentir que Applejack le hablaba.

— Lo siento, ¿Qué decías?

Applejack rodó los ojos, acaso todos se habían puesto de acuerdo para sacarla de sus casillas ese día. — ¿Qué piensas del mapa?

Twilight observo el pergamino, ahí tenia impresos los lugares donde estaban los fragmentos de la shikon los cuales eran cuatro, pero, eso era imposible si se suponía que Star Swirl había destruido aquella perla.

— Fue una mentira —Rarity se encontraba sentada al lado de Applejack— la avaricia humana no tiene límites, aquel rey codicioso hizo aquello para que una vez que acabara la guerra entregarle el mapa a sus descendientes, pero Rias Gremory se enteró de aquello y…

— Y mando a los hombres-lobo por el mapa —la abuela Smith entro en escena con una taza de té para cada una de las chicas— nadie se dio cuenta de que el clan Apple se apodero del mapa, era una misión secreta que salió a la perfección, y como tal también nos convertimos en guardianes del mapa, aun después de renunciar a nuestra naturaleza.

— Pues no fue tan secreta —Discord habló interrumpiendo a la anciana— ahora Chrysalis sabe de su existencia, y si conozco a esa vieja piruja, no descansará hasta tenerlo y si la perla cae en manos de esa bruja, nada bueno ha de pasar, y todos serán afectado tanto humanos como criaturas mágicas.

Lo último lo dijo mirando severamente a Rarity.

— ¿Y qué sugieres? —interrogo Twilight.

— Eso, no les gustara nada a ti y a Rainbow

— ¿Qué yo que? —Rainbow gritó desde donde estaba, pues no se podía mover debido al dolor.

— Tu no seas metiche —Regaño Applejack.

— Bueno, ya dinos que planeas —insistió Twilight.

— No podemos hacer esto solos, debemos cooperar con sus nuevos amigos.

Twilight sintió que una gran ola de ira e incredulidad azotaba su cuerpo— Por favor dime que no te refieres a ella.

— Se llama Sunset Shimmer, Twilight, y me temo que tendrás que soportarla junto a sus acompañantes.

— ¡Me niego! —la peli-azul salió del lugar hecha una furia.

— Conmigo tampoco cuentes —habló Rainbow.

— Mejor cállate —reprendió Discord— necesito alcohol.

Twilight salió hecha una reverenda furia, dala fuertes zancadas golpeando el suelo con sus botas, sus dientes se apretaban revelando el reproche y capricho de los cuales era presa, y es que, ¿quién en su sano juicio le pediría que ella, precisamente ella, formara una alianza con seres a los cuales había cazado toda su vida?, además del rotundo odio que les tenia.

Pues para Twilight cualquier ser de oscuridad era merecedor de la muerte, no debían estar en esa mundo, seres sin razonamiento que solo buscan el placer propio sin importarle a quien deban pasarles por encima, los odiaba, a sus ojos eran como cucarachas.

A sus oídos llego un ruido, aunque leve fue lo suficiente inquietante como para agudizar su oído y tratar de llegar al origen. A su paso pudo denominar aquellos sonidos como sollozos, lo cual la alertó y comenzó a caminar más rápido para llegar, se topó con una pequeña pelirrosa de cabello corto abrazada a sus rodillas una posición bastante caótica tratándose de un niño.

Su primer pensamiento fue acercarse, pero de inmediato se detuvo al escuchar como una tercera persona se acercaba a la escena.

Cabellos de fuego, figura imponente pero mirada melancólica, mirada que captó la atención de Twilight, ¿un demonio puede lucir melancólico?

— Scoot —la voz de Sunset se escuchó suave, casi suplicante.

— ¡Te dije que me dejaras! —sollozó Scootaloo.

— Perdóname.

Twilight quedó perpleja, eso era un mal chiste, ¿verdad?

— Lo lamento —Sunset comenzó a hablar mientras caminaba hacia la pequeña que seguía hecha un ovillo— yo… yo, fue mi culpa —ya a una distancia prudente de la niña, Sunset se dejó caer sobre sus rodillas con la mirada baja— yo mande a tu madre, sin saber, a una trampa no sabía cómo decírtelo todo ha cambiado en tan poco tiempo, y tú has sido la más afectada la forma en la que te enteraste no fue la mejor debí decírtelo. Scootaloo perdón, pero si hay alguien que entiende la pérdida de un ser amado, de tu propia sangre, soy yo.

