Estimado público. ¡Aqui les traigo el segundo capítulo! (me gustaria que en edicion de esta cosa en el doc manager existiera la opcion "indentar" haria más fácil el trabajo) ¡Espero les guste! (Originalmente colocaría los detalles y fichas de los personajes pero... no creo esta pagina permita eso)
Disclaimer: Como de costumbre, salvo por los OC (Original Characters) todos los personajes pertenecen a su respectivo dueño. Espero les esté gustando la historia. ¡Disfruten!
Insert Intro: Monody - The Fat Rat.
Paso de los años, un Feliz Cumpleaños.
Cinco años, era un tiempo que pasaba bastante rápido sin duda y sin duda alguna habían sido eventuales y sorpresivos para Clow. Si bien sus planes seguían como debían y el futuro no había cambiado mucho dentro de aquello en lo que él podía interactuar, con el tema de Wolfest los cambios habían sido bastante drásticos. El destino de este seguía siendo igual y aquel monstruo no cambiaba, no obstante tras todo lo que tuvo que hacer había logrado conseguir su último aprendiz pudiera tener la opción de elegir su hora y forma de morir.
Cada uno de esos años los asesoró y disfrutó, cada uno de los detalles más importantes los recordaba bien, durante el primer año abrió un puente estrecho con sus descendientes; si bien la mayoría estaba algo desviado, pudo re-enderezarlos e introducir a Wolfest a las ramas principales de los Li y los Reed, quienes lo aceptaron y adoptaron en el acto y a su vez, fue bautizado por los primeros como: "Li Kazuo". Formalmente hablando, el nombre completo de Wolfest ahora era Li Kazuo Wolfest Brownwolf-Reed. Y ese mismo año diagnosticaron la enfermedad hepática de su pequeño, la cual pudieron atender mágicamente en el acto.
Clow había aprendido ahí mismo y ese mismo día a como remover los síntomas más drásticos de la enfermedad de su hijo incluida la fiebre y a hacer las medicinas que este ocuparía a lo largo de su vida. A su vez, lo vio comenzar a sonreir, reir, balbucear, gatear, caminar, explorar y jugar, algo que atesoraba con todo su corazón y a su vez, algo que en un comienzo alteró a los dos guardianes y a su pequeña Caroline. Cerberos en un comienzo no sabía como atender al pequeño niño que gateaba por ahí buscando abrazarlo y jugar con el felino león, quien por primera vez en mucho tiempo actuó con duda referente a que hacer con el frágil bebé.
En el caso de Yue, éste tendía a ser una madre gallina por lo que comenzó a vigilar sus pasos cual sombra para que no se golpeara o lastimara con nada, por su parte, Caroline adoptó por largo tiempo varias maneras de entretenerlo y evitar que se lastimara en el proceso.
El segundo año, fue cuando comenzó a instruir a Wolfest en la educación básica y cuando este comenzó a hablar, ese día descubrió que el pequeño era todo un prodigio el cual aprendía cualquier cosa que uno le enseñara cual pez nadaba en el agua, durante todo ese año aprendió a contar, leer y comenzar a escribir junto a las bases de las artes marciales del clan Li que era un requerimiento vital y el mejor ejercicio para el pequeño, y en su tercer año, ya estaba escribiendo bien y comenzando con la aritmética básica.
Pero ese año también fue uno de los más duros, al ser la fecha en donde finalmente la enfermedad mágica que Caroline sufría había logrado su cometido y acabado con su vida, esos meses habían sido demasiado duros para todos y Wolfest pasó semanas deprimido. Afortunadamente las cartas salieron ese día y las que eran más amigables lograron tras unos días distraerlo y aliviar el pesar de encima de este, mientras que las que eran usualmente agresivas, comenzaron a aproximarse más a él, lejos de intentar nutrirse de su magia, parecían intentar nutrirlo con la propia y más veces que no podía ver a Fuego, Agua, Bosque y Flor colaborar para brindar asegurar la frescura máxima de las medicinas y en el caso de Agua incluso le iba enseñando a nadar. También fue la edad en donde aprendió hacer hilo, lana, telas y cestas diversas y con ayuda de las cartas Bosque, Flor y Creatividad a como recolectar y a su vez aprendía a tocar diferentes instrumentos musicales.
