Este Extraño Mundo

Cap.13

Fidelidad ante Todo

"Más allá de lazos de sangre"

Twilight se encontraba en su habitación, sentada en su cama y con una postura encorvada.

"Estoy en desacuerdo tanto como tú, pero no pienso dejar que Discord vaya solo con ellos, además, si la situación es tan grave como dice Discord lo mejor será comenzar a cooperar."

Las palabras de Rainbow retumbaban en su cabeza, sin pensar apretó sus puños con fuerza, frente a ella se encontraba un espejo, sin esperar se abalanzó contra él y lo destrozó con su puño.

— No voy a llorar… —cerró sus ojos con fuerza— no voy a llorar —la voz le fallaba y como pudo se tragó su llanto, había hecho la promesa de no llorar frente a la tumba de sus padres, aquel suceso le había dejado una llaga muy grande al igual que la desaparición de su hermano, todas aquellas cosas le había formado el carácter, pero no significaba que en ciertas ocasiones la peli-azul se sumiera en gran tristeza, como lo era ese momento.

La desaprobación de Discord y la opinión de Rainbow para cooperar con aquellos seres le habían dolido, su orgullo también se hallaba lastimado. El golpeteo de la puerta llamó su atención.

— ¿Twilight? —la voz de Cadence resonó al otro lado— ¿todo bien?

— Si, Cadence, tumbe un espejo sin querer.

— ¿Estas herida?

— No.

— ¿Quieres que te ayude a…?

— Cadence —Twilight abrió la puerta encarando a la chica ligeramente más alta que ella— estoy bien, solo estoy algo cansada y termine por tirar el espejo.

En el tiempo que ambas chicas habían convivido se había formado una especie de fraternidad entre ambas, por lo cual, Cadence rápidamente supo que algo le sucedía a Twilight.

— Twilight, tus ojos están hinchados y rojos, ¿Qué sucede? —preguntó de forma tranquila.

Twilight dio un suspiro, finalmente le contó todo, desde su primer encuentro con aquella demonio, hasta el empeño de Discord en ayudar a quienes ella consideraba como enemigos. Cadence escucho todo con atención, al finalizar atrajo a Twilight hacia ella y la envolvió en un abrazo.

— ¿Sabes cómo conocí a Discord? —preguntó Cadence a lo que Twilight movió la cabeza en señal negativa.

— Él era uno de los generales de la corona, para el Rey Diamond, Discord era su mejor estratega, pero, una noche, Sombra, el primo de Diamond lo reto a un duelo por la corona, duelo que el Rey aceptó pues negarse a un duelo aun siendo el rey es una muestra de cobardía. Ambos se enfrentaron frente a mucha gente… El rey Diamond perdió, murió a manos de su primo. Pero, Diamond había dejado un legado, cosa que Sombra no había hecho, ni podría debido a su incapacidad de tener hijos. Una hija fue el legado que Diamond dejó, ella asumiría el mandato como decreto y última voluntad que había dejado Diamond, pero Sombra no iba a permitir eso, trato de asesinarla…

Cadence tomó una pausa.

— ¿Por qué paras? —preguntó Twilight.

— Los recuerdos me hieren un poco —respondió ella— aquella noche Discord me salvo, también descubrió que Sombra había hecho trampa en aquel duelo, pero él se las arregló para engañar a todos, a mí me juzgaron como loca, iban a condenar a Discord por traición y a mí me confinarían a los muros del castillo, pero Discord es más astuto, logramos salir para nunca volver a entrar.

— Cadence —susurro Twilight impresionada— tú eres de la realeza.

— Ya no —respondió ella— pero espero algún día poder restaurar el reino que Sombra está dejando en ruinas.

Twilight bajo la mirada tratando de asimilar la situación.

— Hay algo que aprendí —Cadence prosiguió— cuando escapamos del castillo, subimos hasta los muros de vigilancia, Discord me pidió que me arrojara al vacío, creí que se había vuelto loco debido a la presión, pero no encontré otra salida y me lance esperando mi muerte, desde arriba no podía ver, pero al momento de lanzarme me di cuenta que el puente levadizo no estaba del todo cerrado, sino que había quedado en forma de rampa, caí sobre la madera y resbale tuve algunos rasguños pero caí aun dentro del castillo, escuche que Discord gritó que abriera el puente completamente para escapar, lo hice, él se lanzó pero al ya no haber nada que lo amortiguara se lastimo una pierna, por eso cojea al caminar, aun herido encontró fuerza para que ambos saliéramos de ahí. Así que, cuando Discord diga una barbaridad créeme lo que menos quiere es hacerte algún daño, nos aprecia mucho, a ti, a Rainbow y a mí, sé que te asusta, pero considera sus palabras.

Cadence se levantó del lugar.

— Deberías descansar, ya es tarde, mañana puedes tomar la decisión que creas sea la correcta.

Twilight suspiro ante las palabras de Cadence, se dejó caer entre las sabanas cubriéndose con estas inmediatamente.

