Condena o bendición?
-No iré a la mansión Malfoy.- decía Hermione quien estaba muy enojada.
-De acuerdo.- respondió Draco.
-De acuerdo? Me estas dando la razón? Te sientes bien hurón?
-No digas tonterías. Solo lo hago porque quiero lo mejor para este niño y tu me ayudarás. Si no quieres ir, bien. Pero yo si iré a mi casa a cuidar a mi bebé.- el rubio se alejaba a paso veloz. Hermione lo observó por unos segundos. No quería ayudarlo. Pero tampoco quería dejar a ese indefenso, ahora llamado Scorpius, en manos de ese hombre. Además, era una orden-
-Espera!- esperó a que se detuviera y corrió hacia él.- No quiero ir a tu casa, es cierto. Y sé que quieres cuidar a Scorpius de la mejor manera posible. Pero no es una buena idea llevarlo a la mansión Malfoy.
-Ya la tengo equipada.
-No puede ser posible.
-Por supuesto que sí. Vamos, te lo muestro.- Hermione se quedó dudosa unos segundos.- A menos que… tengas miedo.
-Debería. Pero el destino de un niño dependo de como te entrene. Así que cogeré el riesgo.- Draco quedó impresionado. Ella se atrevería a estar con él y tomar cualquier riesgo solo por su hijo… es admirable. Pero solo cumple órdenes.
Llegaron a la mansión. Estaba todo decorado con plateado y algunos tonos verdes. Era más alegre de los que ella recordaba. Aunque en ese entonces, la situación era extremadamente diferente.
-No crees que es muy grande para dos personas? Ni siquiera oirás cuando te esté llamando.
-Para eso tengo elfos.
-Y piensas dejárselo todo a ellos, buen imbécil?
-Oye! Cuando mi bebé esté aquí, no te permitiré decir esas palabrotas. Y ellos solo será para asegurarme de que nada le pase sin que yo me entere. Pero estaré siempre para él.
-Escúchame! No quisiera volver a pelear contigo.-ella sacó un libro que llevaba en su bolso.- Este es un manual de instrucciones donde encontrarás todo para que esta casa sea habitable para un niño. Y no. El hecho de que tengas una cuna y los biberones no quiere decir que estés preparado. Prestarle atención. Cuando traigan al bebé, vendrán con una lista para asegurar que tengas todo bajo control. Según el juez, estás a prueba. No lo arruines hurón.- No dijo nada más y salió. Respiró profundo. Estaba abrumada. Cómo iba a aguantarlo?
