¡Buenas a todooos!~ Aquí vengo con un nuevo capítulo. Sí, he tardado más de lo normal en actualizar, pero me ha costado que me venga la inspiración u_u Además, ando un poco desanimada porque no sé si el fic está teniendo el éxito que yo esperaba. Aunque digo cosas absurdas, todo autor quiere que sus obras las lea mucha gente y esas cosas xD

También he tenido otro problema: mi hermano ha descubierto a través de mi Facebook que me gusta el yaoi O_o Moraleja: nunca te dejes el Feisbuk abierto.

En cuanto al capítulo... no, no va a haber lemon *la abuchean y tiran tomates* Este capítulo, como podréis ver, se centra más desde la perspectiva de Levi y sus pensamientos. Me ha costado mucho de escribir porque no quería poner información de más, pero tampoco quería poner de menos y que quedaran cosas sin entender. Aunque el título del capítulo lo dice todo xD Sigue siendo todo una incertidumbre incluso para mí, que soy la que tiene la idea en la cabeza!

En fin, paso de marearos más (¿por qué estoy tan habladora hoy?) Y disfruten del capítulo!

"Tengo mucho frío. Necesito una manta…o un abrazo"

"Quizá te lo dé, pero antes debes realizar otro "trabajo" en mis bajos"

"Otra vez no, por favor…"

"No me hagas que te lo repita dos veces, retrasado. Si no te comes mi tranco te pasarás otra noche con hipotermia. Tú decides."

"Por favor…no…uh…"

...

En una gran cama de una habitación inmaculada se encontraba removiéndose en sueños un hombre de pelo negro y estatura baja, a medio camino entre el sueño y la realidad. Se dice que cuando se sufre pesadillas se regresa pronto a la vigía, pero parecía ser que con él eso no sucedía, como si se estuviera regocijando en sus propias pesadillas. Con mucho esfuerzo fue abriendo los ojos, y pudo comprobar que todavía era de noche, probablemente de madrugada, pero ya no quería dormir más.

Se dio cuenta de que había bajado la temperatura, pues estaba tiritando de frío. Decidió sin pensárselo dos veces ir a tomar una ducha. Se sentía sucio, y cuando tenía esa sensación no le importaba que fuera de día o de noche, necesitaba ir a ducharse.

Se desnudó, abrió el grifo del agua caliente y se metió en la bañera. El agua estaba caliente, pero aún así no podía quitarse el frío glaciar que recorría todo su cuerpo. Puso el grifo al máximo de calor, tanto que el agua se evaporaba nada más tocar el mármol, pero tampoco le quitó el frío. Y seguía estando sucio. Cogió con urgencia la esponja y comenzó a restregársela con fuerza por los brazos. Entre la fuerza al frotarse y el calor infernal que desprendía el agua acabaron por enrojecerle la piel, pero seguía teniendo frío. También seguía estando sucio.

Muy sucio…

No es que normalmente no se sintiera así; le solía ocurrir la mayoría de las mañanas, pero todavía seguía pensando en lo que ocurrió la noche anterior…

Había dejado a Eren en el ático después de ducharlo y se había vuelto a su despacho. Tenía cosas que hacer, pero lo que sí que tenía bien claro era que en cuanto terminara su trabajo volvería con el chico para tomarlo hasta que su miembro no aguantara más. Le encantaba pasar la mano por todo su cuerpo recién lavado y suave. Lo estaba deseando.

Por eso se enfureció de sobremanera cuando al entrar al cuarto semioscuro se encontró a un Eren desnudo. No era eso lo que lo enfadó, ni mucho menos; lo que hizo entrar en cólera fue ver que su cuerpo estaba ennegrecido, manchado sin ninguna razón aparente. A los pocos segundos se dio cuenta de que se había restregado la humedad sucia que había en las esquinas de la habitación, dejándolo sin ningún rastro de la limpieza de aquella mañana. Suciedad, aquello que él tanto odiaba…

-Tú…pequeño hijo de puta…- siseó en un tono amenazadoramente bajo.