Al cuarto año de edad, Wolfest ya era bastante culto en toda la educación primaria y un hablante fluido en chino tradicional, japonés tradicional e inglés y tenía buen conocimiento de la historia de las tres naciones señaladas y buena parte de la historia de los dos clanes que lo habían adoptado, a su vez, ese año le llevó a conocer a sus hermanos menores, Touya y Sakura. Ese día fue también el día que más confusión y pánico le generó a Clow considerando que la magia de ese universo específico pareció inmediatamente querer atarse al pequeño el cual acabó bastante agotado y drenado por un tiempo. Pero ese evento también ocasionó otra cosa, abrió los canales mágicos externos a la de su magia natural y le permitió comenzar a aprender el estilo de magia que él usaba.
Ahora, Wolfest estaba a punto de cumplir cinco años y Clow lo celebraba, había tenido al comienzo que estudiar una vez más todo lo que existía disponible referente a los Enterial para asegurar que creciera bien y ahora su hijo comenzaba antes que la mayoría el arte de la magia. Lo primero enseñado fueron los elementos mágicos naturales, el poder de los astros y los efectos de estos dependiendo de los diferentes detalles, la presencia de los espíritus y otras bases teóricas, luego de ello comenzó a enseñarle el efecto de la magia sobre los diferentes metales, incluido el recientemente popularizado acero refinado con el cual había experimentado un poco.
Durante el proceso de esos meses también se la pasó organizando diferentes eventos de gran importancia puesto a que su pequeño no podía pasar la vida encerrado y sin socializar, ya tenía 5 años y ya estaba en la edad en la que debía formalmente presentarlo como su último aprendiz y un prodigio en las artes mágicas y de plano, dejarlo comenzar a volar, la reunión estaba agendada para la semana siguiente, pronto Clow salió de sus pensamientos al escuchar la puerta de la biblioteca ser tocada.
– Adelante. – Respondió Clow, dejando pasar al pequeño niño de cabellos celestes y ojos azules los cuales junto a su rostro brillaban con una sonrisa, Wolfest era feliz.
– Padre – llamó Wolfest con voz suave, no tenía permitido hablar alto dentro de la casa –, Yue me mandó a levantarte, dice que ya está el almuerzo.
– Muchas gracias, Wolfest. – Asintió Clow sonriendo a su hijo y dejando de lado el libro que leía en esos instantes para levantarse y acercarse a su aprendiz quien sonrió y se acercó a Clow, quien sin dudar lo alzó en brazos aprovechando que aún tenía el tamaño y edad en el que lo aceptaba y disfrutaba y en el que él podía levantarlo de todas maneras – ¿Cómo has pasado tu mañana tras tu desayuno, mi pequeño cumpleañeros?
– ¡Ha sido muy divertido, padre! Kerberos, muchas de las cartas e yo estuvimos jugando en el jardín, Yue me regaló un peluche, Dulce creo tantas cosas tan ricas, Flor me regalo muchas flores ¡y Viento me llevo a volar por los cielos! – sonrió dichoso Wolfest – Hielo y Nieve me dijeron que me hicieron una sorpresa para mí al igual que el resto pero que eso es para más tarde.
– Redundancia, hijo, y ya veo – Respondió Clow escuchando mientras Wolfest escuchaba ahora y volvía a pensar en sus palabras, esa era otra de las sorpresas que Wolfest tenía y le había confundido en un comienzo y tras revisar descubrió que la magia natural de su hijo estaba activa, lo cual le confundió en un comienzo. No obstante sabía ahora que su hijo era un Perceptor gracias a ello, su magia natural era la de los deseos y eso le daba la capacidad de sentir y comprender cosas que iban más allá de lo que ellos conocían.
Eso significaba que podía sentir intenciones, emociones y la magia en su entorno y por ende, comunicarse con aquellos seres como la carta hielo o Viento que eran incapaces de hablar sin tener que usar palabras, estos solo debían transmitir sus pensamientos a su corazón y él lo entendería, ese día estuvo bastante orgulloso de él y aún lo estaba.
– Hielo y Nieve me dijeron que me hicieron una sorpresa. – Se corrigió despacio Wolfest y tras ello Clow le asintió, logrando este sonriera orgulloso de lograr corregirse bien.
– Referente a dulce: Dejaste espacio para el almuerzo ¿verdad? – le preguntó Clow a lo que Wolfest asintió, tenía hambre – ¡Excelente! Entonces vamos, tras almorzar tu y yo saldremos mientras dejamos al resto trabajar en tu sorpresa. ¿De acuerdo?