Llevo su mano hacia su cuello, recordando aquel camafeo que había obtenido y que gracias a él no había muerto en garras de la chica pelirroja. Lo analizo con la mirada y abrió la pequeña baratija. De ella, salió aquella chica pelirrosa que ya antes había visto.

— Waaaaaaa —la chica estiro sus brazos— ¿qué sucede?

— Quiero saber quién eres —Twilight habló sin titubeos.

— Oh, supongo que mi presentación anterior dejo mucho que desear —la chica rasco su nuca— mi nombre es Pinkie Pie y soy un hada.

— ¿Y que se supone que haces dentro de esta cosa?

— Oh, eso es una historia graciosa je, je, desde hace muchos años mi deber ha sido dar protección al humano que posea esto —señalo el camafeo— soy un espíritu de protección, en pocas palabras, acompaño y socorro a su poseedor indiscriminadamente, hago hechizos que protegerán a quien me posea, eso sí, el propietario cambia cada que el artefacto tiene un nuevo dueño, esto es acorde a la personalidad del nuevo poseedor, antes era de Discord y por eso tenía ese aspecto, ahora es tuyo y tomo una nueva forma.

— Supongo que eso explica porque el viejo siempre tiene la suerte de salir ileso.

— Bueno, no me gusta ser presumida, pero si, casi todo es gracias a mí.

— Quiero pensar que no hay forma de devolvérselo —Twilight era muy lista y perspicaz, las reglas mágicas solían ser muy rigurosas y muy repetitivas.

— Estas en lo correcto, que lista, te mereces un dulce —dicho esto Pinkie le ofreció una bolsa de golosinas.

— Y ahora sin ti, su suerte no será la mejor.

Twilight se aproximó hacia la ventana, meditando, su opinión hacia las criaturas oscuras no había cambiado, pero, aun sin lazos de sangre, Discord era su familia, y como familia debían protegerse. Su decisión ya había sido tomada.

— Puedes volver a dentro —le dijo Twilight a Pinkie.

A lo que ella acepto de buena gana y se metió al camafeo. Twilight se lo coloco alrededor del cuello, procuraría no perderlo, pues sería de mucha ayuda.

Castillo Changeant

Stralight se encontraba en una gran y cómoda cama, sin embargo, su semblante demostraba todo menos agrado.

Trixie llevaba pañuelos húmedos para la chica y asi disminuir su fiebre, el hechizo había sido todo un éxito, pero esto dejo a la chica tremendamente exhausta.

— Me sorprende que lo haya resistido.

Trixie alejo su atención de la chica, giro para encontrarse con Timber.

— Es una humana con esencia de demonio, creo que es lógico.

— Pero, hasta tu dudabas de su supervivencia.

Las palabras del chico, hicieron que Trixie pasara saliva de forma brusca, era verdad que ella temía por la vida de la chica.

— Supongo que hasta Trixie la subestimo. —admitió la chica.

— Si —el chico rodeo la cama quedando muy cerca de Starlight— me pregunto, ¿qué hay dentro de ella?

Timber rozó uno de los cabellos de la chica.

— Que ser tan fascinante.

—Ella no es una de las putas con las que experimentas. —Timber se encontró con la feroz mirada de la maga.

— Es verdad —dijo alejándose— ella es mucho más valiosa.

En ese momento Starlight llamó la atención de ambos jóvenes, se movía de forma violenta y comenzaba a balbucear.

— Sun… Sun

— ¡Starlight! —Trixie se apuró a auxiliar a la chica y revisar que era lo que ocurría, todo ante la mirada neutra de Timber.

— Sun… ¡Sunset Shimmer!

Starlight se incorporó de forma violenta. Su pecho subía y bajaba debido a su alterada respiración. Sus pupilas estaban dilatadas.

Trixie trato de acercar su mano, pero esta fue recibida por un manotazo de la chica, lo que conmociono a Trixie, Starlight la miraba como si no la reconociera.

— Starlight —Susurro la maga.

Starlight cerro sus ojos, dio una gran respiración y llevo ambas manos a su cabeza acariciando de forma suave.

— Lo siento —dijo al cabo de unos segundos— necesito estar sola.

Trixie asintió, Timber, del cual Starlight no notó su presencia, tambien salió sin chistar.

Ya una vez afuera, ninguno menciono nada, Timber se fue a su laboratorio, Trixie aún estaba preocupada por Starlight, pero sabía que la chica necesitaba tiempo a solas, debía darle espacio.

Dentro de la habitación, Starlight miraba sus manos, perdida en sus pensamientos, el ritual había sido exitoso. Salió de la comodidad de su cama, ambas piernas le titubearon, pero aun asi logro mantenerse de pie. Se acercó a la ventana y miro el cielo nocturno, después levanto su mano izquierda, se concentró y dijo.