-¿Qué? ¿Listo para otra sesión de violación? Porque ya puedes ver que yo sí que lo estoy- dijo con una amarga ironía bien disimulada tras una sonrisa burlona de victoria.

Iba a esposarlo contra la cama, definitivamente, y nunca más le dejaría mover ni una sola extremidad de su cuerpo sin su consentimiento. ¿Cómo se había podido revelar de aquella manera? ¿Cómo? Lo que sí que sabía era que lo iba a pagar muy caro…

Con cientos de imágenes maquiavélicas en su cabeza, Levi salió de la habitación dando un portazo para volver a los pocos minutos con un cubo lleno de agua que tiró encima de él, pillándolo por sorpresa. Helada…aquella agua estaba realmente helada, por no decir que estaban en el invierno. Sería un milagro si no pillaba una pulmonía.

Aprovechando el despiste del menor, Levi lo acorraló contra la pared… con las manos presionando con fuerza la garganta del chico. Sus ojos estaban desorbitados por la furia y tenía la cara desencajada.

-¿¡CÓMO TE HAS ATREVIDO A HACERME ESTO!? ¿¡CÓMO TE HAS ATREVIDO, PEDAZO DE MIERDA!?

-Aghhghh…- estaba comenzando a faltarle el aire.

¿Que cómo se atrevía a hacerle eso? ¿Y lo que le lleva haciendo dos meses a él qué? Era una chiquillada comparada con todas las vejaciones que ha sufrido durante tanto tiempo. Nunca había visto al noble así… Sabía que iba a enfurecerle aquel acto de rebelión, estaba buscando eso, pero… ¿tanto? ¿Cómo podía ponerse así por una cosa como la suciedad?

Por primera vez en todo aquel tiempo, estaba comenzando a sentir verdadero pánico. Pánico a morir de verdad…

Un hilo de saliva comenzaba a brotarle de la boca debido a la falta de respiración, su cara estaba comenzando a volverse roja y ya no tenía fuerzas para defenderse. Lo único que podía hacer era cerrar los ojos y comenzar a llorar y a temblar, temblar sin control.

Eso le hizo a Levi parar por un momento, con las manos aún pegadas al cuello del castaño, fijándose detenidamente en él.

Esta situación…

El mismo temblor de cuerpo… la misma mueca de terror… las mismas lágrimas de desesperación…

La misma situación que…

No. Mierda, mierda, mierda… ¡mierda! ¿¡Por qué se tenía que acordar de eso ahora!?

Levi se levantó, con las manos aún mojadas, y se fue en dirección a la puerta, sin girarse para ver al castaño. Eren no pudo evitar seguirlo con la mirada, todavía algo aturdido. Quizá fuera por eso que le pareció ver que el mayor estaba temblando… alucinaciones por la falta de aire, quizá.

-Si no te mueres de hipotermia esta noche, nos veremos mañana- dijo tajantemente, quitándole de un zarpazo las sábanas antes de salir del ático.

Imperdonable. Aquello era totalmente imperdonable, pensaba Levi mientras se secaba el cuerpo con fuerza. Abrió la puerta de su habitación y pudo comprobar que estaba comenzando a amanecer. Perfecto. Tenía que empezar a hacer cosas, tenía que distraerse si no quería comenzar a pensar inevitablemente en el por qué de su irritación, así que se decidió a limpiar la mansión de arriba abajo.

Debía empezar por el comedor…allí es donde estaba acumulada toda la mugre. Comenzando por los muebles desgastados. "No debes pensar en aquello, no debes…"

Las estanterías y vitrinas polvorientas. "Ya pasó, ya pasó…"

El suelo mugriento. "¿Entonces por qué no me puedo quitar la sensación…"

Los cajones vacíos. "…de que me siento débil?"

El sonido de la puerta lo sacó del hilo de sus pensamientos. ¿Quién demonios era ahora?

Se dirigió malhumorado a la entrada. "Como me hagan perder el tiempo lo van a pagar muy caro hoy". Ah, ahí estaban ellos dos.