– ¡Sí padre! – Sonrió Wolfest, era un niño tímido, pero mientras Clow estuviera cerca él se sentía a salvo y feliz. Una vez concluido ello bajaron a desayunar.
– Amo Clow – saludo Yue mientras colocaba la comida en la mesa – Joven Amo Wolfest.
– Muchas gracias por el almuerzo, Yue, como siempre se ve excelente – Agradeció Clow sonriendo al Guardián con forma de ángel el cual se sonrojo ante el elogio de aquel que era su ser más querido y Kerberos llegaba a sentarse a la mesa.
– ¡Muy bien, a comer! ¡Que los días más movidos empiezan hoy! – Exclamó Kerberos con entusiasmo, mientras Yue cerraba sus ojos y sonreia quedamente, normalmente habría regañado a Kerberos, pero ese día en particular este tenía razón. Tenían mucho que hacer esa semana.
– ¿Días movidos? – Preguntó Wolfest, extrañado ante ello, no comprendía.
– Aquello de lo que hablamos la semana pasada, hijo – Clow le refresco la memoria a Wolfest quien pensó unos segundos.
– ¡Oh! Es cierto, ¡La Junta de Magos! – Recordó Wolfest, no era algo que realmente estimaba o ansiaba, habrían demasiados desconocidos.
– Así es, se que no es algo que te contente mucho, no obstante se que harás amigos – explicó Clow, mientras Wolfest se mostraba incómodo pero lo intentaría, sabía la habían aplazado por él. Lo cual le hacía sentirse algo culpable, pero Clow dijo que ellos estuvieron de acuerdo dictando que era la mejor oportunidad también.
– Sí padre, lo intentare. – Accedió Wolfest antes de agradecer por la comida y comenzar a almorzar.
Una vez el almuerzo concluyó Clow se levantó y retiró junto a Wolfest de la casa, dejando a los guardianes y cartas solos. Estos tras ver que las puertas se cerraron comenzaron a correr a preparar todo, Kerberos y Yue abrieron los portales para dejar pasar a aquellos familiares de lugares distantes llegar, a su vez, preparar los festejos y demás y las sorpresas y regalos.
Fuera de la casa Clow llevaba a Wolfest a diferentes lados, comenzando por el sastre para que tuvieran listo su traje para la reunión y de ahí a comprar diversas cosas, Wolfest observaba interesado las telas y cestas, observando la calidad de esta y comprando diferentes cajas de tintes para sus pasatiempos y aprendiendo de Clow y algunos mercaderes a tratar las cosas en el mercado, incluido el como regatear y reconocer los productos más frescos y entrando también al lado espiritual a que comenzara a aprender a reconocer a los diferentes entes espirituales que llenaban el mundo y tomar el portal más cercano a la casa de Yuuko.
– ¡Oh, Clow! ¡Es tan adorable! – exclamó un un espíritu con forma de lobo humanoide femenino que estaba encantada con Wolfest – ¿Cómo es que alguien podría abandonar a un cachorrito así en una tormenta como esa? ¡Con razón no te aparecías por aquí con tanta frecuencia! El pobrecito debió estar tan aterrado. ¿Como te llamas, bebé?
– W-wolfest, señorita. – Respondió Wolfest con timidez.
– ¡Y tan bien portado! ¡Te sacaste el premio mayor,Clow! – Elogio nuevamente aquel espiritu – ¿Ya se lo presentaste a Yuuko? ¡Se que lo adorarán también!
– Hacia ahí de hecho me estaba moviendo, Hitomu-Dono, le informe a Yuuko que iba a llevar a alguien muy especial a merendar hoy por festejo – Explicó Clow.
– Muy bien entonces, no les interrumpo mucho más – respondió Hitomu, una Ōkami antes de sonreír tras volver a ver bien a Wolfest y cortar un mechón de sus cabellos y enredar este en el collar que Wolfest llevaba, brindando su protección de esa manera – Toma esto, adorable cachorrito. No te preocupes, tesoro, es solamente mi parte de la paga por tu arduo trabajo.
– Oh, muchas gracias – musitó tímido Wolfest mientras el cabello se fusiona con el collar que ataba la llave de su aún inconcluso báculo, y aun aferrado a las ropas de su padre.
– Te deseo buena fortuna y suerte en tu camino, pequeño Wolfest, Clow, no les interrumpo más. ¡Tengo que volver a casa, mi esposo estará encantado con las noticias! – Aquella Ōkami le sonrió y se despidió tras ello, moviéndose de vuelta a casa, debía avisarle a los otros Ōkami de ese encuentro, Wolfest aun estaba algo sonrojado por el asunto general, y un tanto tímido.