Sunset miró al suelo en todo momento mientras estuvo hablando, para después sentir unos infantiles brazos, los cuales buscaban refugio, rodear su cuello.

— Extraño mi casa —soltó Scootaloo refugiándose en Sunset— extraño a mi mami.

Sunset sintió un nudo en la garganta, y abrazó a Scootaloo con todo el cariño que pudo— Esta bien —le consoló— aun después de tantos años, yo también extraño a mi madre.

Y Scootaloo rompió en llanto, un llanto profundo, desgarrador y lleno de dolor, gimoteaba, la respiración era irregular y el agua salada bajaba a cantaros por su carita, se aferró con todas las fuerzas que poseía a la ropa de Sunset quien ahora era su nueva familia.

— ¡Mami! —gritó dejando salir todo lo que se guardó en su pequeño pecho. Sunset tuvo que morderse el labio inferior hasta hacerlo sangrar para no romperse en ese mismo instante.

Twilight quedó conmocionada ante tal escena, Sunset era un demonio, un ser despiadado, letal y sin escrúpulos, entonces porque se veía como un ángel desgarrado en ese mismo instante, dándole consuelo a una pequeña inocente que apenas comprendía lo que sucedía.

El corazón de Twilight dio un doloroso brinco de agonía al tiempo que viejos recuerdos y sentimientos atacaban a su mente, pero se negó ella ya no era una niña llorona, eso se había acabado hace mucho tiempo. Huyó de aquel lugar buscando reordenar sus sentimientos y pensamientos, pues ella se auto-prohibió sentir siquiera empatía por una criatura de la oscuridad.

Lo que Twilight no sabía era que Sunset había notado su presencia, he iría a buscarla más tarde.

Spike, Fluttershy, Big Mac, Aria y Sonata estaban reunidos, pues las sirenas tenían un plan que más tarde le comunicarían a Sunset.

— ¿Están seguras de lo que dicen? —cuestionó Fluttershy al par de hermanas.

Sonata y Aria se miraron entre sí, ¿una locura, una misión suicidad?, puede ser, pero aun después de tal traición intentarían recuperar a su hermana y su preciado océano.

— Estamos seguras —contestaron al unisonó.

— El mar es nuestro hogar y lucharemos por él —habló Sonata con firmeza.

— Además —complemento Aria— es un asunto familiar, asique lo mejor es que nos separemos. Si detenemos a Adagio, Chrysalis va a perder a sus aliados marinos eso nos dará ventaja.

— Es un gran plan, y si eso es lo que quieren creo que Sunset lo entenderá —Apoyo Spike.

— Me alegra que lo entiendan, ahora solo es cuestión de decírselo a Sunset —Aria se mostraba satisfecha con el resultado, era seguro que Sunset apoyaría su decisión.

— De ser el caso, tal vez yo deba hacer lo mismo —agregó Spike— tal vez deba ir a enfrentar a mi padre.

— Spike —Fluttershy tomó la palabra— él es mucho más fuerte que tú, solo irías tras tu propia perdición —dijo la chica con preocupación.

— Pero…

— Escucha —insistió la pelirrosa— creo que tienes un asunto más importante.

Spike ya no pudo replicar, pues la imagen de su musa de piel blanca y cabello morado ocupo su mente, era verdad él tenía que hablar con ella pues tenía muchas dudas, pero también tenía miedo de que esas preguntas fueran respondidas. Fue cuando sintió una mano amiga tomarlo por el hombro, era su fiel amigo rubio; Big Mac, quien le brindaba un gran apoyo debajo de esa sonrisa cerrada y torcida, que Spike no dudo en corresponder.

— Gracias amigo, iré por ella —declaró el oji-verde y salió al encuentro con su gran amor.

— Son muy raros —dijo Aria observando la escena de forma neutral.

— Sep. —respondió Big Mac, amistad como la que tenían ellos no tenía igual.

El joven dragón caminaba a paso firme siendo guiado por el dulce olor a jazmín portado por Rarity, sus afinados instintos le permitían distinguirlo a distancias muy largas, llegó hasta la casa Apple, con valentía se dispuso a tocar la puerta, pues su instinto le afirmaba que su doncella se encontraba en el interior.

Pero al abrirse la puerta no se encontró con el par de diamantes que buscaba, sino con un par de esmeraldas que lo miraban con desconocimiento, desconcierto transformado en… ¿celos?

— Se te perdió algo, muchacho. —preguntó a la defensiva la rubia.