Mikasa y Armin. No le sorprendía nada la visita, lo único que le extrañaba es que no hubieran venido antes.

-¿Qué queréis? – se señaló el pañuelo que llevaba en la cabeza con una mueca de fastidio- Estoy limpiando, ¿no lo veis?

-De aquí no nos vamos a ir hasta que nos digas dónde está Eren- Comenzó Mikasa en un tono de aparente tranquilidad- ¿No era la limpieza su trabajo? ¿Dónde lo has metido?

-Ya os lo dije hace tiempo- contestó de mala gana- Me voy a mudar a Sina y él se ha quedado allí arreglándome la casa hasta que yo termine con esta. ¿Tenéis Alzheimer o qué?

-¡Llevas diciéndonos la misma excusa desde hace ya dos meses! ¿Te crees que nos la vamos a creer siempre o qué?- dirigió su vista al interior de la casa- Encima yo no veo ningún rastro de que estés de mudanzas. Está igual que el mismo día que…

Un golpe de puño de Levi contra la pared la interrumpió. Si existe una descripción gráfica de una mirada asesina, esa es la suya.

-No os lo voy a volver a repetir más- su voz se estaba conteniendo de ira a duras penas- Eren está en Sina y volverá cuando termine la mudanza. No estoy de humor para vuestras gilipolleces. Además, seguís teniendo un techo y comida todos los días, ¿no? ¿De qué mierda os quejáis?

-El problema está en que nos gustaría irnos lo antes posible al interior de Rose. Se dice que hay peligro de que los países del exterior abran una nueva brecha en los muros- esta vez intervino Armin, que era el que estaba más calmado de los tres- Pero esperaremos un poco más.

-Una semana- dijo Mikasa, serena- Si en una semana no vemos a Eren, atente a las consecuencias.

-Tsk. Descuida- y dicho esto, cerró de un portazo.

Ya no se acordaba de aquellos dos… definitivamente iban a ponerle problemas para su plan, pero jamás le impedirán quedarse con Eren. Era suyo, y no de ellos.

Volvió al comedor y echó una mirada evaluadora al comedor. Estaba como los chorros del oro, pero la verdadera mierda nunca se quitaría, y Levi en el fondo lo sabía…

-¿Rivaille?- otra voz interrumpiendo sus pensamientos. Definitivamente hoy pegaría a alguien. Sabía quién era la propietaria de aquella voz sin necesidad de girarse para verla.

-Hanji… te he dicho cientos de veces que no me llames más así. También te he dicho que toques a la puerta para -que te abra, joder. Las llaves te las he dado solo por si necesitas entrar y yo no estoy.

-Bueno, pero tú me lo perdonas todo.

-¿A qué has venido?

-Pues verás… he estado investigando lo que me dijiste. Me he informado y lo más seguro es que en un mes nos podamos ir de aquí.

-No. Es demasiado tiempo.

-¿Demasiado tiempo? Tampoco es que hayas tenido mucha prisa desde que me lo dijiste hace ya varios meses. ¿Por qué ahora sí?- su rostro se ensombreció- ¿Es que hay algo que me estás ocultando y que yo no sepa?

-…¿Qué acabas de decir?

Ya está. Lo sabía. Hanji lo sabía.

-Lo que has oído. No es muy cómodo llevarse a un preso a otro país, ¿no crees?

Primero la pequeña rebelión de Eren, luego los dos entrometidos, después está el hecho de que tiene menos de un mes para "domesticar" al chico y llevárselo a las buenas y por último Hanji sabe lo de Eren. ¿Cómo se le pueden haber torcido las cosas en tan pocas horas?

-No te atrevas a entrometerte, Hanji Zoe, no te atrevas…

-¿Por qué has hecho eso? ¿¡Cómo se te ha podido ocurrir!?

-Ese chico me pertenece. No necesito dar más explicaciones de mi comportamiento o de mis métodos.

-¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? ¡¿No te das cuenta que estás actuando como…?!