– Muy bien hecho, hijo – felicitó Clow, sabiendo que debió ser difícil para su muchacho, pero este lo había manejado bien –, haz ganado tu primera bendición. En el transcurso de tu vida conocerás a diferentes espíritus y entes mágicos, cada quien tiene una manera diferente de tratar y atender y también dependerá de tu edad y actitud. Dado a que aun eres muy joven, la mayoría te verá con ternura, pero debes ser cauto ya que otros tienen malas intenciones y querrán lastimarte.
– Sí padre – respondió Wolfest.
– Bien, considerando lo surgido, debes saber con los Ōkami no deberás nunca preocuparte de que te lastimen ya que fuiste bendecido por Hitomu-Dono, quien es actualmente la Sacerdotisa principal de su gente, con su bendición ellos te apoyaran también – le explicó mientras seguian avanzando hasta llegar a un portal y al atravesarlo llegar a un lugar extraño para Wolfest, quien volteo a los lados al ver los edificios tan altos mientras Clow invocaba su báculo y activaba un conjuro que cambió sus prendas a algunas que los camuflaron por si alguien llegaba.
– Maestro ¿qué son esas cosas gigantescas? – preguntó Wolfest.
– Esos son edificios comerciales, hijo, en ellos se alojan muchas oficinas en donde la gente trabaja y en algunos incluso hay casas y tiendas – explicó Clow.
– Son tan altos ¡Y de piedra y cristal! ¿como le hicieron para que no se cayeran? – preguntó Wolfest, sumamente interesado.
– Tienen varias cosas que lo hacen, vigas y ejes, incluso entre los pisos en el suelo colocan unas varillas de acero que se hacen cargo de distribuir el peso equitativamente, a su vez los construyen y ajustan de tal manera que el viento no los derribe – explicó clow – eso gracias a las hazañas de ingeniería y arquitectura que en un poco de tiempo en nuestro mundo comenzarán a surgir. Utilizan y siguen las leyes de la física a su favor en vez de dejar que los detenga.
– ¡Wow! – expresó Wolfest asombrado mientras seguía a Clow y preguntaba por las diferentes cosas, que iban desde plásticos y latas hasta máquinas y Clow le respondía en el trayecto esas cuestiones. Finalmente llegaron a su destino, ante Wolfest lo que era el espejismo cayó y una casa de aspecto tradicional japonés se hizo visible gracias a el cerezo se hizo visible y entraron.
– Buenos días Maru, Moro – saludo Clow –. Venimos a merendar con Yuuko. Wolfest, ellas son Maru y Moro, las asistentes de Yuuko, chicas, este es mi aprendiz Wolfest.
– ¡Sean bienvenidos, Señor Clow, Joven Wolfest! – exclamaron las dos voces alegres al saber ello – ¡Señor clow, la Señorita le espera en el jardín! ¿Nos permiten guiarlos?
– Nos encantaría – accedió Clow bajando a su hijo para que lo siguiera al interior sujetando su mano, algo a lo que esté en el acto accedió.
No tardó mucho en que llegarán al jardín interior, en donde Yuuko les esperaba con la comida en la mesa.
– Ya creía que no llegarías, Señor Lentes. – Señaló Yuuko con cierto fastidio en su rostro y un tono algo inexpresivo.
– El destino no lo habría permitido, si no era venir yo, tú habrías llegado a nosotros – expresó Clow en respuesta, con una afable sonrisa y acomodando sus lentes, tras recibir una afirmativa de ella dejó a Wolfest pasar adelante –, deja te presento a aquel que el destino ancia conozcas, este de aquí es mi pequeño aprendiz y mi hijo Wolfest. Wolfest, ella es mi muy querida amiga, Yuuko.
– ¡Pero que adorable bebé! – repentinamente exclamó Yuuko encantada y saltando de su lugar a donde Wolfest para abrazarlo –. Es el Enterial más tierno y pequeño que haya visto en tantos años, ¿Cuantos años tienes, pequeño?
– E-estoy cumpliendo c-cinco hoy, señorita Yuuko – respondió Wolfest un tanto nervioso y confundido.
– ¡Ya todo un jovencito siendo tan pequeño! ¿Dices que hoy? ¡Eso hay que celebrarlo! – Exclamo alegre Yuuko – ¡Maru, moro, traigan Sake para Clow y para mi y traigan el chocolate para este adorable caramelo!