Spike se desconcertó un poco, pero él tenía un objetivo— no algo, se me perdió alguien y ese alguien está aquí.

Pov. Applejack

No parecía mala persona, en verdad no era mi intención ser tan brusca con él, pero yo sabía quién era; el prometido de Rarity, prometido, esa palabra me erizaba la piel y me revolvía el estómago solo por el hecho de que Rarity estaba involucrada en eso y yo no.

— Sé más preciso niño, hay muchas personas aquí —el chico era de mi estatura, y eso que yo soy bastante alta, me dirigió una mirada gélida en señal de que estaba dispuesto a pasar por quien fuera con tal de tener lo que quería.

Qué curioso, yo sentía lo mismo, pues no quería que entablara contacto alguno con mi…

Cher —esa voz, me volteé solo para encontrarme con Rarity, quien se aproximaba hacia nosotros.

— Rarity —el ácido gástrico se me alojo en el esófago al escuchar el nombre de Rarity siendo pronunciado por aquel peli-verde.

— Déjame hablar con él —sentí como si Rarity me estuviese pidiendo permiso para hablar con aquel chico, lo cual de alguna manera me llenaba de júbilo, aquella hermosa chica de verdad me consideraba importante y de no ser porque yo realmente no tenía ningún derecho a negarle tal petición lo hubiere hecho.

— Bien —respondí de mala gana, pero brindándole una sonrisa a ella la cual me correspondió.

— Rarity —el oji-verde casi jadeó aquel sagrado nombre para mí, lo cual me molestó, si pudiera tomaría a Rarity y la escondería donde nadie la viera, donde solo yo tuviese acceso.

— No tardare —ese fue el consuelo que de sus labios salió antes de irse con ese chico.

— Si necesitas algo me avisas —no tengo idea si me escuchó ruego por que así sea, pues Rarity, Rarity Bell era por mucho y a mi consideración, más que mi querida amiga.

Fin Pov.

Spike caminaba delante de Rarity, la muchacha lo miraba anotando cada detalle, habían pasado casi cinco años desde la última vez que se encontraron, el contexto era desagradable pues Spike estaba aturdido y una pregunta estaba tatuada en su mente, ¿Por qué me dejó? Mientras Rarity buscaba la mejor manera de explicar el porqué de su huida sin herir los sentimientos de aquel noble chico que estaba perdidamente enamorado de ella.

— Spike —Rarity cesó su andar y por consecuencia Spike frenó.

A movimiento lento y de apoco, él se encaró con ella, el miedo los invadió de distintas maneras.

— Lo lamento —dijo enseguida Rarity en tono melancólico pero no arrepentido.

— ¿Por qué Rarity? —no era necesario ser muy listo, la situación era obvia y la ingenuidad solo sería negación.

— Sabes que nunca te podre corresponder —Rarity tomó las manos de Spike por naturaleza más grandes que las suyas, rasposas comparadas con la suavidad de la piel de la ninfa, él con garras y ella con la delicadeza entre sus yemas. — Hui porque no te correspondo y me niego a renunciar a mi libertad.

— Pero yo te amo —Spike huyó de cualquier contacto visual, limitándose a sentir las manos de su amada entre las suyas— aun después de tanto tiempo, te amo como el primer día, mi corazón… —tomó una de las manos de Rarity y la llevó a su pecho donde su corazón agonizaba y clamaba por ser correspondido, por una migaja de amor— mi corazón solo te quiere a ti, solo es para ti y nadie más.

— Mi corazón también late, late como un loco desesperado por una persona —la mano de Rarity ascendió tomando el rostro de Spike obligándola a mirarla directamente— por una persona, que no eres tú. Perdón, se muy feliz, Spike.

Se fue, sus manos se liberaron de las suyas, se fue, su calor se lo llevó y le dejó helado, se fue, convirtiéndose en la asesina de su corazón, se fue ya lo había hecho, pero ahora se fue al lado de alguien más.

Discord bebía licor mientras miraba por la ventana.

— Sabes que no lo haremos, ¿verdad? —Rainbow miraba a su mentor con una mirada recelosa.

— Lo harán de igual manera —respondió el hombre.

— No nos puedes obligar —replicó la peli-arcoíris.

Discord suspiro— ya ha pasado demasiado tiempo desde aquello, y esto no se trata solo de las criaturas oscuras o de luz, habrá una guerra y será derramada sangre de todo tipo incluyendo humana, cualquiera podría ser perjudicado.

