No puedo verlo llorar

HERMIONE

Malfoy estaba a punto de irse, cuando intentó entrar por la ventana del niño que se encontraba solo en la habitación.

-Malfoy? Malfoy!-No me hace caso! Qué intenta hacer ese idiota? –Escúchame hurón- Lo tomé del hombro y sus ojos grises estaban más intensos. Estaban como… perdidos

El niño empezó a llorar. Malfoy quería zafarse, era más fuerte que yo. Así que con un hechizo lo retuve y esperé a que los encargados vinieran a atender al bebé. Pero nadie vino. Qué mal había hecho esa hermosa criatura para que lo trataran con tanta indiferencia? Sin embargo, Malfoy luchaba para ir en su consuelo. Lo dejé ir. Fue entonces cuando me di cuenta que ese pequeño lo estaba controlando. Pero, Malfoy fue mortífago. Sabe de oclumancia. O tal vez, él se dejaba controlar. Entonces de ahí viene el brote de magia. Pero… qué rayos está haciendo ese bebé para tener a Malfoy así? HAHAHAHAHA! Que difícil.

Entré por la ventana y vi a Malfoy cargando al bebé. Era una tierna imagen. Nunca esperé que Malfoy pudiera demostrar algún tipo de afecto o preocupación.

Me acerqué a ellos y el pequeño comenzó a jugar conmigo. Luego de un rato, se durmió y Malfoy se fue.

Al día siguiente le conté lo sucedido. No se lo podía creer. Pero me prometió no bajar la guardia. Y así fue. Otra vez más, el niño intentó hacer de las suyas. Malfoy se resistió

Algo me atraía hacia el. No era magia. Era instinto. Solo quería abrazarlo y evitar que a la conclusión de que ninguno de los dos estaba hechizado esta noche, repetimos la acción de ayer.