-Cállate- ¿le estaba sacando el tema tabú? Imposible…

-Entiendo cómo te sientes, o…bueno… quiero entender el por qué de tus acciones, pero…

-¡Cállate!

-¡Pero no tienes ningún derecho a meter a ese niño en todo esto! ¡No se merece vivir lo mismo que-¡

-¡CÁLLATE!- con todas sus fuerzas concentradas en el puño, golpeó el mueble que tenía al lado suyo, sacando un cajón de su sitio y rompiendo parte de la cristalera, dejando su mano medio ensangrentada- ¡NO TE ATREVAS A HABLAR DE ESO, NI TAN SIQUIERA A NOMBRARLO! ¡SI LO HACES TE JURO QUE TE MATO, HANJI, TE LO JURO POR LO MÁS SAGRADO!

A Hanji se le había helado la sangre. Conocía a Levi desde hacía muchos años y sabía que era de temperamento frío y calmado. También sabía lo peligroso que era si lo hacían enfadar, pero… ¿esto? Se había alterado tanto que hasta respiraba entrecortadamente.

-No te atrevas, Hanji… no te atrevas…

-En ese caso…- dijo disimulando su miedo- me temo que te has quedado solo, amigo mío. No pienso ser cómplice de un secuestro- se giró en dirección a la salida- Contacta conmigo cuando hayas recobrado la cordura. No te durará mucho más este juego tuyo.

-Vete. No te necesito- volvió a golpear el mueble, cayendo al suelo el cajón desencajado e hiriéndose más la mano- No necesito a nadie…

Unos folios asomaban del cajón roto. Más que folios, en realidad eran cartas. No recordaba haberlas dejado ahí, creía que había vaciado el contenido de todos los muebles. Si lo que hoy buscaba era no recordar el pasado, definitivamente hoy se le estaba volviendo todo en contra para que sí que lo hiciera.

Se agachó para cogerlas. Cuando las tuvo en mano pudo ver que un trozo de hoja más pequeño se deslizaba entre el montón de cartas, cayendo al suelo. No, aquel folio no era una carta. Era la fotografía de un hombre de mediana edad.

Levi palideció y comenzó a temblar, haciendo que le fallen las piernas, cayendo al suelo de una sentada.

Al final no importa donde vayas o huyas, todo va a parar a lo mismo…

-Estarás contento de saber que me sigues jodiendo la vida incluso desde el mismísimo infierno. ¿Verdad, hijo de puta…?

*CHAN CHAN CHAAAAAAAAAAN* ¿Qué le está pasando a Levi? ¿Alguien lo sabe ya? ¿Tenéis alguna teoría? También me gustaría saber si la información dada en este capítulo ha sido clara y entendible o me he hecho un lío. De verdad que me ha costado escribirlo...!

No sé por qué, pero cada vez que leo la frase de "si no te comes mi tranco, te pasarás otra noche con hipotermia" me da la risa xDD será que no estoy acostumbrada a escribir frases malsonantes, o a saber... o.o

Por cierto, ya era hora de saber algo de Mikasa y Armin. Yo casi ni me acordaba de ellos... xD

Antes de despedirme tengo que decir algo sobre el periodo de actualización. Normalmente intento subir un capítulo cada semana, pero aunque estemos en vacaciones yo empiezo los exámenes de la universidad el 10 de enero y tengo que ponerme en serio. Así que si veis que tardo un poco es normal :)

También hay que decir que mañana Navidad ES EL CUMPLEAÑOS DE NUESTRO LEVI HEICHOU 3 como regalo por mi parte habrá una pequeña sorpresita en el próximo capítulo :3 que seguro que a tod s os gustará! Os lo podéis empezar a imaginar?

Y dicho esto, ahora sí que me despido. ¡Espero que os haya gustado! Feliz Navidad a todos y a todas y pasad unas felices fiestas! Y si podéis dejar reviews me daréis muchas energías y ánimos y estaréis contribuyendo en salvar a los unicornios :3