— Pero…

— ¡Es guerra de todos! —gritó Discord perdiendo la paciencia— y abra que aliarse y olvidar el pasado.

— Ni yo ni Twilight lo aceptaremos.

— En ese caso, tal vez deberían buscar otro sendero, porque yo elegí un camino que involucra convivir con todo tipo de seres, incluyendo vampiros.

Rainbow miró a otro lado, no quería seguir discutiendo sabía lo que debía hacer, pero, ¿Cómo dejar de lado un rencor, un odio que ha sido alimentado desde la niñez?, ¿Qué es lo contrario al odio?

Fluttershy observaba el lago junto con Big Mac, Sonata y Aria reposaban en el agua tomando fuerza para su gran viaje de nuevo al gran e imponente mar, fue cuando apareció Scootaloo, pero venia sola.

Fluttershy no perdió tiempo y se aproximó hacia ella.

— ¿Scootaloo? —preguntó la pelirrosa.

— Estoy bien —respondió con una pequeña sonrisa.

Fluttershy embozó una sonrisa de satisfacción— me alegro mucho, pero, ¿y Sunset?

— Dijo que tenía algo que hacer —respondió con simpleza.

Sunset se movía entre los arbustos con extremo sigilo, el aroma de su víctima la guiaba y tenía todos los sentidos activos. El sol del mediodía amenazaba con ocultarse pronto, pero ella no descansaría pronto.

Sentada en una piedra, Twilight no sospechaba de su próximo asalta, o eso parecía.

— ¿Qué quieres? —preguntó Twilight, sintiendo la presencia de Sunset, al transcurrir casi toda su vida cazando bestias y demonios, Twilight había desarrollado un sexto sentido que le permitía sentir presencias ajenas a su alrededor.

— ¿Asique además de metiche eres sensitiva?

— No sé de qué hablas.

Sunset se rio acción que hizo que Twilight la encarara. — No entendí el chiste.

En un abrir y cerrar de ojos, Sunset ya se encontraba frente a Twilight.

— Tu eres el chiste mocosa —Sunset tomó un mechón del cabello de Twilight, lo que hizo que la chica se escandalizara.

— ¡No me toques! —Twilight alzo la mano con la intención de alejar a Sunset, pero la pelirroja le sujeto antes de que pudiera lograr su objetivo.

— Sabes, todas las criaturas tienen un olor en particular, también los humanos, gracias a eso logre ubicarte pero mis sentidos no se limitan solo a eso, también percibo emociones las cuales cambian debido a la situación. Cada vez que estoy cerca de ti, hueles a repulsión, a odio y resentimiento, ¿te doy asco?

— No sabes cuánto te repudio. —Twilight respondió sin vacilación.

Sunset mostró una enorme sonrisa enseñando sus afilados colmillos, los cuales provocaron miedo en Twilight al ver el tamaño de aquellos caninos amenazantes tan cerca de su rostro.

— Si así fuera, ¿Por qué te sentiste cautivada y melancólica cuando me viste abrazando a Scootaloo?

Twilight quedó callada, no había respuesta para tal pregunta.

— Los humanos son odiosos, tan hipócritas a su ser, ojala ya no quedara ni uno en este mundo.

— ¡Este es nuestro mundo! — ¿Cómo se atrevía esa… cosa a acusar a los humanos de esa manera?, se preguntaba Twilight— los invasores son ustedes, ¡Maldito el día en que su pútrido ser toco esta tierra!

— ¡No sabes lo que dices!, quien podría ver belleza en criaturas tan inferiores como ustedes.

— Al menos no somos asquerosos, ¡siento asco que me hables con la misma boca con la que besaste a otra mujer!

Sunset gruño y recordó que los humanos eran de mente cerrada, que tenían repudio con cualquier pareja que no fuera lo que ellos establecían, ósea hombre y mujer.

— Entonces ahora tu sola te darás asco.

Twilight no pudo ni prevenirse, pues de un instante a otro, los labios demoniacos de Sunset ya estaban sobre su humano ser.

¡Ey!, una enorme disculpa por mi tardanza, en realidad no pensé que esta historia se llegara a extrañar, en fin me sorprendió bastante que preguntaran por las actualizaciones, pero en verdad no he podido ponerme al corriente acabo de entrar al bachiller y estando en último año he tenido que estar al pendiente de varias cosas. En fin, no prometo actualizar seguido, pero si darle continuidad.

Asique sin más que decir yo me despido.