– ¿Que es el chocolate? – preguntó confundido Wolfest.
– ¡Clow! ¡¿Como te atreves a negarle a este ángel el gran placer de la buena vida y los buenos dulces?! ¡Es un niño! – regaño Yuuko.
– Debido a la guerra mundial que está azotando en europa no ha podido llegar el chocolate a donde vivimos – fue la única respuesta de Clow.
– Bueno ¡Eso yo lo arreglo! No te preocupes pequeño, verás pronto los manjares que el mundo provee – le expresó Yuuko solo recibiendo una afirmativa – ¡Que lindo! Venga, haz de tener ya hambre, los Enterial en desarrollo necesitan comer mucho para que su magia se active más pronto.
No tardó mucho tiempo antes de que todo estuviera servido y comenzaran a comer antes de que yuuko mandara a Wolfest, Maru y Moro a jugar tras lograr que comenzaran a hablar, las segundas orgullosas de poder ser quienes introdujeron a Wolfest a diferentes juegos modernos.
– Lo que decías es cierto , un destino siniestro se yergue sobre él y tiene diferentes resultados dependiendo de cada decisión que él tome – expresó Yuuko con seriedad, observando a Wolfest jugar antes de cerrar sus ojos un minuto –. Está destinado a ser Aquel quien protege a los Enterial, quién detendrá al Señor de la Discordia, Exilio y Decadencia, tu decisión de entrenarlo y educarlo desde el instante que comenzó a caminar fue acertada. Necesita todo el conocimiento y entrenamiento posible si queremos que sobreviva a los primeros años.
– Entonces él retornará – comprendió Clow mientras escuchaba calmo –, creo sabes ya que es lo que te voy ap reguntar, Yuuko.
– La respuesta es sí – respondió ella mientras volvía a mirar a los tres jugar –, con él aquí por ya siete años se le declaró como el Enterial Primario de este sector de las dimensiones y con lo que pasó en el reino, entonces la magia de estas dimensiones se está vinculando ya. Pero aún falta un tiempo para eso, la magia del lugar en donde lo estás criando ya está atada a él, y pronto la de este lugar y la de donde está tu reino lo harán también.
– Lo que me preocupa es la del reino, esta quiso atarse inmediatamente a él y acabó por drenar sus reservas primarias – Explicó Clow recordando el día con claridad – Estuvo inconsciente tres días con fiebre debido a eso.
– Eso es debido a la paradoja causada por la inestabilidad mágica que está ocurriendo él es la base de balance mágico más fuerte que hay presente de momento, si bien fue extremo lo que pasó – explicó Yuuko mientras tomaba su botella de sake y le daba un par de tragos –. Se bien que el evento lo hará más poderoso mágicamente y solo hará que sea menos sangriento el resultado de lo estimado, aun así, estoy de acuerdo contigo. Debemos esperar a que tenga 25 años antes de que pueda reingresar a ese lugar, ahora ya está anclado ese lugar a él pero la inestabilidad hará que pierda magia muy rápidamente si va ahí antes de esa edad y considerando su enfermedad, necesitará toda la magia natural de su especie que pueda para sobrevivir en lo que le llega la cura.
Clow asintió, el resto se iría anclando entonces a su respectivo tiempo ahora que tres de los mundos primarios ya lo habían hecho, uno por vez iban a encontrar el nexo con el resto y se iban a ir unificando y atando a él. Al menos con eso, Wolfest tendría la dirección dimensional de donde estaba su hogar por instinto.
– No puedo empezar hoy por razones obvias, pero puedo entrenarlo durante las noches en sus sueños a dominar su percepción mágica, comprender las bases de los deseos y su magia y a canalizar su propio núcleo ajeno. – Explicó Yuuko calmo mientras se servía otra orden de Takoyaki el cual se resurtía mágicamente.
– El detalle estaría en el precio de eso ¿no es así? – Preguntó Clow, aunque este tuviera la ligera sensación de que era al revez.
– En este caso, es al revés , dado a que él está aceptando por buena voluntad, aun siendo ajeno a su destino, la carga de ser el nexo y balanceador de la magia en las más de veinte dimensiones que rigen nuestro sector dimensional hace que esté haciéndonos un servicio – respondió Yuuko observando a Wolfest trepar al cerezo, sonriente antes de detenerse y voltear al corazón del árbol, o donde se supone este debería estar –. Por tal, la deuda es de todos estos mundos hacia él y por ende, nosotros, tu ya estas pagando tu parte, Clow, lo que haz hecho estos años es tu paga a él por los servicios que nos está brindando y nos brindara.