Viens me voir —inmediatamente, su espada, la cual estaba en una de las esquinas de la habitación, fue hacia ella, Starlight la tomo por el mango sin problema alguno, ya no quemaba su piel como en un inicio. Es más, ahora sentía más confianza al tenerla en sus manos e incluso sentía una energía poderosa recorriendo sus venas, pues, la energía demoniaca de la espada ahora la aceptaba completamente.

Tomó una bocana de aire y vuelve a dirigir su mirada al horizonte, a la vista del castillo le quedaba corta la palabra asombroso, la belleza del mar, el sonido de las olas y la leve brisa daba un toque de tranquilidad, muy contrario al carácter de sus habitantes.

En el rostro de la chica se formó una sonrisa, este nuevo poder que corría por sus venas le hacía sentirse poderosa y fuerte como nunca en su vida. Ahora solo quedaba recuperarse por completo y sacar toda esa furia que tenía por dentro, su objetivo era simple, acabar con la vida de las dos personas que más daño le habían hecho en su vida y tomar el lugar que le correspondía, era verdad que ella no era un demonio, pero mentiría si dijera que alguna vez se sintió como un ser humano.

— Pronto vendrá una nueva era —aseguró— que lamentable que no estarás para verla, querida hermana.

Ponyville

Sunset se encontraba en el tejado del granero, la brisa le relajaba, su ropa estaba desgarrada después de la pelea con Flash, pero poco le importaba aquello, ella estaba preocupada por su hermana, nunca se imaginó una traición por parte de Starlight, no tenía sentido, por parte de Flash si lo esperaría, pero de Starlight, aún le causaba algo de shock.

No quiso seguir pensando en el asunto y se dispuso a dormir, no había tiempo para desperdiciar energías. Ya charlaría con Starlight o lucharía, lo que sucediera primero.

Fluttershy observaba a la chica desde abajo.

— ¡Ey! —Fluttershy brincó al escuchar la voz de Aria— no la mires tanto, es una buena chica, pero sabes que no te conviene.

Fluttershy sonrió de forma tímida y nerviosa.

— No es lo que parece —susurro y se fue.

Aria giro los ojos con amargura.

— Lo mismo decía Adagio —dijo la chica.

En la casa de los Apple, Aplejack se encontraba en las escalerillas principales de su casa esperando a Rarity. Y su espera no demoro mucho más, la chica pronto apareció entre la oscuridad de la noche.

— Hola cher.

— ¿Cómo te fue? —Se apuró a preguntar la rubia.

— Bien —respondió de forma algo seca la modista, sinceramente el romperle el corazón a un alma tan noble como la de aquel chico no era algo fácil, por muy sutil que haya sido,

— Pero debo admitir que me siento mejor de esta manera.

— Aplejack suspiro con alivio, le extendió los brazos a la chica para que darle confort, confort que fue aceptado inmediatamente.

— Deberías quedarte aquí esta noche. —sugirió la rubia.

Rarity estuvo a punto de negarse, pero se vio interrumpida por la rubia.

— Por favor quédate.

Y como iba la ninfa a poder rechazarla si se lo pedía con tal delicadeza.

— Está bien —respondió sin más, ambas entraron a la casa dispuestas a descansar después de un día tan agotador.

De lejos un chico de ojos esmeralda observaba la escena, el cual solo se limitó a suspirar con dolor.

A la mañana siguiente llegó la hora de partir.

Discord y Rainbow Dash volvieron a la posada ya casi por la madrugada, inmediatamente comenzaron a empacar, pues según el viejo, probablemente no regresarían al pueblo en un buen tiempo.

— ¿Qué estás haciendo? —pregunto Discord al ver que Rainbow tambien estaba preparando el caballo de Twilight.

— Ella vendrá, viejo, lo sabes tan bien como yo.

Y como si la hubieran invocado, Twilight apareció y se unió a ellos.

— Un solo comentario y se irán sin mí.

Dijo al momento que acariciaba a su caballo.

Se despidieron de Candence y partieron a la granja de los Apple, donde los esperaban, ya listos, sus acompañantes.

Sunset inmediatamente se encontró con Discord.

— Solo iremos, Fluttershy, Rarity y yo —informó— Octavia, Vinyl y Big Mac decidieron quedarse, por si alguno de los secuaces de Chrysalis aparece por aquí.

—¿Qué me dices de las sirenas, el dragón y la pequeña hada? —pregunto Discord.

— Aria, Sonata y Spike, irán a sus pelear sus propias tierras, esto nos dará ventaja en la batalla.

— Si es que lo logran —dijo Discord de forma dura, haciendo enfadar a Sunset.

— Ellos lo lograran, te lo aseguro, Scotaloo se quedará aquí por seguridad.

— ¿Y se puede saber porque nuestra querida ninfa decide acompañarnos?

— Eso no te incumbe Discord —respondió la ninfa enseguida.

— Bien, ¿alguna pregunta?

Sunset observo a ambas acompañantes de Discord, quienes la miraban con indiferencia.

Supongo que no.

Y asi fue como el grupo partió bajo la guía de Discord.

Todos iban en caballo a excepción de Sunset.