Wolfest para ese punto estaba extrañado con una especie rama de color diferente que el árbol había sacado de su corazón, no la rechazó y bajó del cerezo para retornar a donde Clow y Yuuko.
– ¡Padre! – llamó Wolfest y le mostró la rama – El cerezo me lo dio ¿que es?
– Esto es un Núcleo de Cerezo, hijo – explicó Clow – es un poderoso canalizador mágico y servirá bien para terminar tu báculo, hijo.
Wolfest asintió y sonrió, estaba más cerca de lograrlo, llevaba dos años intentando crearlo pero no tenía los recursos para ello, salvo por el metal y parcialmente la gema, ninguna de las bases en casa se conectaba correctamente a él y ese corazón de cerezo por otro lado, lo hacía bien.
– El cerezo japones, hijo, es un árbol flexible y tiene la virtud de la protección – explicó Clow a su hijo –, por la gema, ya vimos que el jade es la que te lo acepta, pero necesita algo más y eso es lo que estoy por terminar.
– Hm… Corazón de cerezo, cabellos de Gran Sacerdotisa Ōkami donados con buena voluntad, metal celestial y viendo tus manos clow… ¿Jade de…? vaya. Sin duda un báculo muy poderoso, pero viendo lo que me has contado no es de sorprender – comentó Yuuko sonriendo y confundiendo a Wolfest –, tienes mucho poder Wolfest, y por lo que entiendo con todos estos elementos, un gran destino te espera.
– ¿Mi destino es grande? – Escuchó confundido, creía que a lo sumo sería un diplomático que representaría a sus dos clanes que le dieron espacio en su hogar y un artesano comerciante. No tardó en ver a Yuuko asentir.
– Mágicamente hablando, el meteorito solo acepta a aquellos destinados a la grandeza mientras que el cerezo japonés es un protector, los Lobos por otro lado son espíritus poderosos y neutrales, considerados aquí como mensajeros divinos y en algunos casos, avatares de los dioses – le explicó Yuuko –. Los Ōkami en particular son neutrales pero justos, y matan a aquellos de mal corazón, que la gran sacerdotisa de los Ōkami te regalara sus cabellos de tan buena fe y con tan buena intención es que siente en ti un gran poder.
– Me dijo Hitomu-Dono que era solo su parte de la paga por mi arduo trabajo – respondió Wolfest, quien aun estaba confundido con eso – ¿tiene algo que ver con el hecho de que sienta tanta magia rodearme y esté tan cansado siempre?
– Así es – le confirmó Yuuko –, se que no eres del todo consciente de ello, Wolfest, pero estas dimensiones estamos en gran y eterna deuda contigo por un servicio inmenso que nos estás haciendo. Lo mínimo que podemos hacer es darte toda la ayuda y herramientas posibles para que cumplas exitosamente tu destino, ya que tu servicio a nosotros es algo ajeno al destino en esta instancia, ya cuando seas más grande aprenderás el que es ese servicio, por ahora, no te preocupes por ello. Anda come más que vienen días largos y necesitarás toda la energía que puedas además… ¡Es tu cumpleaños y hay que celebrarlo!
Wolfest asintió antes de sonreír y acceder a seguir comiendo, el resto de las horas fue así hasta que les tocó irse, Yuuko le entregó a Wolfest un pequeño brazalete con el cual podría comunicarse y hablar con él en sus sueños con más facilidad para lograr su parte.
Para cuando la tarde surgió se habían retirado a casa, en donde todos esperaban y fue cuando la fiesta de cumpleaños surgió. Todos celebraron su quinto año de vida y Wolfest se vio gratamente sorprendido por la visita de aquellos que habían tomado el papel de abuelos en su vida, aquel día le entregaron unas túnicas similares a las que tenía Clow, con la diferencia de que las suyas eran de color azul marino con cinturón blanco y que la capa era color celeste que en el área del logo tenía un diamante rodeado por un círculo, los bordes eran negros y lo que en su caso, el saco y los detalles estaban en plateado en vez de dorado.
Para Wolfest ese día fue uno bastante entretenido y estaba feliz, no sabía que ya el llamado al futuro estaba en las puertas de su hogar y que en una semana aquel que sería el gran mal el cual estaba destinado a confrontar iba a aparecer.
Insert Ending: One Dream - Anselm JAPAN
